Capítulo 24: Las noticias vuelan rapido
Después de un par de semanas de descanso de sus actividades laborales, ambos se presentaron en las oficinas de Record Magic. Ingresaron con relativa tranquilidad, puesto que en la entrada unos nuevos trabajadores se acercaron para pedirles un par de autógrafos y fotos, y como prácticamente el único momento que les tenían permitido a los trabajadores para hacer ese tipo de peticiones era al inicio y final de la jornada, ahí se encontraban ahora.
— De nada, que tengan un lindo día — Respondió Ron con simpatía, después de terminar con las peticiones. — ¿Vamos Hermione?
Su novia que se hallaba a unos pasos sacándose una foto con una pequeña niña, ella le guiñó un ojo y en un par de segundos siguieron caminando hasta el ascensor.
— Esa niña era realmente adorable — Le comentó la castaña. Ron le sonrió esperando escuchar el por qué. — Me preguntó si yo te quería como ella quería a sus padres.
— ¿Y qué le respondiste? — Preguntó sorpresivamente curioso.
— Que te quería mucho más que de esa forma. — Ron sonrió socarronamente. — ¿Y sabes que me respondió? — El negó. — Que eso era demasiado para una sola persona.
Entonces Ron arrugó el entrecejo.
— Eso no es verdad — Contradijo él.
— Ya sabes lo que dicen — Respondió ella divertida, mientras presionaba el botón que los llevaría a las plantas superiores. — Los niños y los ebrios no mienten.
El ascensor cerró sus puertas de una vez con ambos dentro y se elevó hasta el número marcado. En un par de minutos ambos estuvieron en la planta que tenía la oficina de Robert. Como llevaban tiempo sin verse, decidieron que lo mejor era pasar por la oficina del jefe y dar uno que otro saludo. Amanda, la secretaria, los atendió un tanto apresurada e informándole al director por el teléfono los hizo pasar.
— ¡Vaya! Tanto tiempo, ya se me estaba haciendo raro no verlos por estos lugares. — Hermione se acercó para darle un abrazo y un beso en la mejilla. Ron por su lado le ofreció su mano. — ¿Cómo estuvo la boda?
— ¡Fantástica! Deberías haber ido… — Lamentó la castaña. Robert se encogió de hombros un tanto incómodo. Hermione lo notó y no pensó dos veces en preguntar. — ¿Sucede algo?
— Será mejor que se sienten. — Ambos hicieron exactamente eso y tomados de las manos, miraron un tanto asustados por la notable preocupación en el rostro del director. — No los quería molestar, así que por eso esperé hasta que llegara el día lunes para que tuvieran que presentarse nuevamente en la empresa y poder comentarles lo que está sucediendo.
— Robert nos estás asustando — Confesó Hermione.
-— Bueno lo diré rápido — Tragó saliva y subió su vista a ambos. — Las ventas de la campaña no son favorables, las cifras van decayendo y eso para nuestra empresa significa…
— ¿Despido? — Preguntó rápidamente él pelirrojo. Conocía de ese tipo de problemas, debido a su constante trabajo en ese ámbito laboral. Robert asintió apenado. — ¿Pero a quienes despedirán? ¿A nosotros?
— ¡No ustedes claro que no! — Aclaró rápidamente el director. — Pero al resto del equipo posiblemente…
— No podemos permitir eso Robert — Intervino ella. — Son muchas las personas que trabajan para nosotros, no podemos llegar y despedirlos. ¿De dónde conseguirán trabajo tan rápido?
— Eso no puede convertirse en problema para nosotros, ya tenemos bastante con mantener la empresa en pie.
— ¿Y no hay ninguna otra opción para salvar todo lo que hemos hecho?
— Sinceramente chicos, creo que el problema radica en que no hemos hecho mucha promoción a la campaña. — Tomó la revista que estaba en circulación ese mes y la ojeó un poco. — Y de acuerdo al directorio, la única solución para esto sería… rediseñar y ustedes saben que eso significa prácticamente crear todo nuevamente.
— Eso tardará mucho, no lo lograremos.
— Es eso, o despedir a todo el personal.
— ¿Cuánto tiempo tenemos? — Preguntó Hermione perspicazmente.
