¡Hola mi maravillosa gente!

No tengo mucho que decir en esta ocasión, ¡aparte de agradecerles infinitamente por todo el apoyo que me dan!

¡Gracias por leer, comentar y agregar a favoritos!

- alwaysromionegrintson: ¡Wow! ¡ Muchísimas gracias! Tengo que confesarte que en un principio no crei que esta historia les gustaría tanto, y agradesco muchisimo que te guste mi manera de escribir. Debes saber que es todo gracias a ustedes y el amor que le tengo a esta pareja.

- nalia-san: ¡Hola! Espero que nuevamente no te moleste que actualize pronto... jajaja. Bueno tienes razon, Ron y Hermione ya tienen bastante de peleas, esperemos este capítulo te guste...

- fatty37: Tus miedos se cumplieron lamentablemente, y Hermione parecía estar muy sentida... ¿Significara eso algo? Espero que lo descubras en este nuevo capitulo.

- Little Mess: ¡Que razón tienes! Ese Ron, reaccionando tan tardíamente lo provocara problemas... Esperemos que lo perdones en este capítulo :)

- paunieto: Espero que no este enojada conmigo U.U Y esperemos que Ron sepa arreglar este problema. Espero seguirte leyendo aquí :)

- paqui: ¡Ese Ron! Que a pesar de hacer las tonteras más grandes del planeta, le seguimos queriendo con todo el corazón... Cedric parece ser un amigo un tanto... diferente. ¿Crees que pueda haber amistad con alguien así? Esperemos también que Hermione entienda que al menos la salvo de las polémicas...

- grintsonandronmionlove: No son confusos, no te preocupes :) Lamentable lo de Charlie ¿cierto? Cedric el "supuesto" amigo que lo amenaza... rara amistad xd. ¿Porque Cho y no Lavender? Lo sabrás con el tiempo... Lamento dejarte así pero si no te daría una pista de la historia importante. ¡Muchas Gracias por todo! PD: No hay de que preocuparse, me encanta leer sus comentarios de principio a fin :D

- FaBiOoOLa: No te preocupes, con que sigas leyendo me basta y sobra :) Gracias por entender mi descanso, lo necesitaba muchísimo. ¡Que bueno que te gustaron! Ginny siempre con sus preguntas locas, jajaja deja abochornado a más de uno ¿no crees? ¡Te acompaño a cachetear a unos cuantos! Comenzando con Cho y terminando con Cedric... ¡pero que amigos! Espero que este capitulo también te guste :)

- VremyaLuny: ¡Hola, bienvenida! ¿Un fic parecido? ¿Cual es? Sobre el papá de Hermione, lo se me confundí, pero el verdadero nombre de el es David. También pude notar que en un principio estaba todo junto, la verdad es que no tenía idea que provocaba eso, pero logre arreglar los siguientes... Aún me estaba acostumbrando a esta plataforma de fics :) ¡Que bueno que te gusto! Es un placer tenerte aquí, y gracias por darme la oportunidad ese par de dudas. Espero que te guste este capítulo también.

- Inmaru: ¡Hola, de nuevo amiga fiel! Lamento mucho lo que te sucedió, pero espero que este mejor :) ¿Pensabas que ya estaba frita? xd Otro trio de malas personas, ¿Se juntaran en una asamblea todos los malvados de la historia? jajaja ¡Esperemos que no! Supongo que la Señora Weasley hará algo al respecto y esperemos que le funcione. ¡Quiero seguirte leyendo aquí amiga!

- kisa kuchiky: Bastante problemático el capitulo jajaja, pero tu lo dijiste, así es la vida :) Espero que este capítulo te guste también :)

¡Espero verlos aquí nuevamente!

Espero que estén todo muy bien, Cariños y un beso gigante a cada uno de ustedes que se dio tiempo de leer y además comentar :)

Ahora les dejo el nuevo capítulo que espero les guste tanto o más que los otros...


Capitulo 14: Me gustas…

Hermione más mareada que hace unos minutos, se afirmó de todos las cosas que habían en la escalera para no caerse. El dolor de cabeza seguía matándola, pero quería aparentar aunque fuera un poco de mejoría frente la señora Weasley, que amablemente la había recibido en su casa en un posible estado de inconciencia en horas de la madrugada.

Cuando pisó el ultimo escalón, pareció que un delicado aroma a café recién preparado comenzaba realmente a calmarle el insoportable dolor, que no solo afectaba su cabeza, sino también ahora a su corazón. Escuchó que Molly Weasley la llamaba desde la cocina.

- Sí, soy yo – Aseguró apareciendo al fin en la cocina.– ¿Le ayudo en algo?

- No, claro que no, cariño. – Negó con su dulce voz de madre.- Toma asiento, pareces mareada.

- Bastante. – Admitió ella, tomándose la cabeza. Tal vez por lo mareada que estaba no se dio cuenta del tiempo que paso hasta que Molly dejo frente a ella una taza humeante de café recién preparado. Hermione la miró con un rostro de "Gracias, pero no tengo ganas de comer"

- No me mires así, mi niña. Sé que no tienes ganas de comer ni un dulce, pero esto te ayudara con la resaca. – Hermione confiando en los dotes de enfermera de la mujer pelirroja, tomó un sorbo y sorpresivamente pareció causar efectos en su adolorido cuerpo. Molly notó el cambio en el rostro de la joven.- ¿Ves? Sabía que te ayudaría.

- Disculpe la curiosidad, pero parece que esta acostumbrada a este tipo de situaciones.

Molly río, mientras secaba algunos platos recién lavados.

- No te negare que me ha pasado una buena cantidad de veces, especialmente con mis hijos menores, - La mujer levantó las cejas en una especie de insinuación. Hermione supo que se refería a Ron.- pero supongo que no es la costumbre sino la experiencia.

- De todas maneras, no se le nota.

- Eres muy amable, pero todos sabemos que aquí la con más experiencia soy yo.- Hermione la escuchaba atentamente y más aún cuando la madre de Ron se sentó en el asiento de en frente.- Inclusive más que mi marido. Él no logra ni hacerse un huevo solo – Ambas mujeres rieron – Pero supongo que yo soy la culpable de ello, jamás le he permitido entrar en mi cocina. Y es que si lo vieras, me apoyarías. ¡No puede tomar una taza sin botar el resto!

- Con mi padre pasaba lo mismo. – Confesó sonriente y tomando de vez en cuando un largo sorbo de su café.- Mamá y yo jamás lo dejamos volver a entrar, después de que casi quemó la casa.

