¡Hola a todos nuevamente!
Aquí estoy con un nuevo capitulo que espero les guste tanto o mas que los otros. Pero antes, responderé a los reviews:
- : Tengo que darte infinitas gracias por seguir aquí tan fielmente con tus reviews en los que me dejas ver que es lo que mas te gusto y que piensas. El anterior capitulo –Valle Mágico- intente ponerle una cuota de humor, ya que tenia bastante drama al final. Sobre Ron, que puedo decirte, sus locuras me encantan
Hermione y Ron se han ganado bastante enemigos ¿no crees?
También sobre lo de actualizar rápido, intento hacerlo cuanto antes, pero creo que actualizare cada 5 o 6 días, mas o menos una semana.
La frase que tengo en mi muro, la saque de un Blog de Ron y Hermione, la encontré realmente bella y pienso que tal vez es de Pottermore.
¿Quién dijo que es fácil hacer dormir a un bebe?, Gracias, a mi también me encanto al terminar de escribirlo así que decidí compartirlo con ustedes.
¡Hasta la próxima, compatriota Chilena!
- paunieto: ¡Gracias por comentar! Yo tampoco confió mucho en ese Dan ¬¬ jajaja, bueno poco a poco se irán aclarando ciertas cosas y unas cuantas se tornaran importantes. ¡Hasta la próxima!
- JuliBWeasley: ¡Muchísimas gracias por comentar y leer! No hablo portugués pero… "Obrigado pela leiturae comentários.Eu espero que vocêcontinue lendoe eu posso vermais comentáriosde você" espero hayas entendido, ya que intente con el traductor ¡Hasta la Próxima!
- manzanaaa: ¡Muchas Gracias! Espero que sigas leyendo
- fatty73: ¡Gracias! Si, intente algo nuevo. Ya pronto sabrás mas cosas en esta historia. Nos vemos luego.
- Hangel6: Vaya atracón que te has mandado, jajaja. Bueno muchas Gracias, intento escribir lo mejor que pueda, pero a pesar de todo mi PC no me ayuda a corregir tooodas las palabras :/ Harry y Ginny por supuesto no pueden faltar, pronto saltaran a el fic, jajaja son muy importantes aquí. ¡Nos vemos pronto!
Bueno sin más les dejos un nuevo capitulo:
Capitulo 4: Citas Compartidas
- ¿Llevas todo cariño? – Pregunto Emma Granger, a su hija.
- Si, madre… - Respondió feliz.
A pesar de que fueran tan solo unos días, Hermione llevaba una gran maleta de ropa, aunque no solo con ropa.
- Cariño, guardaré esto en tu maleta – Dijo la mujer antes de abrir el equipaje.-, es bastante grande y te debe sobrar espacio…
Hermione preocupada por lo que su madre diría, continuo con lo que hacia esperando algún regaño.
- Claro mamá…
Emma por su parte se llevo una gran sorpresa, al abrir el equipaje de su hija.
- ¡Hermione! – Grito su madre, aunque no con molestia, sino con diversión. - ¿Por qué llevas tantos libros?... Ni siquiera alcanzaras a leer uno, amor.
- Pero es que no se cuales dejar – Declaro esperanzada, por que su madre aceptara llevarlos. - y puede que si alcance a leerlos, si comienzo desde ahora…
- Hija, - La llamo ella – quiero que disfrutes estas vacaciones.
- Yo disfruto leyendo…
- Lo se, pero no es el propósito de esto. - Su madre la tomo de los hombros y la hizo subir al auto en el cual viajarían. Y antes de adentrarse en la casa nuevamente, dijo: – No le diré nada a tu padre…
Hermione sonrío. Su madre era realmente complaciente con ella, ser hija única tenia sus ventajas.
- ¡David, amor! ¡Apúrate! – Apresuro a su esposo, que al contrario de los hombres normales, se demoraba más que una mujer en salir de su casa.
- ¡Ya voy, cariño! – Grito desde la habitación matrimonial.
- Cielos, nunca lograremos salir de aquí temprano - Murmuro Emma, por lo bajo. –, a pesar de que madruguemos…
Luego de unos minutos en que al fin David Granger salio y la madre de Hermione se hubo preocupado que todo quedara completamente cerrado, se ubicaron en sus puestos de viaje para salir rumbo a esas preciadas vacaciones.
Aunque algo no andaba bien.
Hermione tenia una extraña sensación, que le decía que no saliera, que no hiciera lo que iban a hacer. Pero aun así no le presto atención, no quiso caer en esa sensación, tal vez de preocupación o desconfianza al no estar en el lugar de siempre.
¿Qué podía pasar si estaba protegida con sus padres?
Aun así muchas cosas podían suceder, pero no se detuvo a pensarlas. Porque el hecho de salir al fin en familia después de un año completo de problemas era algo muy bueno para ser verdad.
O-O-O-O
- ¡911! ¡911! – Gritaba desesperada una mujer. - ¡Hola! ¡Hubo un accidente en la carretera a la altura de 33 Streets, ayuda rápido por favor!
- Tranquila, la ayuda va en camino. – Respondió una voz muy parecida a la de las contestadotas. La mujer corto.
- Tenga cuidado, apóyela en el suelo – Sugirió un hombre, que tomaba el cuerpo de otra mujer ensangrentada para también depositarla en el suelo, en medio de la carretera.
- Yo iré por el hombre que queda aun atascado en el auto. – Dijo otra persona en la oscuridad.
- ¿Do…dond…donde es...est…oy? – Pregunto en un susurró muy aquejado.
El hombre que la había traído se acerco y le afirmo la mano en señal de que todo dolor terminaría muy pronto.
