¡Hola a todos!

Lamento mucho la demora, pero esto ya no es parte de mi control ¬¬.

He tenido ciertos problemas, y estoy segura continuare teniendo... :/ Pero bueno basta de escusas y vamos a lo importante aquí :)

No saben cuanto les agradezco el inmenso cariño que le tienen a mi historia, es la felicidad mas grande saber que cuento con su apoyo y compañía en estos momentos tan difíciles para mi :)

Muchísimas Gracias a ustedes que agregaron a favoritos esta historia, a los que tienen en alerta la historia y a los que me tienen como escritora favorita :)

Y sobre todo a aquellos que se toman la molestia de comentar y darme sus opiniones. Son lo mejor que me ha pasado y espero sigan junto a mi y a esta historia que me alegra la vida.

A los reviews:

paunieto: Muchísimas Gracias, siempre has estado ahí y espero sigas. Te agradezco por todo. Espero que te guste este nuevo capitulo, ¡nos vemos pronto!

miuri: ¡Muchas Gracias! Si, este par de locos se están empezando a llevar mejor eso es un gran paso ¿Cierto? Nos vemos pronto :)

nalia-san: También yo quiere que al fin recapaciten y se empiecen a llevar bien :) ¡Nos vemos pronto!

Imaru: ¡Hola nuevamente! Si, este par por fin comprende que no hay nada por lo que llevarse mal :) ¡Nos vemos pronto!

HeartPixie: ¡Muchas Gracias! Lamento la tardanza pero ya estoy con un nuevo capitulo. Espero te guste ¡Hasta la próxima!

Les dejo un nuevo capitulo:


Capitulo 9: Aclarando ciertas cosas

Una espesa capa de niebla cubría Londres en su totalidad, armonizando un aire ligero y refrescante, que no se había visto desde hace un par de días.

Hermione comenzaba a despertar sintiéndose aún demasiado cansada para levantarse y hacer todo lo que correspondía en este ajetreado día.

- Harry llega hoy… - Susurró aún con los ojos cerrados, meditando lo que esto significaba.

Después de algunos meses fuera del país, al fin su mejor amigo regresaba a Londres, y según él con una gran noticia.

Harry por temas de trabajo había viajado a África con objetivo de apoyar a todas las personas de bajos recursos que necesitaran su ayuda como medico.

Ese era una de las grandes admiraciones que Hermione tenia por el, que no dudaba en luchar por lo que creía justo y necesario. Ayudar a los que mas lo necesitaban y sobre todo contribuir al mundo en algo positivo.

Recordaba muy bien la fecha en que había viajado, pues ella mismo lo había ido a despedir, prometiéndole que el día que volviera ella seria la primera en ir a buscarlo al aeropuerto. Pero lamentablemente eso ya no seria posible y Harry lo había entendido muy bien en la conversación telefónica que habían tenido la noche anterior.

Aunque algo la había dejado pensativa o mejor dicho… ansiosa.

-Flash Back-

- Lo lamento, lo lamento, lo lamento muchísimo… perdóname Harry

- No te preocupes Hermione – Dijo gentilmente el chico, sabiendo que su amiga tendría una razón muy poderosa para no cumplir su promesa.

- No sabes cuanto desearía ir por ti, pero este estupido compromiso me tiene atada.

- Calma mujer, no me enojare porque no puedas venir a buscarme… soy bastante grande para irme solito a casa – Comentó indignado por lo aprensiva que llegaba a ser su amiga.

- ¿Estas seguro Harry James Potter? – Cuestionó divertida, Harry odiaba la forma sobreprotectora que tenía con él desde lo ocurrido con James y Lily Potter. – Por que si no es así, podría enviar por ti a Lenina.

- ¡NO! – Negó desesperado. Lenina era una anciana que conocían desde pequeños y que había cuidado de ambos después de los respectivos accidentes de sus familias.

- Vaya… creo que quedaste un poco traumado después de su ultima visita.

- ¿Y quien no lo estaría si te agarran las mejillas como si fueras una masa moldeable y te dicen cada cinco segundos Jamie Potty?

- Ya la conoces, nos quiere demasiado – Suspiró melancólica.

- Lo se, yo también la quiero mucho, pero mis mejillas no dan mas… ¿Me creerías si te digo que parecen como dos grandes tomates? ¡Estoy peor que tu cuando te sonrojas!

- ¿Qué problema tienes con mi sonrojo? – Preguntó fastidiada.

- Nada, es solo que tu sonrojo es como si te estuvieras incendiando.

- ¡Claro que no!

- Sabes perfectamente que si Hermione. – Dijo rotundamente. – Pero bueno, creo que no es necesario que mandes a Lenina… tendré cosas que hacer.

