¡Hola mis queridos lectores!

He cumplido mi promesa de volver este día domingo. Pero debo confesarles que no es seguro que siempre lo haga. Lo que espero es que pueda seguir actualizando los domingos, pero si no, me terminare demorando dos semanas en actualizar. Trataré de seguir como estamos, pero debido a que un nuevo año comenzó en mis estudios, todo puede complicarse. Espero su compresión por favor. :)

Ahora responderé a sus maravillosos reviews:

- Inmaru: ¡Hola Laura! ¡Gracias a ti por ser parte importante de estos 100 comentarios! Muchísimas gracias por todo. Si, me descubriste xd No podía seguir teniéndolos separados si se quieren tanto. Pero supongo que debo aceptar la culpa de haberlas vuelto bipolares con tanto problema y reconciliación xd. De nuevo gracias, ahí hablamos pronto…

- Cece: ¡Hola Cece! Que bueno verte aquí otra vez. Que bueno que te gusten mucho los capítulos ^^ y también creo que los capítulos sufridos a veces son los mejores. ¡Gracias a ti por leer! :)

- fatty73: ¡Hola Fatty! ¡Lo se! Nunca llegue a pensar que llegaría a los 100 reviews y es increíblemente emocionante, no podría describirte lo feliz que estoy. Y todo es gracias a ustedes. ¡Son maravillosas! Bueno, sobre la conversación de Harry y Ron, podemos ver que este par comienza a tenerse confianza, y eso es algo muy bueno para Ron, que esta rodeado de gente, que tal vez ni siquiera lo aprecia por quien es realmente. Como tú dices, hay que tenerle cuidado a Charlie. Y tampoco te equivocas al nombrar el miedo que tiene Hermione por las relaciones serias, debido a que no confía en este mujeriego y porque ella misma ha sufrido estas consecuencias. Ciertamente me gustan los reviews detallados asique espero seguirte viendo aquí. :)

- grintsonandronmionelove: ¡Hola! Jajaja, ¡Siempre me haces reír tanto! Parece que le comienzas a tomar confianza a Charlie y odio a Lavender xd Sobre la conversación con Charlie, quería que sonara un tanto más familiar, asique supongo que por eso te suenan a Molly. Jjajaja me encanta la locura que le añades a tus comentarios, asique no te preocupes :)

- danielaweasley: ¡Hola dani! Te entiendo en cuanto a la flojera de ingresar siempre xd, pero tengo que hacerlo. Parece que Hermione lo ayudo en algo que era muy importante para Ron, como lo es la relación con su hermano Charlie. Muy buena chica ¿verdad? Ciertamente, aún hay cosas que mejorar y juntos, creo que lo lograran :)

- Paqui: ¡Hola paqui! Que bueno que este Ronald siguió admitiendo sus sentimientos, porque si no lo hubiera hecho, ella estaría dudando mucho de convertir su relación de compañeros en algo más. ¿Quién será el chico que la hizo sufrir? Pronto… y ¿Volverá Dan a molestarla? Pronto… xd Soy una malvada lo se. Espero seguir viéndote aquí.

- VremyaLuny: ¡Hola Ireri! Gracias también por aceptar mi favor. No es que no me guste tu nickname, pero esperaba poder tratarlas con mayor confianza. Ysa escribe muy bien, y la admiro por ello, pero yo tampoco tengo mucha paciencia xd. Que bueno que seguiras aquí hasta el final, no deseo más que eso ^^. Toda la maldad que rodea a esta parejita, esperemos que se hagan a un lado y los dejen ser felices ¿no? ¡Gracias por todo!

- nalia-san: ¡Hola nalia! Que bueno verte nuevamente acá. Todos esperamos que esta castaña se decida de una buena vez, y haga lo que nosotras solo podemos soñar 77. ¡Lo se! ¡100 Reviews! Es algo maravilloso e increíble. Gracias por seguir aquí :)

- alwaysromionegrintson: ¡Hola Vicky! Gracias por responderme al favor que les pedí. Creo que las he vuelto un tanto paranoicas a todas con eso de que estaban bien y llegaba alguien a arruinarlo ¿no? Jajajaja, pero bueno, tendrán que seguir leyendo para saber si sucede o no algo. ¡Gracias por amar este fic! Lo escribo con mucho cariño para ustedes, y también gracias por estar expectante siempre :)

- FaBiOoOLa: ¡Hola Fabiola! Vaya que ajetreado, estos enamorados andan de aquí para allá, pero se nota que no les importa si van juntos a todos lados xd Como dije anteriormente, sobre lo que ha sufrido Hermione lo veremos un poco más adelante. No te preocupes por el atraso, y espero que este todo bien para ti, respecto a los problemas que me mencionas. Mucha fuerza, te apoyare todo lo que necesites :)

Muchísimas gracias, espero verlas pronto. Que disfruten el capítulo :D


Capitulo 16: Clase de baile

La tarde se pasó rápido. O al menos eso sintieron un par de enamorados que recostados en un sillón, besándose de vez en cuando y susurrándose palabras melosas, pasaron el tiempo. Ambos tenían cosas que hacer, pero ninguno de los dos quería levantarse de ese sillón y alejarse a su habitación, y menos aún salir del edificio sin la compañía del otro.

- Me quedaría así contigo para siempre. – Confesó ella, acurrucándose más entre los fuertes brazos de Ron.

- ¿Quién dijo que no es posible? – Le cuestionó él, deslizando sus dedos por los rizos castaños de la chica.- Puedo obligarte a quedarte aquí conmigo y nadie tendrá oportunidad de quitarte de mi lado.

- ¿A si? ¿Y como harás eso? Si se puede saber – Inquirió, con un tono juguetón.

- Puedo amarrarte al sillón, secuestrar a los jefes, amenazar a unos cuantos trabajadores, bloquear las puertas…- Su rostro expresaba claramente unas cuantas ideas locas que pasaban por su cabeza.- puedo variar las situaciones, pero la cosa es que no necesitaras salir de aquí.

- ¿Nunca dejas de bromear?

- ¿Te molesta? – Preguntó fingiendo tristeza.

- Al contrario, me encanta.

Ron sonrió y se lanzó a atrapar sus labios, y debido a la rapidez y la fuerza con que se lanzo provocó que ambos cayeran recostados sobre el sillón, Hermione bajo él. Ella le sonrió de vuelta, para hacerle sentir que todo estaba bien y volvieron a besarse. Pero el teléfono de Ron, sonó insistentemente. Bufó resignado y se separo del cuerpo de la castaña. La ayudó a ella a sentarse bien nuevamente en el sillón y se levantó para buscar el endemoniado celular que no dejaba de sonar. Además de que el tono de llamada no ayudaba a tranquilizarlo.