— Un mes — Ron convirtió su expresión relajada a una de desesperación. — nada más, ni nada menos.
Robert suspiró cansinamente. Realmente estaban acabados, en un mes no lograrían rediseñar una empresa de productos completamente. Y menos aún debido a que la mayoría de su personal era moderadamente joven, y no llevaban lo suficiente de tiempo en la industria. La expresión de Ron y Robert era casi la misma, pero a diferencia de lo complicado de ellos, Hermione comenzaba lentamente a sonreír. Ninguno de los dos hombres lo notó, porque estaban en su propio mundo, pero la observaron una vez que ella se puso de pie y dio una pequeña vuelta en toda la oficina del director.
— Creó que se cómo podremos rediseñar todo en un mes.
— Pues dímelo Hermione, porque te creería realmente un Dios si lo lograras.
— ¿Podrías organizar una junta para todo el personal en un par de horas?
— Sí, creo que podría lograrlo — Respondió Robert. — ¿Pero para que quieres que…?
— Nos vemos en un par de horas entonces — Interrumpió ella. — Vamos Ron, tenemos cosas que hacer.
Hermione no le dio tiempo al pelirrojo para preguntar algo, puesto que salió de la oficina de Robert casi corriendo. Ron la siguió, y en un par de pasos ya estuvo a su lado.
— ¿Qué diablos se te ocurrió? ¿Cómo vamos a lograr hacer eso? –— El ascensor que planeaban tomar estaba casi repleto, por lo que Hermione prefirió esperar al siguiente.
— Pediré algunos favores a unos conocidos.
— Aun no entiendo nada — Manifestó confundido. — Todo lo que dices suena a Chino para mí, ¿así que podrías explicarme que es lo que se te ocurrió?
— En el auto, cariño — Fue su respuesta.
Ron suspiró fastidiado, no soportaba que lo dejaran con la duda. Caminó a su lado pacientemente y una vez que ella se sentó en el asiento del conductor y Ron se acomodó a su lado en el copiloto, le pidió nuevamente que le explicara cuál era su plan. Ella consiente que lo había mantenido con la duda, comenzó a relatarle parte del plan con gran emoción.
Ron observó el enorme edificio con admiración. Había pasado gran cantidad de veces por las afueras de ese lugar, y ahora resultaba que Hermione lo llevaba como si nada a una de los edificios más majestuosos de todo Londres.
El portero los recibió con gran simpatía, mientras les abría una puerta. Les ofreció que hablaran con la chica de informaciones si necesitaban saber algo, pero Hermione que conocía el lugar le agradeció simplemente y siguieron caminando hasta llegar a las escaleras mecánicas.
Ron la siguió sin decir nada, mientras observaba todo asombrado. Hermione lo guió después de subir a la primera planta, donde debían tomar el ascensor, pasando frente a la gran cantidad de restaurantes. El elevador era el doble de grande que los de Record Magic, por lo que el que hubiera tres personas más esperando el mismo ascensor no fue problema. La castaña presionó el botón número 6, antes de que las demás personas presionaran números más grandes y que llevaban a las plantas superiores donde debían estar las secciones más relevantes.
Las puertas se abrieron en muy poco tiempo, y como la pantalla marcaba, ya estaban en el lugar al cual Hermione tenía pensado ir.
— Buenos días señorita Hermione — La saludó alegremente una chica jovial y de contextura muy delgada. Ron pensó que posiblemente ella no comía más que una sopa en todo el día para mantenerse así. — Hace bastante tiempo que no la veía por aquí, ¿gusta hablar con la señora?
— Ha eso precisamente vengo, ¿crees que pueda atenderme?
— ¡Claro! Estará encantada, espéreme un segundo. — Le dijo. Luego tomó el auricular y marcó rápidamente un número y en segundo le respondió alguien. — La señorita Hermione la viene a ver… Sí, así es… de acuerdo… de inmediato… — Colgó el teléfono y marcó otro nuevamente, pero antes de hablar por el auricular se dirigió a Hermione. — Puede pasar, la está esperando.
— Vamos Ron — Le dijo la castaña, mientras tomaba su mano y lo tiraba para que la acompañara. Golpeó la puerta un par de veces y luego abrió sin esperar respuesta. — ¿Se puede?
