¡Hola mi bella gente!

No ha pasado mucho desde que he actualizado, y aquí me ven nuevamente un domingo, actualizando la historia para ustedes que iluminan mi vida. Ya me estoy poniendo sentimental… Pero bueno, así soy yo.

He vuelto con un nuevo capítulo, que espero otra vez les guste… y que más que nada, lo disfruten leyendo. Es un placer para mí escribir esta bella historia y más aún que sea de su agrado. Tengo varías cosas que informarles.

La primera, ¡es que he creado una portada para esta historia! Y espero puedan verla muy pronto en mi nuevo blog, en el cual espero seguir publicando imágenes y algunas otras cosas. Lo segundo, es que he creado varias cuentas para que podamos estar en contacto, tanto en el blog, como les comente, y también en Tumblr y por mi correo o por Msn (como ustedes lo llamen :D)

Y bueno eso, creo que exagere un poco al decir que tenía varias noticias xd, pero eso es. ¡Ha! También agradecerles porque estoy a 1 comentario ¡de llegar a los 100 reviews! ¿Es esto posible? ¿Realmente? ¡Es maravilloso! Y no hubiera sido posible, si no fuera por todo su apoyo. Los aprecio muchísimo y espero poder seguir leyendo sus hermoso comentarios. A los cuales responderé ahora:

- alwaysromionegrintson: ¡Hola! Que gusto verte aquí nuevamente. Quise dejar el capítulo en una parte importante, como lo es el admitir al fin que se gustan. Creí que me matarían si lo dejaba así, pero al parecer estuvo bien. No te equivocas nuevamente… por que aquí me tienes actualizando, en día domingo.

- paunieto: ¡Hola Pau! ¿Puedo decirte así? Bueno, lamento muchísimo dejarte en la parte más esperada, pero así es la vida. Injusta cuando menos lo queremos… Como tú me dices, creo que Molly y Hermione logran tener esa confianza que uno quisiera tener con su suegra ¿no? Xd Sobre Charlie, ya sabrás poco a poco… Harry… esperemos que eso sea. Yo también espero que dure arto, jajaja. Gracias a ustedes por leer, sin ustedes no sería nada :)

- grintdonandromionelove: ¡Hola! ¡Vaya! No esperaba causar tanta desesperación xd Jajajaj lamento provocar tu bipolaridad con mi fic, y te intentare calmar diciéndote que no ocurrirá nada malo, al menos por un tiempo. Oh al menos nada TAN malo… ñaca… ñaca… soy una persona mala, lo se. Y no tengo cura xd

Lavender aparecerá en su debido momento… ¿Por qué no le creen al pobre Charlie? Supongo que tengo gran culpa en eso, pero espero que puedan cambiar un poco con este capítulo que devela algo importante. ¡Dios! Tu si que sabes como

- fatty73: ¡Hola! Que bueno verte aquí, como siempre :) ¿Podemos robarnos de una vez a Ron? ¡De verdad, es demasiada la tentación! xd Espero que sigas leyendo… :) emocionar a una escritora aficionada xd ¿Enserio los recuerdas todos? Eso es algo tan maravilloso que sería imposible no agradecerte de todo corazón. Sobre la pelea, me inspire bastante en mis peleas xd PD: Lamento la novela de respuesta que te di yo xd, pero me encantan tus comentarios tan detallados :)

- INMARU: ¡Hola amiga! Gracias por tu excepcional fidelidad, pues aquí me tienes nuevamente. ¡Oh dios! Deben creer que soy una sicópata obsesionada con Ron y Hermione xd Pero así esperaba que fuera, ya que él debe aprender a esperar y eso es algo que solo Hermione puede hacerle entender. Este Charlie, tiene mucho que confesar y actuar, ¡así que prepárense chicas! ¡Me encanta tu nuevo lema! Xd PD: Lamento la tortura con ese pelirrojo bello, que gusto que a ti te guste. :)

- cece: ¡Hola! Es maravilloso que te haya gustado, y te entiendo, todas queremos que esta linda parejita siga por un buen tiempo. ¡Muchas Gracias a ti por leer! Espero verte aquí nuevamente :)

- nalia-san: ¡Hola! Que bueno leerte nuevamente aquí, y que bueno también que te gusto este capítulo. La cosa se puso caliente para estos dos, pero bueno, bastante tiempo que llevaban ya solitarios… xd ¡Muchisimas gracias! Espero estar haciendo bien mi trabajo :)

- FaBiOoOLa: ¡Hola! Que bueno leerte. Siento mucho ser la CASI causante de tu muerte xd Siento que hice un trabajo dejando el capítulo donde quedo ¿no? Lo se, lo se, soy una malvada, pero que puedo hacerte xd. Esperemos que esos terceros no se involucren en un buen tiempo. Sobre Harry y su conversación lo sabras en este capítulo, pero sobre la boda viene en el siguiente, que espero no se pierdan, ya que viene un momento muy importante para Ron y Hermione… PD: ¡Es maravilloso! ¿NO? ¡Aún no puedo creerlo! Muchísimas gracias a ti por tomarte el tiempo de leerla y dejar estos comentarios tan bellos :`)

- VremyaLuna: ¡Hola! Gracias a ti por volver :) ¡Ha! Si, yo también he leido la historia, ¡es maravillosa! Y debo confesarte que no pensé que se parecieran tanto, mi intención en ningún momento era copiarlo, pero como ya sabemos, los temas comienzan a faltar ya que hay muchísimos escritores aficionados tan creativos, que terminamos tarde o temprano escribiendo algo similar. Y admiró mucho la gran redacción de la autora. Este par ya necesitaba confesarse de una vez que se quieren, y esperemos que dure bastante xd ¡Muchas Gracias! ¡Tú también ten una buena semana ahora!

