Ya llevo un tiempo sin ver a Nessie y me siento mal. A pesar de que ya lleve sin verla unas dos semanas no logro quitármela de la cabeza y las cosas con Leah no han mejorado, al contrario han empeorado. Constantemente se enfada conmigo porque no respondo a sus llamadas cuando estoy en la empresa y me llama; pero no le puedo contestar porque siempre estoy ocupado, cosa que hace que Leah se enfade o me evite.

Hoy he ido a recoger a Leah a su trabajo, ha pasado todo el camino sin hablar. Y cuando hemos llegado a la entrada del edificio se ha detenido y ha comenzado a hablarme.

-Jacob tenemos que hablar- ¿Jacob? Esto no es nada bueno, seguro. Que extraño, tengo sensación de dejavú.

- ¿Pasa algo?-Pregunté preocupado acariciándole la mejilla pero ella me apartó la mano-

-No, Jacob, no hagas eso. No podemos seguir así-Dijo lamentándose-

-¿Cómo... así? No te entiendo- ¿Qué me intenta decir?

- Jacob. Me duele esta situación. Me duele que ya no me quieras y lo que aún más me duele es que... que... ¿Jacob si no me querías porque seguiste con esto? ¿Por qué me engañas?

- N-no hay otra- ¿Le habrán dicho que me veía con Nessie?

- Yo no me refería a que hubiera otra- Me miró extrañada. Mierda- No, Jacob, dime que no. D-dime que no me estabas e-engañando con otra- Dijo con voz decepcionada y con lágrimas en los ojos-

- ¡No!-Exclamé- Siempre te he sido fiel, yo te amo.

- Pues... Jacob, yo ya no te amo- Al escuchar eso mi corazón se rompió en mil pedazos.

-¿Qué? No, Leah. Estas... estas bromeando. No. Tú me amas-Dije alarmado.

-Ya no te amo. Desde hace tiempo he querido revivir nuestro amor, pero tú siempre me evitabas- Suspiró y se secó las lagrimas. Como me gustaría que no llores.-

-Podemos volver a intentarlo, por favor no me dejes.-Le supliqué-

- Lo siento- Continuó llorando- No puedo seguir sufriendo, esto no va a ninguna parte. Es mejor que paremos aquí antes de hacernos más daño. Adiós Jacob- Me dedicó una mirada triste y entró.

Se fue, la perdí. Debí de haberle prestado más atención, debí de haberle hecho sentir más querida. Debí de hacer tantas cosas... pero no sirve de nada, por qué la perdí. La perdí.

.

.

.

.

No puedo quitarme a Leah de la cabeza, la he intentado llamar pero no me contesta. No sé qué hacer.

Leah, Leah, Leah. Tengo que hacer algo y voy a hacer algo ¡Decidido! La voy a reconquistar. Pero no sé como, aunque conozco a alguien que la conoce lo suficiente como para aconsejarme. Renesmee.

Pov Leah

-Me fascinas. Me vuelves loco, Leah- Me dijo Sam mientras estábamos los dos acostados en su cama- Eres tan sexy y sensual...

- Mi amor- Le dije con deseo- Eso ha sido espectacular- Dije refiriéndome a lo que acabamos de hacer-

-Lo podemos repetir las veces que quieras.-Me dijo con una sonrisa picara-

-Ajá, claro. Todas las veces que queramos- Dije pensando en todo lo que podríamos hacer

-Sobre todo ahora que estás libre. Podremos salir sin escondernos y...

-Espera ¿Quién te ha dicho que quiero salir a algún lugar contigo?

-Pero... yo creí que ahora que estabas libre tu yo...

- Solo cuando yo quiera ¿O acaso ya no te acuerdas de las normas que te puse para estar conmigo? Te dije que nada de compromisos y que yo decido cuando, donde y como nos vemos- Sé que esto no va a acabar bien. Mejor será que me vista

- Sí, lo sé. Tus malditas condiciones- Dijo enfadado- ¿No podrías suprimirlas o algo así?

-¿Que te piensas que soy un ordenador?- Le dije enfadada. Yo también puedo jugar al jueguito de quien se enfada más.

- No ¿Dónde vas?-Me preguntó al ver que me comenzaba a vestir.

- Me voy. No quiero discutir y es mejor que me vaya. Adiós y hasta otra, ya te llamaré- Le guiñé y le lancé un beso al aire.

Que bien se siente al ser libre y que nadie te moleste ni incordie bueno casi nadie. Miré mi móvil ¡Quince llamadas de Jacob! ¿Acaso este chico no se rinde? No, claro que no. Dejo marca en todos los hombres, no me pueden olvidar. Además soy una buena actriz. Aún me acuerdo el teatro que le hice cuando le dejé. Pobre tonto. Que fácil se deja engañar. Pero normal que lo haya engañado tan bien, las lágrimas salieron solitas. Lo que yo decía: soy buena actriz.

Pero hay algo que echo en falta: sus regalos ¡Hay! cuantos regalos me hacía. Los que más me gustaron fueron los que me hizo semanas después de comenzar con mi teatro ¡Fueron los más caros!

Lo hubiera dejado antes pero quería hacerlo sufrir y divertirme un poco yo también. Después de tanto tiempo aguantándole al fin tuve mis frutos: dinero. Gracias a él tengo un buen empleo, me recomendó entre sus amigos y... ¡Ta chan! Durante esos cinco años aproveché mucho mi situación, me compró joyas, hicimos viajes, un montón de regalos. Y ahora al fin soy libre, bueno casi libre si pienso en Sam Uley. Él es un hombre de verdad, su cuerpo, sus caricias me vuelven loca. Lo conocí hace un año en una de mis escapadas sin Jacob, siempre que salía conquistaba al hombre más guapo del lugar y me lo llevaba a mi cama. Sí, ya sé que sueno como una libertina pero la vida está para disfrutarla no para quedarte con un solo hombre perdiéndote de los demás placeres de la vida. Pero Sam... él me cautivó.

Y después de dos meses al fin puedo dar por finalizado mi Teatro


¿Qué os ha parecido? Leah es una verdadera zorra! Y es que Jake también es algo-demasiado tonto, se deja engañar fácilmente. Pero esta situación va a cambiar.

Ya sé que me ha salido algo corto.

C-O-M-E-N-T-A-R-I-O-S