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LOVE ART-TUALLY
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-Pensamiento
-Énfasis en algunas palabras
Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
La historia con lo bueno y con lo malo es mía.
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Polarium: ¿Que que se fumo Neji? Creo que una super hierba de autoridad. ¿Que que rayos esta pasando?No lo sé no le he preguntado su nombre a los rayos XD. Muchas cosas. ¿Que porque quieren matar a Tenten? Sigue leyendome y lo sabras. ¿Que pinta Hinata en todo esto?La pobre esta muy perdida entre ayudar a Tenten o a su primo. ¿Sakura va a ser como en todos los fics?Pues no, no me cae mal, de hecho no odio a ninguno de los personajes con los que alguna gente tiende a cebarse como Sakura o Karin. No son malas, ni estúpidas, solo se han enamorado de alguien que necesita urgentemente una terapia en profundidad. ¿Porque Lee se viste de verde? Porque si no no podría ser la bestia verde. XD Pregunta todo lo que quieras.
burning62: Lo actualizaré tan pronto como pueda y si la musa no me deja abandonada en el arcen.
Yui makino:Atrevete a dejar todos los comentarios que quieras que no muerdo. XD Espero explicarme mejor las próximas ocasiones para que me podaís entender a la primera. Muchas gracias por tu comentario.
angyhyuga01: Neji seguira siendo sexy hasta limpiando las alcantarillas XD. Mi fic es un poco Ooc pero Tenten no sería Tenten sin esa puntería y Neji no sería Neji si no fuera talentoso. Asi que, que compitan.
Muchas gracias por vuestros reviews
Gracias a esas 3 personas que ultimamente añadieron esta historia a sus favoritos
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Sujeto la taza con ambas manos y aspiró el aroma del té de melocotón. Wahhhh...¡delicioso! Tomó un dulce sorbo y el calor se extendió desde su garganta hasta las extremidades y la punta de los dedos. Era tan agradable.
Se acercó la ventana y dejo la taza sobre escritorio bajo ella. Con el dedo índice empujo una de las tiras metálicas de la persiana. Afuera estaba muy oscuro, solo había unas pequeñas zonas iluminadas allí donde había una farola. Konan frunció el entrecejo. Ha pasado mucho tiempo desde que Tenten y Hinata se fueron, y la primera áun no había vuelto.
¿Donde estas Tenten? Seguro que has empezado a hablar y no te has dado cuenta del tiempo.
Se alejó de la ventana y cogió su móvil que había arrojado a la cama nada más entrar en la habitación. No le costó encontrarlo, el brillante naranja de la carcasa resaltaba sobre el edredón violeta.
Se sentó en la cama con las piernas cruzadas y pasó el dedo por la pantalla. No estaba en silencio y no tenía ninguna llamada perdida. Debería haber ido con ellas, pero tuvo que ir a avisarle a la encargada de que Tenten se quedaría allí por esa noche y la siguiente. La mujer solía ser muy estricta con ese tema y siempre que venía alguien de fuera de la residencia andaba cotilleando a ver que hacían y sobre todo que bebían. Pero usando la excusa de la pierna de la castaña, la encargada no había puesto ningún reparo. Así podrían usar esos dos días para trabajar un poco y divertirse mucho.
Se levantó y fue otra vez hacia la ventana. Escudriñó de nuevo a través de la rendija. Alguien pasó al lado de una farola...Con ese pelo tan largo...¿Es un chico o una chica?. Bajó la tira un poco mas, bueno era seguro que entonces no era Tenten, aun sin los moños el pelo castaño solo le llegaba hasta los hombros y el de esa persona a parte de ser negro le llegaba hasta la cintura. Bajando la cabeza otra vez hacia el móvil pulso el icono de contactos en la pantalla táctil. Pulsó en el nombre de Hinata.
El teléfono marco tres tonos antes de recibir respuesta.
-Hai, Konan-san
Konan sonrió ante tanta formalidad
-Hola Hinata, mira quería avisarte de que mañana también vamos a quedar por la noche y eso...no saldremos fuera del campus, por que seguramente nos cierren las puertas pero vamos a reunirnos también con algunas chicas de la residencia para divertirnos un poco y relajarnos...si te quieres venir..
Oyó como Hinata soltaba un respingo.
-Em...m..me encantaría Konan-san, mu-muchas gracias.
-De nada cielo. Oye dile a Tenten que se ponga, si no se da prisa en volver, la encargada volverá a incordiarme.
El silencio le respondió desde el otro lado de la línea.
-¿Hola?
-Y-yo ya no estoy con Tenten-san, me..me despedí de ella hace...-dejó la frase inacabada seguramente para comprobar la hora actual-..unos veinte minutos.
