¡Hola a todos!
Lo se ha sido mucho tiempo desde que he actualizado... ¡Casi un mes completo! Incluso tal vez ha sido más tiempo.
Pero por fin tengo la libertad de decir que actualizare con mayor rapidez, a lo sumo dos semanas. Créanme que quise actualizar antes de Navidad y luego antes de Año Nuevo, pero las circunstancias no me lo permitieron. Para que se den cuenta de que estaba pasando, tuve un problema muy importante con una persona que creía era mi amiga, justo antes de la fecha de mi cumpleaños que fue ahora en Diciembre, luego se mezclo Navidad y por ultimo Año nuevo. Estuve un tiempo con depresión y simplemente mi mente no me permitía escribir ni salir del hoyo negro en que estaba. Pero ahora estoy bien, y quiero agradecerles por todo, ya que lo único que podía levantarme el animo eran sus Reviews aclamando más y más de este fic. Aprecio demasiado a cada uno de ustedes :)
Volviendo al tema que nos convoca aquí, he traído un capitulo que espero les guste, y a compensación de el tiempo que los hice esperar, es aún más largo que los otros. Espero que no se vayan a cansar de leer y aburrirse. A pesar de todo no siento que este capitulo tenga el poder que los anteriores, pero trate de hacerlo lo mejor posible, para no dejarlos con mayores expectativas.
Lo siento, no puedo evitar explayarme cuando se que he demorado en algo, escusas baratas pensaran... jajaja.
Bueno ahora responderé a sus hermosos review *-*:
- fatty73: ¿Te gusto la rueda de prensa? ^^. Sobre lo que piensas que sucederá lo puedes leer a continuación :) Lamento haber demorado tanto :( Muchas Gracias por todo tu apoyo, espero que disfrutes este capitulo. Muchos cariños y Saludos...
- nalia-san: Hola nuevamente, como tu dices ahora tendrán que pasar más tiempo juntos y por ello tal vez las cosas se compliquen entre ellos ^^ A mi también me gusta la relacion Odio-Amor :) Muchas Gracias, uno como escritor siempre tiene sus dudas de los capítulos. Lamento la tardanza :(. Cariños y Saludos...
- kisa kuchiky: Ron y Hermione se llevaran no solo una sorpresa en este capitulo... Lamento la tardanza :( Muchas Gracias por todo, Cariños y Saludos...
- FaBiOoOLa: ¡Bienvenida! Muchas Gracias por tu apoyo, realmente lo necesito :) Harry siempre con sorpresas ¿no? jajaja Bueno ahí ellos se las arreglaran. Lamento haberlos hecho esperar tanto :(. Gracias nuevamente por todo :)
- paunieto: Desearia subir un capitulo diario pero no me da xD ¿Tambien te gusto la rueda de prensa? Bueno espero que tus expectativas sean saciadas con este capitulo. Muchas Gracias por todo :) Cariños y saludos.
- Little Mess: Muchas Gracias por todo, espero que te guste este capitulo tambien :) Cariños y saludos.
- Eri: Muchas Gracias, que bueno que te guste. Y espero que este también lo haga... Muchos cariños y Saludos...
- yara weasley: ¡Bienvenida Yara! Muchas Gracias, este Ron sinvergüenza se pondrá cada vez peor al darse cuenta de la tremenda mujer que tiene a su lado :)
Pero tienes razón, Ron tiene un lado desconocido para el resto que no es su familia... Muchas Gracias nuevamente, y espero seguir leyendo tus comentarios aquí.
Bueno muchas Gracias nuevamente, ustedes vuelven feliz mi mundo :) También quería desearles a pesar de todo el retraso, que pasaran una Feliz Navidad y Año nuevo. Esperemos que este sea uno mejor y que solo traiga felicidades.
Después de tanto tiempo al fin les dejo el capitulo...
Capitulo 10: ¡Sorpresa!
Después de esa despedida tan extraña y de que Ron desapareciera, al fin suspiro rendida. Estaban sucediendo muchas cosas raras entre ellos, y con raras quería decir muy extrañas. ¿Qué les estaba ocurriendo? Resultaba que ahora de la nada sentían esa necesidad de cercanía que hace mucho tiempo ninguno de los dos la sentía.
Nunca se le llego a pasar por la mente que desearía llegar a estar así con el pelirrojo. Y menos en las circunstancias que se encontraban. Debían odiarse y eso ella lo sabía muy bien. El había sido maleducado en la mayoría de las circunstancias, por eso no lo perdonaría tan fácilmente. Pero ahora por más que quisiera negarlo, le gustaba…
(*)(*)(*)(*)
El camino se hizo largo con tanto tráfico, pero luego de unos minutos llegó al fin hasta el restaurante en que había citado por su hermana pequeña.
En las puertas no había paparazzis como siempre. No, en esta ocasión paresia por fin disfrutar de una noche con normalidad, sin la carga de ser un famosísimo modelo que no puede salir a ningún lado sin estar rodeado de incomodidades, y por su puesto… periodistas y prensa.
Hace bastante tiempo que no veía a su hermana, ya que ella había hecho un viaje para especializarse en estudios de periodismo y escritura, gracias a una beca por sus excelentes notas. Y ahora que ella volvía, lo había citado en un restaurante muy importante para informarle de una noticia que parecía ser muy esencial en su vida.
- Buenos noches, joven Weasley… - Lo saludó cordialmente.- La señorita Weasley y el joven Potter lo esperan en su mesa.
- Buenas Noches, Jaime – Respondió el amablemente.- ¿El señor Potter?
El hombre en traje asintió sonriendo y le indico la mesa en que se encontraban. Le hizo una seña a Ron para que avanzara hasta ese lugar.
Mientras caminaba, su mirada se fijo en el hombre que acompañaba a su hermana. Estaban entrelazados de manos y se hacían de vez en cuando algún pequeño cariño, pero esto no fue lo que mas le impresiono, lo que realmente captó su atención es que Ginny se veía muy feliz, más feliz de lo que jamás el había logrado ver. Estaba radiante e irreconocible, como nunca lo estuvo antes, o al menos por mucho tiempo…
El camino se le hizo entrañablemente largo, y aún más cuando su hermana comenzó a hacerles señas para que se acercara. El chico que se sentaba junto a la pelirroja era moreno y con unos ojos profundamente verdes, que le daban un aire de inteligencia y simpática que solo en una persona había visto.
- ¡Ron! ¡Al fin llegas! – Dijo la pelirroja lanzándose a los brazos de su adorado hermano. - ¡Cuánto te he extrañado tontito!
- ¡Yo también tontita! – Respondió el tomando a su hermana justo a tiempo para alzarla en un abrazo exagerado.
El chico pelirrojo veía esta escena con una sonrisa gigante y una nostalgia que solo el podía comprender.
- ¡Oh! Ron este es Harry… mi novio. – Informó la chica alejándose de Ron para acercar al chico e invitarlo a conocerse.
- Mucho gusto Harry. – Dijo el pelirrojo, enseñándole su mano.
- El gusto es mío Ronald – Declaró, estrechando la mano pecosa de Ron, que aún estaba un poco sorprendido por la aparición de aquel hombre en la vida de su hermana.
- Dime Ron por favor, ese nombre solo se hizo para asustarme. – El chico carcajeo un poco y asintió levemente.
- Bueno, toma asiento Ron – Le señalo su hermana, tomando ella misma su propio lugar.
Un mesero apareció en escena, preguntando si ya estaban listos para ordenar.
Ron observo con disimulo el puesto continuo a el. Estaba preparado para otra persona más. Talvez fue por eso que la respuesta de el novio de su hermana no le sorprendió mucho.
- Aún no, falta una persona más, gracias. – Informo Harry, tomando primero la palabra.
- Ustedes me avisan entonces – Le dijo el hombre amablemente. Pero antes de retirarse les ofreció algo de tomar.
- Un vino Cabernet, gracias. – El camarero asintió y luego dio media vuelta retirándose. – Bueno, ¿así que eres modelo? – Ron asintió. – Hace mucho que no estaba en Londres y tal vez es por eso que no podría decirte nada sobre tu trabajo.
- No te preocupes, se lo que significa irse por un largo tiempo. – Miró a Ginny con una mueca de disgusto fingido que rápidamente desapareció. – Y… ¿A quien esperamos?
- A… - El teléfono de Harry sonó insistentemente. Él meditando por que fuera la persona que esperaba miró la pantalla de su teléfono, y efectivamente fue así: – Hablando del Rey de Roma… Discúlpenme…
- Por supuesto – Le respondió Ron y Harry caminó un poco hasta estar en un lugar apartado de los hermanos Weasley.
- ¡Hola! Lamento el retraso, pero ya estoy cerca – Dijo rápidamente la persona en el teléfono.
- Si, no te preocupes. – La calmó Harry. - Justo hablábamos de ti.
- ¿A si? Espero que no para mal…
- No por su puesto que no. ¿En cuanto dijiste que llegabas?
- En unos 3 o 5 minutos.
