¡Hola, hola, hola! ¿Cómo han estado? Espero que bien.
Comenzare diciendo que se que han estado impacientes por ver como continua la historia y quiero darles mis excusas de porque no he actualizado en tanto tiempo. Esta vez no tienen que ver con temas preocupantes, sino con un pequeño relajo de todo lo que viví. Como algunos sabrán -¡Mis compatriotas!- he estado de vacaciones y prontamente entrare al colegio nuevamente, pero eso aún no es lo importante aquí.
Es por esto que me he demorado en responder, porque simplemente he dedicado tiempo a relajarme y prestarle toda la atención que no les he dado en este tiempo a mis familiares…
¡De acuerdo! ¡Basta de excusas baratas!, ustedes dirán… jajajaja, estamos aquí para cosas importantes. Y antes de dejarles el nuevo capítulo, -que espero les guste- responderé a sus hermosos reviews *-*
- Paqui: Concuerdo contigo en que fue un capítulo muy variado ¿y que mejor que termine con un agradable momento entre compañeros? Los sentimientos comienzan a fluir lentamente y más claramente a través de los celos injustificados de Ron… :)
- fatty73: ¡Hola, hola amiga! Creo que ha todas nos gusta este Ron diferente y celoso que poco a poco comienza a entender lo que le esta ocurriendo. Dicen que la confianza es la base de una relación ¿Qué crees tu? Yo pienso que es muy cierto y Hermione debe saberlo más que nadie. He intentado actualizar lo antes posible asique lamento si no he podido hacerlo más rápido :)
- nalia-san: Confianza, confianza, confianza… ¿Por qué se le hace a Hermione tan difícil entender esta palabra? Todos entendemos porque y creo que podemos comprender su temor a que las cosas pasen a más… También yo espero seguir leyéndote aquí… :)
- paunieto: ¿Ron dará el primer paso? Eso esperamos, pues los hechos que los acontecen previamente a los dos, les deben dar cierta sensación de inseguridad… Creo que mi rutina de actualización últimamente es rápido-rápido-lento-rápido-rápido. xd :)
- Fabiola: Lento, pero seguro. Es mi lema, y seguramente también el de Hermione. Las cosas con Cho se aclararan más pronto de lo que creen y con Charlie, bueno con el demoraran un poco más… pero suponiendo que nos gustan los celos hacia el por Hermione, no les molestara si ocurren ciertas cosas… xd
- Mary VanWyngarden: ¡Muchas gracias! Sepan que aunque me demore no la dejare botada. :)
- DauwMalfoy: ¡Muchas gracias! Que les guste tanto, me hace la mujer más feliz del mundo. :)
- Lady Rosana-Roseanne Riddle: ¡Yo también los amo! ¡Son los mejores personajes que J.K Rowling ha creado! Lamento la demora en actualizar. :)
- inmaru: Hermione ya no tiene escapatoria con este minazo pelirrojo xd. Podemos unir los puntos y comprender la primera actitud de Ron ¿no?. Lamento la demora :)
- LuGrint: ¡Bienvenida Lu! Te entiendo, yo tampoco les tenía fe a los AU, pero comencé poco a poco a tomar un especial sentimiento por ellos y aquí me tienes también jajaja. Esperemos que se empiecen a dejar llevar un poco más como tu dices… :)
- Helena Weasley: ¡Vaya! Que honor ser participe de tu ingreso en esta pagina adorada. Yo también me emociono con sus comentarios, asique espero seguir leyéndote y si es que tenemos la oportunidad conversar :)
- yara weasley: Que bueno que te gustaron, ya que como "escritora" uno siempre tiene sus dudas. No te preocupes, no dejare la historia. Aunque demore mucho en subir un nuevo capítulo a veces, te confesare que pienso casi todo el día en la historia :)
¡Muchísimas gracias a todos! Por leer la historia y por supuesto también por darse el tiempo de dejar sus opiniones, que son parte fundamental de esta historia. Como repetí en un par de comentarios, aunque me demore en ocasiones muchísimo en subir un nuevo capítulo, no dejare de lado la historia y por supuesto espero sus comentarios nuevamente.
¡Cariños y Saludos a todos! Que tengan un lindo día :)
Capítulo 12: Entre confesiones y vestidos
Despertó sintiéndose completamente reconfortada. No había nada ni nadie a su lado que provocara esta impresión, pero si la sensación no la abandonaba. No quiso pensar que era Ron el provocante de esto, pero a pesar de todo era el único en la casa y el único que podía haberla llevado a su habitación.
Recordó vagamente que estaban frente a la televisión charlando de algunas cosas simples, a excepción de un momento en que recordó decirle que no hiciera promesas que tal vez no cumpliría, acompañado de unas pequeñas lagrimas y desde ahí no recordaba nada más. Entendiendo que ella no era sonámbula para caminar sola a la habitación, ni tampoco que había venido un desconocido a dejarla, dedujo que solamente Ron podría haberla recostado en su habitación con la ropa puesta. Sonrío inconcientemente, porque a pesar de escuchar muchas cosas, prejuicios y segundas opiniones, él no había sido capaz de quitarle ni la ropa ni los zapatos.
Eso si es novedoso, pensó medio adormilada aferrándose más aún a las sabanas. Y tierno, agrego sonrojada.
Un aroma a café recién preparado inundo su habitación. Se levantó dejando las mantas dobladas a un lado y se puso un chaleco delgado, pero que parecía prácticamente un vestido, ya que le cubría hasta las rodillas.
La puerta de la habitación de Ron estaba abierta y dejaba al descubierto la cama completamente desordenada con las sabanas en el suelo. Hermione volvió a sonreír y siguió su camino, entro en el living donde podía apreciar con esplendor la mesa central lista para tomar desayuno.
- Buenos días – Saludó el pelirrojo sonriendo. Tenía un aspecto de recién levantado, con el pijama y el pelo revuelto.