— ¡Querida Hermione! ¡Tanto tiempo sin vernos! ¿Cómo has estado? — Preguntó rápidamente, mientras se ponía de pie y se acercaba para darle un abrazo. — Cada día más bella niña, tienes que darme tu secreto.
Hermione rió levemente y luego señaló a Ron para que se acercara.
— Él es mi novio…
— Ron Weasley — Se adelantó la mujer, observándolo detenidamente. — Claro que lo conozco Hermione, ¿en qué mundo crees que vivo? — Le tendió la mano amablemente. — Es un gusto conocerte chico, me han hablado mucho de ti. No muy conveniente lamento decir.
— Supuse eso — Confirmó Ron. — La mayoría no me conoce realmente, le aseguro que se equivocan en cualquier cosa de lo que posiblemente le dijeron.
— Eso espero — La mujer le respondió con son agradable. Ron vio claramente que la mujer no era alguien fácil de tratar, pero tal vez él se equivocaba. — ¿Y qué te trae por aquí querida?
— Lamento que sean malas noticias las que me traen por aquí, pero más que nada necesito que me ayudes en algo.
— Tú dirás.
— Esto no debe saberlo nadie ¿de acuerdo? — La mujer asintió con normalidad. — Nuestra empresa, Record Magic, está pasando por un mal momento, así que los dirigentes han pedido que se rediseñe todo y como sé que tú eres la mejor en eso, he decidido acudir a ti.
— Es un gran problema el que me informas, pero aquí lo que importa en cuanto tiempo tienes — Ron entendió al fin porque Hermione le había preguntado tan repentinamente a Robert por el tiempo.- Puedo lograr maravillas, pero él tiempo es el límite.
— Un mes
— ¿Un mes? — Repitió ella sorprendida. — Vaya, sí que deben estar muy mal. — Hermione asintió. — Recuerdo que la última vez que me dieron un mes para rediseñar la revista fue cuando estábamos casi sin poder sostener las deudas millonarias, y no te imaginas lo difícil que fue hacerlo cuando apenas contábamos con recursos para comprar una colección completa de Chanel — Ron y Hermione entendieron el nivel crítico del que estaban hablando. — Pero tú sabes que adoro los retos difíciles, así que te ayudaré.
— ¡Eso es perfecto! No sabes cuánto te lo agradecemos… ¡Ah! Casi lo olvidaba. — Se interrumpió ella misma. — Como agradecimiento, te permitiremos tener la exclusiva del rediseño para tu revista.
— No tienes por qué hacerlo querida, yo te debía una ayuda, no es necesario. — Ron las observaba un tanto confundido. — Pero ya que es una exclusiva, estaré encantada de entrevistarlos para mi revista. Así aprovecharemos de hacerles propaganda, y con la gran cantidad de ventas que tuvimos en la edición anterior, estoy seguro que en está triplicaremos la circulación.
— Entonces es un trato — Aclaró Hermione, poniéndose de pie, al igual que Minerva McGonagall.
— Así es querida, juntas haremos resurgir su empresa y aumentaremos la propaganda y edición para ambos.
Las dos se despidieron como si fueran parientes muy cercanos. Luego Ron se acercó a ella para despedirse y la mujer no pudo evitar soltar un comentario recurrente.
— No hablas mucho chico, te creí diferente.
— Se lo dije, la gente no me conoce. — Fue su respuesta. Minerva sonrió sorprendida por lo intrigante del pelirrojo y se despidió con un apretón de manos.
Al salir de la oficina de Minerva, unos cuantos trabajadores del lugar se acercaron a ellos para tomarse un par de fotos y algunos autógrafos. No se lo negaron a nadie, y una vez que pudieron escabullirse se subieron rápidamente al auto y volvieron a Record Magic con buenas noticias.
— Todos siéntense por favor, tenemos algo muy importante que anunciarles —Comenzó Robert, para hacerlos callar. — Como supongo, todos deben saber que la empresa ha comenzado a tener ciertos problemas.
— ¿Qué clase de problemas? — Preguntó un modelo, que se ordenaba el cabello constantemente.
— Financieros y administrativos. —Respondió rápidamente Robert, para no permitir que se escucharan murmullos. — Y como no queremos realizar un despido general, debemos buscar soluciones.
