Capítulo 8
El resto del día continuó sin sobresaltos, volvieron a caminar por la playa, aspirando el aire, que era muy relajante, luego él se dio una ducha y ella comenzó a preparar la comida.
Cuando terminó, Rick se asomó por encima del hombro de Kate y aspiró el aroma de lo que ella cocinaba mientras besaba su hombro con suavidad.
Kate sintió un escalofrío y se imaginó esa misma escena pero más cotidiana, con posibilidad de ocurrir en cualquier momento… cerró los ojos, mareada por las caricias, por un lado, pero dándose cuenta de que todo eso que hacían era algo que no terminaría bien… y no tendrían la posibilidad de vivir ese tipo de situaciones nunca si no aclaraban las cosas…
-Rick…- le dijo ella y él deslizó sus labios hacia el cuello, apretando su cuerpo al de ella por detrás. Sus dedos por encima de su vestido, dibujando las vértebras de su columna mientras la escuchaba suspirar sin poder contenerse.
-¿Quieres volver? ¿Quieres que nos olvidemos de esto? ¿De verdad piensas que podrás?- le preguntó sin dejar de besarla.
-Rick…- dijo y muy a su pesar lo apartó para girar y mirarlo a los ojos- ¿tú dejarías a Gina por mí?
-Kate… ¿qué clase de pregunta es esa? Nosotros dijimos que…
-Es una pregunta simple, Rick… - dijo y se quedó mirándolo.
Rick abrió la boca, temeroso de decirle que sí y que ella se asustara. Y cuando articulaba alguna clase de explicación, escuchó su móvil.
Cerró los ojos con frustración cuando ambos vieron que se trataba de Gina. Kate lo empujó y se fue a duchar, no quería ni siquiera oír esa conversación.
-Gina… sí… estoy bien ¿por qué lo preguntas?
-Intenté llamarte todo el día… pero el móvil estaba siempre apagado…
-Puede ser… no tengo buena señal aquí en los Hamptons… ¿recuerdas?
-Sí… pensaba en… ¿te gustaría que viajara para allá? Tendríamos un fin de semana a solas…- dijo con voz baja.
-No… necesito estar solo…
-No tienes tanto apuro con el manuscrito…
-Gina… necesito estar solo… tengo que pensar en lo nuestro… no me estoy sintiendo bien contigo… por favor…
-Pero… habíamos quedado en intentarlo… ¿estoy equivocada?
-No… no… tienes razón… pero… estoy… me siento confundido… perdóname…- dijo él y cortó la comunicación.
Rick dejó su móvil sobre la mesa y se dirigió al baño. La observó a través de la mampara traslúcida y se dio cuenta de que a pesar del deseo que le producía, Kate era demasiado importante como para dejarla ir.
Ella cerró la ducha y cuando salía lo vio.
-¿Qué haces aquí?- dijo intentando sonar irónica- ¿tu mujer te dejó quedarte aquí solo?- le preguntó mientras se secaba.
-Gina no es mi mujer…- dijo él y caminó hacia ella- mi mujer eres tú…- dijo y la tomó en sus brazos, y aunque ella luchó un momento para liberarse, no lo consiguió.
-Yo soy tu amante…- le dijo mientras él se deshacía de su propia ropa para entregarse a la pasión.
-Tú eres todo… todo, Kate…- dijo él mientras la elevaba y la hacía sentar sobre el lavamanos.
-Rick…- dijo ella y cerró los ojos al sentirlo parte suya.
-¿Quieres saber si dejaría a Gina por ti? ¿Estás segura de que podrías soportar la respuesta?- le dijo él que se había quedado quieto, permitiéndole amoldarse a él.
-Tú no quieres contestar esa pregunta…
-¿Tú dejarías a Josh por mí?
-¿Eso qué importa? Es muy probable que él me deje a mí… me dijo que quería hablar conmigo cuando volviera…
-¿Entonces todo este planteo es porque como piensas que te quedarás sola quieres…?