- ¿Sabes donde deje esa basura de teléfono?

- En tu bolsillo Ron.

- ¿Qué bolsillo?

- El de la chaqueta.

- ¿Qué chaqueta?

- ¿Me vas a preguntar todo? – Indagó ella, levantándose con rapidez y sacando de su chaqueta, -que estaba en el perchero- el insistente aparato. Se lo entregó y espero a que contestara, pues sabía quien llamaba.

- ¿Alo? – La persona al otro del lado, lo saludo y él supo inmediatamente quien era, y fue por eso su forma desganada al nombrarla.- Ginny…

Hermione rió en silencio por la actitud infantil de Ron. Se acercó un poco más para intentar tranquilizarlo, acariciándole la mejilla izquierda.

- Si, estoy muy bien.- Comentó él, robándole un beso a Hermione, que intentó alejarse, pero él la atrapó al instante. – Si, Hermione también. De hecho, creo que esta mejor que nunca.- Volvió a besarla, pero esta vez en el cuello.- Ajá…Claro…Lo mismo pensaba yo… ¿Enserio?... Si, buena opción… Ajá.- Los monosílabos de Ron, no le daban mucha información a Hermione sobre que se trataba la llamada de su hermana, pero en esos momentos que importaba, si Ron la besaba a cada segundo.- ¿Clase de baile? – Preguntó sorprendido, y separándose ligeramente de la castaña.

- Sí, eso dije Ronald

- ¿Para que?

- Para aprender a bailar… ¿No es obvio? – Preguntó Ginny frustrada.

- Ya lo se. Y entiendo que tu quieras tomarlas con Harry, pero… ¿porque debemos nosotros también hacerlo?

- Son parte importante de mi boda, y no quiero que me dejes en vergüenza frente a todos. ¿O ya sabes bailar?

- ¡Por supuesto que se bailar! – Exclamó ofendido.

- ¿También vals?

- Eh… un poco.

- Eso no me basta.- Acepto la pelirroja, Ron bufo.- Te quiero mañana, a las 4 P.M en el salón de baile Little Touch,

- ¡¿Qué? Pero si…

- Tú también tienes que ir Hermione… - Dijo Ginny, sabiendo que ella estaría junto a su hermano.

La castaña le quitó el teléfono a Ron.

- Ahí estaremos Ginny, no te preocupes.- Ron la miró como si estuviera loca.- Salúdame a Harry. Adiós

Apagó el pequeño aparato y se lo devolvió al pelirrojo.

- ¿Por qué le dijiste eso? Pensaba pasar la tarde contigo.

- La pasaremos juntos bailando.- Respondió ella. Ron puso cara de resignación y molestia.- Ron… ¿No crees que tu hermana necesita disfrutar todo lo que esta relacionado a su felicidad? – El asintió sin mucho ánimo.- ¿Y sabes que cada detalle, para ella es muy importante?

- Claro que lo se Hermione, pero exagera a veces. – Hermione se cruzo de hombros y lo miró ceñuda.- No me mires así. Yo solo quería que pasáramos ese tiempo juntos.

- Y lo haremos.- Concedió, atrapando el rostro de Ron con sus manos.- Hasta las cuatro de la tarde, luego iremos a la clase.

- Esta bien, pero debo confesarte que no tengo ni la más minima idea de cómo se baila el vals

- Yo te ayudare con eso.

(*)(*)(*)(*)

Una mujer un tanto mayor y de aspecto demacrado, se frotaba la frente, intentando calmar el dolor de cabeza e idear algo que ayudara a subir las ventas de su diario.

Como siempre a las 9 de la noche su asistente, le llevaba el último café del día.

- Aquí tienes, con doble de azúcar como me pediste. – Dijo Robbie, depositando la taza frente a su jefa.

- ¿Por qué crees que ese par tiene tanto éxito en todo? – Señalo la plana del diario, en donde salían Ron y Hermione posando en una alfombra roja.

- Bueno… son jóvenes, muy apuestos, se llevan bien con las fans, tienen un gran contrato… ¿Tendrán alguna debilidad?

- Todos tienen una. El punto es… ¿Cuál? – Rita lo miró con una sonrisa perversa. El entendió perfectamente que significaba eso.

- ¿Quieres que lo investigue?

- Si piensas seguir conservando tu aumento.

(*)(*)(*)(*)

- ¿Como piensas enseñarme? – Preguntó un tanto preocupado, por su torpeza a la hora de bailar canciones lentas.

- Eso ya lo veremos mañana Ron. – Respondió ella, restándole importancia. Él se sintió un tanto más relajado.

- ¿Tu sabes bailar vals?

- Solo lo que mi padre me enseño. – Respondió con nostalgia.- Asique tendremos que tomar igual esa clase.

- Eso creo. Aunque al menos te tendré a mi lado y podré robarte todos los besos que quiera.- La atrapó entre sus brazos y junto sus narices frotándolas con cariño.

- ¿Quién te dijo que yo te permitiré eso?

- ¿Ah no?

- No Ron, no podemos andar besándonos como un par de adolescentes. Ni siquiera somos novios… - Opinó separándose de él.

- Yo no diría exactamente eso, pero…

- Sabes a que me refiero.

- ¿Significa eso que quieres ser mi novia oficial?

- ¿Esa es tu mejor forma de pedirme que sea tu novia? – Preguntó divertida. No pensaba rechazarlo, pero quería ver hasta que punto podría llegar el pelirrojo.

- No, pero debido a que no puedo salir a la calle y gritarte frente a todos que seas mi novia verdadera, esto tal vez sea lo mejor… - La volvió a besar, para sacar misteriosamente del bolsillo de su pantalón un pequeño paquetito de regalo.- No es mucho, pero espero que te guste.

Ella intrigadísima, abrió la bolsita de papel con mucho cuidado y de el saco una linda cadena de oro, que contenía una pequeña medalla, que en su reverso decía: Para siempre. Su rostro cambió de la sorpresa a la emoción y no pudo evitar dejar escapar una lágrima. Ron preocupado, la limpio.

- ¿Qué ocurre? ¿No te gusto?

- ¿Qué si me gusto? – Repitió ella sonriente.- ¡Me encanto! Muchísimas gracias, es maravilloso. – Aún con la cadenita en sus manos, se aferro al cuerpo del pelirrojo dándole unos cuantos besos en el rostro, que él recibió muy a gusto.- Si.

- ¿Sí que? – Preguntó confundido, porque de la nada ella afirmara algo.

- Si quiero ser tu novia.

No necesitó que se lo repitieran dos veces. Había escuchado perfectamente claro y nunca podría haberse sentido más feliz con escuchar esas palabras.