- De acuerdo, nos vemos.
Harry colgó el teléfono y se volvió a su puesto.
- Esta por llegar – Dijo a Ginny. Intentando retomar la conversación le dijo al pelirrojo.- Tendremos que esperar unos minutos más… por mientras ¿porque no me cuentas sobre ti Ron?
(*)(*)(*)(*)
El trafico avanzo un poco, permitiéndole por fin al chofer encontrar una calle sin tanta congestión. Ya era bastante tarde, pasadas las nueve de la noche y por lo mismo toda la ciudad se encontraba reluciendo bajo las luces de alumbrados públicos, calles y edificios, en los que se podían ver familias completas disfrutando del único tiempo preciado que llegaban a tener; la cena. Y eso tal vez era lo que más le apena a Hermione, el no poder disfrutar como el resto de las personas, lo que significaba tener una familia.
- ¿Esta usted bien señorita Hermione? – Preguntó Remus, observándola a través del retrovisor.
- Si, ¿Por qué no lo estaría Lupin? – Dijo preguntándose más a si misma que al chofer.
- ¿Puedo darle un consejo?
- Si, claro.
- Disfrute la vida, es muy joven para comenzar a cuestionarse todo.
- Lo se Remus, pero todo siempre se complica tanto.
- Tal vez eso es lo mejor de la vida. – Hermione lo observo incrédula y el continuo su frase. – Si fuera fácil no tendría ninguna entretención.
- Puede que tengas razón…
El resto del camino siguió preguntándose que era esa extraña sensación que tenía de hace unas horas. A la última teoría que llego, fue que estaba emocionada por que al fin Harry había llegado, pero había algo más, incluso más poderoso de lo que significaba su amistad con Harry.
(*)(*)(*)(*)
- Si mal no entendí ¿Trabajas junto a una chica con la que te llevas mal y además tienes que vivir con ella?
- Exacto. – Confirmo el pelirrojo.
- Nunca lo entendí muy bien Ron, supongo que ese es tu extraño trabajo. – Opinó Ginny, - Combina contigo perfectamente.
- Jajajá – Rió irónicamente.- ¿Sabes lo chistosa que es mi hermanita?
- Si, he podido notarlo últimamente. – Confirmó Harry, percibiendo que cierta persona muy esperada ya llegaba.
Hermione en un paso lento pero seguro, se acercaba a la mesa a expectación de su amigo que rápidamente se puso de pie y corrió a abrazarla, haciéndola girar en el aire deslizando su nuevo vestido que le quedaba justo a la medida. Ron y Ginny conversaron en voz baja algo rápido, sin notar el gran encuentro de dos amigos cercanos.
- ¡Como te he extrañado Harry!
- ¡Y yo a ti! ¡Mírate si estas mas bella que nunca!
- ¡Y tu más adulador que siempre!
Mientras Ginny y Ron discutían de las constantes bromas por parte de la menor de los Weasley una extraña celebración exagerada los distrajo. Ron se sorprendió notando que esa voz la conocía. Y últimamente más que nunca…
- ¡¿Hermione? – Preguntó con los ojos como dos grandes platos y levantándose de su asiento para ver que ella lo observaba igual de preocupada o mejor dicho impactada.
- ¡¿Ron?
- ¿Qué haces aquí?
- ¿Qué haces TU aquí?
- Disculpen… ¿Ustedes ya se conocen? – Preguntó Harry completamente confundido.
- Si, el es mi… bueno el es… - No encontraba las palabras para decir que era su novio falso. Tal vez si hablaba de más, la farsa podría ponerse en peligro y con ello su carrera, y más aún en presencia de personas desconocidas.
- Ella es la chica que supuestamente es mi novia y con la que debo compartir departamento. – Reveló el pelirrojo.
- ¿Quieres decir que tu y Hermione están en una relación? – Preguntó Harry, saliendo de su transe de desentendimiento.
- Es complicado. – Opinó Hermione.
- Si que es un mundo pequeño ¿no lo creen? – Opinó Ginny, levantándose también de la mesa, para presentarse. – Mucho gusto, soy Ginny Weasley, hermana de Ron y novia de Harry.
- ¿Hermana de Ron?
- Si bueno, si fuera mi opción preferiría ser adoptada pero que le vamos a hacer. – Hermione rió y le tendió la mano a Ginny, que la acepto gustosa.
- Un gusto Ginny, soy Hermione como ya supiste. Muchas felicidades con Harry, el me había dicho algo sobre una sorpresa que me contaría hoy, pero veo que es mas sorpresa de lo que esperaba – Su mirada se dirigió al pelirrojo que también la observaba. - ¿Podemos sentarnos? Creo que incluso me hizo mal tanta novedad.
- Si claro, vamos.
Todos ocuparon sus debidos puestos. Harry junto a Ginny y Hermione con Ron, todos frente a frente.
La confusión no se apartaba de la mente de Ron y Hermione que no paraban de lanzarse miradas cómplices. En un momento en que Ginny y Harry hablaban con el mozo, Hermione inicio una conversación en susurros.
- ¿Qué se supone que haces aquí?
- ¿No escuchaste? Vengo por mi hermana. – Respondió el de la misma manera. Acercándose más para que solo ella pudiera escucharlo.
- Si, eso oí, ¿pero tenias que ser precisamente tu?
- ¿Qué iba a saber yo que vendríamos al mismo lugar con las mismas personas? – Preguntó, dejándole en claro que el no sabía nada de esto.- Además, resulta que tu amigo y mi hermana están de novios y hace bastante tiempo.
- Esto es increíble, además de soportarte en el departamento y en el trabajo, resulta que ahora también tengo que hacerlo en mi vida personal, que ya no es nada personal gracias a ti.
- Discúlpame por no saber que mi hermana estaba enamorada de tu mejor amigo y que además tendríamos que juntarnos a cenar todos juntos, sabiendo recién que era una sorpresa.
- Pues espero que te comportes al menos con ellos… - Opinó la castaña. Cambiando de tema, pregunto por algo que la había desconcertado bastante. - ¿Les contaste sobre nuestra farsa?
- Claro que lo hice, es mi hermana. La persona en quien más confío.
- También yo confío en Harry como en nadie más
- Entonces estamos de acuerdo en que ambos lo sepan.
- Bien – Confirmó Hermione
- Bien – Contraataco él sorprendido.
- ¿Qué esta bien? – Cuestionó la pelirroja. Intentando comprender el hilo de la pequeña conversación de Ron y Hermione.
- Nada, digo esta sorpresa… que estemos aquí reunidos… todos juntos… con Ron.
- Ha sido toda una sorpresa, pero es maravilloso que ya nos conociéramos todos. – Ginny se giro un poco hacia Harry y le dio a entender era el momento de informarles lo que tanto querían comunicarles.
- Hermione… Ron… Que nos juntáramos todos aquí no solo era para que se conocieran, cosa que ya estaba hecha hace bastante tiempo por lo que veo, sino también para informarles de algo muy importante para nosotros…
- ¿Estas embarazada Ginny? – Preguntó Ron poniendo una cara de molestia.
- Claro que no tonto – Respondió ella, haciendo que el pelirrojo relajara el ceño. – Es otra cosa parecida.
- ¿Harry dejo embarazada a otra chica? – Cuestionó el pelirrojo. Hermione, Ginny e incluso Harry se voltearon a mirarlo con el ceño fruncido y una gran sensación de incredulidad por la resiente pregunta.
- ¿Lo dices enserio Ron? – Indagó Ginny molesta. – Creo que esta es la peor cosa que has dicho en años…
- Créeme no es la peor – Opinó Hermione, haciendo que ahora Ron la mirara a ella con recelo.
- Bueno entonces la peor que has dicho frente a mi…
- No te preocupes Ginny cariño, solo debe estar preocupado. Eres su hermana pequeña es normal que tenga este comportamiento. ¿No es así Ron? – Dijo Harry para ayudarlo a salir de este problema, a pesar de lo que hace unos momentos había dicho.
- Si claro, es por eso. Pero me desubique totalmente. Lo lamento mucho Harry, no he tenido una muy buena semana
- Da igual – Dijo Ginny restándole importancia y tomando la mano de Harry entre las suyas y mirando con los ojos brillantes. – Como les dijimos anteriormente, Harry y yo tenemos que contarles algo y pedirles su ayuda también.
Ron y Hermione se miraron por unos segundos preocupados por que la noticia fuera más serias de lo que creían.
- Harry y yo… ¡Nos vamos a casar! – Gritó emocionada.
Pero las cosas claramente no salieron como esperaban que fueran, al menos por unos segundos en que Ron y Hermione abrían y cerraban la boca intentando decir algo que no salía de sus labios, pero que si se formulaba en sus mentes.
- Fe-fe… ¡Felicidades! – Dijo la castaña tartamudeando, antes de levantarse y abrazar a Harry y a Ginny con entusiasmo. Después de unos minutos Ron hizo lo mismo, felicitándolos por el compromiso.