- Tranquila… todo estará bien – Y al ver que Hermione iba a intentar levantarse, a pesar de su estado, replico deteniéndola levemente para que no lo hiciera -, no te muevas por favor…
Largas se hicieron las horas a su parecer. Podía sentir como su cuerpo no reaccionaba a los movimientos que intentaba y que sus extremidades pesaban más de lo normal. Un dolor punzante en gran cantidad de partes en su cuerpo la detuvieron de estos intentos y decidió a abrir los ojos...
Había mucha oscuridad y solo unas pocas luces le permitían distinguir las cosas, o mejor dicho, lo que había pasado.
Su auto estaba completamente volcado y destruido, el equipaje y la gran cantidad de cosas que llevaban estaban esparcidos por el suelo. Incluidos sus libros, por los que hace unas horas había discutido –si se podía decir así- con su madre.
¿Y su madre? ¿Su padre?
El cansancio hizo que cerrara los ojos, pero no que perdiera la conciencia de lo que estaba presenciando. Espero unos segundos, reponiéndose de todo el dolor que sentía y los volvió a abrir.
- Ma…ma – Murmuro esperando respuesta alguna por su parte. Pero nada ocurrió.
Sus ojos casi entrecerrados, la buscaron a ella y a su padre por el lugar.
Una mujer reposaba tirada muy cerca, y a su alrededor un par de personas intentando que reaccionara, pero… no podía ser ella.
¿Qué había pasado?
Un grupo de personas traía a dos personas más, para recostarlas también en el suelo.
Todo era un completo caos…
Ladeo su cabeza, con mucha dificultad, buscando nuevamente a sus padres. Pero no contó con que ese movimiento le causara tanto dolor. No solo por lo físico, sino por lo que estaba viendo…
- Ya no hay nada que hacer… - Escucho, a pesar del ruido.
El hombre a su lado, la ayudo a enderezar su cuello y terminar con ese dolor. Cosa que nunca acabaría ya que presenciar por sus ojos la muerte de su madre, era algo que nadie podría hacerla olvidar.
Unas luces fuertes y cegadoras la obligaron a cerrar los ojos, perdiéndose en esa sensación, sintiéndose derrotada e incapaz de poder hacer algo para defenderse a si misma…
- ¡NOOOOOOOOOOO! – Gritó sentándose de un salto en la cama.
Temblaba. Y era completamente normal. Después de recordar -como cada noche-, ese horrible episodio de su vida. Lloro desconsoladamente. Porque a pesar de sentirse ahora segura, estaba completamente sola, en cuerpo y alma.
Sintió unos fuertes rayos provenientes de la ventana que por una extraña razón se encontraba mas abierta de lo normal. Seguro eso la había despertado. Y no lo reprochaba, ya que no quería seguir siendo parte de esa pesadilla que la acompañaría toda la vida.
Se levanto aun tiritando, y calzándose se dirigió a la cocina a tomar algo que la calmara.
Leche, como decía su madre, leche para pasar las malas pesadillas.
Aun era temprano. En el reloj de la sala marcaban las 7:20 A.M.
Tenía que presentarse en la oficina de Robert, para ver como había acabado todo y que harían al respecto. Así había dicho Malfoy el día anterior y como buena trabajadora así lo haría.
El sonido del teléfono sonando la distrajo, pero no se acerco. No quería contestar luego de lo alterada que había quedado con el sueño.
(*)(*)(*)(*)
- Entiendo perfectamente Robert, pero aun así ha salido bien ¿no?
- Si, bastante bien.
- ¿Y donde esta Hermione? – Pregunto el pelirrojo con curiosidad. No le gustaba que ella pudiera llegar mas tarde sin que nadie le dijera nada.
- Ya vendrá.
- ¿De nuevo llega retrasada? ¿Vez de que hablo? – Comenzó a molestarse, aunque no podía distinguir bien si era porque no había sabido nada de ella desde la tarde de ayer o porque llegaba tarde otra vez.
Hermione apareció, tomando lugar en su asiento. Ron no la recibió con mucho cariño.
- ¿Estuvo buena la parranda anoche? – El sarcasmo era su mayor habilidad. Y burlarse del aspecto cansado de Hermione que traía hoy, era una buena escusa para comenzar.
- Ron… - Lo llamo Jeff con disimulo, pero el pelirrojo continuo.
- Parece que te divertiste… - Comento. -, aunque tienes que saber que aquí el que recibe los retos por tu parte soy yo.
- No empieces Ron – Lo reprendió Robert. Sabía como comenzaban los enojos del pelirrojo, que por una extraña razón hoy había surgido de la nada.
- ¿No vas a disculparte? Que malos modales tienes Granger, - Dijo con diversión y enojo.
El trato de ayer que el pelirrojo había tenido con ella se había esfumado.
Sabía que solo actuaba, jamás podría ser lo suficientemente humilde para ser un hombre decente, pensaba Hermione con tristeza.
Pero no respondía a las acusaciones de Ron, a pesar de que se moría de ganas por golpearlo con su silla hasta dejarlo inconciente.
- Ron, ya detente… - Intento nuevamente Jeff.
- No, no voy a detenerme porque a pesar de que ella sea mujer no voy a permitir que le perdonen todas sus faltas y que a mi me echen todo en cara. ¿Escuchaste Granger? – Pregunto en dirección a ella, con una ceja alzada y una sonrisa curvada. Hermione apretaba los labios y contenía las lágrimas. – Ahora dime… ¿porque siempre llegas tarde?
- Tengo razones…
- ¿Razones? – Pregunto con fingida importancia. - ¿Enserio? ¿Y cuales son esas increíbles razones?
- No te incumben en lo mas mínimo Weasley – Dijo escupiendo cada una de las palabras con la cara completamente tensa por la fuerza que hacia al controlar las lagrimas.-, así que déjame tranquila y todo ira bien.
- ¿Es una amenaza?