Sin controlar su fuerza la alzo, dejando que ella entrelazara sus piernas en su cintura, aferrandose a su cuerpo y logrando así besarlo como llevaba tiempo hacerlo. Con ella en sus brazos se acercó a la pared más cercana y ahí la apoyó para no dejarla caer. No es que fuera a soltarla de todas maneras, puesto que tenía la suficiente fuerza para sostenerla unas cuantas horas, pero así tenía mayor acceso a acariciar el cuerpo de su ahora novia oficial.

Nada de mentiras. Ahora las cosas eran reales.

(*)(*)(*)(*)

- ¿Que es lo que sucede con Ron y Hermione? – Meditaba Ginny, abrazada por los fuertes brazos de su novio. Mientras veían una película en la televisión.

- ¿A que te refieres amor? – Le preguntó él, girándose un poco para ver el rostro de su futura esposa.

- Algo esta pasando entre ellos. Hace un tiempo los encontré besándose en una de las habitaciónes de la madriguera y ahora andan de lo más cariñosos. Además de que cuando llamé a Ron hace unas horas, parecía que se estaba dando algunos besos bastante apasionados con alguien y la única a su lado parecía ser Hermione.

Harry no respondió nada, y se giró para ver la película que después de los comerciales, nuevamente había comenzado. Ginny que estaba acostumbrada a que él le diera alguna respuesta, aunque fuera un monosílabo se extraño bastante.- Potter… ¿Tú sabes algo que yo no?

- No se de que hablas, cariño.

- No te hagas el tonto.- Lo miró ceñuda y cruzándose de brazos.- Si esperas que nuestro matrimonio funcione, tienes que contarme todo. Y cuando digo todo, es TODO Potter.

- De acuerdo, de acuerdo. - Respondió rendido.- Lo único que sé es que parece que empezaron una relación de verdad, y que posiblemente se estén enamorando.

- ¡¿Qué empezaron que? – Preguntó con los ojos como plato y levantándose de él sillón en que reposaban ambos. No necesitaba respuesta, había escuchado claramente, pero la sorpresa era bastante.- ¿Cuándo sucedió eso? ¡Ese Ronald! ¡Nunca me cuenta nada! Ahora entiendo porque dijo eso de que Hermione cada vez estaba mejor. ¡El muy cretino!

- ¿Qué dijo que? – Preguntó Harry, con un tono de preocupación.

- ¡Eso! ¡El muy idiota me dijo eso! ¿Cómo crees que tome esa frase? ¡Yo no sabía nada!

- ¿Y parecía que se estaban besando apasionadamente? – Las cosas no sonaban muy bien, para Harry que lentamente iba adoptando un tono de sobreprotección por Hermione.- ¿Escuchabas que se besaban?

- ¡Si! ¿Puedes creerlo? Y más enzima… ¿Harry? – Preguntó preocupada, cuando vió como su novio se comenzaba a poner los zapatos, que hace unas horas se había descalzado.- ¡Harry! ¿Qué haces?

- Me visto. Voy ahora mismo ha hablar con esos dos, para detener lo que sea que estén comenzando a hacer.

- ¡Harry! – Gritó deteniéndolo.- ¡No vas a mover ni un pie fuera de este lugar! - El chico la miró interrogante, pero con intensiones de salir a pesar de todo.- Si sales, las cosas se acaban aquí.

El chico abrió los ojos como dos inmensos platos y cerró la puerta rápidamente, entrando hasta llegar donde Ginny, y mirarla con una cara de sorpresa que ella nunca había visto.

- ¿Q-Que? ¿Po-Por que? – Tartamudeo preocupado.

- Lo siento, era la única manera de detenerte.- Se disculpo ella, tomando una de sus manos y dirigiéndolo nuevamente hasta el sillón.

- No vuelvas a hacer algo así Ginevra. – El pobre comenzaba lentamente a volver a sus colores normales de cara.- Puedo tolerar cualquier cosa, menos que me digas esas cosas.

- Lo siento amor, pero eres muy testarudo.- Le acarició las mejillas y le dio un pequeño beso.- ¿Por qué te pusiste así?

- Hermione es como mi hermana, no esperas que me guste ellos… bueno que ellos… hagan… ya sabes… eso.

- Entiendo.- Confesó la pelirroja.- A mi tampoco me entusiasma mucho saber las intimidades de mí hermano. Pero no era eso lo que más me había sorprendido. ¿Es enserio eso de que empezaron una relación?

- No podría mentirte con algo así.

- ¡Cielos! ¡No puedo creerlo!

- ¿No quieres que estén juntos? – Preguntó Harry confundido.

- ¡No! No es eso. Es que es muy… impresionante. Ron jamás ha tenido una novia. Las únicas mujeres con las que ha estado no son más que para… eso.

¿Por qué hablaban diciendo la palabra "eso" para referirse a la intimidad? Era algo bastante preocupante, sabiendo que serían pareja en poco tiempo.

- Eso había escuchado.

La pelirroja miró a Harry con curiosidad, era momento de preguntarle algo que llegaba tiempo pasando por su mente. Seguiría el consejo de Hermione y le preguntaría.

- Harry… - Lo nombró intentando llamar su atención. El asintió.- ¿Puedo preguntarte algo? – El volvió a asentir. - ¿Por qué no quieres que… tengamos… relaciones? – La pregunta sorprendió mucho al chico, y fue por eso que ambos se sonrojaron.

- Eh… bueno, porque… no… - Tragó saliva y se infundio valor, para hablar como debía.- Porque quiero que sea algo especial, y además porque… no quiero que pienses que eso es lo único que me importa de ti.

Ginny suspiró feliz de que esa fuera su respuesta y no otra.

- Que bueno, porque pensé que tu no me… que tu no me deseabas.- Diciendo esto, se sonrojo se sobremanera y bajo la vista avergonzada.

Harry le tomó la barbilla y le sonrío dándole un pequeño beso.

- Te deseó más que a nada en el mundo, y si no fuera porque quiero que sea muy especial, estaría en este preciso momento haciéndote el amor.

- Cualquier momento puede ser especial Harry.- Le dijo volviendo a besarlo, con mayor pasión.- Yo también te deseo, y sin importar cuando o donde, será muy especial.- Se separó un poco de él y volvió a mirarlo fijamente.- Harry… ¿eres… virgen?

- No Ginny, no lo soy.- Dijo lamentando su respuesta.- Siento no poder serlo para ti.

Ella volvió a darle unos cuantos besos y luego hablo nuevamente.

- No lo lamentes, contigo será como la primera vez.

- ¿Quieres esperar a la noche de bodas? – Le preguntó él, por curiosidad.

- Sí. Así todo será más especial aún.

