52. Momentos incómodos
Ta. Ta-tán. Ta. Ta-tán. -tán.
Después de comer el pastel de mamá subimos a mi habitación. Yo estaba acostada en mi cama cara a cara con Tobby y movía sus patitas con mis manos al ritmo de la melodía de mi mente que creo que era de un anuncio pero no sé cual. Me parecía divertido pensar que hace varios años yo estaba acostada en este mismo lugar suspirando por un chico que creí inalcanzable y ahora ese mismo chico, transformado en hombre, está sentado con la espalda en mi cabecero riéndose de la escena que hacía con Tobby.
-La patita-Subí la patita derecha-Muy bien.
-La otra patita- Subí la otra patita haciendo que solo se sujetara con las patitas traseras-¡Muy bien! ¿Quién es un buen perrito? ¿Quién es un buen perrito? Tú-Lo alcé quedando suspendido en el aire pero sujetado por mis manos- Oh, que ricura, ojalá yo hubiera tenido uno antes.
Tobby solo movía su colita muy rápidamente mientras sacaba su pequeña lengua roja, parecía como si sonriera. Solo con hacer eso se lo veía más entrañable.
-Oh, que mono-Lo atraje hacia a mí y lo apreté un poco pero sin ser excesiva, no quería hacerle daño con mi exceso de amor hacia los perros de raza pequeña. No es que discrimine a los grandes pero prefiero los perros pequeños.
-Si lo estrujas más acabarás asfixiando al pobre perro-Dijo Jake.
Me senté mirando al cabecero de la cama con Tobby en mi regazo.
-No le haré nada-Le dije con voz cansina- Pero es que se ve tan tierno. Mira que carita- Le puse a Tobby en la cara y vi como le lamió la mejilla- Ves, le caes muy bien.
Dejé a Tobby a un lado de la cama y él se bajó y comenzó a dar vueltas por la habitación. Me fui haciendo sitio en la cama hasta estar sentada en el regazo de Jake. Mucho mejor.
-Llevaba varios meses sin venir aquí-Recosté mi cabeza en su hombro y cerré los ojos. Estábamos tan callados que se escuchaba el tic-tac del reloj. Tranquilidad, total tranquilidad hasta que un sonido vibrante se escuchó entre el silencio.
-No contestes-Dije al escuchar mi móvil, ya sabía para que me llamaban y no quería contestar. Hace unos días también me llamaron, bueno, Aro me llamó para la firma de un contrato de la temporada otoño-invierno, hubiera dicho que sí para que me dejara pero si aceptaba, al ser un contrato hasta invierno tendría que renovar mi contrato hasta el próximo año y no tengo planeado continuar, ya tengo lo suficientemente ahorrado hasta para tener una muy cómoda jubilación. Al menos no me interesa de momento, no todo son desventajas a veces me divierto mucho haciendo las fotos o en entrevistas que me hacen, la que me hicieron en Hawái mientras estaba con Luis Vuitton fue muy graciosa.
-Si lo apagaras fuera mejor.
-Alguna será importante pero de momento esa forma de vibración ya me lo conozco y no me gusta. A veces es mejor pasar desapercibida.
-Renesmee, Jacob, bajar. Dentro de poco la cena estará lista-Se escuchó a mamá desde abajo.
-Me voy a cambiar-Busqué mi maleta que la había traído después de que mamá nos diera pastel pero no encontré nada lo suficientemente cómodo para ponerme. Salí de la habitación para buscar la maleta de Jake que estaba en la habitación de al lado, mamá había insistido que estuviéramos los dos en la misma habitación pero hubiera sido incómodo dormir con él con papá cerca porqué a ningún padre le gusta darse cuenta que su hija ya no es "su niñita" o "su princesita" si no que ya ha crecido y que duerme con su novio, en cuanto a mamá no me importa porqué ella está encantada de que al fin tenga novio.
-Haber…-Rebusqué en la maleta y encontré una camiseta blanca de manga corta.
Volví a la habitación y Jake estaba viendo algo en mi escritorio. Se lo veía gracioso estar sentado frente a una mesa decorada de una manera muy femenina con colores rosa, lila y mariposas. Me acerqué más a él para ver lo que estaba viendo y vi que era algo que no tenía que ver. En esa libreta había demasiados corazones y poemas dedicados para él escritos en mi época del instituto a pesar que también había muchos ejercicios escritos. Jake nunca supo que me gustaba desde entonces y no lo sabrá nunca porqué simplemente me da vergüenza.
-No mires eso-Le quité mi libreta que para remarcar más, la portada era de corazones.
-¿Quién es "B"?-Para mi buena suerte siempre lo dedicaba para la letra B de Black, así nadie se daría cuenta porqué a veces dejaba esa libreta a mis compañeros de clase porqué yo era tan tonta de dejar mis deberes a casi toda la clase y había demasiada gente cotilla en mi clase, no quería que se enteraran quien me gustaba pero como no había nadie con B no sabían de quien se trataba así que mi secreto estaba a salvo.
