Capitulo 2
Grave error
Hipo se había levantado temprano como el resto de los días. Su padre aun dormía, así que bajo por las escaleras hasta llegar a la cocina.
Cuando bajo vio a su amigo recostado en el suelo cercas de la chimenea.
Tenía una mirada pensativa y solo veía hacia la nada
–¿chimuelo? – Llamo para captar la atención de su amigo quien lo miro un poco desanimado –¿quieres comer algo? –pero chimuelo ni siquiera lo miro así que hipo se acerco hacia él y le susurro en la oreja –te tocara doble ración de pescado –chimuelo se levanto del suelo e hipo hizo una pose triunfal. Su amigo aun se veía desanimado y esto le preocupaba, pero decidió no darle mucha importancia.
Hipo ya había acabado de comer algo, pero cuando volteo a ver a su amigo, chimuelo no había tocado su comida, ni siquiera un poco lo cual era raro en él, y no solo era raro, era preocupante al tratarse de chimuelo.
Hipo estaba a punto de salir por la puerta pero se detuvo por un momento – ¿seguro que no quieres acompañarme a la academia? –chimuelo negó con la cabeza. Ambos amigos salieron por la puerta, pero fueron en direcciones diferentes.
Hipo miro de reojo y vio como su amigo se alejo, dirigiéndose hacia quien sabe dónde.
Aun estaba preocupado por chimuelo, pero sabía que su amigo estaría bien. Solo tenía que darle un poco de tiempo para que aclarara su mente de cualquier cosa que le estuviera molestando
Hipo llego a la academia donde ya estaban todos los jóvenes reunidos.
El día continúo como de costumbre, un tanto aburrido, pero ahora hipo tenia la mente llena de pensamientos acerca de chimuelo.
No le había agradado la actitud que había tenido su amigo en la mañana.
El tiempo había parecido eterno hasta que por fin había acabado la clase de ese día.
Justo en ese momento hipo iba a salir para buscar a su amigo, pero una voz un tanto molesta hizo que volteara.
–¡Hey hipo! ¿Dónde está tu dragón mascota? –pregunto Patán en un tono burlón.
Hipo no estaba de ánimos para tener una discusión en ese momento, pero desafortunadamente, eso era lo que estaba por venir a continuación.
–¡¿así es como te diriges hacia Dientepua? ¿Cómo una mascota?! –le grito hipo. Patán lo miro sorprendido. Era rara vez cuando hipo le gritaba a alguien, pero Patán no daría paso atrás.
–No, ¿pero a quien le importa?
–Me importa a mi –dijo hipo dando un paso hacia enfrente para enfrentarse a Patán
–¿porque te preocupa tanto como los llame? –hipo no dijo nada. Tenía los puños fuertemente cerrados –viendo la forma en que tu dragón se comporta contigo… es solo una mascota
Ese fue el colmo. Hipo no aguanto más. Hipo se acerco Hacia Patán y le dio un fuerte golpe en la cara haciendo que perdiera el equilibrio y callera al suelo
–¡NO TE VUELVAS A DIRIGIR A CHIMUELO DE ESA MANERA! –Patán lo miro con incredulidad. Hipo jamás lo había golpeado, bueno, mas bien, hipo jamás había golpeado a alguien en su vida –CHIMUELO… NO –justamente en ese momento se escucho un enorme estruendo provocado afuera de la academia -… ES UN SIMPLE DRAGON
–yo… –Patán no sabía que decir
–LOS DRAGONES NO SON MASCOTAS. CREI QUE ESO YA LO SABIAS, PERO CREO QUE ME EQIVOQUE. ENTONCES DIME… ¿QUE ES DIENTEPUA PARA TI?
–él… él… es mi amigo –contesto algo nervioso
–¿Y ACASO LO LLAMAS MASCOTA? NO LO CREO. TE LO ADVERTIRE UNA VEZ MAS –dijo sujetando a Patán del cuello –NO VUELVAS A LLAMAR A CHUIMUELO DE ESE MODO. ¿ENTENDISTE? –Patán asintió. Hipo lo soltó y salió del lugar
Normalmente jamás actuaba de ese modo tan agresivo como hace un momento. Pero cuando alguien se metía con su amigo, era entonces cuando perdía el control de sus actos.
Hipo entro a su casa y encontró a su padre sentado en frente de la chimenea.
