Corea. –Yun-
Estaba en la habitación de Kyoko, junto a Eun; quien dormía sobre un sofá. La habitación del hospital era bastante amplia y muy cómoda para las visitas que recibía cada paciente. La habitación que le dieron a Kyoko, era aun más grande, mas decorada con pinturas abstractas y tenía un sofá muy cómodo. Mire nuevamente a Eun y la vi tensa, tenía tomada su camiseta fuertemente mientras mantenía sujetado mi abrigo, el que le puse encima cuando vi que se había dormido.
Eun era una chica bastante precavida cuando hablamos de "caer dormida" en algún lugar. Por lo general solía taparse la cara con alguna prenda de vestir, con algún cuaderno o, simplemente, dormía boca abajo. Es realmente cuidadosa, a excepción de esta ocasión, en donde se ha quedado dormida por el cansancio. Tenía el seño fruncido y lucia unas negras ojeras bajo sus grandes ojos. Nunca le había visto así y me tenía totalmente impresionado…
Tocaron la puerta sacándome de mis pensamientos y entro un hombre sin esperar a que abriera.
- Yun, has visto a…- era Hyo. – ¡oh dios mío…!- exclamo cambiando su cara de preocupación, por una de alivio. –Que bueno haber encontrado a esta mujer.- añadió suspirando aliviado. Cerró la puerta para luego ir hasta Eun; la que seguía profundamente envuelta en los brazos de Morfeo.
- ¿porque estabas tan preocupado?.- pregunte al verle sonreír mientras miraba a Eun. –Ella ha estado aquí desde esta mañana- comente
-es solo que; pensé que podría haberse marchado a casa o ido a esconderse a algún lado…- comento y luego me miro haciéndome una seña para salir de la habitación. –creo que es mejor que estemos afuera…así las chicas podrán dormir juntas.- añadió y asentí, esbozando media sonrisa. El tenía razón. Lo más probable es que ninguna de las dos fuera a despertar prontamente; lo que significaba que nuestra presencia, ahí, estaba sobrando.
Salimos de la habitación y nos ubicamos en un sofá, el que estaba cerca de la puerta de daba a la habitación de Kyoko. La sala de esperas, de este piso (el numero 7) era muy amplia, monona y tenía bastantes flores que te hacían relajar. Según lo que podía analizar de ella, estaba diseñada para casos de emergencias; como el ingreso de pacientes con alto daño físico, área de seguridad en un caso de infección viral entre los pacientes u trabajadores, área especial de espera y también para recibir a una gran cantidad de visitantes. Aunque ahora el lugar estaba vacío.
Hyo y yo estábamos sentados el uno al lado del otro, mirando la nada y compartiendo un agradable silencio, el que ninguno de los dos quería romper. Todo lo que había pasado en las últimas 48 horas nos tenía muy tensos… necesitábamos compartir unas horas para calmar nuestras mentes y pensar seriamente como sobrellevar esto.
Desde que ocurrió el accidente en el cual Kyoko salió gravemente herida, hace 48 horas, ninguno de nosotros se ha puesto en contacto con la prensa. Nos hemos reclutado dentro del hospital esperando a que nuestra amiga despierte. Hasta hace una hora inedia, podía decir que ninguno de nosotros había tenido tiempo para dormir, ya que ahora Eun esta descansando en la compañía de Kyoko.
Realmente estamos agotados. Hyo tiene que pensar lo mismo que yo, pero aun no podemos permitirnos dormir. Tenemos que estar atentos a los cambios de Kyoko y a lo que nos dirán los exámenes que le hicieron cuando llego de urgencia al hospital. Recuerdo que eso fue lo más tormentoso; trajeron a Kyoko en una ambulancia mientras que Eun y Hyo tomaron un taxi para llegar hasta aquí. Yo me vine con la policía, los que necesitaban seguir con la investigación del caso. Lo primero que hicieron, al recibir a Kyoko en el hospital, fue llevarla a pabellón… fueron 6 horas que estuvimos con los nervios tensionados y totalmente desconcertados ya que no sabíamos que había pasado. Cuando termino la intervención, un medico se acerco a hablar con nosotros. Nos pregunto si éramos los familiares de la chica y le explicamos que éramos los únicos que la acompañaban aquí en corea y el accedió a darnos el cuidado de nuestra amiga. El hombre de bata parecía desesperanzado con el caso de Kyoko e incluso no nos dio resultados alentadores, pero Hyo nos explico más tarde lo que el médico estaba haciendo y él, porque, de su trato.
