Disclaimer: Toda trama, lugares y/o personajes pertenecen a Stephenie Meyer, con exclusión de los de mi autoría. Es una historia sin fines de lucro, solo para diversión pública y personal.
~*~ Capítulo 5 ~*~
Vampiros en el Supermercado
Lexie POV
"Puedo dormir todo el día, sí como no."- Murmuré irritada mientras me levantaba de la cama y mataba con la mirada a mi hermano que estaba sentado en la silla de mi escritorio con los brazos cruzados y me miraba entretenido. Le alegraba mi sufrimiento matutino. "¿No sabes que hoy es sábado?"- Pregunté molesta, a lo que él solo asintió con esa sonrisa sínica la cual le quisiera borrar con un puño. "Entonces…"- Dije calmadamente. "¡¿Por qué me despiertas tan temprano?!"- Pregunté medio gritando mientras alzaba las manos y movía la cabeza de un lado para el otro como una niña chiquita que no se quiere levantar. "No son ni las nueve de la mañana, Alexei, por Dios, déjame descansar en paz."- Me estremecí debido al último comentario. "Digo, dormir en paz."- Corregí rápidamente mientras me dirigía hacia el baño, como siempre: arrastrando los pies como una anciana y con los ojos más cerrados que abiertos. Alexei me seguía para vigilar que no me quedara dormida sentada en el inodoro como siempre hago. Un mal hábito que se volvió costumbre, pero es que no lo puedo evitar, es algo automático, me siento y se me cierran los ojos.
"Prepárate"- Dijo suavemente mientras yo me lavaba la boca "Charlie nos quiere abajo, quiere mostrarnos algo antes de irse a trabajar."
"¿We woza?"- Pregunté mirándolo con el cepillo de dientes en la boca. No me contestó y me dejó sola en el baño para que terminara. "¡¿Alejei we cosa?!"- Le volví a preguntar, esta vez gritando mientras la pasta de dientes con sabor a menta intentaba salirse por yo estar hablando.
Me duché rápidamente y me dirigí a mi habitación para vestirme con unos jeans azul claro largo, una blusa sencilla de manga corta color blanco, un abrigo largo hasta las rodillas de color gris, con grandes botones negros. Me dejé el cabello suelto, así que me puse una gorra de lana gris con una gran flor al lado izquierdo que me cubría hasta las orejas. Alrededor de mi cuello puse mi bufanda de lana negra favorita. Me puse unas botas de lana gris oscuro mezclado con blanco y salí rápidamente del cuarto, bajé las escaleras y me dirigí hacia la cocina donde ya me esperaba un desayuno delicioso: Pancakes.
Saludé a Charlie y a Alexei con un beso en la mejilla y me senté en la mesa a comer. Al terminar, Charlie anunció que tenía una sorpresa para ambos, así que nos animó a salir fuera de la casa para que la viéramos.
¡Oh oh, y que sorpresa! Frente a nuestros ojitos estaba un Chevrolet Impala color negro, cuatro puertas.
"No puede ser."- Grité "¡Un Chevrolet Impala!"- Corrí con cuidado lo más rápido que pude intentando llegar hasta el auto y no caerme debido al hielo seco del suelo, luego le pasé una mano toda emocionada por la capota. Me di la vuelta y volví a donde estaba Charlie; quien tenía una sonrisa de oreja a oreja. A Alexei le brillaban los ojos y tenía una gran y hermosa sonrisa.
"¿Les gusta?"- Preguntó Charlie dubitativamente. Tal vez creía que no nos iba a gustar semejante sorpresa.
"¿Es broma?"- Pregunté eufórica y Alexei asintió emocionado. "¡Por supuesto que nos gusta!"- Grité emocionada.
"Es todo suyo."- Dijo. En ese momento me le tiré encima para abrazarlo por el cuello toda contenta. Charlie no es una persona que demuestre mucho afecto públicamente, pero, ¡esto es algo serio! "Se lo compré a un amigo de la comandancia hace varias semanas. Lo tenía en el mecánico haciéndole algunos ajustes."- Dijo mientras me devolvía lentamente el abrazo. "1967"- Añadió con una pequeña sonrisa.
