¡Hola a todos!
¿Como han estado? Espero que bien :)
Les traigo un nuevo capitulo que seguro explicara el comportamiento de Ron al principio y el de ahora con Charlie. La relación de Ron y Hermione va progresando para bien, poco a poco. A medida que se dan cuenta de que algo importante esta cambiando en ellos.
Responderé a los reviews:
- nalia-san: Gracias por entender mi demora, esperemos que Molly les de un aventón en esto. Muchas Gracias por todo, espero seguir leyéndote :)
- JuliBWeasley: ¿Enserio lo crees así? Muchas Gracias, nos vemos pronto.
- Inmaru: Lamento hacerte la pregunta xD. Como dije las cosas van lentamente cambiando para ambos. Esa Ginny que interrumpe en los mejores momentos :/ Muchas gracias por tus consejos, la verdad es que tenías razón... solo ha sido el comienzo :/. Pero se que podre afrontarlos. Publico lo más pronto que puedo. Gracias por todo. ¡Feliz año para ti también!
- cece: ¡Bienvenida! Muchas gracias por todo, si yo también espero que este problema se solucione pronto :)
- FaBiOoOLa: ¡Que bueno que te encanto! Al fin entran en escena Harry y Ginny. Charlie tiene algo muy importante que aclarar... Muchas gracias, para ti también un feliz año y espero que hayas tenido una linda navidad. Bueno aquí tienes otro capitulo que espero también te guste :)
- fatty73: ¡Feliz año nuevo también para ti! Creo que Ron se comenzó a soltar más que Hermione, tal vez porque no tiene tantos miedos como ella :/ En este capitulo sabremos que ocurrió realmente con este par de pelirrojos. Espero que te guste este capitulo también :)
- paqui: ¡Bienvenida entonces! Gracias por la opinión, es bueno saberlo. Espero sigas leyendo y si te comprendo es difícil comentar asi xD
- DauwMalfoy: ¡Bienvenida! Muchas gracias, espero que este capitulo resuelva algunas dudas sobre la actitud de Charlie. Espero seguir leyendo tus comentarios.
- Any Weasley: Que bueno que te gusto, esperemos que de ese giro que queremos en esta relación de cabezotas xD ^^
- Little Mess: Si parece que Charlie y Ron tienen algo escondido... Ron y Hermione progresan bastante bien :)
- HeleNita Weasley: ¡Bienvenida! Que bueno que te guste, me hacen muy feliz. Espero seguir leyendo tus comentarios. :)
- Mary VanWynGarden: Muchas gracias, espero sigas leyendo :)
Muchas Gracias a todos, a qui les dejo el nuevo capitulo :)
Disfrútenlo...
Capitulo 11: Verdades que duelen
No era un sueño. No podía serlo. O si lo era, al menos no quería que se acabara, porque estar en la posición que estaba ahora, era lo mejor que le podía pasar en la vida. Sentir como Hermione dormía sobre su regazo, acariciándole inconcientemente en sueños su músculo abdomen y sintiendo su respiración chocar contra su cuello, provocando que su piel se erizara por completo. Sin duda era algo que no cambiaria por nada.
Era extraño para el. Nunca había sentido que requería estar cerca de una chica, sin necesidad de un contacto físico y solo por puro sentimiento. Su corazón latía fuerte cada vez que la tenía cerca, y ahora no dudaba en besarla en cada oportunidad que tenía. Le gustaba provocarla y ver sus reacciones. Pero sobre todo adoraba verla enojada.
Hermione se movió un poco asustando a Ron, que rogaba por que ella no se alejara de su lado. Pero no hizo más que acomodarme mejor soltando un gran suspiro.
Ron se enterneció por lo adorable que se veía Hermione al dormir y en su mente se formulo el deseo de poder verla despertar así todos los días, por el resto de su vida.
La castaña alejándose de lo que había sido una de las noches más tranquilas, empezó lentamente a acostumbrarse al lugar. Recordó que no estaba en su casa e instantáneamente en su mente apareció el pelirrojo. También recordó que el estaba a su lado. Aún que si estaba a su lado, ¿porque podía sentir los fuertes y acelerados latidos de alguien? ¿Por que sentía un aroma masculino? ¿Por que podía sentir el calor de una mano cubriéndole por completo la cintura? Solo había una razón y esa se llama Ron Weasley.
Abrió los ojos lentamente, corroborando que el pelirrojo estaba bajo su cuerpo y sonreía tontamente.
- ¿Qué haces ahí Ron?
- ¿Qué hago donde?
- Debajo de mí
- Debería ser yo quien te preguntara eso, porque la que me tiene de almohada eres tú.
- ¿Cuánto rato llevas despierto? – Preguntó alejándose considerablemente para recostarse nuevamente, aún que esta vez en la almohada.
- Un buen rato – Respondió él amablemente, y fijando su vista en el techo al igual que Hermione.
- ¿Y todo ese rato me has estado mirando? – Ron se giró para responder algo, pero no dijo nada. ¿Como se había dado cuenta? Había estado tan tranquila durmiendo… Era imposible, que lo hubiera visto. Ella respondió a su pensamiento. – Las personas sientes las miradas, aún así cuando no están mirando.
- ¿Ahora eres algo así como una psíquica?
- Aún no respondes mi pregunta.
Ron no dijo nada y solo se limito a seguir observando el techo de la habitación.
El golpeteo en la puerta los hizo alzarse en sus codos para poder mirar mejor a la persona que llamaba al cuarto.
