65. Alemania 2

Los días y las semanas iban pasando sin prisa pero tampoco lentamente. Sin darme cuenta ya era abril y por suerte mi sentimiento de melancolía se había ido un poco. Me despertaba con el ruido de la ciudad y me dormía con el sonido de leve tráfico de de las calles semi desérticas.

Cada vez que podía hablaba con todos, no había habido novedades. En la agencia todo iba como siempre aunque la vida de las personas de ahí había ido para mejor. Rosalie estaba más que feliz por los nuevos contratos para Armani que había firmado, Emmet oficialmente le había pedido matrimonio y ella había aceptado. Se lo pidió en San Valentín pero como por sus apretadas agendas no sabían cuando se podrían casar Rosalie no me lo contó hasta hace poco. La boda sería a mediados de julio y en Verona, el lugar de nacimiento de la historia de Romeo y Julieta. Rosalie se había enamorado de ese lugar y de sus grandes campos y aunque pareciera mentira, ella quiere una boda sencilla y sólo con sus familiares y amigos más cercanos. Alice estaba más que encantada por la próxima boda, ella se encargaría de hacerle el vestido. Además también me contó que habían elegido a Adela para una de las más prestigiosas escuelas de ballet en Nueva York y que se la pasaría muy bien con Jasper mientras Adela no estuviera. Esa información sobraba. Aro, si tenía dinero en el bolsillo, feliz estaba. Cathy tiene una media relación con Dylan aunque ella no lo quisiera admitir, eso me lo contó Bree. Matt se había mudado oficialmente a Seattle para estar cerca de Bree. Eso sí que no me lo contó Bree si no Matt porque yo quise saber más información después de que ella me dijera que oficialmente tenía a un acosador 24/7*. Con mamá y papá hablaba poco, porque nuestros horarios no coincidían mucho. Y Jake… Jake no suficiente con las rosas de San Valentín, en marzo me envió una pulsera con el símbolo de Seattle, la pulsera tenía incrustaciones y piedras por todos lados era lujosa pero a la vez era clásica. Y yo le envié fotos de la nueva y súper sexy lencería que me había comprado, pero no puestas en mi si no en la cama. Eso me lo reservaba para cuando volviera.

La relación con Dana ahora era de amor-odio, había mejorado un poco. A veces prácticamente la obligaba a venir conmigo de compras, soy una buena persona así que intento ser su amiga pero no me lo pone fácil. Mis otros dos compañeros los fines de semana lo pasan en grande en bares y con chicas, entre semana era serios, callados y correctos. Tenían un grave caso de doble personalidad.

Dentro de poco tendríamos que hacer la compra pero yo igualmente iba a ir a la tienda después de salir a correr. No estoy muy lejos de las zonas verdes, así que no me tengo que distanciar mucho de casa para correr. Primero calenté durante cinco minutos y luego ya empecé a correr. De vez en cuando corría con Jason, con Steven y con Dana, otras con Jason y Steven y algunas solo con uno de ellos ya que el otro se encontraba en estado de coma después de una noche de fiesta. No sé si podemos pasárnosla tan bien pero si no podemos, esos dos se arriesgan mucho. En este caso, al ser domingo solo estoy corriendo con Jason.

-¿Por qué dejaste de ser modelo?

Tardé un rato en responder porque estaba absorta en mis pensamientos.

-Ser modelo solo pagaba mis facturas.

-Te iba muy bien. Marcaste tendencia en el Norte y en noreste de Estados Unidos.

-¿Qué tendencia?- Rememoré a la época en que era modelo. No me actuaba de una manera diferente o vestía diferente que ahora.

-Usualmente las mujeres se visten con colores oscuros y fríos en invierno. Tu más bien parecías un arcoíris. Así que siguieron tu estilo ¿Nunca te fijaste en eso?

Alice, que siempre controlaba mi vestuario, me dijo de todo menos que el color de mi ropa no era el adecuado. Supongo que ella sabría que yo no sabía que estaba "marcando tendencia" y por eso no me lo dijo, para que así yo no pudiera dejar de llamar la atención.

-Yo en lo único que me fijaba es que si tardaría mucho con la sesión de fotos o que si algún asunto de la agencia interferiría en mi vida estudiantil.

-Entonces no sabrás que el mundo te echa de menos.

-El mundo solo echa de menos a lo que le hace ganar dinero-Y yo a lo único que echo de menos es a Jake. Miré mi anillo de plata con el rubí en forma de corazón y los dos diamantes a su costado, el regalo de mesversario que Jake me dio, solo me lo quito cuando estoy en el hospital pero me lo guardo en el bolsillo.

Fui parando un poco el ritmo para poder beber agua- No me digas que te has vuelto como Dana, has comenzado a escribir mi biografía-Dije bromeando y volví a mirar enfrente. Me había fijado que Berlín era un lugar publicitario, por todos lados había publicidad de las grandes marcas de ropa. A veces había visto carteles de Rosalie y justo ahora también estaba viendo uno de ella.- Ahí va un dato personal: la chica del cartel de ahí, es mi amiga y se casa en julio.