- Apuesta eso – Respondió ladeando la cabeza y curvando una sonrisa malvada, intentando ocultar lo mucho que le afectaban esas palabras.
Y es que no sabia que le pasaba, ella no era así. No amenazaba a la gente… si es que el pelirrojo se podía llamar gente.
El sonido de un teléfono los distrajo.
- Es el mío – Ron tomo su celular u pudo notar que en la pantalla resaltaba un nombre indeseado para el. Su cara lo delato inmediatamente. - Es…
- ¿Lavender? – Se aventuro Jessie, con cara de incomodidad.
El pelirrojo asintió.
- Contéstale y dale una buena respuesta para que no siga llamando Ron, - Indico Robert, intimidándolo un poco. - esto no es un juego, es tu trabajo.
Hermione observaba atónita la escena. Nunca en ese corto tiempo de trabajo había visto a Ron tan amedrentado. Tenía una cara entre miedo y frustración. Pero eso no fue todo, la rapidez con que correspondió a los retos de Robert, era simplemente increíble. Ella definitivamente no lo dejaría olvidar esto.
Ron se retiro de la oficina de Robert, con el teléfono en mano y buscando algún lugar vacío en el cual tuviera intimidad para conversar con la chica que lo llamaba.
Suspiro rendido y luego contesto.
- ¿Alo?
- ¿Ro-Ro? – Pregunto la mujer. - ¿Ronnie, amor?
- Si, Lavender qu…
- ¡OH, cariño! ¿Cómo has estado? – Preguntaba la mujer con una inmensa felicidad.- ¡No sabes todo lo que te he extrañado! ¡Este viaje a China me ha dejado exhausta!
- Si, que bueno, eh… Lavender, tengo algo que contarte…
- ¡Si por supuesto! – Acepto gustosa. – Te veo en el restaurante del Rich Hotel, a las 9, tenemos mucho tiempo perdido que recuperar… - Susurro, con su típico tono de coqueteo.
¡Esta mujer nunca me deja hablar! Pensaba hastiado.
Cuando volvió a la oficina, Robert, Hermione, Malfoy, Jessie y Jeff platicaban de lo mas felices, como si nada hubiera pasado, como si el y sus problemas no existieran.
- ¿Qué chiste me perdí? – Pregunto aun irritado por lo anterior, y aun más con lo rápido que la chica los distraía de los problemas.
- Nada que te incumba – Dijo ella, sonriendo con superioridad. Les gustaba molestarse mutuamente. - ¿Esta bien tu novia?
- No es mi novia, y si, esta muy bien – Era su momento de molestarla. – no sabes lo bien que esta, - A Hermione le pareció notar que Ron ya no se refería a un estado de animo, si no mas bien a algún aspecto físico de Lavender – y… ¿adivina que?
Hermione no respondió y su expresión de persistencia no cambio ante el anterior comentario de Ron. El prosiguió.
- Iré a disfrutar esta noche con ella…
- No, no, no, no, ¡NO! – Negó Robert. – No puedes hacerlo. Estas en una relación, no puedes andar por ahí como si nada, teniendo a otra novia o lo que Lavender sea para ti.
- Pero…
Hermione frunció los labios en una sonrisa y río disimuladamente. Ron la noto y le lanzo una mirada asesina con la que no se intimido.
- No, Ron. – Dijo Jeff moviendo la cabeza en una señal negativa y luego preguntando.- ¿Qué te dijo? ¿Te invito a cenar o a… - mantuvo un silencio, dando a entender algo que a pesar de no decirlo se entendió claramente -…algo?
- Algo parecido…
Hubo un silencio bastante incomodo en el que Ron movió sus pies expectante, como un niño pequeño, esperando algún apoyo, comentario o idea.
- Puedes ir… - Aprobó Robert de la nada, dejando a todos atónitos.
- ¿Pero y lo de fingir…– Pregunto Jeff. -… el plan?
- …pero tendrás que ir con Hermione – Respondió, como si no hubiera escuchado lo anterior.
- ¡¿Qué? – Preguntaron indignados el pelirrojo y la castaña.
Hermione que había estado sentada, se levanto tan bruscamente que derramo su vaso de agua. Camino hasta ponerse a un lado del pelirrojo para poder así, mirar indignada a Robert, que a su parecer se había vuelto loco.
- Son pareja - Explico -, tienen que comportarse como tal.
Se comporta como mi padre, alcanzo a escuchar Hermione de los labios de Ron.
Pero en vez de tomar la típica reacción ante una broma así, se apeno mucho.
El pelirrojo no logro entender la razón.
Vaya mujer amargada, pensó.
- Vas con Hermione o simplemente no vas – Indico Malfoy con cierto rencor, hablando por primera vez en la reunión.
- No puedo no ir, - Hermione resoplo sorprendía por su respuesta – seria muy descortés.
- Pues llámala denuevo y dile la verdad – Aconsejo Jessie, que desde hace unos minutos daba vueltas en la sala desesperado.
Ron esta vez no salio de la oficina.
- Usted ha llamado a este número que se encuentra ocupado. Vuelta a intentar o deje su mensaje después de la señal… - Indico la voz.
Ron miro a Robert buscando ayuda, pero lo único que hizo fue encogerse de hombros.
- Paso por ti a las 8 – Le dijo a Hermione, dispuesto a salir de ahí y llegar a su casa para tomar una larga ducha.
- No dije que aceptara ir a la cita con tu ex novia, amante o lo que sea – Negó ella.
- Entonces, perfecto – Acepto con ironía. – serás la cornuda del año.
- Imbecil... – Susurro lanzándole una mira de "todo es tu culpa".
Se miraron con los ojos entrecerrados llenos de odio, como solo ellos sabían hacerlo. Y es que en cada oportunidad recibían una noticia más molesta que la anterior. Comenzaban a sentir que odiaban estas reuniones diarias en la oficina central de Record Magic.