(*)(*)(*)(*)

- Te quiero Hermione… - Le dijo, cuando al fin la bajo de su agarre y pudo detener sus besos.- No se como no me di cuenta antes, eres maravillosa y quiero que lo sepas.

- Tú también lo eres.- Respondió ella en un susurro, ya que solo hace unos segundos habían terminado uno de sus pasionales besos.- Y también te quiero.

Se dieron un ultimó beso y Ron la condujo a su pieza, para dejarla descansar.

- Que duermas bien, amor.- Le dijo el pelirrojo, depositando un ultimó beso, antes de salir de la habitación.

Cuando cerró la puerta, ambos suspiraron. Comprobando que las cosas eran reales. Por fin lo eran.

Luego de esto, Hermione meditó las palabras de Ron y el amor, al terminar su frase. ¿La había llamado amor? ¡LE HABÍA DICHO AMOR! ¡Por todos los cielos! ¡Le había dicho amor! Y eso no era todo, ¡También le había dicho que la quería! Esa sin duda sería uno de los mejores días de su vida.

Se desplomó en la cama y pensó si era o no correcto pedirle a Ron que se quedara con ella por esa noche, pero terminó por convencerse que era demasiado rápido y que seguramente él pensaría que ella era una suelta. Asique se recostó y aferrada a su almohada se dejo llevar por el sueño.

(*)(*)(*)(*)

Él pelirrojo había caminado inconcientemente hasta su cama, para luego derrumbarse en ella con la mirada fija en el techo del penthouse y rememorando todos y cada uno de los momentos que había pasado con Hermione ese día. A pesar de no poder mirarse, sabía que una especial sonrisa no se desaparecía de su rostro.

¿Era posible sentirse más feliz de lo que estaba? ¿Era posible? ¡Cielos! Era tan maravillosa la sensación. Y… ¿Qué diablos eran esas cosquillas en el estomago? ¿Eran…? ¿Mariposas? ¿Esa era la sensación de mariposas en el estomago? ¿Esa sensación de sentirse tan e increíblemente feliz? Corría por sus venas una emoción que nunca pensó llegar a sentir. Y fue ahí cuando comprendió la palabra enamorado. Fue en ese preciso segundo cuando la entendió con todas sus letras. ¡Estaba enamorado! Y que grandiosa sensación era esa.

Lentamente se fue dejando llevar por el cansancio y los gratos recuerdos del día.

(*)(*)(*)(*)

- ¡911! ¡911! – Gritaba una mujer.- ¡Ayuda por favor! ¡Hubo un accidente…!

- ¡Ayuda! ¡Ayuda! – Gritaba otra persona, que había salido de una esquina donde el auto estaba volcado.- ¡Hay una mujer atrapada!

A la distancia se podía notar como unos cuantos hombre se ayudaban entre si, para sacarla. En unos cuantos minutos, que parecieron lograron hacerlo.

- ¡Recostémosla aquí! – Dijo un hombre delgado. Y así lo hicieron.- ¡Llama al medico de allá! ¡Es urgente!

Un hombre joven apareció con un maletín, y con sus dedos, buscó pulso en alguna extremidad de la mujer. Su cara lo decía todo…

- No hay nada que podamos hacer… - Dijo apenado. Se levantó y con sorprendente rapidez se acercó a ella.- Tranquila, todo pasara pronto. Mantente despierta por favor. Mírame…

- ¡Fuera todos! ¡La ambulancia necesita espacio! ¡A un lado por favor! – Gritaba una persona, que rápidamente, junto a una gran cantidad de paramédicos recorría el lugar en busca de personas a las cuales ayudar.

Alguien se acercó a ella. Y con una pequeña luz apuntó sus ojos. Ella sorprendida por la gran potencia de la luz, cerró los ojos con fuerza.

- Todo estará bien…

Se sentó en la cama, con la respiración aún entrecortada. No pudo evitar llevarse una mano al corazón, para comprobar que realmente todo estaba bien. Que seguía viva… Solo había sido otra pesadilla.

¿Es que nunca acabaría su sufrimiento? ¿Seguiría teniendo esos sueños toda la vida? Esperaba que no…

Intentó retomar su descanso, pero el intenso temor de que las pesadillas volverían la mantuvo despierta. Giró varías varias veces en la cama, antes de decidirse a salir de la habitación. No podía seguir ahí, era como una clase de tortura.

¿Qué podía hacer a esas horas de la noche? Eran las 2:35 A.M, ¡No había nada que hacer! A menos que… Por curiosidad surgió en su mente una idea. Y no se hizo esperar, ya que en unos segundos estaba en la puerta de la habitación de Ron. Giró la manilla con suavidad para no hacer ni el más mínimo ruido, pero ni aún así pudo evitar el rechinamiento de esta. Aunque él pelirrojo no pareció percibirlo en ningún momento.

Sonrió inconcientemente al hallarlo en una posición incomoda, y con las sabanas completamente enrolladas a sus pies y parte de su abdomen. Se sorprendió al ver que sonreía en sueños. Solo una cosa deseaba que el soñara. Y aunque no podía saberlo, Ron sí soñaba con ella esa noche.

No avanzó ni un paso desde la puerta, ya que sabía que si avanzaba, no lograría salir de ahí hasta el día siguiente. Y por ello sintiéndose feliz de que el pelirrojo lograra descansar, retrocedió cerrando la puerta.

No tenía ni hambre, ni estaba muy cansada. Asique decidida a respirar un poco de aire, salio al balcón del departamento. Se percató de que nunca había logrado estar ahí tranquilamente, ya que la única oportunidad que lo hizo, fue rápidamente captada por los flashes de los paparazzis, obligándola a esconderse.

La sensación de el aire agitando sus rizos, la hizo sentirse libre y feliz. No había nada por lo que tuviera que preocuparse en esos segundos. Nada por lo que sentirse mal. Nada por lo que sufrir.

(*)(*)(*)(*)

Se despertó sobresaltado. No era parte de su costumbre diaria y tampoco lo era tener esa sensación de vacío, que llevaba rato sintiendo. Había despertado sintiéndose invadido por alguien que no estaba en ninguna parte de la habitación.

Deslizó la sabana lejos de su cuerpo y se puso de pie. Recorrió la habitación en penumbra, buscando si algo estaba diferente, pero para su sorpresa todo parecía estar en perfecto estado y justamente como lo había dejado hace unas horas. Lo siguiente que se le ocurrió es que alguien había entrado a robar y acompañado de esto, una sensación de miedo se instalo en su corazón. No temía por él mismo, sino por ella.