-¿En serio?
-Si, ¿aún no ha llegado?
-No, pero debería
-Um..si
-Luego te llamo- masculló rápidamente, cortando la llamada.
Se quedó mirando el móvil como si este la hubiera ofendido gravemente. ¿Debería preocuparme? Después de todo Tenten aún iba con la muleta y puede que eso la retrasara, pero también por eso parecía más vulnerable ante los demás.
Buscó el nombre de Tenten en la agenda de contactos del móvil. Más vale prevenir que curar pensó y sobre todo con esta chica y su capacidad de meterse en líos
Pulso sobre el nombre y esperó.
Los pitidos sonaban pero nadie cogía el teléfono. Recordó que su amiga lo había puesto en silencio al entrar en la biblioteca, ¿no se habría acordado de cambiarlo? Seguramente. Con una agilidad asombrosa y común en todos los jóvenes de hoy le escribió un rápido mensaje de texto.
¡Mierda!
¡Mierda!
¡Mierda!
¡Jodida y Santa Mierda!
Tropezó con una vieja raíz y su espalda chocó contra el tronco del árbol. El golpe le hizo expulsar de una exhalación todo el aire de sus pulmones. Y eso la mantuvo quieta durante el segundo necesario para recobrar el sentido y no dejarse llevar más por el pánico.
-¡Y un huevo!¿como no voy a estar asustada? Eso sin duda han sido tiros y las balas no parecen bolitas de plástico ni de paintball.
Se escondió tras el tronco y usándolo de escudo espió por los laterales. Parte de ella sabía que había sido una genialidad y una estupidez meterse en el bosque. Genialidad porque nadie podía apuntar entre tanto árbol. Estupidez porque todo estaba demasiado oscuro, pues ¿quien pondría una farola en medio del bosque?,y en consecuencia ahora era incapaz de orientarse.
Normalizó su respiración mientras intentaba no pensar en lo evidente, en que aquello ya no era simplemente mala suerte.
Detente, no pienses en eso ahora.
Lo más importante era llegar a la residencia de Konan o a algún otro edificio donde hubiera gente. Eso le haría sentirse más segura.
En una pelea podía defenderse contra los ataques físicos, pues sabía algo de lucha, fue la única ocasión en la que su padre había apoyado la idea de que Lee la enseñara algunos combos y ataques, e incluso puede que tuviera alguna posibilidad si su atacante llevara alguna arma blanca, pero ¿como podría defenderse contra un arma de fuego?¿y encima contra una de tan largo alcance?
Por la enorme cantidad de tardes jugando al Call of Duty en la xbox 360, en la casa de Kiba, con este, Lee, Naruto y Sai sabía que aquella gente eran llamados francotiradores, y que aunque tu tuvieras un arma de fuego, si esta no era también un rifle de francotirador, más te valía esconderte porque las posibilidades eran mínimas una vez que te tenían en la mira
Al menos había aprendido algo de esas aburridas tardes que pasaba como un marimacho con ellos. Había sido inevitable, en el barrio no había mas chicas de su edad, quizá sí si contaba a Hana, la hermana de Kiba, pero se llevaban muchos años. Y sus compañeras en primaria y secundaria vivían muy lejos. En esa época en la que en todos los adolescente reinaba el egocentrismo puro y duro, solo se relacionaba con ellas en el instituto y quizá alguna que otra vez si había salido con ellas. Pero la amistad que le unía a esas chicas no era tan importante como para hacerle recorrer toda esa distancia cada vez que salían. Era mucho más cómodo y sencillo estar con los chicos además de que con ellos no necesitaba reprimir esa parte suya de su carácter competitivo y violento. Y si ganaba podía burlarse de ellos abiertamente. Las chicas se ofenderían por ello y seguramente se enfadarían y se dedicarían a hacerle el vacío. Y ya le tenían un ligero desprecio, causado por la envidia de su cercanía con ellos. No podía evitarlo, se conocían desde que nacieron, antes incluso de ir a preescolar. No era culpa suya si esas chicas sentían aprensión por lo bien que se llevaban. Cualquiera con dos dedos de frente se habría dado cuenta, pero eso lo pensaba ahora que había madurado. No actuó así entonces, después de todo, todos habían sido unos estúpidos e irascibles adolescentes.
-¡Argggg! ¿Que hago reflexionando sobre esas cosas en un momento como este?. ¿Como he acabado a pensando en ello? Estúpido cerebro deja de distraerte.- Se dio varios coscorrones con el puño en las sienes.
…..
