¡Hola a todos!
Lamento mucho la tardanza, pero estas semanas he pasado por una inmensidad de cosas! Espero que este capitulo compense parte de la demora, aunque no quede muy conforme con el.
Responderé a los reviews…
fatty73: ¡Muchas Gracias! Ame este capitulo :), Hermione es muy inteligente siempre haciendo todo tan bien xD No te preocupes Ginny y Harry ya vendrán…
: Muchas Gracias, ¡lamento la tardanza! Pero ya esta aquí :)
: Siempre escribes tan poco… xD ¡Eso me encanta! Siempre me expresas claramente todo lo que piensas y eso me hace sentir feliz. Lo se yo también detesto a Lavender… pero pienso que como murió en la película no lo merecía u.u. Sobre Ron… (baba) :$ ¡Hermione es la mejor!
PD 1: ¡Soy de Santiago! Linda mi ciudad xD
PD 2: Lo se da mucha pena el accidente u.u
PD 3: Si Hugito es un amor :$
PD 4: Si, era para ti el primer comentario xD No se que paso o.o
¡Muchas Gracias por todo! Espero que sigas mi fic, y no te preocupes que pronto subiré mas one-shot de Ron y Hermione.
paunieto: Muchas Gracias por todo, lamento mucho la tardanza pero espero que lo sigas leyendo. ¡Hasta pronto!
Anonimo: ¡Hola nuevamente! Muchas Gracias por tu apoyo, eso de leerte 3 capítulos seguidos te comprendo, me ha pasado ¡la curiosidad me mata! Tengo que seguir leyendo porque me obsesiono xD Espero que sigas leyendo, ¡hasta la próxima!
Sin mas aquí esta el nuevo capitulo…
Capitulo 5: Sesiones, interrupciones y una novia salvaje
Tranquilidad era lo que armonizaba su gigantesca habitación. Por fortuna hoy Robert había atrasado la junta diaria por temas relacionados con las próximas sesiones de Record Magic y algunos temas personales de los cuales no había querido dar detalles.
Desde pequeña le habían gustado los tonos claros y tal vez fue por eso que su habitación la pinto en un tono morado pastel. Muy ordenada como siempre y con lo justo y necesario. Un escritorio con un notebook, una lámpara algunos lápices y cosas de escritorio. Seguido de esto, había un gran mueble repleto de libros de todos los tipos y al lado de este un equipo pequeño de música, algunas cosas personales, etc, Pero todo con un gran espacio que le permitiera caminar de un lado a otro sin chocar o topar con nada importante.
La cama se encontraba completamente revuelta por los movimientos que había hecho al dormir. Y es que ella no era mal dormir en este tema, pero precisamente la noche anterior había tenido un extraño sueño. Nada relacionado con sus padres para su agrado, ya que detestaba esos sueños trágicos.
No. Esta vez había sido un extraño sueño relacionado con el pelirrojo.
Si, con Ron. El tonto que la odiaba más en el mundo.
Ella estaba a su lado y el preocupado por una extraña razón sollozaba. Se sentía inmensamente triste, viéndolo de esa forma. Pero no sabia la razón, la única razón por que el lloraba.
En eso básicamente había transcurrido su sueño. Nada más que apreciándolo llorar. Ella no se acercaba y el tampoco a ella. Como si no pudieran verse el uno al otro. Como si no pudieran notar que el otro estaba a su lado para apoyarlo.
Se estiro un poco aun en la cama, sacando las sabanas de su lugar y enrollándose en ellas, cubriendo el ligero piyama que llevaba últimamente. Giro la mirada encontrándose con el despertador que no había programado el día anterior y que ahora marcaba las 10:00 A.M.
Tomo el control de la televisión y la encendió. Le costo acostumbrarse a la luz que desprendía el aparato eléctrico, aunque eso no le impidió que notara el gran titular.
"Cena romántica entre Ronald Weasley y Hermione Granger; todo se vuelve serio".
- ¿Y que piensas tu de esta pareja Richard? – Le pregunto una mujer alta, rubia y esbelta, que estaba sentada en el mismo sillón frente a las cámaras.
- Veo a Weasley mas maduro, - Admitió el conductor.-, comprometido con esta relación mucho más verdadera que las otras en las que ha estado involucrado.
- Si, y por primera vez se muestra en publico con su pareja.
- ¿Y que podemos decir de Hermione Granger?
- Bueno, es catalogada como una de las mujeres más bellas de Europa y según muchos increíblemente agradable, sencilla y carismática. – Describía la rubia. - Podríamos decir que es una excelente candidata para Ronald.
- Si e incluso lo vemos más feliz que de costumbre. Solo mira las fotos – Las imágenes aparecieron en la gran pantalla tras ellos. – ¿Y quien no lo estaría con esa mujer? – Comento haciendo reír a sus acompañantes del set.
Hermione se sonrojo ligeramente, aun no se acostumbraba a esos halagos. Noto la hora del programa y decidió comenzar a prepararse. Tenía muchas cosas aun, que arreglar en su propia casa.
(*)(*)(*)(*)
- Si e incluso lo vemos más feliz que de costumbre. Solo mira las fotos – Señalo el hombre las imágenes que aparecían en la gran pantalla tras ellos. – ¿Y quien no lo estaría con esa mujer? – Comento haciendo reír a sus acompañantes del set.
Ron había encendido la tele justo en ese momento. Notando como siempre todo decían "Maravillosa mujer" "Esperamos que surja algún efecto en Ronald", etc.