Sin importar nada, caminando descalzo y sin ningún objeto que pudiera ayudarlo a protegerse, salio de su habitación para dirigirse a la de Hermione, que quedaba solo a unos seis pasos. La puerta estaba abierta y en la habitación no había nadie. Su mente rápidamente creo imágenes un tanto terroríficas para él y el temor aumento con la idea de que algo le había ocurrido.

Todo parecía en calma y nada había desaparecido del departamento. Intentó no pensar lo peor cuando sintió un aire proveniente de uno de los ventanales, y apartó de su mente la idea de un asesinado, suicidio o algo parecido. Ya que ahí estaba ella. De pie. Abrazando su propio cuerpo con sus brazos, y dejando que su pelo volara con el viento.

Ron sintió como su estomago se encogía y las mariposas volvían. Aunque fuera con un camisón y el cabello completamente revuelto, él la encontraba la mujer más hermosa del mundo. La contempló unos cuantos segundos más y se acercó silenciosamente. Hermione no percibió en ningún momento que alguien se aproximaba, asique fue una total sorpresa que los fuertes brazos del pelirrojo la abrazaran. Se sobresalto en un principio, pero al sentirlo tan cerca, supo que no debía temer. Porque era él.

- Lo siento, no pensaba asustarte. - Se disculpó el pelirrojo, depositando un pequeño beso en el cuello de Hermione. Ella no le dijo nada, solo acarició con sus manos, los brazos de él.- ¿Qué haces aquí? Deberías estar durmiendo, y soñando conmigo.

La castaña sonrío y se apretó más a él.

- Lo mismo debería decirte yo.

- Si tú no duermes, yo tampoco lo haré – Respondió el pelirrojo, hundiendo su nariz en el cuello de la chica, y causándole cosquillas. Ella carcajeó e intentó alejarlo de su cuello.- ¿Por qué no duermes?

- He tenido una pesadilla y no quería volverla a tener.

- ¿Y prefieres no dormir? – Ella asintió.- ¿Qué soñaste?

No hubo respuesta de parte de la castaña y solo la respiración fuerte del pelirrojo se escucho por unos minutos. Ron la abrazó más aún y ella soltó el llanto que llevaba minutos aguantando. Hipó un poco, llenándose de lagrimas e intentando sollozar lo más despacio posible, pero el pelirrojo podía sentirla temblar y eso ya era suficiente para él. La hizo girar, para poder abrazarla como correspondía y hundiendo su nariz en el cabello castaño de Hermione, aspiró su particular aroma. La aferró con fuerza a su cuerpo, con la intensión de no soltarla jamás.

- Quisiera eliminar todos tus miedos, para que no sufrieras más.- Ella pareció calmarse un poco.- No puedo soportar verte así, se me parte el alma. Dime que debo hacer.

- Solo te… necesito… a ti.- Dijo entrecortadamente y sollozando.- Eres el único… que puede… tranquilizarme.

Ron la separó un poco de su cuerpo, para darle un profundo beso, con el cual le dejaba claro, que él la apoyaría en cualquier situación. Ella le correspondió con mayor lentitud que en anteriores ocasiones, debido a su sufrimiento, pero dejando todo su ser en ese beso, que sellaba por completó lo que era el comienzo de el amor más fuerte que llegarían a presenciar.

- Quiero que duermas conmigo.- Confesó Ron entre el beso. Ambos sabían que solo harían eso. Nada más que dormir. Y fue por eso que ella asintió sonriendo levemente.- No soportaría separarme ni un minuto más de ti.

Salieron del balcón y cerraron el ventanal que daba a este. Y cuando iban a comenzar a caminar hacia la habitación, Ron la alzo en brazos. Ella sorprendida se afirmó del pelirrojo, y este volvió a darle un beso para tranquilizarla.

- No estoy invalida Ron, puedo caminar – Le susurró, sin molestia alguna.

- Lo se, pero no quiero que te pasé nada.

- Nada me va a pasar caminando hasta tu habitación.

- No me arriesgare.- Respondió él, abriendo la puerta con el pie y luego cerrándola con el mismo.

No había luz, pero tampoco la necesitaban, ya que solo la luminosidad de la luna, les permitía ver lo que necesitaba. Sin bajar a Hermione de sus brazos, corrió las sabanas con una mano rápidamente y la recostó en uno de los extremos de la cama. Ella se removió un poco y se giró para observarlo a él, que después de sacarse la camisa de dormir se recostó a su lado.

- Tengo calor.- Dio como respuesta, ante la mirada atenta y sonriente de ella. Hermione se acercó más a él y le acarició la mejilla izquierda. Él la rodeó con una de sus manos y la acercó más aún. - Duérmete amor. Yo voy a cuidar de ti

Ella le dio un ultimó beso y se acurrucó frente a él. Cerrando los ojos, sintiendo tranquila y dispuesta a comenzar a dormir.

- Rita, son las cuatro de la mañana. ¿Puedo irme a casa?

- ¡No! ¡No te vas a mover de aquí hasta que ideemos un plan que resulte lo suficientemente bueno como para arruinar a ese par de estupidos y al idiota de mi ex marido!

- ¿Ex marido? ¿Quién es su ex marido? – Preguntó Robbie interesado.

La mujer lo miró con incredulidad y sonriendo malvadamente dijo:

- Robert Walmart. – El rostro de su asistente cambio de colores rápidamente.- y ese idiota me va a pagar todas las que me hizo.

La mañana comenzaba a resplandecer en todo Londres. Y no era la excepción el penthouse en que vivían Ron y Hermione, ya que los débiles rayos de sol de esa mañana comenzaban a ingresar por los recovecos de la cortina de la habitación del pelirrojo.

Era día miércoles, y no tenían nada importante que hacer más que asistir a las clases de baile que su hermana le había impuesto la tarde de ayer. Odiaba eso; que lo obligaran a hacer cosas para las que no había sido creado y menos aún que le impusieran algo, pero si Hermione se lo pedía, no había nada más que discutir.

Eran aproximadamente las 9 de la mañana, por lo que podía calcular y él ya estaba despierto. Por otro lado, Hermione continuaba dormida, apoyada en su almohada y con sus rizos completamente esparcidos por esta.

Ron había sentido que en mitad de la noche se había girado un par de veces, pero nada que saliera de lo normal, asique decidió no preocuparse por ello, aunque ahora en la mañana las cosas eran diferentes. Ella respiraba pausadamente, sonreía y no se había cambiado de posición desde hace un buen rato

El pelirrojo sonrió también, pero tal vez no por lo mismo que ella. Ya que sin poder resistirse, acercó su mano, para acariciar sus mejillas sonrosadas y sus apetitosos labios. Luego enredo con delicadeza sus dedos en los rizos despeinados de la castaña y se mantuvo así un largo rato, solo observándola dormir placidamente.