"¡Gracias Tío!"- Dije histéricamente feliz. En este momento definitivamente Charlie Swan era mi tío favorito, podrá no ser pariente de sangre, pero ¡Que importa! Con semejante regalo definitivamente que caía en mi lista de personajes favoritos. Mientras él sacaba las llaves del auto que estaban en su bolsillo y se las entregaba a un Alexei extremadamente emocionado, a mí me entrega una tarjeta de crédito. Lo miré extrañada "¿Y esto para qué es?"- Pregunté aun emocionada.
"Para que vayan a estrenar el auto y vayan a hacer compra."- Dijo calmadamente y yo sonreí de oreja a oreja y corrí hacia el asiento del pasajero del Impala con tarjeta en mano mientras Alexei se montaba en el lado del conductor.
"Me siento como si estuviera en Supernatural."- Comentó un emocionado Alexei, a lo que yo reí ruidosamente. Mi hermano es un fanático de lo sobrenatural y una de nuestras series de tv favorita es Supernatural. Además, siempre hemos deseado tener un Chevrolet. "Un Impala 1967. Hay estilo."- Dijo sonriendo con orgullo.
"En vez de los hermanos Winchester, somos los hermanos Van der Vaart. Tu eres Sam y yo soy Dean, obviamente que en versión mejorada y femenina."- Dije emocionada mientras él se reía alegremente. Luego añadí "Gracias a Dios no es el pedazo de hierro viejo que se le entrega a Bella."- Suspiré aliviada y llena de emoción de que no nos haya tocado esa cosa obsoleta y sí la cosa bella en donde estábamos montados. "¡Enciende el motor cariño, nos vamos!"- Animé a Alexei con una sonrisa de oreja a oreja.
Nos dirigimos hacia el supermercado más cercano que había con la dirección que Charlie le había dicho a mi hermano antes de yo bajar a desayunar. Es la primera vez que salimos de la casa para un lugar que no es la escuela, claro está que no llevamos ni una semana aquí. Es nuestro primer fin de semana en este lugar. "Presiento que será un fin de semana muy interesante."- Pensé alegremente.
A mitad de camino encendí la radio y para mi sorpresa una de mis emisoras favoritas existía aquí, ponían música coreana y estaban tocando la canción del momento "Gangnam Style" así que miré a Alexei y cantando al unísono con Psy, el cantante, le dije mientras intentaba fallidamente mover la cabeza de forma sexy "Oppa gangnam style."- Haciéndolo reír sonoramente. Me encantaba hacerlo reír.
Llegamos al supermercado en veinte minutos. Estaba haciendo un frío horrible y de vez en cuando hacía una brisa que te llegaba hasta los huesos y te los congelaba. Hoy también estaba nublado, pero, ¿Cuándo no en Forks? Nos estacionamos cerca de la salida para no caminar mucho cuando termináramos la compra. No era un lugar tan grande, sin embargo estaba bien abastecido para que cualquiera pudiera hacer una compra decente y no muriera de hambre.
Tomamos un carrito de compras de los que estaban al lado de la entrada y entramos por la puerta automática. No había muchas personas, solo una joven pareja, tres ancianos, una pareja adulta con dos niños, un cajero y nosotros dos. No saludamos a nadie, total, no conocíamos a nadie y tampoco era nuestra intención el conocerlos. Nos dedicamos única y exclusivamente a darle la vuelta al lugar y buscar todo lo que necesitábamos y a hacer una compra como Dios manda. Escogíamos de todo, desde alimentos hasta artículos de higiene personal.
Luego de dos horas, y de habernos asegurado como cuatro veces de que tuviéramos todo lo necesario y no tuviéramos que volver a la tienda a comprar lo que faltaba, porque ni crean que con el frio que hace ahí yo voy a volver, "¡que vuelva mi abuela!"- Pensé. Pues,hicimos una pequeña fila para pagar porque en ese momento solo había una caja abierta. Cuando íbamos pasando por la puerta automática de salida, la puerta de entrada se abrió y por ella pasaron Esme y Carlisle Cullen con toda su dulzura y esplendor sobrenatural, y lo más gracioso: arrastrando un carrito de compras.
