Disclaimer: Toda trama, lugares y/o personajes pertenecen a Stephenie Meyer, con exclusión de los de mi autoría. Es una historia sin fines de lucro, solo para diversión pública y personal.


~*~ Capítulo 13 ~*~

¿Jueves de Cine o de Vampiros?

Lexie POV

Hacía tres horas que Alexei y yo ya habíamos llega de la escuela. Hoy era el día más esperando de la semana. Estaba ansiosa de que ya fueran las nueve. Hoy era Jueves de Cine. Era cuando llegaban las películas nuevas a las salas.

Llevaba rato preparándome. No es como si fuera para una fiesta de gala o algo, pero quería verme bien. ¿Qué chica no se quiere ver bien de vez en cuando?

Cuando terminé de prepararme, me miré al espejo y lo que vi me agradó. Estaba vestida con una camisa blanca con el logo de los Beatles, un chaleco negro largo de manga larga hecho de cuero, unos jeans negros y unas botas planas del mismo color, las cual había comprado con Alice y Rosalie cuando fuimos a Port Ángeles. Mi cabello estaba suelto, adornado con una diadema metálica. Tenía puesto un juego de collar y pulsera de color metálico con diseños en forma de notas musicales.

"¿Estás lista?"- Preguntó mi hermano mientras entraba a mi habitación sin haber tocado o avisado que iba a entrar.

"¡Rata, me asustaste!"- Grité mientras ponía mi mano en el corazón. "¿No sabes tocar la puerta o acaso eres pariente del Capitán Garfio?"- Pregunté molesta. Me ignoró y repitió la pregunta. "Iba a hacer mi aparición triunfal en la sala antes de que entraras como si esta fuera tu habitación."- Le contesté irritada. ¡Siempre me irrita y después me ignora!

"Vámonos."- Dijo mientras rodaba sus ojos. "La película empieza a las nueve. Ya son casi las siete y nos tardamos una hora más o menos en llegar a Port Ángeles."- Me recordó. ¡Como si yo fuera una descerebrada, inútil mental o algo!

Me di una última mirada en el espejo de la coqueta para saber si todo estaba en orden, miré a mi hermano a través del espejo y él asintió.

"¡Avanza, mujer!"- Dijo irritado. Lo que me hizo sonreír de oreja a oreja. Él me irrita, yo lo irrito. Estamos empate. "Ni que fueras a un baile."- Añadió mientras movía su cabeza de un lado al otro.

"Infeliz"- Susurré el insulto mientras salíamos de mi habitación, bajábamos las escaleras y nos dirigíamos a la cocina donde estaba Charlie.

"Tío, nos vamos a Port Ángeles."- Dijo Alexei. Charlie nos miró y levantó las cejas, creo del asombro o curiosidad.

"¿A qué?"- Preguntó.

"Al cine."- Dije tranquilamente y con una gran sonrisa. Él asintió lentamente, un poco incómodo. Al parecer no nos quería dejar ir.

Como sea, nosotros vamos al cine a las tandas de noche. ¿Ir a ver una película a las tres de la tarde y cuando salgas aun sea de día? No la hace. No me gusta.

"¿Ustedes y quienes más?"- Preguntó seriamente. "¿El chico Cullen?"- Volvió a preguntar mientras me miraba fijamente. Alexei y yo movimos la cabeza en forma de negación.

"Edward. Se llama Edward."- Corregí rápidamente. Por poco y ni me daba cuenta. "Y no. Solo iremos nosotros dos."- Añadí rápidamente con una leve sonrisa mientras señalaba a Alexei y a mí con mi dedo para indicar que solo éramos nosotros.

"Iremos todos los jueves al cine, tío."- Le dejó saber mi hermano. "Lo hacíamos cuando estábamos en Nueva York. Solo la familia Van der Vaart."- Dijo y Charlie asintió más lentamente. ¿Quizás por 'pena' de saber que lo hacía toda la familia y ya 'no había familia'?

Tal vez parezca para otros que es un derroche de dinero el ir al cine cuatro veces al mes, pero ya era un compromiso. Unos se van de picnic. Otros se van a beber el té de las cuatro de la tarde. Hay quienes invitan a familiares a comer. Estamos muy ocupados para irnos de picnic todas las semanas. No nos gusta el té. ¡Ni siquiera compramos té! Es rara la ocasión que invitamos otra gente a la casa, por ende, nosotros vamos al cine.

"Aun así…"- Dijo Charlie. "No lleguen tarde. La próxima vez me avisan."- Se dirigió hacia su sitio favorito: El sofá para ver sus juegos.

"Por supuesto."- Comentamos al unísono. Salimos de la casa y nos montamos en el Impala.

"¿Trajiste las llaves de la casa?"- Me preguntó Alexei. Asentí mientras las sacaba de uno de mis bolsillos y se las enseñaba al señor escéptico y él asentía. Luego encendió el auto y nos fuimos en dirección al cine de Port Ángeles. Encendí la radio y me relajé. Solo quedaba llegar. Teníamos tiempo de sobra para que comenzara la película "¿Y la tarjeta de crédito?"- Preguntó de un momento a otro cuando ya íbamos a mitad de camino para llegar a nuestro destino. Levanté automáticamente la cabeza para asentir y decirle que sí la tenía conmigo, pero cerré los ojos rápidamente, me reprendí mentalmente y en vez de asentir, negué. El suspiró y rodó los ojos. "No puede ser."- Susurró divertido mientras negaba. Gracias al cielo que no había nadie por la carretera por dónde íbamos conduciendo, de esa forma, Alexei dio media vuelta para cambiar carril y de dirección. Nuestro nuevo destino: Casa Swan, ¡a buscar la dichosa tarjeta de crédito!