Todo había sido realmente tormentoso. Luego de la explicación del médico y lo que nos dijo referente al estado de nuestra amiga, Eun cayó en un estado de pánico. La novia de Hyo tuvo que ser atendida por un par de enfermeras, las que lograron calmarla dándole a beber un suero que trajeron de no sé qué lugar. Me sentí fatal al ver que ni Hyo, ni yo, podíamos hacer algo para ayudar a Eun. Aunque más tarde, Hyo, con su experiencia y lo que aprendió cuando tomo la carrera de medicina, se dio el tiempo de explicarnos con lujo y detalle el estado de Kyoko.
Muchas cosas habían perjudicado la posibilidad de que Kyoko pudiera despertar rápido del coma, entre ellas estaba; la ingesta de alcohol, la falta de uso de un casco a la medida suya, los altos índices de hormonas asociadas a momentos nerviosos y/o preocupaciones, el mal estado anímico, la falta de ciertos nutrientes y muchas más. Todo ello me hacía pensar que Kyoko estuvo pasando por momentos de depresión, tal vez solo eran simples problemas… pero aun así, ninguno de nosotros lo noto. Siento que le fallamos como amigos…
Sin mirar a Hyo, supe que pensábamos lo mismo. – Iré por unas bebidas.- dije colocándome de pie y escuchando una aprobación por parte de él.
No abre tardado más de quince minutos en comprar las bebidas, me demore poco; considerando la cantidad de personas que había en la cafetería a esa hora. Aun así, cuando volví a la sala de espera, me encontré con la sorpresa de que Hyo se había quedado dormido. No pude evitar quejarme y sin querer di un leve gruñido mientras me sentaba al lado del hombre.
Hyo se despertó y bostezo mirándome con sorpresa, sin creer que se había puesto a dormir, como si fuera algo del otro mundo. -…lo siento, no quise…- dijo, pero luego guardo silencio, al darse cuenta de que no me importaba. Si estaba cansado, lo más justo era que descansara un par de horas.
Le entregue una bebida energética y me sonrió. Ahora sí, tendríamos energías suficientes para pasar otras 12 horas, más, despiertos.
…
Aeropuerto de corea.-Ren-
Estoy totalmente cabreado. ¿¡Como fue que Kyoko llego a accidentarse!? Aun no puedo armarme la idea… NECESITO VERLA. Mire a Lory, el que ha estado hablando por teléfono desde que llegamos al aeropuerto… creo que ha pasado 2 horas con ese maldito teléfono pegado a la oreja.
- Ren.- interrumpió mis pensamientos haciéndome una seña de que lo acompañara. Tome mi equipaje y le seguí el paso.
Luego de enterarnos del accidente, Lory accedió permitirme venir a corea, pero con su compañía ya que el también quería saber el estado de Kyoko. Era realmente preocupante ya que luego de la gran noticia que se dio en Japón, se dejaron de emitir noticias que tuvieran relación con el estado de Kyoko. No entiendo la razón, pero es como si alguien hubiera pedido que no se difundiera el estado de la actriz, con el fin de dejarlo como información privada.
- aun no tengo información de donde esta Mogami-kun. He llamado a sus representantes y la empresa para la cual trabaja, pero ellos no tiene información.- mierda, ahora tendré que esperar más horas.- cálmate Ren, tengo una idea y sé que lograremos encontrar el paradero de Kyoko.- añadió y me inspecciono de pies a cabeza.
- ¿Que sucede?- pregunte calmadamente, sacando la voz, cosa que no sucedía desde que tomamos el avión en Japón.
- confía en ti, Ren. Mogami-san tiene que estar bajo el cuidado de especialistas, con la compañía de amigos y en un completo estado de privacidad…- añadió haciendo que volviera a poner los pies sobre la tierra. Era verdad, Kyoko debía estar en algún hospital; en el cual le entregaran un servicio de privacidad exclusiva, lo que significaba que la prensa no manejaba su ubicación.
-…sabes, aun no puedo creer que esto esté pasando…- comente abriendo mis pensamientos a Lory
- tranquilo, chico. Por algo hemos venido… y es para no dejar a Mogami-san sola. Estoy seguro que en este momento, añora, poder verte-. Termino por comentar antes de volver a sacar su móvil, el cual sonaba estruendosamente.
Lory contesto la llamada y sonrió. Me miro. –Es Yashiro-san.- me comento, para luego saludar alegremente al hombre que estaba al otro lado de la línea telefónica. Al parecer, por lo que pude escuchar, Yashiro estaba intentando controlar a Kotonami-san; impidiéndole que viniera a corea, diciéndole cosas como "tienes que terminar tus trabajos", "ella está bien" y "Ren está con ella".
