51. Sin palabras.

POV Nessie

Suspiros, caricias, gemidos y besos. Más suspiros, más caricias, más gemidos y más besos. La noche se resumió en eso, no, toda la noche se resumió en eso. Todo fue como un sueño ¿Había sido un sueño?

Sentía como me despertaban de mi sueño debido a unas constantes acaricias en mi espalda. Me acerqué a la fuente de mis caricias buscando aún más caricias. Al acercarme noté piel, piel desnuda. Estaba totalmente despierta pero no abría los ojos. No los quería abrir, sí era un sueño muy realista quería que continuara siéndolo.

Puse mi mano sobre una caliente y tonificada masa de músculos. Subí y bajé para apreciar mejor los pectorales y abdominales. Jake. No sería la primera ni la última que soñara con él. Subí mi mano hasta su pelo y enrollé mis dedos en él, hundí mi cara en el hueco de su cuello y aspiré profundamente su olor.

-Buenos días-Escuché una encantadora voz a mi oído.

No era un sueño, es real.

-Buenos días-Respondí sin apartarme de su cuello.

-¿Cómo estás?-Me besó la frente.

Alcé la vista y le sonreí. Asentí alegremente.

-¿Te hice daño?- Su semblante ahora era preocupado.

-Era mi primera vez. Solo el primer microsegundo, no, el primer nanosegundo. Olvídalo, fue fantástico, lo mejor del mundo. Fueron las mejores horas de mi vida, bueno-Me mordí el labio- la mejor noche de mi vida.

-Eso es porque eres insaciable-Sonrió pícaramente logrando que me sonrojara y mucho. Vale tal vez después de la primera vez lo repitiéramos unas cuantas veces más.- Y me encanta. ¿Sabías que te amo?

- Mmm, no lo sé-Me hice la pensativa- Solo me lo repetiste unas mil o dos mil veces anoche.

-Entonces te lo tendré que decir muchas más veces. Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te…

Lo callé con un beso. Rodamos sobre la inmensa cama quedando yo debajo de él, expuesta preparada para él, totalmente desnuda. Pero mi escandaloso estómago tuvo que arruinar el momento.

-Tenemos que comer.

-No tengo hambre.

-Mejor le hago caso a tu estómago.

-Tal vez esté mintiendo o sean unos ruidos de pre-hambre.

-¿Ruidos de pre-hambre? Mejor comamos algo antes de que le afecte a tu cerebro.

Se levantó de la cama dejándome con la boca abierta. Una cosa es estar entre sábanas desnudos y otras es verlo desnudo, al menos por la parte trasera. Me miré las uñas cuando vi que se iba girar, reconozco que soy una pervertida pero no voy a dejar que me pillen in fraganti.

-¿Nessie?

Levanté la vista para mirarlo. Ya se había vestido o al menos se había puesto pantalones, que pena. Lo bueno era que no se había puesto ninguna camiseta.

-¿Si?-Dije con voz de "yo no he hecho nada"

-¿Tortitas o huevos, bacon y tostadas?

-Le dejo la decisión al chef.

-A sus ordenes-Hizo un saludo militar.

En cuanto se fue a la cocina me volví a acostar suspirando. La mejor noche de mi vida y con el hombre que amo.

Rodé sobre la cama y acaricié el lado dónde él había dormido, todavía seguía caliente y olía a él. Cerré los ojos pero mi estómago me obligó a abrirlos. Algún día me tendría que levantar de la cama, este sería un buen momento. Envolví la sábana naranja a mi alrededor. El naranja nunca fue uno de mis favoritos porqué no tengo colores favoritos pero si los tuviera algo mismo se convertía en uno. Me giré un poco para salir de la cama pero al hacerlo me topé con mi reflejo en el espejo. Tenía el pelo muy alborotado y las mejillas muy sonrojadas. Subí mi mano y lentamente me acaricié la mejilla mientras le sonreía al espejo. Este recuerdo lo guardaré para siempre.

-El desayuno en la cama-Giré un poco la cabeza y vi que venía con una bandeja. Dejó la bandeja en la cama y se sentó junto a mí-Hay fruta, cereales, zumo de naranja, café, bacon, huevos y tostadas.

-¿Cuánto tiempo llevabas en la cocina?

-Unos diez minutos.