"¡Vamos por la mitad del camino, por Dios!"- Me quejé mientras ponía mis manos sobre mi cabeza y suspiraba agitadamente.

"Ajá. ¿Y con qué quieres pagar el popcorn que te vas a comer? "- Preguntó mientras reía fuertemente de lo absurdo que era la situación. "¿Con el aire?"- Añadió y lo miré mal.

Llegamos nuevamente a casa y nos estacionamos. Ninguno de los dos decía nada porque sabíamos que si lo hacíamos o nos íbamos a poner a discutir o nos íbamos morir de la risa. De cualquier forma si no avanzábamos, íbamos a llegar tarde. De un momento a otro Alexei señaló la casa con el dedo índice y me dijo "Búscala." –Hice un puchero como si fuera una bebé, salí del Impala y me dirigí corriendo hasta la casa. Cuando entré; Charlie estaba de pie y me miró sorprendido.

"¿Qué pasó?"- Preguntó curioso. Me quería morir de vergüenza. "Ya los hacía en Port Ángeles."- Comentó impresionado. Negué rápidamente.

"Dejé la tarjeta."- Comenté deprimida mientras subía las escaleras hasta mi habitación para buscarla. "Lexie, no dejas la cabeza porque la tienes pegada."- Me reprendí mentalmente.

¡Se me olvidaba todo!

Después que la conseguí, salí volando de la casa y me volví a montar en el Impala, sonriendo de oreja a oreja mientras le enseñaba la condenada tarjeta a Alexei como prueba que la había conseguido.

"¿Cuando no dejarás algo? – Preguntó riendo mientras volvía a encender el auto y nos íbamos a toda velocidad para Port Ángeles. "Medio camino."- Suspiró tristemente. "Medio camino perdido, Lexie."-Susurró. Lo miré con ojos de corderito a medio morir y el negó pero me dio una brillante sonrisa.

El tiempo pasó y ya habíamos llegado a Port Ángeles. Pero no al cine; y eso me tenía un poco nerviosa. Cada tres minutos tomaba la mano de Alexei para mirar la hora en su reloj, hasta que llegó el punto en que él se hartó.

"¡Deja de molestarme!"- Gruñó mientras jalaba rápidamente su brazo de los confines mis manos y lo volvía a colocar en el volante. "¡Me estás distrayendo! ¡Quédate quieta, por Dios!"- Dijo molesto. Me acomodé en el asiento refunfuñando y mirando por el cristal de la ventana.

"Vamos a llegar tarde."- Susurré irritada mientras automáticamente iba en la búsqueda infructuosa del reloj de Alexei, pero me topé con su mirada amenazante.

Nota mental: La próxima vez que vaya de compras, me compraré un reloj.

¿Y de quién es la culpa?"- Preguntó sarcásticamente. Le gruñí.

Llegamos al cine a las ocho y cuarentaicinco. A lo que estacionamos el Impala, nos bajamos, entramos al cine, y le entregamos las taquillas al chico que las verificaba para que nos dejaran entrar, se hicieron las nueve. Cuando entramos a la sala, ya los anuncios habían comenzado. La sala estaba llena, llena, llena. Gracias al cielo que era una de las salas más grandes que habían. Pudimos encontrar unos asientos cómodos de los que estaban en el centro. Ni muy abajo, ni muy arriba. Perfecto y de milagro.

"Wow, que emoción."-Susurré sorprendida. El único que podía escucharme era Alexei. Él me miró y levantó una de las cejas. "Estamos en el cine de Crepúsculo, wow."- Le contesté emocionada.

Jamás hubiera imaginado que estaría viendo una película dentro de otra película. Se sentía bastante surreal.

"La próxima película la elijo yo."- Le dije mientras me acomodaba. "No eran tan cómodos nada"- Pensé decepcionada de los asientos.

"Quien las compre primero es el que elije."- Dijo sonriendo sínicamente.

"Sí, bueno, las próximas las compro yo."- Le notifiqué mientras mirábamos los anuncios raros del cine de estos lares. "Tengo hambre."- Me quejé de un momento a otro. Me señaló con su dedo pulgar hacia la parte de atrás donde estaba la salida/entrada de la sala.

"Yo compré las taquillas, tu compras la comida. Justicia."- Dijo como si fuera lo más obvio. Lo miré mal y a regañadientes me moví poco a poco hasta salir de la sala.

"Todo yo, todo yo."- Suspiré molesta.

El cine estaba repleto de personas. No, ¡de animales! ¡Obvio que era de personas! En fin, ya saben: Jueves de Estreno. Todo el mundo quiere ser el primero en ver una película. Ahora que ya habíamos llegado y habíamos ocupado nuestros asientos, ya me sentía tranquila y podía inspeccionar mejor el lugar.

"Gracias a Dios que Alexei compró las taquillas online."- Dije inconscientemente en voz alta mientras miraba hacia la entrada y veía que aún había una fila larguísima para comprar taquillas. "Nos hubiéramos perdido el principio de la película sino las comprobamos online."- Añadí agradeciendo mentalmente que Alexei las haya comprado por adelantado. Me dirigí hacia la fila inmensa de persona que iba al igual que yo a comprar comida. "Ojalá y el popcorn lo pudiésemos comprar también online. Me ahorraría estar aquí parada como una estatua recogiendo polvo."- Susurré mientras cruzaba mis brazos y pasaba la mirada media aburrida a alrededor del cine para mirar a la gente a lo que pasaba el tiempo.

Hasta que mis ojos se congelaron en una figura que estaba al otro extremo del cine. No me llegaba el aire a los pulmones y podría jurar que mi cara podía hacer competencia con el color blanco de las paredes.