- Buenos días – Respondió ella, impresionada.
- No quería despertarte, dormías tan tranquila que pensé en hacerte el desayuno y llevártelo a la cama. Pero ahora que despiertas… –Le señalo el asiento continuo a él.- aquí lo tienes.
Hermione caminó hasta sentarse en el lugar indicado y admirar lo linda y a la vez desordenada que estaba la mesa.
- Gracias. – Dijo sorprendida aún, por la actitud del pelirrojo. Pensó que para ser hombre la mesa no estaba tan mal arreglada.
- Mi hermana ha llamado como 8 veces, pero le dije que estabas dormida. – Hermione se llevo una mano a la cara, en una expresión culpable. Ron la noto.- No te preocupes hable con Ginny y le dije que ayer estabas muy mal y cansada. Asique quedo de que se juntaran a las 2 de la tarde, porque aprovecharía de ir a desayunar con Harry.
- Se me olvido completamente. – Revisó la hora en el reloj de la cocina. Marcaba las once y media de la mañana.- Me matará cuando nos veamos.
- No lo creo, al que matara es al pobre Harry. – Hermione sonrío entendiendo la sutil broma. - Toma tu desayuno, pareces hambrienta.
Ella no dijo nada más y accedió a su petición, prestando especial atención a la novedosa actitud del pelirrojo.
- ¿Que harás hoy?
- Es domingo, no hay mucho que hacer. – Hermione asintió mientras tomaba un sorbo de su café.- Descansar supongo, ya que me vas a dejar solo.
- ¿Y desde cuando no quieres estar solo? La última vez me dijiste que no me metiera en tus cosas.
- Si, lo se y lo siento. Pero Charlie termina por sacarme de mis casillas.
- No te preocupes, puedo entenderlo.- Hermione comió un poco de las tostadas que el pelirrojo había preparado y escuchó atentamente la pregunta.
- ¿Y que van a hacer con mi hermana?
- Quiere que la ayude con algunos preparativos para la boda. Cosas de mujeres. – Agregó sonriendo para aclararlo de una vez.
- ¿Ya va a comenzar con eso la enana? No pensé que lo hiciera tan rápido.
- Supongo que se aman mucho y no quieren esperar más tiempo.
- Los puedo entender – Dijo mirándola fijamente, logrando comprender un poco a que se refería ella.
Hermione se puso nerviosa y desvío la mirada lejos de la de Ron, solo para poder ordenar sus ideas.
- ¿Han dicho algo novedoso en los noticieros? – Preguntó intentando cambiar de tema.
- Además de que tenemos un compromiso más serio y que posiblemente nos casemos en unos meses, no nada.
La castaña carcajeo un poco. Ron la observo en todo momento maravillándose por todas y cada una de sus expresiones y sintiéndose completamente satisfecho al saber que el era el provocante de esa maravilla.
- ¿Por qué me miras así?
- No lo se, te vez diferente. – Hermione giro la cabeza confundida.- Una bonita diferencia.
La conversación continúo fluida y divertida. Platicaban como si fueran dos personas comunes y corrientes que reían y se hacían bromas y que además conversaban de cosas sin mucha importancia.
El teléfono de Hermione resonó en todo el lugar, sacando a Ron de quicio.
- Debe ser Ginny – Opinó el pelirrojo, tomando el teléfono y dándose cuenta efectivamente que así era. Se lo entregó a Hermione para que contestara de una vez.
- Alo ¿Ginny?
- Sí, hola Hermione ¿Ya estas mejor? – Preguntó la pelirroja preocupada.- Ron me dijo que no te sentías muy bien
- Ya estoy mejor.
- Si prefieres podemos cambiarlo para otro día.
- No, no te preocupes. Estoy mucho mejor, no te arruinare el día. – Cambiando de tema, para dejar de lado la gran preocupación de Ginny dijo:- ¿Estas con Harry?
- Sí, bueno no. Acaba de irse a ver a alguien. ¿Querías hablar con el?
- No, solo saludarlo.- Confesó apenada.- Entonces… ¿nos vemos ahora?
- En una hora en la dirección que te dije.
- Ahí nos vemos.
- Hermione espera.- La detuvo, segundos antes de que colgara.- Podrías decirle a mi hermano que la próxima vez no lo llamare a el.
- Claro, espera. – Se giró hacía Ron - Dice tu hermana que la próxima vez no te llamara a ti.
- Dile que eso espero, y que aprenda a controlarse.
- ¿Alo Ginny? ¿Escuchaste?
- Perfectamente. Dile que ya tengo a alguien que me controle.
- Dice que ya tiene a quien la controle.
- ¡Pobre de el! – Grito Ron, haciéndola enojar.
- Pobre de Hermione que debe soportar tus besos.- La castaña prácticamente tenía el teléfono frente a Ron, pero podía escuchar perfectamente cada palabra de lo que decía la menor de los Weasley.
- Pobre de Harry que tiene que verte todos los días.
- Pobre de Hermione que esta todo el día contigo
- Pobre de Harry que soporta tus cambios de humor.
- Pobre de las personas que trabajan contigo. A no de veras que nadie te soporta.
- ¡JÁ! Me lo dice la persona que tenía más amigos.
- ¿Asique con eso nos vamos Ronald? Pues me lo dice el que lloraba por todo.
- ¡Pobre de…!
- ¡Ya basta! – Gritó Hermione para sorpresa de ambos, aunque solo Ron pudiera verla.- Lo siento Ginny, nos vemos en una hora. Adiós. – Y cortó el teléfono dejándolo sobre la mesa.- Ustedes no cambian.
- ¿Qué te puedo decir? Así somos – Reveló encogiéndose de hombros, con una mueca de fingida inocencia que a Hermione la enterneció.