- ¿Hola? Soy Ginny, ¿puedo pasar? ¿O no es apto para menores?
Hermione se sonrojo y Ron solo carcajeo unos segundos.
- Adelante – Dijo al fin el pelirrojo, ya que vio que Hermione no pensaba decir nada debido a su sonrojo monumental.
La menor de los Weasley entro en una actitud de precaución, ya que conocía a su hermano y era capaz de estar desnudo sin importarle nada. Pero cuando noto que estaban ambos con sus piyamas, cubiertos hasta el pecho con la sabana se decidió a entrar completamente. Por unos segundos observo a Hermione que estaba más que sonrojada, Tal vez interrumpí algo nuevamente, Pensaba Ginny avergonzada.
- Solo venia a avisarles que mamá esta esperando para que bajen a tomar el desayuno. Y… agradecerles por que ayer nos dieran su apoyo y…disculparme por aparecer derrepente… e interrumpirlos.
- No te preocupes Ginny, ayer no estábamos haciendo nada – Dijo rápidamente la castaña.
- Nada, que tuvieras que ver Ginevra – Dijo el pelirrojo con molestia fingida, para hacer enojar a Hermione, que cada vez se escandalizaba más, sonrojándose como su propio cabello pelirrojo.
- ¡No me llames Ginevra! ¡Ya se que me equivoque, pero para la próxima tocare la puerta mil veces para no verte haciendo cochinadas! – Hermione se sorprendió y se puso aún mas roja.- Lo siento Hermione, esto no es por ti. Mi hermano es un completo idiota, pero tu estas excluida de esto.
Caminó con rapidez, tirando la puerta de un portazo al salir. Estaba furiosa y Ron se divertía con eso. Le divertía fastidiar a su hermana.
- ¿Por qué diablos haces eso Ron? ¿Crees que es muy chistoso incomodar a tu hermana?
- Mmm… si – Respondió divertido. Hermione entrecerró los ojos y abrió la boca indignada. Se levanto, pero Ron tomo uno de sus brazos.- ¡Vamos Hermione! Es normal de nosotros, siempre hacemos este tipo de cosas, nos molestamos constantemente. No hay nada raro en eso.
La chica se deshizo del agarre de Ron y se levanto de la cama para tomar algunas de sus cosas de su bolso y caminar al baño. Sabía que no debía dar la vuelta y mirar al pelirrojo, sabía que no podía dejarse llevar, era peligroso para su propio corazón. Pero la duda la mataba, la necesidad de saber porque sentía la mirada fija del pelirrojo en su espalda.
- ¿Qué tanto miras? – Preguntó enfadada, prestando atención a como el pelirrojo la miraba de pies a cabeza sin pudor. Tembló ligeramente, pero su mirada se mantuvo firme.
- Lo sexy que se te ve mi polera. Deberías dormir más seguido con ella o tal vez sin ella.
Hermione rodó los ojos y salio de la habitación con un sentimiento más que el de enfado. Este jueguito comenzaba a divertirla.
Ron por su parte, había disfrutado la vista desde la cama y se divertía haciendo enojar a Ginny y a Hermione, pero su hermana tenía razón, debían bajar a tomar desayuno.
Sacó una de las antiguas poleras de su ropero y se puso los pantalones del día anterior. Hermione regreso a los minutos vestida y con el cabello estilando.
- Bajemos antes de que mi madre venga en persona a buscarnos.
Ella asintió y salieron de la habitación. Antes de bajar por las escaleras Ron la tomo de la mano firmemente. Estaba completamente intrigada a que se debía esa increíble desconfianza por parte del pelirrojo hacía su hermano.
Mientras, Ron intentaba mirar con disimulo para captar si Charlie aún seguía en la casa.
- Ron, ¿vas a seguir tomándome de la mano como si me fuera a escapar?
- ¿A que te refieres? – Hermione señalo sus manos.- Solo trato de hacer parecer lo más real posible esta relación.
- ¿A sí? ¿Y porque actuaste de esa manera frente a tu hermano?
- ¿Quién? ¿Bill?
- No, tu sabes quien.
- ¿Fred?
- No
- ¿George?
- ¡No!
- ¿Percy?
- ¡Ya basta Ron! ¡Sabes que me refiero a Charlie! – Gritó Hermione, para sorpresa del pelirrojo, que miró rápidamente hacía la cocina para ver si alguien había escuchado.
- Cálmate mujer, cuando estemos en casa te lo explicare. Ahora, bésame – Estrechándola en sus brazos como si nada, la tomo por la cintura.
- ¡¿Qué? ¿Estas tonto? No voy a… - No pudo decir nada más, porque se vio silenciada por los labios del pelirrojo que atrapaban los suyos en un dulce beso, diferente a las anteriores ocasiones.
Unos pasos resonaron en la sala, cerca de la escalera donde ellos estaban.
- Ron, ¿Qué fue todo…eso? – Preguntó su madre, apareciendo acompañada por Ginny. - ¡Oh! Ya veo.
- Pobre Hermione – Susurro Ginny, a su madre, ella la miro severamente.
Ron y Hermione se separaron al darse cuenta que ya no estaban solos.
- Lo siento, chicos pero deben estar muriéndose de hambre. ¿Sucede algo? – Pregunto Molly.
- No, no pasa nada. Vamos a comer amor – Dijo el, dirigiéndose a la castaña que estaba desconcertada y sonrojada.
Molly y Ginny los siguieron a la cocina. Ron y su novia se sentaron en una de las esquinas de la mesa y la señora Weasley le sirvió a cada uno en sus tazas un poco de café y unas tostadas.
