Disclaimer: Toda trama, lugares y/o personajes pertenecen a Stephenie Meyer, con exclusión de los de mi autoría. Es una historia sin fines de lucro, solo para diversión pública y personal.
~*~ Capítulo 12 ~*~
¡Bueno, Malo, Terrible, Peor!
Lexie POV
Fuimos a casa. Nos bañamos, nos preparamos y le dejamos una nota simple a Charlie explicándole que íbamos a la casa de los Cullen y volveríamos más tarde.
Ya estamos aquí. Frente a una de las casas más hermosas que hayamos visto. Al instante de salir del Impala, Edward se detuvo frente a mí y me saludó con un beso tierno en la mano y una sonrisa de esas de las que hay que plasmar en foto porque son únicas y especiales. Lástima que no tuviera una cámara.
Entramos a la casa y al parecer todos estaban en ella. Nos quedamos en la sala y Esme y Carlisle llegaron a saludarnos con esos besos y abrazos que solo los da un padre y una madre. Ellos son un amor, vampiros o no, son un amor.
"Espero que se queden a cenar."- Dijo Esme en tono maternal. A cenar, si escuchas a un vampiro decirte que quieres que te quedes a cenar, lo primero que pasaría por tu mente es ¿Quién será la cena? ¿Cenaremos o nos cenarán? De todas formas, asentimos a la misma vez porque sabíamos que con los Cullen estaríamos a 'salvo'. Esme sonrió radiantemente. "Pónganse cómodos."- Dijo y se dirigió hasta donde creemos quedaría la cocina.
Era como si estuviéramos en nuestra propia casa. No nos sentíamos invitados, sino en familia. Emmett, Jasper y Alexei se fueron directo hasta el PSP 4 a jugar y no supe más de ellos. Rosalie estaba sentada en una butaca leyendo una revista de autos de último modelo, mientras Edward estaba sentado con Alice en una mesa jugando ¿Ajedrez? Me les quedé mirando por un rato, de puro asombro. ¿Cómo podían?
"¿Y aquí quién gana?" – Pregunté bastante interesada. Esto parecía más difícil que un juego de ajedrez mágico de los de Harry Potter. "Me imagino que durará una vida."- Susurré mientras me reía de lo absurdo que se veía lo que tenía en frente.
O sea, Edward lee mentes y Alice ve el futuro. ¿Cómo le hacen? ¿Pasaban del primer movimiento?
"Tienen su truco."- Dijo Rosalie, sin despejar la mirada de la revista.
Yo como sé un pepino sobre ajedrez. No sé ni para qué lado se mueve el caballo.
Cuando fui a mirar más de cerca cómo era que le hacían, me quedé paralizada. Al otro lado de donde estaba la mesa, había un piano de cola. Sonreí toda emocionada y me dirigí lentamente hacia allá. Pasé mi mano suavemente sobre él, tocándolo con suavidad, con delicadeza, como si fuera lo más importante que había en esa habitación.
Y en ese momento, los recuerdos llegaron de improvisto. Una de las tantas veces en las cuales me sentaba con mamá a tocarlo mientras todos los demás escuchaban atentos.
*.~.*Flash Back *.~.*
Ahí nos encontrábamos todos. Mamá y yo tocando el piano y el resto de nuestra familia como siempre de espectadores. Era uno de los momentos familiares más felices. Aun me acordaba cuando a los cinco años mamá nos enseñó a mi hermano y a mí a como tocar el piano. Ella estaba muy feliz y papá estaba orgulloso. La tradición por fin había sido pasada satisfactoriamente de generación en generación.
Cuando terminamos la pieza, hubo un silencio de momento, y luego la sala se llenó de aplausos. Mamá me abrazó y papá se levantó del mueble y plantó beso en mi frente mientras rodeaba con un brazo a mamá y con el otro me rodeaba a mí.
"Aquí tenemos a la próxima Mozart."- Comentó mi hermano mayor, Johnny. Lo miré con una sonrisa de picardía y le saqué la lengua. No era ninguna prodigio de la música. Solo amaba tocar el piano, desde el primer momento en que presioné una tecla, supe que era algo especial.
A Johnny nunca le interesó aprender. Naty aprendió, pero se le fue el amor pronto. Solo quedábamos los mellizos, y a nosotros si nos gustaba. Crecimos escuchando a mamá tocarlo con pasión y al parecer la pasión se heredó.