"Vampiro"- Pasó por mi mente como un rayo. 'Maldita mi suerte.'- Me maldije mentalmente. "¡No hago más que atraer problemas!"- Gruñí.

Tenía puestos unas gafas de sol oscuras. Si no fuera una situación seria, me hubiera reído de ver a una persona usando gafas de sol por la noche en un lugar cerrado.

No sé cómo podía identificar que era un vampiro. Pero estoy más que segura que era uno de ellos. Tenía todas las dichosas características místicas que tienen los Cullen. Es como si tuviera un letrero con luces de color neón y éste tuviera flechas que lo señalaban y tuviera escrito 'vampiro'. O sea, lo gritaba silenciosamente.

No podía dejar de mirarlo. No era porque lo encontraba fascinante y tampoco que fuera más caliente que el sol al medio día en el puro Caribe, o que tuviera el cabello largo, negro con mechones naranjas y estuviera vestido como un motociclista rebelde. Tampoco era porque tuviera un cuerpo que le hacía frente al de Emmett. Era por el completo shock de que hubiera uno en el exacto momento y en el exacto lugar donde yo me encontraba. ¡Como si no tuviera ya problemas!

¡No salíamos de uno para ya meternos en otro!

¡Por favor, esto no pasaba en mi casa en Nueva York!

"¡Ay, no puede ser!"- Gemí mentalmente. La mitad de la población femenina que se encontraba a mí alrededor se lo estaban degustando como si fuera un postre. ¡Mujeres libidinosas! No saben a quién están mirando.

Sin embargo, lo que más miedo me causó, fue que su vista se quedara más tiempo del necesario hacia mi dirección. Podía notar lo amenazante, lo sobrenatural y lo animal en él. Podía sentir como me miraba de arriba para abajo para luego sonreír grandemente. Así como la sonrisa del Gato de Cheshire. Era como la sonrisa del depredador que había encontrado su próxima presa. Sentí que miles de escalofríos recorrían mi cuerpo a la misma vez, y no de los que son de una forma placentera.

No me malinterpreten. Yo sé que soy hermosa, pero, el único que quiero que me mire de arriba para abajo y que me cause escalofríos, no está aquí, y se llama Edward.

"Edward"- Pensé y añoré con todo mi corazón que estuviera en ese mismo instante conmigo.

Y apuesto mi vida a que este vampiro no es 'vegetariano' como los Cullen. Con tan solo verle las gafas de sol puestas, sabía que detrás de ellas se escondían unos tenebrosos ojos color escarlata; y no creo que fuera tan animal de quitárselas y mostrarlos en un lugar tan abarrotado de personas.

"¿Dígame señorita, qué desea?"-Preguntaron. Miré rápidamente a la muchacha quien estaba vendiendo y me di cuenta que ya era mi turno para ordenar. Inconscientemente volví a fijar mi mirada hacia donde estaba el vampiro y por poco y se me detenía el corazón al no encontrarlo en ese lugar. Como si fuera una histérica miré rápidamente para todos lados para saber si lo veía. ¡Sin embargo, no aparecía por ninguna parte!

¡Se había esfumado! Así ¡Pum! Por haberlo perdido de la vista por un segundo. ¡Un santo segundo!

Pestañé muchas veces y miré al mismo lugar donde se encontraba, vete tú a saber y me había quedado ciega, pero, no era que estaba ciega, ¡era que ya no estaba!

"Señorita"- Volvieron a llamar impacientemente. La miré asustada. "¿Va a comprar o no?"- Preguntó molesta. Si no estuviera asustada, ahí mismo la insultaba por su falta de modales y por tratar de esa mala forma a sus clientes. Le di una sonrisa forzada, negué con mi cabeza y me salí volando de la fila y me dirigí a la sala en busca de mi hermano para salir de aquí lo más pronto posible.

"¿Y el popcorn? ¿Y la soda?"- Preguntó al verme llegar con las manos vacías. Miré de un lado para el otro, luego fui y me senté 'tranquilamente' a su lado. "¿Y?"- Volvió a preguntar impaciente.

"Levántate. Nos vamos de aquí, ¡now!"- Susurré rápidamente para que solo él me escuchara. Me miró irritado, pero se le quitó rápidamente cuando notó mi nerviosismo.

"¿Viste un muerto o qué cosa?"- Preguntó asustado pero, a la misma vez divertido. Negué rápidamente. Creo que saldría con dolor de neuronas de tan rápido que moví la cabeza.

"No exactamente."- Susurré. Aunque pensándolo de otra forma, ¿Ya no están muertos los vampiros? ¿Entonces que era? ¿Un muerto vivo? En fin, no quiero pensar en eso. Me miró mientras me insistía para que hablare. "Vam-pi-ro"- Le dije silaba por silaba sin sonido. El repitió lo que dije y en ese instante se congeló y abrió los ojos desorbitadamente mientras repetía la palabra y me miraba como si estuviera loca desquiciada.

"Mira Lexie, sé que lo de Edward te ha dado fuerte, pero no es para que lo andes viendo en todas partes."- Susurró escéptico. Lo miré mal y le di un puño en el hombro, que si le daba más fuerte lo dislocaba, lo que causó la risa de unos chicos que estaba en la parte de atrás, que gracias a Dios no escuchaban lo que decíamos. Los miré amenazantemente y guardaron silencio.

"¡Que no es Edward, animal!"- Dije entre dientes, molesta mientras él se echaba a un lado para que no le volviera a dar. "Es otro. Es distinto."- Dije asustada, lo que causó que el frunciera el ceño. "Vámonos, Alexei."- Le rogué. "¡Que se fastidien los hobbits, los enanos y los elfos! Otro día se alquila."- Él asintió, gracias al cielo, nos levantamos y fuimos saliendo de la sala. En ese momento la película estaba empezando. "¡Aquí yo no me quedo ni a contar chistes!"- Dije mientras salíamos del cine.