(*)(*)(*)(*)
¿Y ahora que usaría para esta noche? Era la mayor pregunta que se hacia.
A pesar de que tenía un inmenso armario de ropa -de todas partes del mundo-, no hallaba nada que ponerse. Y no es que fuera una cita con un chico que la tuviera locamente enamorada. Para nada. Era una cita con lo que fuera esa chica Lavender, y Ron –el estupido pelirrojo- que la había metido en esto.
¿Quién era ella?
Lo único que había logrado averiguar con los directores de la marca, fue que había sido la última pareja –por así llamarlo- de Ron. Y sin importar que ya hubieran terminado, ella seguía tras el.
- Tal vez si me pongo este vestido… - Meditaba indecisa. -… ya que no creo que sea muy formal, pero… - Contemplo el segundo vestido que tenia en las manos –…de seguro estarán los paparazzis así que será difícil caminar con el. – Busco entre los miles de vestidos y tomo uno que no había visto hace mucho tiempo. – Este es perfecto, no se como no lo había ocupado.
Se dio una ducha rápida y se puso todo lo que había decidido ocupar esa noche.
Algunas delicadas joyas y sus zapatos favoritos que eran realmente cómodos, ya que si iba a estar en un lugar con alguien desconocido era mejor estar preparada para todo. Camino por su casa en busca de la pequeña cartera que llevaría. En ella puso lo fundamental; celular, cosmetiquero, llaves, etc.
El bocinazo de un auto, la distrajo. Seguro era Ron. Y por más que sabia que debía bajar, espero. Miro a través de la cortina de la ventana principal y pudo vislumbrar que efectivamente era el. Pero que no había bajado del auto.
Tan típico de el, pensó la castaña. Hoy tendrá que venir por mí hasta la puerta, medito sonriendo. Tenia que darse la suficiente importancia.
Y así lo hizo, por más que el pelirrojo oprimió la bocina varias veces. Ella relajada esperaba ahí. Algunos vecinos del sector se asomaron por la ventana a ver quien causaba tanto alboroto.
¡Diablos! ¡Porque siempre me lo hace tan difícil!, Pensó el, apagando el motor del auto. Saco las llaves, se bajo y apretó la alarma -ya no se podía confiar en nadie-.
- ¡Oye estupido! ¡Mis hijos están durmiendo! – Grito un hombre en bata. - ¡No son las 3 de la tarde idiota!
- Lo siento – Respondió el pelirrojo apenado. Sabia lo que costaba hacer dormir a un bebe, después de todo, tenia varios sobrinos.
Subió los cuatro escalones que lo separaban de la puerta de la casa y golpeo con fuerza.
Un golpe
Dos golpes
Tres golpes
Cuatro golpes
- ¡Tranquilo! – Respondió Hermione cuando abrió al fin la puerta.
El pelirrojo sorprendido iba a replicar, pero a pesar de que intento decir alguna palabra, nada salio de su boca.
Había quedado impresionado. Hermione realmente estaba encantadora esa noche. Y no es que no la hubiera visto antes linda, pero es que esa noche estaba realmente resplandeciente. Un sencillo vestido y algunos accesorios la hacían resaltar muy bien sus atributos.
Pero no lo diría. No si su orgullo de Weasley quería seguir intacto.
- ¿Por qué no has salido?
- ¡Estaba ocupada Ronald!
Un sonido los distrajo de la resiente discusión. De un dos por tres una gran cantidad de fotógrafos se había instalado en las afueras de la casa y apretaban el flash de las cámaras sin decoro.
- ¡Vez! ¡Ya me han pillado! – Reclamo exasperado. - ¡Los había perdido!
- ¿Por qué no te quedas callado y nos vamos de una vez?
Hermione apago todas las luces de su casa y cerro la puerta con pestillo.
Luego siguió al pelirrojo al lujoso auto que el había adquirido recientemente.
- ¿En esto te gastas el sueldo? – Indago, solo para hacerlo enojar.
- ¿Gustar subir de una vez, cariño? – Pregunto, forzando una sonrisa mientras abría la puerta del copiloto.
- Claro, amor – Respondió subiendo en el coche, con el mismo o mayor sarcasmo.
Ron cerró la puerta con una innecesaria fuerza y se dirigió a su lado del auto.
- ¡Ron! ¡Ron! ¿Dónde van? – Investigo el reportero, con una gran cámara en sus manos.
- ¿Para que me preguntas si ya sabes? – Dijo con su habitual sonrisa antes de entrar.
Encendió el auto y comenzó a avanzar en dirección a la cita compartida con Lavender… y Hermione.
- Esto es exactamente lo que quería hacer esta noche… - Comento Hermione, rompiendo el incomodo silencio.
- ¿Qué cosa?
- Ir contigo a una cita con tu ex-novia – Respondió agrandando su fingida sonrisa.
- Tampoco yo quería que vinieras – Contraataco el, dando un giro en la primera cuadra que pasaron. -, tenia PLANES a SOLAS con Lavender. – Agrego, recalcando algunas palabras, para dejar bien en claro que el tampoco disfrutaba de esta situación. – Además que no es una cita.
- ¿Ah no? ¡Oh! Lo siento – Se disculpo para sorpresa del pelirrojo. – Se me olvidaba que sus encuentros eran más bien… carnales. – Ese comentario cayo profundo en el humor de Ron. Pero ella no se detendría tal fácilmente. - ¿Y sabes que es lo mejor? – La ironía se convertía en un fiel aliado hoy. Ron la fulmino con la mirada, girando nuevamente en un semáforo. –… ¡que tengo que soportarte toda la noche! A pesar de que NO sea HORARIO de trabajo.
- ¿Nunca te quedas callada? – Pregunto sonriendo. - Por qué si tienes algún botón de silencio me encantaría presionarlo ahora mismo.
