Me desperté en una cama que no era la mía ¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí? Ya me acordé, ayer fui a una discoteca. Bailé y bebí con todos los hombres guapos que había por ahí. Baile muy sensualmente y pegada a ellos, me apetecía divertirme y que mejor manera que calentarles y después dejarles plantados y con cara de tontos.

Idiotas

Se dejan engatusar muy rápidamente, yo no soy una chica fácil o tal vez sí ¡Bah! Da igual, soy joven y voy a disfrutar.

-Buenos días Leah- Me dijo Sam en un tono seductor y besando mi hombro desnudo. Ya me acordé. Ayer después de bailar él vino a la discoteca y me invitó a una copa y a otra y otra y otra, pero no hacía falta que me emborrachara. Yo siempre estoy disponible para él.

- Sam ¿Ya estás despierto?

-Sí, me he despertado antes porque voy a estar todo el día devorándote entera- Se acercó a mí y se puso encima de mí. Me comenzó a besar el cuello, después fue subiendo y me dio un beso muy apasionado y lujurioso. Su mano fue viajando por mi cuerpo mientras la otra me desabrochaba el sujetador. Qué raro, después de pasar la noche con él no llevo nada puesto al despertarme. Dejé mis pensamientos a un lado y seguí disfrutando de sus caricias y besos. Comencé a escuchar una vibración ¿Una vibración? Mierda, mi móvil.

- Sam, Sam- Dije con la respiración agitada- Mi móvil.

-Déjalo estar- Me siguió besando- Sigamos con lo nuestro.

- Tal vez sea importante- Paró de besarme y se quitó de encima de mío. Cogí el móvil. Oh, no es él.

- Hola amor- Sam sabia con quien hablaba y como siempre se comenzó a vestir.

- Sí, yo también te he echado de menos- Sam me miró enfadado.

- No, lo sé. Aunque por ti, haré un hueco en mi agenda- Puse voz de chica enamorada. Como odio seguir con esto.

- Amor, tengo que colgar. Estoy con el coche así que después te llamo. Adiós, te amo- Dije con tono dulce y amoroso. Colgué. Sam me seguía mirando con cara enfadada.- ¿Qué? Era Jacob

- Lo sé y me fastidia ¿Por qué no le dejas y te vienes conmigo?- Otra vez no, estoy harta de lo mismo. Me comencé a vestir, mis cosas estaban por todas partes así que me costó un poco encontrarlas.

- Ya estoy contigo- Me señalé a mí y a él

- Sabes a lo que me refiero- Bufé

- Jacob es mi novio y tú... tú eres otro tema ¿No te basta con que te haya dedicado estás últimas dos semana solo para ti?

- No. Te quiero solo para mí. No te quiero compartir- Me dijo agarrándome de la cintura.

- Pues lo siento. Jacob es mi novio hasta que me cansé de él.

- ¿Por qué no le dejas? Ni siquiera lo quieres

- Sí lo quiero y mucho-Me solté de su agarre.

- Claro, quieres su coche, su dinero, su casa, su cuenta bancaria...

- Esas cosas forman parte de él y si viene incluido con eso tampoco es que me vaya a quejar.- Dije con una sonrisa frívola.

- Ya tienes el suficiente dinero como para vivir muy bien. Tu trabajo te da mucho y aún más tu novio. Va, déjalo y te prometo que te trataré como una reina.

- Tal vez, me lo pensaré. Pero tú no tienes tanto como él.

- Eso se puede arreglar.

- Me lo pensaré- Me despedí de él y me fui de su apartamento.

Sam y yo llevamos bastante tiempo juntos. Es muy agradable y placentero estar con él pero... Últimamente se está cansando de compartirme, antes no le era un problema, solo era sexo así que no le importaba pero ahora las cosas han cambiado. Él a mi me quiere de una manera más amorosa, esto para él ya no es tan solo pasión y lujuria. Me la paso bien con él, pero tampoco quiero dejar a Jacob. No es que Jacob me guste mucho pero me da todo lo que yo quiero.

Idiota

Pobre Jacob piensa que yo, Leah Clearwater, estoy perdidamente enamorada de él. Lo único que quiero de él es su dinero y poca cosa más. A pesar de ser extremadamente guapo no me atrae lo suficiente como para enamorarme. Que pena. Hubiera sido mejor tener dinero y amor, pero que se le va a hacer. Al menos tuve la buena suerte de encontrarme un chico rico, mejor dicho tuve la buena suerte que mi genial prima y "mejor amiga" me haya contado que su amigo era rico.