La castaña terminó de tomar desayuno rápidamente y corriendo fue a vestirse para poder ir con Ginny a ver los tan importantes trajes para la boda. Se vistió sin ninguna formalidad, pero con la elegancia que la caracterizaba.
- ¡Me voy con Ginny, si necesitas algo llámame al celular! - Gritó Hermione, saliendo apurada del departamento.
El pelirrojo no alcanzo si quiera a pensar algo para responderle, asique por mera curiosidad se acercó a la ventana del lugar y observó como en la entrada algunos periodistas se descontrolaban y tomaban sus cámaras para captar a Hermione minutos antes de entrar en el auto que seguramente la esperaba Remus.
Su teléfono resonó, distrayéndolo de su curiosidad. En la pantalla se veía el nombre de una de las personas con las que hace tiempo deseaba hablar.
- Cedric…
- ¡Ron! ¡Tanto tiempo amigo! ¿Qué ha sido de tu vida? ¿Por qué has sido tan ingrato y no me has llamado? ¿Por qué no hablas? ¿Qué ocurre contigo? ¿Ahora no me hablas? ¿Estas enojado?
No me dejas hablar, pensó irritado. Esta situación le recordaba perfectamente a una persona: Lavender Brown, la chica que Hermione había golpeado. Sonrió y luego respondió a su amigo.
- No, para nada. ¡Si te llamé! Pero no contestaste nunca. ¿Dónde andabas?
- Ya me conoces Ron, de aquí para allá y de allá para acá. Así es el mundo de los actores. – Respondió él con un tono pícaro que le recordaba mucho a su hermano Charlie.
- Sí, eso puedo ver. ¿Por qué me llamabas?
- Te tengo uno de los mejores planes de la vida compañero. ¿Te anotas?
- ¿Qué tienes en mente?
- Golden Party, la mejor fiesta de famosos, modelos, estrellas… ¡y todo lo mejor de Hollywood! Y por supuesto las mejores mujeres que te puedas imaginar.
- Suena tentador, pero esta vez paso Cedric.
- ¿Qué? ¡Espera, espera, espera! ¿Cómo que pasas?
- No puedo ir.
- ¿Pero que estas diciendo? ¡Es la mejor fiesta del mundo Ronnie! ¡NO-TE-LA-PUEDES-PERDER! – Manifestó con lentitud.
- No puedo Cedric.
- ¿Pero que esta pasando contigo? En cualquier ocasión habrías hecho lo que fuera por ir ¿QUE-ESTA-OCURRIENDO-CONTIGO?
- Nada, solo estoy ocupado.- Alterándose un poco respondió:- ¿Podrías dejar de hablarme como si fuera una persona enferma mental que no entiende lo que dices?
- De acuerdo pero… ¿Estas con alguien interesante?
- Suponía que ya lo sabías.
- ¿Hablas de Granger? ¿Hermione Granger? – Ron confirmó con un sí.- ¿Es enserio? Pensé que solo era otro de tus jueguitos con tu co-estrella ¿o lo que dicen ahora es real?
- No lo se, estoy confundido.
- ¡Vamos Ron!, soy tu amigo desde hace tiempo. No puedes mentirme.
- Es una farsa – Admitió para sorpresa de Cedric.- Esta en nuestro contrato, pero últimamente…
- Bueno, eso no quita que puedas salir a divertirte. Por lo que se y he visto es muy bella amigo. ¿Qué estas esperando? ¡Tráela! Porque si tú no quieres conocer bellas mujeres, más para mí. ¡Pero al menos podrás salir a disfrutar tu juventud Ron! ¡Te estas poniendo viejo! ¡Vamos! ¿Qué dices?
Ron meditó cada palabra, tenía razón. Era joven y que tuviera una relación no quitaba que pudiera salir a divertirse. Si Hermione no quería acompañarlo el iría solo a "renovar sus energías".
(*)(*)(*)(*)
Siguiendo las indicaciones llego a la calle Madison, con ayuda por supuesto de Remus, su fiel chofer. Era una calle muy transitada, pero solo por personas con alto nivel de estatus; gente medianamente famosa y algunos de aspecto refinado y galante. No se impresiono mucho, ya que estaba acostumbrada a ese tipo de situaciones y lugares.
Algunas personas, aunque no muchas, se acercaron para pedirle unas fotos y autógrafos. Ginny la esperaba en la entrada de la tienda a la cual seguramente planeaban ir, pero acostumbrada a que eso pasara con sus hermanos se alejo dejándole el suficiente espacio para que Hermione hiciera lo suyo.
- Muchas Gracias – Dijo una mujer, despidiéndose de Hermione.
- No hay problema, gracias a ustedes. – Respondió, caminando rápidamente para que no se armara un gran jolgorio por su visita en ese lugar.
Caminó rápidamente hasta donde Ginny la esperaba tranquila. Pero antes de llegar donde ella, pudo vislumbrar la tienda a la cual entraban. Tenía una gran vitrina con grandes vestidos blancos. Era sin duda una tienda muy lujosa y elegante, que no solo se podía notar por los hermosos vestidos, sino también por como estaba decorado y ambientado. Con paredes forradas por una aterciopelada textura y muebles muy exclusivos.
Hermione supo desde un principio que Ginny no era una mujer atraída por las cosas lujosas y ostentosas, pero en un día tan especial como su boda, tenía que disfrutar de lo que más quisiera, aunque le costara un ojo de la cara, o en este caso todo el rostro.
- No sabes lo que me costo conseguir unas horas en esta tienda. – Le susurró Ginny, distrayéndola de sus pensamientos.- Son uno de los mejores preparando los trajes de novia.
- Me imagino.- Apoyó la castaña, observando el lugar con admiración.- ¿No me dijiste que tu madre también vendría?