- Son un peligro vivo en la cocina.- Concedió la mujer.- ¿Y que es de tu familia querida? Ron no me ha mencionado nada.

- No hay mucho que decir tampoco. – Molly la miró confundida pero atenta.- Mi madre falleció en un accidente de auto que tuvimos hace un tiempo y mi padre esta en coma, en una clínica de Londres.

La señora Weasley consternada por la resiente confesión se tapó la boca con una mano y luego reaccionando a que seguramente eso no ayudaría mucho a la joven que la contemplaba con una mirada de "Lo se, pero estoy bien". Se decidió a hablar.

- Lo lamento mucho cariño, no sabia…

- No se preocupe, así pude saber que las cosas no duran para siempre.

- Algunas cosas si lo pueden ser, querida. – Molly tomó con sus manos –arrugadas por la edad- una de Hermione, para hacerla sentir que ella la apoyaba.

- Tal vez…

(*)(*)(*)(*)

Después de que descansó un poco y tendió perfectamente la cama en que Hermione había dormido, se decidió a bajar a desayunar, ya que su estomago rugía de hambre desde las 2 de la madrugada.

Bajó lentamente las escaleras bostezando un par de veces más de lo habitual, pero se detuvo en seco cuando escuchó la conversación que mantenía su madre con Hermione. Y lo que más le interesó fue lo casual y familiar que parecía estar la forma de hablar de ambas.

No quería interrumpirlas ni nada por el estilo, pero si no comía algo en los próximos dos segundos, tenía la preocupante sensación de que se desmayaría y rodaría por las escaleras. Su madre se asustaría y luego quizás que pasaría, no estaba seguro. Aunque de algo que realmente si lo estaba, es de que a Hermione no le importaría mucho, incluso tal vez desearía que se hubiera caído con mayor fuerza.

Dando la ultima vuelta en la escalera, antes de entrar en la cocina percibió que la antigua conversación de su madre con Hermione, había dado un repentino desvió a la relación que ella y él mantenían hace unas semanas. Se detuvo nuevamente y escuchó atentamente la conversación, mientras husmeaba medio escondido entre la cortina de la entrada a la cocina, logrando ver la posición de ambas mujeres.

- Se que lo que hizo anoche no estuvo bien querida, pero tienes que saber que jamás lo había visto más preocupado que cuando te trajo anoche a la casa. – Le confió, aun tomando sus manos. Hermione no dijo nada y volvió a tomar un trago de su taza de café. Molly apenada, volvió a intentarlo.- Puedo entender que estés furiosa con él, y que el hecho de que él no tenga una buena reputación de sus anteriores novias te de cierta inseguridad, pero yo que tu lo escucharía e intentaría calmar las cosas, aunque fuera con lentitud.

- Eso pensaba hacer, - Admitió intentando aparentar desinterés.- después de todo, no cualquier hombre trae a su novia completamente ebria a la casa de sus padres. – Molly sonrió complacida por el cambio que aparentemente había provocado en ella.- Y me disculpo por eso, yo no soy así, jamás me había pasado y no quiero que usted vaya a pensar que poco menos soy una alcohólica incontrolable…

- ¡Claro que no pienso eso de ti cariño! Y no tienes de que disculparte, el hecho de que hayan venido a visitarnos es maravilloso, aunque fuera por estas circunstancias.

Molly se levantó nuevamente, para sacar los tostados panes de el horno que comenzaban a dejar desprender un delicioso aroma mañanero.

- ¿Y como se ha comportado mi pequeño? – Ron que escuchaba aún escondido, arrugó las cejas y la nariz en una mueca de indignación.

- Si descartamos lo de anoche, bastante bien.

- Que bueno escucharlo. ¿Te ha dado mucho trabajo a la hora de comer?

- No mucho la verdad, tenemos eso bastante controlado.- Molly pareció no entender.- Robert, nuestro jefe, nos mantiene el departamento bastante abarrotado de comida e hicimos un plan de cocina, en el que cada uno se divide para cocinar día por medio.

- ¿Qué Ron hace que? No es posible cariño, Ron no sabe cocinar nada. Es como su padre cuando tiene que preparar algo para comer. ¡Ni si quiera puede hacerse el desayuno solo!

- ¿No? – Molly negó ceñuda..- Pero… de hecho… ayer por la mañana me preparó el desayuno, y tengo que confesarle que no estaba para nada mal.

La señora Weasley detuvo sus quehaceres y dio media vuelta para fijarse si Hermione no le estaba haciendo algún tipo de broma, pero vió que no había ni el mínimo rastro de sarcasmo en su rostro. Abrió y cerró la boca sin decir nada intentando buscar alguna respuesta verídica a toda esa declaración, y mientras lo hacía pudo notar a su pelirrojo hijo escondido tras la cortina y con clara apariencia de fisgón.

– Tengo que confesarte cielo, que no te hubiera creído, si no estuvieras aquí FRENTE A MÍ diciéndome cosas, como que mi hijo NO puede evitar ESCUCHAR TRAS LAS PUERTAS… - Expuso con mayor fuerza en ciertas partes. Ron entendió su señal y aparentó recién llegar. Mientras Hermione, completamente confundida, intentaba entender lo ultimo.- ¡Oh! ¡Buenos días querido! Que bueno que llegas, el pan ya esta listo y por su puesto la compañía también.

Su madre le sonrió con aparente dulzura frente a Hermione, pero él sabía que estaba muy enojada y quizás con lo reciente, más aún.

- Buenos días Mamá. Tengo bastante hambre… ¿Y tu Hermione? – Ella alzó la vista, con la taza en sus manos, mirándolo con un rencor bastante falso. De pronto comprendió las recientes palabras de la madre de Ron y negó ligeramente con los ojos entrecerrados.- Lamentable, mi madre hace el mejor pan amasado del mundo.

- Es comprensible que Hermione no deseé comer nada, al contrario de ti que cada vez haces mas desastres ¡Ronald Weasley! ¡¿Cómo demonios se te ocurrió ir a esa fiesta? – El antiguo tono de ternura en su madre había desaparecido, y la jaqueca de Hermione parecía haberse evaporado, porque al contrario de sufrir con los gritos de su madre, sonreía.- ¿Piensas seguir causando tanto escándalo? ¡Pensé que había quedado claro con la conversación que tuvimos con tu padre! ¡Sabías que esa fiesta el año pasado había causado grandes problemas en tu vida y sin importarte nada volviste a ir! ¿Qué tienes en la cabeza RONALD? ¿Aire? – Hermione aguantaba las ganas de reírse del rostro sonrojado del pelirrojo.- ¡Y como si fuera poco provocas que dos personas se embriaguen!

