Este tal vez sea el último capítulo que cuelgue esta semana porque empiezo los exámenes y estaré muy ocupada. Intentaré actualizar pero no prometo nada. Por eso lo he hecho taaan largo.
Capitulo 8: ¿Cupido del desamor?
¡Qué dolor! ¡Ay, Mi cabeza! Intento recordar algo pero nada, bueno solo recuerdo un bar ¿Un bar? Si estaba en un bar que hago en mí... ¿casa?
Miro a mi alrededor y me doy cuenta que estoy en el sofá del salón ¿Cómo llegué aquí? Me levanto y me siento algo... fresco. Me miro bien ¡¿Qué hago en calzoncillos?! ¿Por qué mi ropa está por todo el sofá? Me pongo los pantalones y la camisa que estaban detrás del sofá. Escucho unos ruidos provenientes de la cocina. Me dirijo hacia la cocina y cuando entro me quedo sorprendido ¡Hay una mujer en mi cocina y con una de mis camisas! La mujer se gira y yo me quedo aún más sorprendido.
-Hasta que despiertas-Me dijo en tono algo exasperado
- ¿Nessie? ¿Q-que h-haces en mi cocina?- Dije aún sin creérmelo- ¿Esta es mi casa?- Miré a mi alrededor. Sí, es mi casa
- Claro que es tu casa de quien va a ser- Me dijo como si fuera lo más obvio. Me quedé mirándola durante un rato extrañado.
- Espero que no te importe que lleve puesta tu camisa- ¡Claro que no me importa! ¡Si solo lleva puesta mi camisa que le llega por un poco más arriba de medio muslo! Y la verdad le queda mucho mejor que a mí, le queda... no sé ni como describirlo. Vale, no te desvíes del tema, concéntrate.
- Mmm... No- Vaya, ahora me quedado mudo.
-No tenia con que dormir-Se justifico y sus mejillas se pusieron rojas.
-¿D-dormir?- Dije sorprendido. Al menos ya hablo pero tartamudeo ¡Aprende a hablar Jacob! Pero mis problemas de lenguaje ahora no son el objetivo principal si no saber que hice ayer.
- Sí, dormir. Ayer llegamos muy tarde- Se sentó en la pequeña mesa de mármol provocando que se le subiera un poco más la camisa ¡Concéntrate!
- ¿De dónde llegamos tarde?- Bien, ya hablo bien
- De aquel bar. Me llamaste y yo fui. Me costó saber la dirección pero lo que más me costó fue traerte- No me acuerdo de haberla visto ayer.
- Y...- Vale como le pregunto esto- ¿Sabes porque... me desperté... medio desnudo?- Que no sea lo que estoy pensando
- ¿Me lo preguntas a mí? Yo no sé nada. Además estaba pendiente de otras cosas...-Puso cara pensativa y miró a otra parte ¡Mierda! ¡Qué he hecho!
- Entonces...
- Tranquilo no te he violado- Dijo en tono de burla- Más bien me violaste tú a mi- Vale, me va a dar un ataque al corazón.
-¿Qué?- Dije sin creérmelo.
- Verás te lo explico. Al llegar tú abriste la puerta y no sé como lo hiciste en el estado en que estabas. Después volviste a cerrarla, dejándome sin escapatoria- Tragué saliva- porque si intentaba marcharme tú alarma sonaría ¿Se puede saber qué tipo de alarma tienes que nada más cerrar la puerta se conecta?- Me dijo enfadada.
- Una cara. Pero no pares quiero saber exactamente que ocurrió ayer- Dije con desesperación
- Normal que no te acuerdes. Bueno, continuo, después de que me dejarás encerrada te llevé al sofá y entre que íbamos y no íbamos- Hizo señas con la mano- Más que tú no ayudabas mucho a moverte tardamos un poco en llegar al sofá. Cuando llegamos te quedaste como un tronco al segundo de acostarte. No aguantas mucho la verdad- Se quedó callada.