- yara weasley: ¡Hola! Nuevamente aquí. Que bueno que te guste la trama, la verdad es que es difícil encontrar algo novedosos para crear una historia, pues los temas comienzan a coparse. No hay de que agradecer por responder a tus hermosos reviews *-* La verdad es lo menos que puedo hacer por ustedes, que son increibles y con sus comentarios me animan a continuar. :)

¡Gracias! Lo siento mucho, si les di la lata respondiendo con mis enormes biblias xd

Quisiera pedirles un favor… ¿es posible? En los próximos comentarios –suponiendo que hayan xd- me gustaría que me dijeran sus nombres verdaderos, para poder saludarlas con más confianza, si es que quieren nada más. No me ofenderé si alguien decide omitirlo, lo entenderé claramente. Pero quiero saberlos…

¡Muchas Gracias nuevamente! ¡Espero verlos pronto! Y cariños a todos…


Capitulo 15: Quiero que confíes en mí

Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú… Me gustas tú…

Esa pequeña frase de tres palabras, resonaba desde hace bastante tiempo en su cabeza. Específicamente desde el momento en que cada uno se había ido a acostar.

¡Y es que era imposible pasar por alto algo así! Y menos aún si la tarde de ayer había sido una de las mejores de su vida.

Todo había sido muy especial. Ron la había invitado a comer –luego de su anterior previo encuentro- y de eso habían salido a caminar, hablando sobre ellos, de sus vidas antes de que sellaran el trato de esa farsa, de cómo se habían involucrado en el modelaje y cientos de otras cosas que no tenían tanta importancia como el Me gustas tú, de Ron. Hablando de él…

- ¿Se puede? – Preguntó una conocida voz, opacada levemente por los golpes que daba en la puerta. - ¿Hermione?

- ¡Sí! – Exclamó con entusiasmo. Luego de unos segundos se corrigió, respondiendo en un tono un poco menos interesado.- Digo… sí, claro, pasa.

- ¿Te desperté? – Indagó un tanto preocupado.

- No, de hecho. Ya pensaba en levantarme. – En vez de salir de la cama, se cubrió más con la frazada.- ¿Y para que me buscabas?

- Harry quiere hablar conmigo y supongo que no llegaré a almorzar. No quería dejarte sola, pero es urgente, según él.

- Esta bien, de todas maneras pensaba ir a visitar a mi padre antes de ir a la sesión de fotos. ¿Nos vemos allá?

- ¿No te molesta? Puedo pasar por ti antes de irme, si quieres. – Propuso esperanzado.

- No te preocupes, iré en mi auto. – No le sorprendió la respuesta, ya que sabía que Hermione era una mujer independiente y no le gustaba que la trataran como una niña.

- Esta bien. Nos vemos entonces. Abrígate que hace frió - Antes de cerrar la puerta, le hizo un guiño y dijo:- Por cierto, el desayuno te espera en la cocina.

Hermione nunca pensó que podría sentirse más dichosa, se alegró y espero a que la puerta del penthouse sonara al cerrarse y al fin se levantó, para ir a comer algo. Ya que eran exactamente las 11 de la mañana y su estomago rugía por comida.

Siguió el consejo de Ron, y se puso un grueso chaleco, que no combinaba para nada con sus zapatillas de levantar. Dio un pequeño vistazo por el departamento, logrando ver que la cama del pelirrojo estaba perfectamente tendida y que los cojines de los sillones estaban muy arreglados. Hacía frió, pero no tanto como para congelarse si llevaba ese delgado camisón y un chaleco sobre el, asique decidida a desayunar, prendió la televisión en un programa de chismes y luego se dirigió a la cocina para comprobar que el desayuno estaba servido en la mesita, con una nota pegada en la taza del café.

"Lamento no poder acompañarte, pero disfruta el desayuno… hermosa."

Ron.

Ella se sonrojo a pesar de que él no estaba ahí para observarla con sus azules y penetrantes ojos. Las frases y cosas que le decía eran lo que siempre había querido escuchar de algún novio. Pero jamás se llego a imaginar que sería Ronald Weasley, el modelo más polémico de la farándula, el que la hiciera sentir de esa manera tan particular; tan única y especial.

No pudo evitar leer la pequeña notita escrita con una delgada y cursiva caligrafía, unas cuantas veces, para cerciorarse que era real y no parte de su imaginación. La dobló con cuidado y la dejo a un lado para comenzar a comer un trozo de pastel que reposaba en un platito al lado del café. ¿De donde habría sacado Ron, todas esas exquisiteces? Supuso que había salido temprano a comprar algo o que tal vez había mandado a alguien a comprar, algo para desayunar. De todas formas no se desgasto más tiempo buscándole el origen.

Tomó un sorbo de su café y escuchó atenta que decían sobre ella y Ron esa mañana.

- Al parecer todo indicaría que Hermione sería la provocante de este lió entre hermanos.

- ¿De verdad piensan eso? – Preguntó una mujer joven y esbelta, que sonreía todo el tiempo.- Yo no creería eso de ella. Jamás se ha visto envuelta en escándalos y que ahora sea la provocante de esto, no me concuerda mucho.

- Pienso igual que tu Natasha. – Concordó una joven, que parecía especialista en comentar este tipo de temas.- ¿Por qué habría ella de provocar algo así, si se le ha visto tan contenta con Ronald Weasley?

- ¿Para ganar mayor fama? – Cuestionó un hombre, que debía ser el conductor.- ¿Dinero?

- Sinceramente, creo que es otro chisme. Si planean terminar con su carrera y felicidad, tendrán que inventar cosas más relevantes. Realmente, si Hermione quisiera dinero, ya hace bastante tiempo que habría hecho un escándalo. ¿Por qué lo haría ahora, en su mejor momento?

- Bueno tal vez, podremos escuchar sus declaraciones en la sesión de fotos que realizaran el día de hoy, a eso de las dos o tres de la tarde.

- Justamente. Tenemos a uno de nuestros periodistas a la espera. Tomamos contacto con él ahora.

Del canal, pasaron a un periodista joven que acompañado de un micrófono y su camarógrafo, enfocaban el lugar que seguramente sería la sesión de fotos.

- Buenos días a todos. Como mencionaron anteriormente, estamos aquí a la espera de que lleguen las super estrellas, para lo que será la segunda sesión de fotos. Muy esperada por todo el público, por supuesto. Se tiene esperado que los modelos lleguen a eso de las 2 de la tarde, pero como pueden ver… - La cámara dejo de enfocar al periodista y empezó a recorrer las instalaciones del lujoso barrio Primrose Hill.- están instalando todo para que se pueda realizar sin ningún inconveniente. Han creado dos camarines y diferentes plataformas en las que esperamos que posen Ronald Weasley y su ahora novia Hermione Granger.