- ¡Muchas Felicidades hermanita querida! – Dijo el pelirrojo alegrando a Ginny. – Se que Harry te cuidara muy bien.
- Créeme que lo hare con mi vida – Respondió él, estrechando las manos con Ron y dándose en un abrazo en que ambos palmetearon la espalda del otro en señal de confianza.
Después de unos segundos, todos tomaron sus lugares nuevamente. Ginny tomó la palabra primero que nadie.
- Quisiéramos pedirles un favor… - Ron y Hermione comenzaron a preocuparse nuevamente, aún que esta vez con menos temor. – Deseamos inmensamente que sean nuestros padrino – Miro a su hermano y luego a Hermione.- y madrina de boda.
- ¡¿LOS DOS? – Exclamaron a la vez. Volteándose para mirarse entre ellos y luego volver la vista a Harry y Ginny.
- ¡Por supuesto! ¿Quién más que ustedes? – Preguntó Ginny emocionada. – Ustedes nos conocen mejor que nadie y confiamos muchísimo en ustedes… Realmente apreciamos cada cosa que han hecho…
- ¿Y que dicen? – Preguntó Harry, dirigiendo su mirada más mortal a Hermione, la cual sabía que no podría resistirse a decir que sí.
Hubo un momento de silencio en que Ron y Hermione meditaron su respuesta. Pensando los pros y contra del asunto. La primera en responder fue Hermione:
- Esta bien, lo hare. – Ginny gritó y se levanto de su asiento nuevamente para abrazarla con todas sus fuerzas y agradecerle un millón de veces que hiciera eso por ellos. Harry tomó las manos de Ginny y Hermione.
- ¿Y tu que dirás Ron? ¿Aceptas o no? – La pelirroja lo miró con una gran sonrisa que nadie podría quitársela, al menos por varios días.
- ¡Claro que si! ¿A quien más pensarías pedírselo? Si le hubieras preguntado a otra persona, creo que me enojaría contigo eternamente.
- ¡Awww! ¡Eres el mejor hermano del mundo!
- Lo se, lo se. – Repitió cansinamente, sintiendo como el abrazo de su hermana lo comenzaba a dejar sin aire. – Ginny… necesito… respirar…
- ¡Oh! ¡Si! Lo siento, ¡es que es increíble! – Estaba emocionada, y fue por eso que derramo unas pequeñas lágrimas de gozo.
- Entonces brindemos… - Propuso el pelirrojo, alzando su copa. – Por la feliz futura pareja Potter-Weasley.
- ¡Por la feliz pareja! – Dijeron todos a la vez, haciendo sonar sus copas con un "clic" y bebiendo el contenido de un sorbo.
El restaurant estaba lleno, talvez debido a que la famosa pareja del momento se encontraba presente. Seguramente el rumor de que estaban ahí se había esparcido rápidamente por las redes sociales causando gran alboroto. Los presentes en el lugar notaron que en la mesa de Ron y Hermione había una celebración familiar y fue por eso que no se acercaron, aunque de vez en cuando echaban una mirada curiosa. La mayoría comentaba sobre esto, dejando claro que era increíble tener a los protagonistas diarios de los periodismos tan cerca.
Ron, Harry, Hermione y Ginny por otro lado pasaron el resto de la noche entre conversaciones relacionadas con los próximos proyectos de Ron y Hermione, lo que posiblemente sucedería con el compromiso de Harry y Ginny y conociéndose un poco más. Cuando dieron las 10 de la noche, opinaron que ya era hora de despedirse y por ello dieron el último brindis en que terminaron de repasar lo que seria la operación "contar-a-la-familia-Weasley-la noticia".
- Entonces nos encontramos mañana a la hora de almuerzo en "La Madriguera", y nosotros les informaremos a la familia con ayuda de ustedes. – Confirmó Ginny, más entusiasmada que nunca.
- Exacto – Dijo Ron, tomando su chaqueta para poder retirarse del lugar y emprender caminó a su departamento.
- Gracias, no saben lo mucho que significa esto para Harry y para mí.
- No te preocupes Ginny, estaremos ahí para ayudarlos en todo. – Dijo la castaña, despidiéndose con un abrazo. Ron la observó orgulloso de que apoyara tanto a su hermana.
- Hermione es mejor que nos vayamos, antes de que lleguen esos paparazzis.
- Si, Ron tiene razón. Nos vemos mañana chicos. – Se despidió, dando media vuelta junto al pelirrojo para emprender camino al penthouse.
Se alejaron con rapidez, intentando pasar desapercibidos para la gente que aún cenaba en el lugar. Pero les fue imposible, ya que una adolescente les pidió sacarse una foto con ellos, accedieron sonrientes, dándole permiso a esa y unas cuantas fotos más.
- Muchas Gracias, hacen una hermosa pareja. Espero que les vaya muy bien en todo.
- Gracias a ti – Respondió la castaña, despidiéndose para poder sacarse algunas otras fotos con más personas que los esperaban.
Niños y adultos se acercaron para poder tener un pequeño recuerdo junto con ellos. Los guardias del lugar los apresuraron para que salieran antes de que armara un verdadero caos. En la puerta el mismo hombre que los había recibido les dio la despedida.
- Muchas gracias por todo Jaime, tuvimos una grandiosa velada. – Agradeció Ron, antes de salir junto a Hermione por la puerta principal.
Y no fue diferente en la salida, ya que dieron autógrafos y unas cuantas fotos más.
Subieron rápidamente al auto que los esperaba y luego partieron rumbo al penthouse.
La noche en Londres comenzaba a helar y Hermione podía sentirla con mayor fuerza, pues no había nada que la cubriera mucho en la parte superior. Su vestido era en forma de strapples y dejaba al descubierto sus hombros.
- Muchas gracias Hermione. – Dijo el pelirrojo en un minuto, sorprendiéndola gratamente.
- ¿Por qué? – Indagó ella, no entendiendo mucho a que se debían las gracias.
- Por apoyar tanto a mí hermana.
- No te preocupes, ella es una mujer adorable, completamente diferente a ti.
- Aún así, gracias. – Dijo sonriendo.
Hermione se sobó un poco el cuerpo intentando infundirse calor. Ron lo notó y sin importar si el mismo sentía frío se sacó su propia chaqueta para depositarla sobre los hombros de la castaña. Ella se sorprendió, pero la aceptó con gusto.
- Ron no…
- No te preocupes, la necesitas más que yo. – Respondió el con una simple sonrisa, que la deslumbro por varios minutos.
Hermione pudo notar que el perfume y aroma de Ron estaban impregnados en su chaqueta. En un momento en que el pelirrojo no lo noto, inhaló ese aroma tan poco peculiar llenándose de el.
Como era costumbre, los periodistas no esperaron para comenzar a hacerles preguntas en la entrada del lugar. Ron y Hermione no las tomaron en cuenta, ya que cada uno se encontraba metido en sus propios pensamientos.
- ¿Tuvieron una nueva cita? – Preguntó un periodista.
- Parece que su relación va enserio ¿Decidieron presentarse a sus familias?
- ¿Esta su hermana la señorita Ginny Weasley en una relación con el joven Potter amigo de Hermione?
Los porteros y los guardaespaldas hicieron un camino para dejar pasar a los modelos y detener a los paparazzis. Ellos siguieron su camino hasta llegar al ascensor, dándole a Otto las buenas noches.
El edificio se encontraba solamente iluminado por las luces de la ciudad, en completa penumbra dándole un aspecto misterioso y acogedor. Ron fue el primero en buscar las luces, que por más que esfuerzo en la oscuridad no lograba encontrarlas. Hermione percibiendo que el pelirrojo no las hallaría decidió ella ir a encenderlas, pero justo en el momento en que pretendía hacerlo Ron se cruzo, dejándola atrapada entre la pared y su propio cuerpo.
Lo primero que paso por su mente fue alejarse y dejar que él encendiera las luces, pero no alcanzo a hacerlo, ya que Ron se acerco lo suficiente como para sentir su respiración en su frente. El recorriendo con sus grandes manos el rostro de Hermione busco sus labios y cuando los encontró la beso, haciéndola olvidar a todo el resto, incluida la luz.
¿Que estaban haciendo? Era la pregunta más importante en esos momentos, pero ninguno de los dos hubiera sabido que responder si se la preguntaran en persona, solo en sus mentes intentaban buscar la respuesta, que rápidamente se disipo por la necesidad de dejarse llevar en ese vaivén de besos y caricias.
Se detuvieron por unos segundos, en los que tomaron todo el oxigeno posible, que el beso les había quitado. Ambos sabían que debían alejarse por su propio bien, pero ninguno lo hizo. Solo se dejaron llevar, volviendo nuevamente al ansiado beso, esta vez con mayor pasión y energía.
La chica movió sus manos recorriendo el pecho del pelirrojo sobre la tibia camisa y posándolas detrás del cuello del pelirrojo. Él recorrió sus caderas, sus brazos e incluso su pecho, dejando sus manos posadas en la espalda descubierta de la castaña, que se estremeció ligeramente.