–Hola papá –saludo hipo.
–hola hijo ¿Cómo ha estado tu día? –pregunto seguido de un bostezo. Con eso de todos los problemas que tenía que resolver como jefe, quien no estaría exhausto.
–bien, oye ¿de pura casualidad… has visto a chimuelo?
–a chimuelo… -Estoico se rasco la barbilla tratando de recordar, pero nada vino a su mente –no lo he visto. Creí que estaba contigo.
–qué extraño. Bueno… gracias papá –dijo despidiéndose de su padre y volvió a salir.
Se preguntaba dónde estaría su amigo. Recordaba haberlo visto muy apagado en la mañana.
Solo había un lugar donde su amigo iría para aclarar su mente.
La cala.
Como lo había dicho hipo. Chimuelo estaba en la cala paseándose de un lado a otro bastante furioso.
Todo ese tiempo, creyendo que hipo era su amigo y ahora resultaba que todo era… que todo era una… UNA MENTIRA
NO. NO NECESITABA A NADIE, NI SIQUIERA A ESE CHICO QUE SE HACIA LLAMAR SU AMIGO.
NO. EL ERA UN FURIA NOCTURNA. EL DRAGON MÁS PODEROSO DE TODOS. EL ERA LA CRIA MALIGNA DEL RAYO Y LA MUERTE MISMA
De repente chimuelo alzo sus orejas cuando comenzó a escuchar que alguien lo llamaba
–¡chimuelo! ¡¿Chimuelo, estas aquí?! ¡Chimuelo! –chimuelo comenzó a gruñir de rabia
Hipo por fin encontró a chimuelo. Se veía muy molesto.
–hey, amigo. Me tenias muy preocupado –dijo acercándose a su amigo, pero se paró de repente al percatarse de los gruñidos de chimuelo –¿chimuelo? ¿Estás bien amigo? –chimuelo no respondió.
Solo se alejo dándole la espalda.
Hipo lo miro confundido. No se había dado cuenta de cuál enfadado estaba su amigo y en un intento de ponerlo de humos, se abalanzo contra él y comenzó a hacerle cosquillas.
Chimuelo comenzó a reír a causa de las cosquillas, pero seguía muy enfadado, y eso era poco.
Como se atrevía. Después de lo que había dicho esa mañana y ahora actuaba como si nada.
No. eso no era justo.
Chimuelo se encendió de rabia hasta un punto en que dejo de pensar por completo.
Levanto su pata e hizo algo inimaginable.
Todo había ocurrido tan rápido.
En un instante habían estado jugando y al otro, chimuelo había golpeado a hipo en el rostro con todas sus fuerzas.
Chimuelo miro su pata. Sus garras estaban manchadas de sangre.
Alzo la mirada para ver a hipo quien se sujetaba el rostro con fuerza y sollozaba.
En el rostro de hipo habían tres cortes profundos que ahora sangraban a montones.
Hipo miro a chimuelo a los ojos. Este lo veía con ira y rencor.
Hipo estaba en el suelo sin poder contener sus lágrimas. Su mejor amigo lo había atacado de una manera que él jamás habría creído posible.
–chi… chimuelo… -chimuelo se acerco hacia el gruñendo e hipo trato de retroceder lo mas que pudo temiendo ahora de su amigo.
Cuando chimuelo estuvo lo suficientemente cercas de él, le lanzo un rugido feroz que hizo que hipo recordara la primera vez que se había topado con su amigo, en ese entonces creyó que chimuelo lo mataría, pero ahora… no sabía que pensar.
Chimuelo volvió a rugirle para darle a entender que se largara. Como pudo, hipo se levanto y salió corriendo de la cala con lágrimas que aun brotaban de sus ojos.
Chimuelo vio a hipo marcharse.
Al principio se había sentido furioso, pero lentamente ese sentimiento fue remplazado por… ¿culpa?
No, no podía ser.
Hipo lo había lastimado en primer lugar. Por que debería sentir culpa.
Poco a poco chimuelo fue reaccionando y se fue dando cuenta de lo ocurrido.
Miro su pata y luego el suelo. Había sangre, y no cualquier sangre. Era la sangre se su niño. Su hipo.
Hay no
¿QUE HABÍA HECHO?
Lamento si tarde en actualizar. aquí esta el segundo capitulo. comenten por favor