Para añadir a nuestra mala suerte, el estacionamiento estaba oscuro. Lo único que nos alumbraba era la luna y un pequeño foco que ya estaba a punto de fundirse.

Estaba pegada casi con uñas y dientes a Alexei. Mirando cada tres segundos de un lado para el otro del estacionamiento. ¡Quién sabe lo que nos podíamos encontrar!

"¿Por qué te pegas tanto?"- Preguntó irritado mientras nos apresurábamos al Impala. "¿Tienes complejo de sello o qué?"- Me separé un poco para poder darle espacio, pero aceleré el paso.

Unos instantes después, sentí como una mano fría me sostenía por el codo, impidiendo así que me moviera. Quería llorar ahí mismo. Comencé gritar como una loca, como si estuviera estrenando un galillo nuevo. ¡El mechones naranja me había atrapado! Comencé a llamar a Alexei, mientras cerraba los ojos con fuerza.

"Alexandria"- Me llamó una voz aterciopelada. Abrí los ojos rápidamente. Mi voz favorita. ¡Edward!

"¿Edward?"- Pregunté con un hilo de voz mientras me daba la vuelta y luego colocaba mis brazos alrededor de sus hombros y lo abrazaba como si se me fuera la vida, y él rodeaba con suavidad mi cintura con una mano y la otra la posaba en mi espalda, fundiéndonos en un abrazo delicado que quería que durara para siempre. Me sentía segura cada vez que estaba entre sus brazos. El momento hubiera sido perfecto sino fuera debido al motivo por el cual me abrazaba.

"Llegamos justo a tiempo."- Comentó otra voz. Miré a la dirección de dónde provenía y vi que era Alice, la que se encontraba al lado de Alexei, quienes nos miraban con sonrisas de cómplices.

La única forma para que ellos estuviesen aquí era porque Alice haya visto que algo pasará.

"Alice tuvo un visión."- Dijo Edward, como si me estuviera leyendo la mente. Me asusté por unos instantes y lo miré raro. "Que Alexandria se encontraba en una habitación oscura, dándole golpes a una puerta de metal y gritando insultos furiosamente."- Dijo seriamente.

¡Lo que nos faltaba!

"Edward decidió que lo mejor era venir a buscarlos de inmediato."- Dijo Alice mientras miraba a Edward con un brillo extraño en sus ojos. "Yo decidí venir con él."- Dijo sonriendo. "Aunque al principio había visto que estaban aún viendo la película, así que íbamos a entrar por ustedes a la sala."- Dijo calmadamente "Pero luego, ¡llegó otra visión más!"- Se exaltó. Los miré extraño.

¿Otra más? ¿Vamos a seguir con el show de visiones?

"La escena cambió, y vio que ustedes se encontraban saliendo, casi corriendo del cine e iban en dirección al estacionamiento."- Comentó un muy tenso Edward, parecía que estaba trinco.

"De hecho, chicos…"- Comencé y no sabía cómo decirles. "No sé si esto tenga que ver algo con el cambio de lo que vio Alice, pero..."- Edward y Alice se me quedaron mirando para que terminara pero Alexei lo completó todo.

"Lexie vio un vampiro."- Dijo como si estuviera hablando del clima. Para muchos se entendería que no le importa un pepino que yo haya visto un vampiro, pero yo sabía que lo que él decía con la boca, lo contrarrestaba con la mirada de preocupación que se le podía ver. Así que ni me paré a insultarlo. Le hubiera dicho que clase de corazón frio tiene, pero, no tena las ganas para eso cuando vi las caras de preocupación de Edward y Alice. En un instante ya tenía a Edward más cerca de mí.

"Lo mejor es irnos y hablar en casa."- Sugirió Alice con el ceño fruncido. Nadie dijo nada, pero no era necesario, todos estábamos de acuerdo.

"¿Y dónde vinieron ustedes? ¿Vinieron en carro o volando bajito, o sea, corriendo?"- Pregunté mirando a Edward.

"Vinimos en el Volvo de Edward."- Contestó Alice.

"No podemos todos irnos en un solo auto y dejar el otro acá"- Dijo Alexei y estuve de acuerdo. ¿Y si le pasaba algo al Volvo? ¡Lo carísimos que son!

Oh aun peor, ¡El Impala! Le pasa algo a la nena de mi hermano y, ¡Alexei capaz y se desmaya y hasta entra en estado de coma!

"¿Qué tal si yo me voy contigo en el Impala y Lexie se va con Edward en el Volvo? "- Dijo Alice. Miré a Edward mientras Alexei asentía.

"¡Muy bien!"- Dijo animadamente la vampira. "Queda decido. Nos vemos en casa."- Todos asentimos y nos dirigimos a nuestros respectivos autos. Alexei y Alice fueron los primeros en salir porque estábamos frente del Impala. Alice iba conduciendo. Edward entrelazó nuestras manos, me pegó más de su lado y fuimos a buscar al Volvo.

Llegamos al Volvo y como siempre, Edward de caballeroso abriendo rápidamente la puerta. Entre más rápido nos fuéramos, mejor sería, así que entré como si se me fuera la vida en ello. Antes de haberme acomodado bien, ya Edward había encendido el auto y nos fuimos de Port Ángeles.

"Gracias por venir por nosotros."- Dije suavemente mientras observaba como iba apretando fuertemente el volante. Si seguía así, lo iba a romper. "Edward, cálmate."- Dije mientras tomaba su mano derecha.