Pobre Renesmee, ella se veía tan enamorada de él. Pero yo me adelanté y se lo quité, nunca fue suyo pero tampoco nunca lo será. No podía permitir que ella se quedara con él y su dinero. Nunca. Al enterarme que el estúpido nerd era rico, muy rico, decidí que él sería mi más perfecta conquista, aunque no podría salir con él con ese look así que me inventé una excusa y le hice el cambio. Después de eso se veía mucho mejor. Muchas chicas iban detrás de él después de su cambio incluso la mojigata de mi prima pero ella no tanto porque por suerte Jacob ya ni le prestaba atención, conseguí que se olvidara de ella. Aunque lo que más me costó fue que me pidiera ser su novia ¡Era demasiado tímido! Pero lo conseguí.

Llegué a mi piso, me duché y me relajé. Pensándolo bien tengo todo lo que quiero. Mi casa es encantadora, tengo un coche que me encanta y adoro, tengo dinero. Lo tengo todo. Tal vez me vaya a plantear la idea de dejar a Jacob. Ya llevamos demasiado tiempo juntos y ya me estoy cansando de él.

Escucho mi móvil sonar. Es Jacob.

-Hola amor ¿Esta noche a las nueve verdad? – Le pregunté. Esta mañana cuando nos interrumpió a mí y a Sam me dijo que esta noche saliéramos los dos juntos, le dije que sí porque tenía que ir montando un teatro para así cuando le deje no se pregunte si tenía otro o me hiciera cualquier escándalo.

- Vale, entonces hasta esta noche. Ya la estoy esperando con ansias- Dije claramente en tono alegre y emocionado fingido.

Unas horas después me comencé a vestir. Me pondría un vestido negro corto y ajustado de una sola manga con detalles plateados en el extremo de la manga y unos tacones de diez centímetros plateados a juego con el vestido. Me hice pequeñas ondulaciones en el pelo, me eché un poco de laca. Me maquillé y me miré que tal estaba. Perfecta. Iría a un coctel así que el color y el estilo iba bien. Miré al reloj. Faltaba poco para que Jacob viniera y comenzara mi plan. Tocaron la puerta, era Jacob.

-¡Amor, cuánto tiempo!- Le di un beso.

- Estabas muy ocupada pero ahora mirándote bien a merecido la pena- Me miró y me sonrió

-¿Te gusta?-Dije con voz inocente

-Me encanta- Me beso la mejilla y me tendió el brazo para irnos. Hacía frío pero el coctel seria en un edificio.

En el coche estuvimos todo el tiempo callados, ninguno hablaba, tampoco es que me importase. Después, al llegar al coctel me di cuenta que era un evento. Había distintos artistas cantando. En una de las canciones las parejas nos pusimos a bailar, pero un baile lento. Jacob me tenia agarrada de la cintura y a veces me daba besos en los labios y me susurraba lo bien que me quedaba el vestido y lo mucho que me quería. Aprovecha el poco tiempo que te queda Black.

Después de unos cuantos bailes nos sentamos. Comenzamos a hablar y yo a veces me quedaba con la mirada perdida y preocupada provocando que él me preguntara si estaba bien cosa que respondía que sí.

Ingenuo

Estás cayendo muy rápidamente en mi plan Jacob, no me costará mucho deshacerme de ti.

Cuando salimos del coctel fuimos a su casa. Tomamos unas copas y nos comenzamos a besar. Poco a poco la ropa fue sobrando hasta que estuve entre sus brazos. No lo hacía nada mal, pero ya me aburrí de él.

Cuando nos despertamos desayunamos y después volví a mi piso.

Mi plan está comenzando con muy buen pie.

.

.

.

Ya han pasado unas semanas y yo me hago la que está muy enamorada. Le pregunto a Jacob que si él me quiere cosa que responde que sí. A veces lo llamo y como sé que está ocupado y no me responderá le digo cuando me vuelve a llamar que no era nada importante que lo deje estar, pero claro que no falte mi tono triste y desolado. Qué bien cae en mi trampa.


Hola! Espero que os haya gustado y que comenteis para saber que opinais de mi historia.

Besos :D

Comentarios...