- Creo que sin duda en un par de horas estará bastante abarrotado. – Comento Natasha Rosent.- Gracias por tu información Lucas, estaremos en contacto. – El periodista se despidió y volvieron al estudio.- Ahora haremos una pequeña pausa comerciales y volveremos para seguir comentando, todo lo relacionado con esta pareja del momento. Espérennos ya volvemos…

Hermione suspiro y termino el último bocado de su sándwich. No se quedaría escuchando las idioteces que inventaban de ella y Ron. Asique sin más, dejó los platos en el lavadero y luego salió camino a su habitación a cambiarse.

Sería un día bastante ajetreado.

(*)(*)(*)(*)

Las calles no estaban tan llenas como lo esperaba, siendo día martes. Dio la última vuelta, antes de llegar al restaurant en que había quedado con Harry. Entró en el estacionamiento y luego subió por el ascensor a lo que era uno de los más exclusivos restaurantes en Londres. En un principio se sintió completamente perdido, pero luego de que divisara a Harry sentado en una de las mesas más apartadas y que tenían vista a la calle, caminó sin apuro hasta ahí. El futuro esposo de Ginny, lo divisó y le sonrió. Cosa que calmo un poco a Ron, que venía bastante preocupado por lo que podrían hablar en ese almuerzo.

- Hola Harry, ¿Cómo estas?

- Bien Ron, ¿y tú?

- Muy bien. ¿Ya has pedido? – Preguntó viendo, la copa a medio beber de Harry.

- Solo un trago. ¿Quieres que pidamos ya?

- Sería lo más favorable, viendo que debo llegar puntual a la sesión, o Robert terminara dándome con un bate en la cabeza.

Harry llamo al camarero con una señal de mano.

- ¿Sí señor?

- Queremos ordenar.

- De acuerdo.- Asintió el joven, y anotó con rapidez todo lo que pedían ambos hombres.- En unos minutos traeré su comida. ¿Deseaba beber algo usted?

- Solo un refresco.

- ¿Alguno en especial?

- Uno de cola, por favor.

El hombre asintió y luego salio con la orden lista.

- ¿Cómo esta mi hermana?

- Muy bien, con Molly, preparando el tema de los servicios en las mesas y los manteles y todas esas cosas – Confesó, encogiéndose de hombros. - ¿Y Hermione?

- Perfectamente, debe estar en casa tomando el desayuno y preparándose para la sesión de fotos de hoy.

El hombre que les había dado el pedido, apareció con un carrito en el cual estaban los platos que habían pedido ambos. Les sirvió el correspondiente a cada uno y luego se retiro preguntando si necesitaban algo más. Ellos negaron.

- Es delicioso. Gran elección de restaurant Harry. – Admitió probando otro trozo de su sabrosa carne con patatas.

- Es uno de mis favoritos. Venía muy seguido a comer con Hermione, antes de que viajara a Latinoamérica y ella a Francia.

- Y es entonces ahora que debo preguntarte… ¿Por qué me pediste que nos juntáramos aquí? –Antes de que él pudiera responder, agrego preocupado.- Supongo que Ginny no te obligo a pasar tiempo conmigo ¿cierto?

- A decir verdad…

- ¡Esa enana! – Se quejó el pelirrojo.

- Pero debo agradecerle, porque es el momento perfecto para hablar contigo.

- Dime, a menos que pidas que te haga la despedida de soltero - Harry volvió a reír y por unos segundos se ruborizo y el pelirrojo tomó esto como preocupación.- ¿Es eso? ¿De verdad?

- No, no es eso. ¿Me vas a dejar hablar Ron?

- Sí, lo siento.

- Te pareces demasiado a Ginny.

- Aceptare eso como cumplido, debido que estas enamorado de ella y no es otra la situación.- Ambos rieron esta vez.- Y ahora, ¿Qué es eso que quieres decirme?

- Se trata de Hermione.

- ¿Qué ocurre con ella?

- Quiero que tú me respondas eso.

El pelirrojo se sorprendió y pensó mucho lo que iba a responder.

- ¿A que te refieres?

- Se que algo esta ocurriendo entre ustedes. Y no quiero que ella salga lastimada.- Ron seguía con su expresión de desconcierto.- La ultima vez que Hermione estuvo en una relación, no terminó muy bien. Y con todo lo que ha pasado con su familia ella es mucho más débil que cualquier mujer con la que hayas estado. Aunque aparenta ser muy independiente y fuerte. ¿Me entiendes? – Preguntó para intentar recibir alguna respuesta, pero nada sucedió.- Todo esto te lo digo porque no soportaría verla sufrir de nuevo, ya bastante ha pasado, y porque la quiero como a mi hermana.

- Te entiendo perfectamente Harry, pero debes saber que eso ya lo descubrí. Ella es muy diferente y no pretendo lastimarla. ¡Lo que menos quiero en la vida es eso! Y se lo que ha pasado, también se lo que ocurrió con tus padres y de veras lo siento muchísimo, pero ahora tienes otra familia, que espero quieras.

- Por supuesto que lo haré. De hecho, ya lo hago. Y me parece muy bien que sepas que Hermione no es como las otras mujeres.

- Lo tengo claro, Harry.

- Y debes saber que también que te partiré la cara si le haces algo.

- Supongo que debía esperarme eso. – Admitió sonriéndole, Harry también lo hizo.

- Debía decírtelo, el padre de Hermione habría querido que te dijera algo similar.

- No tengo duda de eso. Te ha salido muy bien.

- Estuve practicando un par de frases – Confesó riendo.

- Creó que tu también debes saber que si no cuidas a mi hermana traeré un martillo y te romperé cada extremidad de tu cuerpo.

- Creo que eso sonó más amenazante que lo que yo dije.- Sonrió Harry, tomando un trago de su copa.

- Tengo bastante práctica. – Confesó el pelirrojo.- Yo era el que amenazaba a los pretendientes de Ginny, cuando se fue a vivir sola.

El resto del almuerzo se lo pasaron entre risas y conversando como si fueran dos amigos que se conocieran desde la infancia. Ambos estuvieron de acuerdo en sus pensamientos que ellos comenzarían una gran amistad. Cuando dieron las una y media, Ron comenzó a despedirse.