Y es que a pesar de todo, no dejaría que ella ni nadie cambiaran su forma de ser.
Cambio de canal, no le interesaba escuchar esos comentario, ya bastante tenia con los paparazzis y sus locas historias.
- ¡Hacen una espectacular pareja!
Cambio de canal nuevamente.
- ¡Parecen un par de enamorados!
¿Es que querían todos torturarlo? Cambio de canal otra vez
- ¿Crees que dure esta relación?
- Lo veo muy posible.
Cambio otra vez de canal.
- Y la pareja que ha estado dando que hablar, Ronald Weasley y la modelo Hermione Granger… Se han dicho muchas cosas pero… ¿cual será real?
- Bueno la fundamental es… ¿Creen que Ronald Weasley le tenga miedo al compromiso?
- Bla…bla…bla…bla – Balbuceaba el pelirrojo molesto. - ¿Ronald Weasley le tiene miedo al compromiso? – Imitaba la voz chillona del conductor. Miro la pantalla desafiante y apunto con el control remoto. – ¡Con Granger, cualquiera tendría miedo!
(*)(*)(*)(*)
Los ojos le pesaban y para su tormento los tragos que había tomado hace unas horas cuando peleaba con el televisor no le ayudaban mucho.
- ¡Espero que estés llegando ahora mismo al edificio! – Lo reprimió Jeff. Lo que menos quería era perder su trabajo y si Ron quería lograr eso se la pondría muy difícil.
- Si, si, si – Asentía sin darle ninguna importancia. Se había puesto unos lentes negros que cubrían sus ojos del cansancio y recién iba saliendo de su departamento, por lo que para llegar a Record Magic, mínimo era una media hora. – Nos vemos luego, adiós.
- Algún día cambiaras, algún día – Susurraba Jeff al otro lado del teléfono sin importarle que Ron pudiera escuchar aun lo que decía.
- ¡NO! ¡No voy a cambiar ni por ti, ni por Granger, ni por nadie! ¿de acuerdo? ¡ADIOS! – Colgó con furia, el pequeño aparato.
¡¿Por qué diablos nadie me quiere como soy? Se exclamo para si mismo y la respuesta llego a su mente instantáneamente, porque este no eres tu…
(*)(*)(*)(*)
- …y luego dijo que nunca cambiaria por nadie y colgó – Informo para el desagrado de Robert.
- Eso nos da como resultado dos cosas, la primera que viene recién saliendo de su casa y la segunda es que debe venir con un humor de perros.
- Nada usual en el – Comento Hermione con sarcasmo. Jessie que se encontraba a su lado, lanzo una gran carcajada y al sentir la mirada que le lanzaba Jeff de indignación, la convirtió en un gesto de tos.
- Entonces, tu Hermione, – Le indico a la chica. Hermione asintió esperando su idea. – iras a prepararte, y cuando llegue Ron, yo me encargare.
- Claro Rob
- ¡Tiffany! – Llamo a una mujer que arreglaba algunos trajes negros. Ella se acerco y escucho atentamente. – necesito que ayudes inmediatamente a Hermione con los conjuntos que hemos preparado. Comenzaremos los carteles de publicidad.
Hermione siguió a la joven mujer hasta su camerino y ya ahí ella le explico algunas cosas:
- Comenzaremos con el conjunto que quieras… ¿Con cual deseas iniciar? – Pregunto a la castaña que los observaba con detenimiento.
- Me da lo mismo, al fin y al cabo los usare todos – Río contagiando a la estilista. – Tú eres la experta, confío en ti.
Salio al vestidor y cerro la cortina comenzando a desvestirse.
- Creo que con este – Se acerco a Hermione y con cuidado de no ver nada le entrego el traje y antes de que ella lograra ponerse el traje dijo:-, ¡dejaras a tu novio completamente impresionado!
- Lo veo un poco imposible – Murmuro para si misma.
- ¿Qué dices? – Pregunto preocupada de no haber escuchado algo que le preguntaran.
- No, nada, que fue una gran elección.
- Gracias, - Agradeció sonrojada. – llevo muchos años en esto y no he surgido mucho. Aunque no puedo dejar de admitir que me ha encantado trabajar contigo. Cuando lo mencionaron, acepte sin pensarlo.
- No te he dado el derecho de tutearme – Dijo con una voz seria y enojada, pero que por dentro se moría de la risa.
- ¡Oh! Lo siento mucho señorita Hermione, yo no…
- Solo bromeaba – Se asomo entre las cortinas dejando ver su rostro. – Por cierto ¿como te llamas?, bueno se que es Tiffany, pero tu apellido es…
- Tweels, Tiffany Tweels
- Bonito nombre.
- Gracias – Nuevamente el sonrojo volvía a sus mejillas, no estaba acostumbrada a esa amabilidad por parte de las grandes estrellas. - ¿Cómo vas con el vestido?
- Bien, ya casi. – Dijo subiendo el cierre con dificultad. – Listo, ahora…
- Zapatos…
Hermione salio con el vestido puesto. Tiffany quedo impresionada por la belleza que caracterizaba a Hermione.
- ¡Wow! ¡Te vez increíble! – Dirigio a la castaña al sector de calzado.
- ¿Cuál crees que quede mejor?
- ¿Qué tal esos? – Señalo unos plateados con mucho brillo y de una altura bastante grande, cosa muy manejable para Hermione.