Su conciencia le decía que no debía hacer lo que estaba haciendo. Tenía que pensar en su propia bien, en que el tal vez había hecho lo mismo con todas sus co estrellas y que ella solo sería otra más en su lista. Se maldijo por tener conciencia y racionalidad, por lo que detuvo el beso e intento alejarse.
- ¿Ron que estamos haciendo…? - Preguntó aún con la voz entrecortada, debido a que el y sus poderosos labios hacían un recorrido desde el lóbulo de la oreja hasta la clavícula de su hombro.
- Solo déjate llevar – Respondió él, atrapando nuevamente los labios de Hermione con una necesidad que nunca antes había sentido. Ella lo estaba volviendo loco y sin siquiera notarlo.
Ahora entendía algunas cosas la manera en que se ponía cuando ella hablaba con otro hombre, la forma en que se sentía cada vez que lo tocaba o simplemente el sentirla cerca, lo bien que se sentía al poder probar sus labios… o al menos hasta ese momento.
- No, no, no detente. – Dijo ella, separándolo de su propio cuerpo y prendiendo al fin la luz. Ambos estaban sonrojados y con la ropa un poco más desordenada de lo que debía, pero se miraban fijamente. – No quiero ser otra de tus amiguitas…
Diciendo esto recogió la chaqueta del pelirrojo y se la entregó. Antes de intentar desaparecer hacia su habitación las manos del pelirrojo se encerraron en su muñeca deteniéndola. Se miraron fijamente otra vez, Ron intento decir algo acercándose, pero ella lo rechazo y se alejo a su habitación, sintiendo como su corazón latía más fuerte de lo que normalmente lo hacia. Y todo debido a ese pelirrojo bueno para meterse en problemas.
(*)(*)(*)(*)
Quiso seguirla y preguntarle que era lo que realmente había sentido con el beso, pero su cobardía fue mayor y se quedo ahí, meditando lo que realmente podría estar pasándoles.
No se arrepentía de nada, deseaba besarla y ahora que se había dado la oportunidad no la iba a rechazar, pero eso no era lo que más le preocupaba. Estaba increíblemente inquieto por hacerle entender a Hermione que con ella no era lo mismo. Necesitaba decírselo, su corazón le suplicaba que lo hiciera, pero el miedo al rechazo le estaba ganando.
Así que más confundido que nunca, caminó hasta su habitación en donde se cambio de ropa para dormir y se tiró sobre la cama intentando aclarar muchas cosas.
Un aroma conocido por él inundo su habitación, provenía de su chaqueta, y confirmando que no era su propio perfume lo olfateo un poco. Llego rápidamente a la conclusión. Era el aroma de Hermione, que le recordaba con imágenes vividas en su mente lo que había sido ese beso.
Estaba desconcertado por el poder que tenía Hermione sobre el y las ganas que tenía de tenerla frente a él nuevamente para poder volverla a besar.
(*)(*)(*)(*)
Con exactitud no podía decir que diablos les había ocurrido ahora. Todo había sucedido con tanta rapidez que era imposible aclarar las cosas. Pasando de el momento en que viajaban al edificio, hasta el beso.
Lo que la había detenido era el temor a ser otra de las chicas que habían pasado por el regazo de Ron. Solo ser otra más en su cama y en su tonto juego de seducción. Aunque viéndolo mejor no había sentido que fuera puro deseo lo que hacían. El había ido lentamente acariciándola, sin quitarle nada más que su propia chaqueta y solo besándola.
Se calmo pensando que si no habían hecho nada más, no había nada por lo que preocuparse.
(*)(*)(*)(*)
No podía dormir. La escenita con Hermione se repetía una y otra vez en su cabeza, repitiéndole cada vez más claramente lo que había hecho. Las partes de Hermione que había acariciado, sus labios y su increíblemente deslumbrante belleza.
Intentó de todas las maneras volver a dormir, pero ninguna le resultaba. Decidió seguir uno de los consejos de su madre. Caminó a la cocina en completa oscuridad, en busca de un poco de leche que calmara sus pensamientos. Se vio iluminado por la intensa luz del refrigerador, con la cual encontró la gran caja de leche. Sacó un vaso de las repisas superior intentando no hacer ruido, y la repleto del líquido, luego guardo nuevamente la caja y camino hasta el gran balcón del penthouse.
Una brisa helada lo hizo temblar, pero no lo suficiente como para decidir a entrarse.
El sonido de unos pasos lo distrajeron del silencio Londres a esas horas. Era Hermione, que al igual que el, buscaba en la cocina un poco de leche para poder dormir. No dijo nada, intentando pasar desapercibido, pero no le sirvió de nada, pues la chica lo notó.
Ella sabía perfectamente que tendrían esa molesta incomodidad después de un suceso como el que había pasado hace unas horas. Y esa fue la razón que la impulso a conversar con el pelirrojo.
- Son las 3 de la mañana Ron, ¿Qué haces aquí?
- Solo quería tomar un poco de aire. – Respondió sin girarse a mirarla.
- ¿Un poco de aire? ¡Te estas congelando!
- Se perfectamente defenderme del frío Hermione.
- Pues yo no, así que sale de ahí y entra de una vez por todas. No quiero que te resfríes y luego me contagies.
- ¿Eso es lo único que te importa? – Preguntó con cierto tono de molestia. – Porque si es así puedes irte a dormir.
- Quiero que estemos bien. - Ron no dijo nada, solo se limito a esperar una mejor respuesta. – Y que el episodio que vivimos hace unas horas se olvide y ya.
- También yo lo quiero… pero ¿que significo para ti?
- Ron los dos sabemos que fue solo una calentura del momento. No compliquemos más las cosas de lo que están. Todo estaba muy bien y quiero que siga estándolo. Solo olvidado ¿De acuerdo?
Él no dijo nada, solo asintió con la cabeza débilmente y se levanto del piso, mirándola por primera vez a los ojos y logrando notar en la oscuridad el delgado camisón que llevaba. Miles de imágenes lascivas pasaron por su mente, pero solo cerro los ojos e inhalo un poco de aire buscando las fuerzas para no hacer otra cosa estupida. A Hermione le gustaba provocarlo y eso lo excitaba aún más. Era un juego peligroso pero si ella quería jugar, el no sería el perdedor.
- No te preocupes, aquí nada ha sucedido. Buenas noches Hermione. – Respondió con naturalidad pasando por su lado, aún que antes de desaparecer por su habitación le susurro al oído. La castaña tembló ligeramente, ya que su aliento caliente chocaba contra su descubierto cuello: - No te olvides que vives con un hombre, y como ya sabes a los hombres ese tipo de ropa nos provocan cosas.
El resto de la noche ambos –cada uno por su lado- la pasaron entre sueños y pensamientos confusos. Sabían que algo importante les ocurría, pero no querían reconocerlo y aceptar que tal vez algo se complicaba entre ellos.
(*)(*)(*)(*)
La mañana del día siguiente fue extrañamente de un clima calido y a la vez fresco. Lo que daba como resultado una posible tarde fresca y relajada, justo lo que necesitaban para informar una noticia tan importante como lo era el compromiso de Harry y Ginny, y por supuesto sus papeles como padrino y madrina de boda.
Eran las 10:00 A.M cuando ambos decidieron salir de sus habitaciones para por fin tomar algo de desayuno. Ninguno intento iniciar una conversación, todavía se notaba la tensión en el ambiente. Pero era un sentimiento que resultaba bastante molesto y agotador al fin.
- No podemos seguir así – Dijo Hermione rompiendo el doloroso silencio. Ron se giró un poco para escuchar lo que seguramente diría la castaña.- Lo que paso ayer fue solo efecto del alcohol que tomamos y la sorpresa de esa gran noticia. Harry y Ginny tienen algo importante que hacer hoy y nosotros debemos apoyarlos como sus mejores amigos, y si vamos a estar así en la casa de tus padres no lograremos bien el objetivo.
Ron mantuvo el silencio sin saber lo que responder. Hermione tenia cierta verdad en todo lo que había dicho y el lo sabía, pero simplemente las palabras no salían de su boca.
- Tienes razón, además hay algo aún peor que esa noticia. - La castaña no lo entendió, y fue por eso que espero que Ron continuara hablando.- Tenemos que informales de "nuestra relación".
Por un segundo esas palabras le sonaron dulces, pero cuando vio el rostro del pelirrojo comprendió que no era tan lindo como esperaba.
- ¿Por qué tanto alboroto con eso?
- Mis padres, o mejor dicho mi madre no nos dejara tranquilos hasta que estemos casados.
- ¡¿Casados? – Exclamó preocupada. – No esperas que nosotros realmente es…
- No, pero ella si. Y más aún que sabrá que eres "un ejemplo" de mujer, que a pesar de todas las presiones de la prensa tienes una carrera limpia y sin inconvenientes.
- Se que lograremos manejarlo – Opinó ella, dándole animo en lo que seria meterse en la boca del lobo.- Pero… ¿No le contaras la verdad?
