Little Girl

Sueño

(Advertencia: Tema fuerte. Personas sensibles abstenerse)

La oscuridad había invadido todo el lugar, no se escuchaba a nadie allí. Ni un animal que pasara por ahí, nada. Su alma estaba en completa oscuridad, totalmente perdida en la nada.

Se encontraba tirada en el suelo, atada de manos y pies. Golpeada por doquier. No podía ver nada a su alrededor, no con claridad. Veía completamente borroso, su voz le fallaba. Había gritado tanto, ya se había resignado a lo que sea que fuera a ocurrirle. Su pálido y bello rostro se encontraba magullado, con manchones de sangre y lágrimas, su cuello tenía marcas de algo que le estuvo haciendo presión. Tan sólo era un débil cuerpo.

Débil.

Muy débil.

Se escucharon unos pasos acercarse a la habitación en donde ella se encontraba sentada, en el medio de toda aquella penumbra. Fue ahí cuando sintió miedo. Más que miedo, sintió pavor. ¿Qué sería lo siguiente? Ese maldito ya la había golpeado hasta desmayarla. Había aplastado su orgullo por completo, su valentía, su coraje. El haberse enfrentado a él había sido un error. Era obvio que jamás podría haberle ganado ella sola, necesitaba de la ayuda de Yoh.

Yoh, ¿por qué no aparecía?

¿Estaría muerto?

¿Y los demás?

Comenzó a llorar, llena de impotencia. ¡Maldita sea!

La puerta se abrió, dándole paso a aquel bastardo que la había humillado de esa manera.

—Vaya, sí que te ves pésimo. ¿Quién lo diría? La gran Anna aquí, tan débil y frágil. Es realmente para inmortalizarlo en un cuadro.

Hao la miró con una sonrisa burlona y ella lo miró con odio. El chico se acercó a ella, se agachó para estar a su altura y la tomó por el mentón. Le limpió algo de sangre seca que tenía cayéndole del labio y lágrimas. La rubia lo escupió.

— ¿Dónde está Yoh?—. Preguntó totalmente fuera de sí. Él soltó una risa.

—Estás completamente vulnerable ante mí… ¿Y te preocupas por él? No te reconozco, Annita.

— ¡No me llames así! ¡Dime lo que hiciste con él y los demás! ¿Qué mierda quieres conmigo, Hao?—. El Asakura se limpió el escupitajo sin deshacer la sonrisa. Todo era muy divertido, se sentía realmente un Dios. Se paró y con el pie pateó a la chica para que quedara acostada en el suelo. Anna gimió de dolor. Tenía unas cuantas costillas rotas.

—Los maté a todos. Simple y claro. Cada uno de ellos creyó que iba a poder conmigo y me encargué personalmente de demostrarles cuán equivocados estaban. ¿Contenta?

La Itako rompió en llanto y lo odió aún más. Muertos… ¡Eso no podía ser cierto! ¡Tenía que matarlo! Se sentía tan estúpida al no poder salir de allí, estar tan débil.

— ¡Maldito desgraciado!

Hao se acercó de nuevo a ella y le volvió a secar las lágrimas. La tomó del cabello fuertemente y la arrastró contra la primera pared que estaba allí. Aún sosteniéndola, le arrancó el vestido de un tirón. Anna sudó frío.

— ¡¿Q-Qué vas a ha-hacer?!

—Quitarte esa prepotencia que llevas siempre contigo. Te demostraré que no eres tan fuerte como todos creen.

El momento fue eterno. Sintió cómo aquel perverso hombre recorría su cuerpo con la lengua, succionando cada parte de su piel, invadiendo cada parte de ella. Se resistió todo lo que pudo, se movía de aquí para allá con tal de que se alejara, pero sólo consiguió que Hao le golpeara fuertemente la cabeza contra la pared, dejándola semiinconsciente.

Siguió sintiendo a aquel invasor, quitándole lo que le quedaba de ropa. No tardó mucho en llegar a su objetivo. Intentó gritar al sentir las fuertes embestidas de aquel monstruo, sólo le salía una débil voz. Todo era completo dolor, quería morir en ese mismo instante. Le dolía tanto, sentía tanta vergüenza.

Hao continuó un tiempo más, mordiendo y apretando toda parte del cuerpo de la joven Itako mientras la penetraba con furia, disfrutando de su vulnerabilidad ante él. Sitió el orgasmo y terminó en ella. Un placer inimaginable realmente.

Se abrochó el pantalón de nuevo y se paró, mirándola con una gran sonrisa de satisfacción.

— ¿Lo ves? No eras tan fuerte después de todo.

—Ma… maldito… —. No tenía fuerzas ni para insultarlo, se sentía tan débil. Le dolía todo el cuerpo. Sentía mucho ardor en su intimidad, mucho dolor. Realmente insoportable. Cerró los ojos. —Yoh… —. Llegó a decir. Hao soltó una risa.

—Hablando de él, traje una sorpresa para ti. Tómalo como un recuerdo —. Enseguida fue a buscar algo muy conocido por la chica. Hao tenía a Harusame en sus manos. —Ya no me sirves para nada. Te haré reunir con el inútil de Yoh y sus amigos.

Dicho esto Anna sintió una fuerte presión en su estómago. Luego, más dolor. Como pudo, se miró el cuerpo. Harusame estaba atravesada en ella, haciéndola bañar en sangre. Comenzó a toser el líquido carmesí y se sintió cada vez más débil.

¿Por qué estaba ocurriéndole esto? ¿Qué es lo que había hecho mal?

Mantenía los ojos entreabiertos, lágrimas corrían de ellos. Se oyeron muchos ruidos, muy lejanos. Voces. Gritos. Hasta explosiones. ¿Cuánto tiempo estaba pasando? ¿Ya había muerto? Sintió unas manos cálidas sostenerle la cabeza. Alguien le hablaba. Esa voz…

¡Yoh!

—Anna por favor, ¡resiste! ¡FAUSTO SÁLVALA POR FAVOR! —. Gritaba el muchacho desesperadamente mientras el médico examinaba rápidamente la situación. Yoh estaba llorando desconsoladamente. — ¿Qué te han hecho, Annita?

La rubia no podía creer que su querido Yoh estuviera vivo. Sonrió levemente y cerró los ojos.

Su prometido entró en pánico.

— ¡ANNA! ¡RESISTE!

—Contaré hasta tres y extraeré la espada. Sostenla —. Dijo Fausto. Contó hasta tres, quitó a Harusame y más sangre comenzó a salir. Rápidamente tapó la herida para que deje de sangrar.

Pero Anna ya no respondía.

Deseaba con todas sus fuerzas que esto sea un sueño. Una pesadilla. Pero tendría que dejarlo. Ya no podía seguir resistiendo en este mundo.

Lo más importante, después de todo, era que Yoh estaba vivo.

Y así, sin más, Anna dejó de respirar.

— ¡ANNA!

·: Chapter Complete :·

Bueno, primero que nada, debo subir el Rated. Y agregar Drama o Angst al género. Realmente amo a Anna, pero también me gusta hacer sufrir. (MUJER MALDITA) ¡Lo siento! Fue maldad del momento, y tocando un tema muy delicado. Sé que no tiene mucho romance que digamos, pero espero que sea de su agrado.

Me siento muy feliz con todos sus comentarios, realmente me alientan a más. ¡Los quiero tanto! Pasaré a agradecerles infinitamente a:

Itako Anna Asakura

Violet Strawberry

Meril Inugami

SakuAsakura

Aoshi

Luu

Anna

Erik

Misha san

Reitero, ¡muchísimas gracias por todo! Nos vemos en la próxima,

Emi.