- ¿Estas contento? – Le pregunto notando su sonrisa fingida, para seguir con su intención de molestarlo aun más. Llevaba todo el camino lanzando frases como "¿Por que a mi?". – Porque todo es tu culpa.
- ¡YA! ¡Basta! – Grito desesperado, pasando un semáforo con luz amarilla. – Entiendo que no quieras estar aquí, pero ya tengo suficiente con Lavender, ahora hazme el favor de callarte.
Hermione no hablo más en el camino. No por que el le había dicho que se callara, mas bien porque le había sorprendido su respuesta.
¿Acaso el no quería ir a esa cita con Lavender?
Sonrió inconcientemente.
(*)(*)(*)(*)
- ¿Y que irán a hacer a ese hotel? ¿Y tan elegantes? – Se cuestiono Rita Skeeter, siguiéndolo es su auto, junto a su fiel ayudante, que como siempre, no dudo en dar su opinión.
- Tal vez, van a cenar.
- ¡Claro que van a cenar idiota! ¿Pero con quien? – Razono molesta. - No creo que entre ellos, porque de seguro lo hubieran hecho menos publico, con más privacidad.
- Lavender Brown… - Nombro Robbie.
- ¿Quién es ella?
- Ex de Weasley
- ¿Y que tiene que ver ella?
- Según la información que conseguí, se dice que ella entro en el hotel hace unos minutos ¿Crees que tenga algo de relación con esta situación?
- ¡Claro! Por eso eres mi mano derecha – Lo adulo ella, mientras se detenía muy cerca de donde el auto de Ron había aparcado.
(*)(*)(*)(*)
- ¿En este hotel se juntaban siempre? – Le pregunto la castaña asiéndolo enojar. – Por lo menos tiene clase…
Ron tomo aire y lo expulso con fuerza, dejando notar que su paciencia tenía límites y que estaba próximo a desbordar.
Ambos salieron del auto con rapidez. Pues no buscaban ser captados –más aun- por las grandes cámaras de los periodistas. Hermione se aferro del brazo derecho de Ron, buscando seguridad. El se sorprendió, pero no la aparto, al contrario, la afirmo más aun con sus manos.
En la puerta del hotel un hombre vestido elegante los saludo con mucha cordialidad. Ron y Hermione asintieron a este saludo con una gran sonrisa. Luego de seguir caminando unos minutos llegaron a las puertas del gran restaurante.
- Buenas noches señor Weasley y señorita Granger. – Saludó un hombre alto y de aspecto refinado. – Su mesa esta a nombre de…
- Ronald Weasley
- Por supuesto – Acepto el hombre, notando que era bastante obvio. Pero en la lista no salía así. – Lo siento señor, pero no hay ninguna reserva a su nombre.
- ¿Puede estar a nombre de Lavender Brown? – El hombre chequeo el nombre y marco con una línea que todo estaba en orden.
- Si, ese nombre esta – Acepto, dejando los papeles en su mesón. – Los conduzco a la mesa, la señorita Brown ya se encuentra aquí.
- Parece que tienen práctica – Susurro la castaña. -, al menos saben como pasar desapercibidos.
- ¿Vas a seguir criticando mi vida toda la noche? – Pregunto Ron, caminando tras el hombre y con Hermione aun aferrada a su brazo pero ahora con brusquedad.
- Si la noche lo amerita, tal vez… - Respondió en un susurro, intentando que el delgado hombre anterior a ellos no escuchara sus típicas peleas.
La mesa estaba bastante alejada de todos, a pedido de Ron, por supuesto.
Y Hermione a pesar de no sentirse especialmente cómoda en un lugar así, estaba maravillada con lo elegante que llegaba a ser.
- Señorita Brown, traigo a sus acompañantes…
- Gracias, - Respondió sorprendida por que realmente fueran acompañantes y no acompañante.
El hombre se alejo con cautela avisándole a un mozo que podía comenzar con los menús.
- Hola Lavender – Saludo el pelirrojo tomando la mano que ella le había entregado y depositando un casto beso en su mejilla.
- Hola Ron, - respondió ella, mirando a Hermione, que le respondía con una mira igual de evaluadora.
- Emm, bueno te presento a Hermione Granger, – La presento, aun impresionado por la situación. - mi novia...
- ¡Oh! – Exclamo impresionada. – que… que bueno…
- Un placer Lavender – Saludo Hermione amablemente, aunque como había ocurrido con Ron anteriormente en su presentación, ella no correspondio a su saludo. – Veo que tiene la misma educación que tu – Le dijo a Ron, en un susurro.
- Sentémonos – Respondió el pelirrojo intentando que el pequeño encuentro de palabras no se transformara en una pelea.
Lavender y Hermione tomaron asiento. La castaña junto con Ron para no levantar sospechas.
- ¿Por qué no me avisaste que vendrías acompañado?
- Intente llamarte varias veces, pero como siempre, tu buzón de voz me contesto.
- Al menos te hubieras dignado a venir SOLO.
- Oye Lavanda, sigo aquí – Dijo Hermione asiéndose notar, con un movimiento de mano y cambiando su nombre, a pesar de saber el verdadero.
- Ya lo se Harmony
- Me llamo Hermione, - Se recalco ella, odiaba que no supieran bien su nombre, era tan fácil como decir: - Her-mi-o-ne – Deletreo, con una sonrisa irónica. - ¿Lo entendiste o te le deletreo denuevo? – Pregunto con aires de superioridad, respondiéndole de la misma manera. -, porque parece que eres media lenta Lavanda.
- Lavender.
- Como sea – Respondió. – de todos modos…
- ¿De todos modos que? – Pregunto levantándose de su asiento.
- de todos modos no eres alguien importante para mi – Respondió también poniéndose de pie.
