Antes de empezar el capitulo os informo que Nessie no pasará mucho tiempo en Alemania, bueno si lo hará, estará varios meses ahí pero los capítulos no se centrarán en que esté en Alemania si no lo que significa Alemania (solo serán dos capitulo, repito, no tiene relevancia nada de lo que pasé ahí). No sé si me he explicado… Bueno Bad People os dejo con la lectura.

En el próximo capítulo ya estará en Alemania.

63. La elegida

Nunca pensé que la carta de Alemania llegaría, teóricamente la carta tendría que haberme llegado a principios de enero no a finales. ¡¿Se puede saber porque Rosalie no me lo había dado antes?! No es que me enfade, solo que me sorprende. Tampoco es que vaya a ir, sería demasiado tiempo alejada de Jake aunque pensándolo bien, hice este papeleo justo cuando me enfadé con él por mi supuesto engaño y en ese preciso instante, si quería estar alejada de él… No tendría que ser tan impulsiva.

-No te preocupes, no voy a ir-Seguí mi camino de largo y bajé al sótano para relajarme en el pequeño Spa. Aún tenía calor del ejercicio que acababa de hacer así que por el camino me fui quitando la ropa quedando en el bikini que previamente me había puesto y cuando llegué busqué el modulador de la luz para dar un ambiente más relajante. Para complementarlo encendí unas velas aromáticas.

-¿Por qué no me habías hablado de IMAE ? –Me giré para ver que Jake estaba en el umbral de la puerta con la carta entre las manos, otra vez. La iba a preguntar que era IMAE pero me acordé que esas eran las siglas del proyecto.

-Nunca creí que me elegirían, fue un impulso-Suspiré y luego envolví mis brazos alrededor de mi cuerpo, me estaba comenzando a dar frío-Pero no voy a ir-Me agaché para pulsar el botón que hacía que el jacuzzi comenzara a burbujear. Sabía que Jake no dejaría el tema tranquilo así que cogí una bata de ducha y me la puse, si no lo hacía acabaría con aún más frío.

-¿Por qué no vas a ir? Tienes que ir, es una oportunidad irrechazable. Has sido elegida entre los otros quinientos que habían y según he leído ese grupo de quinientos antes era de tres mil. Han reducido mucho la lista.

Vaya, entre tres mil. No creí que hubiera tenido tanta suerte. Pero eso me da absolutamente igual, no quiero ningún tipo de distancia entre nosotros, la distancia separa y eso es lo último que quiero.

-Ya y han elegido a otros diecinueve, no le des tanta importancia-Me iba a sentar en el borde del jacuzzi pero si hacía eso, haría que la figura de Jake se viera más grande e impotente cosa que aumentaría sus probabilidades para convencerme.

-De tres mil han elegido a solo veinte-Recalcó las cifras.

-Deja de comerte la cabeza, no voy a ir-Me alejé del Jacuzzi y me paré enfrente de él- Jake-Suspiré y me abracé a mí misma- No me quiero alejar de ti.

Solo lo miré durante un par de segundos a los ojos, luego aparte mi mirada de él. Sus ojos observaban dentro de mí de una manera tan perturbadora que si no apartaba la mirada estaba convencida de que me convencería hasta de nadar con tiburones. Pero por la más que evitara el contacto visual el persistía. Con su dedo en mi barbilla hizo que volviera a mirarle, a que intentara escaparme, a los ojos. Estaba perdida.

-Te amo, no te voy a quitar la oportunidad de ir-Aunque seguíamos mirándonos fijamente a los ojos, yo lo que veía no era eso sino su semblante, su actitud.

-¿Y si no quiero ir?-Dije en apenas un susurro. Él no quería que me fuera pero sin embargo me animaba. Su actitud me entristecía tanto, él me dejaba ir a pesar que ninguno de los dos quería este viaje. Pero… ¡No sé porque lo dramatizo tanto! Solo es un viaje que durará no sé cuánto tiempo. No me voy a ir a la guerra. Lo más cerca que estaría de una guerra es de la bacteriológica y yo no soy científica y dudo que eso pase.

