31. pesadilla en la oficina

POV Jacob

Nessie, Nessie, Nessie. La luz de mis ojos, mi otra mitad. Ella es mi precioso diamante, sí, ya sé que sonará cursi pero así es cuando te enamoras. Todo se vuelve cursi sin que te des cuenta.

No sé qué es lo que más me gusta de ella si su sonrisa, su mirada o sus adorables pucheros. Ella es tan natural y eso me encanta. No le importa ir con unos simples pantalones y una sudadera, no se esmera en arreglarse por qué simplemente ella es perfecta. Y es aún más perfecta con sus rizos salvajes que tanto me gustan.

Y sin darme cuenta ya estoy en el ascensor hacia mi despacho. Nunca me había dado cuenta que pensara durante tanto tiempo.

-Buenos días Catherine.

-Buenos días señor Black. Tiene una visita en su despacho, le dije que esperara aquí afuera pero no quiso y entró.

-¿Es Embry?-No me extrañaría que fuera él, siempre está husmeando por aquí arriba, o en mi despacho o molestando a Catherine.

-No, el señor Call lleva tiempo sin venir. Es la señorita Clearwater.

-Está bien, veré que quiere.

Cuando llegué me encontré a Leah sentada en mi asiento tomando un café mientras leía un periódico.

-Llegas tarde-Dijo sin dejar de leer el periódico.

-Llego puntual, son las nueve en punto.

-Mmm... no ahora son las...-Se miró el reloj y esperó unos segundos- las nueve y un minuto.

-Está bien Leah no creo que hayas venido a ver mi impuntualidad.

-No, tengo cosas más importantes que hacer que estar mirándote. He venido a coordinar y modificar estos dos documentos, la clausula cinco párrafo dos, eso fue lo que más me llamó la atención.

-Pues revisemos coordinemos y modifiquemos. Pero antes voy a tomar un café-Fui hacia la cafetera que había a la entrada y me serví un vaso. Café americano, es una buena opción si tengo que lidiar todo el día con Leah. No es que no la soporte, a pesar que la ruptura no fue buena, pero es muy cansina y coqueta, y eso requiere paciencia para no tirarle la puerta en la cara cada vez que me discute algo que sabe bien que no tiene la razón.

-¿Café solo? Que pasa ¿no has dormido? Seguro que será por el viajecito que hiciste como mi querida traidora.

-No la llames así ¿y cómo sabes tú eso?

-¿Cómo no saberlo? Tu amigo Embry me contó tus planes para fastidiarme y la verdad me fastidió. Sabes, me ofendió saber que a ella en el primer mes la llevaste en avión privado y que le hayas regalado un anillo de rubíes y diamantes. Tú no me regalaste algo tan caro tan pronto y menos llevarme en avión.

- Leah por favor. Has venido a trabajar o a quejarte.

-Solo opinaba.

Después de eso al fin se cayó y comenzamos a trabajar y como siempre ella estaba en contra de mi opinión a pesar de que sabía que se equivocaba.

-Vale, necesito un descanso y otro café-Me levanté de mi asiento y fui hacia la cafetera nuevamente a llenarme el vaso.

-Acabamos de regresar hace unas horas del desayuno genio-Es la hora de comer, eso ya no son unas horas.

-No me refiero al trabajo, me refiero a ti. Eres un fastidio de mujer, me lo discutes todo, no te gusta ninguna de mis propuestas.

-Son malas-Se quejó

-Claro, son tan malas que soy el jefe de operaciones.

-Si tanto te disgustan mis ideas pues no las incluyas y haz todo esto solo-Dejó los papeles en la mesa y se sentó en el sofá cruzándose de brazos.

-No puedo, cuando firmamos el contrato con la compañía en la que trabajas acordamos discutir todo esto con al menos una persona y estos documentos bilaterales se tienen que hacer obligatoriamente des de siempre con ambas compañías en este caso tú y yo. No creas que me gusta verte así de seguido.

-Gracias por aclarármelo.

-Me voy a comer si quieres continua con esos papeles.

Dejé a Leah sola y me marché al restaurante de enfrente de la empresa. Creí que comería solo pero para mi mala suerte Leah se sentó en mi mesa y comió conmigo. Pagué la cuenta de ambos, a pesar que no haya querido comer con ella tengo modales y soy un caballero.

-Gracias por pagarme la comida.

-Ya... bueno siéntate y acabemos con esto de una vez por todas.

Lamentablemente no fue así, otra vez tuvimos diferentes opiniones. Decidí dejar los papeles sobre la mesa y relajarme mirando el paisaje de Seattle.