"No puedo."- Negó con la cabeza. "¿Qué hubiera pasado si llegábamos tarde?"- Preguntó angustiado. "¿Si Alice no hubiera visto nada?"- Cerró sus ojos por unos instantes y cuando los abrió, por poco y se me rompía el corazón.

Estaban llenos de angustia y desesperación. Al parecer esta situación le afectó más a él que a mí.

"Edward"- Dije para llamar su atención, pero no me hizo caso. Parecía sumido en su propio mundo. En uno lleno de miseria.

"¿Si ese monstruo te hubiera hecho algo?-Dijo mientras apretaba fuertemente los dientes.

"¡Edward!"- Grité exasperada. Me cansó. ¡O me atendía a la buena o me atendía a la mala!

"No puedo perderte. No lo soportaría."- Dijo con tristeza y el coraje se esfumó y quise abrazarlo fuertemente y decirle mil veces que yo estaba bien y que nada me había pasado. Que no tenía por qué preocuparse tanto. Que estaba aquí con él. Que quería estar siempre con él.

"Esto es tan peligroso, Alexandria."- Dijo melancólicamente, y pude sentir como el coraje en mí interior se hacía presente nuevamente. Sabía cómo iba a continuar esta conversación. Me lo estaba oliendo.

Edward, el emo.

Por esa razón era por la cual lo detestaba al inicio de todo esto. Ya me acordaba porque era que me caía tan mal.

¡El Edward que siempre se echa la culpa! ¡Conmigo eso no trabaja!

Dejé de sostener su mano, y sentí que estaba vacía por unos instantes.

Antes de que continuara hablando, lo interrumpí.

"Por mi madre, Edward, por mi madre que si tú me llegas a salir con el cuento de vieja ese de que estar con ustedes es un peligro y que lo mejor sería que no habláramos, pues, déjame informarte que te has fastidiado."- Dije rápidamente, casi sin respirar. El me miró con asombro y sabía que iba a abrir su boca para refutar lo que le había dicho, ¡pero no lo haría! No se lo permitiré, ¡como que soy una Van der Vaart! "Y si sabes lo que te conviene, Edward."- Dije rápido pero más calmadamente. "Mejor guardas silencio."- Lo dejé de mirar y le presté atención a la carretera, como si fuera la cosa más hermosa y no pudiera dejar de verla.

Miraría a cualquier cosa menos a Edward. Aunque muriera por tan solo mirarlo. Yo era más fuerte que eso.

Si hubiera sabido que algo así iba a suceder, mejor me hubiera ido con Alice.

Me sentía terrible con las palabras que le dije, pero no podía permitir que se ande tirando culpas que no son de él. No podía permitir que tomase decisiones apresuradas. Si lo hacía en los libros y películas, pues lo siento. Lexie no estaba en los libros ni en las películas para detenerlo, sin embargo ahora si estoy y no dejaré que salga con las estupideces de 'no debemos estar así' 'soy un monstruo' 'alejémonos' etc. etc. A fin de cuentas, eso hará más daño.

Yo no pasaré por Luna Nueva cuando ni siquiera llegamos a Crepúsculo. Si Bella se tira a morir, pues yo no. Si ella deja que todos esos momentos estúpidos que se pudieron evitar, pasen. Lexie no.

"Alexandria"- Susurró mientras trataba de tomar mi mano, pero no lo dejé y la aparté como si me la estuviera quemando. Me hacía sentir horrible. Lo que más quería era abrazarlo.

"Ni me hables si es que saldrás con que es un peligro."- Susurré molesta pero con un nudo en la garganta que no me dejaba ni respirar bien. "Ni me hables porque me molestaré y bastante."- Lo amenacé sin dejar de mirar a la carretera. El suspiró fuertemente. ¡Ni que necesitara respirar, por favor!

"Alexandria"- Me llamó y no le hice caso aunque quería mirarlo. "Alexandria"- Suplicó pero ya no lo sentía en su estado de miseria personal.

Me tomó de la mano y no lo aparté. Pude sentir como la iba levantando hasta llegar a presionar sus labios fríos sobre ella y dejé de mirar la carretera y volví mi atención a Edward. Aún mantenía sus labios en mi mano. Se encontraba con los ojos cerrados.

"Edward"- Dije suavemente y él abrió sus ojos y me sostuvo la mirada. No sabía que decirle. Era como si estuviera estancada en su mirada. Estaba molesta con él, pero a la misma vez no. Así que prefería irme por el camino del no.

No me había dado cuenta de que ya había detenido el auto y que habíamos llegado a la Casa Cullen.

Lo seguí mirando fijamente y no sé qué fue lo que sucedió luego, solo sé que sentía como si un imán me estuviese empujando hacia su dirección. Cada momento estábamos más y más cerca. Podía apreciar su rostro cada vez más. En cada momento se iba convirtiendo en más y más perfecto. El bajó su mirada y sé que la posó sobre mis labios e instintivamente no pude evitar mojarlos. Nos fuimos acercando más, hasta el punto de cerrar nuestros ojos.

"¿Interrumpo algo?"- Dijo una voz. La que maldije profundamente.

Emmett.

"Tan cerca, tan cerca"- Pensé desilusionada mientras abría mis ojos. "¡Emmett lo tuvo que dañar!"- Gruñí mentalmente. Me entraron unas ganas inmensas de golpearlo.

¡Estuve a un centímetro de besar a Edward y llega un pájaro bobo a interrumpirlo!

¡Increíble!

¡No me lo puedo creer!

"Sí"- Le contestamos al unísono mientras nos mirábamos fijamente. Sí nos interrumpió.