- Sí, pero un poco más tarde. Viene acompañada de Fleur y Audrey.- Se sentó junto a Hermione en una hermosa banquilla de tela escocesa.- Se los pedí porque necesitaba hablar contigo de un par de cosas.
- ¿Señorita Ginny Weasley? – La llamó una mujer regordeta y de aspecto áspero.
Ginny se puso de pie asintiendo.
- Soy yo.
- La señorita Verónica las espera. Acompáñenme por aquí.- Ambas la siguieron, pasando por un pasillo empedrado. A pesar de que parecía que desde el lugar en que estaban hace unos minutos no quedaba más lugar que admirar, las cosas eran diferentes. El recorrido que hicieron las llevó a una sala mucho más grande y maravillosa, repleta de grandes vestidos creados principalmente de muchas capas de seda y tul. Distrayendo a Ginny y Hermione de su admiración, la mujer que les enseño el camino las llevó donde otra mujer más joven que seguramente era por la persona que esperaban.- Ella es Verónica y las atenderá.
La mujer asintió y las invito a sentarse.
- Buenos días señorita Ginny, soy Verónica como ya escucharon y las ayudare con la elección de sus vestimentas.
- Buenos días, estamos muy agradecidas de que pudiera prestarme tu ayuda y sabiduría para esto. – Agradeció la hermana de Ron.
- Es un placer. Asique cuéntame. ¿Qué es más o menos lo que quieres y tienes pensado para tu vestido?
- Quiero que sea algo simple, pero a la vez muy especial. Que no sea muy clásico, pero si con algunos toques retro. Y que sobre todo, sea muy único.- Dijo Ginny sorprendiendo a Verónica y a Hermione por su explicita descripción.
- Puedo ver que tienes muy claro lo que quieres. – Reconoció maravillada.
- Siempre he soñado con este día y quiero que sea lo más especial posible.
- Créeme que te entiendo, y ya se más o menos que quieres. ¿Me permites unos minutos? Hare el bosquejo a ver que piensas.
- Sí, claro, por supuesto.
- Greta les traerá un poco de Champán, para celebrar tu próximo compromiso.
- Gracias. – Dijo la pelirroja completamente maravillada por la atención y elegancia.
La mujer desapareció tras una puerta, que suponieron era su lugar de trabajo. Y exactamente como les dijo Verónica, apareció la mujer que anteriormente las había traído, para ofrecerles unas copas con un líquido amarillo y espumoso. Luego de dárselas desapareció nuevamente y cuando supieron que ella no volvería, Ginny se giró para hacerle unas preguntas a Hermione que desde hace días deseaba preguntarle.
- Hermione, tengo algo muy importante que preguntarte y que solo tú podrías responderme.
- Sí, dime. – Respondió preocupada por la actitud de la pelirroja.- ¿Qué quieres saber?
- Se trata sobre Harry.
- ¿Qué sucede? Me estas asustando.
- No te preocupes, no es nada malo. – Aclaró.- Aunque depende como quieras verlo.
- Por favor Ginny, dímelo de una vez.
- Se que acabamos de conocernos hace unos días, pero siento una gran confianza por ti. Además de que eres la mejor amiga de mi futuro esposo y la novia de mi hermano. -Antes de que Hermione replicara nada.- A pesar de que para ustedes sea solo una farsa. Siento que ya somos amigas, y debido a que tienes una gran familiaridad con Harry, necesito salir de dudas.
- No iras a preguntarme si Harry y yo tuvimos algo en alguna ocasión ¿Verdad? Porque si es así te digo inmediatamente que no. Nunca ha pasado nada y nunca lo hará. Somos como hermanos y eso no cambiara jamás.
- No era eso, pero ahora que me lo cuentas – Ambas rieron, y chocaron sus copas.– No, es de algo que me tiene acomplejada o más bien dicho sorprendida.
- Explícame de una vez por favor.
- Harry y yo no… nunca hemos… bueno nosotros no hemos… - Tragó saliva meditando si era o no correcto decir lo siguiente.- …hecho el amor.
Hermione sorprendida por la confesión, meditó muy bien que debía decir y también el porque la pelirroja le revelaba algo tan privado como eso. Su rostro cambió en todos los tonos; primero morado, luego verde y termino en un sonrojo intenso.
- No entiendo porque me dices esto. - Admitió sorprendida.
- Necesito tu ayuda. Eres su mejor amiga y supongo que en alguna ocasión este tema salió al aire.
- Bueno sí, pero no es un tema del que nos gustara hablar con frecuencia. De hecho fue solo una vez y nunca más ocurrió. Fue demasiado incomodo para ambos, pero la pregunta aún es… ¿Por qué me dices esto a mí?
- ¿Hay algo malo conmigo Hermione? ¿Le habré dicho o hecho algo que lo hizo arrepentirse de tener relaciones conmigo?
- No Ginny, no creo que sea esa la situación. Tú eres una mujer maravillosa y Harry esta completamente enamorado de ti. De eso puedes estar segura.- Para convencerla un poco más dijo:- Además no estarían preparándose para casarse si esas fueran las circunstancias.
- Entonces… ¿que es?
- ¿No has pensado talvez que para Harry es algo muy importante? – Ginny pareció meditarlo muy bien. - No es que quiera decir que tu no lo sientes así, pero tal vez para él es algo que debe ser más… ¿especial?
- ¿Quieres decir que talvez el es virgen?
- No lo se, y tampoco quiero saberlo - Admitió. Ginny rió un poco relajando el ambiente.- Aunque no lo creo. - Esperó que la pelirroja no se decepcionara con esto. - Ha tenido novias. Ninguna tan importante, pero supongo que ya lo ha hecho.
- ¿Tal vez tuvo una mala experiencia?
- No lo se, tal vez. Pero pensando como es Harry, creo que la situación va por otro camino. ¿Por qué no le preguntas?