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Bien, ya había pasado algún tiempo, era hora de salir e investigar el terreno. De no saber que había un pirado con un rifle, hubiera sacado a Mamut para alumbrar el suelo, pero esta vez no iba a arriesgarse a que la luz revelara su posición. Prefirió ir despacio tanteando el dudoso terreno con la muleta.
Siguió una dirección a 90º de la posición del árbol, por lógica así saldría del bosque teniendo en cuenta que se había internado en el en línea recta.
Iba despacio y en alerta, prestando atención hasta a el mas pequeño de los sonidos. En ese estado de tensión mental, la vibración del móvil en el bolsillo del pantalón casi le provoca un infarto.
Se apoyó en otro árbol y con torpeza sacó a Mamut del ajustado slim vaquero. La brillante luz artificial del aparato la dejó ciega durante unos instantes, era como mirar al sol, los ojos le lagrimearon y apartó la vista un poco para acostumbrarse a la luz mientras aún veía las sombras en su rango de mirada.
Cuando pudo, miró de nuevo la pantalla. Tenía una llamada perdida y un mensaje de Konan.
-¿Estas bien? Dame un toque o algo, estas tardando demasiado, si no llegas ya la encargada vendrá a hacerme preguntas. date prisa,. ¿o te has abierto la cabeza contra el suelo? torpe, caminar en línea recta no es tan difícil .
Tenten rió por lo bajo, ese era el estilo personal de Konan de mostrar preocupación. Como una madre.
Se lamió el labio inferior. Miró hacia su izquierda, si continuaba siguiendo el contorno de la arbolada durante 5 minutos más, estaría muy cerca de la residencia. Si se lo contaba por el móvil seguro que saldría a por ella y entonces si que serían un blanco fácil. Le dio un toque y volvió a meter el móvil en el bolsillo del pantalón.
Caminó y caminó...
Caminó y caminó...
Caminó y caminó hasta que reconoció la calle y la forma del edificio que se veía entre las ramas.
Había llegado sana y salva.
Respiró hondo y se asomó por el linde. Durante un instante creyó que no había ningún problema,...que el francotirador ya no estaba.
Entonces oyó el estruendo. Algo pequeño y muy caliente le paso cerca de la cara, un trozo de corteza de árbol se desprendió y le golpeó en la frente y un dolor agudo se instaló en su brazo derecho algo más abajo del hombro.
Inmediatamente se echó hacia atrás y tropezando con la muleta y sus propios pies cayó de costado al suelo sobre el lado derecho. Un espasmo doloroso le recorrió e brazo. Arrastrándose llegó de nuevo a la seguridad de los troncos y la maleza. Se encogió tras un árbol intentando abultar lo menos posible y se examinó el brazo derecho. Gracias a la luz de una farola cercana podía verse en la penumbra.
La manga de su parka gris tenía un roto enorme y bajo ella veía como su jersey fino de color crema se oscurecía. Se lo rozó ligeramente y soltó un quejido. Toda la zona cercana a ese punto le ardía. Mordiéndose el labio, pinzó con sus dedos índice y pulgar la tela del jersey y la levanto. Observó la herida entre el mar de sangre, parecía que la bala solo le había rozado.
En ese momento oyó otro disparo.
Se quedó quieta aguantando la respiración.
Esperaba sentir el dolor de un momento a otro.
Porque el francotirador no dispararía hasta no tener un blanco limpio.
Las veces anteriores se había librado por suerte.
Suerte
Últimamente parecía no tenerla o tener demasiada.
Todos esos "accidentes" de los que se libraba solo por los pelos.
El automóvil, la cornisa y ahora esto
Ella era el objetivo indudable
Era irrefutable, alguien en la oscuridad de ahí afuera quería verla muerta
Pasó media hora acurrucada entre las ramas y las hojas, medio dormida y medio ensimismada en sus pensamientos. Despertó cuando algo tibio empezó a recorrerla la mano.
Estremeciéndose la alzó. Parecía que algún tipo de líquido la cubría,¿agua?
Se acercó la mano a los labios y sacó la punta de la lengua.
Sabía a óxido y a hierro. Sangre.
Volvió a observarse el brazo, tenía toda la manga oscurecida, presumiblemente empapada de aquel líquido. Se pasó la muleta a la mano izquierda y apoyándose en ella se levantó. Era estúpido quedarse ahí desangrándose como una tonta
Observó la luz del recibidor de la residencia universitaria. Las puertas dobles estaban cerradas pero dentro la estancia estaba iluminada por la luz de los fluorescentes.
Y allí fuera estaba ella como partícipe de una película de terror.