"Bueno, yo siento mucho interrumpirlos tortolitos, pero, hay una reunión familiar."- Dijo Emmett mientras sonreía grandemente. "Apuesto que si llego un segundo más tarde, no habría quien los separase."- Comentó mientras reía fuertemente y se dirigía hacia dentro de la casa.

En todo el momento no nos dejamos de sostenernos la mirada. No nos importó lo que Emmett dijo. Luego sonreímos suavemente y en un abrir y cerrar de ojos, Edward me estaba abriendo la puerta del auto y estaba extendiendo su mano para tomarla y que pudiera salir. En ese mismo instante las entrelazó y nos dirigimos hacia la casa.

Llegamos y nos fuimos hacia la casa donde ya todos se encontraban. Todos nos miraban sonriendo de oreja a oreja; y agradecía al cielo el que no me sonrojase porque hubiera sido lo peor.

Edward y yo nos quedamos de pies uno al lado del otro con nuestras manos entrelazadas. En ese momento la conversación dio comienzo.

"Nosotros llegamos al cine más o menos a las nueve."- Dijo Alexei. "Todo estaba normal. Solamente el apuro de que llegaríamos tarde por culpa de Lexie."-Añadió y lo miré mal.

"Al principio todo iba normal. Estaban viendo la película."- Dijo Alice calmadamente mientras era sujeta amorosamente por Jasper. "Luego cuando estaba con Jaz, tuve otra visión."- Dijo mientras me miraba. "Vi a Lexie que estaba encerrada en una habitación. Era oscura, tenía una puerta de metal y Lexie la golpeaba para que se abriera mientras que gritaba que eran unos cobardes y que fuera como fuera la íbamos a encontrar y la sacaríamos de ahí."- Dijo mientras entrecerraba los ojos y yo sentía como Edward se tensaba rápidamente.

"¿Qué más?"- Preguntó Rosalie molesta. "¿Viste algo más?"- Volvió a preguntar y todos mirábamos de Alice a Rosalie.

"Sí."- Contestó Alice. Todos la miramos inquietos y sorprendidos.

"¿Qué cosa?"- Preguntamos todos a la misma vez mientras la mirábamos, menos Edward. Había quedado tan sincronizado que ni con ensayos se hubiera podido lograr. Nos sonreímos unos a otros y volvimos a prestarle atención a Alice.

"Cada vez que Lexie gritaba, había una voz que reía fuertemente y resonaba en toda la habitación; y cuando Lexie la escuchaba, comenzaba a insultarla."- Terminó de relatar.

"Síp, esa es Lexie."- Dijo Alexei sonriendo. "Siempre insultando. No hay duda."- Añadió y la mayoría comenzó a reír. Luego la risa cesó de un momento a otro y el ambiente se volvió tenso nuevamente.

"Al lado de la puerta, pegado en la pared, había un reloj digital."- Comentó Edward. Todos lo miramos. Él también había visto la visión. "No era un reloj normal. Iba en retroceso."- Dijo me miraba fijamente.

"¿En qué número estaba?"- Preguntó Carlisle.

"Diez y veinte."- Dijo seriamente.

"¿Qué rayos hacia un reloj en cuenta regresiva en una habitación?"-Preguntó Emmett molesto.

Buena pregunta. Todos nos quedamos en silencio. Había muchas posibilidades, pero ahora el reloj no era la prioridad.

"Cuando estábamos en la sala, salí a comprar comida mientras Alexei se quedó velando los asientos."- Dije para llamar la atención de todos y continuar con el asunto del cine. Aun no le había dicho sobre el mechones naranja. Mientras, miraba en dirección a mi hermano que estaba sentado en un sofá y a su lado estaban Carlisle y Esme. "Cuando estaba mirando alrededor del cine, me fijé en él."- Susurré.

"¿El quien?"- Preguntó Emmett curiosamente quien estaba sentado junto con Rosalie en otro sofá.

"Vampiro"- Dije con un hilo de voz. Hubo un silencio tétrico en la sala, y luego todos comenzaron a hablar a la misma vez, menos: Alexei, Edward, Jasper y yo.

"¿Qué?"- Preguntaron Alice y Emmett al unísono. Emmett impresionado mientras se levantaba de un salto y Alice era sujetada y tranquilizada por Jasper.

"¿¡Cómo!?"- Preguntó Rosalie casi gruñendo mientras quedaba de pie en un segundo siguiéndole los pasos a su esposo.

"¿Quién?"- Preguntó Esme pero era la única que lo hizo civilizadamente.

"¿Cómo era?"- Preguntó Carlisle interesado. Sherlock Carlisle.

"Jasper"- Lo llamé y le supliqué con la mirada.

¡Que hiciera algo! Hasta yo podía sentir la histeria y el desenfreno de todos ellos y no soy empática como él.

En momentos como estos, lo compadecía.

En ese momento una ola de tranquilidad pasó sobre cada uno de nosotros. Todos miramos a Jasper con agradecimiento.

"Usaba gafas de sol."- Dije calmadamente mientras retomaba la conversación que se había perdido. "Tenía el cabello largo, de color negro con mechones naranja."- Lo describí y Emmett comenzó a reí cuando dije naranja. "Usaba ropa de motociclista."- Añadí sin prestarle atención. "Y era casi igual de alto y fuerte que Emmett"- Lo miré y él bufó sonoramente.

"¡Por favor!"- Dijo Emmett con indiferencia mientras cruzaba sus brazos y se sentaba en el sofá con Rosalie.

"Si usaba gafas de sol quiere decir que puede que tome sangre humana."- Comentó Carlisle. Y eso era muy peligroso.