- ¡¿Qué? ¿Yo? ¡NO, NO, NO! Seria completamente vergonzoso y humillante…
- ¿Por qué? Harry va a ser tu futuro marido, y conversar de este tipo de cosas con él, no es algo extraño ni mucho menos humillante. Se que el te comprenderá y te responderá a tu duda, él es el más indicado para responderte.
Ginny sonrió y se acerco para abrazarla. Hermione en un principio se sorprendió, pero luego le correspondió. En la habitación apareció Verónica con una libreta en sus manos. Se separaron y prestaron atención.
- Creo que ya tengo el bosquejo listo, ahora solo falta ver que piensas y en una semana tu vestido estará listo. – La mujer le entregó la gran libreta en la cual se veía un perfecto dibujo de un vestido admirable.
La pelirroja no dijo nada en varios minutos, cosa que preocupó un poco a Hermione y aún más a Verónica, aunque claro no lo demostraba. Pero hubo una pequeña indicación que dejo en claro que su sorpresa no era por decepción, sino por una inconfundible emoción. Cuando Ginny al fin se decidió a hablar, de su boca solo salieron un par de sonidos sin sentido. Aguardó unos segundos y pensó con cordura sus palabras.
- ¡Es exactamente lo que deseaba para mi vestido de novia! – Admitió al fin. Hermione acercándose un poco a Ginny, logró apreciarlo y afirmó mentalmente que ese vestido sería sin duda uno de las cosas más hermosas que vería en la vida.- ¡Es justo lo que necesito! ¡Lo que he soñado toda mi vida para ese día! – Se apretó las mejillas con sus manos, detectando que tenía más calor de lo normal.- Lo siento, con tanta emoción olvide la fecha en que me habías dicho que estará listo.
- En una semana. Exactamente el próximo domingo.
- ¡Perfecto! Estaré aquí puntualmente.
El resto de los minutos se dividieron para Hermione, pues Ginny prestaba completa atención a los consejos que le daba la diseñadora sin detenerse. Por unos momentos la castaña sintió que esa mujer solo fingía momentáneamente con ellas, y todo necesariamente era referente a la fama que caracterizaba a la familia Weasley y a ella misma. Cuando la pelirroja estuvo lo suficientemente distraída, Hermione se acercó al gran mesón.
- Hola – Saludó intentando parecer natural, aunque claramente no lo logro.- Quisiera saber cuanto cuesta ese vestido.- Señaló ligeramente el bosquejo que descansaba sobre la mesa.
- No podría decirle. Aún no esta establecido.- Contestó con un tono poco amable y bastante cansino.
- Pero un presupuesto.- La mujer la miró impasible.- ¿Un aproximado al menos?
Suspirando cansada, al fin se dignó a mirar el dibujo. Lo sostuvo observándolo de arriba a abajo. Hermione imploró para que Ginny no notara nada y pudo agradecer de eso ya que ella seguía pendiente de todo lo que su acompañante decía.
- Por la cantidad de tela y decoraciones no creo que salga económico.- Dio un último vistazo y luego lo dejo en su lugar.- Así que no puedo decirle cuanto. Ni siquiera un aproximado.
Al menos podría haberme dicho algo que no supiera, pensó rendida por la poca presteza que le daba la vendedora.
Hubo un cambio claro de actitud cuando otra mujer entro en el local y las observó con cierta solemnidad.
- Entiendo que no pueda ayudarme con eso. Pero…– Se acercó un poco más al mostrador.- …¿Puedo pedirle un inmenso favor?
- Depende de lo que deseé – Había un inmenso cambio en la forma de tratarla ahora, era notorio y seguramente se debía a la estilizada mujer que recientemente había llegado.
- Es más bien una duda, seguida de un favor.- La mujer cerró los ojos asintiendo, dándole a entender que podía pedírselo.- ¿Ustedes avisan cuando todo esta listo?
- Si, ciertamente siempre lo hacemos.
- Entonces… ¿seria posible que en vez de avisarle a ella primero.-Señaló a Ginny.- - …me avisaran a mí? -La mujer detonaba incredulidad en su mirada y por ello quiso justificarse.- Quiero que sea una sorpresa, como regalo de boda.
- Si es para eso, no veo el inconveniente.- Hermione feliz, le entregó una tarjeta con su número escrito en ella.
- Muchísimas gracias. La recompensare por esto.- Antes de desaparecer preguntó por su nombre y luego se alejó un tanto, para encontrarse nuevamente con Ginny, que caminaba en su dirección. Era momento de dejar atrás la pequeña confidencia con aquella mujer.
- ¡Hermione! – La llamó asombrada, a pesar de haberse visto hace unos segundos.- Verónica me ha dado un gran consejo de donde comprar los vestidos de las damas de honor. ¿Nos vamos?
- De acuerdo.
Se despidieron de las personas que les habían atendido y Hermione se sacó un par de fotos con algunas mujeres que se lo pidieron. En las afueras del lugar, ya estaba rodeado de fotógrafos y periodistas, cosa que no sorprendió mucho a la castaña, que sometida a estos constantes acosos diariamente ya comenzaban a ser parte regular de su vida.
- ¿Por qué la visita a una tienda de vestidos de novia Hermione?
- ¿Acompañada de su cuñada Ginny Weasley?
- ¿Las cosas se vuelven al fin más serias para ustedes?
- ¿Planean una boda prontamente para la familia Weasley?
Ginny que iba primera y que de vez en cuando se veía atascada por estas situaciones, intentó hacerlos callar con un par de palabras para cada uno que le lanzaba una pregunta más impertinente que la otra.
- Es parte de nuestra privacidad. ¿Podrían por favor respetar al menos eso?
- ¿Esta molesta por algo en particular señorita Weasley?
- ¿Sus compromisos no fueron lo suficientemente satisfactorio para ambas?