- ¿Cosas que hacer? ¿Que clase de cosas?

- ¡Oh vamos Hermione!

- ¿Qué? Yo solo preguntaba…

- Nos veremos en la tarde ¿cierto? – Preguntó cambiando de tema.

- Si, en el Golden Flourish.

- Perfecto, ahí estaremos

- Nos vemos, que tengas buen viaje. Espera… ¿Estaremos? ¿Quiénes estarán? – Preguntó, aunque Harry no logro responder ya que había colgado antes de que Hermione comenzara a hacerle las ultimas preguntas.

-Fin Flash Back-

¿Quién seria esa persona que quería presentarle?

- ¿Quién es ese tal Harry con el que tanto sueñas? – Preguntó Ron en el marco de la puerta de la habitación, más despeinado de lo normal.

- ¿Qué te importa? – Respondió ella, apoyándose con los codos para poder verlo mejor.

- Solo digo que si vas a tener sueños húmedos con alguien, al menos podrías cerrar la puerta.

- Los únicos que tienen sueños húmedos son los hombres idiota y si es que los tuviera no tienen porque importarte, ya que el que mas habla dormido aquí eres tú… - Lo señalo acusadoramente.- Cho… Cho detente… más abajo… más rápido… ¡Oh Dios! – Gemía imitando la voz de Ron.

El pelirrojo molesto salio dando un portazo. Hermione sonriendo se desplomo nuevamente sobre la cama, intentando recuperar la tranquilidad que en algún momento hubo en su habitación.

(*)(*)(*)(*)

Ron comía un par de tostadas viendo la televisión. No se volteo a molestar a Hermione como era costumbre, tal vez eso no era muy buena señal.

Siguiendo el ejemplo del pelirrojo, tomo un par de tostadas y las unto con mermelada, luego en un vaso vertió leche y se sentó frente a la mesa, en una silla que estaba junto a la de Ron.

- Están informando que en un par de horas habrá una rueda de prensa en la que daremos algunas declaraciones ¿No crees que es muy temprano aun para que lo informen? – Preguntó tomando un sorbo de su vaso de leche y mirando fugazmente a Hermione que masticaba sus tostadas.

- Mmm… - Respondió en un principio, mientras tragaba. – Creo que nuestra vida les importa más de lo debido.

- ¿No se cansaran?

- Probablemente, pero de eso viven ¿no? – Opinó mirándolo por unos segundos y luego volviendo su vista a la televisión, en donde pasaban algunas imágenes de ellos y la nueva campaña.

- Quizá… Pero si a mi me dijeran que debo trabajar en eso, yo jamás aceptaría.

- ¿Ni siquiera porque necesitaras realmente el dinero? – Le cuestionó Hermione, girándose en la silla solo para ver su respuesta.

- Eso sería un tema aparte… por mi familia haría lo que fuera pero creo que ese trabajo solo consta en perseguir a los famosos y arruinarles la vida y su privacidad… además de fastidiarlos todo el día.

- No respondiste a mi pregunta – Lo increpó sonriendo, esperando una respuesta buena de su parte.

Ron suspiro y se giro para observarla.

- No lo se Hermione, supongo que si estuviera en una situación critica y no tuviera otra cosa que hacer lo haría sin dudarlo.

- Eso si es una buena respuesta – Opinó ella sonriéndole inocentemente. Bajando la cabeza dijo:- Lamento si te molesto lo que hice hace un rato, pero tienes que entender de una vez que al menos debes golpear a la puerta. – Ron volvió a tomar el resto del líquido de su vaso y luego apagó la televisión con el control remoto, prestándole más atención a la castaña. - Que vivamos en el mismo lugar no te da el derecho de hacer lo que quieras con mi privacidad Ron… Soy una mujer y tú un hombre, por lo que debemos tener privacidad…

- …La que el resto no nos da. – Completo el. Hermione asintió sonriendo y el le correspondió también. – Lo se y lo lamento, es que estaba acostumbrado a vivir entre hombres y esto nunca sucedía.

- ¿Cuántos hermanos tienes? – Preguntó curiosa.

- Siete, si contamos a Percy, que casi nunca lo vemos.

- ¡Siete! ¡¿Y todos hombres? – Exclamó sorprendida.

- No todos, hay una mujer…

- ¿Una?

- Si, Ginny… la menor. – Al ver la forma en que Ron lo comentaba, notó que había cierta tristeza en su voz y sabiendo que no era el mejor momento para preguntar se recordó preguntarle a Ron en alguna otra ocasión. – Y tú… ¿Cuántos hermanos tienes?

- No tengo Hermanos, mis padres no… - Trago saliva. Ron pudo notar su nerviosismo. – Bueno, no tuvieron más hijos que yo.