- Mándale saludos a mi hermana y dile que hizo bien en mandarte a hablar conmigo.

- De acuerdo, yo le diré. ¡Oh! ¡No te preocupes yo pago! – Exclamó cuando vio que el pelirrojo recogía la cuenta y le daba el dinero al camarero.

- Es lo menos que puedo hacer. Después de todo, nunca había visto a Ginny más feliz en su vida.

Con eso último le dio un apretón de manos a Harry y salió hasta llegar al ascensor que lo llevaba al estacionamiento.

(*)(*)(*)(*)

El clima estaba bastante helado asique se coloco unos jeans y una polera muy particular. Le agregó un chaleco y sus adoradas botas de gamuza.

Cuando estuvo al fin lista, salio en su moderno auto, en dirección a la Clínica Central, donde su padre la esperaba… a su manera.

En la clínica esta vez no había mucho público, supuso que la mayoría estaba trabajando. En la entrada la atendieron muy amables como siempre, y la hicieron pasar sin demora. Cuando llegó al mesón de siempre, esperaba encontrarse con la muchacha a la que le debía una foto, pero al parecer ese día no tenía turno, asique la atendió otra mujer desconocida.

- Mucho gusto señorita Hermione, me habían dado indicaciones de su situación. Puede pasar.

- Gracias.

La conocida puerta, -muy a su pesar- se abrió con facilidad. Y no le sorprendió mucho encontrarse con cierta persona bastante molesta en ella, ya que lamentablemente había llegado justo a la hora de las típicas rutinas de visitas.

- Buenos días Hermione. – La saludo Dan Wilson.- Que bueno verte por aquí.

- Buenos días doctor.

- ¿Doctor? – Preguntó él desconcertado y girándose para verla.- ¿Por qué tanta formalidad?

- Lo prefiero así. Eres el medico de mi padre, no veo porque deba tratarte con menos formalidad.

- Hermione, somos amigos desde hace tiempo. ¿No recuerdas que fui yo quien te ayudo en ese accidente?

- Lo se perfectamente, no necesitas repetírmelo. Y como te he dicho ya en varias ocasiones te estaré eternamente agradecida, pero nada más que eso.

- No pensé que seguías enojada

- No estoy enojada, es solo que creo que es mejor mantener la seriedad del asunto y no confundirse.

- De acuerdo, si tú lo prefieres así.

- Sí, lo prefiero así. – Consintió rápidamente.- ¿Cómo ha estado mi padre?

- Bien, no ha mostrado mejorías, ni ha empeorado. – Respondió el girándose hacía David, para poder ver si todo estaba correctamente. Movió un poco las extremidades del hombre con delicadeza y luego las coloco en su lugar. – Sigue perfectamente bien. No hay nada por que preocuparse. – Se colocó el estetoscopio alrededor del cuello y caminó hasta la puerta. Te dejare a solas.

- Esta bien, gracias.

Él asintió y luego salió, pero antes de cerrar la puerta se dirigió hacia ella nuevamente.

- Hermione, si tanto te molestaron mis sentimientos, lamento habértelos confesado, pero tienes que saber que no cambiaran de la noche a la mañana.

Tal vez esa era una de las cosas que más le molestaban, el que él se sintiera atraído por ella y que ella no pudiera corresponderle. Porque a pesar de todo, ella lo quería, como a un amigo, pero lo quería. Y le debía mucho. Dan la había salvado de lo que podría haber sido una larga y tormentosa muerte.

Mal que mal, el le había dado la oportunidad de vivir en medio de un accidente, en el que su madre había fallecido y su padre había resultado tan herido que termino en estado de coma.

(*)(*)(*)(*)

Cuando iba camino a su auto, divisó a alguien con el que no esperaba encontrarse, pero que le debía una tremenda explicación.

- Charlie.

El eludido se giró sorprendido por que lo llamaran. En un principio pensó que podría ser otro paparazzi que lo seguía, pero cuando lo vio, plantado frente a él, las cosas fueron diferentes.

- ¿Ron? – Exclamó preocupado, aunque sabiendo que su hermano se desconcertaría por su impresión. Cambio rápidamente su voz. A su típico tono.- Que sorpresa verte aquí hermanito… No te vi el resto de la noche, ¿Cómo esta Hermione? ¿Te dio la pasada anoche? – Le insinuó con picardía. Ron comprendió que nada había cambiado. - ¿A eso se debe tu alegría?

- ¿Por qué no me dices que paso anoche?

- ¿Qué paso de que? – Inquirió el fingiendo ignorancia frente al tema.

- Ya sabes Charlie. El alcohol.

- Tomé un poco de más, ¿Qué tanto? ¿O acaso es prohibido que pruebe el vino?

- Lo es, cuando toda tu vida has estado sobrio y justamente ayer, tuviste que caer en la borrachera.

- ¿Qué te extraña tanto? Soy un hombre libre y joven.

- Dime.- Exigió con firmeza, cruzándose de brazos.

- ¿Qué quieres que te diga? – Preguntó Charlie.

- Lo que realmente sucedió anoche.

- Ya te dije. Tomé un poco de más y… eso.

- Charlie, sabes que a mí no puedes mentirme. Asique dime.

- ¡¿Decirte que por todos los demonios? – Preguntó ya enojado por tanta insistencia.

- ¡La verdad!

- ¡¿Qué verdad? ¡Ya te la dije!

- ¡Charlie!

- ¡YA-TE-DIJE-LA-VERDAD! – Dijo con lentitud a punto de que todo su rostro explotara.

- ¡DIME LA MALDITA VERDAD CHARLIE! – Gritó Ron cansinamente.

- ¡ESTA BIEN! ¡Por todos los demonios! – Aceptó fastidiado.- ¿Para que rayos lo quieres saber? De todas maneras no te incumbe.

- ¡Dime!

- ¡De acuerdo! Quise ayudarte y punto.- Confesó enojado. Aunque no quería verse como un débil.- Pero no por ti, sino por Hermione. Ella no se merece que tus idioteces le afecten.

- ¿Te gusta Hermione? – Preguntó Ron, en tono serio, incrédulo y con cierta molestia.

- ¿Por qué piensas eso?

- Por la manera en que la tratas. Con tanta protección y respeto.