- ¿Ya se fueron todos? – Pregunto Ron como si nada, mientras comía una de las tostadas con huevo revuelto.
- Solo quedan Charlie, Audrey, Ginny y ustedes. – Respondió Molly, sin entender el tono que ocupaba su hijo para preguntar.
- ¿Y donde están Charlie y Audrey?
- Charlie fue a buscar algunas leñas y Audrey esta arreglando las camas arriba. ¿Por qué preguntas Ron? – Cuestionó su madre, intrigada por tanta pregunta. Sabía que su hijo nunca preguntaba por nadie y que ahora comenzara ha hacerlo era bastante interesante.
- No, por nada. Quería saber si somos los últimos en salir.
- Si querido, pero eso es aún mejor. A los otros no pude ni siquiera despedirlos de tan apurados que salieron. ¿Trabajan también los fines de semanas? - Preguntó Molly contrariada.
- Lamentablemente a veces si mamá, pero estoy seguro que volverán temprano.
- Eso espero – Recogió los platos sucios de la mesa y los dejo en el lavaplatos.- ¿Y como les va a ustedes queridos en el trabajo?
Ron masticaba muy entusiasmado su comida, por ello Hermione respondió.
- Muy bien señora Weasley, aún que todo esto de los periodistas y fotógrafos siguiéndonos a todas partes es bastante incomodo.
- Ya lo creo mi niña. – Aceptó preocupada.- ¿Y cuando comenzaron su relación? Ron no me había contado nada en sus llamadas, parece que te tenía muy escondida. – Su mirada pasó de angustiada a una muy sonriente. Adoraba ver a sus hijos felices y sin duda ella hacía muy feliz a su hijo.
- Quería tenerla solo para mí, muy escondida – Su madre lo miro enternecida, nunca llevaba a ninguna chica a casa y en esta ocasión había sido diferente.
- Lo pude notar Ron… ¿Y planean casarse? – Preguntó Molly sin pretextos.
El pelirrojo se atraganto con la comida y empezó a toser sin control, además que su cara se tornaba de un color tan rojo como su cabello. Hermione reacciono igual que Ron, aunque no se atoro como el. Con suavidad paso su mano por la espalda, ayudándolo a respirar con normalidad nuevamente.
Molly por su parte sonreía satisfecha, no de que su hijo se hubiera atorado, sino porque sabía que él comenzaría a pasarse esa idea por la mente tarde o temprano.
- ¿Estas bien Ron? Parece que te atoraste con la comida. – Dijo Hermione, intentando pasar desapercibida.
- ¡Ya te dije que mastiques bien la comida Ron! ¡Siempre te la tragas de un sopetón! ¡Un día terminaras atorado de verdad! – Molly salio de la cocina junto con Ginny por la puerta trasera, asiendo pensar a Ron con su última frase.
- Sabía que no se le iba a olvidar preguntarme de eso – Dijo Ron con una voz ronca.
Dejo el resto de su pan en el plato y miro a Hermione severamente, intentando decirle que era mejor irse antes de que su madre siguiera con preguntas difíciles.
Hermione comprendió, se levanto de su asiento tomando los platos sucios y los dejo sobre el fregadero junto a los otros platos.
Para su sorpresa, apareció la persona que Ron menos quería ver en esos momentos.
- Miren quien esta aquí, mi hermanito y su hermosa novia ¿Ya se levantaron? Pensé que habían quedado muy cansados y por eso no despertaban. Bien hermanito – Lo felicito Charlie, con su típico tono de picardía.
- Que lastima, pero ya nos íbamos. – Intento caminar pero Hermione no lo seguía, así que la tomo de la mano y caminaron el perchero para tomar sus cosas.
- Si no te conociera, diría que te estas escapando de mí Ron.
- ¿Qué? ¿Yo escapándome de ti? ¿Por qué lo haría?
- Tú debes saberlo mejor que yo. – Su mirada escondía algo, y Hermione podía notarlo. Sentía la molestia de Ron a través de sus manos entrelazadas, podía sentir la rabia surgiendo lentamente por el cuerpo del pelirrojo.
- Ron tiene razón, tenemos cosas muy importantes que hacer. Fue un gusto conocerte Charlie, espero verte pronto.
- El gusto es mío Hermione, yo también espero que nos volvamos a ver – Su mirada se fijo en ella, que le sonreía dulcemente. Era realmente atractiva, lastima que estuviera con su hermano, aún que como el decía, esto no lo había detenido en anteriores ocasiones.
- Si, adiós Charlie. Despídeme de mamá y Ginny – Dijo con sequedad el pelirrojo para desaparecer por la puerta sin despedirse de su madre que en esos momentos aparecía en al cocina junto a Ginny y Audrey.
- ¿Qué ocurrió Charlie? – Estaba preocupada, la relación de Charlie y Ron no era buena desde hace unos meses.
- Nada, solo se levanto y desaparecieron diciéndome que los despidiera de ti. Esta muy raro últimamente ¿Le pasara algo? – Inquirió haciéndose el que no entendía la situación.
- No lo se querido. – Su mirada estaba fija en Ron y Hermione que se alejaban con rapidez por el camino de pasto de la casa. - Ven, ayúdanos a entrar las cosas.
(*)(*)(*)(*)
- Ese infeliz… si mi madre supiera… pero no se va a quedar así… - Decía Ron enojado. Hermione intento separar sus manos, pero el no se lo permitió y le sorprendió que seguía con la vista fija como si nada hubiera pasado.
