Capitulo 4
Rescate
¡Qué tonto! ¡QUE TONTO ERA!
¡TODO ESTO ERA SU CULPA!
DIOSES, EN ESTE MOMENTO SE ODIABA MAS QUE NUNCA
¡¿QUÉ HARIA?! ¡TENIA QUE SALVAR A HIPO!
¡¿TENIA QUE BUSCAR AYUDA?!
Chimuelo comenzó a dar vueltas de un lado a otro desesperadamente sin saber qué hacer.
NO, NO, TENIA QUE RESCATARLO AHORA MISMO, SI NO LO HACIA, ALVIN…
¡AY NO! NO QUERIA PENSAR EN LO QUE ALVIN LE HARIA A SU HIPO, Y TODO POR QUERER DESCUBRIR EL SECRETO DE CÓMO ENTRENAR DRAGONES, PER ERA INUTIL.
ALVIN JAMAS LOGRARIA ENTRENAR A NINGUN DRAGON.
HIPO JAMAS SE LO DIRIA ASI QUE…OH OH.
ESTO ERA PEOR. HIPO JAMAS LE DIRIA COMO HACERLO Y ALVIN HARIA TODO LO POSIBLE POR DESCUBRIR EL SECRETO
¡AY NO! ¡HIPO CORRIA GRAN PELIGRO!
Hipo fue despertando lentamente. Su cabeza le dolía y su vista era borrosa. Lo único que podía distinguir era obscuridad. No sabía dónde estaba
Lentamente su vista se fue aclarando hasta que por fin distinguió donde estaba, y no le agradaba mucho la idea de estar ahí. Estaba encerrado en una celda y creía saber dónde… la isla paria.
La puerta se abrió de golpe. Salvaje y otros dos hombres entraron en la celda de hipo.
–miren quien decidió despertar por fin. El entrenador de dragones –dijo Salvaje burlándose, y lo mismo hicieron los dos hombres a su lado –¿no pudiste entrenar a tu dragón mascota? Después de todo no eres tan bueno como te crees, ¿verdad? –dijo, señalando sus heridas. Con esto los tres comenzaron a reír más fuerte que antes.
Hipo rodo los ojos en forma de exasperación
–¿qué es lo que quieres Salvaje? –pregunto fríamente. Claramente hipo estaba adolorido por los comentarios del hombre.
–parece que alguien no está de muy buen humor –hipo no respondió –como sea. Alvin quiere verte –salvaje no espero ninguna respuesta. Los hombres agarraron a hipo de los brazos y lo llevaron hasta un salón donde se encontraba Alvin.
Había una enorme mesa en el centro y en ella se podían distinguir distintas clases de armas
Alvin estaba en frente de una chimenea. Tenía los brazos cruzados y un semblante serio.
–Déjenos solos –ordeno y con esto los hombres salieron de la habitación dejando a Hipo y Alvin solos. Ninguno dijo nada por un tiempo. El ambiente estaba demasiado callado y eso ponía a hipo incomodo.
–me sorprende que no me hayan colocado cadenas esta vez. Ya sabes, por si llegara a escapar –dijo hipo. Alvin lo miro con una media sonrisa y se acerco hacia él, haciendo que hipo tragara saliva.
–jmmm, no creo que eso sea necesario y además dudo que sea posible que logres escapar esta vez muchacho. Además, el que tu dragón no esté presente, me da mucha ventaja sobre ti –dijo agarrando con fuerza las mejillas del chico para que este lo mirara. Hipo soltó un quejido de dolor debido a sus heridas que aun seguían abiertas causando más satisfacción en Alvin –esta vez no tendrás ninguna escapatoria –Hipo lo miro horrorizado. Lo peor es que… tenía razón. Esta vez no habría donde escapar. Esta vez estaba solo, por su propia cuenta.
Bueno. Al menos chimuelo estaba a salvo y eso lo calmaba. Al recordad a su amigo, no podía evitar ese sentimiento de nostalgia. Alvin se dio cuenta de esto al instante.
–deja de pensar en ese estúpido dragón. Está claro que te abandono. Estas solo –se burlo. Por fin soltó sus mejillas y dio unos pasos atrás. La sangre comenzó a escurrir de las heridas lentamente. Alvin parecía feliz ante esto.
Lentamente se acerco a la mesa e hipo miro como Alvin las inspeccionaba con cuidado.