-Espera un poco, Rick…- dijo y lo tomó de la cara- de verdad creo que nos merecemos tener esta conversación más calmados… quiero decir no…
-¿Quieres que…?- dijo y ella lo tomó de las nalgas, impidiendo que se desconectara de ella.
-Termina lo que comenzaste, chico escritor…- dijo ella jadeando cuando él comenzó a moverse en ella, su mirada quemándola por la intensidad…
Durante un buen rato se olvidaron de todo. Kate sintió que su cuerpo estaba en sintonía perfecta con el de él y sintió que se derretía cuando miró hacia el costado y se vio reflejada en el espejo, totalmente entregada a él.
Sintió que su respiración se entrecortaba por el clímax y Rick mordisqueó su hombro mientras se reponía del suyo propio.
Colocó sobre ella una bata y la llevó a la cama entre besos y caricias. Kate estaba algo adormilada pero sin embargo sabía que debían hablar…
-Rick…
-Hablaré con Gina si eso te hace feliz…
-¿Y a ti, qué te hace feliz, Rick?- le preguntó ella aún jadeando.
-Tú… tú me haces feliz… yo se que esto comenzó distinto… que ambos nos sentíamos solos y…
-Y pasamos la noche juntos… y fue maravilloso… contra todo pronóstico…- dijo ella.
-¿Por qué?- le preguntó él sin comprender.
-Porque venimos huyendo de esto y nos dejamos llevar… ni siquiera lo pensamos un momento… y yo pensé que era solamente deseo… que realmente era algo que teníamos pendiente… pero a medida que pasaban las horas, me ilusionaba pensando que quizás quisieras estar conmigo en lugar de estar con ella…
-Y es cierto… me la paso inventando excusas para huir de Gina… porque no puedo negar que la quiero… pero desde que estuve contigo… no pude dejar de pensar en ti un solo segundo…
-Rick…
-Dime que dejarás a Josh por mí…- dijo él.
-Rick… yo…
-¿Acaso quieres conservar la relación con ambos? ¿Podrás hacerlo, Kate?
-No… no, Rick… ¿cómo se te ocurre? Yo no soy así… si me dejé llevar contigo es porque…
-¿Por qué?
-Porque siento cosas… toda la vida las sentí… pero me negué… porque tenía miedo de que tú no las sintieras…
-Eso es ridículo… lo sabes… sabes que más allá del deseo… nosotros… yo… siento cosas por ti…
-Bien… entonces… ¿cómo sigue esto?
-¿Cómo sigue? Yo dejaré a Gina, y tú a Josh… y nos dedicaremos a construir nuestra relación… nuestra relación…- dijo y se acomodó encima de ella, mirándola a los ojos.
-¿Estás seguro?
-Yo sí, ¿y tú?
-También…- dijo ella y sonrió.
-¿Tienes hambre?- dijo él y ella achicó los ojos.
-Un poco- reconoció ella.
-Bien… vayamos a comer esa delicia que estabas preparando…
-Sí… pero antes quiero que hagamos un pacto… tú y yo…
-Dispara…
-Cuando volvamos a la ciudad, no más engaños… cada uno hablará con su pareja, pero nos veremos cuando esté todo resuelto… ¿de acuerdo?
-Pero…
-Escucha, Rick… a mí me encanta toda esta adrenalina, el hecho de estar aquí en secreto y que nadie sepa nada… pero ya aclaramos nuestros sentimientos… y no vale la pena seguir con algo que ambos sabemos que está mal… ¿no crees?
-¿No te arrepentirás?
-Por supuesto que no…- dijo ella y lo tomó de la mano, tirando de él para llevarlo a cenar…
Bueno, parece que las cosas se van encaminando, espero que haya mejorado un poco para aquellos que lo sentían algo extraño! Gracias por el apoyo!