"Ya puedo estar tranquila porque sé que cuando tengas a tus propios hijos, les enseñarás a tocar el piano, y estoy segura que tendrán la misma pasión que tú tienes, mi niña."- Decía mamá cariñosamente y con mirada tierna mientras pasaba una de sus manos cálidas por mi mejilla y sonreía como un ángel.
¿Hijos? ¡No tenía ni quince años y ya estaban hablando de hijos! Sin embargo, tenía razón, siempre tenían razón, aunque ahora no lo aceptara, estoy segura que de aquí a muchos años, muchos pero muchos años, cuando tenga hijos, les enseñaré cómo tocar un piano, no solo porque es una tradición generacional y no quiero que muera, sino porque sería como un regalo, saber que me lo dieron a mí, y yo lo seguiré dando.
*.~.* Fin Flash Back *.~.*
Sin haberme dado cuenta, ya estaba sentada en el banquillo tocándolo, con los ojos cerrados, deleitándome de la melodía al azar que salía y olvidándome del mundo y mi alrededor. Había olvidado dónde estaba y con quiénes estaba. Sentía que estaba en mi casa, con mi piano, tocándolo como hacía antes, tanto así, que no le había prestado atención que no estaba en mi casa.
Cuando mis dedos dejaron de tocar, sentí como si hubiera despertado de un sueño. La sala se llenó de aplausos y abrí mis ojos asustada.
No me había dado cuenta que toqué algo que no es mío. ¡Era el de Edward!
El piano de Edward. El piano donde creaba hermosas melodías.
"¡Bravo, Bravo!"- Gritaba Emmett como un cavernícola mientras seguía aplaudiendo ruidosamente con una sonrisa de oreja a oreja.
"¡Tocas hermoso, Lexie!"- Dijo Esme mientras aplaudía y me abrazaba suavemente.
Gracias"- Dije un poco apenada mientras bajaba la mirada y luego la fijaba en Alexei, quien me miraba con una sonrisa que no cabía en su cara.
'Se levantó Mozart."- Dijo mi hermano y automáticamente le saqué lengua como una niña, sin importarme quien nos miraba. ¡El solamente sonreía más fuerte!
¡Ay por Dios, ni que esto fuera un concierto!
¡Tampoco era una maravilla!
"¿Desde qué edad tocas el piano?"- Preguntó Carlisle interesado.
"Desde los cinco." Dije mientras levanté la palma de mi mano y la mostraba como una niña chiquita cuando dice la edad.
"Ya le encontramos la competencia a Edward."- Comentó Jasper, sonriendo levemente. Lo miré sorprendida.
"Ni tanto."- Dije suavemente mientras Edward me miraba fijamente y sonreía tiernamente como si estuviera ensimismado. "Edward me lleva como cien años, literalmente, de experiencia."- Dije mientras me reía del pequeño dato. Uno siempre dice: lleva 'siglos' haciendo eso. Aquí, literalmente, lleva siglos. Uno, por ahora.
"¡Por supuesto que sí!"- Gritó emocionadamente Alice. "¡Competencia, competencia!"- Decía mientras aplaudía rápidamente y daba brinquitos de alegría. La miré como si se le hubiera zafado un tornillo. ¿Qué competencia? ¿De qué rayos hablaba?
"Mírale el lado positivo."- Dijo Emmett. ¿Qué lado positivo? "El lleva cien y tu llevas doce."- Dijo riendo fuertemente. ¿Llevaba doce años tocando? ¡Ni me había dado cuenta! "Hablando de competencia…" – Volvió a hablar. 'Tengo una idea."- Todos lo miramos extraño. Hasta Alexei.
"¿Cuál?"- Pregunté con miedo. Había que tenerle miedo a las 'ideas' de Emmett.
"¿Qué tal si en la competencia tu tocas el piano?"- Preguntó animadamente. Lo miré como si tuviera tres cabezas amarillas y dos colas verdes. Pero al parecer eso les agradó mucho a los demás porque todos estaban de acuerdo.
"¡Alexei me metió en esto, así que Alexei también tiene que participar!"- Grité rápidamente y nos fulminamos mutuamente con la mirada. Ni loca me tiro yo sola a una competencia. ¡Alexei fue el que firmó y él tiene que atenerse también a las consecuencias!