Hipo estaba cercas de la puerta, pero no se emociono. Los parias no eran tan estúpidos como para dejar la puerta abierta a su disposición.
No había nada que pudiera hacer. No había ningún escape. Eso no significara que fuera a cooperar con Alvin
–sabes… ha pasado un tiempo desde que nos vemos. Así que espero que esta vez estés dispuesto a cooperar y así las cosas serán más fáciles y… menos dolorosas –dijo Alvin con una sonrisa mientras se acercaba a hipo amenazadoramente, con un latigo en las manos.
Hipo se tenso al ver el latigo. Fue retrocediendo hasta chocar con la pared. Hipo lo miro con temor. Alvin rio al ver su expresión.
–jajajaj, ya sabes que hacer para salir ileso de aquí. Lo único que tienes que hacer, es enseñarme como entrenar dragones. Es lo único y podrás irte de aquí –dijo tratando de convencerlo.
A pesar de que hipo estaba aterrorizado de pensar en lo que Alvin podría hacer, el jamás traicionaría a su gente.
–lamento que estés tan emocionado por aprender, pero desafortunadamente, la única respuesta que tengo para ti es… JAMAS –grito, causando la ira de Alvin
–ERES UN… INSOLENTE –Alvin le dio un fuerte golpe a hipo en la mejilla y este cayó al suelo. Se agarro su mejilla con fuerza. ¿Porque siempre en la cara?
Hipo estaba sollozando. El dolor era insoportable. Alvin no pareció tener lastima de él, ni un poco.
–TE LO ADVIERTO MUCHACHO. SI NO ME AYUDAS, YO…
–¡NO ME IMPORTA CUANTO ME AMENAZES. YO JAMAS TE DIRE NADA! –grito con fuerza
–no quería tener que llegar a esto. Pero no me dejas opción –con esto, Alvin levanto el látigo con fuerza. Hipo lo miro horrorizado.
No tenía escapatoria
–¡AHHHHHHHHHHH!
El cielo se había tornado de negro. Algunas antorchas estaban encendidas para iluminar los caminos. Había pocos guardias a los alrededores, pero a pesar de eso, tendría que ir con cuidado.
No podía darse el lujo de que lo atraparan. Si lo hacían, hipo y el no tendrían escapatoria.
Se había subido al techo de unas cuantas casas sin ser visto. Mientras estaba ahí, un olor familiar llego a su nariz. Ese olor no le gusto. Hizo que se alarmara al instante.
Era el olor de… la sangre de hipo
No muy lejos de ahí se encontraba un edificio parecido al gran salón de berk.
Chimuelo gruño y aunque le doliera, tuvo que seguir el olor de la sangre para encontrar a su niño
Hipo estaba en el suelo, sollozando.
Había varios golpes y heridas alrededor de todo su cuerpo. Casi no podía moverse
Miro con miedo como Alvin se iba acercando, pero de repente apareció un hoyo en la pared. Al principio no vio nada por el polvo que se había levantado, pero cuando este desapareció, pudo ver a chimuelo de pie en frente de ellos.
–chimuelo… -apenas alcanzo a decir.
Chimuelo se coloco en frente de él protectoramente y le gruño a Alvin amenazadoramente, pero este ni se inmuto
–vaya, vaya, que sorpresa. Después de todo, parece que tu DRAGON MASCOTA decidió unirse a la fiesta –chimuelo rugió salvajemente ante el comentario.
Chimuelo comenzó a preparar una bola de fuego en su boca, pero hipo lo detuvo
–¡NO! chimuelo… no lo hagas –dijo agarrando el rostro de su amigo. Chimuelo lo miro confundido. Alvin lo había golpeado, lo lastimado, y a pesar de todo eso, ¿hipo quería perdonarle la vida? Debía ser una broma. Pero hipo no bromeaba
Después de unos instantes, ambos amigos ya estaban rodeados de hombres que les apuntaban con sus armas.
SI TAN SOLO SU MENTE NO SE HUBIERA VUELTO A NUBLAR ANTE EL COMENTARIO DE "DRAGON MASCOTA" HUBIERAN TENIDO TIEMPO SUFICIENTE DE ESCAPAR
DESAFORTUNADAMENTE LAS COSAS NO SALIERON SEGÚN LO PLANEADO.
Lamento haber tardado. por favor comenten