Dejé de respirar en ese puro instante. "¿Pero qué…? ¡¿Qué diablos hacen los vampiros en un supermercado?!"- Me pregunté histérica. "¿De cuándo acá ellos comen? Porque de tomar, pues, toman sangre, pero ¿comida? - Miré rápidamente a mi hermano y supe que él se estaba preguntando lo mismo, así que decidimos salir rápidamente del supermercado y dirigirnos hacia nuestro recién regalado Impala, pero ¡sorpresa, sorpresa! Carlisle y Esme no eran los únicos vampirillos que estaban de compras en un supermercado.
¡Toda la trulla Cullen se decidió a ir de compras hoy! ¡Hoy! cuando nosotros decidimos comprar, ¿Por qué hoy de tantos días que tiene la semana? "¡¿Por qué?!"- Gemí mentalmente. Rosalie, Emmett, Alice, Jasper y Edward estaban todos juntos fuera del supermercado, unos al lado del Mercedes de Carlisle si no me equivoco, o ¿Era de Esme?, no sé, y otros al lado del Jeep de Emmett.
Mi corazón dio un vuelco involuntario al ver el rostro de Edward, pero no le presté atención. ¡No quería aprestarle atención! En ese momento solo quería salir de ahí y volver a nuestra "casa" rápidamente antes de que se armara un zafarrancho.
Inconscientemente detuvimos nuestro carrito lleno de bolsas de compras por un momento y los miramos. Alice y Emmett nos miraban con diversión y con sonrisas de oreja a oreja, Rosalie con aburrimiento, Jasper no nos prestaba atención y Edward no mostraba emoción alguna.
El Impala estaba al lado del Jeep de Emmett, así que nos tocaba pasar por el lado de todos ellos. "Maldita sea mi suerte."- Me quejé. Respiré lentamente, me armé de valor y apreté los puños alrededor de la manija del carrito de compras, miré de reojo a mi hermano y comencé a caminar a paso normal hacia el Impala, como si nada malo estuviera pasando.
Sin embargo, poco antes de pasar por su lado, una de esas malditas brisas llegó de repente y de un momento a otro, todo lo que supe es que un fuerte gruñido salvaje cruzo por mis oídos y envió escalofríos por todo mi ser, de esos de los que te dejan temblando por más tiempo del que es necesario.
Miré rápidamente hacia la dirección de dónde provenía el gruñido y mis ojos se abrieron desorbitados al ver que Edward tenía los ojos más oscuros que yo haya visto en toda mi vida, tan oscuros como una noche sin estrellas, además estaba siendo sujetado agresivamente por un sorprendido Emmett y por un histérico Jasper mientras que Alice nos miraba con los ojos más abiertos que yo, y Rosalie intentaba ayudar a detener a Edward para que al parecer no se me tirara encima.
Por otra parte, Alexei se daba cuenta de la situación e histéricamente me ponía detrás de él como si él fuera un escudo y pudiera protegerme. ¡Como si pudiera protegerme de un grupo de vampiros! pero, la intención es lo que cuenta ¿verdad?
"Ay, no puede ser."- Dije al momento en que se me congelaba el alma ahí mismo. "Esto no puede estar pasándome a mí."- Susurré, pero sabía que todos ellos me escuchaban.
"¿Qué está pasando?"- Preguntó Esme toda asustada mientras ella y Carlisle se posicionaban a lado de sus hijos.
¿Cuándo pasaron ellos por nuestro lado? ¡Quién sabe! Pero, yo estaba a punto de un desmayo. Y Edward estaba a punto de soltarse y tirárseme encima y, ¡eso sí que no iba a pasar!
"¡Aguántenlo!- Grité señalando a Edward. "¡No nací para morir hoy, soy muy joven para morir, así que aguántenlo!"- Grité histérica. Todos me miraban sorprendidos.
"¿Podría alguien explicar lo que está pasando aquí?"- Preguntó una muy irritada Rosalie. Pero bueno, ¿Quién no se irritaría en un momento como este?
"Edward, cálmate"- Dije suavemente aunque preocupada. No solo preocupada por mí y por mi hermano, sino por ellos también porque podría ocurrir un desastre del cual luego se arrepentirían. ¿Quién diría?, yo, preocupándome por ellos cuando debería estar ya desmayada del susto. "Respira"- Dije calmada. Él me miró receloso para luego respirar profundamente y para la sorpresa de todos, a excepción de la mía y la de Alexei, Edward se calmó, aunque me seguía mirando con incomodidad, desconfianza y como si quisiera comerme con la mirada.