- No te pierdes de mucho - Opinó el pelirrojo para su sorpresa. – Son una verdadera molestia. – Hermione rió casi derramando el resto de su vaso. - ¿De que te ríes? Es verdad… Te molestan, te golpean, te insultan… ¡una verdadera pesadilla!

- No creo que pienses eso realmente, debes quererlos mucho.

- Claro que los quiero… - Aceptó indiferente. - pero matar, sobre todo a Fred y George, ese par es una molestia incesante, inventan cada tontera… y dicen… - Comenzó a reírse solo, Hermione lo miraba sonriente y divertida por su actitud. – Dicen… tantas… locuras… que no… son unos… - Decía entre carcajadas.- bueno son… mis hermanos.

- Veo que igualmente te diviertes con ellos. – Dijo en su opinión, levantándose del piso de la cocina tomando los platos sucios y dejándolos en el lavadero.

- Si, es imposible no hacerlo – Aceptó Ron, también levantándose. – Botó algunas cosas en la basura y luego observó a Hermione que refregaba incansable los platos. - ¿Te ayudo?

- ¿Qué? – Preguntó girándose para ver a Ron señalando los platos sucios. - ¡Ah! No, no te preocupes, son pocos.

- ¿Te ayudo a secar? – Ofreció nuevamente su ayuda. – a si lo haremos más rápido.

- De acuerdo. – Aceptó Hermione, dejando las cosas ya lavadas para que Ron las secara con un paño. - ¿Qué hora es?

- Son las 9:15 – La castaña se apuro un poco, terminando de lavar rápidamente. – Me iré a cambiar, Robert nos matara si llegamos tarde y viendo que yo me demoro más que tú, tengo que ir ya a arreglarme.

- ¡Al fin lo admites! – Gritó emocionado, casi dejando caer un plato, que por suerte –o su rapidez- no alcanzó a estrellarse en el piso. Hermione ya caminaba hasta su habitación. – Hermione… - Ella se volteo para escucharlo. –, la próxima vez ocupa algo que… - Buscó la palabra correcta para decir lo que pensaba explicar.-…te cubra más para venir a desayunar, recuerda que soy un hombre… y a los hombres nos ocurren cosas cuando vemos a una mujer así.

Hermione se observo a si misma, no llevaba más que un ligero camisón. Se sonrojo y Ron sonrió satisfecho.

La castaña dio media vuelta y avanzó con rapidez hasta su cuarto, sonrojándose de pies a cabeza y cubriéndose con las manos lo mas que podía.

(*)(*)(*)(*)

Cuando estaban listos unos minutos antes de la hora estipulada para la conferencia bajaron hasta llegar donde Lupin que los esperaba fuera del edificio con el auto ya en marcha para intentar llegar a la hora.

- Buenos días Remus, vamos al…

- Lo se, Robert ya me informo. – Lo detuvo el chofer. - Vamos chicos suban, llegaremos tarde.

Y así lo hicieron, sentándose cada uno en su lugar partieron al lujoso hotel Richton, en el cual al fin admitirían que eran una pareja seria.

Sus vestimentas no eran tan formales. Ron vestía con tus típicos Jeans ajustados, una polera con diseño relajado y una chaqueta formal, parecida a un blaizer. No llevaba zapatos formales, sino unas zapatillas negras que se ajustaban a su vestimenta perfectamente, sin darle un aire de adolescente despreocupado.

Hermione por su parte llevaba un vestido negro con blanco ajustado y un delgado chaleco plomo que la cubría del fresco viento Londinense. Unos tacones grises con brillo, un pequeño bolso brillante a juego, unos pendientes que colgaban con brillos y un fino collar. Todo calzaba perfectamente sin sobrar ni rebasar los límites de exageración.

- Hermione, ¿sabes ya lo que tienes que decir? – Le preguntó el pelirrojo observándola con preocupación, ya que ella temblaba ligeramente.

Ella asintió, intentando respirar calmada.

Inspira, expira, inspira, expira, se decía mentalmente.

Solo ahora se había dado cuenta de lo importante que era lo que iba a hacer en unos minutos. ¡Admitirían una relación! Una relación que para ellos era nula, pero que para el mundo era la mejor noticia jamás imaginada.

¿Cómo diablos terminaría esto? La mentira cada vez se hacia mas grande… y pensar que a ella jamás le gustaron las mentiras, ni si quiera para salvarse ella misma. Tenía miedo, mucho miedo… miedo a ser descubiertos y fracasar, miedo a que esto terminara muy mal y sobre todo miedo a salir herida.

- Hermione… ¿estas bien? – La castaña lo miró por primera vez después de un largo rato.

- Si, solo estoy nerviosa.