¿Dos personas?, pensó Hermione y como si Ron pudiera leer su mente pregunto.

- ¿Cuáles dos personas?

- ¡NO ME INTERRUMPAS RONALD BILLIUS WEASLEY! – El pelirrojo se silencio al instante y siguió escuchando a su madre, aunque más desconcentrado.- ¿Pero que ocurre contigo? ¿Iras a hacer caso alguna vez en tu vida? ¡Estamos a semanas de la boda de tu hermana y tu lo único que logras son más escándalos! ¿Qué acaso no comprendes la gravedad de las cosas?... Si continuas así, arruinaras tu carrera hijo – Ron sintió como su madre comenzaba a dejar de lado el enojo y mostrar su lado realmente preocupado.- Y sé cuanto has trabajado por esto, es por eso que te lo pido. Si no, decidiremos por ti y dejaras de lado todo esto del modelaje. ¿Me has entendido?

Asintió poniéndose de pie, abrazo a su madre, que a pesar de seguir molesta, lo recibió muy a gusto. Miró a Hermione por sobre el hombro de su madre e intentó entender el gesto de su rostro. Ella parecía tener una mezcla de curiosidad y ternura que a éll lo desconcertó bastante. Hubo un corto silencio que no pareció preocupar a nadie. Pero antes de que cualquiera de los tres se atreviera a decir algo, el teléfono resonó en la sala de estar. Molly contestó, mientras Ron y Hermione permanecían en la cocina, ambos callados.

- ¿Alo? ¿Quién habla?

- Soy Ginny, mamá.

- ¡Oh! ¡Hola cariño! ¿Cómo has estado?

- Muy bien ¿y tu?

- Bien, aquí con Ron y Hermione

- ¿Y papá? – Preguntó la pelirroja como si nada, sin tomarle mucha atención a la respuesta de su madre, pero confirmando sus sospechas.

- Tu padre también, pero salió temprano al trabajo.

- Como siempre – Confirmó la pelirroja.- Te llamaba porque necesito tu ayuda en algunos preparativos para la boda. Harry pasara por ti, si no me equivoco debe estar por llegar ya.

- ¿Qué? ¡Pero Ginny! ¡Ni siquiera me he arreglado!

- Eso da igual, siempre te vez bien.

- Me halagas cariño, pero no creo que pueda tan rápido.

- ¡Vamos! Eres parte importante de mi boda y te quiero conmigo en todas las decisiones.

- Pero Ginny querida, no…

- Nada de peros, te espero. Y ni si te ocurra decirle a Harry que no, porque sino iré yo misma a buscarte. Te quiero mami, adiós.

Sin dejarla responder nada, cortó. Molly totalmente exasperada pensando en que se pondría, caminó rápido a la cocina para informarles a Hermione y Ron que debía salir.

- No les importa que los deje solos ¿cierto?

- No para na…

- ¡Cielos! – Exclamó Hermione, tomándose la cabeza.- ¿Qué hora es? ¡Robert nos matara!

- ¿Qué Robert que?... ¡OH! ¡Mierda! – Gritó, para horror de su madre que lo escuchaba con los ojos como platos.

- ¡Cielos santos! ¡Controla tu vocabulario Ronald!

- Lo lamento. ¡Tenemos que irnos ya!

- También yo, Ginny me necesita y Harry debe estar por llegar. ¿Podrías hacerlo pasar tú, Ron? – El pelirrojo asintió y Molly desapareció escaleras arriba hacia su habitación, que compartía con su marido Arthur Weasley.

El pelirrojo y la castaña se miraron buscando alguna salida para poder llegar rápido al penthouse y cambiarse, así luego ir a la oficina de Record Magic, donde seguramente los esperarían unos cuantos dirigentes del proyecto, que no aprobarían de ninguna manera el atraso injustificado.

- ¿Qué pasa si llamamos a Sirius nuevamente?

- No lo creo, el pobre debe estar descansando. Con lo de ayer… ya sabes…

- Tienes razón. ¿Y Remus?

- Sirius me dijo que esta en Francia, acompañando a un director de la campaña.

- ¿Porque no le pedimos a Harry? Mamá dijo que viene a buscarla, podríamos preguntarle – Cuestionó el pelirrojo dándole una solución.

Unos pasos resanaron en el piso de la sala, para luego terminar en la entrada de la cocina.

- ¿Preguntarle a Harry que? – Indagó él mismo, sonriéndoles.

Ron y Hermione se sorprendieron, ninguno dijo nada. Aunque el pelirrojo después de un par de minutos en silencio, solo atino a preguntarle una cosa.

- ¿Cómo entraste?

- Ginny me pasó sus llaves. Por cierto, les manda saludos a los dos.

- ¿Qué? ¿Cómo sabe que estamos aquí? – Preguntó Hermione, adelantándose al pelirrojo.

- No lo se, dijo que posiblemente debido a la fiestesita que tuvieron ayer, Ron recurriría a su madre. – Ambos completamente confundidos se miraron como quien intenta descubrir un asesinato. Él se encogió de hombres. - ¿Y que querían preguntarme?

- ¿Qué? ¡Oh! ¿Podrías pasar a dejarnos al edificio? – Preguntó Hermione con prisa.

- Claro, no hay problema. Pero tiene que ser rápido, Ginny nos espera en una florería.

Al cabo de diez minutos, estaban los cuatro en el auto de Harry, que haría una desviación al edificio en el cual residían Ron y Hermione. La señora Weasley y Harry, hablaban de temas de la boda alegremente, comentando sus suposiciones y lo que deseaban que ocurriera. El otro par, no hablaba de nada en particular, del clima y de que posiblemente en los diarios saldría algo importante de ellos.

- Espero que no sea algo tan… ya sabes… sería mi culpa, y no me perdonaría que te culparan a ti.- Admitió sonrojada, por su comportamiento de la noche anterior.- Se que debido a tus precedentes te culparan por todo.

- No serías la única culpable Hermione, yo provoque esto nuevamente.

- No te culpes por esto, yo no tendría porque haberme comportado de esa manera. De todas maneras, no somos nada.