"¿Cómo sabias…?- Exigió Edward mientras dejaba de forcejear con sus hermanos. Esme miraba preocupa a sus hijos y Carlisle nos miraba a mi hermano y a mí con curiosidad. Yo no sabía que contestarles. ¿Le diríamos la verdad o le inventaremos un cuento lleno de falsedades para salir rápido del asunto? Lo único que pude hacer fue guardar silencio, pero no por mucho tiempo porque Alexei como siempre, tomó el control de la situación.
"¡Ese es mi hermano!"- Me infundí esperanzas mentalmente.
"Nosotros…"- Comenzó mi hermano. Yo lo miré expectante, rogando internamente porque nos sacara de esta. "Sabemos lo que son"- Dijo tranquilamente como si fuera lo más obvio del mundo. Lo miré horrorizada como si hubiera matado a alguien y los Cullen nos miraron como si fuéramos los terroristas más buscados del año.
"Genial, mira con lo que él sale."- Suspiré irritada mientras rodaba los ojos "En vez de salvarnos, ¡nos hunde más!"-Pensé. "Sabemos de su…"-Comencé a decir algo para poder salvar la situación, ¡pero el cuento es que no me salía nada!
"Condición"- Concluyó Alexei rápidamente, lo que ganó más miradas incrédulas de ellos y un bufido de incredulidad de mi parte.
"¿Condición?"- Preguntó Carlisle incómodamente interesado. "¿A qué se refieren?- Volvió a preguntar.
"Sí, condición."- Dije rápido. "¿También quieres que te diga cuál es la condición?- Pensé molesta. " Ya saben, la de no dormir, no comer, no envejecer."- Dije como si fuera un tema común "Voy rumbo al matadero." – Si podían estar más sorprendidos de lo que ya estaban, me había equivocado."Hagamos la historia larga corta: Son vampiros, punto y se acabó."- Dije. Si se hubieran podido desmayar, lo hubieran hecho en ese instante, el asunto es que los vampiros aquí no se desmayan. Edward no me quitaba la vista de encima ni un momento, con lo que me hacía temblar y no precisamente de miedo. Emmett estaba entre asustado y entretenido. Esme y Carlisle estaban sorprendidos y preocupados. Alice estaba, ¿emocionada? ¿Por qué ha de estar emocionada cuando le hemos dicho que sabemos su gran secreto? Rosalie estaba a punto de matar a alguien, probablemente a uno de nosotros, si es que la dejan y Jasper estaba a un paso del desmayo a causa de tantas emociones juntas.
"¿Cómo saben ustedes todo eso?"- Gruñó Rosalie.
"Nosotros sabemos mucha cosas."- Dije orgullosa como si eso fuera lo más grande del mundo, lo que ganó una mirada incrédula de parte de Alexei, que decía 'Se-Te- Fundió-El-Cerebro'. Me encogí de hombros, ignoré a los Cullen, me viré y le dije a mi hermano "¿Qué?, un dato más, un dato menos, total ya tú has dicho lo más importante, así que no te pongas así conmigo jovencito."- Él solo cerró los ojos rápidamente y negó con la cabeza. Devolví la vista hacia los Cullen, los cuales nos miraban asombrados de que los hayamos ignorado por un momento en una situación tan tensa como esta.
"Edward"- Comenzó a decir Alexei, lo que ganó la mirada intensa de todos, inclusive la mía. "Ella"- Me señaló con su dedo índice. "Es tu cantante."- Dijo pausadamente mientras miraba a Edward. Yo lo miré espantada y Carlisle me miró muy sorprendido, él si entendía de lo que estábamos hablando. Aparte de él, nadie entendía nada porque todos estaban con cara de '¿Y eso qué es?'.
"¡Alexei! ¿Pero vas a seguir?- Pregunté gritando. "Que sutil eres hermanito, que sutil"- Le gruñí por lo bajo mientras lo mataba con la mirada. "Solo a ti se te ocurre decir semejante cosa al aire libre y sin anestesia."- Dije histérica, mirando entre Alexei, Edward y Carlisle. "Además no lo soy."- Inquirí rápidamente.