-Por algo te apuntaste, porque querías ir.

Y con eso había tocado un punto que aunque mi mente lo negaba era cierto. Yo quería ir, cuando me apunté no estaba para nada ilusionada pero ahora que es un hecho… Bajé la cabeza mirando mis pies desnudos. No me quería ir, fue una soberana tontería llenar esa solicitud.

-No se diga más, irás. Y ahora mismo hacemos las maletas para tu viaje que durará…-Levantó brevemente la carta pero luego se puso muy rígido como si fuera un maniquí.

-¿Qué pasa?-Me incliné un poco para poder ver la carta casi desconocida para mí y ver qué era lo que lo había puesto así.

-Empieza el 1 de febrero y acaba… el 1 de Julio. Es bianual.

¿Bianual? ¿Dos años? ¿Dos años separada de él? Ni hablar. Pero si es bianual ¿porque solo son cinco meses? ¿O es hasta el julio del próximo año? Pero eso solo sería un año.

- Lo ves, no ha sido buena idea leer eso, por eso yo no quise leerlo-Tampoco sabía que existía-.Y eso de bianual, es un nombre que no me gusta. Veamos…-Me remangué las mangas de la bata y cogí la carta. Busqué las fechas y entendí porque decía eso de bianual. Era un proyecto muy extraño. Habría dos grupos de veinte personas cada uno. Un grupo estaría de febrero a julio y el otro de julio a diciembre, es decir, en julio estaríamos los dos grupos juntos. Después, el siguiente año, estaríamos de enero a junio. Eso se haría durante dos años, de ahí el término bianual. Una vez acabado este periodo, porque es cuando nuestro periodo de residentes y por lo tanto de estudiantes acabaría ya tendríamos el titulo y los directores del proyecto elegirían a veinte de los dos grupos concediéndoles plaza en los mejores hospitales de Alemania. Había oído que Alemania carecía de personal sanitario pero que ellos exigían que sus trabajadores hayan estudiado en Europa, pero si tienen poco personal sanitario no tendrían que ser tan rigurosos a la hora de decidir. Otra cosa que había oído es que la medicina en Alemania es más avanzada que incluso Estados Unidos por eso son tan exigentes. Menuda panda de snobs.

-No me convence, no me atrae. Renuncio. Les enviaré un correo diciéndoles que no-Dejé la carta encima del toallero porque en una habitación que solo existía para relajarte no había muchos lugares para dejar objetos y me quité la bata. Entré poco a poco en el jacuzzi y emití un pequeño suspiro de relax. Ya está, Alemania está olvidado.

- Te puedo ayudar con el alemán, lo domino perfectamente.

Creo no ha entendido mi suspiro de relax.

-Ya sé hablarlo. Uno de los requisitos era saber alemán. Hay muchos misterios en mi vida que no conoces pero si me quedo…

-Sí te quedas me revelaras tus oscuros secretos y me gusta la intriga. Cada día te llamaré, te enviaré mensajes y si no te llega la conexión te enviaré cartas.

-Es Alemania no la época medieval- Cerré los ojos, podría pensar mejor si no tenia su maravillosa y espectacular figura que me distrajera tanto que no pudiera pensar-Jake, enserio no hace falta que hagas eso. Hablas como si ya fuera un hecho que me voy.

-Eso es porque te vas y yo estoy contento por ello. Además ten en cuenta que si haces eso tendrás más puntos a favor y a mi madre le gustarás más.

-Imposible, ella ya me adora hasta el infinito y más allá. En otra vida fuimos mejores amigas. Sí, uña y carne, nos llamaban Saresme.