- ¿Qué tiene eso? Así se trata a las mujeres ¿no?

- Ambos sabemos perfectamente Charlie, que solo haces eso cuando comienzas a enamorarte. ¡Asique respóndeme de una maldita vez! ¿Te gusta?

- ¡NO!

- ¿Entonces que te sucede?

- ¡Ella me contó la verdad! ¡Listo! ¿Estas feliz? – Inquirió derrotado, pero manteniendo su firmeza.

- ¿Te contó que?

- ¡La verdad! ¡Cielos! ¿estas sordo?

- ¿La verdad de que? ¡Mierda, Charlie! ¡Habla bien de una vez!

- ¡Ella me contó lo que realmente sucedió con la sesión de fotos! ¡Me explico que no tuviste la culpa con esa estupida campaña! Me dijo que tú intentaste que yo lo entendiera y que no se dió la oportunidad. ¡La verdad Ron!

El pelirrojo estaba mudo y con los ojos como plato. Lo miraba completamente desconcertado, y con una leve impresión de que todo era parte de una broma y que Charlie luego se burla de él. Pero no había rastro de sarcasmo o algo parecido.

- ¿Cuándo te lo dijo?

- ¿Eso que importa?

- ¡Dime Charlie!

- En la fiesta. Cuando tu estabas revolcándote a besos con Cho. Ella en vez de maldecirte y decirle a todo el mundo cosas que te dejaran completamente mal parado, me contó la verdad e intentó que yo hablara contigo y que aclaráramos las cosas. Pero tú el imbecil los arruinas todo y dejas que se vaya a bailar con esa cuarentena de tipos que lo único que deseaban era llevarla a cualquier parte y hacerle el amor como si no hubiera mañana. ¿Es que no ves a la mujer que tienes?

Déjate de estupideces y hace algo bien de una maldita vez Ron. Ve por ella y no la dejes escapar, porque serías el bruto más grande si lo hicieras. – Ron seguía estático con una cara entre la preocupación de que su hermano se hubiera enfermado o algo parecido, para que le estuviera diciendo eso.- ¿Qué haces aquí? ¡Idiota! ¡Ve a esa maldita sesión de fotos y has algo!

Ron se acercó y lo abrazó. Charlie completamente sorprendido, le correspondió inconcientemente y cuando se dio cuenta de lo que estaban haciendo lo alejo de un empujón.

- ¡Oye, oye! ¿Qué haces? ¡Somos hombres! ¡No podemos andarnos abrazando como niñitas!

- ¿Es esa la forma de expresar tu cariño hermanito?

- Piensa lo que quieras – Respondió Charlie, restándole importancia.- ¿Vas a ir o no?

- ¡Sí! ¡Espera! ¿Qué hora es?

- Que se yo. Ve tú la hora, no soy tu relojero personal.

Ron miró su reloj de muñeca y asustado, se despidió de su hermano con un ultimó abrazo.

- Llego tarde. Cuídate Charlie.

- Si, si, si, lo que digas. – Respondió él, indicándole que se fuera.

Ron corrió hasta su auto y se subió con una rapidez impresionante. Luego en unos segundos Charlie lo vió alejarse. Y solo ahí, sonrío.

- ¿Charlie? – Preguntó otra voz, detrás.- ¿Qué haces aquí? Y por… ¿Por qué sonríes tanto?

- Hola Harry, eh… no, por nada.- Negó, estrechando las manos.- ¿Cómo esta mi hermana?

(*)(*)(*)(*)

Suspiró.

Luego alejándose de la entrada, se acercó a su padre, rodeando la cama. Movió la silla de la esquina, un poco más cerca de la cama y tomó la mano de su padre. La apretó con fuerza y volvió a suspirar, dejando escapar una solitaria lágrima, que llevaba tiempo queriendo dejar salir.

- Buenas tardes, papá. – Saludo ella sonriendo, a pesar de la pena.- ¿Cómo has estado? Yo bien. Bueno en lo que se puede estar bien.

Recorrió la habitación con la mirada, buscando algún cambio o algo en lo que concentrarse mientras decía lo siguiente.

- Hay algo que quiero contarte. Se trata de Ron. Sí, el modelo tonto que trabaja junto a mí.- Sonrió por estar diciendo esas cosas.- No es tan tonto cuando lo conoces. La verdad es muy agradable y tierno. Ya sé, todas las mujeres dicen eso cuando están comenzando a enamorarse. Pero no creo que sea mi caso. No creo que pueda hacerlo. De hecho. Ya he sufrido bastante ¿no crees?

Aguantó las ganas de comenzar a llorar y aferró con ambas manos la de su padre y en la parte superior depositó un largo beso.

- Por favor, tienes que volver. – Suplicó con un brillo en los ojos, que solo las personas que sufren lo conocen.- Te necesitó. No me dejes sola. No lo soportaría.

Por favor.

Estuvo varios minutos así. Apegada a la gran mano de su padre, por la cual no llegaba a sentir ni el más mínimo movimiento. Estaba helada –como siempre- y las venas se notaban cada vez más, pero así eran las cosas y no había nada que pudiera hacer. Más que esperar, a algo que tal vez nunca ocurriría.

Cuando quedaban exactamente quince minutos para las dos, se arregló y se dispuso a salir.

- Que duermas bien, papá.

En los pasillos no había mucha gente. Y nunca lo había tampoco, debido a que esa planta de la Clínica, estaba destinada para casos leves y los que se mantenían en coma. En el mesón de siempre, seguía la mujer que la atendió, pero esta vez conversaba con el doctor Wilson. Intentó pasar sin que la notaran, pero claramente no lo logró.

- Te vas temprano esta tarde. – Opinó Dan. Deteniendo su conversación con la mujer, para acercarse a ella.

- Sí, es que se me hace tarde para el trabajo.

- La sesión de fotos ¿no?

- ¿Como lo sabes? – Preguntó preocupada, porque el ya parecía que la vigilara.

- Todo el mundo lo sabe Hermione. Es el gran acontecimiento del día. Te has vuelto increíblemente famosa.

- ¿Todo el mundo lo sabe? ¿Incluso un doctor que trabaja 22 horas al día?