- No puedo hacerlo, mi madre y mi padre no lo aprobarían, además que mis hermanos son personas también involucradas con la fama y todo esto, si se supiera terminaría por arruinar la carrera de todos.
- Entiendo, ¿y que haremos entonces?
- Te presentare como mi novia, intentaremos hacer entender a mi madre que queremos ir lentamente, paso a paso.
- Creo que esta bien, entonces. – Aceptó tomando de un sorbo lo último de su vaso. - ¿Qué crees que habrán escrito ahora en el diario sobre la cena de ayer?
- Averigüémoslo – Propuso Ron, tomando el resto de su desayuno y el control de la tele. Se sentó en el sillón frente a la televisión y espero que Hermione hiciera lo mismo para encenderla al fin.
Sentados frente a la televisión y tomando el resto de su desayuno escucharon atentamente las nuevas noticias.
(*)(*)(*)(*)
- Bueno es momento de leer los diarios – Propuso una chica rubia y de figura esbelta.
- Comenzamos por el Daily Times – Dijo un hombre igual de joven y apuesto que ella.– Como podemos apreciar la gran noticia de unión familiar entre Weasley-Granger es lo principal en todos los diarios.
- Según esta noticia dice: "Ayer cerca de las 7 de la tarde, la pareja más famosa de modelos Ron Weasley y Hermione Granger se vieron saliendo a un restaurant en una importante cena, a la cual acudieron la hermana de Ron, Ginny Weasley y el mejor amigo de Hermione, Harry James Potter. Al parecer la cena fue una presentación de un nuevo compromiso, que esperamos sea de la famosa pareja".
- Vaya, todos desearíamos que esta pareja formalizara ¿no? – La gente presente en el estudio asintió con un sonoro "Si". – Bueno en las siguientes portadas como el Gossip News hablan de una continua farsa y en el "Picture Times" dicen que fue una cena de reencuentro entre amigos.
- Sin duda son muy queridos por el publico, y les deseamos lo mejor en todos sus próximos proyectos. – Dijo el presentador. – Ahora una pequeña pausa de comerciales y ya volvemos con más "Buenos días Europa"
(*)(*)(*)(*)
Como anunciaron, el programa hizo una pausa en la que dieron comerciales.
- Aún no me acostumbro a que hablen tanto de mí en las noticias
- Yo si, llevo mi vida entera en esto y ya comienzo a acostumbrarme.
Hermione apoyo su cabeza en el hombro de Ron. El se sorprendió en un principio pero luego se acomodo para que ambos tuvieran una posición más agradable y tranquila.
- Debió ser difícil para ti comenzar desde tan pequeño…
- Eso creo, pero cuando era un niño no entendía realmente que hacía así que me lo tomaba como un juego. Pero a medida que fui creciendo, todo comenzaba a complicarse… ¿Te podrías imaginar pasar tu pubertad frente a miles de reflectores?– La castaña lo miro unos segundos a los ojos y luego volvió a posicionarse como estaba con las mejillas un poco más sonrojadas de lo normal.- Bueno en eso consistió principalmente mi vida.
Y así continuaron conversando de sus vidas hasta que dieron las 2 de la tarde. Se empezaron a preparar para ir por fin a la casa de los Weasley y concretar el objetivo del día. El auto de Remus los esperaba en al entrada del edificio, puntual como siempre y preparado para que partir rumbo a La Madriguera, en al que hoy ocurrirían varias cosas.
(*)(*)(*)(*)
- Arthur querido, Ginny debe estar por llegar y mi Ron también. ¿Puedes creerlo? ¡Todos juntos otra vez!
- Lo se Molly, es maravilloso ver a todos nuestros hijos juntos, además que todos han triunfado en lo que querían hacer con su vida. – Dando un giro completo a la conversación, el señor Weasley le dijo:- Pero hay algo que tienes que prometerme que no harás…
- ¿Qué cosa Arthur?
- No quiero que andes de casamentera nuevamente. Así solo terminaras alejando a las parejas de nuestros hijos. Ellos ya son grandes y saben muy bien cuando hacer ciertas cosas y cuando no.
- Yo no he hecho nada, no se de que hablas…
- Solo promételo Molly
- Será mejor que vaya a arreglar algunas cosas en el living. – Dijo desapareciendo por la puerta de la cocina.
- Y no lo prometió – Dijo para si mismo Arthur Weasley, meditando lo que posiblemente pasaría si sus hijos llegaban acompañados. Intentando no pensar mal, tomo nuevamente el periódico y continuo leyendo las noticias diarías en las que últimamente su hijo salía mucho, acompañado de una bonita chica que suponían sería su acompañante el día de hoy.
(*)(*)(*)(*)
- Aquí es – Informó el pelirrojo, bajando por la puerta derecha del auto, y ayudando a Hermione a hacerlo también. – Humilde, pero es mi casa.
- ¿Lo dices enserio? ¡Es increíble! Creo que es una de las cosas más maravillosas que he visto.
Ron con una cara entre la suspicacia y la diversión le sonrío.
- Si te gusto, espera a verla por dentro.
Caminaron hasta la verja de la entrada en la que se podía ver las claras inscripciones de "Ottery St Catchpole". Ron corrió la puesta ligeramente, dejando un espacio lo suficientemente grande como para que pasaran sin ningún problema.
El lugar tenía un enorme jardín con mucho pasto, numerosos árboles y un pequeño lago. La vista era espectacular y se notaba un clima agradable a pesar de estar en las horas de mayor calor.
Caminaron sobre el pasto húmedo recorriendo un improvisado camino, que Ron indicaba. Cuando ya estaban en las cercanías de la casa decidieron tomarse de las manos y entrar como un par de enamorados, para hacer la farsa más verídica.
No fue necesario que tocaran a la puerta, ya que su madre esperaba ansiosa frente a la ventana. Abrió la puerta sorprendiendo a Ron y Hermione y lanzándose sobre ellos con fuerza. No se separaron de manos pero si cada uno la abrazo por su cuenta. Hermione se sentía un poco incomoda por el hecho de no conocer a nadie más que a Ginny y a Ron es esa casa, que seguramente como había dicho el pelirrojo anteriormente estaría en minutos llena de pelirrojos Weasley.
- ¡Oh por fin están aquí!
- Mamá, ella es Hermione… mi novia – La presento Ron. Cediéndole a su madre el momento de presentación.
- Mucho gusto señora Weasley.
- ¡Ven aquí cariño! – Dijo la madre de Ron emocionada, abrazándola con fuerza. – Por favor no me digas Señora Weasley, me haces pensar que soy una anciana. Vamos, entren, deben estar hambrientos.
Hermione estaba nerviosa y Ron podía sentirlo através de sus manos entrelazadas, y fue por eso que la apretó fuertemente. Ella se giro para ver que era el causante de tal reacción y se encontró con los ojos protectores de Ron que la observaban
Intentando decirle que todo estaría bien.
De la nada apareció el Señor Weasley, abrazando a Ron con mucho cariño. Cuando iba a saludar a la acompañante de su hijo se dio cuenta que era la misma chica que esperaban, la mujer que salía con Ron en todas las paginas de los diarios. Era más bella de lo que pensaban y tenía un aire familiar que les indicaba que ella era diferente. Muy diferente a todas las otras acompañantes de Ron, que el jamas les había presentado.
- Papá ella es Hermione, mi novia.- Exhibio el pelirrojo, notando como su padre le sonreía.- Hermione, el es mi padre, Arthur Weasley.
- Un gusto señor Weasley.
- El gusto es mío, mi niña. – Dijo el padre de Ron, abrazando también a la castaña.
Interrumpiendo el momento, aparecieron cuatro pelirrojos acompañados por dos mujeres, que Hermione supuso eran sus esposas o novias. Los primeros en presentaron fueron los que parecían mayores, se acercaron de la mano de las bellas mujeres.
- ¡Ron! Por fin vienes a visitarnos – Dijo uno de ellos estrechando sus manos, luego dirigiéndose a la acompañante de Ron.- Hermione ¿cierto? – Ella asintió. – Es un gusto conocerte, soy Bill y ella es mi esposa Fleur.
- Un Placeg – Dijo ella en un marcado acento francés.
- El gusto es mío – Respondió ella besando las mejillas de ambos.
- Yo soy Percy, y ella es mi novia Audrey. Es un gusto conocerte al fin.
- Gracias, para mi también lo es… Un momento – Dijo ella, preocupando a todos.- Tú no eres el que escribió el libro "Mentes perdidas".
- Si, yo lo escribí, aunque no es muy conocido.
- ¡A mi me encanto! Eres un gran escritor.
- Gracias, valoro que seas la única que lo haya leído.
Haciendo acto de presencia, un par de pelirrojos que eran exactamente iguales, a excepción de sus ropas, interrumpieron la adorable escena.
- ¡Ron! ¡Tanto tiempo hermanito! – Dijo uno de ellos, acercándose para abrazarlo y darle unas cuantas palmaditas en la espalda con gran fuerza.