Pero dentro de media hora, la chica comenzó lentamente a dejar a tras los sueños tranquilos y el descanso, para despertarse a la feliz realidad de ese día. Se removió un poco, recordando en donde estaba, ya que esa acalorada y cómoda cama no era la suya. Abrió lentamente los parpados, -debido a la cegadora luz- y se encontró con unos curiosos ojos azules, que le sonreían.

- Buenos días – La saludó él, apoyado en su codo derecho y contemplándola despertar.

- Buenos días – Repitió ella sonriendo. Le costó acostumbrarse a la luz del día, pero una vez que lo hizo se fijó en Ron, que parecía llevar rato levantado.- ¿Cuánto llevas despierto?

- Un rato.- Fue su única respuesta, ya que no le diría que llevaba casi dos horas contemplándola dormir.

- ¿Y que has hecho en ese "rato"? – Preguntó ella interesada.

- Pensar…

- ¿En que?

- En lo adorable que te ves y lo maravilloso que sería despertar todas las mañanas contigo. . Ella sonrió nerviosamente, y un considerable sonrojo recorrió su rostro. Asique se tapó con la almohada, para que él no pudiera notar lo nerviosa que estaba. - ¿Por qué te escondes?

- Porque aún no lo creo.

- ¿No crees que?

- Que estemos juntos de verdad.

- Pues debes empezar a creértelo, porque esto va muy enserio – Respondió Ron, acercándola más, para que ella quedara recostada sobre su pecho.

(*)(*)(*)(*)

Cuando faltaba media hora para que fueran las cuatro, Ron y Hermione salieron del departamento, para ir a la clase de baile. Bajaron por el ascensor hasta llegar al estacionamiento, sin pasar por la recepción del edificio. Decidieron ir en el auto de Hermione, para no causar tanta revuelta, ya que el deportivo del pelirrojo no pasaba muy desapercibido en ninguna parte. Pero a pesar de esto, él se ofreció a manejar y ella no se opuso en ningún sentido.

En la entrada del edificio, no había gran cantidad de periodistas, asique salieron con tranquilidad, despreocupándose de la gran fama que poseían.

Después de lo ocurrido en esos días, ambos sabían que podían sentirse un tanto nerviosos e incómodos, pero las cosas eran todo lo contrario, ya que no evitaron en cada oportunidad que tenían darse alguno que otro beso y tomarse de las manos cuando el auto permanecía detenido, o cuando el pelirrojo decidía manejar con una sola mano. Estaban felices y eso era lo único que importaba para ellos.

Al lugar al que iban no era lejos, pero sí estaba bastante escondido entre la ciudad, y fue por ello que dieron varias vueltas antes de hallarlo. Pero en la entrada los esperaba una expectante Ginny, acompañada de un malhumorado Harry.

Estacionaron el auto, junto al de Harry y luego bajaron, para acercarse a la futura pareja de casados.

- ¡Que puntuales! – Reconocía la chica, más que feliz. - ¿Les costó dar con el lugar?

- No, para nada.- Respondió Ron, con sarcasmo.- Solo dimos unas mil vueltas, antes de darnos cuenta que tu estupida clase de baile quedaba en la segunda calle y no en la primera ni en la segunda.

- Ron… - Lo reprendió Hermione casi en un susurro, que él escucho.- La verdad es que nos costó bastante, pero lo que importa es que ya estamos aquí.

- Esa es la actitud que necesitaba, no el pesimismo de mi hermano. – Opinó Ginny, lanzándole a Ron una mirada de odio.- ¿Entramos?

Hermione asintió y ambas ingresaron al lugar. Muy por el contrario Harry y Ron se quedaron ahí unos minutos conversando.

- ¿Por qué tienes esa cara Harry? Parece como si mi hermana te hubiera dado una paliza.

- Peor. – Corrigió el chico.- La profesora.

- ¿Qué pasa con ella?

- Es la mujer más amargada que he visto en mi vida. Parece que quisiera matarme porque no seguí su maldito compás… "un dos tres… un dos tres…" - Decía imitando la chillona voz de la mujer y luego haciendo una rara expresión en su rostro.- Y tiene un tic nervioso que me tiene trastornado.

- ¿Qué tic tiene esa mujer?

- Me golpea el hombro cada cinco minutos.

- No creo que sea tan así

- Ya verás, no es idea mía.

Fue lo ultimó que conversaron antes de entrar apresurados al lugar, ya que Ginny venía con la intensión de entrarlos a ambos de una oreja, para comenzar la clase de baile.

- ¡Ahí están el par de flojos! ¿Qué estaban esperando afuera jóvenes? El baile no aparece de la nada en sus cuerpos. ¡Pongámonos a trabajar! – Dio un par de aplausos y se amarró el pelo con un palillo. - ¡Joven Potter! ¿Se aprendió lo que le dije?

- Eso intente, pero desgraciadamente no tengo sus habilidades para el baile - Respondió él con sarcasmo, aunque la mujer pareció no notarlo.

- Es lamentable que no todos lo tengan. – Su mirada se dirigió al otro chico que acaba de llegar.- Usted jovencito… ¿Quién es?

- Ronald Weasley.

- Bueno Ronald, soy Dolores Umbrille. Ahora póngase junto a su pareja y veremos que tiene.

El pelirrojo no dijo nada y se acercó a Hermione, que le sonreía.

- No es tan mala, cuando la conoces.- Le confesó acariciando su mejilla y indicándole que se pusiera frente a ella.

- Eso espero.

La mujer que tenía un aspecto bastante demacrado, apareció frente a ellos y les indicó que comenzaran a bailar, al tiempo que ella presionaba el botón de encendido del equipo y una música delicada y melodiosa resonaba en el lugar.

Les dijo que hicieran lo que supieran, pero ni Ron ni Hermione lograron coordinarse, debido a que la profesora señalaba una y otra vez que esa no era la posición correcta ni de los brazos, de los pies o de sus cuerpos. Asique de un momento a otro cortó la música y los hizo detenerse.

- Entiendo que estén nerviosos y no puedan coordinarse, es por ello que les daré unos minutos de descanso, mientras me encargo de los novios. – Los observó unos segundos.- Usted joven Weasley tiene un poco más de ritmo que el novio, pero no lo suficiente como para ser bueno. Y usted señorita Hermione, pareciera que no se esfuerza en mejorar.

Ron observó en todo minuto a Hermione, que a pesar de aparentar tranquilidad frente a la mujer, sentía que explotaría en cualquier momento.

- Lo estoy intentando.- Respondió la castaña.

- Debería tomar un descanso, yo le enseñare a ambos por separado lo que es el verdadero vals. Joven Weasley, venga par…

- Yo voy a enseñarle a mi novio, si me permite.- Indicó Hermione, sin dejarla responder nada.- Puede ir donde los novios y enseñarles su don de baile.

