CAPITULO 36:

Astrid corrió hacia Chimuelo y subió sobre él… Todo estaba planeado… Chimuelo comenzó a volar hacia las nubes en donde también estaba Skrill, pero le era un poco difícil pues con la niebla por todos lados le era difícil ver.

La batalla entre los otros dragones y los hechiceros vikingos iba de mal en peor, muchos de estos dragones se convertían en diferentes cosas gracias a las esferas que éstos poseían, desde plantas hasta rocas. Los únicos dragones que quedaban eran Skrill y Scaldaron; Hipo por lo contrario estaba aferrado luchando contra el capitán de dicha isla.

Capitán: Me desharé de ti fácilmente!... Pero entrégame al dragón y nadie saldrá herido… (Mientras sus espadas chocaban entre sí).

Hipo: ¡Eso jamás! (Mientras sus espadas chocaban de nuevo).

El capitán golpeo la espada contra la otra muy fuerte haciendo que la de Hipo cayera hasta el agua del gigante risco y éste quedara indefenso sin nada con que defenderse. El capitán rápidamente golpeo a Hipo en la cara y le dio una punta-pie para que cayera lejos de él.

Una tormenta se acercaba…

Capitán: (Caminando hacia Hipo). Se acabó todo para ti… Hipo! (Mientras levantaba su espada para atravesar el corazón de Hipo).

Hipo: ¿Eso es lo que crees? (Levantando su mano)

Capitán: ¿Eh?

Hipo: ¡Ahora Chimuelo! (Gritando).

Chimuelo lanzó un rugido muy fuerte haciendo que el Scaldaron saliera del agua y comenzará a lanzar agua hervida a los compañeros de dicho capitán.

Capitán: ¡Detente! (Lanzando la espada hacia la vista del Scaldaron).

El dragón rápidamente lanzó un chorro de agua hirviendo hacia las nubes y por accidente el agua cayó sobre Skrill haciendo que éste se enfureciera y comenzará a lanzar rayos de dicha tormenta.

Hipo: ¡No! Esto no era lo que tenía en mente… (Murmurando y viendo las nubes).

El capitán se acobardó y desapareció de ahí dejando a Hipo y a sus problemas solos.

Hipo: ¡Chimuelo, Astrid! ¡Salgan de ahí!

A ambos se les hacía muy difícil escuchar a Hipo pues con la lluvia y los rayos de Skrill no podían escuchar nada… Los rayos estaban intensificándose cada vez más, Chimuelo y Astrid bajaron hacia el suelo en donde se encontraba Hipo.

Astrid: ¡Hipo! (Corriendo a abrazarlo).

Hipo: ¡Astrid! (Abrazándola)… ¿Estás bien?

Astrid: Sí…

Hipo: Andando… Hay que salir de aquí…

Astrid: ¡Hipo cuidado!

El capitán se acercaba de nuevo con una daga en sus manos.

Hipo: ¡Astrid aléjate con Chimuelo! (Mientras esquivaba la daga).

Astrid se fue a una orilla del risco y vio a su amado luchando por ella y por su mejor amigo; la batalla se estaba volviendo cada vez más peligrosa, pues con los rayos de Skrill cayendo por todos lados y la lluvia… No es una buena combinación…

Capitán: Solo entrégame a tu dragón y te prometo que nadie saldrá lastimado… (Dejando caer su daga al suelo).

Hipo: ¡Nunca!

Capitán: ¡Bien! Entonces lamentaras no haber entregado a tu dragón… (Mientras desaparecía de nuevo).

Hipo estaba confundido, esta vez el vikingo hechicero no presento tanta insistencia con el dragón, pero Hipo presentía que algo iba a pasar… Y no estaba equivocado…

Un rayo de Skrill cayó sobre la parte en donde Astrid estaba parada y ésta poco a poco se fue derrumbando.

Astrid: ¡Hipo!

Hipo: (Se dio la vuelta) ¡Astrid! (Corriendo hacia donde ella).

Fue muy tarde para cuando Hipo corrió hacia donde Astrid el suelo en donde únicamente ella estaba de pie se derrumbó haciendo que Astrid comenzará a caer hasta el lago del gigante risco.

Y por si las cosas no empeoraran un rayo de Skrill cayó en el agua… Y bueno… Todos sabemos que pasó con Astrid… Ella murió…

Hipo entendió lo que había pasado con Astrid… Él solo sé quedó sentado lamentándose mientras que el enojo de Skrill desapareció, al igual que él y la lluvia…

Hipo: ¿Por qué? (Mientras muchas lágrimas recorrían su rostro).

Chimuelo se acercó hacia él para consolarlo…

Hipo: ¡No Chimuelo! ¡Aléjate! ¡Todo esto es tu culpa! (Su dolor hacia que no razonara muy bien sus palabras).

Hipo: ¡Nada de esto hubiera pasado si yo no te hubiera conocido!... Eres un reptil inservible… (Mientras comenzó a llorar).

Chimuelo se sentía culpable por algo que él ni siquiera había hecho, pero ya que el capitán estaba en busca del Furia Nocturna y le dijo a Hipo que se lamentaría por no haber entregado a su dragón… Era obvio que eso sucedería…

Hipo: ¡Desearía jamás haberte conocido! (Gritando con odio hacia su mejor amigo).

De pronto la esfera mágica que humo azul que había entrado por los ojos de Hipo en el primer ataque de los vikingos (capítulo 34) fue saliendo el humo por su boca y rodeando a Chimuelo; el dragón se encontraba asustado y luego Hipo reacciono y grito.

Hipo: ¡Chimuelo!

Su mejor amigo desaprecio al igual que él…

Y así concluye el capítulo 36, espero les haya gustado y nos vemos en el próximo capítulo…