Ron nunca pensó que esas palabras le dolieran tanto. Era verdad, no eran más que compañeros de trabajo y por mucho que deseara que las cosas fueran diferentes, seguramente había arruinado todas sus posibilidades la noche anterior, con el espectáculo con Cho.

- Yo me ocupare de cambiar eso – Susurró firmemente, mirándola a esos castaños ojos que desprendían dolor.

Hermione había escuchado perfectamente, y por más que quisiera apartar la mirada de esos penetrantes ojos azules, no podía. ¡No lo conseguía! ¡Por todos los endiablados demonios! Si ese pelirrojo seguía mirándola de esa manera, la batalla estaría ganada en menos de lo que decía "Record Magic".

Harry que escuchaba atentamente como la señora Weasley le explicaba que no podían dejar de tomar clases de baile, pues era un momento extremadamente importante para ellos y no debían equivocarse en nada, los observó por el espejo retrovisor, y le sorprendió la mirada que tenía Hermione. Tendría que hablar seriamente con Ron, el no permitiría que la dañara de alguna manera.

Después de dar una ultima vuelta por la angosta calle de "los penthouse Clarice", se hizo presente, y con ellos la multitud de periodistas. Ron y Hermione le agradecieron a Harry, que a pesar de todo el jolgorio, se hizo espacio para dejarlos lo más cerca de la entrada. La señora Weasley y el pronto esposo de Ginny, se despidieron con una señal de mano y desaparecieron caminó hasta donde Ginny seguramente los esperaba.

Los modelos por su parte, entraron con dificultad. Una sorprendente pregunta sobre su familia, descolocó al pelirrojo de su caminata acelerada, pero aun así siguió.

Ludo, que esperaba fielmente en el mesón principal les informo que los periodistas estaban desde altas horas de la noche ahí, esperando su llegada, que nunca sucedió.

- Preferimos ir donde mi familia, para evitar escándalos.

- Que bueno que lo hicieron, porque como le dije los esperan desde largo rato. Yo pienso que buscaban que ustedes llegaran ebrios o algo relacionado, para crearles un escándalo.

- Ya nos ves. Completamente sobrios. – Indicó el pelirrojo tomando la mano de Hermione que no parecía muy convencida.

- Es lo que yo decía. ¿Cómo pueden inventar tantas cosas sobre ustedes?

- Estamos acostumbrados.- Confesó ladeando una sonrisa.- Ya tenemos que irnos, o llegaremos tarde al trabajo.

- Claro, claro. Adelante, yo intentare hacerles un camino para que salgan rápido. Aunque… ¡Espere! - Lo detuvo el portero.- ¿Por qué no se va mejor por el estacionamiento? Así nadie los molestara a la salida.

Ron pareció meditarlo.

- De acuerdo. Buena idea. Gracias Ludo.

Subieron en el ascensor lo más rápido que este se lo permitió y cuando estuvieron en la puerta Hermione abrió con su llave. Ron avanzo rápidamente hasta la sala de estar, tomó el control e iba a presionar el botón de encender, cuando Hermione se apresuro hasta llegar a su lado, el pelirrojo intentó explicarle.

- Voy a ver en la tele, a ver a que se referían con…

- ¡No! – Negó Hermione quitándole el control de sus manos.- Ve a cambiarte, necesitamos llegar lo antes posible, o sino tendremos problemas.

- Pero Hermione, ese periodista dijo que…

- Da igual lo que haya dicho, ve a cambiarte o yo t…

- ¿O que? ¿Me vas a cambiar tú la ropa? Por que si es así acepto inmediatamente. – Ron puso su cara picara y abrió los brazos invitándola a que hiciera lo predicho, pero más que acercarse, Hermione se alejo diciéndole solo una cosa.

- Ve donde Cho y pídele que te ayude con eso.

Meditó una a una la respuesta de la chica. No era algo que se dijera con normalidad, a menos que… ¡Estuviera celosa! ¡Si! ¡Hermione parecía estar celosa! Sonrió de oreja a oreja, apretando el puño de su mano derecha, aguantando las ganas de gritar de felicidad. Aun tenía una oportunidad, aún la tenia. Continuando con su sonrisa, se adentró en su habitación para cambiarse de ropa velozmente. No alcanzaba a darse una ducha, por más que lo deseara. Asique solo se vistió con algo ligero que le diera comodidad, para enfrentar a esos dirigentes del proyecto, que los esperaban ya en las oficinas del trabajo.

(*)(*)(*)(*)

Hermione por su lado, buscaba exasperada algo que la hiciera ver casual, pero elegante y para su desgracia, nada parecía quedarle bien esa mañana. Sacó uno de los vestidos primaverales de su ropero y lo convino con unos lindos tacos blancos. Se cepillo un poco el pelo, se maquillo un poco más y se cepillo los dientes, dejando todo rastro de alcohol fuera de su cuerpo. Efectivamente el café de Molly le había controlado el malestar de cabeza, aunque no del todo. Suspiro cansada, porque deseaba con todas sus fuerzas tomarse una ducha y dejar atrás la noche pasada.

Unos golpes en su puerta le advirtieron que ya era hora de salir o si no realmente sufrirían las consecuencias de una noche de descontrol.

- ¡Ya voy Ron! ¡Deja De golpear de esa forma! – Gritó enojada, pero los golpes siguieron, y con mayor insistencia.- ¡Ron! ¡Diablos! ¡Ya basta!

Caminó hasta la puerta y la abrió de golpe, viendo al pelirrojo apoyado sobre el marco de la puerta en una posición de coquetería.

- Ya es hora de irnos…

- ¿Cuál es el objetivo de golpear la puerta de esa manera? Entiendo perfectamente que tengamos que irnos rápido. Y no soy sorda para tu información.

- ¿Entonces porque no habrías?

- Porque simplemente no quería verte la cara.

- Lo siento por ti, porque vas a tener que soportarla por los 11 meses que faltan. – Hermione entrecerró los ojos mirándolo con reproche.- Yo por mi lado, estoy más que feliz de poder admirar tu belleza por tanto tiempo.

- Bien por ti, mal por mí. Siempre lo mismo ¿no?

Dejó que Hermione pasara por su lado sin decirle ni una palabra. Ella estaba sentida, y él comprendía perfectamente, pero no podía dejar de maldecirse internamente por que todo hubiera terminado para ellos de esa forma. Había estado tan cerca de probar sus labios nuevamente y por la culpa de su ex novia todo se había ido por el drenaje.