La última frase me hiso pensar, ya que yo, realmente no sabía cómo estaban las cosas entre Kyoko y yo. Realmente la quiero entre mis brazos ahora y ser yo quien este a su lado…pero, ¿si ella ya tiene a otra persona?
Decidí respirar profundo y quitarme esa idea de la cabeza. Lo importante ahora era localizar a Kyoko.
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Corea –Eun-
Cuando desperté, me encontré con la sorpresa de que estaba en una habitación blanca con un suave aroma a flores… recordé en el momento que era la habitación del hospital. Mire al frente y vi la cama en donde descansaba Kyoko. No quería creerlo, pero no había sido un sueño. Era real y tenía a mi amiga en frente mío, en un estado de inconsciencia…
Me puse de pie y mire la chaqueta con la que había sido cubierta. –Esto es…- susurre intentando recordar, pero me fue imposible lograrlo; es como si hubiera sido drogada y me hubiera quedado una laguna mental, en el lugar de los recuerdos que debería tener. Lo último que recuerdo es que llegamos con Kyoko al hospital, que estuve esperando mientras ella estaba en el pabellón y luego todo es difuso…creo que llore…se que Hyo me abrazo, pero no recuerdo la razón de mi llanto.
- creo que debería aprovechar, el que estoy aquí, para ver a un sicólogo.- comente y luego mire a Kyoko. -¿crees que es una buena idea?- le pregunte mientras doblaba la chaqueta y la dejaba acomodada sobre el sofá. Sonreí y me dieron ganas de reír a carcajadas pero me aguante. Me acerque a Kyoko y tome asiento en un piso, dispuesto allí para que los visitantes se sentaran junto a los pacientes. – sabes…yo se que eres fuerte.- le comente acariciándole el cabello suavemente. Recuerdo que hace años atrás, una tía sufrió un accidente parecido al de Kyoko-chan, pero mi tía termino muriendo a causa de una falla motriz que presento su cabeza…creo que fue a causa de que su cuerpo se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y creyó que su conciencia o espíritu jamás volverían al cuerpo. – hace años aprendí que, cuando hay una persona en coma; en este caso tu, pero no estás en coma…solo estas dormida. Bueno, el caso es que, si yo te hablo, sé que me vas a escuchar y entenderás todo lo que yo te digo…pero sé que no puedes contestarme. Aun así, me gusta conversar con tigo, porque sé que estarás atenta.- le comente y sentí como la chica de piel blanca estaba de acuerdo. Sonreí y luego me quede mirándola mientras pensaba en lo maravilloso que era poder estar en un estado como el de Kyoko, porque de seguro que ella podía analizar toda su vida, sus actos y estar sin ninguna preocupación escuchando mis locos comentarios.
-…bueno, que me dices, ¿crees que necesito un sicólogo?- pregunte y luego rei suavemente para no molestar demasiado a mi amiga.-…tienes razón.- añadi sintiendo nuevamente lo que ella pensaba.- seguire tu consejo. Tienes razón al pensar que debo escoger a un siquiatra y no a un sicólogo...- termine de comentar percatándome de una extraña voz que se oia fuera, en la sala de espera. Mire a Kyoko y le sonreí. –Vuelvo en seguida nena, tu solo quédate aquí; tranquilita…que yo iré a ver quién es el que nos está interrumpiendo.- comente y luego añadí. –Por favor amiga mía, despierta pronto…que te echo de menos.- dije mientras me levantaba del banquillo y antes de salir añadí. –tal vez demore un poco más, así aprovecho el viaje para pedir una hora al siquiatra.- comente sonriendo. Salí de la habitación y me encontré con la sorpresa de que había dos desconocidos mirando la sala de esperas como si fuera algo de otro mundo. Lo que me saco una sonrisa, fue el hecho de que la sala de esperas que teníamos era de otro mundo, ya que el hospital nos entrego el piso completo solo para atender a Kyoko y resguardar su integridad personal y social.
Sonreí y un hombre dirigió su mirada hacia mí, cuando se percato de que los estaba observando. Con curiosidad se acerco y yo espere a que lo hiciera. –Disculpa, mi nombre es Takarada Lory.- dijo presentándose. Lo mire de pies a cabeza y razone rápidamente que no era cualquier hombre; sino que era alguien con algún cargo social o mucho dinero, ya que usaba pantalones de corte ingles, pero diseñados a mano por alguna casa de moda de Japón. Sonreí y el pareció haber confiado en mi sonrisa. Pero debían estar soñando si les permitía entrar a la habitación de Kyoko. – Buenas tardes.- dije y mire por sobre el hombro de él para encontrarme con un hombre, que aun estaba al otro lado de la sala, luciendo una impecable camisa de unos seiscientos dólares.