Abrí los ojos y vi que Jake estaba sentado en el borde del jacuzzi, en algún momento de la conversación se habrá sentado ahí. Negaba con la cabeza pero sin dejar de sonreír. Me quedé observándolo detenidamente. Tenía una perfecta sonrisa, unos ojos que siempre que los miraba me perdía en ellos, unos labios tan suaves… ¿Y él aun así quiere que acepte la "gran oportunidad de mi vida"? Está bromeando.

-¿Por qué no entras? Las burbujas relajan mucho. Así pensarías mejor.

-Pienso muy bien.

-A veces deberías escuchar lo que dices. Vamos entra.

-No estoy muy seguro, podrías utilizar algún tipo de chantaje. Eres muy manipuladora.

-¿Cómo se puede chantajear a una persona con agua? Es solo un jacuzzi, no se puede hacer mucho-Pero en mi mente sí se podía hacer mucho. Me puse de pie y acerqué mi cara a la de Jake- Haber dime lo que te podría hacer una indefensa, desvalida e inocente dama en un jacuzzi.

-Bueno…-Bajó su mirada de mi cara a mis pechos y estando inclinada tenía una mejor visión de ellos- primero no eres una indefensa, desvalida e inocente dama. Las damas no tientan tan descaradamente.

-¿Yo, tentar?-Me puse recta, mis pechos ahora estaban casi a la misma altura de sus ojos. Continuaba dándole una buena vista de ellos- ¿Cómo?

Hizo una media sonrisa y luego con uno de sus brazos me atrajo hacia él. Estábamos tan cerca que podía notar su respiración en mis pechos. Jake también notó nuestra extrema cercanía y no dudó en besarme un pecho y luego el otro mientras que sus manos me quitaban el sujetador del bikini. Yo quería besarle, tocar sus labios con los míos y como si hubiera leído mi mente se levantó y me besó. Le quité la camiseta, él su pantalón y zapatos. Entró en el jacuzzi y yo me posicioné encima de él sin despegar mis labios de los suyos. Las burbujas aumentaban el ya muy recargado ambiente lujurioso.

Gemí cuando lo sentí en mi interior. Yo estaba arriba pero aun así tenía las manos de Jake en mis caderas que hacía que mis movimientos fueran más rápidos. Nos besábamos con unas ansias infinitas, mis manos no podían quedarse quietas y no tocar su escultural cuerpo, las suyas habían abandonado mis caderas y se posaban en mis pechos haciéndome gemir aún más. Hasta que finalmente llegamos. Pero igualmente nuestras manos y labios seguían sin estar quietas. Era domingo por la tarde y planeaba estar todo lo que me quedaba de día disfrutándolo, pero no aquí.

-Tenemos que disfrutar el día-Fue lo último que dije antes de levantarme, envolverme en una toalla, secarme los pies restregándolos con la toalla que había en el suelo y salir casi corriendo. Fui atrapada a pocos metros.

Me tenía cogida por la cintura des de atrás. Sus labios hacían cosquillas en mi cuello provocándome pequeñas risas. Me giré y no sé si me sorprendió o alegró o mejor dicho tuve una sorpresa muy agradable.

-¿No piensas vestirte?-Dije con una sonrisa que expresaba las grandes ganas que tenia que se vistiera.

-Tu no lo estás-Pero si lo estaba aunque eso lo solucionó quitándome la toalla. Continuamos besándonos y caminando a la vez. Jake abrió una puerta a mis espaldas y cuando entramos me acorraló contra la pared. Cuando nos separamos por unos segundos me di cuenta que estábamos en el gimnasio. Pero acorralarme contra la pared solo fue un preludio, seguimos con nuestro camino hasta la colchoneta que yo había decido poner únicamente para acostarme mientras veía como él utilizaba toda y cada una de las máquinas deleitándome con una preciosa vista. Sin olvidar el detalle que justamente la había colocado al lado del espejo para ver a Jake por dos. Del espejo.

-¿Aquí?-Dije en un jadeo.

-Sí, aquí. Quiero tener recuerdos tuyos en cualquier lugar de esta casa y tengo cinco días para ello. Hemos empezado en el jacuzzi y acabaremos en mi coche.