- Si, creímos que ya te habías casado y olvidado de nosotros. – Continuo el otro pelirrojo, haciendo lo mismo que su hermano gemelo.
- Y parece que no estábamos muy equivocados, ¿Quién es esta belleza? – Uno de ellos, atrapo la mano libre de Hermione entre las suyas y le dio un pequeño beso en la parte superior.
- Hermione, ellos son mis hermanos; Fred – Señalo al chico de la derecha que en esos momentos besaba su mano, luego señalo al de la izquierda.- y George.
- ¡Mentira yo soy George! – Dijo el que supuestamente era Fred.
- Lo siento George.
- Es mentira si soy Fred
- Vaya creo que ya me confundí – Dijo Hermione haciendo reír a todos.
- Nosotros podemos hacerte desconfundirte. – Propuso uno de los gemelos, con una voz tentadora.
- ¡George! No olvides que estoy aquí – Lo detuvo Ron, con cierta molestia.
- No lo olvido hermanito. – Respondió, aún mirando a Hermione, que estaba roja como un tomate.
- Basta chicos, dejen a la pobre niña tranquila. – Los reprendio la señora Weasley. - ¿Te molestaría ayudarme en la cocina Hermione?
- Por supuesto que no – Miró a Ron aún con las mejillas encendidas y separándose de él acompaño a Molly Weasley a la cocina.
Después de que ambas mujeres desaparecieran por la cocina, Fleur y Audrey las acompañaron.
- Vaya Ron, ahora si que te has sacado el premio mayor – Opinó Percy, uniéndose a la resiente conversación de hermanos Weasley.
- Percy tiene razón – Confirmó Bill.- Es una chica encantadora, además de muy guapa.
- ¡Vaya que es guapa! Si hasta te la quitaría para…
- Gracias Fred, no necesito saber lo querrías hacer con ella – Lo detuvo Ron asqueado. – Pero tienen razón, ella es increíble.
- ¿Y como es en la cama? – Preguntó George sin tapujos. Todos lo miraron con cara de incredulidad y diversión. - ¿Qué? No me dirás que no han…
- No, no hemos hecho nada. Ella es diferente y no quiero arruinarlo.
- ¡Wow! Ese si que no eres tu ¿Quién eres y que hiciste con "Ron-meto-en-mi-cama-a-todas"?
- Yo no soy así – Lo contradijo enojado. Lo que menos quería era que le preguntaran de su vida personal, y menos aún si se trataba de Hermione. Pero ahora que lo habían mencionado, esa duda comenzaba a formarse en su mente. Cambio de tema dirigiéndose a Bill, que era el único que podía ayudarlo en esta situacion. - ¿Cómo esta la pequeña Victoire?
- Bien, se quedo en casa de los padres de Fleur.
(*)(*)(*)(*)
- Hermione cariño, ¿Piensan formalizar su relación? – Preguntó Molly, haciendo que la castaña detuviera lo que hacia. Se quedo paralizada por unos momentos, pensando que responder. No podía responder que no inmediatamente, sonaría a que tenía miedo o que la relación verdaderamente no era verídica. Pero si respondía que si, terminaría arrepintiéndose por herir a una familia que no tenía culpa de nada. – Hemos conversado, pero queremos ir lentamente.
Audrey y Fleur, sabían por donde iba esa conversación así que decidieron ayudar a la nueva chica, cambiando de tema.
- Molly ¿Por qué Ginny quería que nos juntáramos todos aquí? – Pregunto Audrey con confianza. Hermione supuso que ya se conocían hacen un buen tiempo y por eso había tanta familiaridad entre ellas.
- No lo se, solo me pidió que les avisara a todos, que vinieran a la hora de almuerzo. – Informó Molly.- Fleur querida, podrías con Audrey poner la mesa.
- Pog supuegto Molly.- Aceptó sonriendo, mientras tomaba los cubiertos y platos para poner en la mesa. Audrey llevo el resto. Hermione pudo notar que llevaban gran cantidad de cosas, porque después de todo eran una familia grande.
Un breve silencio se formo en la cocina, que Molly se encargo de romper. Habían muchas cosas que le aquejaban pero principalmente la sorprendente llamada de su hija. Volvía de su perfeccionamiento y era normal que quisiera visitar a su familia, pero no con un acompañante ¿o si?
- ¿Hermione tu conoces a mi hija?
- Solo la he visto una vez, señora Weasley
- ¿Crees que debería preocuparme? – Hermione puso cara de confusión y Molly entendió que ella no comprendía de que estaba hablando.- Me dijo que pusiera un puesto más porque venia alguien importante. Pero no tengo la menor idea de quien podría ser. Tengo un buen presentimiento de madre, pero nada más que eso.
- No debería preocuparse, si fuera algo preocupante ella se lo habría informado. Créame nosotras no buscamos preocuparlas.
- Oh querida… Llámame Molly por favor, aquí todos lo hacen y tú sin duda serás parte importante de la familia. – Hermione se sonrojo y la invadió un sentimiento de culpa. ¿Qué harían cuando la familia de Ron supiera que todo esto era una mentira? De seguro a nadie le gustaría escuchar algo así.
- ¿Te ayudamos en algo más Molly? – Pregunto Audrey, entrando nuevamente en la cocina.
- Nada más chicas, gracias. – El sonido de un golpeteo en la puerta las distrajo.
Las cuatro salieron de la cocina, a aguardar a la persona que esperaba en la puerta.
Otro pelirrojo llegaba, pero no estaba acompañado. Su vestimenta decía claramente para Harry y Hermione que era el más liberal e independiente.
Comenzó saludando a sus hermanos, su padre y luego con las chicas de sus hermanos. Pero se detuvo especialmente frente a Hermione.
- Vaya, que chica tan bella… ¿A que debemos este placer?
- Es mi novia, Charlie – Dijo Ron apareciendo de sorpresa por detrás de Hermione y abrazándola por la cintura con delicadeza pero a la vez seguridad. – Hermione, te presento a Charlie.
- Mucho gusto – Dijo ella, estrechando solamente sus manos, ya que Ron aún la abrazaba y apoyaba su cabeza sobre su hombro.
- El gusto también es mío – Respondió el, caminando hasta donde su madre y saludándola con mayor entusiasmo que a la novia de Ron.
Hermione y Ron aún se mantenían en la misma posición frente a todos, la primera completamente nerviosa por que el sentir al pelirrojo siempre terminaba por confundirla. Pero se preguntaba por que la reacción tan tosca del pelirrojo con su hermano. Estaba decidida a preguntarle a Ron más tarde.
- Pasemos a la mesa, mientras esperamos a que Ginny llegue. Estoy segura que debe estar por venir.
Ron soltó de su agarre a Hermione, pero solo para atraparla nuevamente con sus manos enlazadas y caminar hasta un asiento cercano pero lejos de Charlie. Lamentablemente no fue posible, ya que cuando tomaron asiento, Charlie ocupo el asiento solitario junto a Hermione. Ron definitivamente no estaba contento.
La puerta sonó insistentemente por unos segundos.
- Debe ser Ginny – Opinó Arthur Weasley, doblando el periódico que leía, para comenzar a almorzar.
Y no se equivocaba, era Ginny. Pero no solo ella, venia acompañada. Hermione agradeció que fueran personas ya conocidas, porque no quería más sorpresas por parte de Ron con sus reacciones.
Ginny venía maravillosa en un vestido ajustado y que combinaba perfectamente con la vestimenta de Harry, que también lucia muy elegante, seguramente porque la situación lo requería.
La pelirroja comenzó saludando a sus hermanos y presentándoles al chico que los acompañaba. Luego prosiguió con Audrey, Fleur y Hermione.
Harry estaba bastante nervioso por no conocer a nadie más que a Hermione y a Ron en esa casa. Tenía una posición tímida, pero cuando vio a Hermione se relajo un poco sabiendo que no era el único que no estaba completamente familiarizado con todos. Molly conoció a Harry como el novio de Ginny suponiendo que no había nada más que saber. Ginny conversando con Hermione y Ron dijo que daría la información a la hora del postre.
Luego de el largo saludo, Molly comenzó trayendo la comida que con tanto esmero había preparado. Todos estaban expectantes, pues lo que más adoraban de las cosas que hacía su madre era la comida. Que sin duda era una de las mejores que podían probar en todo Londres. La mesa estaba repleta de platos diversos con comidas deliciosas y humeantes, que desprendían un aroma delicioso. Y por eso no fue necesario que Molly diera el vamos para que comenzaran a comer, pues apenas los platos estuvieron sobre la mesa todos los pelirrojos Weasley comenzaron a servirse una gran cantidad de todo.
Hermione había notado anteriormente que Ron tenía un buen apetito y eso no la sorprendía, con al altura y porte que tenía era difícil no comer tanto. Pero ella misma se sorprendió con lo deliciosa que era la comida. Ahora podía entender por que la mayoría de los presentes comían como si el mundo se fuera a acabar, incluidas Ginny y las novias de Bill y Percy. A excepción de ellos, solo comían con moderación Harry, Molly y ella. No negaba que era entretenido verlos devorar la comida, e incluso le resultaba adorable ver a Ron, comer ansiosamente.