"¿Qué tal si Alexandria toca el piano y Alexei la guitarra?" – Preguntó Edward mientras me seguía mirando fijamente. ¿Acaso no pestañeaba? ¿Es águila, buitre o qué? ¿Aunque, de qué me quejo? Si me sigue mirando así, soy capaz de derretirme ahí mismo o brincarle encima.
"¿Oh, Alexei también toca?"- Preguntó Esme, un poco asombrada mientras miraba a su dirección. Ambos asentimos y le explicamos que ambos tocamos el piano y la guitarra. Alexei la batería y yo el violín, para el asombro de todos.
¡Obviamente que el talento fluye en los Van der Vaart! Modestia aparte, por favor, pero es cierto. Somos un derroche de talentos.
"Ustedes hasta podrían hacer una banda."- Comentó Rosalie con una pequeña sonrisa. Alexei y yo nos miramos por unos segundos y negamos con nuestra cabeza a la misma vez. No hay posibilidad de una disque banda.
"Magnífica idea. ¡Magnífica idea!"- Gritaba Alice mientras seguía brincando. ¡Ni que el piso se estuviera quemando! ¡Que ésta vampira por todos los cielos, se quede quieta!
"Bueno"- Dije suspirando derrotada. "No suena mal la idea."- Dije mientras sonreía en dirección a Edward, aceptando lo que había dicho. Al fin de cuentas no teníamos otra idea mejor.
Miré hacia Alexei para pedir su opinión. Él sonrió y asintió y luego hice lo mismo.
Quedaba decidido. Yo tacaría el piano y Alexei la guitarra. Ahora faltaba lo más importante. ¿Qué canción?
Decidimos que la escogeríamos cuando estuviéramos en 'casa'. Minutos después, Esme nos buscó para avisarnos que la cena ya estaba lista. Fuimos hasta la mesa y nos sentamos. Noté algo extraño.
"¿La mesa es nueva?"- Pregunté curiosa en dirección a Esme. Alexei levantó las cejas intentando entender por qué hacia esas clases de preguntas. Pero, juraría que la primera vez que vinimos aquí, la mesa era diferente. Diferente color, diferente diseño. Aunque sigue siendo igual de larga.
"Bueno, pues, sí. Es diferente."- Dijo suavemente, como si estuviera encubriendo algo. "La anterior sufrió un percance y decidí cambiarla."- Añadió con una sonrisa mientras se acercaba con nuestros platos. "Ya sabes, ¡remodelando la casa!"- Comentó alegre.
No. No sé. No sé nada de decoración.
¿Qué habrá pasado con la mesa anterior?
En fin, ¿y a mí qué me importa una mesa? ¡Por Dios, que temas!
¡Lo principal ahora es comer! ¡Manos a la obra, que para luego es tarde!
Luego de Alexei y yo haber cenado, nos desaparecimos todos. Alexei se fue con Jasper y Alice porque éste le iba a enseñar unas posesiones que tenía de cuando estuvo en la guerra. Emmett y Rosalie salieron a echarle un vistazo a su Mustang y Edward y yo nos fuimos rumbo a su habitación.
Mientras iba pasando por el pasillo; pude observar varios cuadros. Unos eran unas pinturas, que de lejos se notaba que valían más que la misma Casa Blanca. Otros eran retratos familiares. De esos que son inmensos, de los que uno ve solo en palacios en los años 1500 al 1800. En uno estaban Esme y Carlisle sonriendo enamoradamente mientras que él posaba su mano alrededor de su cintura. Otra foto era Rosalie, Jasper, Alice, Emmett y Edward juntos, sonriendo cada cual a su forma, ya saben: Alice y Emmett sonriendo de oreja a oreja. Rosalie sonriendo como una modelo internacional, Jasper con sonrisa al estilo militar y Edward con una leve pero notoria sonrisa, sin embargo, era obvio que estaban felices. Y la que le seguía era una foto familiar. Rosalie, Esme y Alice estaban sentadas en un sofá, respectivamente mientras que Carlisle, Jasper, Edward y Emmett se encontraban de pie detrás del sofá.
Se ven radiantes. Como toda una familia de vampiros. Con todo su encanto y esplendor sobrenatural.
Cuando entramos a su habitación, no me sorprendió no ver ninguna cama. Al contrario, había un sofá y una butaca. La butaca al lado de una mini biblioteca y el sofá estaba pegado cerca de la ventana. A un lado estaba un radio y junto a él, una larga colección de todo tipo de CD's musicales. ¡Hasta discos había!