-¿En tu coche?-Mi respiración se había cortado momentáneamente.

-Oh sí. Ese será el último lugar en el que te vea antes de dejarte en el aeropuerto.

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-¡Te vas! ¡Es increíble! ¿Por qué no me lo habías dicho antes?

Giré la silla donde me encontraba para ver salir del ascensor a Bree demasiado entusiasta. Cathy le lanzó una mirada reprobatoria por el gran escándalo que había hecho en tan solo cinco segundos. La jornada laboral ya había acabado pero Cathy seguía pasando unos documentos y como a Jake le había surgido una de esas reuniones que duran un siglo yo estaba ayudando a Cathy para salir antes e ir a tomar algo.

-Eres una mala amiga, tener que enterarme por pasar siglo y medio hablando con mi sexy, guapo y encantador jefe de sección para enterarme…

-¿Dylan te lo ha dicho?

-Sí, entre otras cosas. Que te hayan elegido a ti habla bien del hospital, es como marketing.

-Vale…¿De que habláis?-Cathy dejó de teclear para prestarnos toda la atención a nosotras.

-Renesmee ha sido elegida entre tres mil personas para participar en un proyecto entre Estados Unidos y Alemania. Pasará cinco o seis meses durante dos años allí y cuando acabe, si a los directivos del proyecto les ha gustado, le ofrecen la posibilidad de trabajar en los mejores hospitales de Alemania. Y su estadía ahí lo pagará el gobierno. En fin, sale ganando de todas maneras.

-¡Enhorabuena!-Cathy se levantó de la silla y me abrazó- ¿Por qué no lo habías dicho antes?

-Me enteré el fin de semana.

-Existe el móvil e internet.

-El sábado no salí de la cama, lo tenía prácticamente prohibido.

-¿Todo el día en la cama? normal Jacob querrá aprovechar el tiempo que os queda-Bree se rio y al poco tiempo la acompañó Cathy.

¿El tiempo que nos queda? Si con eso se refiere al tiempo aprovechado esta mañana o al "solo será un beso" que claramente no fue solo eso que nos dimos antes de que le informaran sobre la reunión… Sí, hemos aprovechado el tiempo.

-No es por eso, estaba caliente-Bree continuaba con una sonrisa en la cara- Caliente corporalmente ¡No pongas esa cara! Tenía fiebre. Además me enteré el domingo.

-¿Entonces porque no nos lo dijiste el domingo?-Dijo Cathy guardando sus cosas en su cartera. Supongo que ya habrá acabado.

-Del domingo podéis pensar todo lo que queráis-Ahora fui yo la que sonrió de oreja a oreja. Domingo, que maravilloso domingo, que maravilloso despertar, que maravilloso desayuno, que maravilloso…. ¡Que maravilloso fue todo! Me sorprende que aún pueda caminar.

-Entonces… pasareis mucho tiempo alejados-Comentó Cathy mientras pulsaba el botón del ascensor. La notaba algo extraña, su anterior expresión alegre y entusiasta había cambiado a una algo más sombría como la que hizo cuando habló con Dylan- Leah es un cielo, trae todos los días pastelitos o dulces, creo que acabará engordando a toda la sección. Además de eso se ha convertido en la "tia Leah" de la hija de uno de sus compañeros. Ella es solo arcoíris, princesas y unicornios. Se podría decir que si fuera un poco más dulce y amable te daría diabetes con solo mirarla.

El ascensor llegó y nos metimos rápidamente en él. No sabía porque Cathy me había dicho todo eso, ni que me importara o me afectara. Miré a Bree a ver si sabía a qué venia eso pero ella simplemente se encogió de hombros.

-El viernes cenaré con Dylan, pasaremos un rato como amigos aunque tal vez sea mi nueva conquista. Me aburre estar soltera y con un acosador, el señor capitalista, enviándome mensajes día tras día. No acepta una ruptura. Menos mal que ha vuelto al abrumador Manhattan.