Observó la fachada del edificio, tras las ventanas estaba lleno de gente con cotidianas y aburridas vidas normales. En sus mentes la única preocupación serian los exámenes, sus parejas y que hacer el fin de semana.
Y afuera estaba ella con una herida de bala y alguien intentando persistentemente matarla.
Se sintió como si no fueran de la misma especie.
Ellos ratones de laboratorio y ella un roedor de campo,
Al que un halcón quería convertir en cena
Dejo escapar un largo suspiro de cansancio.
Aún tenía el corazón acelerado.
Aspiró el aire de la noche varias veces más. Se dio la vuelta y salió.
La luz de la luna la iluminó de la cabeza a los pies. ¡Joder así si que era un blanco fácil!
La única opción era echar a correr o volver a las sombras.
No iría atrás
Cruzó el césped lo mas rápido que pudo y uso unos cubos de reciclaje como parapeto.
No oyó ningún disparo.
No pudo resistirse a echar una ojeada tras los cubos, pero a pesar de toda la contaminación lumínica de las ciudades no era capaz de ver a nadie en las azoteas. Alguien había querido que el campus fuera todo naturaleza y nada de luces que no dejaran ver las estrellas. Tenten lo maldijo por lo bajo.
-Pero si hubiera mucha más luz yo también seria mas fácil de encontrar.
La puerta estaba a unos metros a distancia, volvió a echar otra ojeada. Quizá halla huido, tres disparos son suficientes para llamar la atención...de hecho uno es suficiente.
Observo la insípida puerta doble y salió.
Cuando se quiso dar cuenta ya estaba bajo la luz de los fluorescentes. A salvo en el edificio. Mentalmente se hizo un chequeo.
-A ver piernas bien, estomago bien, pecho también bien, brazos semi-bien, cabeza bien...pero con un ataque de pánico en proceso.
Dos chicas pasaron corriendo por el pasillo ante ella. Desde allí se oía toda la algarabía de los jóvenes estudiantes que ahora estarían en el comedor pasado el rato o obviamente comiendo..
Subió por las escaleras de los laterales en vez de por la principal, pues para llegar a esta había que cruzar el comedor y tal y como estaba oyendo estaba lleno de estudiantes y de una encargada particularmente persistente en el uso de frases como "Usa posa-vasos", "No comas esas guarrerías", "¿Que dirían tus padres?"y "Siéntate correctamente".
Gracias a frases de ese estilo la señora Sansho había propagado una nueva moda entre los estudiantes que residían allí: tapones para los oídos.
Tenten fue caminando cerca de las paredes de la derecha, para evitar que la gente viera e hiciera preguntas sobre la herida y con la capucha del parka puesta, después de vagar por el bosque no debía tener buen aspecto.
Subió hasta el tercer piso, camino por el largo y estrecho pasillo, dobló la esquina y llamó a la puerta con el número 112.
Konan abrió la puerta desde dentro.
-¡¿Pero donde estabas?-le preguntó al reconocerla inmediatamente
Tenten pasó por su lado y se dirigió derecha a una minúscula cocina que quedaba a la derecha de la puerta. Esta solo tenía un fregadero, dos encimeras y también dos fuegos. En frente pegada a una pared había una mesa cuadrada con dos sillas de plástico algo cutres y una neverita portátil. A la izquierda de la entrada, la puerta daba contra una pared y justo en esta estaba la entrada al baño. Y de frente había dos puertas a cada una de las habitaciones. Todo esto en 25 m2. Era una de las 3 habitaciones mas grandes al ser compartida, todas las demás eran individuales y tenían 13 m2 o 15m2 si solo se compartía la cocina, pero de estas había entre 150 y 250 habitaciones.
Tenten dejo la bandolera sobre la mesa y se echó atrás la capucha.
-Menudos pelos...-continuo. Tenten se ladeo para mirarla y entonces vio su brazo derecho- ¡Estas sangrando! ¿en que nuevo lío te has metido?
Tenten resopló una risa
-No te lo creerías.
-Di
-Una bala
-¡Oh venga ya!
Konan observó la expresión "ya te lo dije" de su mejor amiga.
-¿En serio? Ven aquí
La agarro del brazo y la arrastró bajo la luz de una lampara.
-Solo me rozo -Tenten se humedeció los labios y miro con atención la cara que tenía en frente, quería ver como reaccionaría a sus sospechas- Podría hacer de ese mi lema. El coche, la amenaza, después la cornisa y ahora los disparos. Y si este último fuera un ataque aleatorio de algún estudiante que ha perdido la cordura, yo no hubiera sido el objetivo cuatro veces... Todo esto en dos días no puede ser simple casualidad o mala suerte Konan, van a por mi.