- ¿Qué quieres decir con eso?– Preguntó el hombre, con un fuerte tono de indignación y enojo.- Tengo una vida Hermione, no todo gira entorno a mi profesión.

- Supongo que sí. Se hace tarde, debo irme. – Se comenzó a alejar rápidamente.

- Que tengas un buen día.

- Gracias, igual tú.- Respondió ella sin mucho entusiasmo.

Salio raudamente hasta su auto, y sin importarle nada de lo que había pasado con Dan y su insistencia, manejó hasta llegar a las residencias de Primrose Hill.

Sabía la dirección, debido a que había estado en una ocasión, visitando a una antigua amiga, que dejo de serlo para Hermione, por lo interesada que llegaba a ser con su fama.

Como había pensado, el lugar se encontraba completamente rodeado de periodistas y con unas cuantas personas que esperaban expectantes, sin si quiera importarles que tal vez no conseguirían acercarse a sus ídolos.

Los guardias le hicieron paso a lo que era el improvisado estacionamiento. Tomó su bolso y las llaves del auto, y se colocó los lentes negros, para que ni el sol que comenzaba a salir lentamente, ni los fuertes flashes de los periodistas la molestaran. Cerró al fin la puerta y caminó acompañada de uno de los guardias, que resulto ser Chace, el guardaespaldas que los ayudo en el centro comercial.

- ¡Chace! – Exclamó ella sorprendida, dándole un abrazo.- Que gusto verte, ¿Cómo has estado?

- Muy bien gracias, ¿y tú? ¿Cómo estas con todos esos chismes?

- Soportando. Pero bien. ¿Cómo es que estas aquí?

- Al parecer tío Remus salio fuera de Londres y tuve que venir a ayudar. No me dijiste que él era tu chofer personal.

- No me dijiste que era tu tío.

Siguieron conversando hasta llegar al lugar donde había una especie de tienda de campaña, en la que estaban los dirigentes de la sesión de fotos.

- ¡Hermione! Justo a tiempo. Que puntualidad.

- Gracias, pero no siempre es así.

- ¿Te refieres a lo de ayer? – Hermione asintió.- No te preocupes, la primera vez no logra la condena.

- Eso espero. – Respondió ella. Saludando a los hombres que estaban en el lugar. Incluido Dean, que sería el fotógrafo también en esta ocasión.

- ¿Y Ron? ¿No viene contigo?

- Tenía algo urgente que hacer, ya debe estar por llegar.

- Ese hombre no sabe de puntualidad.

- Era algo bastante importante. Relacionado con la boda de su hermana.- Mintió para intentar salvarlo.

- Esta bien.

Hermione se acercó a conversar con Jeff, el manager de Ron. Que quería preguntarle un par de cosas de lo que sería la boda de Ginny.

(*)(*)(*)(*)

- ¡Vamos! ¡Vamos! – Exclamaba desesperado, pegándole a todo lo que tenía cerca.- ¡Por todos los diablos cambia de una vez!

El semáforo no parecía cooperar. Pero apenas se puso en verde avanzó a máxima velocidad, aunque con la debida precaución.

Para su buena suerte, los siguientes semáforos si parecieron querer ayudarlo, ya que todos dieron verde. Estaba a punto de llegar y eran exactamente las 2:35.

Estacionó el auto y se bajo con rapidez.

Pero las cosas parecieron pasar lentamente para él. Todo a su alrededor pareció silenciarse cuando divisó a Hermione en la lejanía. Ni los gritos feroces de las fans lo alejaron de lo que era un placentero sueño. Las ganas y las fuerzas volvían ferozmente a su cuerpo, y se sintió más fuerte que en cualquier otra vez.

Hermione conversaba afanada con el subdirector, de algo que a él no le importaba ni un más mínimo rábano. Lo que más deseaba era estar a su lado y poder sentir aunque fuera ese aroma que desprendía por todo su cuerpo. No despego su vista de ella, mientras se iba acercando. Se aprendió cada una de las expresiones que ella hacía, y las gesticulaciones que le ayudaban a explicarle a ese tipo lo que le decía.

Estaba a solo cuatro pasos de ella. Nada más, ni nada menos. Solo cuatro pasos.

La adrenalina aumentó considerablemente. Su respiración se volvió irregular y jadeante. Solo tres pasos. Ella sonreía ahora. Dos pasos. Se giró hacia él sorprendida. Un paso.

- Ron estas no son ho…- Comenzó Robert a regañarlo, aunque no pudo continuar ya que él pelirrojo se había acercado a Hermione a besarla.

Desde ese segundo, nada importó más que sentir de lleno los calidos labios de Hermione y su cintura tan suave, tan delgada y perfecta.

Ella sorprendida por que él apareciera de la nada y comenzara a besarla de esa forma, tan frenética y placentera, sucumbió a su beso sin molestarse en siquiera pensar que estaban frente a millones de personas y que Robert no había alcanzado a retarlo.

Las manos de Ron bajaron de su rostro, hasta posicionarse en su cintura, donde sintió que pertenecieron siempre. Las manos de Hermione estaban a un costado de su cuerpo quietas. Pero de un momento a otro, comenzaron a picarle las palmas de las manos, que rogaban por tocar una vez más el suave y pelirrojo cabello de Ron. Y así lo hizo, aferrandose más a él y a su perfecto cuerpo.

¡Diablos! Pensó Ron, cuando ya no podía respirar. Necesitaba una pausa, que muy a su pesar, significaría el fin del beso. Se separaron jadeando y respirando fuertemente.

Hermione temblaba y él sonreirá como tonto, admirando a la mujer más bella que sus ojos podrían contemplar. Sin esperar a que ella dijera algo, la abrazo. La aferró con fuerza a su pecho, besando el cabello de la chica, para luego susurrarle al oído un gracias, perfectamente claro.

- ¿Por qué? – Preguntó ella sonrojándose. Ya que todos los de mayor poder los miraban desconcertados, y la gente gritaba enloquecida, por haber presenciado tan mágico momento.

- Por entrar en mi vida.- La soltó un poco, para volver a darle un beso más corto y suave que el anterior.- Y por hablar con Charlie.

Unos pasos aparecieron tras Hermione, y Ron lo vió por sobre el hombro de Hermione.

- Robert…

- Tenemos que hablar… - Cuando vió que todos seguían observándolos con interés, supo que ahí no podía ser.- En privado.

