No soy propietaria de Hey Arnold!… como si alguien pudiese creer eso.

Oxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxo

El teléfono sonó en la casa Pataki. Bob, que se dirigía de la cocina a su trono-sillón en la sala de trofeos, respondió.

-"¡OLGA!"- gritó Bob tras unos segundos, con el auricular aún cerca de su cara.

-"¡Es Helga, papá! ¡Helga!"

-"¡Más respeto, señorita!"

Helga tomó el teléfono de la mano de su padre.

-"Si, ¿quién es?"

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(Una semana antes de TJM)

Arnold alcanzó a apartar un poco el auricular de su oído antes que el grito de Big Bob lo impactara por completo. Pero no fue suficiente.

-"¿Helga? Habla Arnold…"- dijo nervioso.

-"Sí, el mismo cabeza de balón que ganó el viaje"- Arnold dijo con cierto aburrimiento.

-"Mira, no quería molestar, pero ¿tú papá vende aparatos electrónicos?"- preguntó con cierta ansiedad, aunque ya conocía la respuesta.

-"¿Y tiene alguna brújula moderna…?"

-"Sí, claro. Por si se me ocurre perderme en la selva, jeje…"- Arnold rogó que no sospechara nada. Rogó con fuerzas, pidiendo que no hiciera más preguntas tampoco. Helga era lista, e inteligente, y linda, y muy lista… y no sabía a quien más recurrir.

Enrojeció al ser acusado de ser un mal mentiroso. Al parecer, sus ruegos no habían sido escuchados.

-"¿Qué estoy planeando? Nada"- debía reconocerlo, su voz ansiosa confirmaba el mal mentiroso que era.

-"Es… Sólo quiero estar preparado, eso es todo"- Arnold trató de hacer un último esfuerzo.

-"Como digas, Helga"- respondió Arnold, sin poder evitar imaginar a Helga como George de la Selva, como sugería su irónica réplica ("Sí, claro. Y yo soy George de la Selva"). Curiosamente, no se veía mal con un vestuario selvático. No, nada de mal. Las mejillas de Arnold enrojecieron.

-"Mira, sólo necesito una brújula y quiero saber si la puedo comprar en el emporio…"- Arnold se impacientó.

-"Bien… ¿Y Helga? ¿Sería posible que me consiguieras un descuento?"- Arnold preguntó avergonzado, mientras se frotaba la parte de atrás del cuello.