La chica no se movió de aquella posición encorvada, solo levanto la vista y la miro fijamente.
-Opino igual.
Extrañamente, no mencionaron mas del asunto.
Se sentaron en la cama, desinfectaron y cubrieron la herida, Tenten se cambió de ropa y llevó a la lavandería de la residencia el parka y su jersey; subieron y trabajaron diez minutos, llamaron a Hinata, se aburrieron, comieron una bolsa de patatas fritas, vieron el último capitulo de una serie por Internet, trabajaron un poco más, bajaron de nuevo a la lavandería a meter en una secadora la ropas, cenaron pizza en el comedor y charlaron un rato con sus compañeros .
Para cuando subieron a acostarse todavía no habían hablado del asunto. Y no lo harían, era como uno de aquellos mecanismos de defensa que se crean para poder afrontar ciertas situaciones. Salvo que en esos casos lo que busca la gente huir, esquivar o ignorar...pero Tenten sabía perfectamente que alguien quería matarla, no intentaba encontrarle otra explicación pero tampoco intentaba hacer nada al respecto. Como si algo como eso fuera a desaparecer de un momento a otro...cosas más extrañas hace la mente.
Mientras Tenten le echaba una ojeada de nuevo al corte de su brazo en el baño, Konan cogió el portátil y se metió al chat de la universidad. Ojeo rápidamente la lista de conectados buscando dos concretamente. Solo encontró uno, HS. Clicqueó inmediatamente.
Tenten entro en la habitación soltándose el último de los dos moños que le quedaban por deshacer. Al verla escribir tan rápidamente en el teclado pregunto:
-¿Está Champú o Peggy?
-Champú
-Ah ¿que se cuenta?
-Umm..no mucho, esta un poco estresadilla la pobre.
De repente Konan abrió mucho los ojos
-¡La madre que la parió!
-Tenten se sentó en la cama a sus pies.
-¿Que pasa?
-¿Te acuerdas del pacto que hicimos, de no mencionar el "bando"al que pertenecíamos, para así no odiarnos sin motivo?
-Aja
-Pues se acaba de ir a la mierda, esta escribiendo sobre la pelea.
La castaña se deslizo a su lado rápidamente y Konan leyó la conversación, enfatizando algunas palabras.
-...no voy a dormir en días T.T .Aunque bueno, al menos, hoy a sido algo menos rutinario...
-?
-No te has enterado? o.O Pues te cuento, hoy tres chicos muy raros han venido buscando pelea a la hora de la comida en el jardín que tenemos frente a nuestra facultad, después se les unió otra chica igual de extraña, y adivina...¡se enfrentaron a Hyuga-san! OMG En mi vida se me ocurriría intentarlo, esa familia es capaz de destrozarte con solo parpadear...aunque como estaba en primera fila también pude ver a Sakuke-kun * o *.
Tenten se quito la mano de la boca.
-Joder, Champú es del otro bando, y parecía tan maja...
-Además ¿tres chicos raros?Quien de los nuestros no conocen a Naruto o Lee...
-Oye...¿ha dicho que soy extraña?
-Just a little
Tenten frunció los labios e hizo un mohín. Se apartó y deslizándose se bajo de la cama y se metió en el saco de dormir que Konan le prestaba cuando se quedaba a pasar la noche en su habitación. Al principio habían compartido la misma cama, pero Tenten era de piernas inquietas y Konan había acabado hasta las narices de notarla moverse continuamente y de las patadas nocturnas.
-En realidad no me importa mucho que sea del otro bando mientras ella no sepa que nosotras sabemos que lo es. Quiero decir si no mencionamos ese tema es una chica muy agradable...solo lo olvidaremos
-Como estas haciendo ahora con los intentos de asesinato a tu persona.-comento la otra chica, como quien habla sobre el tiempo, poniendo el dedo en la llaga.
Tenten no le contesto, simplemente se dio la vuelta y le dio la espalda.
Konan apagó el portátil y se metió en su cama. En la oscuridad de la habitación no tardo en pronunciar otra de las frases que tan resbaladizamente habían evitado
-Alguien quiere matarte ¿Por que?
-No tengo ni idea
-¿Policía?
-No tengo pruebas y no soy alguien importante, se limitaran a verme como una paranoica, hasta que no tenga un cuchillo clavado en la espalda.
-¿Que harás?
-Intentar sobrevivir hasta que pille a esa persona.
-ja ¿Y como lo harás? Es una persona con acceso a armas.