-No juegues con Dylan, se ve simpático.

-Tranquila, él se resistirá a mis encantos. Está loco por ti.

-Ya, pues… no me interesa-Respondió Cathy inmediatamente.

-Oh, si por supuesto que te interesa. Estoy segura que lo habrás comparado con Embry y te aseguro que mi estimado, querido y guapísimo jefe Dylan es mucho mejor que ese intento de hombre-Aseguró Bree.

-Sí, eso lo sé. Dylan besa muy bien-Mi cara de sorpresa coincidió con el sonido de la alarma del ascensor que nos indicó que habíamos llegado a nuestro destino. Estoy segura que tenia cara de dibujo animado. Salí del ascensor sin aún poder creer lo que había oído.

-¡Cuando ha pasado eso!-Exclamé cuando me desperté de mi trance- Si entre el jueves y hoy no ha pasado mucho tiempo para que lo dejaras de odiar.

-Nunca lo he odiado, solo era una fase. Además no voy a permitir que Embry piense que estoy destrozada. Conozco cada lugar que frecuenta y también cuando los frecuenta. Solo encajé algunas piezas y listo. Embry estuvo en el lugar y hora indicada para ver lo bien que se me ve mientras beso a alguien como si no hubiera mañana.

-No me imagino como habrás dejado a Dylan-Pensé en él y en su corazón enamorado.

-Le dije que me debía un favor por haberse presentado en mi círculo de amigas así de la nada y otras cosas más. El favor fue besarme. En fin, vamos a celebrar tu selección, invita Dylan.

Fruncí el ceño ¿Ha dicho Dylan? No, tiene que haberse equivocado.

-Le enviaré un mensaje-Y se puso a teclear en la pantalla.

Mi móvil simultáneamente sonó. Era Bree.

Para mí que necesita ayuda mental con esos cambios de actitud/humor o mejor dicho, necesita una revisión muy exhaustiva del doctor Dylan.

- O

¿Lo entiendes? XD

Cathy le está enviando señales a Dylan que ponen en letras bien grandes:

El mensaje se quedó ahí pero luego me envió otro que tuve que poner la pantalla en horizontal para poder ver la imagen de la palabra.

¡SEXO!

No pude evitar reírme a carcajadas pero me tapé la boca cuando vi la mirada del hombre de seguridad frunciendo el ceño para ver de dónde provenía el ruido.

La tarde pasó con pequeñas patadas bajo la mesa que me daba Bree para que viera las señales que se hacían, según ella, de sexo. Bree me hacía sentir como si estuviera viendo un documental del comportamiento humano referente a lo sexual aunque verdaderamente eso se ve en cualquier parte y a cualquier hora. Y hablando de sexualidad, esa misma tarde me llegó un desconocido mensaje con dibujos de nada más y nada menos que el libro más conocido del mundo, y no estoy hablando de la biblia si no del kamasutra.

-Te has puesto roja-Me dijo alguien, no sé cuál de mis tres acompañantes, estaba demasiado entretenida.

-¿Qué?-Levanté la vista de mi muy entretenido móvil.

-Tus mejillas se han puesto del color de la lencería de Cathy, rojas-Y ahora la que estábamos rojas éramos Cathy y yo, además de la repentina incomodidad que mostró Dylan.

Claramente yo sabía quién me había enviado el mensaje y no sabía si quedarme quieta y esperar a llegar a casa o correr donde estuviera Jake y hacer cada una de esas posturas.

-Me voy. Nos vemos-Me decanté por la segunda opción.

Le envié un mensaje y en quince minutos ya estaba en casa. No me sorprendió que aquella noche en cuanto acabara esa larga sesión de sexo desenfrenado callera inmediatamente dormida. Y es que los humanos somos unos seres muy sexuales.

Rose Black 20: atención, atención, soy malvada 3:D

Rose Rosales: Jacob siempre es muy tierno, yo también quiero un Jacob así.