- Tranquila, todo saldrá bien – Ron tomó la pequeña mano de Hermione entre las suyas, tratando de infundirle valor. – Somos profesionales ¿no?

La castaña sonrío ligeramente, apretando las manos de Ron, para tratar de sentirse protegida por primera vez en su vida.

¡Diablos, que me sucede!, pensaba intranquilo. Estoy temblando al igual que ella, ¡que diantres significa esto!

- Somos profesionales – Confirmó, sonriéndole.

(*)(*)(*)(*)

- Llegan tarde – Los reprendió Robert molesto. - ¿Tienen alguna escusa?

- Lo siento Rob, tuvimos un retrazo con el trafico – Se defendió el pelirrojo.

- Pensé que utilizarías una escusa menos frecuente.

- Vamos Rob, no fue a propósito. Y no te preocupes, sabemos perfectamente que tenemos que hacer.

- Hay algo que deben saber antes. – Dijo el director preocupado, pero no con tono molesto. Ron y Hermione tomaron atención. – Rita Skeeter esta aquí.

- ¿Qué hace ella aquí? – Indagó la castaña.

- Lo mismo que todos los otros Hermione, sospechaba que alguno de sus colegas vendría, pero no ella en persona. – Caminó por el salón agarrando sus cabellos con sus manos en un acto de desesperación. – Esa mujer solo quiere destruirme.

- No te preocupes Robert, nosotros haremos nuestro trabajo como mejor sabemos hacerlo.

- Eso espero chicos, confío en ustedes más que en mí. – Reveló angustiado.

Robert seguía dando vueltas por la habitación, rogando que todo saliera bien.

- Vamos Hermione, tenemos cosas que hacer – Dijo el pelirrojo con autoridad, tomando de la mano a la castaña y caminando con ella hasta pasar por la puerta que los llevaría a la esperada conferencia de prensa.

(*)(*)(*)(*)

Cuando pasaron a través del marco de la puerta, una inmensidad de cámaras fotográficas repararon en ellos, sacando mil fotos de cada paso y movimiento que ellos hacían.

Ron como todo un caballero ayudo a Hermione a correr su silla y cuando ella estuvo sentada el también lo hizo en su puesto.

Sobre la mesa había un par de letreros que decían Ron Weasley y Hermione Granger. También había un par de vasos y botellas ubicados justo al lado de los micrófonos por los que tendrían que responder.

Un gran bullicio se hizo presente, miles de preguntas saltaron a la luz como era de costumbre. Pero esta vez había alguien que los controlaría.

- Silencio por favor señores, ambos responderán a todas sus preguntas con tranquilidad… pero antes que nada, darán unas declaraciones.

El silencio se hizo presente rápidamente, pues todos deseaban escuchar lo que la pareja dorada deseaba decir. Ron fue el primero en tomar el micrófono y comenzar a hablar.

- Buenos días, primero que nada tengo que decirles que esta conferencia es realizada para aclarar ciertos rumores que circulan por ahí. – Tomó aire, miro a Hermione por unos segundos y luego se giró hacia los periodistas. – Hermione y yo si tenemos una relación… - Cuando dijo eso, todos los periodistas se volvieron locos, sacando una y mil fotos, aunque sin decir ni una palabra, por lo que el único sonido que se escuchaba -a parte de las declaraciones de Ron-, eran los sonidos de los flashes al captar cada movimiento. – una relación de más que compañeros de trabajo y con la cual estamos muy felices.

Esta última declaración despertó las dudas y preguntas de todos los presentes. Gritaban preguntas al aire, sabiendo que entre tantas personas ninguna se entendería.

- Por favor señores, no podrán responder nada si gritan de esta manera. – Indicaba Robert por el micrófono intentando detener los griteríos. - Compostura por favor. – El silencio se hizo presente después de unos minutos y todos retomaron sus lugares. – Levanten la mano por favor, los iremos señalando y solo ahí harán sus preguntas. – La mayoría de los periodistas alzaron la mano. Robert intento pasar desapercibida la insistencia de Rita. – Usted señorita.

- Isabella Quinsey, para Tele Ingland… buenos días, Quisiera saber… ¿Por qué intentaron negar la relación por todo este tiempo?

- Hermione y yo suponíamos solo ser compañeros en esta campaña, y que llegara a ser otra cosa interfería un poco con nuestro trabajo, pero con el tiempo nos dimos cuenta de que el mundo quería que estuviéramos realmente juntos y que además nosotros mismos disfrutábamos el salir en libertad a comer, comprar, pasear y todo lo que hace una pareja normal – Decía esto con tanto entusiasmo que terminaba por parecer mas verídico de lo que era. - por lo que la decisión de hacerlo publico finalmente, fue un acuerdo en conjunto.