"Lo eres."- Refutó Alexei, y nuevamente nos concentrábamos en discutir entre nosotros y nos olvidábamos que los Cullen estaban mirándonos. Ese era uno de nuestros defectos cuando estábamos en desacuerdo con algo, nos envolvíamos en una discusión y nos olvidamos que el resto del mundo existía.
"No lo soy."- Gruñí nerviosa.
"Lo eres y lo sabes."- Me porfió mirándome fijamente. "¿Oh qué? ¿Por qué Edward estaría gruñendo ahí como perro rabioso si no fuera por eso?- Preguntó triunfante, sabiendo que tendría razón, pero yo no se la iba a dar porque me gusta tener la razón y porque su cantante es Bella y no yo.
"¿Cantante?"- Preguntó Edward, un poco más calmado y al parecer ignorando el comentario de Alexei, sacándonos así de nuestra pequeña burbuja de discusión.
"¿Y eso qué es?- Preguntó un interesado Emmett. "¿Cantante de ópera?"
"Sí, cantante."- Dije mirando a Edward fijamente a los ojos y olvidándome de la pregunta de Emmett que si no estuviera mirando a Edward, me hubiera hecho mucha gracia y me estuviera riendo ahí mismo. "Mira, no es fácil de explicar, enserio no lo es, pero tenemos todos que calmarnos."- Volví a decir mientras me quitaba poco a poco la bufanda y la tiraba en dirección hacia Edward, quien la tomó de inmediato y me miró confundido por un momento antes inhalarla fuertemente y cerrar los ojos deleitándose con el olor. "Te la presto. No la dañes, no la rompas, no la maltrates y trátala con amor y cariño porque es mía y es mi favorita."- Le dije como si fuera un niño pequeño que tenía que seguir órdenes. "Así podrás acostumbrarte al olor y no tendrás tantas ganas de tirárteme encima cada vez que me veas."- Añadí tranquilamente para la sorpresa de todo el mundo "Aunque eso no suena nada mal.". Pensé sin darme cuenta. "¡¿Pero qué…?!"- Reaccioné rápidamente. "¡Alexandria Gabriela Van der Vaart qué clase de pensamientos son esos en un momento así! ¡Y más aún con Edward Cullen!"- Me recriminé. "Gracias a Dios que no me lee la mente porque sería una..¡Uy no lo quiero ni pensar!"- Añadí y juraría que mi cara estaba ruborizándose lentamente y, ¡Más vale que no fuera así porque no soy del tipo de las que se ruborizan por ese tipo de pensamientos! ¡Ni por ningún otro! No me ruborizo y punto.
"Brillante idea."- Comentó Carlisle sonriendo levemente y sacándome de mi mundo aparte sin él saberlo. "Pero, ¿Nos podrían decir quiénes son ustedes y cómo saben esas cosas?-Preguntó bastante interesado.
"Alexei y Alexandria Van der Vaart.- Contestó Alice emocionadamente antes de que pudiéramos contestar. La miré con curiosidad y con una ceja levantada.
"Lexie."- Corregí inconscientemente. "¿Cómo saben nuestros nombres?- Pregunté incomoda. "¿Tuviste alguna visión o algo?- Pregunté inocentemente, pero ellos volvieron a mirarnos sorprendidos.
"¿Qué? ¿También sabes eso?"- Preguntó una irritada Rosalie.
"Yo creo que no es el momento ni el lugar para tener este tipo de charla tan delicada."- Dijo Alexei. "Ya hemos dicho más que suficiente."- Asentí de inmediato mientras todos nos miraban con cautela.
"Es cierto."- Dijo Carlisle, todos lo miraron sorprendidos y Alexei y yo aliviados. "Este no es el lugar para este tipo de conversación."- Dijo suavemente.
"¿Qué? No podemos dejar que ellos se vayan así como así."- Dijo Rosalie molesta mientras nos fulminaba con la mirada.
"No iremos a ninguna parte"- Dije irritada y fulminándola igualmente con la mirada. "Ridícula"- Pensé. "No conocemos los alrededores, somos nuevos."- Añadí. Técnicamente era verdad, éramos nuevos y nunca hemos vivido aquí.