-¿Y te ha dado tiempo de hacer todo esto en diez minutos? Te tendré que dar una medalla a la rapidez.

El desayuno estaba muy bueno el problema era que estar enamorada locamente te produce mariposas en el estómago constantemente impidiéndote comer porqué el amor llena.

-Vamos, come.

Negué con la cabeza.

-Estoy llena. Yo ya he comido deberías comer tú.

-He comido mientras tú comías.

-Pues deberías comer más.

-Comeré si tú comes.

Cogí la uva más grande que vi, que era una de tamaño mediano, y se la puse en la boca pero él no la abría.

-Abre la boca.

-Solo me la comeré si tu también lo haces- Me quitó la uva de los dedos- Compartámosla- Se la puso entre los labios pero sin comérsela del todo. No entendí su forma de "compartir" hasta que se acercó más a mí. Quería que cogiera mi mitad de la uva desde sus labios y así hice. Lentamente mordí la uva dejando que su zumo cayera en nuestros labios. Me tragué mi trozo. La mejor uva que he probado.

-Tienes zumo de uva en los labios-Me la iba a quitar con el dedo pero el apartó mi mano y me quitó el zumo con sus labios y lengua-Mucho mejor. Pero ahora, ya que la señorita está llena, voy a dejar esto en la cocina.

Y cuando se fue a través de la puerta otra vez me quedé mirando el marco de la puerta y soñando despierta.

Salté de la cama envuelta en la sabana. Vi la prueba que me reconfirmaba que no había soñado. Pero tendría que lavar las sábanas. La recogí y puse nuevas. Con los pies descalzos fui a la cocina, que ahora no había nadie, y metí la sábana en el tambor de la lavadora. Me quedé mirando muy entretenida el tambor.

-Cada estilo de ropa te queda aún mejor que el anterior. Primero mi ropa y ahora la sábana. Luces como nadie el estilo de la sábana-Me dio un beso en la mejilla.

-¿Qué hora es?-Me giré y busqué un reloj por la cocina pero no había nada tan solo una nevera, una cocina, una lavadora, un fregadero y una encimera en la cual me apoye cruzando los brazos. No tenía la voz pastosa así que no había dormido mucho pero me sentía totalmente descansada.

-No lo sé, en la cocina no hay reloj solo en el salón. Pero no deberá ser muy de mañana el sol acaba de salir.

-¿Sol?-Miré por la ventana y en efecto hacía sol. ¿Quién pensaría que ayer cayó el diluvio universal?

-Por muy espectacular que se vea el sol ahora te quiero aquí conmigo-Puse sus manos en mi cintura y me levantó lo suficiente como para sentarme en la encimera sin quitar las manos de dónde las tenía.

-Claro que me tendrás contigo-Rodeé mis brazos en su cuello- eres el perfecto amo de casa. Has lavado los platos, esos son puntos positivos a tu favor.

-Hablando de casa…-Me apretó más hacia él y él se acercó más a mí, exactamente se acercó a mi oído besando repetidas veces esa zona enviándome escalofríos por todo el cuerpo- Eres preciosa, lo mejor que he visto en mi vida-Apartó una mano de mi cintura para subir mi barbilla y así mirarlo directamente a los ojos- Que quede claro que fue nuestra primera vez. Fue la primera vez que estuvimos piel contra piel. Fue la primera vez que nos exploramos completamente el uno al otro. Fue la primera vez que nos fundimos en uno solo. Eres mía.

-Toda tuya-Y capturé sus labios con los míos. Sus manos se dirigieron a la sábana que me cubría y desató el pequeño enredo que había hecho para que no se me cayera. La tela acabó en mi cintura dejándome expuesta de cintura para arriba. Sentí su mano en mi pecho y cada caricia que me daba era un gemido que me salía. Mi respiración aumentó cuando sentí la fría encimera bajo mi piel, la sábana ya no estaba en ninguna parte de mi cuerpo pero Jake sí. Cada movimiento, cada gruñido, cada vaivén, me hacían sentir completamente completa. Estaba en el paraíso.

Yo no tengo lugares favoritos a parte de la naturaleza pero ahora esta cocina se convirtió en uno.

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Abrí los ojos, me había vuelto a quedar dormida pero ya no estaba en la cocina si no en la cama. ¿Por qué estoy en…? Oh, ya me acordé.