-Por cierto ahora que no vamos a trabajar cuéntame qué tal te va con la trai... Renesmee. Según me dijo Embry se la quieres presentar a tus padres. ¿Ya has conocido a los suyos? Mis tíos son buena gente pero muy pueblerinos y hogareños para mi gusto al igual que mis padres.

-¿Y a ti que más te da?

-Así que no. Interesante-Su sonrisa malévola me dio escalofríos, algo tramaba- Ella le presentó a Seth antes del mes para ser exactos se los presentó en acción de gracias. A mi tía le gustó mucho Seth y a mi tío... bueno a él no le gusta ninguno de sus novios.

-Yo ya los conozco-Pero no como su novio ¿por qué a él si lo presentó tan pronto y a mí no? ¿He hecho algo mal?

-Se veían tan enamorados. Hacían tan buena pareja. Qué pena que terminaron, bueno que pena que terminó él con ella. Renesmee sufrió mucho con la ruptura ¿pero quién no lo haría? Fueron dos años. Hablando de Seth ¿Sabes que ha vuelto y que trabajan juntos?

-No sabía lo segundo-Sin darme cuenta estaba apretando tantos los puños que tenia los nudillos blancos de la fuerza que hacía.

- Yo creo que aún la quiere, también pienso que él ha venido a reconquistarla. Y nada mejor que una semana entera en Hawái-¿Hawái? ¿Cómo que Hawái?- Oh, eso tampoco lo sabías. Uhhh lo siento.

-¿Sabes que no me afecta lo que digas?

- No lo decía para afectarte o molestar solo te decía los planes que seguramente tendría Seth. Ya que como estoy segura que no haremos nada de trabajo pues así te informo y te soy de ayuda en algo ya que según tú siempre me equivoco.

-¿Podemos acabar esto otro día?-No quiero seguir hablando de Seth y sus intenciones cosa que no logrará, pero sin embargo me ha arruinado el día ¿Por qué tenía Leah que arruinar mi feliz día?

-Sí, claro-Otra vez esa sonrisa malévola y frívola.

-Me voy, si quieres quédate

-¿Y tu trabajo?

-Me tomo la tarde libre.

-¿Y por qué no mejor nos quedamos y miramos una peli los dos acurrucaditos en el sofá? Aún queda para que tenga que volver al trabajo.

-No.

- ¿Y si simplemente nos acurrucamos en el sofá y... lo que surja?

-No.

-¿Y si ...?

-Leah, no. Mantén tus insinuaciones para otras personas.

-Todo quedará entre nosotros. No le diré nada a Renesmee. Piénsalo es una tentadora oferta.

-Me voy.

-¿Me vas a dejar irme al trabajo mientras tú te tomas la tarde libre? Eso es injusto-La miré muy exasperado- Está bien, ya que te vas llévame, vine en taxi y me harías un gran favor.

No le dije ni que sí ni que no, tan solo bajé al parking y busqué mi coche como vi que me seguía supuse que había entendido mi silencio como un sí. No estaba muy lejos de la empresa dónde trabaja Leah que ahora mismo no me acuerdo el nombre creo que era algo de Tagros, Tumagry o algo así.

-¿Hola?-Leah estaba hablando con alguien por teléfono tan solo escuchaba una voz de mujer a través de la línea.-Sí lo tengo yo. Sí. No. Ajá. Adiós envíale saludos a mis tíos de mi parte-Y colgó.

-¿Quién era?

-Mi prima la traidora quita novios-Exhaló-Renesmee. Quería hablar contigo pero como estabas ocupado le he dicho que llames en otro momento.

-¿Y por qué te llama a ti?

-Es tú móvil, estaba en mi asiento. Bueno fin del viaje, gracias y... vigila a tu novia-Cerró la puerta y arranqué.

No seguí muy adelante y paré. Cogí mi móvil y marqué el número.

-¿Jacob?

-Sí.

-¿Por qué tenía Leah tu móvil? Bueno no importa sé que es trabajo.

-¿Era importante la llamada?

-Mmm... he secuestrado a Cathy y como tu esta mañana me llamaste para decirme que hoy no estarías disponible pues no pensé que la necesitaras. Y no quise molestarte pero como me dijo que te habías ido creí que era tiempo de llamarte pero veo que estás ocupado así que no importa.

-¿Dónde estás?

-En el White Coffee.

-Bien, hasta pronto-Colgué.


Vale, este me ha salido corto, en realidad iba con otra parte pero esa otra parte si la incluía quedaría muy largo. Prometo colgar hoy otro como recompensa a este mini.