Omake 2


Siete y media de la mañana

Tenten estaba sentada en la cama acomodándose el sujetador antes de ponerse la camiseta que Konan le había prestado. Su amiga, ya completamente vestida, estaba sacando una caja tan grande como una mochila del armario; con ella en brazos se acercó a Tenten y la dejo a su lado sobre la cama, tras lo cual la destapó. Dentro había un amasijo de hilos, tela y colores que dejarían humillado a un arcoiris.

Tenten miró con curiosidad dentro de la caja, sin prestar atención a lo que hacía Konan...debió de haberlo hecho por que al cabo de unos segundos tenía el cuello abarrotado de esos...

-para los cortes por hojas...

-para las quemaduras en las orejas...

-para que no te caiga un meteorito...

-para alejar a los pervertidos...

-para no golpearte en el dedo meñique del pie...

-para las ardillas carnívoras mutantes...

-para...

¡Ah si!...amuletos


Siento haber tardado tantísimo en actualizar de veras. Este verano pasé unos días en Londres y el resto de tiempo en mi pueblo donde no tengo Internet y a la vuelta me ha costado volver a tomarle el hilo a la historia, con suerte este Sábado subiré el capítulo siguiente. Aún tengo que darle algunos repasillos porque no estoy muy satisfecha con él y la inspiración ultimamente solo me viene cuando estoy a punto de dormirme y no frente al ordenador. Supongo que ya se ve viendo este omake tan soso, estoy un poco falta de vitamina inspiratoria.