Ron miró a Hermione. Ella tenía un claro aspecto de preocupación y ahora se había girado a observarlo más sonrojada que hace unos minutos.

- Sin importar lo que diga, te puedo asegurar que es lo mejor que me ha pasado en todo el día.

Hermione bajo la mirada. Ron sonrió más aún, por provocar sus sonrojos y tomó su mano, caminando junto a ella hasta lo que era una improvisada sala de reuniones.

Robert los esperaba sentado, con las manos entrelazadas y con varios periódicos sobre la mesa.

- Tomen asiento.- Señaló los asientos de en frente.- Saben por que están aquí y quiero que me expliquen que sucede.

- Solo hemos dejado de fingir.- Respondió el pelirrojo, que aún tenía entrelazada la mano de Hermione.- Nos queremos.

- Cuándo dices nos queremos… ¿Tú también Hermione? – Inquirió mirándola a ella.

Hermione no sabía que decir. Bueno, si sabía, pero no quería responder algo que resultara más complicado.

- Sí, Robert. Yo también lo quiero

- ¿Desde cuando esta ocurriendo esto?

- No sabríamos decirte, solo sucedió. – Respondió Ron con una sorprendente confianza.

- ¿Están seguros de esto? ¿Están seguros que esto es realmente lo que quieren?

- ¿Qué quieres decir con eso? – Inquirió el pelirrojo en cierto tono de molestia.

- Quiero saber si esto es realmente verdadero y no solo una calentura del momento.

- ¿Por qué quieres saber eso?

Robert suspiro y se levantó de su asiento, para poder tener más autoridad y sentirse más cómodo con lo que diría.

- Como director de este proyecto tan importante, debería advertirles algo.- Ambos prestaron completa atención.- Si la relación llegara a terminar mal por algún motivo, las cosas se volverán incomodas entre ustedes y con ello su trabajo se vera perjudicado. Tal vez no podrán ni si quiera estar los dos juntos en el mismo lugar y eso representa un gran riesgo para la empresa y para ustedes mismos. ¿Logran entenderme?

- Perfectamente – Respondió Hermione. Soltando la mano del pelirrojo, que se extraño por que ella se alejara y luego bajara la mirada preocupada.

- Y estamos dispuestos a correr los riesgos.- Manifestó Ron, levantándose también de su asiento. Ahora solo Hermione quedaba sentada.- No tienes de que preocuparte.

- ¿Están seguros?

Hermione iba a decir algo, pero Ron se adelanto, temiendo que ella dijera que no lo estaban.

- Mucho.

- Entonces, no hay más que hablar. – Aceptó Robert.- Vamos a hacer esa sesión. Ah y por cierto… felicidades.

Hermione sonrió no muy segura y Ron le agradeció con un simple gracias.

Salieron de ese lugar, y en unos minutos cada uno estuvo con su vestimenta adecuada para comenzar la sesión de fotos. El frió había vuelto y por más que se abrigara, Hermione sufría con ese ajustado vestido que solo la cubría hasta un poco más arriba de las rodillas.

Ron por su lado, no vestía muy desabrigado, asique no sufría como Hermione. Él noto sus constantes temblores y no evitó cubrirla con su chaqueta en las ocasiones que el fotógrafo desidia dar una pausa, para ver como iban y cambiar vestuario.

En total hubo cinco cambios de vestuarios para cada uno, que fueron divididos entre la locación interior y exterior de Primrose Hill. Posaron en una casa y luego en los jardines de esta. Abrazados, arrodillados, sentados, parados, acostados, de las manos, separados y sobre todo, dando un par de besos.

Robert y todos los que pudieron ver cada momento, sintieron que ambos, juntos, eran pura magia y que no necesitaban ninguna farsa para lograr captar de esa manera todo lo que la campaña representaba. Cada vez que ellos se tocaban o simplemente se miraban, parecía que no había mundo más allá que los ojos del otro y esa era exactamente la situación que las cámaras querían captar. Y lo lograron exitosamente en el primer momento, aunque siguieron intentando con diferentes vestuarios, solo para tener una mayor variedad de la cual elegir.

En el ultimó cambio de ropa, estuvieron un par de minutos esperando, por si iban a seguir o si todo ya estaba listo. En esos momentos, Ron no perdió el tiempo de conversar con ella y darle uno que otro beso.

- Te vez maravillosa con ese vestido.- Admitió mirándola a sus ojos castaños que tanto lo intrigaban.- Aun intento contenerme para no llevarte a esa fabulosa cama de arriba.

- Ron… no empieces.

- ¡¿Qué? ¿Un hombre no puede decir lo maravillosa que se ve una mujer?

- No de la manera que lo haces.- Opinó sonrojada.

- ¿Y que dirías si te digo que me da igual lo que diga el resto?

- Serías un inconciente.

- Inconciente y todo, podría gozar de ti en cualquier parte. Incluso en ese pequeño armario de la derecha. – Ron levantó una ceja sugestiva, dándole a entender que tenía una idea.

- Ni se te ocurra.- Negó ella rápidamente.

- Entonces, ¿puedo besarte al menos? – No esperó respuesta de ella, pues la estrecho en sus brazos y atrapó sus rojizos labios. Ella le correspondió, pero solo unos segundos, pues después bajo la mirada más avergonzada que en ocasiones anteriores. Y cuando Ron intentó volver a besarla, ella se aparto.- ¿Qué ocurre?

- Nada… es solo que pienso que deberíamos hacerle caso a Robert.

- ¿Qué quieres decir con eso? – Preguntó preocupado.

- Tal vez no debamos estar juntos, así las cosas serán más fáciles.

- ¿Fáciles en que sentido? ¿En que nos veremos todas las mañanas, seguiremos compartiendo como si nada ocurriera, pero muriéndonos de deseo por dentro?

¿Es eso lo que tú ves por fácil?

- No es lo que lo yo quería decir…

- Pues eso es lo que entendí, y ten por seguro que no me voy a rendir Hermione. Voy a hacer lo que sea por tenerte a mi lado y si es posible para que no te alejes nunca más de mi. Para que nadie tenga ni la más minima oportunidad de hacerte daño, ni tocarte un pelo. Y si alguien lo intenta, le partiré la cara en dos.- Declaró más serio que nunca.- ¿Estas de acuerdo?