- Ron, ¿me vas a decir que ocurre?
- No se de que hablas – Manifestó con un tono hostil, que irritaba a Hermione.
- Ron, por favor. Cuéntame. No puedo ayudarte si no me lo dices.
- ¿Y si no quiero que me ayudes? – Preguntó. Ella lo miró sorprendida.- No hay nada que decir. Cuanto antes salgamos de aquí mejor estaremos.
Hermione no preguntó nada más en todo el recorrido a casa. Estaba preocupándose por Ron. Sus actitudes cambiaban tan precipitadamente cuando hablaba con Charlie y la forma en que lo trataba le indicaba que algo grave ocurría entre ellos.
Como siempre Remus los esperaba en las afueras de la casa con una gran sonrisa.
Pero a diferencia de veces anteriores, ninguno dijo nada. A pesar de que sus manos seguían entrelazadas y de que de vez en cuando las miraba confundido.
Eran cerca de las 11 de la mañana cuando llegaron al departamento. En la entrada estaba rodeado de fotógrafos como siempre, pero no se desgastaron en responder nada. No obstante, sus miradas podían delatarlos.
- ¿Por qué esa mala cara?
- ¿Sucedió algo malo Ron?
- ¿Ocurrió algo en la cena familiar?
- ¿Fueron a conocer a sus padres?
Las incesantes preguntas retumbaban en sus oídos, pero a pesar de todo no dijeron nada. Los flashes en sus caras no fueron más que otra molestia diaria para ellos. Ahora lo único que pasaba por sus mentes era llegar a casa y poder tomar una relajante ducha que alejara todas las dudas y molestias.
Ron abrió con rapidez la puerta del departamento, aún con las manos entrelazadas. Y fue solo cuando cerro la puerta que soltó la mano de Hermione. No espero a que ella le hiciera una pregunta, salio directo al cuarto de baño sacándose la chaqueta y la polera, cerrando la puerta con rapidez.
¿Y a este quien lo entiende?, se pregunto mentalmente.
Camino a la cocina buscando por los muebles lo que comerían de almuerzo. Le tocaba a Ron cocinar hoy, pero como estaba terminaría haciendo explotar la casa.
En una esquina superior de la cocina, había una caja de lasaña precocida. No requería mucho esfuerzo para prepararla así que se decidió por eso. Prendió el horno y lo dejo reposar con todos los ingredientes ya listos. Faltaba esperar una media hora y estaría lista. Continúo sacando unos tomates del refrigerador y los corto en trocitos, de modo que quedaban perfectos como ensalada. Lo aliño y luego lo dejo sobre la mesa, cerca de los cubiertos y platos.
No había nada más que hacer, debía esperar.
Prendió el televisor, y se sentó en la mesa de la cocina escuchando las recientes noticias de Londres y el resto del mundo.
(*)(*)(*)(*)
El agua recorría su cuerpo relajándolo. Sacudió su cabello pelirrojo dejando caer el shampoo por su espalda y se refregó con la esponja el abdomen.
Sentía rabia y mucha impotencia hacia su hermano. Deseaba decirle a Hermione lo que pasaba, pero no sabia como. Explicarle porque se sentía así y porque reaccionaba de esa manera frente a su propio hermano, pero más que nada, deseaba decirle que ella no era la culpable de nada.
Recordó que hoy le tocaba cocinar y que si no se apuraba terminarían muriéndose de hambre. Se quito con agua todo el jabón y shampoo que tenía y salio de la ducha tomando su toalla. Se seco lo más posible el pelo y el cuerpo y luego salio del baño con la tela envuelta en su cintura, dejando solo al descubierto su perfecto torso.
Hermione lo había notado, pero no se sorprendió o eso al menos fingió. Las noticias debían ser lo más importante para ella en esos minutos
En la habitación se puso una polera y sus jeans más cómodos, además de las zapatillas que usualmente usaba los fin de semanas y al final salio camino a la cocina.
- No es necesario que hagas nada, ya tengo todo listo. – Dijo Hermione, que miraba fijamente las noticias. – Me iré a bañar y vuelvo para que almorcemos. – Se bajo de la mesa y camino hasta la salida de la cocina.- Aún que si quieres comer solo, tienes que esperar cinco minutos más y sacas la comida. Estoy segura que disfrutaras más tú solo si no le cuentas nada a nadie.
Fue lo ultimo que Ron escucho, antes de la puerta cerrada y el típico sonido del agua de la ducha cayendo. Estaba molesta, lo sabía. Y él se estaba acostumbrando a entender sus tonos de voz, la diferencia que hay entre el enojo verdadero y el fingido.
(*)(*)(*)(*)
Cuando salio del baño vestida, no esperaba que Ron aguardara por ella sentado en la mesa sin probar un bocado de la comida.
- Siempre es mejor comer acompañado – Admitió el pelirrojo con una sonrisa curvada.
Hermione no se lo esperaba y tal vez fue por eso que no cambiaba su expresión de asombro mientras caminaba a sentarse en su puesto en la mesa.
- Creí que no querías comer conmigo – Le dijo ella con indiferencia.- ¿Ya se te paso la rabieta?
- Si, creo que si. La deje en la ducha, junto con todos mis pensamientos – Respondió el aún sonriendo inocentemente.
- Eres un tonto.
- Pero un tonto simpático – Completo él. Haciendo reír a la castaña.
- Si, al menos lo intentas.
Sus miradas se cruzaron sonrientes. Dejaron atrás las malas vibras y continuaron con una relajada conversación.