Un amago de sorpresa se hizo presente entre todos los trabajadores, que no evitaron comentar entre ellos lo terrible de la situación.
— ¿Y porque tendría que ser un despido general si posiblemente el núcleo del problema se encuentra en un solo lugar? — Preguntó un hombre joven, pero de expresión rígida.
Draco Malfoy se encontraba sentado en la silla del otro extremo de la mesa, con completa tranquilidad y escuchando atentamente todo lo que sucedía. O eso fue lo que vio Robert Walmart, que conocía a ese hombre como la palma de su mano y si algo era lo que más le llamaba la atención, es que lo que pensara el más joven de los Malfoy se veía claramente reflejado en su rostro y en cada gesto que hacía. Había demasiada tranquilidad en su persona.
— Lo siento, lo siento — Se disculpó Hermione una vez que apareció en el gran salón. Se acercó al director para pedirle la palabra.
— Claro, esperaba que aparecieran pronto.
— Aquí nos tienes. — Respondió Ron, haciéndose presente.
— De acuerdo, hagan lo que tengan que hacer para recuperar la empresa.
Hermione le guiñó un ojo y se acercó para ocupar su lugar en la tarima. Robert por su lado bajó y tomó su lugar junto a los demás representantes.
— Hola a todos, lamento haberlos distraído de sus labores diarias, pero me temo que es un tema importante que todos deben saber y entender. — Suspiró un poco más tranquila y volvió a hablar. — Como supongo ya les comentó el director, la empresa está perdiendo gran cantidad de dinero en muy poco tiempo, y todo esto debido a la caída de las ventas. No estoy segura de porque sucedió esto, pero suponemos que es por la poca promoción y las repetidas campañas.
— Es ser tradicionalista, no hay nada de malo en eso. — Intervino uno de los diseñadores.
— No claro que no hay nada de malo, pero eso nos está haciendo perder las ventas y creó que de eso estamos todos claros — Respondió Ron, al ver que la mayoría mantenía una postura altiva. — Sigue amor.
Hermione le agradeció con la mirada y luego volvió al micrófono.
— Es por esto que hemos decidido hacer algo para remediarlo, antes de que sea necesario despedir a todos los trabajadores.
Robert cerró los ojos, llevándose una mano a la sien cuando sintió como una silla resonaba en el lugar. La de Draco.
— ¿Qué es la gran maravilla que se te ocurrió Granger? ¿Cómo nos sacarás a todos de este desastre? — Preguntó orgullosamente Malfoy.
— Eso es lo que pensaba explicar.
— No es necesario que nos expliques nada niña, esta empresa está en quiebra y ninguna transacción que hagas logrará salvarla, a menos que hagas magia, claro —Bromeó, riendo solo.
Todos los que habían asistido a la junta escuchaban atentamente la discusión.
— ¿Por qué piensas que no hay nada que nos ayude? ¿Acaso tú sabes algo que nosotros no? — Intervino el pelirrojo. Muchas veces había visto como Draco tomaba el control de las discusiones, pero nunca lo había visto a él comenzando una. ¿Eso era para preocuparse? Claramente que sí.
— Eso solo lo puedo saber yo, y como sé que no lograrán nada… les tengo una proposición queridos compañeros — Esto último lo dijo en dirección a los trabajadores. — Como sé que no habrá nada que salve a Record Magic, y que posiblemente se realizará reducción de personal, he invertido junto con mi padre Lucius Malfoy, para crear una empresa de la misma categoría que esta, pero mucho más eficiente y distinguida. Todos vendrán a trabajar conmigo y no tendrán que aguardar angustiosamente por la caída de esta empresa.
— ¡Qué estás haciendo Malfoy! ¡Se supone que eres parte de esta empresa, no puede llegar y decidir por los demás! — Lo encaró Robert. — Los trabajadores no tienen que esperar por sus despidos porque eso no sucederá.
— ¿Por qué insistes en mentirle a todos? Tú más que nadie sabe, que no hay remedio para las quiebras.
— Siempre prefieres abandonar, antes que luchar — Le dijo Robert en un murmullo que solo alcanzaron a escuchar Ron, Hermione y Draco. Este último carcajeó socarronamente.