Estaba sorprendida al ver tanto libro y tanto CD's juntos en un misma habitación. Edward me dijo que podía mirar todo lo que quisiera. Como si el cuarto fuera mío, fui directo hacia la colección de CD's, no sin antes haber encendido el radio.
"Wow"-Dije sorprendida. "No te cabe uno más."- Dije divertida y el sonrió mientras se sentaba en el sofá cerca de la ventana. Eran tantos CD's que no sabía ni por dónde empezar. Así que empecé 'eliminando' los que no me gustaban. "Bien, malo, me gusta, no me gusta."- Decía mientras los miraba uno a uno y Edward reía suavemente. Le parecía gracioso que criticara su música. "Malo, malo, terrible, peor."- Continué y se podía escuchar la risa sonora de Emmett desde el otro extremo de la casa. Ya saben, con eso de que la súper mega extra híper sensible audición que les permite oír casi hasta los pensamientos y que hace al humano quedar como un sordo sin salvación.
"No soy el único que tiene esa opinión de tus CD's, Eddie."- Se burló Emmett. Sonreí mentalmente.
"No me llames Eddie."- Gruñó por lo bajo, pero aun así lo escuché. Que obsesión de estos dos al pelear por el dichoso apodo de Edward.
"¡Mira, mi favorito!"- Grité emocionada de un momento a otro mientras lo sacaba de su estuche y le subía el volumen para escucharlo. Mientras tanto, seguía con la crítica musical. "Si, no, si, si, horrible, fatal."- Decía mientras negaba con la cabeza, lo que causó que el que se riera fuertemente fuera Edward, para mi completo agrado. Hasta que encontré uno, no encontraba palabra para decir cuan malo era, así que se lo mostré mientras lo sujeta con una mano y con el dedo índice de la mano derecha señalaba la caratula y movía mi cabeza de un lado para el otro en forma de negación mientras lo miraba fijamente y le preguntaba sin sonido y solo moviendo los labios '¿enserió?' y él sonreía grandemente y también movía su cabeza en forma de negación.
"¡Que mal gusto, por Dios!"- Susurré mentalmente mientras volvía a poner el CD en su lugar. "Que alguien le ayude."- Pensé
Seguí por un largo rato insultando a todos los CD's que encontraba, no iba ni por la mitad de la mitad cuando de momento tocaron a la puerta, y Alexei avisó que ya era hora de irnos.
Automáticamente me sentí triste. No quería irme, me quería quedar aunque fuera solo a seguir insultando sutilmente el estilo de música de Edward, pero no vivía aquí y Charlie de seguro ya nos estaba esperando.
Nos despedimos de cada uno de los chicos y de Carlisle y Esme, prometiendo que la ocasión se repetiría pronto, luego nos montamos en el Impala y nos marchamos de camino a 'casa'.
Cuando llegamos, como había pensado, Charlie ya se encontraba allí. Entramos a la casa y él estaba sentado en su mueble favorito viendo un juego. Cuando notó nuestra presencia, se dio la vuelta y nos dijo algo que nos dejó congelados.
"Hoy estuve hablando con mi amigo Billy y creo que ya es hora de que los conozcan."- Dijo seriamente.
¿Billy? A lo Billy el de La Push?
"¿Conocer a quién?"- Pregunté asustada mientras miraba a Alexei y vi que tenía la misma cara de asustado que yo.
No. No. ¡No!
¡Forever No!
"A Billy y a su hijo."- Dijo como si fuera lo más obvio del mundo mientras se dirigía a la cocina. Lo seguí asustada. ¿Su hijo? Oh Dios. "Viven en la Reserva al lado de Forks, en La Push."- Explicó.
¡Ya sabíamos dónde vivían!
"¿Y cuándo será?"- Preguntó Alexei y lo miré como si estuviera loco.
"¿Qué les parece este sábado?"- Nos preguntó mientras se volvía a sentar en el mueble y yo lo volvía a seguir por lo asustada que estaba. A mí no me salía palabra, así que era mi hermano el que decía todo.
"Está bien."- Dijo suavemente Alexei y a mí por poco me daba un ataque cardiaco. Charlie asintió y se volvió para prestarle atención al estúpido juego ese.