- Gran elección.
(*)(*)(*)(*)
- Llegas tarde…
- El tráfico es un desastre en Londres. – Argumento con una voz de indiferencia.
- Solo ve a prepararte, Jeff espera en tu camerino.
- Excelente – Comento con ironía.
- ¿Qué dijiste? – Había oído perfectamente, pero para no seguir retándolo lo dejo pasar.
- ¡Que para allá voy!
Robert apreciaba mucho a Ron, y a pesar de que estuviera siempre amargado e intentara ser petulante con los que lo rodeaban, el sabia muy bien que esa no era su verdadera identidad.
Ron, cuando estuvo en su camerino, miro a Jeff que observaba cada paso suyo como si esperara algo para terminar reaccionando de una manera exagerada y poder echarle todo en cara. Pero lo que mas podía notar era su mirada evaluadora.
- Tus trajes están ahí. – Le señalo a la izquierda dejando a la vista lo que tendría que ocupar. – Están enumerados, así que sabrás perfectamente cual va primero y cuales le siguen…
- A menos que no sepas contar – Se burlo Jessie, notando como Ron se enojaba bastante. – Lo siento, ¿Qué ha ocurrido?
- Nada, solo que estoy arto de que me digan que hacer – Explico sentándose en uno de lo sillones blancos que llevaban mucho tiempo ahí. Se acomodo relajando su rostro e inclinando su cabeza para apoyarla en el pequeño respaldo.
- Y… - Pregunto Jeff, adentrándose en la conversación –, porque debe haber alguna otra razón que no sea la típica.
Ese era el punto.
–…¡Y que digan que esa Granger es una buena influencia para mi y que ojala logre cambiarme! – Dijo esto ultimo, como si escupiera la comida mas asquerosa del mundo. - ¡Estoy arto de esto!
- Lamento decirte que solo llevas una semana en este proyecto.
- ¿Crees que soy enfermo mental? ¡Claro que lo se!
- Entonces, ve a vestirte, te queda un largo día.
(*)(*)(*)(*)
- Y ahora… un pequeño toque – Tiffany termino de agregar el maquillaje correspondiente y le agrego uno que otro accesorio, aunque sin sobrepasar de lo justo y necesario. - ¡Perfecto!
Hermione abrió los ojos que hace unos minutos mantenía cerrados, para su comodidad.
- Me veo…
- ¡Maravillosa! – Completo la estilista. – Realmente tienes un encanto que nadie tiene en el mundo.
Hermione se sonrojo, dándole un toque adorable a su -ya deslumbrante- apariencia.
- Gracias, yo…
- ¡Vamos! ¡Vamos! – Entro gritando apresurado un hombre con una tabla firmada y audífonos especiales. – Te vez maravillosa, ahora vamos, es hora de las fotos.
(*)(*)(*)(*)
- Odio estos estupidos trajes…
- Vaya…
- ¿Vaya que?
- Últimamente nunca andas de buen humor.
- ¿Y porque crees tu? – Indico con sarcasmo.
- Aun no puedo comprender el porque la odias tanto
Ron mantuvo el silencio. Sonaría tonto si dijera que la odiaba porque si. Aun que tal vez había alguna otra razón.
- Simplemente porque... me molesta
- ¿Esa es tu razón? ¿O es porque te rechazo en algún momento?
- ¡Ni siquiera me le he insinuado!
- ¿Entonces es eso?
- ¡Ash! ¡Solo déjame tranquilo! ¿De acuerdo?
Salieron del camarín como si no hubiera pasado nada y aparecieron en donde comenzarían las fotos.
Una esquina del lugar estaba enmarcada con una especie de cortina blanca. Tenía varias antenas tragaluz y unos focos especiales, además de cámaras laterales.
Un fotógrafo con una cámara que colgaba de su cuello se acerco a Ron.
- Mucho gusto señor Ronald Weasley, soy Dean Thomas su fotógrafo.
- Un gusto – Talvez el ser amable con el le favorecería en las fotos. – Dime Ron, solo me llaman Ronald cuando me quieren retar. - Dean asintió sonriendo y se alejo hasta la computadora más cercana, Ron lo siguió. - ¿Y en que consiste esta sesión de fotos?
- Lo típico de las campañas… algunas fotos de promoción. – Respondió, apretando con rapidez algunos botones antes de girarse a presenciar la llegada de la gran chica Granger. - ¡Wow!
Ron no comprendió el porque de la sorpresa hasta que se dio vuelta a seguir hacia donde iba su mirada. Y es que realmente merecía un Wow, porque Hermione estaba increíblemente bella. Con un vestido muy ajustado en degradación de tonos rojos y con unos tacos plateados y brillantes. Su cabello muy liso con un pequeño y brillante prendedor.
Caminaba en dirección a ellos con normalidad, pero dándose gran importancia.
Y por primera vez en su vida, Ron no podía apartar sus ojos de la castaña, contemplándola con cara de bobo. Dean que se encontraba junto a el no actuaba diferente y si era posible casi babeaba.
Hermione sonrojada por lo que estaba provocando, desvío su mirada ligeramente sonrojándose de sobremanera. Tiffany que caminaba a su lado vio esto como un signo más de la relación que se formaba entre Ronald Weasley el gran modelo y Hermione Granger la más bella mujer de Europa.
- Un placer conocerla señorita Granger – Saludo Dean, tomando entre sus manos la delicada palma de Hermione y depositando un casto beso en ella.