- ¿Podemos comer ya? Me muero de hambre.
Hermione empezó a repartir la comida, mientras decía:
- Pensé que quemarías la casa, por eso no te deje cocinar.
- Tenía planeado hacerlo, pero pensé que ya que hemos progresado bastante, era mejor continuar con esta farsa por un tiempo más.- Antes de comenzar a probar la comida se giro hacia la castaña, mirándola fijamente.- Hermione lamento todo, se que me he portado como un idiota y que tu no te lo mereces, pero hay cosas que me descontrolan, como tu con mi polera favorita – La chica lo golpeo ligeramente en el brazo sonriendo.-, pero quiero que nos llevemos bien y que hagamos esto lo mejor posible. Nos ayudara ha ambos y lo que menos quiero es que te lleves una mala impresión de mi.
- A decir verdad tienes varias actitudes que dejaban bastante que desear, pero también hay otras que son realmente buenas. Y no creo que seas una mala persona Ron. Solo estas dolido por algo y yo no tengo derecho a exigirte nada…
El pelirrojo la miro sonriendo. Ella probó un poco de la lasaña que aún estaba muy caliente.
- ¿Cómo esta mi comida?
- Mmm… quedo deliciosa. Que bueno que yo no te ayude en nada. – Dijo irónicamente.
- Si, ya vez que soy bueno. – El pelirrojo también probó su comida, quedando encantado por lo sabroso que estaba.
Después de un rato almorzando y solo escuchando el sonido de la televisión, Ron se decidió a hablar.
- Charlie se acostó con mi novia.
Hermione se impresiono por lo que el había dicho recientemente y fue por eso que dejo de lado su comida, prestando atención a lo que el quería contarle.
- ¿Qué hizo que?
- Se acostó con Cho, que en ese tiempo era mi novia. – La castaña asintió, para que continuara.- Ocurrió en una de las fiestas de presentación de proyectos. En ese entonces Charlie estaba enojado conmigo porque yo le gané inconscientemente el puesto en un trabajo de un calendario de fotos. Y supongo que la mejor forma de vengarse de mí era metiéndose con mi novia.
- Cuanto lo lamento Ron, no sabía que eso había pasado.
- No te preocupes, tampoco necesitabas saberlo. Pero lo que más me dolió es que estaba completamente enamorado de ella. Charlie lo sabía y a pesar de todo lo hizo.- Tomó un poco de aire y continuo.- Por supuesto que cuando me dijeron que tenía el trabajo del calendario de fotos me negué, les dije que mi hermano lo merecía más que yo. Pero al parecer esa información no llego a Charlie a tiempo e hizo al final lo que hizo. – Hermione entrelazo sus manos y con la otra acaricio la mejilla pecosa de Ron.- No lo culpo por estar enojado, pero si por lo que hizo. Charlie era la persona en quien más confiaba de la familia. Y me decepciono más que nada en el mundo.
- Ron, no tienes porque sentirte así. Tú no tienes la culpa. Todos nos equivocamos, pero Charlie lo hizo con intención y tú por el contrario no. Es eso los que los diferencia, tú decidiste por bien y el para mal. - Cuando terminó de decir eso, abrazo a Ron con fuerza.
El sonido del celular de Ron los distrajo. Hermione continúo comiendo el resto de su lasaña.
- Alo ¿Ginny?
- Si, tonto. ¿Quién más iba a ser llamándote de mi teléfono?
- No lo se, tal vez Harry.
- Da igual, quiero saber porque te fuiste de esa manera de la casa.
- No se ha que te refieres, yo y Hermione teníamos cosas que hacer.
- ¿Enserio piensas que con eso me vas a convencer a mí?
- Ginny, no se que quieres que te diga, no pasa nada.
- Estas muy extraño con Charlie y lo se. Pero no me meteré en ese problema porque no me incumbe, así que dame con Hermione.
- ¿Con Hermione? ¿Por qué?
La castaña se giro para ver lo que decía Ron sobre ella.
- Porque necesito pedirle ayuda… ¿Estas escondiéndome algo?
- No, para nada.
- ¿Entonces podrías pasarme con ella?
- Esta bien, espera. – Se giro a Hermione y le tendió el teléfono. Ella lo tomó.- Mi hermana quiere hablar contigo.
- Alo, Ginny
- ¡Hola Hermione! ¿Cómo estas?
- Bien ¿y Tu?
- Muy bien, gracias
- ¿Querías hablar conmigo?
- Si, quiero pedirte tu ayuda en algunas cosas. Vamos a empezar con los preparativos para la boda. Y tú y mamá son las elegidas para este trabajo. ¿Puedes echarme una mano?
- Si, por supuesto Ginny.
- ¡Excelente! ¡Wow! ¡Estoy tan emocionada por que ocurra pronto! Bueno, entonces nos juntaremos mañana a las 10 de la mañana en la calle Madison, para ver el vestido de novia y el de las damas de honor.
- De acuerdo, nos vemos ahí entonces.
- ¡Perfecto! Nos vemos, gracias Hermione. Despídeme de mi hermano, Adiós.
- De nada, esta bien, Adiós. - Colgó el teléfono, dándoselo al pelirrojo.- Tu hermana me dijo que te despidiera.
- Esa enana, solo sirve para interrumpir.
Hermione aguanto la risa y el leve sonrojo que subió a sus mejillas. Luego se volvió hacia él, nuevamente.