- ¡Wow! – Exclamo sorprendido del escándalo que se comenzaba a formar. - Chicas, sentémonos a disfrutar de la cena, ya tendremos tiempo de conversar.
Lavender y Hermione se lanzaron una mirada de odio, que a Ron logro asustarlo.
El mesero atento a lo que sucedía especialmente en esa mesa, se acerco al fin.
- ¿Los menús? – Cuestiono intentando intervenir.
- Gracias – Agrego rendido. - ¿Qué nos recomiendas hoy?
- De entrada podrían elegir la ensalada marina, especialidad del chef.
- ¿Qué les parece?
- ¡Me encantaría! – Indico gustosa la castaña tomando la mano de Ron por sobre la mesa y mirando con recelo a Lavender.
El pelirrojo se sorprendió nuevamente, pero intento no demostrarlo. Sabia lo que intentaba Hermione y sorprendentemente no le molestaba, incluso talvez esta situación lo ayudara a que de una vez por todas Lavender se olvidara de el.
Lavender asintió frunciendo los labios. Detestaba esa situación. No podía aceptar que le quitaran a su Won-Won y menos esa aparecida.
- Te-tengo que ir al baño – Dijo Ron levantándose de su asiento. Sabía que no era bueno dejar a esas dos solas y menos en público. Pero su cuerpo rogaba por ir al baño. Se reprimió mentalmente por no haber pasado en su departamento cuando debió hacerlo.
- Claro amor, aquí te espero – Susurro Hermione continuando con su actuación.
- Por supuesto Won-Won, tomate el tiempo que necesites – Agrego Lavender con un tono marcado de coqueteo.
Ron asintió a las despedidas muy confuso, y se dirigió al baño en un paso rápido. Aunque no sin antes lanzar un par de vistazo comprobando que las dos mujeres no se estaban matando con los cubiertos de la mesa.
- ¿Tu no tienes ni la mas minima vergüenza? ¿Ni si quiera porque estoy yo presente?
- Mira Hermione - sorprendente que hace unos minutos no supiera su nombre -, tu aquí eres solo una aparecida, una mas. – Indico mirándola fijamente. – Por el contrario, yo, estoy constantemente involucrada en su vida.
- No más que para una diversión lasciva – Replico Hermione poniendo una sonrisa confidente. – y tarde o temprano va a dejar la diversión por una relación real.
- Tal vez… - Acepto la mujer rubia. –, pero permanezco mas tiempo que las otras, - Su manera de hablar era de un tono amenazante - al igual que se repetirá contigo.
- ¿Les sirvo algo de tomar? – Interrumpió nuevamente el mesero. Comenzaba a entender que sucedía en esa mesa.
- Un Martini, por favor – Le pidió la rubia, mostrando sus radiantes dientes, que no hicieron ningún efecto en el camarero.
- Yo una copa de vino blanco, gracias – Requirió con su normal tono de voz. Y para hacer aun mas a enojar a Lavender… –, que sean dos, mi novio no tarda en venir.
- Por supuesto dama.
- No se repetirá Lavender, puedo asegurártelo – Prometió, vislumbrando como el pelirrojo salía del baño. Pero se detenía por una razón. Su teléfono sonaba.
- No prometas nada que no podrás cumplir
- ¿Quieres decir que intentaras algo con mi novio, a pesar de que este saliendo con el?
- Párese que después de todo si eres inteligente
Hermione hubiera seguido con su tarea de fulminar con la mirada a Lavender si no fuera porque su teléfono también sonó.
- ¡Rayos!
- ¿No vas a contestar?
- Por supuesto que contestare, no te daré… - Iba a seguir respondiendo a la pregunta, pero su teléfono sonaba -si era posible- con mayor ímpetu.
- Yo iré al baño Granger
Hermione iba a replicar, pero tenía que contestar.
- ¿Alo? Si Robert, ¿que pasa?
- Queremos informarlos…
- ¿Qué sucede?
- Rita desconfía de ustedes - No era nada sorprendente. -, y según mis internos, esta en el mismo restaurante.
- ¿Por casualidad tu llamaste a Ron?
- Si, ¿Por qué? – Pregunto el director - ¿Acaso no están en el mismo lugar? ¿Ocurre algo?
- No nada, Ron había ido al baño… - Al fin comprendía todo. – luego hablamos, tengo que colgar, gracias Rob.
- Claro, por eso Ron dijo que te llamara, nos vemos Hermione.
Maldita Lavender, Maldijo para si misma, comprendiendo que la salida evasiva de la rubia tenia mas intensiones que solo entrar al baño.
Primero que nada -antes de salir en dirección al baño-, saco un disimulado espejo y simulo mirarse en el. En el reflejo se veía claramente a Rita Skeeter tratando de pasar inadvertida en un fallido intento, pues la ropa fosforescente no era algo que pasara desapercibido.
Continúo con su acto fingido y se levanto avisándole al mesero que iría al baño un segundo, ya que la mesa quedaba prácticamente sola.
No sabía que esperaba encontrarse en los baños. Una posibilidad podría ser que estuviera pasándose ideas después del trato que había tenido con Lavender o la con mayor posibilidad, seria encontrarse a Ron y Lavender discutiendo, conversando… todo menos lo que vio.
Ya que en el baño de mujeres tras revisar por todos y cauda uno de los cubículos, no la encontró, la única posibilidad seria el baño de hombres.
Entró sigilosamente, esperando no ver alguna escena que la marcara.
Primero abrió la puerta, y no necesito buscar más, pues una conversación se escuchaba a lo lejos.
- Pero Ro-Ro, yo te amo, la pasamos tan bien juntos
- Lavender estoy en una relación con Hermione y la quiero mucho.
- No lo parece… - Susurro la voz de la rubia.
El sonido de un cierre bajando sorprendió a Hermione. Ya no había palabras, algo debía suceder ahí.