-Lo sé y también sé que se esta impacientando, el coche y la cornisa podrían parecer accidentes, pero una bala no
-¿Te crees que va a ser fácil pillarlo antes de que te pille a ti? ¿Y que harás entonces? No es algo que se pueda resolver...
-¡Lo se, lo se! -la interrumpió- ¡Se que no es algo que vaya a solucionar con una explicación, un perdón o alguna de esas cosas que pasan en los libros o en las series!...¡No tengo ni idea de que voy a hacer, no lo sé!...yo...improvisare sobre la marcha, supongo...
Se hizo el silencio.
-...Te voy a dar todos mis amuletos
-Gracias. Sabes, después de lo que me ha ocurrido ya no siento tanta aprensión por no haber entregado un trabajo a Sasori-sensei.
A mitad de la noche se despertó, había estado soñando que peleaba otra vez contra Neji y en su cabeza se repetía una y otra vez una de las líneas que había escrito HS.
-"¡se enfrentaron a Hyuga-san! OMG En mi vida se me ocurriría intentarlo, esa familia es capaz de destrozarte con solo parpadear..."
-¿Se enfrentaron a Hyuga-san?...¿Hyuga-san? ¿Se estaba refiriendo al bastardo nº1? ¿¡Él era un Hyuga!..."esa familia es capaz de destrozarte con solo parpadear..."
Tenten se incorporó con rapidez y abrió la boca horrorizada, debía ser la falta de sangre y el terror de aquella noche, que no le había permitido darse cuenta antes de lo que significaban esas palabras.
Hyuga & Corp Era una empresa dedicaba exclusivamente a la compra, venta, exposición, conservación, restauración...en fin de todo lo que suponía el manejo de obras de arte de cualquier tipo. Era una compañía mundialmente reconocida, todos los museos y coleccionistas tenían tratos con ella. En el mundo del arte no podías sobrevivir teniéndolos como enemigos. Sarutobi Tenten has metido la pata hasta el fondo. La chica se cubrió el rostro con las manos, pero un pensamiento alentador vino en su ayuda. El también es solo un estudiante, no es como si hubiese ofendido a un miembro importante de la compañía. Además si Hinata es también una Hyuga supongo que puede equilibrar la balanza.
Suspiró algo más aliviada, aquel podía también no dedicarse a la gestión de obras de arte, eso para empezar. Era Hinata quien estaba estudiando Bellas Artes; además en un futuro seguramente él la olvidaría. Lo único que tengo que hacer es no encontrarme de nuevo con ese bastardo, arrogante, engreído, snob y mezquino tipejo
Después de aquello, el resto de la noche volvió a soñar con su musa, y había sido muy reconfortante hasta que se vio mezclado con el recuerdo de los disparos. Por suerte la mañana siguiente fue totalmente normal, como habían sido el resto de los días anteriores a el comienzo de lo que ya no podía llamar "accidentes".
Sin embargo no pudo quitarse esa sensación en sus hombros de llevar a cuestas un hipopótamo, ni siquiera compartió la emoción de sus compañeros cuando el profesora Tokiwa le dijo que les llevarían a la exposición de las obras de Suiren-sama en el 18º aniversario de su muerte.
El día se pronosticaba tranquilo en todos los sentidos, pero como siempre hay algo que lo fastidia.
Era miércoles, así pues era el día que habían quedado para adelantar "seriamente" los trabajos que tenían pendientes. Solo que antes, Tenten tenía que pasar un momento por su casa.
A ninguno del resto sus amigos, les había contado todavía lo ocurrido la noche anterior y consecuentemente ni lo que Konan y ella habían hablado así que nadie más podía saber su convicción y certeza de que alguien quería matarla. Sin embargo Hinata, había estado todo el día vigilandola por el rabillo del ojo. Quizá esa perceptiva chica hubiera notado su actitud de alerta. Y esa tarde la Hyuga se ofreció a acercarla en coche hasta su casa.
Así fue como Tenten acabó en el asiento trasero de un coche carísimo y, sin saberlo, dirigida hacia una de las situaciones mas extrañas de su vida
Estaba sentada en el asiento derecho, Hinata estaba a su izquierda parloteando sobre Francis Bacon. No habían empezado a moverse aún y Tenten no sabía a que esperaba el conductor para hacerlo. De todas maneras se giró hacia la derecha para buscar el cinturón de seguridad.
En ese momento la puerta de su lado se abrió y algo plateado y negro cubrió todo su campo de visión. Jadeo por la sorpresa y algo estuvo a milímetros de chocar contra su rostro.
La castaña parpadeó
Parpadeó de nuevo incrédula
Trago saliva.