- ¿Te gustaría acompañarme a comprar hoy? Tengo que ir a por algunas cosas… y como ya deberás saber, el mejor remedio para el dolor es una sesión de compras – Señaló Hermione. – Tal vez no tanto para un hombre, pero podríamos ver ropa para ti y comer algo.
- Creo que estaría bien. Si no me obligas a probarme todo el centro comercial.
- Ya lo veremos – Respondió ella sonriendo.- Pero por ahora como castigo, tienes que lavar los platos.
- Supongo que lo merezco.
- Si, y mucho.
Ron se encogió de hombros y sonrío de lado. Hermione se levanto de la mesa y dejo los platos sucios en el lava platos. Dejo a Ron con su castigo y se fue a cambiar de ropa para salir.
(*)(*)(*)(*)
No sabía porque estaba tan emocionada. No es que fuera una cita o algo parecido, pero si una salida entre "amigos" que compartían una falsa relación de amor.
Estaba indecisa entre un vestido o ropa casual. Caminarían bastante y debía estar cómoda para probarse ropa, así que al fin decidió por unos jeans cómodos, una polera simple pero especial que dejaba al descubiertos sus hombros y unas zapatillas que le daban un look relajado. Como complemento se puso algunas pulseras, unos aros y un collar con un precioso colgante en forma de estrella, además de sus anteojos de sol.
Cuando ya estaba lista, salió de su habitación con un bolso, lista para salir a divertirse esa tarde. Ron la esperaba sentado en el sillón, terminando de escuchar las noticias del día.
- Te vez muy bella – Dijo cuando la vio aparecer en al sala.- Siempre lo estas, pero no se como logras resaltar aún más tu hermosura.
- Ron, vas a hacer me sonroje – Alegó divertida, palpándose sus mejillas que ardían.
- Así te vez aún más adorable.
- Ron, enserio…
- Esta bien, esta bien. Vamos, antes de que no me pueda resistir. – Dijo por ultimo, dejando a Hermione aún más sonrojada.
En el ascensor ninguno hablo, pero si se dirigieron un par de miradas cómplices. En la entrada no estaban ni Ludo ni Otto, pero si un joven que llevaba en su traje una insignia con su nombre.
- Buenas tardes Will.
- Buenas tardes señor Weasley y señorita Granger.
En la entrada los incansables fotógrafos esperaban a la salida de la gran pareja. Ellos se pusieron los lentes de sol y caminaron con rapidez por la calle. No llamaron a Remus, porque querían vivir un poco de libertad. Sabían que podían manejar la presión de los medios por unas horas.
Hicieron parar un taxi, y pidieron que los llevaran al Mall Central de Londres. El tráfico hoy no parecía ser mucho, porque en cuestión de minutos llegaron.
- Disculpen, ¿les podría pedir un autógrafo? – Pregunto el chofer.
- Claro – Dijo Hermione, recibiendo un lápiz y un papel, en que anotó su nombre y una pequeña frase. Ron hizo lo mismo y luego se lo devolvieron al hombre.
- Muchas gracias, que tengan un gran día.
- Igual para usted – Respondió Ron, ayudando a Hermione a bajar del auto.
Como era costumbre la gente del lugar se alarmaba al ver a un par de personas tan famosas, aún que la mayoría por timidez no se acercaba.
- Joven Weasley – Lo llamo un hombre de seguridad del lugar.- Por su seguridad le ofrecería que caminaran con uno de los oficiales encubiertos del lugar.
- De acuerdo, gracias – Respondió Ron. Sabía porque el hombre le ofrecía eso, ya que en sus constantes salidas diarias solo, una gran multitud de personas se acercaban a gritar, pedir fotos y autógrafos y si querían disfrutar al menos una tarde tranquila necesitaban seguridad mayor.
- Les presento a Chace Darck, uno de los mejores guardaespaldas.
- Mucho gusto Chace – Dijo Ron, ofreciéndole la mano en señal de saludo, el joven la estrecho sonriendo.
- El gusto es mío señor Weasley.
- Dime Ron, por favor. Vamos a estar un buen rato juntos – Confesó el pelirrojo señalando a Hermione. Los cuatro rieron un poco.
- ¡Ron! – Lo regaño la castaña sonriendo.- Un gusto Chace, no le creas nada, ya que el se demora más que yo.
- Un gusto señorita Hermione.
- Bueno si hay algún problema, solo avísenme. – Indicó el hombre que en un principio les había hablado.
- Gracias, lo haremos
Comenzaron a caminar sin dirección alguna, con Chace siguiéndolos. Hermione le indico al pelirrojo que debían visitar la tienda de hombres más elegante que había en todo el lugar. Chace les informo que esa sin duda era "Royal Men".
El lugar era grande y muy refinado. Solo gente con mucho dinero entraba y ellos a pesar de no ser los más millonarios del mundo si tenían una enorme fortuna por separado. Había una gran cantidad de poleras modernas que Hermione obligo a Ron a probarse, el divertido por la situación accedió sin protestas.
- ¡Quiero ver como te queda esa! ¡Sal! – Dijo Hermione, sentada en uno de los sillones del local, a la espera de que el pelirrojo saliera para mostrarle la polera.
- Me gusta, pero no me convence – Opinó el pelirrojo saliendo del probador.
- Mmm… si la verdad no te favorece mucho. Ha ver pruébate la otra. – El pelirrojo hizo eso exactamente y volvió a salir del probador, pero esta vez con una polera azul que combinaba perfectamente con sus ojos. – Vaya… esa sin duda debes llevártela. Te queda perfecta. ¿Tu que crees?