"Bueno, solo sé que lo dejé de mirar por unos instantes y cuando lo busqué nuevamente, ya no estaba, se había esfumado."- Continué con el relato. "Me dio un pánico que, no compré nada después que hice fila. Se lo dije a Alexei y luego salimos del cine."- Terminé de contar lo había pasado mientras miraba a mi hermano y él asentía con su cabeza.

"Antes de eso, me llegó la visión de que estaban en el estacionamiento."- Comentó Alice.

"Y antes de eso."- Se copió Emmett y todos lo miramos mientras sentía que Edward me acercaba más a él y yo con gusto me pegaba y disfrutaba más su cercanía.

"Emmett"- Amenazó Edward pero Emmett no le hizo caso y sonrió de oreja a oreja.

"Edward se alarmó tanto y se puso más histérico que un pollo sin cabeza que salió volando hacia su auto diciendo que iba a buscarte. Alice se le tuvo que ir detrás."- Comentó Emmett mientras se reía fuertemente y Rosalie le daba un manotazo en su cabeza; y luego yo miraba a Edward y le sonreía y el me devolvía la sonrisa para después fulminar con la mirada a Emmett.

"¿Y sabes quién es, Lexie?"- Pregunto Esme. Negué con mi cabeza.

"No sé quién era."- Dije suavemente. "No recuerdo haber leído o visto a alguien con su descripción." Añadí apenada al saber que no podía ser de ayuda.

El vampiro, o era nuevo o la Meyer no se dignó en describirlo porque no me acordaba de haberlo visto en ninguna de las películas y menos me acordaba de una descripción de mechones naranja.

¡Por favor, eso no se me olvidaría! Igual que nunca se me olvidaría que no he sacado un cien por ciento en ningún examen de matemáticas.

"¿Y ahora qué haremos?"- Pregunté ansiosa. ¿Y si volvía y se aparecía? ¿Nos habrá seguido? "No."- Me dije mentalmente. "Sino, ya lo hubieran sentido."- Respiré hondo y me tranquilicé.

"Debe haber vigilancia."- Sugirió Jasper. Todos lo miramos para que nos explique a qué se refería. "Hasta que no sepamos quién ese este vampiro, Lexie y Alexei deben estar vigilados."- Dijo calmadamente. Lo miré asustada.

"¿Pero quién nos va a vigilar?"- Pregunté de mal humor.

¡Lo que nos faltaba! Ahora nos van a poner niñeras.

"Nosotros"- Dijeron todos los Cullen como si fuera lo más normal. Los volví a mirar como si estuvieran locos. Luego miré a mi hermano y su mirada era de puro desagrado.

"¡No!"- Grité exaltada captando la mirada y atención de todos.

"¿Entonces quién?'- Preguntó Rosalie exasperadamente. La miré sorprendida. Nunca podría pasar por mi mente que Rosalie estuviera de acuerdo con esto y que hasta se ofreciera. ¡O sea, por favor! Si en los libros ella veía a Bella y era como si la estuvieran mandando a chupar un limón. Preferiría tirársela a los leones que hacer algo por ella.

"¡No es justo para ustedes el que tengan que hacer de niñeras por culpa de nosotros!"- Les dije tratando de convencerlos de que era una equivocación.

"No haremos de niñera."- Dijo Alice sonriendo suavemente.

"Mi niña, ¿cómo los íbamos a dejar a los dos solos sin nuestra ayuda?"- Preguntó Esme con su voz maternal, la que conmovió hasta mi corazón y me estaba haciendo cambiar de parecer.

"Ya son parte de nuestra familia."- Dijo Carlisle cariñosamente mientras miraba entre Alexei y yo.

"Y nosotros protegemos a nuestra familia."- Añadió Emmett sonriendo y no pude dejar de devolverle la sonrisa. Era conmovedor ver cómo se preocupaban por nosotros. Aunque no era justo que los hagamos pasar este trabajo.

"Aun así. No es justo."- Dije testarudamente.

"Solo hasta que sepamos quién es él y qué haremos."- Dijo Jasper. Quería seguir negándome. Nosotros no vinimos aquí para esto.

¿Dónde rayos pasaba esto en Crepúsculo? O sea, yo ni siquiera salgo en esa historia.

¿Por qué me pasan estas cosas a mí?

¿Qué fue lo que hice en mi vida para merecer esto?

"¿Y cómo lo haremos?"- Preguntó Rosalie. Suspiré derrotada.

"¿Y qué tal si los dos se vienen a vivir acá?"- Sugirió emocionadamente Emmett.

"No"- Comentamos al unísono Alexei y yo mientras nos miramos fijamente y negábamos con las cabezas.

"¿Por qué?"- Preguntó desanimadamente.

"No podemos dejar a Charlie solo."- Dijo Alexei. No había forma de que nosotros estuviéramos seguros mientras que a él le podría pasar algo. Policía o no, sigue siendo humano. "Además, no habría una excusa lógica de por qué nos estaríamos mudando con ustedes cuando ni siquiera se habían acabado las clases."- Explicó y asentí.

"¿Qué tal si alguien se queda haciéndole compañía por la noche?"- Preguntó Esme. Todos la miramos. "De día estarían en la escuela, así que estarían bien vigilados."- Añadió y todos asentimos.

"Es buena idea."- Dijo Edward y lo miré rápidamente. "Podríamos hacer turnos de vigilancia."- Comentó y todos estuvimos de acuerdo.

"¿Y quién lo comenzará?"- Preguntó Rosalie. Ya yo tenía en mente quién podría ser el primero y no me opondría.

"Yo, por supuesto."- Contestó Edward como si fuera lo más obvio. Juraría que podía leer mi mente. Pero estaba segura que no.