— Esto no es una guerra Robert, es la vida. Y si tengo que abandonar para salvarme, ten por seguro que lo haré cuantas veces sea necesario. — Se defendió. Giró su vista en dirección contraria y tomó el micrófono. — Ustedes deciden colegas… O se quedan a esperar la lenta caída, de hecho, rápida caída de esta empresa, o deciden avanzar por un mejor futuro en mi empresa.
Robert observó atentamente. Draco bajó de la tarima y les señalo la puerta mientras salía él mismo. Ron y Hermione observaron pasmados como la gran mayoría de los trabajadores se ponían de pie y salían por la puerta de la sala, siguiendo al que fue en su momento uno de los representantes más importantes y leales de Record Magic.
Esperaron hasta que saliera hasta el último trabajador que decidía irse, para volver a tomar la palabra. Ron se bajó de la tarima para cerrar la puerta y mantener la privacidad de la reunión.
— Les agradecemos a todos ustedes por quedarse y confiar en la empresa — Comenzó Robert aún asombrado. — Ahora Hermione seguirá con la proposición que les teníamos.
— Gracias Robert, y gracias a ustedes por confiar en nosotros, les aseguro que no se equivocaron en quedarse aquí. — Los trabajadores restantes, comenzaron a aplaudir y cuando Hermione les hizo una seña ellos se detuvieron. — Bueno, básicamente nuestra única opción es rediseñar todo el trabajo en un mes, si lo sé, es muy poco tiempo y les aseguro que estoy igual de preocupada que ustedes, pero esto tiene solución. Una solución que fui a buscar hace un par de horas. — Ron sonrió consiente de que la mujer que estaba ahí hablando en las alturas era su novia. Y vaya que se sentía orgulloso de ella. — Realizaremos un rediseño completo de los productos y campañas, como se requiere. Pero todo esto con ayuda y trabajo de la directora de la revista Runway, que además de ayudarnos, realizará un artículo en su revista que nos hará promoción y que nos garantizará el aumento inmediato de la venta.
— ¿Minerva McGonagall? ¿Ella nos ayudará a rediseñar? — Preguntó muy emocionada Amanda, la secretaria de Robert. — ¡Es una leyenda! ¡Estoy segura que superaremos esto con ella!
— Así es, pero todo esto será posible solo si todos ustedes colaboran con nosotros. El trabajo este mes será pesado y en ocasiones molesto, pero tendrá su recompensa. — Todos se preguntaron cuál sería. — Un aumento de sueldo para todos, el cual se mantendrá solo sí solucionamos este problema. — Hermione recorrió con su vista todo él lugar, esperando no recibir alguna respuesta negativa.- ¿Y qué dicen?
— Que comencemos a trabajar en este preciso instante — Intervino Edward Newton, el subdirector de la empresa. — La apoyamos en todo señorita Hermione, solo díganos que debemos hacer.
Los únicos trabajadores que quedaban en la sala, se pusieron de pie y aplaudieron emocionados por comenzar este reto, que si bien podría salvar la empresa, también podía llevarla a la quiebra directamente. Los representantes más importantes de la empresa se acercaron a Hermione, Robert y Ron para ofrecerles su apoyo en cualquier decisión que tomaran.
Solo una persona del directorio de la empresa se había ido. Aquel que ahora se convertiría en su nueva competencia económica. Draco Malfoy, el traidor.
— Estuviste magnifica — La aduló Ron, abrazándola mientras se acomodaban en el asiento del auto. Remus subió la ventanilla para darles privacidad. — No sabes lo orgulloso que estoy de ti.
— Todavía no lo estés tanto, aún tenemos que completar nuestra promesa. — Ella sonrió nerviosamente y se aferró a su cuello. — No sé si lo lograremos, y lo que más temo es defraudar a todos los que confiaron en nosotros… ¿Qué será de ellos si nosotros fracasamos? Yo te aseguro que no sabré como…
Ron la silenció con un beso. Ella se dejó llevar y una vez que él pelirrojo la obligó a abrir los ojos, él se acercó a su oído para susurrarle algo.
— Te juro que lo lograremos.
— Eso espero — Dijo ella quitándole validez a sus palabras.
— ¿Cuándo confiarás en mi palabra?
— Cuando cumplas tus promesas.