Ron sintiéndose observado, giro su rostro para encontrar a Hermione a punto de estallar en carcajadas por su manera de comer. El se sonrojo ligeramente y se encogió de hombros haciéndole entender que era propio de la familia.
El resto de la comida se acabo en un rato, dejando a la mayoría casi satisfechos, solo a la espera del postre, que prometía ser la mejor parte de la cena, no solo por la comida. La señora Weasley había preparado una deliciosa tarta de frutas y chocolate, que fue rápidamente servida para cada uno.
Ginny y Harry estaban nerviosos, a la espera de que la mayoría terminara el postre. Cuando esto ocurrió la menor de los Weasley se puso de pie, solicitándoles su atención, ya que todos conversaban a viva voz. Golpeando con la cuchara su vaso, se comenzó a hacer un silencio que llegaba a dar miedo. Harry se levanto de su asiento al igual que Ginny y la tomó de la mano infundiéndole valor y a si mismo para expresar la noticia que tanto anhelaban pronto cumplir.
- Como todos saben, no están aquí reunidos solamente para compartir en familia. Los he reunido aquí, con ayuda de mamá por supuesto – La señora Weasley se hincho de orgullo y luego presto atención.- para darles una importante noticia, que a Harry y a mi nos hace inmensamente felices. – La mayoría pensaba que se trataba de un embarazo, y fue por eso que se sorprendieron más aún cuando escucharon de la propia boca de Ginny decir las siguiente palabras.- ¡Harry y yo nos vamos a casar!
Si el silencio al intentar callarlos había dado miedo, el resiente daba terror. Nadie hablaba ni decía nada, todos abrían la boca intentando decir algo pero nada salía. Hermione y Ron se miraron por unos segundos y decidieron que era momento de intervenir.
- ¡Felicidades hermanita! – Ron se levanto para abrazarla a ella y también a Harry, que temblaba como gelatina.
Hermione hizo lo propio felicitándolos, frente a todos. Y fue en ese momento cuando todos empezaron a aplaudir y levantarse para darles sus bendiciones y propias felicitaciones.
Después de un rato todos comentaban la noticia, divididos en grupos. Los gemelos, Bill, Charlie, Fleur y Audrey, por un lado. Hermione, Arthur y Ron por otro y por ultimo Ginny, Harry y Molly en una esquina de la sala.
- Pensé que me matarían – Declaró Ginny relajándose.
- Por supuesto que no Ginny querida, solo que estamos sorprendidos, pero muy gratamente. – Girándose hacia Harry, lo abrazo fuertemente.- Recién nos estamos conociendo, pero creo que eres un chico maravilloso. Y no hay nadie mejor para Ginny que una persona que la ame tanto como tú le has demostrado. Me contó gran cantidad de cosas que hiciste por ella.
Harry se sonrojo completamente y bajo un poco la mirada para hablar.
- Señora Weasley, puedo asegurarle que nadie querrá a su hija tanto, como la quiero yo.
- Estoy segura de que así será querido. Ahora ven aquí – Dijo tironeándolo para que se acercara y así poder abrazarlo.
En otra parte de la sala, Arthur, Hermione y Ron conversaban.
- Créame señor Weasley que no hay mejor persona para su hija que Harry. Lo conozco desde que éramos pequeños y ha sido una persona maravillosa. – Comunicó Hermione, orgullosa de su amigo.- Se merecen mutuamente.
- Veo que es un gran chico, Ginny nos contó algunas cosas a mí y a Molly hace un rato. Y por lo que pude entender Harry ha pasado por muchas cosas en su vida. Tal vez por eso es tan maduro para su edad.
- Sin duda, es alguien a quien le han sucedido muchas cosas malas, pero aun así sigue siendo una maravillosa persona.
Ron escuchaba atentamente la conversación, sintiéndose feliz de que Hermione se llevara tan bien con su familia y que hubiera dejado el miedo y vergüenza de lado para intentar conversar relajadamente con ellos. Pero por otro lado estaba aún preocupado. No por como hubieran recibido la visita de Hermione y el próximo esposo de Ginny, sino por su hermano Charlie. Conocía muy bien la mirada que le había dado a Hermione cuando se presentaban y era por eso que estaba inquieto. No hubiese creído capaz a su hermano de algo semejante con su propia pareja, pero ahí estaba pensando lo que posiblemente podría ser un plan de conquista para Hermione, su propia novia o al menos durante la farsa.
(*)(*)(*)(*)
La tarde se paso rápidamente, entre recuerdos de hermanos y la deliciosa once que tomaron después de las 5 de la tarde. Todo parecía estar en calma hasta por lo menos unos minutos antes de las 9 de la noche. El improbable clima Londinense les estaba jugando una mala pasada, a causa de un fuerte viento y una improvisada lluvia los estaban dejando atascados en La Madriguera.
- Los teléfonos no funcionan – Informó Bill, que llegaba de la mano de su esposa, desde el patio trasero. Fleur odiaba los relámpagos y truenos, y era por eso que no se separaba de su marido, el cual estaba bastante satisfecho con su sensación de protección. – Y no creo que podamos arreglarla hasta mañana por la mañana cuando podamos ver algo.
- ¿Eso quiere decir que no nos podemos ir? – Pregunto Percy preocupado pues mañana tenía una reunión importante en su trabajo. - ¿Ninguno vino en auto?
Todos negaron y fue por eso que dirigieron su mirada a el Señor Weasley.
- El Ford Anglia esta descompuesto, Bill y yo estamos intentando arreglarlo desde el martes.
- Tendremos que organizar los cuartos, hay mucho espacio para todos – Dijo la señora Weasley feliz de que todos sus hijos estuvieran una vez más reunidos en casa. – Bill con Fleur en tu habitación, George y Fred con Charlie en su pieza que es lo suficientemente grande para tres personas. Percy en la antigua habitación de Charlie. Ron, tu con Hermione en tu habitación y Ginny tu con Harry en tu habitacion. ¿Están todos de acuerdo?
Nadie se negó, así que lo tomaron como un si. Hermione pensaba que los separarían por hombres y mujeres, pero al parecer los Weasley no se tomaban esto como un gran problema.
Ya eran más de las 10 de la noche cuando todos fueron a acostarse. Decidieron tomar por turnos el baño, ya que estaban todos muy cansados y deseosos de una ducha.
Todos ya habían estado en alguna ocasión en la casa de los Weasley, por lo que tenían alguna ropa de repuesto, pero en el caso excepcional de Harry y Hermione no era así, por lo que Ron tuvo que prestarles a ambos. Ginny no tenía más ropa que la puesta, pues de su largo viaje no traía mucha ropa limpia, dando como razón para no poder prestarle a Hermione. Que no tuvo más opción que tomar una de las poleras más largas de Ron y usarla como un minivestidos de pijama.
Aún estaban un poco temerosos en lo correspondía a compartir cama. Nunca habían dormido juntos en todo este tiempo, y suponiendo como lo había dictado la señora Weasley, ella creía que esto era un hecho diario. Hermione se sonrojo al pensar que los Weasley creían que ellos dormían juntos o más aun que tenían sexo.
Cuando todavía Hermione no se cambiaba de ropa, apareció Ron con el pelo goteando y con solo una toalla atada a su cintura. Se sorprendió de verlo así y no pudo negar que le gusto verlo, pero no era prudente que ella siguiera observándolo con cara de babosa, se reprendió mentalmente.
- Voy yo ahora a darme una ducha – Le informó Hermione, llevando en sus manos la toalla que Molly había traído y la polera que con permiso de Ron había sacado de su armario.
- De acuerdo. – Fue la respuesta del pelirrojo, que la miraba desaparecer por la puerta. Sintiendo un mal presentimiento con respecto a lo que anteriormente meditaba de Charlie.
(*)(*)(*)(*)
Hermione no se dio una ducha larga, porque a pesar de estar muy agotada no era su casa y no sentía correcto perder tanto tiempo y dinero en el agua. Se había puesto la polera de Ron y se secaba las piernas con la toalla cuando alguien irrumpió en el baño sin tocar.
- Oh lo siento, pensé que no había nadie a esta hora en el baño – Se disculpó Charlie, observando disimuladamente el improvisado pijama de la chica.
- No te preocupes ya, estoy lista. Puedes ocuparlo. – Dijo asiéndose a un lado y dejándole espacio para que pudiera entrar libremente al ahora baño desocupado.
- Creo que a mi hermanito le encantara tu pijama – Opinó, deslizándose por el espacio que Hermione había dejado libre y rozándole intencionalmente el brazo.
- No se a que te refieres – Se defendió ella, girándose para que Charlie no pudiera ver más de la cuenta de su cuerpo, en la posición que estaba ahora.
- Lo sabes perfectamente. – La contradijo.