- oh, disculpe mi descortesía.- dijo el hombre mayor llamado Takarada.- el es Tsuruga Ren.- explico señalando al hombre, que solo tenía un par de años más que yo. –estamos aquí para ver a Mogami Kyoko.- comento y luego me miro con la esperanza a que le diera la información que esperaban. -¿podrías indicarnos cuál es la habitación de la joven?- pregunto y yo sonreí, respire hondo, hice un movimiento de manos y las termine por golpear la una a la otra. Tsuruga Ren ya estaba junto a nosotros cuando junte mis manos y pronuncie un dulce, pero escalofriante, "NO".
Los hombres me miraron con las cejas enmarcadas como si acabara de sorprenderlo con un truco de magia. Pero no era una broma, realmente no les permitiría ver a Kyoko. – Si me disculpan.- dije pasando junto a Tsuruga Ren. Di un par de pasos y escuche como ellos sonreirán intentando aguantar la risa. ¿Es que acaso me considera una humorista? Me acerque a un librero blanco y de allí saque mi celular, que estaba posicionado en uno de las repisas más altas. Me enfurecí en el momento al oír reír al hombre mayor. Lo mire de reojo molesta y encendí la pantalla de mi móvil.
- me agrada esta chica.- comento al hombre más joven y dio unos pasos para venir a mi lado.
Rápidamente marque el número de Hyo, quien me contesto en seguida. Mire al hombre mayor y este se detuvo al ver que yo iniciaba una conversación telefónica. –si, acabo de despertar…si estoy bien.- dije algo molesta contestando un par de las miles de preguntas que me hacia.- es eso!...te estoy llamando para…- suspire y Hyo se alarmo. –hay dos hombres que quieres ver a Mogami Kyoko.- comente y Tsuruga Ren me miro alarmado. Seguí con mi conversación. –no, aun no… no. ¡Exacto!, aun no piden algún permiso especial…. ¿y tú crees que yo voy a saber eso?- le grite algo molesta ya que mi novio empezaba a sacarme de mis casilla.- ¡claro que no!, quien te crees que soy imbécil…si,….porque puedo llamarte así….estoy en todo mi derecho….- guarde unos segundos de silencio y fruncí el seño. -¡¿Qué!?- exclame en el momento que Hyo me decía que no estaban en el hospital porque la policía había ido por ellos para terminar de una vez por todas con la investigación del accidente.
Sin darme cuenta, Tsuruga Ren, me había quitado el celular de las manos cortando la llamada amablemente. Me miro y me entrego el móvil. –Disculpa, pero yo no he venido hasta aquí para escucharte hablar por teléfono con tu novio.- comento y luego trago en seco .- por favor, si fueras tan amable de decirme cual es la habitación de Kyoko….- se le notaba claramente molesto, aunque yo ya tenía claro eso. No sería fácil lidiar con este hombre…
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Corea –Ren-
Estaba perdiendo la calma. Sabía que Kyoko estaba en este piso y si tenía que revisar pieza por pieza, lo haría. El problema está, en que, la mujer que tengo frente a mí, está dispuesta a desafiarme con tal de que no logre encontrar a Kyoko… aun así, siento lo mismo que Lory, y se, que esta chica, realmente, no es la mujer que tengo en frente…porque…
- reconozco a un actor, cuando lo veo.- le dije tomándola del brazo para sentarla en el sofá que estaba cerca de nosotros. No dejaría que me mandara de vuelta a Japón, sin antes, haber visto a mi Kyoko-chan
bueno, aquí esta otro capitulo mas! que felicidad :) esta historia me recuerda mucho a hilo rojo ;) ...fue mi primer fic en facfiction, aunque esta en otra cuenta.
bueno muchas gracias por sus tormentarios y los mensajes que me han enviado por interno.
nos leemos en el próximo capitulo, creo que sera este jueves o viernes :)
bye bye... pero me gustaría que me dijeran que tal les parece este capitulo y...¿kyoko podria morir? esque ahora tengo dos posibles finales y nose por cual guiarme :C es difícil
bueno muchas gracias y agradecería aun mas que me respondiera la pequeña pregunta que les acabo de hacer