Hermione le indicó a Ginny que debía apurarse si no esperaba que se le lanzaran encima con los grandes micrófonos. Remus fielmente las esperaba fuera, con la puerta abierta de par en par, para dejarlas entrar con rapidez. Cuando las puertas estuvieron cerradas le indicaron que necesitaban ser llevadas a la calle Rush Hiswton, y ciertamente en esa dirección partieron.
Ambas iban en silencio, hasta que Hermione decidió salir de dudas.
- Ginny… - La pelirroja saliendo de su ensimismamiento se giró para prestarle atención- ¿Me permites hacerte una pregunta?
- Claro, tenme confianza.
- ¿Aún no viven juntos? – Ella tomó por sorpresa la pregunta, a pesar de que habían hablado de un tema similar hace unos minutos, pero después de todo Hermione le inspiraba tanta confianza, que no se frenó en hablar con soltura con ella.
- No, es otra de las decisiones de Harry. – Su voz detonaba tristeza e incomprensión.- Pero supongo, que como tú me dices, debe de ser por algo importante.
Se sonrieron, dejando en claro que entre ellas había una familiaridad única que se mantendría a pesar del poco tiempo que se conocían. No se demoraron mucho en llegar al lugar, por lo que no hubo más conversación entre ellas. La entrada del lugar, no estaba con los medios televisivos ni nada parecido para su fortuna, por lo que lograron entrar rápidamente.
- Ya le he avisado a mi madre, así que deben estar por llegar. - Hermione no alcanzo a decir nada, antes de que Ginny replicara de nuevo, al notar que Molly Weasley ya se encontraba en el lugar, acompañada de Fleur y Audrey.- O ya esta aquí.
Ambas se acercaron al escuchar que Molly las llamaba, pues ya las había percibido.
- ¡Ginny querida! Que bueno que llegas, Lidia nos ha mostrado unos cuantos vestidos que estamos seguras te encantaran.- La chica que seguramente debía ser lidia, se acerco para saludarlas amablemente.
- No pensé que llegarían tan rápido.- Dijo Ginny al fin, notando que había quedado paralizada por un par de minutos.- Pero ya que estamos todos aquí reunidos. Hagamos lo que vinimos a hacer.
Estuvieron varias horas probándose vestidos que por una u otra razón no les convencían, aunque al final encontraron el indicado para cada una. Para Fleur decidieron un tono rosado claro, que combinaba perfectamente con su cabello rubio. Para Audrey que poseía un cabello negro pero que era de piel pálida encontraron un vestido verde pálido que contrastaba con sus verdes ojos. Y para Hermione eligieron un hermoso vestido blanco invierno, pero que tenía varios toques de dorado.
Todas estaban muy cansadas por lo que la visita que tenían premeditada para ver las flores y el pastel de boda, fue movido para el día siguiente.
- Ginny querida, vamos a la madriguera a cenar todos juntos.- Las invitó su madre.
- Lo siento mamá, pero tengo algo importante que hacer.
- De acuerdo cariño. ¿Tu Hermione vienes con nosotros? - Preguntó con su natural tono de sencillez.
- No creo señora Weasley, Ron debe estar esperándome en la casa.
- No te preocupes por él. De seguro si le dices que nos vea en casa, ira rápidamente.
- Hermione tampoco puede ir.- La detuvó Ginny para su sorpresa y aún más de la castaña que no entendía su actitud.- Porque me va a acompañar y después tiene un compromiso importante.
- Entiendo, nos vemos mañana querida.- Dijo dirigiéndose a Ginny y luego a Hermione.- Cuídense y mándale saludos a Ron por favor cariño.
- De su parte señora Weasley, y déle mis saludos al señor Weasley.
- Por supuesto yo se los daré.- Respondió desapareciendo por la entrada de la tienda para subir al auto en que Bill Weasley las esperaba. Lanzaron un par de saludos con las manos y luego desaparecieron rumbo a la Madriguera.
- Ginny ¿A dónde quieres que te acompañe?
- Necesito tu ayuda en algo bastante importante y privado.
Hermione la miró con incredulidad y pensó que Ginny podía ser muy misteriosa cuando se lo proponía.
- No iras a preguntarme más cosas sobre Harry y "ese" tema. ¿Verdad?
- No de "eso" necesariamente.
La conversación se vio interrumpida por Lidia que se les acerco para decirles la fecha en que los trajes estarían listos. Luego de eso salieron del local, volviendo a lidiar con los periodistas y las cámaras y entraron en el auto, para seguir a un camino que solo Ginny sabia. Remus solo asintió a la dirección que deseaban ir y condujo sin molestias.
- ¿Por qué te comportas tan misteriosa con todo esto Ginny?
- No lo se, o sea si lo se, pero creo que es mucho más divertido cuando no saben a lo que vamos.- Decía divertida por la situación. Hermione pudo vislumbrar un poco de la actitud de Ron.- Siempre lo hacía con Harry, ya que como bien sabemos, los hombres siempre se aburren cuando queremos ir a comprarnos un poco de ropa. Aunque Harry no es de esos, pero no lo supe hasta la tercera cita.
- Tienes mucha razón.- Afirmó Hermione riendo.- Pero la verdad es que no me ha pasado con tu hermano. Ayer cuando estábamos en la tienda no lo pasaba tan mal, incluso parecía disfrutarlo.
- ¿Ron, el-hombre-más-impaciente-del-mundo? – Preguntó sorprendida. - ¿Hablamos del mismo Ron que la ultima vez que me acompaño a comprar un vestido me dejo sola en el centro comercial?
- ¡Claro! ¿Con cual otro Ron crees que estoy saliendo?- Hermione meditó las anteriores palabras de la pelirroja.- ¿Qué hizo que?
- ¡Eso! Me dejo sola en el centro comercial y de escusa me dijo que como no me había encontrado en la tienda pensaba que seguiría viendo ropa y que no lo iba a extrañar.