"¿Qué tal si todos nos reunimos y conversamos sobre esto? ¿En nuestra casa les parece bien?- Preguntó Carlisle amablemente.
Alexei y yo nos miramos fijamente y nos preguntamos mentalmente si sería una buena idea ir. ¿Sería sabio ir a una casa llena de vampiros? ¿Aunque fueran los Cullen?
"Al diablo con de la sabiduría. Esto hay que resolverlo ya."- Pensé. "Además, ellos son los Cullen y se supone que sean vegetarianos."- Añadí. "Se supone."- Dije inconscientemente en voz alta, lo que ganó las miradas expectantes de la mayoría. "Demonios, ¿Ahora que les digo?"- Pensé nerviosa. "Se supone que… tenemos que volver a casa porque hicimos compra y ya saben que las cosas se pueden dañar"- Comenté rápidamente. ¡Que estupidez! "¿Por qué entre tantas cosas tuve que decir esas?"- Al parecer no era la única que pensaba lo mismo.
"No tenemos ningún problema en refrigerar en la nevera de nuestra casa las cosas que han comprado.- Dijo suavemente Esme con una sonrisa maternal.
"Se supone que esto es una excusa para no ir con ustedes."- Dije calmadamente señalando lo obvio.
"Lo sabemos"- Dijo Alice sonriendo. Obviamente que ellos lo sabían. Sobre todo Alice.
"¿Lo es?"- Preguntó un inocente Emmett. Todos lo miramos incrédulos "Pero yo veo las bolsas."- Señaló con su dedo índice a nuestro carrito.
"Eso es solo una excusa para no ir con nosotros Emmett."- Dijo un calmado Edward. "¿Qué ser en su sano juicio iría a una casa llena de vampiros?- Preguntó incomodo mientras me seguía mirando.
"Nosotros"- Dijimos Alexei y yo a la misma vez como si fuera una cosa obvia. Edward nos miró con incredulidad, Rosalie con molestia, Alice con emoción, Emmett todavía estaba pensando si mi comentario había sido una excusa y Carlisle y Esme solo sonreían tiernamente.
"Muy bien. Está decidido, nos reuniremos y aclararemos todo esto."- Dijo Carlisle con voz de líder.
En ese instante supe que no había marcha atrás y que todo nuestro plan de ser antisocial y evitar lo más posible a los Cullen se lo había llevado el viento en una de esas malditas brisas que nos metió en este lío. Ahora solo nos quedaba intentar salir de este nuevo problema.
Decidimos que lo mejor era que ellos nos mostraran el camino directo a su casa ya que no sabíamos dónde quedaba. Así que colocamos nuestras bolsas de compra en el baúl del Impala y luego nos acomodamos nerviosamente en nuestros asientos y comenzamos a seguir a los Cullen rumbo a su casa y de seguro rumbo al matadero, por cómo van las cosas.
Y así termino nuestra visita al supermercado. Totalmente diferente a como lo esperábamos. Al parecer tengo que hacerle más caso de ahora en adelante a mis presentimientos.
"¿Por qué no podemos tener un fin de semana tranquilos?"- Pregunté cansada.
"Porque nosotros somos Van der Vaart"- Fue la única respuesta que mi querido hermano pudo darme, lo que saco una media sonrisa de mi nervioso rostro.
¿Qué sucederá en casa de los Cullen? ¿Habrá sido buena idea seguirlos? Apenas y los conocimos hoy.
N/A
¡Ya hemos terminado el capítulo cinco! Uno de los más cortos
Muchísimas gracias por los reviews *.* me animan muchísimo. MichiAGP y andy me alegra que les encante la historia. :D Espero no decepcionarlas en el transcurso de este capítulo y los que faltan.
Otra vez les pido disculpas por los errores y horrores (como dicen mis profes de Español xDD) ortográficos y gramaticales que encuentren. Reviso el capítulo tres o cuatro veces antes de publicarlo pero siempre se me escapa algo.
Si hay una palabra o frase que no entiendan, me lo pueden decir y les explico
Muchos besos y saludos desde Puerto Rico.
Nuevamente se aceptan ideas y críticas constructivas. A penas voy empezando el fic y toda ayuda es bienvenida!
Este capítulo cuenta con: 9 páginas
R & R
12/18/2012