Jake seguía dormido al lado mío y los reflejos del sol se filtraban en la ventana ¿Qué hora es?

Suspiré, ojalá estos momentos a solas nunca se acabaran pero algún día tendría que volver al mundo exterior, un mundo exterior que dentro de dos meses me absorbería completamente durante dos años. Pero no importa, solo estamos él y yo aprovecharé el momento.

Sonreí maliciosamente al ver su expresión tranquila y serena. Se veía tan inocente pero no lo era para nada, era mi hombre pervertido que me trae loca y es solo mío. Sus parpados se movieron hasta que pude ver su encantadora mirada.

-Amo que lo primero que veo al levantarme es a ti y hablando de casa…

-No hemos hablado de casa.

-Sí hablamos lo que pasa es que el tema derivó a...-Sonrió- otro tema. Estabas diciendo lo buen amo de casa que soy y yo dije: hablando de casa… ¿Te acuerdas ahora?

-Sí, me acuerdo.

-Bien, continuo por dónde lo dejé. Hablando de casa… Nessie…

-Dime

Aproximó su rostro al mío y me acarició la mejilla y pasó su dedo pulgar por mis labios.

-Cásate conmigo.

-¿Eh?-Fue lo único que pude decir.

- En cuanto salgamos de aquí conoceré a tus padres ¿Sabes qué significa eso?- Negué con la cabeza- ¿Te acuerdas cuando te dije que en cuanto los conociera te pondría un anillo en el dedo- Asentí con la cabeza- Pues ha llegado el momento ¿Pensabas que te decía de broma?

-Eh, realmente… no pensé en eso desde que me pediste que me fuera a vivir contigo-Me tumbé sobre la cama y miré un imaginario anillo de compromiso en mi mano derecha- Jake, aún no he aceptado la propuesta uno.

-Sé que la aceptarás y en cuanto a la propuesta dos sé que también.

-Yo habré tenido complejo de princesa Disney pero tú tienes complejo de Flash Gordon-Me giré para darle completamente la cara.

-¿Y eso que significa?

-Rapidez. Jake, en septiembre entro a ser residente en un hospital de Seattle y eso ocupa mucho tiempo, con eso no tendría tiempo de estar casada.

-Para estar casada no hace falta tiempo simplemente se está-Cruzó mi mano derecha con su izquierda.

-No te rendirás, Eh.

-No hasta un sí como respuesta.

- Entonces en cuanto me gradúe en dos años me lo vuelves a preguntar y tal vez te diga mi respuesta.

-¿Tal vez? ¿Solo tal vez?

-Sí.

-¿No hay ninguna forma para adelantar el proceso?

-Nop-Negué con la cabeza.

-¿Segura?

-Segura

-¿Ninguna?

-Ninguna

-¿De verdad?

-De verdad.

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- ¿Es necesario que vengamos? Estábamos mucho mejor en la cabaña solos, aislados, sin nadie que nos molestara o interrumpiera… solos, aislados…solos.

Estábamos en la puerta de la casa de mamá y papá yo aún no quería venir, prefería pasar unos cuantos días más con él en la cabaña. Intenté retrasar el máximo de tiempo para venir limpiando nuestros coches que quedaron muy sucios después de la llovizna pero ni eso logró que se le quitara esa idea de la cabeza.

-Los quiero conocer, bueno volver a verlos.

-Está bien pero si después ms padres, sobre todo mi madre, se ponen muy pesados no es mi culpa, yo te lo advertí.

Toqué a la puerta y mamá salió con una bandeja para ¿Perros?

-¿Renesmee? Oh cariño, cuánto tiempo sin verte –Me dio un fuerte abrazo clavándome la bandeja en la espalda.

-Mamá, me haces daño.

-Oh, sí lo siento.

Un perrito salió detrás de ella moviendo la cola y con la lengua afuera. Era un precioso perrito Beagle.

-Un perrito-Me agaché y cogí al diminuto perro, creo que era un cachorro. Lo comencé a acariciar detrás de las orejas mientras cruzaba la puerta- ¿Porqué no me habías dicho que tenías un perro? Yo siempre quise uno y tú nunca me dejaste tener-Le reproché.