- ¿Me esta alejando de mi trabajo? – Preguntó la mujer sorprendida por la actitud de la castaña.- Debo advertirle que soy una de las mejores instructoras de baile de Londres y no permite que me venga a mangonear en mi propio estudio.

- No le estoy mangoneando nada, solo le digo que yo le enseñare a mi novio como bailar vals. Aprendí cuando era pequeña y no necesito su ayuda en nada.

La mujer completamente sorprendida y ofendida, se giró hasta llegar donde Harry y Ginny, e hizo como si nada hubiera sucedido.

- Y pensé que yo sería el que negaría sus ayudas.

Hermione rodó los ojos y se acercó nuevamente a él.

- ¿Negaras las mías también? – Le preguntó con voz seductora.

- Jamás. – Le respondió él dándole un pequeño beso en el cuello que la hizo temblar de pies a cabeza.

- Ron… - Lo reprendió ella nuevamente, sonrojándose.- Tu hermana y Harry están aquí…

- ¿Y que? – Inquirió él restándole importancia.- No los estoy besando a ellos.

Hermione rió con él, mientras Ginny y Harry se esforzaban por hacer aunque fuera un paso bien, para que la molestosa mujer los dejara tranquilos un rato.

- Un... dos… tres… un… dos… tres – Repetía incesante la mujer, girando alrededor de ellos. - ¡UN…DOS…TRES! Si se le hace tan difícil, ¡Cuéntelos señor potter! – Le dio un fuerte manotazo en la espalda y Ron rió en silencio, entendiendo que lo que Harry le había dicho anteriormente era completamente verdad. - tres… y giro.

La pareja de futuros esposos, seguía las ordenes de la mujer con extrema precaución, para no seguir escuchando sus quejas. Ron y Hermione los observaban y reían de vez en cuando. Pero la instructora en una oportunidad se giró para fijarse en ellos.

- Pensé, que le enseñaría a su novio señorita Hermione.- Le dijo desde la distancia.

- En eso estoy. – Le respondió la castaña, con una sonrisa fingida.

- Eso puedo ver – Opinó la mujer, con sarcasmo. Luego se dirigió nuevamente a Ginny y Harry.- ¡Usted jovencito es el peor alumno que he tenido! ¿Cómo no puede entender que el brazo debe estar recto y el compás es uno-dos-tres?

El chico de gafas, suspiro rendido y se quedó en silencio, a pesar de que tenía muchas ganas de responderle varias cosas no muy agradables. Ginny le agradecía de vez en cuando en susurros, que no dijera nada. Por otro lado, Hermione se giraba para no mirarla y le susurró a Ron un par de palabras que la mujer alcanzo a escuchar.

- No la soporto.

- No es tan mala cuando la conoces – Dijo el pelirrojo, repitiendo la frase que ella había dicho minutos atrás. Hermione entrecerró los ojos y se cruzo de brazos. Ron se acercó y la abrazo, juntando sus frentes.- No te enojes, solo quería ayudar.

- No me ayudas con eso.

- ¿Quieres que te ayude de alguna otra forma? Sé la formula perfecta para hacerte olvidar del mundo.- Propuso con travesura.

- No gracias, prefiero enseñarte a bailar de una vez. Así esta bruja nos dejara tranquilos. – Ron sonrió al verla tan fastidiada. Sus mejillas no dejaban de estar sonrojadas y la expresión que hacía, arrugando la nariz era muy adorable.- ¿Listo?

- Desde que nací.- La chica le dio un ligero golpe.

- De acuerdo.- Suspiró relajándose. Esperó a que la anterior balada terminara y cuando comenzó la nueva tonada miró al pelirrojo fijamente.- Toma mi mano. – Él lo hizo sin quejas.- Respira…- Ron alzó una ceja con incredulidad.- Ya sabes a que me refiero… - El vals comenzó un ritmo movido y fue bajando en intensidad a medida que pasaban los segundos.- Ponme cerca.- Él la apegó con suavidad y posicionó su mano en la menuda cintura de la castaña. – Y ahora da un paso…- Ron comenzó a moverse lentamente, siguiendo tranquilamente los movimientos de la castaña, desvió los ojos inconcientemente ha sus pies, para evitar pisarla.- No apartes tus ojos de los míos.

- Eso no será difícil. – Le dio un pequeño beso, y volvió a su anterior posición.

- Y ahora deja que la música te guíe.

Sorprendentemente la música si le ayudo a guiarse en ese típico compás del "un dos tres" a medida que iban girando y avanzando. Pero también entendió que el sentirse cómodo con su pareja de baile le ayudaba a olvidar el restó e inconcientemente seguir el lento ritmo. No había apartado su mirada de la de ella, pero Hermione si lo había tenido que hacer, ya que estaba bastante nerviosa y con los ojos de Ron mirándola fijamente a cada segundo, comenzaba a sentir que sus piernas temblaban. Él suspiró un par de veces, y trato de besarla en medio de el baile, pero ella divirtiéndose se alejaba para que él no lo lograra.

- Comienzo a creer que no te gustan mis besos.

- ¿Por qué crees eso? – Preguntó con una gran sonrisa, sin intención de aceptar, que los besos que él le daba, terminaban por dejarla sin lógica ni razón. El sonrió tristemente de lado.- Tú sabes que eso no es verdad.

- Creo que no lo se muy bien – Admitió y luego puso una expresión de inocencia.- Tal vez podrías demostrarme ahora.

- Tú nunca te pierdes alguna oportunidad ¿verdad?

- No – Negó sonriendo. La acercó un poco más a si mismo y se le susurro al odio.- ¿Te molestaría decirme porque te gusto?

Ella lo miró con incredulidad, intentando entender a que venía esa petición. El continuaba con su expresión expectante.

- Bueno… confesándome con mi corazón, yo diría que son muchas las razones.- Inspiró y luego continuo.- Tú entiendes perfectamente mis silencios. –Ron la miró incrédulo y sorprendiéndose por su respuesta.- No necesitas que te diga que me ocurre. Comprendes cada uno de mis gestos, sin que tenga que decirme si me siento mal, triste o sola – El asintió entendiendo a que se refería.- Conoces mis mayores secretos y no has dicho nunca nada. No me juzgas a pesar de todo lo que hemos pasado…

- Y vaya que ha sido bastante.- Opinó él. – A pesar del poco tiempo ¿no crees? – Ella asintió.- ¿Solo por eso?