- ¡Vamos Ron! – Gritó la castaña en la puerta.- ¡No pienso seguir esperándote! ¡Me iré sola!

El pelirrojo asustado por eso, corrió hasta donde ella, deteniendo el ascensor justo a tiempo.

- ¡Eso si que no! Te vas conmigo y no quiero más escándalos.

- ¿Más escándalos? ¿Es esto un reproche?

- Claro que no, solo te decía que no quiero que nos llevemos mal.

- ¿No quieres? ¿O te molesta que no caiga como todas las otras en tus garras?

- ¿Qué? – Exclamó extrañado.- Hermione… lo único que quiero es que podamos seguir llevándonos tan bien como lo hacíamos antes de que ocurriera lo de anoche…

- Lamento decirte que las cosas no pueden ser como eran antes.

- No lo creo, y si tengo que ir hasta el fin del mundo para que me vuelvas a hablar de esa manera tan linda como lo hacías hace unos días, lo hare.

- ¡Mírate! Eres todo un profesional de la mentira, incluso también tienes un aire de poeta. ¿No te lo han dicho?

Ron entrecerró los ojos desconcertado.

- ¿Por qué insistes en tratarme así?

La castaña chasqueo la lengua y rodó los ojos, restándole importancia a las palabras del pelirrojo. Ella no dijo nada más y espero a que Ron volviera a cerrar la puerta del penthouse y luego volviera al ascensor para bajar al estacionamiento por el auto. Hermione que solo una vez había visto el auto de Ron, se acercó rápidamente para entrar en el auto del copiloto sin prestar atención al acto de caballerismo que el joven le ofrecía, al abrir la puerta. Luego de esto, cambio de lado para entrar en su asiento de chofer y prendió el motor, sin dejar de prestar completa atención a las facciones de la castaña, que seguían tristes.

En el viaje al trabajo Ron le hizo un par de preguntas, pero ella no le respondió a nada, ignorándolo olímpicamente.

- ¿Enserio piensas que no podremos llevarnos bien?

No obtuvo respuesta, y después de algunos minutos, en los que espero conseguir alguna palabra, volvió a hacerle una pregunta.

- ¿Estas enojada? – El silencio se mantuvo.- Lo tomare como un sí.

Después de retroceder en el estacionamiento, dio una vuelta para salir del edificio. En la entrada nadie pareció percibir que desaparecían en un lujoso auto. Al menos hasta que ya estuvieron lejos del alcance de los periodistas.

- ¿Por qué estas enojada? – Preguntó intentando sacarle alguna respuesta, a través del enojo.- ¿Vas a seguir sin hablarme por el resto del camino? – Inquirió en un nuevo intento.- Sabes que me duele tu indiferencia.

Pues te la mereces, pensó la chica.

- Tiene todo esto que ver con lo que ocurrió anoche ¿cierto?

¡Noooo! Es por lo que paso con la reina victoria en la cena de anoche, pensó con sarcasmo.

- ¿Me perdonaras en algún momento? – Preguntó con cara de perrito degollado.

- Si te callas, lo pensare. – Respondió al fin, lanzándole una mirada de indiferencia, y luego desviando la mirada al camino.

Ron sonrió satisfecho, a pesar de que ella solo lo decía para hacerlo callar, sentía que ella quería perdonarlo.

En la entrada de Record Magic, todo fue apurado. Ron y Hermione no aguardaron a que las personas se arremolinaran a su lado. Se apresuraron en tomar el ascensor y llegaron al piso correspondiente. Caminaron por los pasillos hasta llegar a la gran oficina de Robert, la secretaría de este, les indico que pasaran, advirtiéndole que llevaban bastante tiempo esperándolos. Hermione entró primero, sonriéndoles para relajar el ambiente. Sorprendentemente no parecían estar enojados, pues Robert le devolvió la sonrisa con aparente satisfacción.

- Buenos días – Saludó la chica, tomando asiento junto a Ron.

- Buenos días. – Respondió Robert, levantándose de su asiento, en el preciso instante en que ellos se sentaron.

- Lamentamos mucho la demora, pero las cosas se complicaron. – Agregó Ron.

- Lo sabemos.- Declaró Malfoy, entrelazando sus manos sobre la mesa.- Y de eso, es también algo que queremos hablar en esta reunión matutina.

- Como dice Malfoy, hay varias cosas que debemos conversar.- Ron y Hermione prestaron mucha atención a lo que tal vez sería otra regaño. No tenía el rostro enojado, pero si serio.- Comenzaremos con esto.– Una chica delgada y un poco ojerosa, coloco dos periódicos sobre la mesa, justo frente a ellos.- Supongo que ya han visto las portadas ¿no? – El pelirrojo y la castaña, negaron ligeramente y comenzaron a leer las portadas de los diario principales de Londres.


"Una noche de sorpresas para Ron Weasley y Hermione Granger"

La pareja dorada del momento, ya esta nuevamente dando de que hablar. Aunque no por un escándalo, sino por su sorprendente actitud frente a los medios. Ronald Weasley, el que fue hace tan solo unas semanas el mayor criticado de la farándula, se ha convertido en un novio responsable y preocupado con su ahora novia, Hermione Granger, la respetable modelo inglesa, y todo esto, podemos verlo debido a su sorprendente actitud la noche pasada en la prestigiosa fiesta de Hollywood.

Como la gran cantidad de prensa que esperaba en el lugar de la fiesta, pudimos notar que la actitud seria y apagada que había entre esta pareja días atrás, era totalmente diferente ahora. Ya que los modelos se mostraron muy cariñosos y confidentes en la alfombra roja. Desde un principio se puedo notar lo acaramelados que se comportaban, ya que él como todo caballero la ayudo a bajar del auto y luego la cortejo por todo el recorrido a través de la extensa caminata. Luego de esto, posaron juntos para todos aquellos que pidieron una foto, aunque sin dar ni la más minima declaración.

Después de darse el tiempo correspondiente, ingresaron como dos enamorados ha la fiesta sin separarse en ningún momento. Pero las cosas fueron diferentes dentro del local, de acuerdo a una fuente interna que logró entrar a la prestigiosa fiesta.