- Backstreet boys-Respondí automáticamente- Cuando… tenía catorce años se puso muy de moda el grupo y… todas escribíamos poemas o dibujábamos corazones en nuestras libretas y todo eso. Eh… sí, era eso, no veo otra razón- Dejé la liberta en uno de los cajones del escritorio- Bueno, déjalo, no importa.
-¿Enserio?-Me miró extrañado- Creí que no te gustaba ese grupo por ser tan cursi o creídos o las dos cosas.
-Ya…-Maldita memoria de Jake que se acuerda de todo- Estaba de moda y quise… relacionarme más con las chicas de mi clase.
Intuía por su expresión que no me acababa de creer así que pensé algo que le distrajera.
-Bueno, ahora sí me voy a cambiar.
Me quité toda la ropa quedando solo en interiores. Busqué la camiseta de Jake sobre la cama "simulé" que estaba al revés y que tenia "complicaciones" con ella.
-¿Cómo se pone?-Pregunté con voz inocente.
Jake parpadeó unas cuantas veces porqué obviamente se había quedado embobado mirándome como me debatía con la camiseta medio desnuda ¡Bien! Objetivo concluido.
-Jake-Chasqueé los dedos en su cara- Despierta ¿La podrías poner bien? Es que al ser totalmente blanca me confundo.
-Sí… esto…-Me cogió la camiseta y la miró- creo que es así, ya estaba bien.
-Gracias-La cogí y me la puse seguidamente de un pantalón corto azul que me llegaba a medio muslo prácticamente parecía que fuera en pijama. Como la camiseta me iba grande le hice un nudo y me arreglé bien la ropa bajo la atenta mirada de Jake.
-¿Qué? Me puedo vestir como quiera, no soy yo la que tiene que dar buena impresión a ciertos padres que yo me sé.
-Que graciosa, me pregunto si no has pensado en ir a una escuela de payasos de lo graciosa que eres.
-Tranquilo, papá no ha llegado, así que tu interrogatorio aún no se acerca pero tampoco quiere decir que esté lejos-Me reí por lo bajo y comencé a dar saltitos a su alrededor-¿A que es emocionante? ¿No sientes como tu corazón va a mil y que por cualquier fallo no les caerás bien o que te encontrarán algún pero?
-Claro ¿Para qué hacer deportes de riesgo cuando puedes tener la misma sensación que conociendo a los padres de tu novia?
-Exacto, pero ahora no pienses en deportes si no en padres- Me dirigí al marco de la puerta pero cuando me giré vi que estaba quieto en la misma posición que lo dejé- Vamos, recuerda que fuiste tú el de la genial idea de venir aquí.
-Te divierte mucho la situación.
-Mucho-Volví a mi sitio anterior y le di un beso de ánimo- ¿Mejor?
-Tal vez- Me cogió por la cintura y me dio uno de sus besos que me dejaban sin aliento. Ahora soy yo la que no quiere bajar- ¿Y si decimos alguna excusa y nos quedamos aquí tu y yo tranquilos?
-Eso sería fantástico pero ya te han llamado a la horca-Me volví a reír y como lo pillé desprevenido le cogí del brazo para llevarlo escaleras abajo. Nos sentamos en el sofá porqué evidentemente aún no estaba la cena, mamá seguía dando vueltas por la cocina y moviendo cacharros.
-Le queda un poco- Dijo saliendo de la cocina quitándose el delantal-Estaría antes si me ayudaras cariño pero como ni te molestas a aprender a cocinar platos complejos…-Dejó la frase sugerentemente en el aire.
-Sí, mamá.
-No entiendo cómo puedes sobrevivir comiendo siempre lo mismo, normal que estés tan delgada-¿Yo delgada? Estoy más que perfecta según mi médico y varias revistas de moda.
-Sí, mamá…
Se escuchó el sonido del horno y volvió dentro. De mientras me acomodé más en el sofá y quien dice acomodarse en el sofá es poner la cabeza en el regazo de Jake. Me puse lo suficientemente cómoda para seguir escuchando los comentarios de mamá porqué sé que aún no han acabado.
-¿Así que no sabes cocinar?-Me dijo mientras jugaba con mi pelo- Entonces tienes una cocina mágica porqué la última vez que me cocinaste estaba muy bueno, eso fue hace mucho, deberíamos repetirlo ¿Cuándo me haces otro de tus suculentos platos?
-Shhh, calla-Puse mi dedo índice sobre mi boca- Si ella se entera me hará cocinar y no me consentirá con su súper deliciosa comida si me delatas lo pagarás caro, estás advertido.
-Vale, mantendré mi boca callada pero solo porqué me lo pides tan cariñosamente.
-Bueno, ya podemos hablar-Mamá volvió a salir de la cocina y se sentó en el sillón del frente. Llegó la hora. Me senté correctamente en el sofá.- Teóricamente todas estas preguntas te las tendría que hacer Edward pero como no está ya lo suplanto yo. Espera, antes de que digas nada déjame ir a buscar algo.
Mamá buscó por los armarios algo hasta que volvió con una pipa en la boca. La miré arqueando una ceja esperando una explicación.