"Obvio, tenía que ser Eddie."- Se mofó Emmett. "Si no sale de su casa."- Dijo riendo. "Mejor dicho, de su habitación."- Comentó sínicamente. Si el resto de la familia no lo supiera, habría sido muy vergonzoso que dijeran que un hombre entraba y salía de tu habitación por las noches. Todos pensarían lo que no es. Y aun me pregunto si no lo habrán malinterpretado. Cualquiera pensaría lo peor.

"¡No me digas Eddie!"- Dijo entre dientes.

"¡Emmett!"- Regañó Esme, al mismo momento en que Edward hablaba.

"¿Qué?"- Preguntó infantilmente mientras Rosalie le daba otro manotazo en la cabeza. "¡Aush, mujer!"- Se quejó mirando a Rosalie, lo que causó que me riera fuertemente al ver la escena. "¡Es la verdead!"- Se defendió y Rosalie lo miró mal.

"Estoy totalmente de acuerdo que Edward sea el primero que se vaya a vigilar."- Comentó Alice alegremente. "Aunque por lo que estoy viendo, será el único."- Dijo riendo de oreja a oreja mientras nos miraba con un brillo extraño que no sabía definir. La miré curiosa.

"Bueno, decidido."- Dijo Carlisle. "Edward será el primero en quedarse en la Casa Swan por la noche."- Siguió mientras la mayoría sonreía. "De día mientras estén en la escuela, van a estar vigilados por los chicos."- Todos asintieron.

"¿Y los fines de semana?"- Preguntó Jasper.

¿Qué? ¿¡También?!

"Cualquiera"- Dijo Alexei y yo asentí rápidamente. Lo menos que queríamos era que se pusieran a discutir quién era el que se iba a quedar hasta los fines de semana.

Luego de haber terminado de discutir lo que sucedió y hacer todos los planes, pasamos unos momentos de tranquilidad. Luego decidimos que ya era hora de irnos a 'casa'. Nos despedimos de todos con un beso y un abrazo y nos dirigimos hacia nuestro querido Impala.

Edward me acompañó hasta la puerta y luego se fue corriendo detrás de nosotros, pero en unos minutos, se nos adelantó y estábamos seguros que ya había llegado a 'casa'.

"¡Rayos!"- Dije molesta. Alexei me miró curioso mientras me preguntaba con la mirada que qué me pasaba. "¡Nos perdimos la película!"- Me quejé con un puchero. Me miró como si estuviera loca pero después comenzó a reír.

"Bueno, si tal vez hubiéramos llegado más temprano, no te lo hubieras encontrado."- Dijo y lo fulminé con la mirada.

"¿Me estás echando la culpa a mí?"- Pregunté molesta a punto de golpearlo.

"Técnicamente, sí."- Dijo sin pena alguna. Si no estuviéramos llegando a la casa y no estuviéramos metidos en un carro, ¡me le hubiera tirado encima a golpearlo! "¿Quién te manda a dejar la dichosa tarjeta en la casa, Lexie?"- Preguntó mientras suspiraba cansado. Tenía un poco de razón, un poco, ¡Pero no se la iba a dar! Me quedé callada y lo ignoré. "El que calla otorga."- Dijo sonriendo. Lo miré sorprendida y bufé.

"Fastídiate, Alexei."- Le dije entre dientes molesta. No podíamos vivir si no es discutiendo. Desde por la mañana hasta por la noche.

Llegamos a 'casa' y nos bajamos rápidamente del Impala. Fui la primera en abrir la puerta de la casa y entrar. Miré alrededor y todo estaba apagado u oscuro. Charlie estaba durmiendo. Subí lentamente por las escaleras mientras Alexei cerraba la puerta.

Me dirigí hacia mi habitación y Alexei a la suya. Puse mi mano en la manija de la puerta, le di la vuelta y poco a poco la puerta se abrió.


N/A

¡He aquí el capítulo 13! Antes del 15 de marzo, como lo prometí =D Hasta con un personaje nuevo =O ¿Quién podrá ser? ¡Díganme si les gusta! PLEASE *ojos al estilo del Gato con Botas de Shrek*

Disculpen los errores que puedan encontrar u.u El próximo capítulo ni lo he comenzado, así que no tiene título, por ende estará disponible para antes de 25 de marzo. ¡Dios permita que para mucho antes!

¡Happy Birthday to me! ¡El martes fue mi cumpleaños! ¡Felicidades a mí! Jaja

Gracias por los Reviews! ¡Son mi gasolina! Me animan para continuar *.* ¡Thank You!

Katherine: ¡Tú me animas mucho! Y por eso tengo que darte el crédito =D Si le cambiaron cosas a la película pero aun así me encantó ! Y Jacob, bueno, no te puedo decir lo que pasará con el lobito jaja pero sí que es un amor *.* Gracias por comentar y espero que te guste =D

Estela564: ¡Hola! Bienvenida *.* y muuuuchas gracias por tu review y por las felicitaciones =D ¡Me emocionó muchísimo leerte, enserio, y más aún que me digas que te encanta la historia! Y que es original (eso me llegó al corazón jaja) Gracias y espero seguir leyéndote y sobretodo que te siga gustando la historia

Yuya Kinomoto: Me rei con tu comentario porque iba a publicar el capítulo, ya lo tenia acomodado y todo y me da con ir a ver los reviews y pensé que habia visto demás porque tenia sueño, fui a verificar bien y en efecto fue porque tu me escribistes! GRACIAS! Bienvenida! Y aquí tienes el nuevo capítulo xDD

*R & R*!

Saludos desde PR

Este capítulo cuenta con: 17 paginitas =O (6982 words) ¡Oh por Dios! (Iba por la primera y no sabía ni cómo llegaría a la tercera ¡No me llegaba nada para escribir!) ¡Gracias a Dios que me llegó algo!

3/14/2014