La fiesta paso lentamente para este par que no evitó mostrar todo su carió en un sensual baile, al que la mayoría aplaudió, pero todo esto se vio repentinamente interrumpido por la ex novia del joven Weasley, Cho Chang. Aparentemente la mujer interrumpió lo que hubiera sido el mayor beso presenciado por las estrellas de Hollywood. Luego de esto la señorita Granger se vio obligada a dejarlos a solas, y poco se supo de ella hasta el final de la velada. Pero lo que si sorprendió a todos, fue que la ex chica del casanova le robó un beso, que fue poco aprovechado por Ronald, que solo salio en busca de su amada. Pero esto no fue todo, ya que a la hora de termino se vio a el pelirrojo saliendo con su novia en brazos. La prensa no pudo acudir a ellos, ya que en ese momento el hermano de Ron, Charlie Weasley, salió en evidente estado de ebriedad, causando el alboroto de los medios. El joven ebrio, no dio declaraciones y desapareció en su auto manejado por un chofer. La pareja dorada tampoco dio declaraciones, en su rápida salida.

Y ahora solo hay una cosa que pensamos, Ronald Weasley ha dejado sus andanzas, para dedicarse a su bella novia toda la atención que anteriormente tenía en las fiestas y los escándalos. Todo seguramente por el amor que siente esta joven pareja. En contraste, Charlie Weasley, tendrá muchas cosas que aclarar no solo con la prensa, sino también con su familia.

Picture's Time


"Escandalo Weasley"

La pareja dorada del momento, asistió con puntualidad a la fiesta más prestigiosa de Hollywood, luciendo atuendos completamente acertados.

En un principio salieron de el auto lujosos que siempre los transporta a todos lados, saludaron a sus fans que los esperaban a las afueras del local y posaron en la alfombra roja sin reparo alguno en mostrar lo acaramelados que estaban, haciéndose confidencias en plena gala. Aunque claro, sin demostrar con besos -como les rogaba la prensa-, su incondicionable amor, que fue admitido en plena rueda de prensa, en un prestigioso hotel.

Los dos no quisieron dar declaraciones ante las insistentes preguntas que les hacían, dándoles solo un saludo de mano y otro que algún guiño. Luego de posar un rato, entraron en el local que estaba preparado para recibir a los más importantes integrantes de la farándula europea, incluyendo a esta pareja tan famosa.

La duda se implantó luego de que a altas horas de la madrugada se les viera salir en encubierto, tras el escándalo que el hermano de Ron, Charlie, estaba provocando. El increíble problema fue que se emborrachara, provocando un gran griterío a la salida del lugar.

Aparentemente los roles en la familia Weasley, han cambiado considerablemente. ¿Será que esta familia no puede estar fuera de los escándalos?

Otros claramente piensas que Hermione, la bella novia de Ron, provocaría estas supuestas discusiones y descontroles en ambos pelirrojos.

Solo nos quedara esperar, para saber que dice la pareja sobre todas estas especulaciones.

Gossip News


- Al contrario de lo que pudieran pensar sobre todos estos rumores. – Comenzó diciendo Edward Newton, subdirector.- Más que causarnos desastres, a significado un aumento significante en los seguidores.

- La pagina que hicimos para promocionar la línea de ropa, ha aumentado considerablemente en visitantes. Llegando incluso a dejarnos como una de las paginas más visitadas en la red.- Agregó el diseñador, de toda la campaña.

Ron y Hermione que se mantenían aún en silencio, se miraron entre si completamente confundidos. No esperaban que el gran alboroto de ayer causara tanta sensación. Incluso ellos estaban preparados para pedir disculpas y aceptar un posible despido.

- ¡Esperen, esperen! – Exclamó el pelirrojo, al fin alzando la voz.- ¿Quieren decir que todo esto ayudo en publicidad para el proyecto?

- Así es. – Confirmó Robert, dando un par de vueltas en la sala.- Y créeme que nunca pensé decirte lo siguiente, pero… -Tomó aire y luego lo soltó con fuerza.-tienes permiso para salir a tus fiestas… ¡pero! – Se detuvo, alzando un dedo de forma amenazante.- Con mucha precaución y disciplina. Que los vean como jóvenes responsables, pero que saben divertirse.

- ¿Me estas dando permiso de ir a mis fiestas? – Preguntó el pelirrojo más que incrédulo, y con la extraña sensación que le estaban tomando el pelo.

- Sí, Ron.

- ¿Salir en la noche y en los diarios?

- Eso dije.

- ¿Con Hermione? ¿En las noches?

- Sí.

- ¿El mundo se ha vuelto loco? – Exclamó preocupado, llevándose una mano a la cabeza.- Si es una broma, no me parece para nada gracioso.

- ¿Por qué habríamos de hacerte una broma así?

- No lo se, ¡te repito que el mundo se ha vuelto loco!

- Ron, es obvio que ellos tienen confianza en nosotros y en que haremos muy bien nuestro trabajo, aparentando naturalidad.- Opinó la chica, tomando ligeramente el brazo del pelirrojo.

El resto de los dirigentes asintieron.

- Lo segundo, que nos reúne en este lugar, es que ya tenemos fijada la fecha de la próxima sesión de fotos y será expresamente mañana.

- ¿Mañana? – Robert asintió.- ¿Dónde?

- Ha eso es lo que quería llegar. Estaba vez no será aquí en Record Magic, sino en una residencia cerca del exclusivo barrio Primrose Hill, bastante grande y perfecta para esta ocasión. Los quiero después de almuerzo, a eso de las 2 P.M y no más retrasos por favor.

El resto de la junta se la pasaron felicitando a los modelos por su excelente conducta frente a la prensa y pidiéndoles que les explicaran que había ocurrido realmente en esa fiesta. Ellos les relataron la mayor parte, evitando los sentimientos que comenzaban a sentir entre ellos y la situación de Hermione ebria, encubriéndolo con que ella estaba muy cansada y a eso se debí su actitud de llevarla en brazos.

Salieron de Record Magic, volviendo al auto de Ron en aparente tranquilidad entre ellos. Pero las cosas estaban lejos de estar tranquilas.

- ¿Puedes creerlo? ¡Me están dejando ir a las fiestas más escandalosas de todo Londres!

- No pensaras andar de parranda nuevamente ¿cierto? – Ron no negó nada, por ello Hermione se intranquilizo.- Debes estar bromeando… ¿Quieres arruinar lo que ya has hecho? ¡Tu mismo leíste esa noticia Ron! Piensas que has cambiado y que posiblemente eso ayude a tu carrera.