— No podré cumplirlas totalmente jamás.
— ¿Por qué? — Preguntó ella sorprendida.
— Porque cuando llegue el momento de finalizar las promesas infinitas, no estaremos vivos para confirmarlas.
— ¿Esa es tu definición de un para siempre? — Indagó divertida.
Ron arrugó el entrecejo en un fastidio fingido. Hermione sonrió y se acercó a él para robarle un beso mientras evitaba reírse. A veces Ron se volvía tan expresivo, que ella terminaba por sorprenderse de su novio.
Llegaron rápido al edificio nuevamente, pero se sorprendieron por el aumento de cámaras y periodistas.
— ¡Hermione! ¡Ron! ¿Por qué mantuvieron escondido por tanto tiempo al padre de Hermione?
— ¿Qué es lo que tiene tu padre Hermione?
— ¿Por qué estaba Ron discutiendo con uno de los doctores?
— ¿Cambiarás a tu padre de clínica?
— ¿Por qué está tu padre en una clínica?
El rostro de la castaña se quedó firme y sin ninguna expresión. Ron se sorprendió con la noticia, pero no mucho más que la castaña. Estaba demasiado asombrada como para siquiera caminar, por lo que el pelirrojo fue quien tiró de su mano para hacerla reaccionar, ella por inercia se movió.
— ¡No se vayan! — Gritó uno de los periodistas. — ¡Hermione por favor! ¡De todas maneras no podrás seguir escondiéndolo!
Ron le dirigió una mira de odio a la reportera que dijo esto y con la máxima rapidez se adentraron en los ascensores para llegar al penthouse. Ella no habló en todo el trayecto y solo cuando Ron cerró la puerta se permitió a si misma llorar. Él pelirrojo la atrapó a tiempo de que cayera al suelo, porque de la rabia e impotencia su cuerpo prácticamente ya no le respondía.
— ¡¿Por qué nada puede ser privado?! — Lloraba apoyada en sus hombros. — ¡¿Por qué?!
— Porque somos personas públicas, y los demás se creen con el derecho de opinar y hablar de nuestras vidas.
— No puedo más, te juro que no puedo más con esto — La impotencia que sentía el pelirrojo al verla de esa manera no tenía comparación con ningún sentimiento que hubiera tenido antes y por más que quisiera hacer algo para tranquilizarla, no había nada que pudiera hacer, más que apoyarla. — Por favor no te vayas.
— Jamás lo voy a hacer.
Ron supuso que lo que más le dolía a ella, era el perder la privacidad de lo más importante que había en su vida. Las cosas se volverían complicadas, de eso no había duda. Pero más que nada, él en toda esa tarde que apoyó a su chica, tratando de subirle el ánimo y de hacerla entender que ese tipo de cosas pasarían siempre. Pensó en quien habría sido tan desconsiderado como para delatar una información de ese tipo. Muy en lo profundo de su ser, sabía que la persona que los había delatado debía tener alguna razón muy poderosa para tratar de destruir no solo a Hermione, sino también la única parte de la vida que ella tenía como familia.
¡Hola mis queridos lectores!
He vuelto este día martes con un nuevo capítulo, que espero también les guste.
Al parecer las cosas iban muy bien con esta pareja, hasta que alguien... ejem... ejem (Lavender) decidió revelarle a la persona que más odio le tiene a Ron y Hermione... la insoportable Rita Skeeter, toda la información que podía sobre el padre de Hermione. Es increíble lo que el odio puede hacer, al parecer Lavender no sabe todo el daño que puede causarle. Esperemos que las cosas mejoren ¿no?
Bueno eso es todo por hoy, prometo volver el próximo martes con un nuevo capítulo, para compensar todo el tiempo que estuve sin publicar. Disfruten el capítulo y nos vemos pronto para el próximo :D
Muchas gracias a todos los que se han dado el tiempo de comentar el capítulo anterior: VremyaLuny fatty73 DanielaWeasley ; Claudia Grint M y la siempre fiel INMARU :D Gracias a los que me tienen en favoritos a mi y a la historia y en fin a todos los que leen a pesar de todo :D
¡Gracias por todo! ¡Nos vemos el proximo martes!
Cariños y saludos
Rocio :D