¿Qué se cree este estupido? ¡Besándola frente a mis narices!, pensaba Ron. No es que le molestara claro.
- Gracias, también para mí lo es señor…
- Dean Thomas, - Señalo el. Ron mirando ceñudo esta escena se adelanto a lo próximo que diría Hermione. – Y dime Dean, no señor, por favor.
- Claro, Dean.
- ¿Podemos comenzar? – Cuestiono enojado por una extraña razón.
- Si, por supuesto. Necesito que comiencen dirigiéndose a ese lugar – Señalo el centro del panel, al cual ambos acudieron. – y posen para la cámara, pero de manera coqueta y seductora… ya saben la finalidad del proyecto.
Ambos asintieron mirándose preocupados, porque sabían perfectamente a que se refería, pero no tenían ni una intención de acercarse tanto como en su primer encuentro.
- Sean naturales, diviértanse…
Jessie carraspeo y ambos entendieron perfectamente a que correspondía ese sonido. Hermione expulso todo el aire que había aspirado con nerviosismo y Ron incomodo por la situación rodó los ojos e hizo lo mejor sabia hacer.
Acerco a Hermione a su cuerpo y dirigió su boca al cuello de ella. Hermione se sobresalto por esto, pero no se aparto pues estaba frente a las cámaras que podrían captar perfectamente su exagerada reacción.
- ¿Nerviosa? – Pregunto, con aires de superioridad al notar como había reaccionado al contacto con su piel.
- Para nada
- ¿Ah no? ¿Y porque tiemblas?
- Porque me das asco
- ¿Asco? – Rió Ron ante su respuesta, pero intentando mantener el control.
- Si, y quisiera que dejaras de tocarme
- Lo lamento cariño, - Respondió con un tono marcado entre la ironía y la diversión. - pero ahora es momento de que demuestres lo mucho que me quieres y cuan seductora puedes llegar a ser.
- ¿Me estas probando amor? – Tomo los bordes de la camisa y en una mirada muy tentadora miro la cámara, dejando como resultado una foto en la que ella desabrochaba la camisa del pelirrojo y el miraba cada gesto del rostro de la castaña. – Por que sabes perfectamente de lo que soy capas…
- ¡Perfecto! Sin duda esta será una de las protagonistas de esta campaña – Adulo el fotógrafo, apretando una y otra vez la cámara captando cada uno de sus movimientos. - ¿Y es verdad lo que dicen los tabloides de la prensa?
Esta pregunta les causo sorpresa, pues no esperaban una encuesta en su propia sesión de fotos. De acuerdo a Robert aun no era bueno aceptar la relación, tenían que esperar un tiempo mas, en el que los periodistas buscaran evidencias de que todo esto era real.
Se miraron con confidencialidad y sonrieron. ¿Qué mejor que un silencio de comprometedor?
- Eso ha salido bien – Susurro Hermione, mientras observaba detenidamente los ojos azules de Ron, que a la vez se perdía en los suyos tan cafés como el chocolate.
- Si, supongo. – Respondió el con parsimonia.
La verdad es que le había sorprendido lo intrigantes que llegaban a resultar los castaños ojos de Hermione. Podia distinguir en ellos algo muy doloroso escondido en su mirada, y junto con esto una extraña sensación se esparció por todo su cuerpo.
- Listo, cambiemos de atuendo.
- Vamos chicos – Los llamo Jessie que había apreciado todo lo sucedido. Estaba nervioso por lo desastroso que podía llegar a resultar si se ponían en evidencia con alguna típica pelea.
Hermione desapareció del lugar acompañada de Tiffany en dirección a su camerino.
- Pensé por un segundo que Hermione te jalaría del pelo hasta dejarte calvo, cuando la tomates de esa forma.
- También yo Jessie, también yo – Acepto confundido, notando que a pesar de todo ella se había comportado bien sin mas que algunas palabras indeseables.
(*)(*)(*)(*)
- ¡Hacen una maravillosa pareja! – Exclamaba Tiffany emocionada. – ¡Se ven increíblemente encantadores juntos!
- Gracias, no sabes lo encantador que puede llegar a ser – Comento Hermione con sarcasmo, mientras tomaba otro de los trajes y con dificultad lo deslizaba por su cuerpo. – y con encantador, me refiero a deslumbrante.
Tiffany no pareció notar la ironía, pues sonrío aun más.
- Y si me dejas decirlo – Pregunto continuando con su gran mueca de felicidad. -, es prodigiosamente guapo.
- Si, - Acepto la castaña. Se puso algunos accesorios que la estilista le entregaba y continuo, sin darse cuenta de lo que realmente admitía. – y tiene unos hermosos ojos azules.
- Y lindas pecas…
- Un cuerpo fuerte…
- Asombroso abdomen…
- Y labios muy suaves… - ¡¿Qué diablos estaba diciendo? ¿Acaso le habían gustado sus labios? Bueno, había que admitir que no era labios de perro y que eran muy suaves pero realmente…
- Me lo puedo imaginar – Suspiro la chica con tono soñador. Le entrego un gran anillo morado y luego agrego: - ¿Puedo preguntarte algo?
- Claro.
- ¿Cómo es realmente Ron? – Hermione no entendió el sentido de la pregunta, y lo demostró en su gesto de duda. La chica continúo. – Bueno, me refiero a que como es realmente en cuanto a personalidad. Ya conocemos todo lo que dicen de el, pero si estas en una relación con Ron, debes saber muy bien como es.