Hermione sonrió y sin importarle si tal vez lograra salir lastimada y las cosas terminaran mal, se acercó a él y lo beso delicadamente, como solo ella sabía hacerlo. Ya que con esos besos famélicos que Ron le daba, no dejaba de respirar entrecortadamente.

- ¿Eso es un si?

- ¿Qué crees tú? – Susurró, antes de volver a pegar sus labios por unos segundos.

Parecían que no podían despegar los labios del otro. Era la necesidad de sentir que todo era real. Y que las cosas serían mejores junto a la persona de la cual se comenzaban a enamorar.

- Que esto es lo mejor que podría haberme pasado.- El volvió a besarla.- Que ya no solo me gustas… que no se cuanto tiempo me aguante… que eres la mujer más hermosa… que te necesito a mi lado en todo momento… que eres demasiado buena para mí…

- ¡Ron! ¡Hermione! Pueden irse a cambiar. Estamos listos.- Gritó Dean, el fotógrafo.

- De acuerdo.- Respondió Ron. Separándose un poco de la chica.- Es mejor que vayamos, te debes estar congelando.

- No tanto. Tu y tus besos me dejan sin aire y sin frío.

- ¿Eso es un tipo de insinuación? – Preguntó él con picardía.

- ¿Es que no dejas de pensar en eso?

- No, si te tengo tan cerca. - Ella se separó lo suficiente como para que pudieran estar sin tocarse.- No dije que quería que te alejaras.

- Creo que así es mejor.

- Yo creo que no. Pero lo que si creo, es que deberías ir a cambiarte o pescaras un resfrío.

Así lo hicieron. Se cambiaron de ropa y cuando estuvieron listos, se despidieron de todos los que habían ayudado y de los directores.

Como ambos habían venido en sus propios autos tuvieron que irse por separado hasta el penthouse, a pesar de que parecía tonto, pues ambos iban al mismo lugar.

Hermione fue la que dirigió el camino. Ron le seguía de cerca. Y no demoraron mucho ya que ambos estaban entusiasmados por llegar a casa, para poder estar juntos.

Cuando los dos estacionaron sus autos, se bajaron sonriendo. Ella nerviosa porque el pelirrojo parecía tramar algo y fue por eso que luego de cerrar la puerta, salio corriendo hasta el ascensor. El pelirrojo cuando lo notó, empezó a correr para alcanzarla, pero no lo logró, asique resignado a tener que correr nuevamente las escaleras, las subió de dos en dos. Y para su satisfacción el elevador aún no llegaba, ya que en la pantalla señalaba que estaba a un piso de llegar. Se escondió en una de las esquinas de la entrada al penthouse, intentando pasar desapercibido para la chica.

Efectivamente segundos después el ascensor llego y ella con precaución salio del departamento, ante la vista sorprendida de una pareja de jóvenes, que la miraba como si estuviera loca. Pero derrepente, cuando ella estaba a punto de abrir la puerta, apareció el pelirrojo apretándola contra su pecho y llenándole la cara de besos por todos lados. El ascensor volvió a cerrarse y en el, la pareja comprendió la anterior actitud de la castaña.

- ¡Ron! ¡Ya basta! ¡No! ¡Ya! ¡Por favor! – Gritaba, entre rizas desesperadas. El continuaba con su tortura de cosquillas. - ¡Ya! ¡Te… lo… ruego! ¡Ya! ¡Por…favor!

- Esta bien – Aceptó él deteniéndose. Ella dejo de reír y empezó a respirar un poco más tranquila.- Solo porque me lo pides tú. Pero de mi, no te salvas…

Ella no entendió su frase hasta que sintió los brazos de Ron presionarla de la cintura y buscar sus labios. Ella sonriendo le correspondió. Pero entre beso y beso, apenas pudieron abrir la puerta y luego también cerrarla. Se separaron unos segundos y volvieron a besarse, dejando de lado las necesidad vital de poder respirar, ya que lo que le importaba era poder sentir esa extraña sensación que solo los labios de Hermione lo hacían sentir. Siguieron besándose, mientras caminaban por todo el departamento. No necesitaban mirar para saber por donde pasaban, ya que en su memoria sabían eso perfectamente. Y tal vez fue por eso que cuando llegaron a una esquina no se sorprendieron mucho al caer sobre los cómodos cojines del sillón.

Al separarse ambos se comenzaron a reír, como si fueran dos jóvenes recién enamorados y a los cuales, hasta el más mínimo beso era de vital importancia.

- No puedo explicarte lo feliz que estoy.- Acaricio su rostro.- y más de que tu también sientas lo mismo.

- ¿Quién te dijo que yo siento lo mismo? – Su mirada se volvió perversa, pero no dejo de ser divertida.- ¿Cómo puedes saber que no te estoy conquistando para luego robarme tu fortuna?

- No te atreverías.- Respondió él divertido.

- ¿Eso me suena a reto? – Inquirió ella ladeando la cabeza y alzando una ceja, en una actitud de "puedo lograr lo que quiera" - ¿Quieres que lo intentemos?

Ron no respondió. La observó fijamente unos segundos y luego volvió a besarla. Ella le correspondió posando sus manos en el cuello del pelirrojo.

- Tienes que confiar en mí. – Susurró cuando el aire le hizo falta. Ella abrió los ojos confundida.- Se que no es fácil, debido a todo lo que he hecho, pero quiero que lo hagas.- Tomó su rostro, para acariciarle la mejilla derecha.- Necesito, que lo hagas.

Hermione le dio un dulce beso y luego sonrió.

- Yo confió en ti Ron.- Juntó sus frentes y lo miró fijamente.- siempre lo haré.


¿Qué pasará ahora que Hermione confía en él? ¿Saldrá todo en al boda bien? ¿Seguirá la relación de Ron y Hermione? ¿Qué les pareció? ¿+ o –? ¿Esperaban algo mejor? ¿Quedaron satisfechos? ¿Les gusto?

Quisiera saber que pensaron asique espero con ansias sus comentarios. Nos vemos pronto. Si Dios quiere, el próximo domingo. Asique cuídense muchísimo, cariños y ¡hasta pronto!