La Push es igual a lobos. Lobos es igual a problemas. Y problemas es igual a más estrés para mí.
¡Lobos no, por favor! Ya tenemos suficiente con los vampiros. Los lobos estaban fuera de la lista.
¿Más problemas? ¡No puede ser!
¡Y ahora el zángano este de mi hermano por estar aceptando, nos trae más problemas! ¡Como si no tuviéramos suficientes!
Déjenlos por allá botados en la Reserva. ¡Aquí no hacen falta!
De veras que no.
Alexei se dirigió hacia su habitación y yo lo seguí para decirle todo lo que se merece el muy traidor.
Entramos a su habitación, cerré la puerta, me di la vuelta y crucé mis brazos mientras lo fulminaba con la mirada. Su habitación estaba igual de decorada que la mía. Las paredes pintadas de un verde menta. La cama en el medio y dos pequeñas mesas de noche a sus esquinas. En la derecha había una lámpara y un despertador. Al lado había un escritorio gris con la silla del mismo color. Encima había un dinosaurio, digo, computadora. Debajo había un pequeño zafacón. Al otro lado de la habitación estaba una gran ventana, y a su lado estaba el closet. Del otro extremo estaba la coqueta y frente de la cama había una alfombra color marron. Todo era igual, solamente que era de varón, por todo los artículos que había alrededor, cuales estaban bien acomodados.
"¿Se te quemó el cerebro, Alexei? ¡¿Se te quemó el cerebro?!"- Pregunté gritando mientras él me ignoraba y abría una gaveta de la coqueta y sacaba un pantalón. Lo tiró en la cama, y luego se quitó la camisa.
No estaba viendo nada que no haya visto antes. ¡Somos mellizos! Nos estuvimos bañando juntos hasta los diez años. Además no estaba viendo nada extraño, solo un torso descubierto. Lo que ve todo el mundo cuando se va a la playa o a una piscina.
"¿Qué querías que le dijera?"- Preguntó mientas suspiraba molesto. "¿Que no?"- Dijo irritado.
"¡Exacto!"- Dije mientras movía las manos de un lado para el otro. "Ya estamos involucrados con vampiros. ¿Ahora también con lobos? "- Comenté molesta y me dirigí hacia la cama para sentarme.
"Bueno, ya, no te molestas más."- Dijo mientras iba a su bulto y sacaba varios trozos de papel. "Mira, para que te endulces la vida y para continuar con la tradición donde quiera que estemos."-Continuó mientras me mostraba lo que al parecer eran dos boletos. ¡Dos entradas para el cine! "El otro día las compré por internet con la tarjeta que Charlie nos dio y las imprimí."- Lo abracé fuertemente, y por la fuerza que hice al atraerlo hacia mí, ambos terminamos tirados en la cama. Por poco y lo ahogaba, pero, ¡estaba feliz!
Son para 'El Hobbit: La Desolación de Smaug'. ¡La película que estuve esperando todo el año! Solo por eso, no lo voy a regañar más. ¡El muy cretino sabe comprarme! Aunque fue de pura casualidad que coincidiera con lo de La Push, pero igual, sabe darme por donde me gusta.
Nos quedamos unos segundos en silencio, tirados en la cama como dos marmotas haciendo nada, y luego explotamos en carcajadas a la misma vez. Común en nosotros.
Como sea, ¡vamos a seguir hiendo al cine los jueves, no importa dónde estemos! Pensé que con lo que estamos pasando, con lo de cambio de mundo y todo eso, ya no podríamos ir y romperíamos la tradición.
Cambio de mundo.
¡Que ridículo suena!
¡Quiero reírme!
Lástima que sea cierto.
Luego de estar un rato usurpando la cama de mi hermano, me levanté, le di un beso en la mejilla, le di las buenas noches y el hasta mañana y me fui a mi habitación. La cama ya me estaba llamando. Me decía 'ven a mí, ven a mí'
Si Edward venía por la madrugada, que ni me esperara despierta. Era una lástima, pero estaba cansada. Tampoco quería que se fuera. Así que por mí se puede quedar velándome como un perro fiel todo el tiempo que quiera.
Me puse una pijama y me tiré a mi cama más rápido que Flash. Quedé boca abajo con las manos y las piernas extendidas de par en par como una loca. Me di la vuelta y me arropé bien. Ya saben que la cama me estaba llamando. ¿Quién soy yo para desobedecerla?