- Me gusta – Opinó el. Hermione levanto una ceja incitándolo a decir algo más que un simple me gusta. - ¡Oh vamos! Un chico sabe cuando quiere una ropa, no somos como ustedes que se dan mil vueltas para ver si les queda bien. Es una decisión sencilla, con una única pregunta.
- ¿Y cual es esa pregunta?
- Me gusta o no
- ¿Y te gusta?
- Si, creo que la llevare… con la verde. ¿Qué piensas tú?
- Creo que es una sabia decisión – Confesó con un tono de inteligencia, pero a la vez riendo. – Vamos, cámbiate y la iremos a pagar.
Después de unos segundos, el pelirrojo salio con las poleras en las manos, listo para comprar.
- Buenas Tardes, ¿Lleva eso?
- Si, por favor.
- En efectivo o con tarjeta.
- Tarjeta. – El pelirrojo se la entrego y marco las cosas necesarias para comprarlo.
- Aquí tiene – La mujer le entrego un bolso con su compra y sus documentos.- Gracias por su compra, que tenga un gran día.
- Gracias, igual. – Respondió el pelirrojo, saliendo de la tienda.- Ahora, te toca a ti. ¿Dónde vamos?
- Quiero ir a ver la tienda Chanel. ¿Sabes donde es Chace?
- Si, arriba a la derecha. – Le informó el joven. – Yo los guío.
Ron y Hermione lo siguieron. Efectivamente la tienda quedaba donde el les dijo. Hermione busco en todo el lugar algo que realmente le encantara, ya que había muchas cosas hermosas y costosas, que a pesar de todo ella podría comprar. Pero desde pequeño había aprendido a comprar solo lo necesario o que realmente le gustara y así no malgastar el dinero en cosas que tal vez nunca ocuparía.
Un vestido capto su atención por completo, era negro y con un escote en v un poco pronunciado, pero que le daba un aire de elegancia soñada. Le indico a Ron que se lo probaría y el asintió sentándose en uno de los cómodos sillones.
Al cabo de unos minutos Hermione apareció de entre el probador y Ron pudo más que hacer que mirarla completamente cautivado, y sin poder articular ni una minima palabra. Chace a su lado estaba en la misma situación, aún que intentando pasar desapercibido, ya que no le correspondía hacer o decir nada.
- ¿Qué te parece? – Preguntó ella, pero no recibió ninguna respuesta. Solo las miradas fijas de ambos chicos. - ¿No les gusta? ¿Es demasiado?
- N-no… digo es… muy… te queda… muy bien – Pudo al fin articular, aún hipnotizado por la belleza de la chica.
Los vendedores y las personas del lugar la miraban maravillados, por que un vestido pudiera hacerla verse tan estupenda.
- ¿Crees que deba llevármelo? Me gusta, pero no se si realmente es mi estilo.
- Si que lo es, - Respondió sin pensarlo, pero intento corregirse.- Digo, te queda muy bien, deberías llevártelo sin duda.
- ¿Enserio? – Hermione se dio unas cuantas vueltas más, mostrando la parte posterior del vestido, que dejaba gran parte de su espalda al descubierto. Ron tragó saliva nervioso, no quería que ella siguiera dándose vueltas, porque si no terminaría volviéndolo loco ahí mismo frente a tantas personas. – Tienes razón, me lo llevare.
Dio una última vuelta y entro en el probador, para alivio del pelirrojo que suspiro un poco más tranquilo.
- Es una chica muy bella – Opinó Chace, esperando no ser impertinente.
Ron se giro y lo observo por unos segundos, luego bajo la mirada contrariado.
- Lo se, es maravillosa. No se como no me di cuenta antes.
Hermione salio del probador, con el vestido en sus manos. Ron se levanto y la acompaño hasta la caja donde hizo la compra.
- Aquí tiene, que tenga un buen día.
- Gracias, igual para usted. – Tomo el bolso que la mujer le entrego y camino junto a Ron fuera. Ya estaban cansados, necesitaban comer algo, porque el estomago del pelirrojo lo pedía a gritos. – Vamos a comer algo.
Se detuvieron en un restaurante de comida rápida, donde invitaron también a Chace.
- ¿Y trabajas hace mucho de guardaespaldas? – Indagó Ron, comiendo su hamburguesa.
- Si, hace bastante, a penas me gradúe del colegio.
- ¿Siempre has querido trabajar en esto? – Investigó Hermione.
- Si, desde pequeño. Varios de mis familiares trabajan en esto.
- ¿Si? ¿Quiénes? Tal vez conozcamos a uno de ellos.
- Trabajan en Francia, para celebridades.
- Yo estuve en Francia un tiempo. – Admitió la castaña.
- ¿Conocerás a Pierre Treshcow?
- Me suena, pero no me acuerdo la verdad. ¿Es tu tío?
- Si, ¿Por qué? ¿Nos parecemos? – Pregunto Chace divertido.
- Un poco – Admitió Hermione riendo, también.
Ron sintió que sobraba en la conversación, es por ello que no dijo nada en un largo rato. Solo comió su comida en silencio.
Después de un rato en que ya cada uno había terminado lo suyo, Ron decidió que era hora de partir.
- Ya me imagino – Dijo entre risas la castaña.- ¿Y tu que hiciste?
- Solo intente hacer lo más normal, no podía delatarme frente a tanta gente.
- Hermione, creo que deberíamos irnos. Ya es tarde. – Los interrumpió el pelirrojo.