- Piensan que tú me has cambiado… y en parte es verdad. - Admitió para sorpresa de la castaña, que lo miró fijamente mientras el manejaba tranquilamente en dirección al penthouse.- No he podido admitirme ni a mi mismo que tu me has ayudado en todo Hermione, y ahora que me doy cuenta de lo que hizo Charlie anoche, todo tiene sentido.

- ¿Qué tiene sentido Ron?

- Charlie no ha tomado más de un vaso de vino en toda su vida, es imposible que se haya emborrachado. - Hermione lo miró ceñuda.- Cuando salíamos… bueno cuando te saque de la fiesta, una persona se interpuso frente a los periodistas y como si fuera planeado, todos se lanzaron contra él. No pude divisar quien era, pero si vi que tenía el cabello pelirrojo. ¡Nunca me llegue a imaginar que podía ser Charlie! ¿Lo creerías tú, después de todo lo que hizo?

- No, supongo que no.

El silencio volvió a reinar en el auto, pero ninguno se decidió a romperlo, por lo menos hasta que llegaron al edificio. Para bien de ellos, los periodistas no se dieron cuenta de que llegaban, asique apenas el auto estuvo estacionado todo pareció volver a estar en tranquilidad. Aunque algo debió suceder para que Hermione caminara rápidamente lejos de ese pelirrojo que la tenía más que confundida.

Ron sorprendido por la actitud de la chica, cerró el auto y la siguió lo más rápido que pudo. No la alcanzó en el ascensor, asique decidió subir las escaleras corriendo, pero ni siquiera así lo logro.

La puerta del penthouse había sido recién cerrada y si no hubiera sido por su destreza a la hora de abrir una puerta, no hubiera logrado entrar, pues Hermione estaba decidida a cerrar con todas las llaves para detenerlo.

- ¡Hermione! ¿Qué te ocurre? – Preguntó entrando por la puerta, que ella intentaba cerrar. Ella no dijo nada, solo se puso las manos en la cabeza y caminó hasta el salón, dejando que el pelirrojo entrara. - ¿Qué te esta sucediendo Hermione? ¡Por favor Dime!

- ¡NO LO SE! – Gritó desesperada.- ¡No lo se! ¡No se que me ocurre! ¡No se porque todo lo que creía imposible ahora se siente tan cerca! ¡No se como puedo creer en tus palabras después de todo lo has hecho! ¡No se porque me confundes! ¡No se Ron! ¡NO SE!

- Hermione, tranquilízate… ¿Estas confundida? ¿Sientes algo por mí?

Hermione fijó su mirada en él, sintiendo como todo su cuerpo temblaba.

- ¡Ya no se que pensar! – Gritó finalmente.- ¡No se en que creer!

- Créeme a mí.

- ¡No puedo! ¡No puedo si te sigues comportando como un completo idiota que besa a la que le pongan enfrente!

- ¡Yo no hago eso! ¡Fue solo anoche! No volverá a ocurrir.

- ¿Cuántas veces le has dicho eso a alguien?

- Hermione por favor…

- ¡Dime! ¡Cuéntame cuantas veces has mentido para meter a una mujer a tu cama!

- ¡Eso es parte del pasado! ¡Además no soy perfecto Hermione! ¡Nadie lo es! Tal vez tu te acercas mucho, pero el resto no… ¡Nunca fui el galán adolescente! ¡Jamás fui el favorito en nada! ¡Nunca en la vida pude ser lo que realmente quería! Y ahora que tengo cerca algo que parece tan perfecto, y que produce tantos descontroles en mi, no quiero perderlo.

- ¿Tu fama? ¿Tu nueva faceta de conquistador? ¡Que! ¡¿Qué es tan perfecto para que reacciones te comportes de esa manera?

- ¡TÚ! – Gritó.- ¡No se que hacer para hacer lo correcto! ¡No se que hacer para ser la persona que tu desees! ¡No se que hacer para tenerte a ti!

Hermione desconcertada con sus confesiones, se quedó quieta mirándolo fijamente, y sintiendo como una extraña sensación de satisfacción comenzaba a recorrer su cuerpo. Sonrió levemente.

Ron tomó una de las manos de la castaña y la acercó hasta ponerla en su pecho, ella no entendía esa actitud e intentó soltar sus manos, pero el pelirrojo la jaló ligeramente para acercarla más. Puso su otra mano sobre la de Hermione que descansaba en su musculoso pecho.

- ¿Puedes sentirlo?

- ¿Qué? ¿Tu mano aplastando la mía? – Preguntó con ironía.

- No, esto. - Ron negó sonriendo, pero luego la presionó un poco más y Hermione lo entendió.- Mi corazón latiendo fuerte por ti.

Tragó saliva, sintiéndose débil y derrotada, próxima a lo que sería sin duda algo que ambos deseaban. Ron se acercó lentamente, ella retrocedió instintivamente, sabiendo que en poco camino más, quedaría atrapada entre Ron y la helada pared. Y específicamente así era, pero ninguno quiso detenerse a sabiendas de que las cosas se complicarían más. Segundos después la pared la detuvo y Ron aprovechando su desconcentración se acercó lo suficiente como para rosar su cuerpo con el de ella. Sus respiraciones eran irregulares y expectantes. Había nerviosismo, desesperación y sobre todo… amor.

Hermione tomó aire y contuvo la respiración unos segundos antes de que el pelirrojo sin más se lanzara a sus labios. Ambos sonrieron al fin, sintiendo los dulces labios del otro luchar y sus alientos calidos. La castaña comenzó lentamente a subir sus manos por el cuerpo del pelirrojo, hasta ubicarlas en su cuello, él torpemente las puso sobre su menuda cintura. Ambos se movían a un compás tan placentero, que no evitaron soltar un par de gemidos de satisfacción y completa rendición.

Ron al verse saciado por los besos de ella, recorrió más la cintura de Hermione, rodeándola y descubriendo esas curvas que jamás creyó posible sentir. Se apoyó más en el cuerpo de la castaña, que al verse pegada a la pared húmeda por la reciente lluvia que había comenzado hace bastante rato, soltó su agarre desde el cuello del pelirrojo y con intensidad lo tomó por la camisa apegándose a él con deseo y entrega.

Era impresionante como la temperatura había subido y el deseo se apoderaba de ellos. Las caricias comenzaron poco a poco a subir de nivel y el beso se vio interrumpido un par de veces, para permitirles respirar lo suficiente, como para seguir aumentando el grado de placer. Ron recorría con miedo el cuerpo de la chica, por temor a que se arrepintiera de cometer semejantes actos, y además por miedo de él mismo a fracasar y perder algo, corrección… alguien que se había convertido prácticamente en la razón de su diario vivir.