- Ron es… - No sabia que realmente decir. Nunca le habían preguntado algo así y menos en una relación de mentira, así que la respuesta realmente no la sabia. – El es, bueno el… no es como todos dicen, siempre es... cambiante y nunca… el nunca ha sido como todos lo catalogan, es un gran hombre.
- Me lo imaginaba, el no parece la persona que todos dicen.
- Créeme, no lo es – Respondió ella rápidamente. Notando que con sus palabras no solo se estaba refiriendo a la falsa relación.
Es peor, pensó para si misma.
(*)(*)(*)(*)
- ¿Por qué diantres tuve que aceptar esto? ¡Podría estar con la mujer que quisiera y yo aquí con la que más me odia en el mundo!
- Ron, tienes que entender que no todas las mujeres del mundo te van a adorar.
- ¿Y justo me tenia que tocar una de ellas?
- ¿Cosas de la vida no?
- ¿Cosas de la vida? Yo creo que algo malo debo haber hecho para que me ocurriera esto – Levanto la cabeza en dirección al techo del camarín, en que se encontraba cambiándose de ropa - ¿Qué hice?
- Nadie lo sabe, pero por el momento, será mejor que te apresures a cambiarte de ropa, porque ese tal Franco anda apurándonos y quiero que le demuestres al mundo que si algo sabes hacer bien, es tu trabajo.
- Por eso eres mi amigo y co-manager.
- Tienes suerte, que no te he dejado.
- Nunca lo harías, eres como mi hermano.
- ¿Quieres ponerme a prueba pequeño Ronnie?
- No bebe Jessie.
- Apúrate Won-Won
- Ya voy Jes-Jes
- ¿Qué esperas Ro-Ro?
- De acuerdo, ya me canse de esto – Manifiesto Ron, antes de ponerse una chaqueta de cuero.
- Apropósito… ¿Qué vas a hacer con Lavender?
- No tengo ni la menor idea, el día de la cena todo se salio de control. Lavender me siguió al baño, Hermione nos descubrió, la golpeo…
- ¿La golpeo? – La sorpresa inundaba su rostro, en una mueca exagerada.
- Si, y luego apareció en la mesa como si nada hubiera pasado. Robert me llamo y dijo que Rita Skeeter estaba ahí, pero no se si habrá escuchado algo o si por alguna razón descubrió lo que realmente paso…
- ¿La golpeo?
- ¿Escuchaste algo de lo que dije?
- Que la golpeo
- ¿Aparte de eso?
- ¿Qué Robert te llamo y Rita estaba en la cita?
- Es bueno saber que me escuchas – Confeso riendo junto a Jesse. - ¿Has leído los diarios de hoy?
- ¿Esa chaqueta es de Jeme Franco?
- ¿Por qué cambias de tema?
- ¿Es o no es? – Preguntaba alzando una ceja. No quería ser el, el que tuviera que comunicarle lo que resaltaban los diarios el día de hoy.
- No lo se, pero…
- ¡Rapidito! ¡Rápido muchachos! – Insistía Franco, empujando a Ron fuera de su camarín, con la chaqueta a medio poner y la corbata sin amarrar.
- ¡Odio que me apuren!
- Lo lamento, pero son órdenes del director.
Hermione ya se encontraba posando sola para la cámara, con otro atuendo que acentuaba más aun su menuda figura. Y cuando Ron llego, no lo recibió con una típica bienvenida de pareja:
- Te demoras mas que una novia cariño.
- Las cosas que dices, amor – Ron río solo. Los presentes los miraron confundidos por tan extraña forma de hablarse. Jesse tosió fingidamente. Ron lo miro con odio.
– Hermione, cariño.
- ¿Si amorcito? – Pregunto ella con ironía.
- ¿No me has besado hoy?
Hermione abrió los ojos como dos enormes platos y sonrío fingidamente.
- Lo lamento, pero con este labial te dejaria manchado.
- ¿Es esa tu escusa? – Pregunto Ron, sin darse cuenta de lo que decía. Un sonido de duda se hizo presente. - ¿Estas enojada Mione?
- ¿Por qué habría de estarlo?
Ron se acerco a ella, entrando nuevamente en los reflectores y la gran pantalla tras de si.
- ¿Esa es tu respuesta?
- ¿Esperabas otra?
Ron no respondió, solo se acerco más a la castaña. Y la tomo de la cintura como en anteriores ocasiones lo había hecho.
- Esperaba una más ingeniosa.
Hermione lo observo, sabia lo que haría el pelirrojo.
- Ni se te ocurra – Susurro.
- ¿Qué cosa?
- Sabes perfectamente.
- No, no lo se – Y fue lo ultimo que dijo antes de acercar sus labios a los de la joven. Y la beso, frente a todos quienes miraban curiosos la pequeña discusión, que terminaba como todos querían que fuera, con un tierno beso.
Bueno, tierno para los que no sabían lo que realmente pasaba.
(*)(*)(*)(*)
- ¿Te mordió?
- ¡Si! ¡Tuve que aguantarme las ganas de gritar! ¡Mira como me dejo! – Señalo su lengua y el labio casi roto.
Jesse lanzo un par de carcajadas a pesar de la mirada atónita de Ron.
- Si no te conociera, pensaría que intentabas propasarte con ella.
- ¡Jamás se me pasaría por la mente algo parecido!
- Lo se, pero ella realmente te odia amigo.