- También adoro lo sobre protector que eres. Me cuidas como si fuera de cristal e intentas que siempre me sienta cómoda.- Ya no bailaban, pero se mantenían abrazados.- Me gustan los detalles que tienes conmigo, ya sea que me sirvas el desayuno o me habrás la puerta de el auto. Y sobre todo, que pareces no tenerle miedo a nada. Eso me da la mayor seguridad que haya sentido en mi vida.

- Olvidaste decir que soy guapo.- Enjuició sonriendo satisfecho por la respuesta de la castaña.

- Y además, eres muy apuesto. Lo que es un Bonus - Aceptó ella, soltando sus manos y posándolas en el cuello de él pelirrojo. Él las instaló en su espalda.- Me encantan tus pecas – Pasó su dedo, recorriendo las pequeñas manchitas. Ron arrugó la nariz.- Me vuelven loca tus besos y tus ojos me dejan siempre hipnotizada.

- No sabía que producía todo eso en ti.- Comentó riendo. Ella le dio otro golpe.- Pero me encanta causarlo.

- Eres un malvado ¿lo sabías?

- Malvado y todo, ¿me quieres? - Dijo bromeando con aires de superioridad,

- Creo que sí.

- ¿Cómo que creo? – Preguntó divertido.- Deberías decirme: Si Ron, me vuelves loca y no puedo vivir sin ti. Por favor escapémonos, el mundo no nos entiende.

- Eres un exagerado.- Lo besó, aferrándose a su cabello pelirrojo y presionándolo más del cuello. – Pero aún así, es verdad. – Lo miró fijamente, concentrándose en el azul de sus ojos y esa sonrisa sincera que él no había borrado desde hace mucho rato.- No podría vivir sin ti.

Se quedaron así varios minutos, hasta que apareció nuevamente en escena la instructora de baile, preguntándoles como iban.

- Deberían darse menos besos, y ensayar más. – Propuso la mujer, cruzándose de brazos frente a ellos, que continuaban abrazados y muy juntos.- Esta, según la señorita Weasley, será la única oportunidad para que aprendan a bailar vals, ya que no hay más tiempo.

- No es necesario más.- Le informó Hermione con supremacía, sintiéndose libre de todo.- creo que Ron ya entendió los pasos de este baile.

- Perfectamente.- Confirmó él.

- Eso esperamos. Si no…

- Si no, ya sabremos que hacer.- Terminó Hermione, alejándose de su lado tirando de la mano de Ron, para que avanzara.

Ginny en esos precisos momentos, le daba un profundo beso a su futuro esposo, que parecía más enojado que hace unas horas, aunque poco a poco pareció quitársele. Ron hizo una expresión de asco, y Hermione rió disimuladamente.

- Le propongo que cambien de parejas, para ensayar mejor.- Planteó la mujer. Todos asintieron.- A ver si logran bailar el vals con otra persona.

Harry tomó a Hermione de una mano y se la llevó a un lado del salón en el que planeaba estar alejado de esa presuntuosa mujer. Ginny hizo lo mismo con Ron, arrastrándolo de su posición, en la que estaba hipnotizado y babeando mientras miraba a la castaña.

- No soporto a esa mujer – Comentó Harry, tomándola de la cintura y estrechando sus manos, para comenzar a bailar.- Y sí tengo que volver a alguna clase de baile con ella, creo que me suicidare primero.

- ¡Harry! – Lo regañó ella, arrugando la nariz.- ¡No digas esas cosas!

- Ya me conoces Hermione. Pero da igual, ya no quiero hablar de ella. ¿Cómo has estado? – Comenzaron a moverse alrededor del salón, a un compás perfecto y tranquilo.

- Muy bien.

- Eso pude ver – Admitió el chico sonriendo mientras la hacia girar y volvían a su anterior posición.- Asique es real ¿no?

- Eso creo. - Respondió sonriendo.- ¿Y tú como has estado?

- Muy bien. Cansado. Pero bien de todas maneras.

- Deberías darte unas vacaciones, tanto trabajo nunca es bueno.

- Lo haré. – Confirmó él sorprendiéndola, ya que él jamás dejaba su trabajo.- Desde la próxima semana.

- Pero Harry, eso es la semana de…

- La boda.- Completó él, asintiendo. Y avanzando lentamente de una esquina a otra mientras se movían al compás correspondiente.

- Eso no es tomarse vacaciones. De hecho, es disfrutar tu boda.

- Pero prefiero gastarlas en la luna de miel ¿no crees? – La chica rodó los ojos.- Quiero llevar a Ginny a París. Se que le gusta mucho y yo solo quiero estar con ella.

- Pienso que es una gran idea y como siempre, has elegido el momento ideal. – El se encogió de hombros, manteniendo su expresión de felicidad.- Entonces, dime. ¿A dónde iremos a celebrar la boda?

El sabía que Hermione, tarde o temprano preguntaría por el lugar en el que deseaban celebrar la boda, después de todo, era algo importante para ambos.

- En donde se conocieron mis padres.- Ella sonrió más aún.- En Hogwarts.

- ¿Qué dijo Ginny?

- Que ella me seguiría a donde yo fuera.

- Es una gran chica. – Opinó Hermione, bajando la intensidad del baile, ya que poco a poco comenzaba a terminar.

- También Ron.- Consideró Harry, alzando una ceja.

- Lo se. – Admitió dirigiendo su vista al chico pelirrojo, que reía de las expresiones de su hermana al retarlo.- Bailas muy bien Harry, no se que te exige esa mujer.

- Que siga el compás.- Indicó él, imitando la voz chillona de la mujer.

(*)(*)(*)(*)

- Elegimos bien – Le dijo Ginny, después de un largo rato en silencio, solo dejándose llevar por la música.

- ¿A que te refieres? – Ella señalo con su rostro a Harry y Hermione, que reían tontamente por algo que ellos desconocían.- Sí, eso creo.

Meditó las palabras que su hermana había dicho, y sonrió al notar que ella no se equivocaba. Ambos estaban completamente locos por esos dos sujetos, que habían aparecido en sus vidas, y que sin quererlo desde un principio habían llenado de amor sus corazones. Habían llegado para ayudarlos y hacerlos sentir únicos e irrepetibles y sobre todo, para demostrarles que el amor si existía.


Primero que nada, quisiera preguntarles si les gusto que pusiera un poco de Harry y Ginny. A mi parecer esta parejita, merece un poco de espacio ¿no? Si les moleta, desearía saberlo, porque tal vez prefieren que sea solo Ron-Hermione y con algunos toques de Harry y Ginny. Estoy abierta a opiniones.

Entonces... ¿Creen que todo seguirá bien? ¿Darán algún paso importante Ron y Hermione? ¿Que ocurrirá ahora? Esto y más sorpresas en el próximo capítulo :)

Volveré pronto. ¡Cariños a todos! ¡Nos vemos luego!