Robert señaló a un hombre que se encontraba un poco mas atrás que la anterior periodista.

- Thomas Francue, para Radio Francesa ¿Qué pueden decir sobre un articulo resiente que habla de una posible farsa?

- Ese artículo fue creado por alguien que desea destruir todo lo que hemos construido juntos, y puedo confirmarles que nuestra relación es muy real.

- Que seamos famosos y tengamos éxito, no significa que queramos crear alguna "farsa" para conseguir más éxito. – Opinó por primera vez en Hermione, sonriendo a pesar de las preguntas que le hacían.

- Esta especie de farsa se baso en que seria para recuperar la baja reputación de usted joven Weasley que estuvo involucrado con todas sus anteriores coestrellas, y que esperaba recuperarse al trabajar con una mujer como la señorita Granger, que se ha mantenido lejos de escándalos toda su vida, a pesar de ser parte importante de la farándula. ¿Niega usted esto? ¿Son solo rumores?

- Absolutamente, como he dicho en ocasiones anteriores, estuve relacionado con algunas coestrellas, pero no con todas como dice la prensa. Siempre he tenido una buena relación con todas las personas que trabajo y que inventen cosas como que estamos saliendo juntos o que tenemos una secreta relación es parte constante en ser parte de este ámbito noticioso.

- Que opina usted señorita Granger. ¿Piensa que solo será otra amante del joven Weasley?

La totalidad de los presentes se volteo a mirar a la persona que había hecho esa pregunta con tan poca delicadeza. Resulto ser el fiel ayudante de Rita Skeeter.

Ambos miraron al hombre con desdén, Hermione carcajeo un poco, bajo la mirada y luego respondió:

- Bueno, eso solo podría responderlo el ¿no cree? – Se volteo a mirar a Ron, aguantando la risa. – Pero gracias por preguntar, supongo que así podré aclarar mis dudas de una vez.

Los periodistas rieron con la respuesta de Hermione y prestaron atención a Ron que en ese momento tenia toda la atención.

- Hermione jamás será solo otra chica, ella es muy importante para mí. Me ha enseñado muchas cosas que jamás podría haber aprendido solo, me ha ayudado de todas las maneras posibles para ayudar a una persona y sobre todo… - Esta declaración sería seguramente la portada de todos los diarios del día siguiente. – la quiero como jamás he querido tanto a alguien, incluso puedo admitir que la amo inmensamente.

La castaña se sonrojo sorprendida porque el pelirrojo diera tales declaraciones. El alzamiento de una pequeña mano los distrajo.

- Amelie Shunts, para el diario El Europe. ¿Qué hay de su inesperada mudanza al mismo edificio?

- Ciertamente, nos cambiamos a un departamento juntos. – Confirmó el pelirrojo sonriente y lanzando siempre miradas misteriosas a la castaña. – Pero no porque seamos una pareja de jóvenes disfrutando de la libertad, aunque lo somos, si no porque planeamos estabilizar nuestra relación fuera de tanto rumor y chisme que se crea acerca de nosotros.

- ¿Planean una vida seria juntos? ¿Hijos? – Ya no era necesario decir quien era, pues el tiempo corría y cada segundo contaba si querían saber la verdad de la propia boca de los protagonistas de tanta noticia de espectáculo.

- Queremos ir poco a poco, disfrutar de lo que significa estar juntos. Disfrutar de lo que nos ofrece la vida.

Los periodistas aplaudieron por la linda frase de Hermione y continuaron con las preguntas.

- ¿Cuándo exactamente comenzó su relación?

Ron y Hermione se miraron fijamente con una mirada cómplice, en la cual se escondía una total ignorancia. No esperaban una pregunta como esa, pero algo tenían que hacer.

- Realmente no sabemos muy bien cuando exactamente comenzó, solo sucedió. Comenzamos a salir juntos, divertirnos y luego ya estábamos "en una relación" – Sonrió ante esto y todos se conmovieron inmensamente.

- Muchas personas dijeron que había demasiados prejuicios entre ustedes y que seria imposible que pudieran trabajar juntos y llevarse bien. ¿Qué podrían decirle a ellos?

- No tengo nada que decirles, todos tenemos nuestras opiniones y si en algún momento ellos creyeron eso bien por mí ¿no?

- Entonces… ¿niega rotundamente que en un principio se llevaron mal?

- Hermione es una persona maravillosa con la cual es imposible llevarse mal. Y si es que en algún momento sucedió eso o se sintió así lo lamento mucho.

La castaña sonrió mientras lo miraba fijamente, al responder a la siguiente pregunta.

- ¿Qué dice usted señorita Hermione sobre esto?

- Nunca me he sentido ofendida con Ron, el es muy caballero y siempre ha hecho todo lo posible para que yo me sienta cómoda entre tanta atención mediática.