- Eso parece.
- Y parece afectarte mucho…
- ¿Qué? ¿Afectarme? ¡Para nada! Si ella quieres hacer nuestra relación de trabajo un infierno, eso será lo que recibirá de mi parte.
(*)(*)(*)(*)
- ¡Esa foto salio increíble! – Exclamo el fotógrafo. – Pareciera que realmente desearas comerte su labio. ¡Incluso pareciera que le sangra!
- Para que veas que en mi trabajo soy muy profesional. – Manifestó Hermione aguantando las ganas de reírse. Al parecer la sesión de fotos había sido dada por finalizada.
- No me queda ninguna duda – Acepto rápidamente. - Tenemos todo lo que necesitamos para la primera presentación. – Confirmo Dean, sorprendiendo a la castaña. – Planificaremos las próximas sesiones con Robert. Y apenas sepamos fechas exactas, se lo comunicaremos.
- Perfecto, iré a cambiarme, gracias por todo.
- Gracias a usted señorita Granger, un placer trabajar con usted.
- No me digas así, solo dime Hermione.
- Claro… Hermione – Respondió el con picardía.
Su teléfono celular sonó unas cuantas veces, antes de que se diera cuenta de que la llamaban.
- Disculpa, debo contestar, un placer, nos veremos pronto. – Y sin más Hermione, salio de la habitación, contestando el teléfono que tanto alboroto causaba. - ¿Alo?
- ¡Hermione! ¡Te he estado buscando desde hace un buen rato! ¿Por qué no contestabas?
- Lo siento Dan, ¿Qué ocurre?
- Te tengo una buena noticia.
- ¿Buena noticia? ¿Sucede algo con mi padre?
- Sabes bien que siempre he preferido decírtelo en persona.
- Si claro, voy para allá.
- ¿A Dónde vas? – Pregunto una voz –demasiado- conocida para ella.
- Lo siento, pero no es de tu incumbencia.
- ¿Cómo que no es de mi incumbencia cariño? ¿Acaso no recuerdas lo que hiciste? – Se señalo el labio con una fingida sonrisa. Aun había algunas personas rodeando el lugar, y que ponían especial atención en ellos.
- Por supuesto que lo recuerdo, pero te lo merecías amorcito. Te has portado mal estos días.
- No soy el único. – Respondió. Su sonrisa irónica no desaparecía de la cara y Hermione por un segundo pensó que le encantaría darle unos cuantos golpes más, que combinaran con su labio roto. – Así que… ¿Adonde vas?
- Ya te dije que no te incumbe – Caminó en dirección a su camerino, en donde por fin podría sacarse ese vestido ajustado, que más que hacerla sentir cómoda, la volvía completamente insegura.
- Y yo ya te dije que no te mueves de aquí.
- ¡No me has dicho nada Weasley!
- Bueno, ahora lo sabes…
- ¿Qué diablos quieres ahora?
- No me gusto lo que hiciste – Hermione pareció no comprender por un segundo, hasta que noto como el labio de Ron volvía a sangrar.
- A mi tampoco me gusta lo que hiciste antes, así que ahora estamos a mano, adiós.
Ron la detuvo nuevamente, tomándola de las muñecas y esta vez apegándola más cerca de si mismo.
- Mira Granger, si quieres guerra, eso vas a tener.
- Genial, ya comenzaba a aburrirme de ti. – Salio sin mas, dejando a Ron muy fastidiado y con –nuevamente- un humor de perros.
Rodeo el estudio buscando algo o alguien con quien desahogarse. Y para su suerte apareció Jesse buscándolo.
- ¿Te mordió denuevo o ahora hizo algo mas arriesgado? – Carcajeo el. Ron no sonrío ni una milésima e intento irse al igual que lo había hecho Hermione. - ¡Ey! ¡Ey! ¡Lo siento! ¿Qué ocurre ahora? Parece que no puedes estar ni un minuto sin pelear con esa mujer.
- ¡Me saca de quicio! ¡Si no fuera por ese maldito trato, yo estaría en este mismísimo momento…!
- ¡No quiero saber tus cochinadas! - Dijo Jessie cortando su respuesta.- Solo dime lo que realmente pensabas decirme.
- ¡No pensaba decirte nada! Me voy a mi casa, si necesitan algo solo llámame.
- Claro Ron, y cuídate ese labio.
- Si, esto me pasa por tener una novia tan salvaje.
- Solo tu Ronald las consigues. – Bromeo su amigo, haciendo enojar nuevamente a Ron.
Vaya hombre, amargado, pensaba divertido.
(*)(*)(*)(*)
La castaña por su lado, llegaba al hospital que por largo tiempo llevaba manteniendo a su padre con vida, si es que así se podía llamar. Los típicos pasillos ya no eran más que una rutina diaria en su vida. Blancos y azules, terroríficamente vacíos y sin vida. La mortificaban completamente, y si hubiera estado en su poder, habría pintado de un color mas alegre la habitación que acogía a su padre.
Por el momento los globos y algunas fotos familiares ayudaban bastante.
Se acerco al mesón de informaciones. Una mujer delgada y curvilínea se hallaba sentada escribiendo algo con rapidez.
- Hola, ¿estará el Doctor Wilson?
- ¡Hermione Granger! ¡Dios Mio! ¡Es Hermione! ¡Que alegría verla! ¿Qué hace usted en un lugar como este? – Parecía muy sorprendida por su presencia, de seguro era nueva ahí, ya que la mayoría al verla actuaba natural o simplemente lo intentaban.