-Es que le quiero dar más dramatismo-Me explicó- tu abuelo le hizo este "interrogatorio" a tu padre limpiando su escopeta así que no te puedes quejar-Sonrió como si me hiciera un favor antes de volver a meterse la pipa en la boca- ¿En que trabajas?- Le dijo a Jake.
-Bueno, trabajo en la empresa Plass Gate S.A. Y soy jefe de operaciones
-Interesante-Movió la pipa en su boca dándose en aire "interesante"-Suena interesante ese nombre que me has dado. Ahora vayamos a un ámbito más personal ¿Tienes alguna adicción?-¿Adicción? Si cuenta que le gusta tanto mi cuello que a veces me lo deja como un dálmata, sí, sí tiene una adicción.
-Totalmente sano. Nada de adicciones de ningún tipo.
-¿Y estás muy unido a tu familia? Como verás nosotros sí, mi querida hija se comunica con nosotros cada día.-Tan sarcástica como siempre.
-Hablo bastante con ellos, viven en Manhattan así que los veo pocas veces- Mentiroso, solo los llama por razones empresariales .
No dijo nada solo repiqueteó sus uñas con el sillón, me hacía acordar al Padrino. No hablaba nadie.
-¡Genial!-Saltó de repente haciéndome asustar- La cena está lista, a comer.
La cena estaba lista pero esperamos unos minutos más a papá que después de quitarse su chaqueta mojada, al parecer había llovido, me dio un gran abrazo y enseguida nos sentamos en la mesa.
-Mamá ¿Me pasas el pastel?-Yo estaba sentada enfrente de mamá y Jake en frente de papá pero las patatas estaban muy lejos y yo no llegaba. En la mesa había unas cuantas ensaladas, patatas, carne rellena que estaba buenísima y de último pastel de carne
-Claro-Extendió la mano para pasármelo pero no llegó a dármelo- hablando de pastel ¿Qué tal la pasaste en Hawái?
-¿Qué tiene que ver pastel y Hawái?
-No lo sé, se me ocurrió. Pero dime como era el clima, la playa y esas cosas.
-Muy bien, buceé con Jake en una cala dónde vi corales de colores.
-¿Estabais los dos en Hawái?-Nos mirón a mi y a Jake y después sonrió- Ahora lo entiendo todo, eran unas vacaciones en pareja. Haberme dicho eso antes en vez de decirme que estabas haciendo no sé que con Luis Botón.
-Luis Vuitton.
-Lo mismo. Pero no importa, entiendo que hayas querido pasar un tiempo en pareja en una isla paradisiaca. Habéis usado protección ¿verdad?- En cuanto dijo protección mi boca ya estaba en el subsuelo- Porqué un lugar como ese es el idílico para fabricar bebés y bueno una pareja joven en un lugar así… hacen de todo menos nadar en la playa, bueno sí pero no de esa manera, seguro que me entendéis- Mi boca estaba en el inframundo, mi cara demasiado roja y quería que la tierra me tragara-Me entusiasma mucho la idea de ser abuela pero soy muy joven para ello.
Papá se aclaró la garganta no para que mamá se cortara un poco si no para intervenir él.
-Bueno, Jacob ¿Qué intenciones tienes con mi hija?-Papá tenía una cara muy seria- Me tomo muy enserio esto, es mi única hija así que la protegeré de cualquiera que le intente hacer daño. Yo y mi escopeta la protegemos-Relajó su expresión y volvió a la normal- Tranquilo, lo decía de broma no soy un padre metiche. Se ve claramente el amor que fluye entre vosotros.
-Un brindis por no ser abuelos tan jóvenes-Dijo mamá levantando su vaso.
-M-mamá-Fue lo único que pude decir para que se callara.
-Así, el pastel-Me pasó el pastel y yo me quedé mirándolo como si fuera lo mejor del mundo- Deberíais ver vuestras caras. Lo ves-Ahora hablaba con papá- te lo dije, aún podemos incomodar a nuestra hija.
En cuanto acabamos de cenar subimos rápidamente, aún conservábamos la cara de asombro y yo de tierra trágame. Jake estaba callado y pensativo y estaba segura que era por la dichosa cena. Malditos padres que se aburren y la pagan conmigo.
-¿Jake? ¿Estás bien?-Subí mi cara para verlo mejor. Estaba con mi cabeza en su pecho y él no dejaba de enrollar mi pelo en su dedo muy callado y muy tranquilo. Perturbador.
Asintió
-¿En qué piensas?
-En ti, en mí.
-¿Podrías especificar más?
-Tu madre habló sobre cosas.
-Sí, demasiado.
-Pero todas estaban orientadas hacia una misma dirección: bebés. No usamos nada, sé que es tarde para preocuparme por eso pero no me había acordado ¿Crees que…?
- Yo tampoco me había acordado pero yo y mi champú compartimos cosas así que estamos a salvo. Y no digas nada más, Flash Gordon, o empezaré a buscar un superhéroe que corra más rápido.
-No he pensado nada-Se defendió.
-Me alegro.
Fin del Cap. Feliz Halloween o Castanyada ( Fiesta de Cataluña, España) adelantado.
Smile: ¡bien! Una nueva fan! Jajaja ¿Qué te ha parecido este cap?