A pocos milímetros de ella estaba el rostro de aquel, que la noche anterior había suplicado que olvidara su existencia. Esos ojos mercuriosos eran inconfundibles. El aliento de el invadió sus fosas nasales llenándola de un aroma mentolado.
Ninguno de los dos dijo nada,
Se aguantaron la mirada. Luego Tenten se quedó sin aliento
En aquellos ojos hasta ahora indiferentemente fríos, había un reflejo de irritación, de odio.
Si hasta ese entonces pensaba que se había quedado sin aire, aquello fue directamente la ausencia total de oxígeno.
Sintió como si hubiera sido empapada con un chorro de agua fría. Una alarma saltó en su subconsciente gritándole algo sobre esos ojos algo como que no era la primera, ni la segunda vez que los veía.
El se separó primero, retrocedió y cerro la puerta tras de si. En cuanto perdieron el contacto visual la castaña se echó para atrás deshipnotizada y se rindió al asiento. Pegó la espalda contra el caro cuero y volvió a tragar saliva al recordar ese destello de desprecio en su mirada. Al parecer iba a ser muy difícil que el Hyuga se olvidara de ella. La alarma en su interior siguió sonando en un segundo plano.
Delante de ella, la puerta del asiento delantero se abrió y Neji Hyuga se sentó en el sin pronunciar palabra.
Hinata notando lo incomodo de la situación balbuceó intentando encontrar un nuevo tema del que charlar.
Tenten por su parte tenía la cabeza gacha mirándose el regazo mientras intentaba contener las oleadas de sangre que se le agolpaban en las mejillas por la vergüenza. Sabiendo que el chico estaba sentado justo delante de ella. Nerviosamente empezó a estirarse la camiseta por los puños. Para aquel día Konan le había dejado una camiseta fina de manga larga de color visón con el cuello ancho que dejaba a la vista todo su hombro derecho, que ahora estaba simultáneamente frío y caliente por aliento mentolado que desprendió anteriormente el bastardo numero 1. Tenten resistió la tentación de agarrarselo
El coche por fin se puso en marcha, debían de haber estado esperándolo a él pensó evitando mirar al retrovisor exterior y así cruzar la mirada con el bastardo, Tenten, se giró para charlar con Hinata. De vez en cuando y de manera incosciente se llevaba la mano al brazo presionando ligeramente la herida. Gesto que no paso desapercibido por su acompañante femenina
-¿Aún te duele Tenten-san?
Para explicar sus muecas de dolor y de incomodidad durante la mañana, les había dicho a todos que se había tropezado y arañado contra el hierro de una de las verjas del campus. Solo Konan y ella sabían la verdad.
No notó como el Hyuga levantaba la vista y la observaba por el espejo retrovisor frontal.
-Es solo un pequeño arañazo, aunque la verdad es que escuece un poco
Se presionó un poco más de lo debido y no contuvo un quejido de dolor.
Algo tiró de su mano entonces con una tremenda fuerza, arrastrando su brazo hacia delante con una sacudida. Tenten levantó la vista con los ojos como platos. ¿Que demonios..? El bastardo la tenía sujeta de la muñeca con la mano derecha y con la izquierda le había bajado el cuello de la camisa hasta dejar al descubierto no solo las gasas que sujetas con esparadrapo cubrían su herida, sino que ademas también descubrían otras zonas privadas de su anatomía.
De un tirón el hombre agarró un extremo del esparadrapo y tiró.
-¡Auch! ¡pero que haces imbécil! -no pudo evitar insultarle, aquello le salió del alma.
El no le contestó, se quedo mirando aquel corte y apretaba tanto el brazo de la chica que un reguero de sangre se escurrió de aquella línea. Sus ojos recorrieron la linea lentamente y se fijaron en la sangre, clavándose en aquel líquido rojo.
-He Fallado -murmuro, con un tono extraño entre la monotonía y la incredulidad pero habiendo simplemente deslizando entre sus dientes las palabras y el aliento mentolado.
Tenten subió a toda velocidad las escaleras, la muleta ahora se había convertido en una tercera pierna que ya no le impedía avanzar con rapidez. Sus padres aún no estaban en casa, lo cual era perfecto para lo que tenía planeado hacer.
Entro en su habitación dando un portazo y se agacho junto a la cama buscando algo que se encontraba debajo de ella y saco una flecha pero...¿donde está el puñetero arco?. Oyó unos pasos lentos en las escaleras, no eran de Hinata eso lo sabía, pues cuando la chica subía las escaleras lo hacía de manera tímida y sin hacer casi ruido; y los pasos que oía ahora, aun no siendo ensordecedores dejaban claro una impresión fuerte y de seguridad. En cuanto sintió su presencia en el marco de la puerta agarró firmemente una de las flechas, se levantó y girando sobre sus talones amenazó a la figura con ella.