Las horas pasaron rápidamente; y seguíamos la misma rutina de siempre: La Ilíada de Alexei para despertarme y la Odisea mía para levantarme. En Crepúsculo, en mi casa, en China o en Marte, siempre iba a ser lo mismo. Yo nací para dormir y despertar tarde, ¡tarde! ¿Me entendieron? ¡Tarde! No veía la hora de las vacaciones para dormir hasta que se acabara el mundo.
Como siempre, me preparé, desayuné, le di los buenos días a quien tuviera en frente y salí de la casa y como ya se está volviendo costumbre: Edward me estaba esperando con su Volvo reluciente. Alexei se fue en el Impala y yo me fui con Edward. De camino a la escuela le pregunté si había ido por la madrugada a vigilarme y me contestó que sí sin pena alguna. Lo que me alegró. Llegamos rápido y todos nos estaban esperando. Los saludé con un abrazo y luego comenzamos nuestro trágico día de clases.
Como ya era normal, ansiaba las horas de estar junto con Edward cada vez más. Era una locura, lo sé, pero me hacía falta su cercanía. No podía hacer nada para evitarlo. Estaba fuera de mí. Lo quería cerca, punto y se acabó.
Y me molestaba. Me molestaba mucho el estar pasando por esto. Óigame, ¡yo no era así! Yo tenía mi vida calmada y aburrida, de vez en cuando un poco amargada, pero era feliz. A mi estilo, pero era feliz. Ahora estaba como una boba pensando en Edward en cada dos por tres. Queriéndolo cerca. Teniendo pensamientos carnales que me consumían y me hacían preguntarme si eran a causa de Edward o a causa de esas novelas que estaba leyendo. Y lo más patética que me convertía era el saber que cuando llegue mi 'prima' Bella, todo esto se acabaría. Y entonces, ¿Qué pasaría conmigo? ¿Dónde me iba a meter? ¿Debajo de un puente llorando como una viuda desolada? ¡Pues no! Yo no quería eso. Yo no nací para eso. Lexie Van der Vaart se merece algo mejor que estar pensando en pajaritos preñados y cuentos de hadas que lo más probable jamás se harán realidad.
No sé porque terminé aquí, pero espero que no sea para terminar siendo más amargada de lo que a veces me comporto.
Poco a poco llegó la hora de almuerzo y como ya era tradición: nos sentamos con los Cullen. Los saludamos nuevamente y comenzamos a comer.
"¿Qué harán mañana?"- Preguntó Emmett. "Queríamos saber si querían volver a casa."- Dijo animadamente. "Además, ¡Alexei, dejaste el juego incompleto!"- Dijo sonriendo de oreja a oreja.
"Lo siento chicos."- Dije apenada. Lo que causó que la sonrisa de Emmett se esfumara. "Mañana estamos ocupados."- Me hubiera encantado volver a visitar la Casa Cullen, pero los jueves ya estaban comprometidos.
"¿Por qué?- Preguntó Emmett decepcionado.
"Porque los jueves ellos salen al cine."- Contestó Edward antes que uno de nosotros pudiéramos hacerlo. Lo miré y le sonreí acordándome de cuando se lo conté y que él no lo había olvidado, mientas Alexei asentía. "No. No podemos ir Emmett."- Al parecer Edward le leyó los pensamientos al pobre Emmett.
"¿Por qué?- Volvió a preguntar mientras hacía un puchero como si fuera un bebé. "Y deja de hacer eso, Eddie."- Musitó.
"No me llames Eddie."- Gruñó mientras lo miraba mal y yo reía fuertemente. Graciosos estos dos.
"Porque todos los jueves nuestra familia va al cine."- Explicó Alexei. "Es como una tradición familiar. Así podemos sacar un día para compartir todos juntos."- Añadió y unos decían 'oh' mientras otros asentían dando a entender que comprendían.
"¿Qué tal el viernes?"- Preguntó Alice emocionada. Miré a Alexei para saber qué hacer y como acto de mellizos, asentimos a la misma vez. "¡Sí!, ¡queda decidido entonces!"- Aplaudió alegremente.
La campana sonó y Edward y Emmett me acompañaron a la próxima clase. Y así transcurrieron las demás horas. Al final del día, ya estaba cansada y lo que quería era ir a 'casa' y bañarme.
Nos despedimos de los chicos con un hasta mañana. Subí al Impala y nos fuimos.