La chaqueta del pelirrojo voló fuera del cubículo en que estaban. Hermione se acerco en silencio. Una camisa blanca también salia lejos y por suerte alcanzo a esquivarla. Esto definitivamente no iba bien.
- No Lavender suéltame – Resonaba una voz ahogada, que le resultaba demasiado conocida. – déjame por favor… ¡Rayos! N-no lo ha-gas
Empujo la puerta del baño en que estaban con tanta fuerza, que pareció que iba a romperse con cualquiera otro movimiento.
- ¡Saca tu mano de ahí ahora mismo! – Ordeno Hermione, sobresaltando a Ron, pero no a Lavender.
- ¡Solo vete de aquí Granger! – Dijo la voz de Lavender, dándose media vuelta para seguir con lo que hacia.
- He…Hermione… - Tartamudeaba el pelirrojo, no solo por que ella los encontrara en esa postura a punto de ocurrir algo, sino también por la desnudes que cubría su torso y pronta a descubrir su mayor intimidad.
- ¡Lárgate de…!
- Te dije que lo soltaras – Rugió Hermione, dándole un gran golpe en la cara a Lavender que la dejo inconciente. - ¡Tu imbecil! – Grito llamando a Ron.- ¡Sal de ahí en este instante!
Ron intento salir de entre el cuerpo desmallado de Lavender. Con cuidado la dejo en el piso del baño y salio a medio vestir. Sin camisa ni chaqueta y con el pantalón hasta las rodillas.
- Gracias a Dios, que llega…
- ¡Nada de gracias estupido! ¡Vístete! – Le dijo acercándole la camisa, que momentos a tras había volado por enzima del baño.
- Hermione yo…
- Si, tengo claro que esta un poco obsesionada contigo – Antes de que el pelirrojo replicara, respondió nuevamente. -, y no iba a dejar que esta rubia oxigenada me dejara como la mayor cornuda de la historia. – Ron abrió la boca nuevamente para decir algo, mientras terminaba de abrochar su camisa – porque tus antecedentes me dejarían como una más ¿no?
- Hermione, lamento lo que paso, yo no pensé que Lavender se atreviera a entrar al baño de hombres y…
- Yo la veo muy capaz – Acepto la castaña, tomando la corbata de Ron y ayudándolo a hacer el nudo. – Tu más que nadie, debería conocerla.
- ¡Ahh! – Exclamo, al notar que Hermione ejercía una mayor presión con la corbata, de la debida en su cuello.
- Lo siento – Se disculpo con la misma voz fingida que le dio al despedirse antes de que fuera al baño. Pero no lo sentía para nada.
- ¡Ahora súbete el pantalón idiota!
En la puerta apareció un hombre. Ron y Hermione se sorprendieron, pero la castaña para hacerlo parecer lo más normal, se acerco a Ron y arreglo su corbata que ya estaba muy bien arreglada. Ron termino por abrocharse el pantalón e hizo un gesto de saludo para el hombre. El los miro sorprendido, mal interpretando lo que hacían ahí. Después de todo, que una mujer estuviera en el baño de hombres y ayudando a su acompañante a terminar de vestirse no era algo que dejara mucho a la imaginación.
El hombre dirigió la vista a la mujer que se encontraba tirada en el suelo en el último cubículo. Hermione distinguió hacia donde iba su mirada.
- Lo que hace la borrachera – Comento, mirando a Lavender con una sonrisa de lastima -, es realmente penoso. - Ron sonrío conteniendo la risa.
Se dirigieron a salir del lugar. Hermione tirando del brazo de Ron y el cediendo a sus tirones. Pero lo que no esperaba recibir eran unas palmadas en la espalda, de parte del hombre que había llegado hace unos instantes.
- Vaya mujer – Le susurro para que Hermione no escuchara. Ron al principio no lograba entender, pero ante la mirada pícara del hombre, logro comprender por donde iba ese gesto.
El pelirrojo se encogió de hombros con una sonrisa ladeada y susurro antes de salir del baño algo como "tengo suerte".
- Parecías muy entretenido – Comento la castaña sacando a Ron de sus pensamientos en cuanto a lo ocurrido. Mientras, caminaban a su mesa que llevaba sola unos cuantos minutos.
- Los hombres somos débiles.
- Pude comprobarlo por mis propios ojos.
- Lamento que hayas pasado por esto…
- Te perdono – acepto sin mirarlo -, pero la próxima vez que me vuelvas a dejar sola para ir a toquetearte con Lavender, serás hombre muerto.
Tomaron asiento nuevamente.
- ¿Me extrañaste cariño? – Le pregunto sonriendo y haciendo gestos de darle un beso.
- No – fue la pobre respuesta -, ¿escuchaste lo que dijo Robert sobre Rita?
- Si, así que será mejor que seamos convincentes.
- Tú tienes que preocuparte por tu amiguita
- ¿Les sirvo la cena? – Pregunto el mozo que se acababa de acercar.
- Claro, eso seria estupendo – Le respondió Hermione con una gran sonrisa, que a Ron molesto un poco. El mesero fue por los platos de comida.
- No deberías ser tan demostrativa con los meseros si me tienes enfrente y con Rita atrás.
- No vengas a decirme como comportarme porque el que aquí estaba en problemas eras TU – lo señalo disimuladamente -, y yo te ayude.
- Y te di las gracias, pero – Bajo la voz, al sentir la mirada en ellos – debes ser más cuidadosa con tus coqueteos.
- ¿Qué coqueteos? – Pregunto. Ron levanto las cejas de manera incrédula. - ¡Santo cielo! ¿Por qué mejor no cenamos tranquilos y esperamos a ver si tu Lavanda llega?
- No creo que vuelva, después de cómo la golpeaste.