-Voy a matarte Neji Hyuga.
El hombre recargado en el marco de la puerta, como tantas veces antes habían hecho sus padres, la miraba como si fuera un trozo de pared blanca, algo por lo que no merece la pena molestarse en observar.
Pero Tenten estaba enfadada, ese tipo al que no conocía de nada y con el que solo había mantenido una "cordial" conversación prácticamente la había desnudado en el coche. Rememoró con vergüenza como al intentar subirse la camiseta, él forcejeó con ella y se la bajó aún más y la cara del chófer ante todo aquel panorama casi sexual que se discurría en el asiento trasero.
Por su parte Neji enarcó una ceja, esa chica era una malhablada que solo sabía insultar y quejarse, ¿Era necesario montar ese follón solo por haberle bajado la camiseta?
-Pues hazlo-le contesto aburridamente
Pero antes de que la chica se moviera un ápice, él levanto el brazo y agarro por el medio la flecha con la que ella le apuntaba. Sus manos estaban a escasos centímetros de distancia. Lucharon en un tira y afloja con la flecha.
-¿A que te referías con lo de "he fallado"?-cito ella
-Yo no he dicho eso -mintió él
-¡Si lo has dicho!
-No lo he dicho
-¡Que si lo has dicho!
-Que No
-¡Que Si!
-NO
-¡SIII!
-NO
-¡SIII!
-Una golondrina no hace verano
Observó con regocijo como la chica balbuceaba confusa sin responder por la sorpresa ante esa inesperada contestación. Sonriendo Neji soltó la flecha y pasó por su lado. Ella recompuesta se giro tras el refunfuñando
-¿Vas responderme?
-No -respondió sin girarse
Ella respiró fuertemente como un toro preparándose antes de embestir.
-¡Pues que te zurzan!
Hinata quien había había subido tras su primo y había estado en el rellano medio escondida entro en la habitación y se acercó a Tenten, buscando algo que decir
-No sabía que fueras una persona desordenada
-Esto no es desorden Hinata-sama, es un basurero.
Tenten apretó las mandíbulas, no iba a contestarle, el plan era quedarse callada e ignorarle así no cometería asesinato
-Tengo un orden en mi desorden -le contestó a Hinata forzando una sonrisa- recojo los libros y nos vamos.
Por el rabillo del ojo vio como el chico apartaba con el pie una pila de ropa. Su expresión había variado un poco de la de serio e indiferente, a la de serio y molesto.
-Nadie te ha obligado a subir, cerebrito, de hecho no te he ni invitado a entrar¿Porque demonios estas aquí?¿Porque viniste en el coche con nosotras?¿¡Porque has dicho lo que has dicho!
"He fallado" la frase de él al observar su herida la había tenido muy preocupada. Fallar...¿en que había fallado exactamente?. Solo se le ocurría una respuesta que era a la vez lógica y a la vez sin sentido: Que el hubiera fallado en su propósito de matarla la noche anterior.
Le dirigió otra mirada de reojo. Pero eso era imposible, apenas si se habían conocido ayer, no podía ser la mente maestra tras el accidente de coche y la caída de la cornisa, pero si estaba por jurar que era el chico que se acercó a inspeccionar dicha cornisa, además que seguro que tenía fácil acceso a las armas. La gente rica como él siempre tienen fácil acceso a todo.
Todas las evidencias le señalaban.
-Hinata por favor, vamos a necesitar estos libros ¿podrías llevarlos al coche?-pregunto inocentemente mientras a la vez intentaba poner la mirada más persuasiva que tenía.
-Umm, esto...vale -Hinata no parecía muy convencida de dejarles a solas. Era como dejar un millón de ryus en el suelo y confiar en que nada pasara mientras te ibas a dar un paseo..
En cuanto se fue, Tenten giró sobre sus tobillos y le miró a los ojos. Tenía que ser clara y decidida como un cuchillo.
-¿Eres tú quien esta intentando matarme?
Una puñalada certera y directa.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Bueno pues aquí esta porfin.
Perdonnnnnnnnnnnnnnnnnnn por haber estado tanto tiempo sin actualizar.
¡Gomen!
Es que he estado de un lado para otro estas ultimas semanas, pues quería apuntarme a la EOI para estudiar japonés el curso que viene y ha sido un pequeño jaleo, además de que mañana porfin comienza el expomanga aquí en Madrid y he estado toda alterada. ¡No es justo que sea solo una vez al año!
Un beso ^^