- No lo puedo creer.
- Tampoco me creo eso que dijiste.
- ¿Por qué tienes tan mal concepto de tu hermano?
- Por que lo conozco. - Respondió ella con obviedad, haciéndole un gesto con las manos.- Y no entiendo como una chica tan increíble como tú, puede salir con una cosa como él.
- La verdad es que él no parece lo que tú me dices. Esta mañana cuando me hizo el desayuno me pareció bastante agradable y ayer se comporto muy amable en todo. Es muy diferente a como tu lo representas siempre Ginny.
- ¡¿Qué cosa?
- ¿Que yo pienso que es muy diferente en su forma de actuar diariamente?
- No, lo primero.
- ¿Que me hizo el desayuno esta mañana?
- ¡Sí! Eso… - Aceptó perpleja y completamente presa de la incertidumbre.- ¿Enserio lo hizo?
- Sí – Confirmó ella, tratando de entender la súbita sorpresa de la pelirroja.- ¿Por qué?
- No, por nada. – Respondió pensativa.
Por la mente de Ginny pasaba más que de lo que había dado por respuesta a Hermione, pues pensaba firmemente conversarlo con Harry y con su misma madre, ya que después de todo, Ron jamás en su vida había preparado el desayuno para nadie más que no fuera para el mismo.
¿Sería cierto lo que pasaba por su mente? ¿Era diferente con Hermione? ¿Y tal vez era verdad lo que habían conversado en familia? ¿Ron se estaría enamorando de verdad?
- ¿Sucede algo Ginny? – Preguntó Hermione preocupándose, por el repentino silencio de la menor de los Wealey.
- No, nada. Es solo que… - Sabía que no debía delatar a su hermano de esa manera y además él mismo tenía el derecho de aclarar ciertas cosas con Hermione. Decidió cambiar la dirección de su respuesta.- …no se si creerás correcto ayudarme en lo que te quiero pedir ayuda.
- Vamos Ginny, puedes pedirme cualquier cosa, y confiarme lo que sea, porque yo jamás te defraudare. – Declaró infundiéndole una confianza a Ginny, que nunca había sentido por nadie, a excepción de su madre.
- Ya lo veras y no te preocupes si sientes que es demasiado pedir y decides decirme que no puedes ayudarme.
- ¡Cielos Ginny! ¡Me asustas!
- No te preocupes, no es nada malo.
- Lo mismo dijiste de lo anterior y terminaste preguntándome de Harry y "eso".
- Lo se, pero ahora si es verdad.- Ambas rieron un poco y siguieron conversando sobre los preparativos de la boda, ya que Ginny quería que lo otro fuera una sorpresa.
Cuando llegaron al lugar que la pelirroja señaló, resultó ser el centro comercial. Ginny preguntó que podían hacer para que no las reconocieran y Remus respondió que la única solución era entrar rápidamente cubriéndose lo más que pudieran y no prestar atención a nadie que se les acercara para cerciorar que eran ellas.
Asique siguiendo los consejos de el chofer se bajaron del auto cubriéndose con todo lo que llevaban y efectivamente lo lograron, al menos hasta llegar a la tienda en la cual intentaron seguir pasando desapercibidas. Hermione no entendió a que iban hasta que Ginny nombro el objeto por el que estaban ahí.
- ¿Lencería?
- Sí – Confirmó la pelirroja sonriendo de oreja a oreja.- ¿Qué piensas tu?
- Ósea yo pienso que esta bien si tu quieres ocuparla.
- Es para la noche de bodas.- Le informó con una gran sonrisa.- ¿Crees que es una mala idea?
- No.- Dijo con simpleza. Ginny esperó que ella le diera una mejor respuesta.- Creo que es increíble, y lo mejor… ¡es que tienes que dejarlo loco! – Añadió con una gran sonrisa.
La pelirroja saltó a los brazos de Hermione para agradecerle su apoyo.
- ¡Esa es la respuesta que quería! ¡Muchísimas gracias! – Agradecía feliz.- Además puedes imaginarte a mi madre aquí. ¿Me verías pidiéndole consejos de cual sería la mejor ropa interior para la primera noche con mi marido?
- Eso sería muy incomodo, sin duda.- Opinó Hermione, acercándose al mostrador para ver un conjunto que había captado principalmente su atención. Lo observó por unos cuantos minutos más y se lo enseñó a Ginny.- Creo que este es perfecto para ti, y Harry quedara más baboso que de costumbre contigo.
Siguieron conversando entre risas hasta que eligieron el conjunto y sus complementos perfectos. Luego de comprarlo y agradecerle a la mujer que las ayudó, intentaron seguir pasando desapercibidas para llegar a la entrada sin escándalos. Lo lograron nuevamente y se atribuyeron el éxito a lo minuciosas que habían sido. Ginny iba donde Harry, asique Hermione le ofreció pasar a dejarla, ya que iban de camino.
- La pasamos muy bien hoy.- Admitió feliz y antes de bajarse del auto dijo:- Tenemos que repetirlo pronto.
Las emociones de Hermione llegaron a un límite que no quiso rebasar y por ello contuvo las lágrimas repitiéndose mentalmente que nadie saldría lastimado después de toda esta farsa, pero ella sabía muy bien que las cosas no serían tan fáciles, y que posiblemente la mayor herida seria ella misma. Dispersó esas dudas notando que su camino a casa no era tan tranquilo como normalmente, ya que un par de autos de los medios de prensa la siguieron a todas partes. En cada vuelta que daban aparecían nuevamente para intranquilizar su viaje. Esta vez estaban más insistentes que en veces anteriores y se preguntó a que se debía. Cuando al fin llegó a la entrada del edificio, estaba bastante colmada de periodistas que preguntaban cosas una y otra vez, por lo que su salida del auto fue rápida y gestionada.