- Eh, bueno… yo…
- ¡Elisa! ¡Te dije que no hicieras eso! – La reprendió otra chica, un poco más mayor. – Un gusto verla denuevo señorita Hermione, aun es muy temprano para su visita ¿Qué la trae por aquí?
- Buscaba al doctor Wilson, quería hablar conmigo de algo importante, ¿podría ubicarlo?
- Por supuesto, - Confirmo ella, se giro hacia la otra chica y dijo:- Eliza, ve y dile a Dan que la señorita Granger ya esta aquí.
- Si, pero… señorita Hermione podría darme su autógrafo y… ¡Una foto! ¡Tengo mi cámara en…!
- ¡ELIZA! – Exclamo Jenna Kennedy, una doctora de turno. - ¡Ve por el doctor!
Hermione rió disimuladamente, pero dijo amablemente:
- Te dejare el autógrafo, la foto será para una próxima – Eliza muy feliz asintió y camino en busca de Dan Wilson, ya que si no se apuraba Jenna terminaría matándola.
- No es necesario que lo hagas…
- No te preocupes Jenna, no es ninguna molestia.
¿Por qué le molestaría que una extraña quisiera tomarse una foto con ella? Después de todo, su vida siempre había sido pública, y ahora con Ronald Weasley a su lado, como pareja, era aun más notoria para la gente. Tendría que comenzar a acostumbrar a su típica vida, nuevamente después de la pausa que había realizado, después de la muerte de su madre y el estado de su padre.
Tomo el papel que rápidamente Eliza había dejado en el mesón de la recepción y firmo con su letra dejando un:
"Para Eliza, con mucho cariño de Hermione Granger, te debo una foto :)"
- ¡Hermione! Ven, vamos a mi oficina.
- Hasta luego señorita Hermione – Se despidió Jenna, sonriendo al leer el pequeño papel firmado por la castaña. Sin duda Eliza estaría muy feliz por saber que Hermione si se acordaría de la foto que le debía.
- Nos vemos Jenna
- Siempre tan dulce, Hermione – Comento Dan Wilson, que se había mantenido en silencio por un largo tiempo.
Caminaban a su oficina que no quedaba muy lejos, pero que para Hermione se había hecho un recorrido bastante largo. Tal vez por el hecho de que últimamente era incomodo hablar con la persona que insistía en sentir sentimientos no correspondidos hacia ella.
- Gracias, - Fue su escueta respuesta. Solo deseaba saber lo único que la llevaba a ese lugar.
- ¿Por qué eres tan adorable Hermione?
Ese tipo de preguntas eran las que intimidaban mucho a Hermione, y mas si se trataba de Dan.
- No es que quiera ser descortés - ¿Lo decía enserio? – pero quiero saber el porque de tu llamada, estaba en algo realmente importante…
- Oh si, entiendo perfectamente… - Acepto, pero su siguiente pregunta impaciento mas a Hermione. - ¿En algo importante con ese Weasley?
- Eso no es de tu incumbencia.
- Si, lo siento. Bueno te llamaba porque tu padre… dio una ligera señal de vida.
- ¡¿QUE? ¡¿COMO? ¡¿CUANDO?
- Tu padre dio señales de vida. Los censores lo distinguieron esta mañana, esta en su habitación, puedes ir a verlo, pero… ¡Ey! ¡Hermione! – Grito al ver que ella avanzaba rápidamente. - ¡Espera! – La chica se detuvo un segundo, esperando algo que no fuera en cuanto a el y sus sentimientos a ella. – Solo dio dos señales en la mañana, y desde ese momento no ha ocurrido nada más.
En cierta parte eso desanimo mucho a Hermione, no obstante siguió con su camino.
- Tranquila, tranquila, tranquila – Se repetía, intentando infundirse valor. – Todo va a salir bien, papá estará bien.
Y si pensó lo contrario en algún momento, en ese preciso instante pudo confirmar que nada malo había pasado. Su padre reposaba como siempre en la cama, con la misma tranquilidad de siempre, no había cambio alguno. Parecía sumido en un sueño interminable, sin movimiento alguno, a excepción el de la respiración artificial.
¿Qué reacción había tenido su padre? Al parecer nada…
- Como te decía, antes de que te fueras corriendo, tu padre solo dio una minima señal en la mañana, desde entonces nada ha cambiado, es como si nada hubiera pasado Hermione. – Confeso Dan, evaporando toda la felicidad que algún momento llego a sentir.
- Parece tan normal…
- Además de tu padre, - Hermione siempre supo que algo tramaba más allá de su padre. – quería decirte que…
- Mira ya te dije que no quie…
- ¡No Hermione! Escúchame, se perfectamente lo que dijiste y quiero que sepas que eso no me detendrá. Te he querido desde el momento que te vi – Ella sabia perfectamente a cuando correspondía eso. – Si, desde el accidente, desde que te vi tan débil tengo la necesidad de protegerte, pareces muy frágil y…
- ¡De acuerdo! ¡Basta! – Lo detuvo molesta, esto ya era demasiado cargante. – Lamento que sientas esto y yo no te pueda corresponder, pero quiero mucho a mi pareja y… simplemente no siento lo mismo por ti, solo déjame tranquila y todo estará bien. ¡Adiós!
Hermione camino hasta llegar al mesón donde aun estaba Jenna.