- El día miércoles se especulo sobre un posible embarazo ¿Es eso verdad?

Hermione se sonrojo y Ron al notarlo decidió el responder:

- Es completamente falso. Mi hermano Charlie, tuvo un percance y fue llevado a la Clinica Central, Hermione solo me acompaño. No fuimos al sector de ginecología como dijeron en un periódico y por ello tampoco esperamos un bebe… - Robert carraspeo un poco.- Aunque eso no quita que más adelante haya una posibilidad de agrandar la familia. – Agregó para sorpresa de todos y aún más de Hermione.

Hermione y Ron se miraron por unos segundos que les parecieron extrañamente interminables, no obstante ellos no sabían lo que realmente maquinaba en las mentes de todos esos periodistas que se encontraban pendientes de cada uno de sus movimientos, y que veían esta escena como otro momento romántico en una pareja joven.

- Eso es todo por hoy, que tengan un excelente día – Se despidió Robert, mientras indicaba a Ron y Hermione que tenían que levantarse.

- ¡El beso! – Gritó un periodista joven. Todos los otros lo observaron y comenzaron a gritar también. - ¡El beso! ¡EL BESO!

- ¡Por favor! ¡Solo un beso! – Suplicó una periodista, mientras preparaba a su camarógrafo y acompañante para captar el momento preciso.

Ron carcajeo unos segundos y Hermione palideció, observando lo que diría Robert. Este solo asintió divertido.

Después de esa "confirmación" el pelirrojo se acerco a ella y sin tomar en cuenta si se lo permitía o no, la agarro entre sus brazos, rodeándola por la cintura y besándola con deseo y suavidad.

Los periodistas se volvieron literalmente locos, saltaban y gritaban sacando mil fotos. Ya confirmados que eso no era una farsa como lo había dicho el artículo de Rita Skeeter.

Ya solo quedaba esperar lo que dirían los diarios, revistas, radios y paginas web al día siguiente… bueno al menos para todos menos los aludidos, que en ese momento disfrutaban de besar a la persona que pronto seria mas que un compañero.

¡Diablos! ¿Quería besarla? ¡Deseaba besarla!, cuando le habían pedido que se dieran un beso, el no lo había dudado dos minutos para acudir a ella y ahora la besaba, ¡Con ganas! ¡La besaba como nunca había besado a nadie! ¡Diablos!, pensaba mientras correspondía al ambicioso beso y presionaba con mayor fuerza la menuda cintura de Hermione.

¡Oh rayos!¿Porqué besa tan bien el engreído este?, reflexionaba satisfecha de que el insaciable beso continuara. Estaban rodeados muchas personas, pero en ese minuto solo ellos importaban, solo la persona frente a ellos eran necesarias en esos momentos, pero ¿que había de el director? Robert¡Oh diablos los periodistas!, antes de separarse, Ron dejo escapar un gemido ahogado que ella pudo notar perfectamente y con el cual terminó sonriendo.

El lugar estallo en aplausos y gritos, Ron jadeaba aún sorprendido y Hermione que miraba a los presentes un poco sonrojada y sonriente los despidió con una seña de mano. Robert prosiguió a salir del gran salón, satisfecho por que Rita Skeeter no hubiera arruinado la perfecta velada.

(*)(*)(*)(*)

En otro lado de la gran habitación una mujer no estaba tan feliz como los demás. Al contrario, deseaba sacarle los ojos al par de tórtolos que fingía frente a sus narices sin que ella pudiera sacar a flote la tan ansiada verdad.

- Parece que no funciono Rita

- ¿Tu crees Robbie? ¿Por qué lo crees? ¿Por qué no están llorando y suplicándonos perdón o porque se dieron ese beso?

- Yo lo supe porque no lloraban ni suplicaban – Opinó otro periodista fiel de Rita.

- Cierra la boca Antonie – Lo silencio molesta. Observando como Robert antes de desaparecer por la gran puerta le lanzaba una mirada de triunfo que la fastidio aún más.

(*)(*)(*)(*)

- Su trabajo esta hecho chicos, lo hicieron excelente – Les felicito Robert sonriente.- Ahora solo nos queda ver los resultados y hablaremos el lunes en mi oficina a las 11:00.

- De acuerdo – Aceptó el pelirrojo, notando como Hermione se tambaleaba inquieta mirando el reloj de su muñeca incesante. – Nos vamos Rob, cuídate.

- Si, nos vemos el lunes. – Confirmó ella, avanzando raudamente por el pasillo, haciendo resonar sus tacones.

Cuando Robert no era más que un pequeño destellos Ron se decidió a preguntarle la razón de su novedosa aceleración y además algunas cosas relacionadas con su actual beso.