Ron había visto todo desde un lugar, esperando el momento indicado para aparecer y decirle a Charlie lo que hace rato intentaba señalarle. Y no demoro mucho en hacer acto de presencia, antes de que las cosas se salieran de su control. Una tabla crujió al llegar cerca. Charlie y Hermione se percataron de que no estaban solos.
- Ron – Lo nombró Hermione, sorprendida.
- Creo que es mejor que vayas a dormir cariño, mañana tenemos que irnos temprano.
- Si, tienes razón. – Concordó - Buenas noches.- Dijo desapareciendo por la oscuridad hasta llegar a la puerta de la habitación de Ron, en la cual en un abrir de ojos desapareció.
- No me quieras ver la cara de tonto Charlie – Dijo al fin Ron, en una actitud de disgusto. – Se que intentas.
- ¡Oh vamos hermanito! No creerás que me metería con una mujer que esta en compromiso con otra persona y más aún si es la novia de mi hermano.
- Tú y yo sabemos perfectamente que eso es mentira, lo has hecho con otras mujeres. Pero no lo harás con Hermione, ella esta conmigo y la quiero. Y tú no arruinaras esto, así que métetelo bien en al cabeza.
- Tal vez no seas tu quien deba decidir eso - Fueron las últimas palabras de Charlie antes de que cerrara la puerta.
Ron volvió a la habitación después de un momento en que medito bien las palabras de Charlie, sintiendo que su hermano tenía segundas intensiones.
El pelirrojo esperaba encontrar a Hermione dormida y tapada hasta más no poder con la sabana, pero no fue eso lo que encontró. Ella no estaba tapada exageradamente ni tampoco estaba acostada, más bien estaba en pie mirando unas fotografías de el en su escritorio. Estaba un poco preocupado por que ella viera alguna foto comprometedora o cómica, pero lo que más le preocupaba era poder mantener el autocontrol con la ropa que Hermione llevaba. Estaba ocupando nada menos que su camisa más preciada, la de los Chuldley Cannons. ¿Pero que iba a saber Hermione que esa tenia una gran historia para el? No podía ser maleducado y pedirle que se la quitara, además de que no deseaba hacerlo, pues Hermione la lucia de una manera extremadamente sexy.
Incluso para su propia seguridad, pensaba tragando saliva.
Ella aún no notaba la mirada penetrante del pelirrojo observándola. Recorriendo cada parte de su cuerpo como si fuera la escultura más preciada y bella de todo el mundo.
- ¡Oh! Ya llegaste. – Dijo sorprendida, notando al fin como Ron no quitaba su mirada de ella.- ¿Sucede algo?
- Ti-tienes puesta mi-mi… bueno mi polera de…
- Parece que tu hermano tenía razón.
- ¿Razón en que? – Preguntó dejando el tartamudeo para cambiarlo por un tono de completo disgusto.
- Que te gustaría mi pijama.
- Querrás decir mi polera más preciada y ahora actualmente tu pijama.
- Lo siento, me la sacare – Se disculpo Hermione, pasando por el lado de Ron en dirección nuevamente al baño para cambiarla por otra polera del pelirrojo.
Ron la detuvo por las muñecas haciéndola girar. Y no se percato con la fuerza que la detuvo, por lo que hizo que chocaran resbalando al suelo. Hermione se hubiera estrellado fuertemente, si no fuera porque Ron se giro segundos antes cayendo el primero en el suelo y ella sobre el. Hermione sintió el golpe de sus cuerpos al caer. Estaba avergonzada por la posición en que estaban pero ninguno se movió ni un segundo.
- Lo siento Hermione, no fue mi intención que cayéramos – Se disculpo él, quejándose ligeramente por el golpe.
- No, discúlpame a mí por caer sobre ti. ¿Estas bien? ¿Qué te duele Ron?
- No te preocupes, estoy bien – Respondió con una voz ahogada por el dolor.
- ¡Santo cielo Ron! Ven, vamos a acostarte. – Dijo ayudándolo a levantarse. Lo recostó en un lado de la cama con sumo cuidado, poniendo dos almohadas en la parte de la cabecera. – Te traeré agua helada…
- ¡No! No me dejes solo por favor – Le suplicó el pelirrojo, tomándola de la mano. No quería que se encontrara nuevamente con Charlie, e hiciera algo en un momento como ahora en que no podía protegerla.
- Déjame verte, haber si tienes alguna herida o un moretón.
Se acerco hasta la cabecera, y con cuidado reviso por si Ron tenía alguna herida visible. No tenía nada, al menos por ahora. Lo que si le preocupaba, era que pudiera tener consecuencias con ese fuerte golpe.
- No tienes nada, pero por favor no te muevas tanto.
- ¿Te preocupa?
- Claro que me preocupa, ¿crees que no me dio miedo cuando caímos?
- Yo pienso que con un descanso estaré bien. Pero ¿podrías hacerme un favor? – Hermione asintió, preocupada.- ¿Puedes darme un masaje en el cuello?
- Esta bien – Dijo no muy convencida. Sentándose a un costado del cuerpo de Ron, deslizando sus manos en el cuello del pelirrojo. No podía evitar mirarlo directamente a los ojos. Los más azules que había visto en su vida y que ahora la observaban divertida.
En un movimiento brusco Ron giro sobre si mismo quedando en una posición que le daba control total sobre el cuerpo de Hermione. Ella sorprendida por lo rápido que Ron se recuperaba empezó a hacer fuerzas para salir de debajo de él.
- ¡Eres un idiota! ¡Pensé que estabas herido realmente! – Gritaba molesta, tratando de sacarse al pelirrojo de encima - ¡Déjame! ¡Salte de encima Ronald!
Ron divertido acerco su rostro al de ella y la beso. Ella en un principio se negaba a corresponderle, pero con los segundos él logro derribar la barrera de aprensión de Hermione. Sin dejar de besarse, comenzó ha acariciar el torso de las piernas de Hermione y su cintura a la vez. Ella recorría la amplia espalda pecosa de Ron con sus manos dejando escapar un gemido, que lo descontrolo completamente. Esta vez la beso con mayor profundidad y deseo.
- Ron, venia a… ¡Dios santo! – Gritó Ginny sorprendida. – Lo siento, lo siento, lo siento.
Ron y Hermione se separaron inmediatamente, completamente rojos.
- ¡Ginny! – Vociferó el pelirrojo molesto por la interrupción.
La pelirroja por su lado también estaba avergonzada por lo que acababa de interrumpir. Sus mejillas estaban tan rojas como su cabello. Se disculpo unas mil veces, antes de decir lo que venia a exponer.
- Yo solo venia a agradecerles por lo que hicieron – Dijo sin mirar hacia la habitación, de hecho su mirada estaba fija en el suelo. – Bueno eso, así que ya me voy. Que tengas buenas noches. Adiós – Se despidió rápidamente, cerrando la puerta y desapareciendo por el pasillo que llevaba a su habitación.
Después de unos segundos en silencio, Ron se hecho a reír. Hermione lo observo recelosa, no entendiendo que pudiera estar riendo en una situación como lo era esta. Su hermana menor los había pillado besándose de una manera no muy decorosa y el estaba riendo, ahí como si acabaran de ver una comedia.
- ¿Qué es tan divertido?
- La-La… reacción de… Ginny. – Respondió entre risas.- Parece como si hubiera visto un fantasma.
- ¿Crees que es poco ver a tu hermano…?
- ¿Ver a tu hermano haciendo que? – Le preguntó el pelirrojo divertido y girándose para poder verla mejor.
- Sabes perfectamente que Ronald.
- Me encanta cuando me llamas Ronald – Dijo en un tono de voz insinuante.
- ¡Ron! Déjate de tonteras y duérmete. – Exclamo indignada, apagando la luz principal y dejando el cuarto en penumbra.
Estaba nerviosa porque no quería aclarar lo que hace unos segundos habían hecho.
¡Esto se estaba volviendo cada vez más constante!, pensaba confundida. Ella había dejado que esto ocurriera, que el la besara y acariciara. Que tomara completo control sobre su cuerpo, dejándose llevar en las sensaciones que representaba estar con Ron. ¡Pero diablos que no quería detenerlo! Estaba luchando internamente, intentando saber que debía hacer.
Cuando comenzó a ponerse nerviosa se giro en la cama, dándole la espalda al pelirrojo y tapándose con las sabanas hasta el pecho. Intento sacar de su mente que tenía a Ron justo a su lado y que si ella lo decidía, podían hacer algo más que dormir. Sus mejillas se encendieron y dio gracias que la luz no estuviera encendida, y que él no pudiera notarlo.
Pero lo que no medito bien es que el pelirrojo estaba pasando por la misma lucha interna al otro lado de la cama. Aunque con la diferencia claro de que en el, su corazón sin duda estaba ganando.
¿Les gusto? ¿Quedaron con ganas de más? ¿Le falto más? ¿No cumplió sus expectativas?
Espero sus review anciosa, para saber si les gusto...
Nuevamente mil gracias, no me cansare de repetirlo :)
¡Cariños y Saludos para todos!
¡Nos vemos pronto!
¡Hasta la próxima!