- ¿Y qué más?- ¡No me acuerdo de haber hecho... eso... con ella!
- ¿Más? Pues después me dejaste con las ganas- ¿¡Con las ganas!?- ¿Qué? No pongas esa cara. No es mi culpa que me dejaras con las ganas de saber la maldita contraseña y poder irme. Violaste mis derechos como humana a la libertad- Dijo indignada
-Me he perdido, no te entiendo.
- Haber, Jake. Como cerraste la puerta con llave tu alarma se activó y no podía salir. Así que te llevé a tu sofá y te quedaste dormido y después de eso como no podía SALIR- Me recriminó- Me quedé a dormir en tu habitación y como no iba a dormir con la ropa de fiesta me puse una de tus camisas y me dormí en tu cama. En conclusión: me dejaste encerrada en tu casa. Y eso se llama violar el derecho humano a la libertad.
- Entonces no ocurrió nada- ¿Entonces la conclusión a la que llegué es errónea? Menos mal.
- ¿Qué va a ocurrir? Si te refieres a que amaneciste medio desnudo no es mi culpa, te habrás despertado y, no sé, te habrás quitado la ropa.- Se paró de la mesa y se fue a la nevera.
- Entonces no ocurrió nada de nada.
- No- Dijo con cansancio- Me llamaste borracho des de un bar en una zona algo... ¿pobre? Cosa que me extrañó. Salí de la discoteca y me dirigí a ese bar.
- ¿Discoteca? Lo siento estropee tu noche- Me disculpé
- Tranquilo, me salvaste. No aguantaba más estar ahí, una amiga me arrastró a ir.
- Pero igualmente lo siento.
- No importa- Sonrió- Me la pasé genial ayer por la noche mientras te ordenaba que hicieras cosas- Se sentó en una silla y se sirvió un vaso de leche- Eras como un títere- Se rió.
- Sigo sin acordarme.
- Me confundiste con tu madre cuando dije tu nombre completo. Y cuando te di una bofetada para que te despertaras-Se volvió a reír. Hizo una pausa y puso cara más seria- Pero después de la bófeta me... me confundiste con... Leah ¿Leche?- Me ofreció cambiando totalmente de tema.
- Leah – Dije con melancolía. Me senté en la mesa y ella fue a buscar otro vaso le puso leche y lo calentó.
- Dime ¿Qué te ha hecho Leah para que te pusieras así?- Me puso el vaso enfrente.
- No creo que...
- Vamos somos amigos y supongo que lo seremos más ahora que ella ha roto contigo- La miré extrañado
- ¿Cómo lo sabes?
- Bueno, si te encuentro borracho pues lo más fácil es que ella haya roto contigo. Pero por eso no creo que te hayas puesto así, así que supongo que habrás descubierto que te engañaba.
- ¿Lo sabías?- Dije sintiéndome traicionado, otra vez.
- Intenté convencerla pero no quiso dejarlo. Pero después de un tiempo extrañamente lo "dejó" pero al parecer no lo hizo. Lo siento.
- La encontré besándose con ese tipo y ahí me di cuenta- Dije intentando sonar lo más calmado posible para no explotar.
- ¿Aún la quieres verdad?- Dijo en tono triste haciendo que yo suspire.
- Sí- Me levanté y salí de la cocina al salón.
- Lamento que sea así- Me abrazó y yo la abracé a ella. Necesito a alguien en quien apoyarme- Te puedo ayudar- Dijo soltándose.
-¿Cómo?
- Ojo por ojo diente por diente.
- No podría hacer eso. No le podría hacer eso, a pesar de todo la sigo queriendo como un tonto.
- Si podrías, con mi ayuda. Si estas tan enamorado de ella podría ayudar a que te desenamores.
- Eso no se puede hacer, en el corazón nadie manda.
- Ya verás que sí. Entonces según lo que estoy entendiendo estás aceptando en que te ayude.
- No lo sé.