- ¿Qué te sucede?

- Nada… ¿y a ti? – Preguntó como si nada, caminando aún mas rápido.

- No claro que no, pero… ¿Estas así por lo del beso?

- ¿Qué beso? ¡Oh el beso! No claro que no, es solo parte del trabajo ¿no?

- Claro, solo parte del trabajo – Repitió decepcionado, girando al final del pasillo junto a los ascensores. No podía dejar las cosas así. - ¿Y porque te aferrabas tanto a mi pelo? Creo que incluso me sacaste algunos mechones.

- ¿Disculpa? No era yo la que gemía sofocadamente. – Replicó para desastre del pelirrojo. – No lo niegues, porque tal vez incluso hasta las cámaras de los periodistas grabaron tus sonidos… raros.

- No fui el único que lo disfrutaba…

- Ya basta de esto, tengo cosas que hacer, vámonos rápido.

Eso fue lo ultimo que dijeron hasta llegar al edificio, donde nuevamente Otto y Ludo los esperaban ansiosos. Ellos amablemente los saludaron entrando rápidamente en el elevador que en unos segundos los dejo frente a la puerta del departamento.

- ¿Qué almorzaremos? – Preguntó el pelirrojo como si estuviera en su propia casa, esperando que su madre le cocinara.

- ¿Por qué me preguntas a mí?

- Supongo que tú cocinaras ¿no?

- Supones muy mal, porque yo no cocinare nada.

- ¿Que comeremos entonces? Se supone que eres la mujer aquí…

- ¿Crees que porque soy mujer debo cocinarte?

- Claro

- No puedo creer lo machista que eres

- No soy machista, solo digo que como yo no se cocinar tu deberías hacer algo.

- Pues que pena, porque te toca cocinar a ti.

- ¡No se cocinar!

- Me da igual, no seré tu nana – La castaña emprendió caminó hasta la habitación.

- ¿Por qué no hacemos un horario?

- Creo que esa es la idea más inteligente que has tenido desde que nos conocimos.

- Bueno… y ¿quien comenzara cocinando hoy? – Preguntó como si la anterior respuesta de Hermione nunca hubiera salido de sus labios.

- ¡TÚ! – Gritaron ambos a la vez. Negaron ligeramente con la cabeza y volvieron a gritar al mismo tiempo. - ¡CLARO QUE NO!

- ¡Esta bien! Yo cocinare… pero mañana te toca a ti.

- Perfecto, gracias. – Apremió caminando rumbo al baño para tomar una ducha antes del compromiso al que debía asistir en un par de horas.

(*)(*)(*)(*)

De las diversas cosas que había en los estantes, decidió cocinar unos fideos con salsa y algunas ensaladas.

- ¡Ron! ¡La comida esta lista! – Gritó Hermione.

- Voy en unos segundos. – Respondió el pelirrojo.

Puso un gran mantel y dejo los platos frentes a las sillas, junto a los cubiertos. Espero por el pelirrojo que salía vestido con un pantalón elegante y una camisa a medio abrochar.

- Vaya… ¿Tienes una cita importante?

- No, recuerda que no podemos tener citas. Pero si, tengo algo importante que hacer y como tú dijiste que tenias cosas que hacer no te invite ¿No te importa verdad?

- No, tengo planes y muy importantes.

- Pegfegto – Respondió con la boca llena, llevándose otra cucharada de fideos. – Egto esta delicgcioso

- Gracias, pero ¡no hables mientras comes Ron! – Fingió enojo, aunque por dentro estaba más que feliz de saber que a el le gustaba su comida.

- Sonaste igual a mi madre. – Dijo riendo.

- Parece que eso debo hacer ahora ¿no? – Comentó, antes de levantarse de su asiento y dejar su plato limpio en el lavaplatos.

- ¿Adonde vas? ¿Y como comiste tan rápido?

- Aprendí a comer rápido después de que los paparazzis me perseguían a todos lados, además tengo que ir a prepararme.

- ¿Y cuales son esos planes tan importantes si se puede saber?

- Tengo una cena importante.

- ¿Con ese tal Harry? – Preguntó con cierto recelo. No sabía porque le molestaba que ella se fuera a juntar con ese Harry.

- No tengo porque decirte.

- Recuerda que somos una pareja y no quiero andar de cornudo por ahí.

- Lo mismo digo Weasley, eres el que más necesita comprender eso.

- Se perfectamente mis limitaciones.

- ¿Limitaciones? ¿Así llamas a no poder ir a revolcarte con alguna de tus amiguitas?

- No iré a revolcarme como tú dices con alguna mujer, tengo una cena importante.