Hermione completamente perdida en sentir a Ron tan cerca suyo y apoderándose de ella, con cada caricia y beso, soltaba de vez en cuando unos suspiros.

Para ambos ya casi eran incontrolables las ganas de sentirse el uno al otro. Querían más…

Ron detuvo el que sería el quinto besó apasionado, para decender lentamente del lóbulo de su oreja, hasta su tan apetecible cuello blanquecino. Ella sintió las manos de Ron nuevamente decender a su cadera y llegar hasta algo que parecía tener rato de investigación para sus manos. Luego percibió como el cierre de su vestido comenzaba a decender con una lentitud tormentosa, mientras el pelirrojo seguía besando ferozmente su cuello, clavícula y hombros…

- No, Ron… detente. – Dijo con voz sofocada sujetando su vestido, que comenzaba a resbalarse.- No… podemos… no… no así.

- No me… ¿no me deseas…tanto como yo… a ti? – Preguntó con voz jadeante y respirando entrecortadamente. La observó sonriendo, a pesar de la detención.

- No es eso. – Admitió sonrojada. Ron pensó que era lo más bello que había visto, teniéndola ahí, atrapada, sofocada y con la ropa a medio poner.- Es solo que… quiero que… vayamos lentamente… paso a paso.

- Estoy dispuesto a todo por ti. – Sujetó con sus grandes manos el pequeño rostro abochornado de Hermione y luego le sonrió sinceramente.- No sabes cuanto te he deseado todas estas noches.

- Ron… - Lo reprendió ella suavemente, sonriendo.- Quiero que empecemos de cero…

- ¿Quieres olvidarme tan rápido?

- No seas tonto, solo quiero comenzar como realmente se debe hacer. No como lo hicimos.- El pelirrojo ladeo una sonrisa picara y levanto una ceja sugestiva. Ella entendió que el recordaba su primer encuentro en ese ascensor.- Exacto. No de esa forma. Sino como sucede normalmente.

- De acuerdo, entonces… - Se alejó un poco de las castaña y se abotonó la camisa, que hace unos segundos atrás la chica había desabrochado con sorprendente rapidez. La miró, mordiéndose el labio y sonriendo nuevamente.- Mucho gusto, soy Ronald Weasley. Tu compañero en toda esta farsa, que espero pronto se convierta en algo real.

Hermione rió divertida, y sujetándose con una mano el vestido estrecho su mano.

- El gusto es mío, soy Hermione Granger.

- Me habían hablado bastante de ti, y creo que no te hacen justicia a lo bella que eres.

- Ron…

- Lo siento, pero es verdad. Y créeme, fue difícil resistirse… ya sabes.- Señaló con el rostro su vestido desabrochado.

Rieron sin entender el porque, aunque suponiendo que era por los nervios y la vergüenza de verse enfrentados a este tipo de situación. Ron se acercó y le robó un cortó beso que los hizo felices a los dos.

Ella sonrojada bajo la mira y mientras ideo un plan. Iba a aprovechar el momento para poner a prueba al pelirrojo.

- ¿Podrías hacerme un favor? – Puso la cara más inocente y alzo una ceja inquisidora. Él asintió embobado.- ¿Me subirías el cierre del vestido?

La primera impresión de él, fue sorpresa, pero luego fue desviada a pensamientos un tanto… lascivos.

- ¿Podría subirte otras cosas también?

- ¡Ron! – Exclamó ella escandalizada, pero satisfecha por su actitud.

- ¡De acuerdo! ¡De acuerdo! – Ella se volteó, dejando su espalda al descubierto ante ese pelirrojo que luchaba por controlarse, ante tanta belleza.- ¿Es esto una clase de castigo? ¿Vestirte como remienda de haberte desvestido tan rápido? – Hermione soltó una leve risita y se tomó el cabello de lado, para permitirle completo acceso a su espalda.- ¡Diablos! – Maldijo él en silencio, al ver que se podía notar el encaje de la ropa interior de Hermione, tanto en la parte superior, como en la inferior.

El trabajo al parecer le fue más difícil de lo esperado, debido a sus constantes intentos por no tocar la tentadora piel de toda su espalda y cierta parte un poco más abajo. Lentamente lo subió, intentando recordar cada peca y lunar que adornaba la hermosa espalda de Hermione. Ella al sentir los leves toques cerró los ojos, llenándose de esa placentera sensación de delicadeza.

Ron no pudo resistirse aunque fuera a tocar el más mínimo trozo de su espalda, y fue por ello que se acercó a ella aferrandola de la cintura y depositando un delicado y suave beso en donde iniciaba el cuello en la parte posterior. Hermione soltó un suspiro ahogado.

- Listo – Susurró él con voz sofocada y alejándose lo suficiente como para poder resistirse a cualquier otra cercanía.

- Gracias…

- Bueno… - Respondió él, colocando sus manos en los bolsillos delanteros.- ¿en que estábamos? ¡Ah, sí! Espero que te sientas cómoda en la sesión de fotos de mañana, y sobre todo, que me permitas a mí disfrutar de tu compañía el resto de esta tarde…

- Creo que será un gran placer.

- ¿Quieres ir a comer? Yo invito. Estoy muerto de hambre, y no tengo ganas de cocinar.- Se acercó para susurrarle algo al oído y luego alejarse como si nada.- Además, contigo besándome de esa manera, creo que aumentaron aún más.

- ¡Ron! ¡Cielos! – ¿Podía sonrojarse más de lo que estaba? – En el anterior caso… ¿Crees que podamos salir? ¿Con todos esos periodistas afueras?, se nos hará más que complicado.

- Mi vida ya es complicada… ¿Por qué no agregarle un poco más de complicación?

- ¿Te gustan los desafíos? – Curioseó ella extrañada.

- Me gustas tú…


Vaya, vaya... ¡Las cosas al fin cambian! ¿Podrá Ron convencer a Hermione de que con ella las cosas son diferentes? ¿Para que querrá Harry hablar con Ron? ¿Que sucederá con la sesión de fotos? ¿Y la boda de Ginny y Harry?

Todo esto y mucho más en el próximo capitulo...

¡Besos y Cariños para todos!

Nos vemos pronto...

PD: ¡Gracias por todo!