Ella miro la hora en su celular. Marcaban cerca de las siete de la tarde.
- ¡Oh! Es verdad, ¡que tarde! Las horas pasan rápido si te diviertes.
- Si, en realidad es bastante tarde.- Confirmo Chace.- Los llevare a la entrada porque al parecer la cantidad de gente ha aumentado considerablemente con ustedes aquí.
Botaron los restos de comida y junto con la ayuda de Chace, salieron con rapidez del Mall Central.
- Fue un gusto conocerte Chace, podrías darnos tu teléfono en caso de que necesitemos de tu ayuda.- Pidió Hermione, sorprendiendo a Ron que no veía esto muy bien.
- Si, claro. Toma – Le entregó una tarjeta con su nombre y un teléfono celular.- Fue un gusto conocerlos.
- Igual para nosotros.
- Si, ya nos vamos. Que estés bien – Se despidió Ron, tomando a Hermione de la mano y alejándose hasta la salida del lugar.
Remus los esperaba en la entrada con las puertas abiertas del auto. Los saludo amablemente y la cerró cuando ya estuvieron dentro.
- Te miran mucho esta tarde. – Dijo el pelirrojo observando como mucha gente los veía desaparecer.
- Ron ¿recuerdas que somos famosos y que todo el mundo nos conoce? – Señaló como si fuera lo más normal del mundo.
- Si, pero no te miran con ese tipo de intensiones. – Respondió el aparentemente molesto.
- ¿Por qué te pusiste tan raro con Chace? Creo que tu despedida no fue de las mejores.
- Era momento de irnos, no teníamos más tiempo para perder.
- Yo podía esperarlos todo lo que necesitaran – Informó Lupin.
- Gracias Remus – Agradeció el pelirrojo en un tono irónico y molesto.- Pero ya era hora de que saliéramos, antes de que todos esos fotógrafos y periodistas nos acorralaran con sus incansables cámaras. Además me parecía correcto dejarle en claro a ese chico que estas conmigo y no solo ustedes.
- ¿Es eso, o es que estabas celoso de Chace?
- ¿Yo celoso? Já, ¿porque lo estaría?
- Tu deberías saberlo – Expresó ella, sonriendo gratamente.
- ¿Podemos dejar de hablar? Me duele la cabeza
Hermione rió disimuladamente, igual que Remus que veía todo a través del retrovisor.
La castaña para seguir molestándolo se acerco al pelirrojo que había cerrado los ojos y se afirmaba la cabeza con la mano en una falsa actuación de dolor. Se acerco a su oído y le susurro sensualmente:
- Te vez aún más adorable celoso.
Se alejó considerablemente y en el restó de el camino miró a través de la ventana, sintiendo la mirada fija del pelirrojo, que se debatía entre decir algo o no.
Remus no demoró mucho en llegar al edificio y en dejarlos en la ya acostumbrada entrada de su departamento repleta de paparazzis. Bajaron del auto con normalidad y subieron a su penthouse en silencio.
Ron estaba confundido, la actitud de Hermione lo había dejado sorprendido y ella se divertía viendo la incertidumbre clara en su rostro. Ninguno de los dos tenía hambre así que se sentaron en el sillón prendiendo la tele.
- ¿No extrañas la sensación de estar acompañado con tu familia diariamente? – Le preguntó para romper el silencio incomodo.
- Si, en varias ocasiones, pero nunca he vivido realmente solo. Compartía departamento con uno de mis mejores amigos y estando como yo lo estoy con mi popularidad es imposible estar solo. ¿Y tú?
- He vivido sola por mucho tiempo, supongo que ya comenzaba a acostumbrarme.
- ¿Te molesta que vivamos juntos?
- No realmente, de hecho te doy las gracias. No es muy divertido estar sola toda tu vida.
- ¿Los extrañas? – Hermione sabía que se refería a sus padres. No era necesario decir el nombre.
- No te imaginas cuanto. – Dejo caer su cabeza en el pecho del pelirrojo. El la abrazo y apoyo la barbilla en su cabello.
- No te dejare sola nunca – Manifestó abrazándola con fuerza. La castaña dejo escapar algunas lágrimas.
- No hagas promesas que no cumplirás – Indicó dando un gran bostezo y quedando por fin dormida.
El pelirrojo intentó mirarla a la cara y decirle que cumpliría su promesa, pero ella ya dormía profundamente sobre su cuerpo. Estaba comenzando a notar lo frágil que era Hermione y lo mucho que sufría internamente. No tenía a ninguno de sus padres para apoyarla en nada. Pero el no la dejaría sola jamás. De eso estaba muy seguro, no la dejaría.
El sueño comenzaba a hacer efectos en el. Estaba cansado, al igual que ella. Pero sería cruel despertarla ahora que dormía tan placidamente. La tomó con cuidado en sus brazos y caminó a la habitación de Hermione.
Corrió las sabanas con una mano y la recostó sobre la cama. Ella se acurruco y suspiro fuertemente, Ron la cubrió con la tela hasta el pecho.
Era adorable su posición al dormir, parecida a la de un bebe que necesitaba compañía y amor de padres. Deseo acostarse a su lado y acompañarla el resto de la noche, pero no lo vio algo correcto. Así que se acerco a su rostro y beso su mejilla con delicadeza, susurrándole algo antes de desaparecer por la habitación.
Hermione en sueños logro escuchar algo parecido a un "cumpliré mi promesa".
¿Que les pareció?
Espero sus opiniones :)
Muchas gracias por todo.
¡Nos veremos pronto!