-Nunca llamas. No te comunicas con nadie, Jacob cuando vino ni siquiera sabía dónde estabas.

-Sí llamo lo que pasa que estás mucho tiempo ocupando la línea. Y no lo pongas a él como excusa, sé que tu tarifa de móvil siempre supera los límites.

Me senté en el sofá del salón y dejé al perrito sobre mi regazo, ahora le estaba acariciando la cabeza.

-Por cierto ¿Qué haces aquí?¿ No deberías de estar en la librería? ¿Y papá?

-Él en la librería. Nos hemos prestado a una de esos programas donde vienen estudiantes a hacer sus prácticas y como ahora la gente viene a comprar los libros de moda del verano o para su vacaciones o los escolares, está lleno. Así que aprovecho que hay estudiantes haciendo prácticas para pasar más tiempo en casa con Tobby.

Miré al perrito ¿Tobby? Así se llama un personaje de una serie.

-¿Des de cuando es tan grande para que haya estudiantes?

- La hemos estado reformando desde que te fuiste. Es la más grande y famosa de 40 km a la redonda. Claro, al ser un pueblo pequeño y estar cerca de la montaña atrae por su encanto y la librería está más o menos al entrar y es llamativa.

-Lamento la interrupción madre e hija ¿Pero la librería de la que habláis es una librería con la fachada en forma de nave espacial y un gran cartel en forma de libro gigante?

-¿Mamá? ¿Qué has hecho con la librería rustica que tanto me gustaba?-Dije medio asustada. La última vez que la había visto fue hace tres años porqué cuando vine hace unos meses estuve casi todo el tiempo en casa.

-Tranquila, tampoco ha sido para tanto-Hizo un gesto de indiferencia con la mano- Solo han sido unos pequeños retoques. Os explico, la nave representa que viajas a otros mundos a través de los libros.

-No vendes solo libros, también vendes libretas, bolígrafos, cuadernos de estudio y todo eso-Contraataqué.

-El tema principal son los libros así que la nave se queda y el cartel en forma de libro gigante es para que la gente sepa que es una librería.

-Ese contraste no pega para nada-Había dejado de prestarle atención a Tobby pero él quería que siguiera acariciándolo- A que sí, a que no pega para nada-Le dije a Tobby mientras lo agitaba un poco en el aire- Lo ves, él está a mi favor.

-¿Enserio?-Me miró incrédula- Vamos a ver qué opina Jacob-Ambas lo miramos a él.

-Eh… Yo… opino… que… la estética de un producto es lo que atrae más al consumidor.

-Exacto, eso es lo que pensamos mi marido y yo-Lo miró a Jake y después a mí- Cariño, te falta espíritu empresarial. Sé que también se enseña cómo manejar tu propio negocio en la universidad por si acaso quieres montar tu propia clínica. Bueno ya basta tanta charla, ahora os traigo un pastel y no me vale un no por respuesta.

Cruzó la puerta de la cocina.

-Lo ves, ya nos intenta cebar. Mamá tiene complejo de bruja de Hansel y Gretel-Él rió muy bajo.

-Pero estoy seguro que te los comes todos.

-Igualmente tiene complejo de bruja.

-Te estoy escuchando-Dijo mamá desde la cocina con voz cantarina.

-Genial-Le respondí. Notaba algo raro en mi regazo y bajé la vista. Tobby seguía ahí pero se había quedado dormido, por eso notaba algo raro. Normal que se haya dormido, es muy hiperactivo.

- Si vivimos juntos tendrás un jardín de rosas azules y todos los Beagles que quieras.

-¡Ey! Eso se llama soborno.

- Sí-Puso su brazo en mi hombro- Lo sé.


Wuau chico, que rápido que vas. Jacob va a la velocidad de la luz.

Ups, sorry tendría que haber actualizado ayer pero el tiempo a veces corre muy rápido o lento. Bueno aquí está el capitulo. Los días de actualización siguen siendo los mismo de antes: martes y sábado.

El titulo viene a que Nessie piensa un montón de cosas pero en realidad no sabes que decir. También viene a que mi cerebro se ha quedado sin palabras porque no sabía que titulo poner jajajaja

Rose rosales: he intentado cumplir todas las espectativas de las que comentaron así que... ¿que tal me quedó?

Blackda: sí, ya era hora, al fin llegó su momento