Por la mañana, Edward me buscaba y nos íbamos juntos a la escuela. Por la tarde, salía de la escuela y me iba con Alexei.
Llegamos a casa y corrí hacia el baño, me duché y me puse una pijama, total, no iba a salir para ningún sitio. Bajé y fui hacia la cocina para preparar la cena mientras mi hermano se iba a bañar. A la media hora llegó Charlie y se fue rumbo a su habitación. Luego los hombres de la casa bajaron a cenar y al final nos dispersamos. Charlie a la sala, Alexei y yo a nuestras habitaciones.
Entré a mi habitación y encendí el dinosaurio Barney que tengo por computadora. Se tardó como diez minutos en encender completamente. Entré al internet pero eso fueron diez minutos más de espera para que se conectara.
En momentos como este era que extrañaba a mi querido Bruce. Mi laptop. Mi amigo fiel. ¿Por qué no vino incluido en todo el equipaje cuando llegamos acá?
En fin, me creé una cuenta de e mail. Luego desenvolví mis dotes de Sherlock y comencé a buscar información sobre qué rayos eran específicamente los mundos paralelos. Esa hipótesis extraña que nos dieron los Cullen para entender de cómo fue que llegamos aquí.
"¿Agujeros negros como entrada a los mundos paralelos?"- Me pregunté sorprendida. "¿Otra dimensión?"- Leía en voz alta. No sabía si reírme o llorar. ¡¿Qué clase de cosas extrañas estaban pasando?! "¿Y cómo carambas sucedió esto?"- Grité mientras me paraba molesta y caminaba de un lado al otro de la habitación y fulminaba con la mirada al pobre Barney, como si tuviera la culpa.
Respiré profundamente y me volví a sentar enfrente de mi amigo Barney. Seguí leyendo cada cosa extraña que salía sobre física, mundos paralelos, dimensiones y agujeros negros. Estuve varias horas plantada como una estaca leyendo. La mitad no lo entendía y la otra mitad tampoco.
"He descubierto que odio la física, la mecánica cuántica y todo lo que tenga que ver con esta madre."- Susurré molesta mientras entrecerraba los ojos y movía la ruedita del mouse de arriba para abajo salvajemente como una salvaje que está histérica y no sabe que leer.
Me rendí de estar leyendo jeroglíficos y guardé la página en favoritos para otro día arrastrar a Alexei hasta mi habitación para que las lea y las explique como buen hermano.
Apagué a Barney. Busqué el libro de los Dark Hunter que estaba leyendo los otros días y me tiré en la cama a terminarlo o hasta que me quede dormida.
Creo que me quedé dormida porque no supe más.
N/A
¡Hola nuevamente! ¿Vieron que no he abandonado el fic? Y lo publiqué antes de mi cumpleaños que es el martes que viene (11 de marzo) En fin, he decidido que para poder terminarlo y no desanimarme, tengo que tener un due date (fecha limite)para cada capítulo. El próximo capítulo será para antes del 15 marzo, si Dios y la Uni me lo permiten xD
¡Tengo muchas ideas y ya quiero acabarlas! No veo el momento de que llegue la acción x.x El próximo capi será Lexie POV y ya tiene título, es: "¿Jueves de Cine o de Vampiros?" lol
Debo confesar que se me hace extraño escribir títulos de películas y libros en español. Acá es Twilight, New Moon, Eclipse, Breaking Dawn. Es tan raro escribir Crepúsculo o Amanecer. Y The Hobbit : the Desolation of Smaug en español fue raro xD */*
Muchas gracias a esas dos personas que hicieron de este su fic uno de sus favoritos *.* Thank you very much! =D
Vamos a lo que me gusta: contestar Review!
Katherine: Siii por fin jaja. ¡Tenía hasta remordimiento de conciencia pq no actualizaba! Gracias por tu review! Fue el que me dio el ánimo de continuar escribiendo el capítulo. Enserio mil gracias chica, por estar pendiente al fic y por tus buenos deseos =D DTB siempre!
Espero que les haya gustado el capítulo y espero no decepcionarlos. ¡Ya pronto llegara lo mejor y hasta personajes nuevos!
Ya saben lo que digo: perdonen los horrores ortográficos.
*R&R*
Saludos desde Puerto Rico =D
Este capítulo cuenta con: 12 paginitas
3/6/2014
