Hola, hola! aqui les dejo el segundo capítulo de está historia. espero les guste y me sigan dejando sus comentarios. Saludos, Alif
Capítulo 2
La función termina y el teatro se vacía lentamente después de la larga ovación que la compañía y en especial Terry, reciben de pie. El trayecto al Hotel Imperial es rápido y el salón de fiestas está bellamente arreglado para la ocasión. Uno de los múltiples meseros ofrece bocadillos y bebidas a los invitados y Albert toma un par de copas de champan entregando una a la rubia. Ella la acepta y brinda con su hermosa sonrisa con Albert.
- Así que todo bien en la Clínica Feliz
- Sí Albert, la clínica va muy bien, el nuevo doctor está encantado con el método del Dr. Martin y juntos se han acoplado muy bien.
La conversación entre los rubios es interrumpida varias veces por los invitados que saludan y conversan con Albert sobre negocios y economía.
- Albert… ¿estás haciendo negocios en Europa? – pregunta en un momento a solas
- Así es pequeña, recuerda que los Andrew provienen de Escocia, por eso siempre hemos tenido negocios allá
- Así que tendrás que viajar en algún momento
- Seguramente pequeña
- Será un viaje largo… dejaré de verte mucho tiempo
- He pospuesto ese viaje desde hace mucho y creo que podré posponerlo un par de años más gracias a que Archie está haciendo un gran trabajo viviendo en Londres con su esposa Annie – responde sonriendo y feliz de pensar que a Candy le duele separarse de él
- Pero según ese señor, la economía en Estados Unidos no está muy bien y puede que la única salvación sean los negocios en Europa
- Por eso los Andrew tenemos negocios allá, pero no es necesario que yo viaje próximamente. – concluye Albert justo cuando ve que los actores de la obra comienzan a aparecer por la puerta del salón.
Una fuerte ovación los recibe y los actores se dispersan entre los invitados. Terry no duda en ir directo hacia los rubios recibiendo un largo y fuerte abrazo de su tarzán pecosa quien llora de alegría y le felicita de todas las maneras existentes.
- Has estado espectacular, Terry – le dice Albert tratando de aparentar tranquilidad después de la larga demostración de cariño entre su pequeña y el actor
- Gracias amigo – responde mientras se saludan con un fuerte abrazo – gracias por venir a la función y a la fiesta
- El placer es nuestro, Terry – responde la rubia – gracias por invitarnos
La música empieza a sonar y el director de la compañía de teatro invita a Terry a abrir la pista de baile. Él no duda y pide a Candy le haga el honor de bailar con él. Ella se sonroja y aceptando brinda su mano para que la escolte a la pista. Él la toma entre sus manos la acerca a su cuerpo y comienza a bailar suavemente.
Verlos bailar es una tortura, una tortura que se ha repetido tantas veces. «¿cuántas veces no he visto a Candy en brazos de otro?» piensa el rubio mientras disimula su dolor. El resto de los actores e invitados se unen a la pareja y otros se acercan a él para seguir platicando de negocios.
Mientras está con varios hombres hablando sobre la economía americana, se da cuenta que él y Candy siguen siendo muy parecidos. Ahí está él, asintiendo a lo que los demás dicen, sonriendo a todo aquel que se acerca a saludar y por dentro pensando lo mucho que le desagrada esta gente, este tipo de reuniones y eventos. «Pero Candy solo lo tiene que soportar de vez en cuando, en cambio yo… esta es mi vida ahora y no puedo dejarla… es por esta vida que no puedo tener a Candy conmigo… no puedo obligarla a vivir como yo vivo» piensa mientras mira alrededor en busca de su única alegría. La encuentra radiante, bella y sonriendo, en los brazos de Terry en medio de la pista de baile. Suspira, da un trago a su bebida y vuelve a la conversación con los caballeros a su alrededor.