- ¿Y que? Eso no quita que puedas hacerlo después

- Eres inteligente – Aceptó con una sonrisa ladeada, comprendiendo el sentido de esa frase.-, pero no arruinare lo que llevamos con esta farsa.

- Eso espero.

Cuando entro por fin en su habitación, busco el vestido que tenía fríamente calculado para esta ocasión tan especial, y los accesorios que le combinaban.

Lo había comprado en un viaje a París, deseosa de que cuando Harry volviera pudieran salir a cenar y conversar de algunas cosas importantes que ella tenía que decirle.

Tomó un baño rápido, dejando que el agua tibia la relajara un poco de todo el estrés vivido por años, después de unos minutos salió, se seco con la toalla y la envolvió en su cuerpo, caminando de vuelta a su habitación.

A lo lejos pudo notar como Ron se sentaba en el sillón y prendía la televisión. Ella por su parte siguió su camino.

Cuando estuvo en su habitación desenvolvió la toalla y deslizo por su cuerpo el elegante vestido. Coloco sus complementos y se maquillo ligeramente. Lo que mas tiempo le llevo fue arreglar su cabello, que a pesar de tenerlo siempre controlado, le llevaba tiempo lograr tales cambios. Lo cepillo con cuidado, desenredándolo de la cabeza hasta las puntas y definiendo con una crema controladora de cabello sus hermosas ondulaciones.

El reloj marcaba las 18:45, por lo que aún le quedaban unos minutos antes de que Remus llegara por ella para llevarla al restaurante donde Harry y su acompañante la esperarían.

Tomó aire y salio de la habitación, en busca de un jugo bien helado.

En la sala de estar Ron veía la televisión, un programa de noticias recientes sobre famosos. Es por eso que no notó que Hermione entraba en el living de la sala, aunque si sintió que alguien lo observaba por la espalda y es por eso que dio la vuelta, encontrando a Hermione.

Vaya, ¡se ve increíblemente bien!, pensaba hipnotizado, sin saber que decirle realmente. Se te pasan muchas cosas por la mente ¿y no puedes decir nada?

- Te vez… estas… bueno tu… - No sabía como expresar lo que pasaba por su cabeza.- ¿Atuendo nuevo?

Hermione sonrió, bajo la mirada y luego la subió sonrojada. Ron se enterneció de su actitud y espero a que ella dijera algo.

- Ven Ron – Le dijo señalándolo con el dedo.

- ¿Qué? ¿Por qué? – Cuestionó él desconcertado.

- Solo ven

Él aún sin entender muy bien el porque de su petición, se levantó del sillón y caminó hasta llegar frente a Hermione, que lo esperaba sonriente y con un leve sonrojo.

- No iras a intentar abusar de mi ¿cierto? – Dijo bromeando. – Se que me veo increíblemente guapo con este traje, pero tienes que contenerte Hermione, al menos hasta que llegue de mi asunto importante.

- ¡Ron! No seas idiota, - Le dio un leve golpe en el brazo y lo acerco un poco más. Ron se sorprendió, pero no se alejo. – Solo quería ayudarte.

- ¿A-a-ayudarme? – Tartamudeó sorprendido.

- Tiene la corbata mal puesta… ¿Por qué tartamudeas?

- Es que me dio frío

- Tienes una expresión de como si pensaras que realmente voy a abusar de ti.

Creo que es lo contrario, pensó preocupado. ¿Cómo era posible que el deseara en ese preciso momento saltar sobre ella y volver a besarla? Esto ya era bastante preocupante… en la mañana había probado sus labios y ahora deseaba desesperadamente conseguir aunque fuera un mínimo roce.

- ¿Estas bien?

Todo lo bien que se puede estar mientras ves algo que realmente deseas, meditaba. Cuando entendió que si no daba ni una respuesta Hermione lo terminaría golpeando o algo similar, decidió responder.

- Si, estoy bien. Es que ya tengo que irme…

- Espera – Lo detuvo, tomándolo de su brazo, y arreglando al fin la corbata que estaba a medio poner. –Que te vaya bien Ron.

- Gracias – Dijo sonriendo, mientras deslizaba la chaqueta negra que iba a juego con el traje, por sus brazos y cerraba rápidamente los botones. Antes de salir se giro un poco observando a Hermione, que lo miraba desaparecer apoyada en una de las sillas. - ¿Llegaras temprano?

La castaña se encogió de hombros. Ron solo se limito a guiñarle un ojo seductoramente, pero feliz de que las cosas por fin comenzaran a ser calmadas entre ellos.


Al fin se llevan bien este par de tortolos, Creo que demorare nuevamente en publicar, pero al menos tienen que saber que el prox capitulo llega alguien que han estado esperando...

Espero sus comentarios...

¡Nos vemos Pronto!

¡Hasta la próxima!