- Me lo tomaré como un sí. Así que hoy empieza mi trabajo- Dijo risueña.
-¿Qué trabajo?
- Ser tu Cupido del desamor.
- ¿Mi que?
- Tu Cupido del desamor. Verás ya que aún estás enamorado te ayudaré a desenamorarte para así poder pagarle con la misma moneda. Y así lograrás matar dos pájaros de un tiro: desenamorarte y vengarte.
- Y como harás eso.
- Vengarte será fácil. Tan solo con que te vea con una chica tipo de pareja se pondrá muy celosa.
- ¿Y quién será esa chica?
-¿Para que estoy yo Jake? Esto solo será un trabajo, plan o como quieras llamarlo de dos personas.
- ¿Y referente a dejar de estar enamorado?
- Eso será más complicado pero... Seguro que te darás cuenta que solo fue un amor de adolescente demasiado prolongado.
- ¿Por qué estás tan convencida? Y por qué haces esto.
- Estoy muy convencida porqué sé que en realidad no la quieres. Y hago esto porqué mi prima es una arpía y me quitó algo muy importante para mí y es hora que lo recupere y luche por él.
- Esto lo haces por un... ¿chico?- Entonces le robó un novio ¿Soy el intermediario para lograr su venganza propia?
- Jake, de verdad a veces eres taaan tonto- Se fue del salón y subió al cabo de un rato regresó con ropa de mujer- Beber te deja el cerebro muy mal. Yo de ti no bebería más.
- ¿Esa ropa no es de Leah?
- Sí, no voy a ir con la ropa que llevaba ayer. Además esto la enfadará.
- ¿Como estás tan segura de todo?- La verdad me desconcierta su confianza
- Jake ¿Aún no lo has entendido? Leah está muy celosa de mí precisamente porqué soy la única que te podría conquistar. Porqué ella me teme, teme que pases de ella y que no te importe. Estoy segura que al ver que no la buscas se pondrá como loca y al darse cuenta que es por mí la razón por la que no la buscas se pondrá muy pero que muy mal. Será un espectáculo digno de ver.
-¿Pero por qué te tiene tantos celos?
- Ella no me tiene muchos celos pero dentro de poco tendrá tantos que no sabrá ni dónde meterlos. Pero no creas que lo hago por una venganza personal- Se quedó un rato en silencio- Lo hago por qué ahora que estás libre... Al fin podré ser correspondida.
- No te entiendo- ¿Es lo que creo que me está diciendo?
-¿Enserio no te he dado las suficientes pistas ya?- Dijo exasperada- Te quiero Jake y no voy a dejar que te hundas por la culpa de una arpía sin corazón. Voy a lograr que te olvides de ella y que me quieras.
- ¿Me quieres?
- Sí. Pero sé que tu a mí no y voy a lograr sacarte a esa arpía del corazón. Tampoco se me hará tan difícil, sé que no te soy indiferente y que te atraigo- Dijo con una sonrisa triunfante- Pero esa atracción no se atreve a pasar a algo más que amigos por la culpa de que crees que estás enamorado de Leah .
-Tendrías que ser psicóloga. Y en cuanto a lo ser algo más que amigos...
- No acepto un no por respuesta. Voy a ser tu Cupido del desamor y a la vez lograré que me quieras como algo más que amiga, lucharé por que tu amor hacia a mí salga a la luz.
- Eres de armas tomar ¿verdad?.
- Soy Cupido del desamor, los Cupidos siempre llevamos armas y en cuanto a las alas... ya las llevo. Tu mismo me llamaste ángel así que eso cuenta- Me sonrió, se acercó a mí y me besó... en los labios.
- No creo que te resulte fácil todo esto.
- No me subestimes. Y ahora adiós. Tengo unos planes que idear.
Este tal vez sea el último capítulo que cuelgue esta semana porque empiezo los exámenes y estaré muy ocupada. Intentaré actualizar pero no prometo nada. Por eso lo he hecho taaan largo.