- No fue para tanto – Le resto importancia tomando un sorbo de su copa de vino.
- ¿Y que haremos si vuelve?
- Mmm… - Pensó Hermione. Miro la copa de Lavender que estaba casi terminada. – diremos que tomo unas cuantas copas.
- Aquí tienen la ensalada marina, - Dijo el mesero entregándole sus platos de comida. - ¿Necesitan algo mas?
- No, gracias – Respondió Hermione, pero recordó lo que habían conversado hace unos segundos – Bueno, si. Necesitamos su confidencialidad sobre la chica que estaba sentada con nosotros. – El hombre asintió sin entender muy bien lo que ocurría. – Se paso un poco de copas y esta ahora en el baño, no se siente muy bien. – El mesero asintió. -, no queremos que la pobre sufra un escándalo en la prensa. – Ron la miro sorprendido, por lo convincente que sonaba. – Usted me entiende, como somos personas publicas, no queremos problemas en nuestra relación.
- No se preocupe señorita, soy una tumba. – Dicho esto se alejo, con paso lento.
- Bueno, ¿Qué hay de Rita? – Cuestiono el pelirrojo, notando como la mujer estaba cada vez mas enojada por no lograr escuchar lo que ocurría en la mesa.
- A ella ya sabremos como convencerla. – Respondió Hermione, mientras tomaba otro poco del líquido de su copa. - ¿Te gusta el vino blanco?
- Lo prefiero más que el negro – Respondió el, tomando también un sorbo de su copa llena por un liquido amarillo transparente. - ¿Un brindis?
Su sonrisa se hizo mayor al ver la sorpresa en el rostro de Hermione.
- ¿Y porque brindaremos? – Pregunto moviendo con suavidad su copa en círculos y acercándola a la de Ron.
- Por ti – Respondió el, con su típica voz vanidosa y para sorpresa de la castaña… -, porque me ayudaste y sigues aquí.
La castaña no pudo ocultar un ligero rubor en su rostro y respondió al tintineo de sus copas. Tomo otro sorbo y se acerco a Ron, por sobre la mesa.
- No lo hice por ti – Susurro con la misma voz seductora que Malfoy tuvo en algún momento con ella.
- Lo se - Acepto Ron, acercándose también a Hermione. -, pero aun así lo hiciste.
Sus rostros estaban a escasos centímetros, a punto de chocar. Podían sentir sus respiraciones y la mirada penetrante del otro. Sus aromas se mezclaron inconcientemente y un ligero olor a alcohol se expandió en el ambiente.
Cuando sus labios casi se rozaban…
- Viene Lavanda… - Susurro.
Ron la miro perplejo y se alejo confundido.
- ¿Me extrañaron? – Pregunto la mujer rubia que tomaba asiento frente a ellos. Con un ligero sonrojo en las mejillas por el golpe de Hermione.
- Para nada querida – Respondió la castaña, entrelazando sus dedos con Ron por sobre la mesa, para hacerse notar.
- ¿Qué diablos intentabas Granger?
- Será mejor que calles y te sientes – Le indico Hermione, con una gran sonrisa fingida -o no tanto-. Lavender tomo asiento y la siguió mirando enojada. – No harás ningún escándalo de esto.
- No vengas a…
- No, no, no – Negó ella, asiéndola callar con un gesto de mano. –, será mejor que guardes silencio, porque todos aquí – No soltó la mano del pelirrojo, pero hizo un gesto de mostrar los alrededores -, creen que eres una borracha.
Lavender la observo con el entrecejo fruncido. Ron observaba la escena atónito. Hermione podía intimidar a cualquiera si se lo proponía, y eso le resultaba realmente atractivo.
- ¿No vas a decir nada Ronald? – Le pregunto furiosa. El iba a decir algo, pero la voz de Hermione lo interrumpió nuevamente.
- Ron piensa igual que yo – Miro a Ron con una gran sonrisa, a lo que el asintió mirándola fijamente. -, por eso nos vamos.
Ron le hizo una seña al mozo y este acudió rápidamente.
- Ya nos retiramos – Le informo levantándose del asiento para tomar su abrigo. – Aquí tienes, gracias por todo. – Le entrego unos cuantos billetes y ayudo a Hermione a levantarse. El joven que los atendió asintió feliz y los observo irse.
- ¿Necesita algo mas? – Pregunto a Lavender, que echaba chispas por lo ojos.
- ¡No! ¡Nada! ¡Déjame sola! – Le ordeno, tomando su copa de vino y tragando el contenido de un sorbo, sin desviar la mirada de la pareja que se alejaba tomados de las manos. – No te saldrás con la tuya Granger.
(*)(*)(*)(*)
- Gracias por haber venido conmigo hoy, – Agradeció el pelirrojo, en la puerta de la casa de Hermione. – y sobre lo que paso…
- Ya no importa Ron, es parte de tu vida privada – Respondió ella, buscando en su bolso las llaves.
Aun no se libraban de esos malditos periodistas. Los habían seguido de ida y ahora de vuelta en su casa, nuevamente estaban ahí. Captaban cada movimiento, por lo cual el pelirrojo había decidió bajar a acompañarla.
- Bueno, nos vemos… - Se despidió el, acercándose a su rostro peligrosamente.
- Hasta mañana – Susurro ella, antes de juntar sus labios con los del pelirrojo, en un suave beso, que quizás no solo fuera por trabajo.
(*)(*)(*)(*)(*)(*)(*)(*)(*)
Parece que se agregan más enemigos a esta pareja…
¡Hola a todos! ¿Cómo han estado?
¿Qué opinan? ¿Les gusto? ¿Los dejo con gusto a poco? ¿Los dejo con ganas de más?
Bueno, quisiera saber sus opiniones.
¡Muchas Gracias por todo!
Cuídense y ¡Hasta la próxima!