La calma volvió a ella después de tomar el ascensor y verificar que ahí no había nadie que pudiera importunarla. Ron la esperaba en el sillón, viendo la televisión en un canal en el que específicamente hablaban en ese instante de ellos. Cuando llegó a uno de los extremos del sillón se desplomó de cansancio y el pelirrojo como estaba expectante a su regresó lo notó inmediatamente.
- Vaya, parece que mi hermana te hizo trabajar duro.- Comentó con su habitual tono de diversión.
- No fue tu hermana.- Negó ella rápidamente.- Son estos tontos periodistas que no me dejaron tranquila en nada y que hoy se portaron más insistentes.
- Tal vez será por esto – Señalo la televisión.
Mostraban un par de videos e imágenes en los que ella y Ginny se veían entrando y saliendo de una tienda de vestidos de novia. Luego fotos de cuando salían tapadas con sus ropas para no ser notadas saliendo de una tienda de ropa interior. Hermione suspiró rendida por que a pesar de todos sus intentos no habían logrado pasar desapercibidas.
- Pensamos que los habíamos distraído y claramente no lo hicimos – Admitió más rendida que cuando había llegado al Penthouse. Ron sonrió por lo adorable que se veía Hermione.- Esto es una locura, a donde vaya me siguen. ¡No hay privacidad!
- Suponía que eso ya lo sabías.
- Si, pero nunca me había sucedido de esta manera. Yo controlaba mi vida antes. Nadie me seguía más que a la entrada y salida de mi casa, y por supuesto para las entrevistas, pero esto nunca me llego a ocurrir.
- También supongo que esto es mi culpa.- Admitió Ron apenado.
- No, no lo es. Yo sabía en lo que me estaba metiendo. Bueno no lo sabía perfectamente, pero entendía que un trabajo tan exitoso como lo es Record Magic me ocasionaría más de una incomodidad.
- Lamento que tengas que pasar por esto – Dijo el pelirrojo, tomando una de sus manos.- Toda mi vida he lidiado con estas cosas y no quería que tú también tuvieras que hacerlo, pero te prometo que nada malo te pasara cuando estés conmigo.
- ¿Eso significa que debo llevarte a todos lados? – Inquirió divertida, asiendo sonreír al pelirrojo.
- Es una posibilidad.
- Lo tomare en cuenta.- Confirmó ella, volviendo a pegar su vista a la televisión.
Ron por su lado, la observó unos minutos y luego también dirigió su vista a la pantalla. Aunque meditando la rapidez con que sus malos sentimientos -apoyados por Cedric- se habían liberado de el, al tenerla a su lado. El programa terminó al cabo de una media hora y Hermione se iba a levantar para ir a ponerse algo más cómodo cuando el pelirrojo la detuvo.
- Pensaba que tal vez te gustaría salir a bailar. – Mencionó con total naturalidad.
Hermione se sorprendió pero no dijo que no, aunque tampoco dio una respuesta afirmativa.
- No lo se Ron, aún estoy un poco cansada. – El lo sabía y a juzgar por su rostro era fácil notarlo, pero no quería ir solo y dejarla a ella sola en la casa.
- Si cambias de idea, me iré en una hora.- Le informó el pelirrojo caminando a la cocina, albergando la esperanza de ir acompañado.
(*)(*)(*)(*)
Aunque sabía que su cuerpo no estaba lo suficiente descansado para ir a bailar y sabiendo perfectamente que la respuesta era no, pensó las ventajas y desventajas del tema, lo que podría y no pasar. Entendía perfectamente que podían pasar más cosas malas que buenas y de seguro Robert no se alegraría mucho si viera en las portadas de los diarios un escándalo porque habían salido a una discoteque o se había formado un escándalo porque ellos estaban ahí, pero a pesar de todo, su mente no dejaba de cuestionárselo una y otra vez. Su cabeza le decía una y mil veces que no, pero su corazón le suplicaba que dijera que si, que aceptara esa propuesta y que sufriera las consecuencias de ser libre por una noche.
Aparentando completa naturalidad, caminó descalza a la cocina y se encontró con Ron comiendo un gran sándwich de verduras. Ella circuló por los alrededores tomando un vaso de agua.
- ¿Y donde iríamos supuestamente?
Ron intentó controlar su emoción y respondió con naturalidad.
- A una fiesta muy importante, de la cual es imprescindible no faltar.
- No lo se, no conoceré a nadie y creo que talvez con tantos medios periodísticos podríamos causar un alboroto bastante grande.
- ¿Y que? - Respondió para sorpresa de ella, que lo miraba como si se estuviera volviendo loco.- Somos jóvenes Hermione. Tenemos el derecho a poder disfrutar de nuestra juventud como nos plazca. Y si no hacemos nada malo no tenemos porque causar un gran alboroto.- La miró fijamente y siguió hablando.- Te prometo que no pasará nada.
Ella lo meditó unos segundos más y observó la hora en el reloj. Ya casi pasaba la hora establecida.
- De acuerdo.- Aceptó para felicidad del pelirrojo.- Pero tienes que saber que una promesa me la tomo muy enserio.
Diciendo esto ultimó desapareció rumbo a su habitación, dejando a Ron más que sonriente y dispuesto a salir con todas las ganas necesarias para pasar una noche que sin duda sería inolvidable para ambos y que traería más de una sorpresa.
Creo que las cosas se vienen cada vez mejor y pronto entenderán la gran sorpresa que viene para Ron y Hermione. ¿Qué les pareció? Personalmente este capitulo no tiene muchos hechos, pero si era importante para el transcurso de la historia, asique eso es…
Espero leerlos pronto y no se preocupen que intentare lo actualizar en menos de una semana para contrarrestar la larga espera que tuvieron que pasar…
¡Saludos y muchos cariños a todos!
¡Sin ustedes no estaría aquí!
¡Que tengan una linda semana!