- ¿Señorita Hermione ocurre algo?
- No, nada muy importante, - Le resto importancia, sabiendo que Dan aun la observaba. – Quisiera visitar a mi padre… ¿Podría?
- Claro, pase no hay problema.
Camino sintiendo la mirada penetrante de Dan aun sobre si, y sin lanzarle mas que una mirada de odio entro en la habitación, que minutos antes había visitado.
Las cortinas estaban corridas, dejando entrar un poco de la claridad, que por una extraña razón el día de hoy lo hacia resplandecer. Algunas cosas que había traído para armonizar la habitación estaban fuera de lugar, y quiso pensar que solo habían sido las señoras del aseo y que no era otra persona la que había estado registrando.
Se acerco cautelosa a la cama, y con sutileza envolvió sus manos en la de su padre. Estaban tan frías como siempre, y esta era de las razones por que las tomaba con las suyas y no las dejaba hasta subir su temperatura.
- Hola Papá, ¿Cómo has estado? – No esperaba ninguna respuesta. – Yo, muy bien, pero no sabes lo estresante que se ha vuelto esta situación. ¡Cada día más complicada! Y lo peor es que estaba hoy en una sesión de fotos con Ron. Pero realmente me divertí, no sabes cuanto – Rememoro sonriendo.
Su celular sonó por segunda vez en el día, con gran insistencia.
- ¿Alo?
- Hermione, ¿Dónde estas? – Pregunto Robert. – Se supone que debías estar en la sesión, ¡y el fotógrafo dijo que los dos modelos desaparecieron!
- Si, lo siento mucho, es que surgió un problema con el tema de mi padre, tú sabes...
- Si, no te preocupes… ¿Hay algún problema?
- No, nada grave, nos vemos en unos minutos.
(*)(*)(*)(*)
- Así que los dos desparecieron como si no tuvieran responsabilidades… - Evocaba Robert, observándolos acusadoramente. Al ver que Hermione le diría algo el siguió. - Se Hermione tu motivo y créeme que te entiendo, pero no pueden irse sin avisar al menos.
- Créeme que lo iba a hacer, pero…
- No te preocupes, ya lo sabemos – Confirmo Malfoy, que estaba al tanto de todo. - ¿Y tu Ron? ¿Qué tienes que decir?
- Me da igual, pensé que ya había terminado todo y me fui…
- ¿Hubo algún momento en que te dijéramos que todo había terminado?
- No, pero…
- Pero nada Ron, tienes que avisar cuando quieras mandarte a cambiar. Firmaste un contrato en el que aceptas todos los términos y condiciones así que… ¡Sigue las reglas! – Lo reprendió, dejando a Ron muy enojado.
Y es que el no se iba a quedar tranquilo, y menos si a la perfecta Granger le pasaban por alto otra falta.
- Rob, ¿Sabes lo que hizo tu adorada chica? – El director lo miro ceñudo, esperando para escuchar lo que diría el pelirrojo. Hermione sonrío y bajo la mirada aguantándose la risa. – ¡Me mordió! ¡Y mira como me dejo! – Señalo su labio aun morado por el corte, ya no sangraba, pero le dolía bastante a cualquier movimiento. - ¡Esta loca!
- Tengo que decir a mi favor, que si Weasley llega de la nada y me toquetea como si fuera cualquiera de sus tontas amigas, no me podía quedar así como así ¿No? – Robert sonrío divertido ante la situación y Malfoy también, Jessie y Jeff sonrieron y cambiaron su expresión por una muy seria cuando Ron se volteo a verlos.
- Bueno, no obstante las fotos que sacamos son perfectas para la campaña, mañana les daremos mas fechas y por favor – Miro a ambos intercaladamente. – que no se vuelva a repetir esto.
Hermione asintió y Ron lo miro dando a entender que había escuchado perfectamente.
- Ah y por cierto, preparen sus cosas, ya encontramos un departamento.
- ¿Departamento? – Pregunto Hermione dando a entender que no entendía ni jota.
- ¿Preparar nuestras cosas? – Indago el pelirrojo, en el mismo estado y tono que la castaña.
- Si, se irán a vivir juntos la próxima semana. – Les dijo Robert, como si de comer dulces se tratara.
- Espera… ¿Qué?
- Eso, se irán a vivir juntos
- ¿La próxima semana?
- Si, el lunes.
- ¡Pero si hoy es jueves! – Exclamo sorprendida por la prontitud que requería esto.
- Entonces es mejor que vayan preparando sus cosas.
Esto fue lo ultimo que lograron escuchar con increíble claridad, ya que después de una noticia tan repentina e impresionante como esa no cabía mas información en sus mentes.
Robert y Draco salieron de la oficina como si no hubiera pasado nada, meditando en que terminaría esto. Sabían perfectamente que Ron y Hermione no se soportaban, pero tenían una increíble química que no desaprovecharían por nada del mundo. No había duda que habría algunos obstáculos que costarían mucho pasar, pero que sin duda lograrían superar, y más aun si entendían perfectamente que esta relación podía llegar a ser más que solo trabajo para las grandes estrellas de Londres; Ronald Weasley y Hermione Granger.
(*)(*)(*)(*)
¿Qué les parecio? ¿Les gusto? ¿No les gusto?
Quisiera saber su opinión, como he dicho en anteriores ocasiones.
Gracias por todo, ¡Hasta la Próxima!... prometo no sera tanto tiempo como en esta ocasión.