Después de correr fuimos caminando a casa y yo compré mis snaks.

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Un inesperado día de mayo hubo mucha actividad en el hospital, no hubo momento en que estuviera quieta, era como si todo Berlín hubiera decidido tener una reunión bacteriológica en el hospital. Al final del día nos invitaron a refrescos de la cafetería por haber sido tan eficientes a pesar de ser novatos. Eso me molestó, nos trataron como a niños solo por ser del proyecto IMAE. Panda de Snobs.

-¿Cómo que es veo que está amaneciendo si aquí son las once?-Le dije a Jake. Me había llamado y estábamos teniendo una videollamada desde mi móvil. Estaba en la zona de jardín del hospital, así que aquí sí podía usar el móvil.

-Estoy en la otra punta de Estados Unidos en un viaje de negocios a punto de cerrar un contrato en el cual tengo que poner todos mis pensamientos. Hoy me he despertado antes para revisar el contrato y ¿Sabes lo que hago? Pensar en ti con todos y cada uno de esos conjuntos de lencería que me enviaste. Hasta a millones de kilómetros eres malvada. Estas incrustada en mi mente.

-Y tú en la mía-Le sonreí- Al menos ya me queda menos tiempo para volver-Suspiré pensando en mi en el aeropuerto de Seattle volviendo a ver a Jake- Bueno, ya que me has llamado te enseñaré el jardín.

-Prefiero verte a ti.

-Yo a millones de kilómetros soy malvada pero tú a millones de kilómetros también me sigues acosando-Le sonreí ampliamente al Jake digital mientras le iba enseñando la fuente, el pequeño y bajo laberinto, el paisaje urbano de Berlín, el cartel del fundador del hospital y finalmente a mi sentada en el banco. Deje el móvil apoyado sobre el respaldo del banco para así poder hablarle mejor.

-¿Y dónde estás alojado? En un hotel, en una casa, en un piso, en una cueva…

-En un hotel, pasaremos aquí unos días ya que también estamos en una convención.

-¿Una convención? Pensé que tú no ibas a eso.

-Ahora soy un empresario que vaga por el mundo en busca de convenciones-Dijo con voz tenebrosa incluso hizo los gestos- Ese no es el motivo exacto pero se le acerca. Estoy solo y abandonado en un gran continente y como mi preciosa novia no está en casa para decirme lo mucho que me quiere pues hago los viajes que llevo tiempo sin hacer.

-Dramático-Hice un mohín- Fue tu idea ¿Recuerdas?

-Tal vez-Negué con la cabeza riéndome.

-¿Y quiénes sois? Antes has hablado en plural.

-Sí… Solo somos tres: marketing, diseño y yo.

-¿Sin más detalles?

-Te aburrirían los detalles.

-No me aburrirán. Siempre he querido saber lo que se hacia en las convenciones. Sé que se reúnen gente a hablar y suelen presentar nuevas cosas y estoy segura que a ti también te gustaría decirme algo de eso. ¿No te gustaría resolverme las dudas?

-¿Y hablar todo el tiempo de mi? Yo no soy interesante. Solo te diré que pienso todo el tiempo en ti.

- Y en que nota poner a las rosas que me envías-Completé- Me pregunto cuál será el tema de este mes ¿La mitología germánica? ¿Las frutas? ¿Los paisajes?

-Será sorpresa. Cuéntame más sobre tu proyecto.

-No cambies de tema.

-Me he informado que ese hospital tiene unos aparatos bastante interesantes-Jake continuó hablando del hospital dónde yo trabajaba y ya me sabía toda esa información. Con eso lo único que logró es tenerme más en ascuas pensando en que me escribiría esta vez.

-Muy bien, se nota que te has leído la página web de este centro pero yo todo eso ya lo sé. Ahora volvamos al anterior tema.

Comencé a decir unas palabras pero alguien le tocó la puerta y se tuvo que marchar. Al parecer no era el único que estaba despierto tan temprano.

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En cuanto llegó junio mi estado de ánimo mejoró mucho ¡Solo quedaba un mes! Pero tampoco es que mi estadía en Berlín hubiera sido un suplicio. Mayo se me pasó más que volando, en un abrir y cerrar de ojos ya era de día y de noche. Ya conocía perfectamente el hospital así que no me perdía si no que descubría cosas nuevas tanto del hospital físicamente como históricamente.

Si cuando llegó junio estaba contenta, cuando llegó 30 de junio estuve eufórica, no pude dormir en toda la noche y eso se vio afectado en mis ojos. Por suerte que me preparé una mascarilla para los ojos. Ayer nos habíamos despedido del personal con el que habíamos trabajado en el hospital.

-¿Qué haces en la cama? ¿No deberías preparar tus maletas?

Dana había entrado en la habitación y yo estaba en la cama acostada con una mezcla de manzanilla en el contorno de los ojos.

-Ya tengo todo listo-Bufé-Podrías ser amable y simpática, hoy será el último día que nos veamos hasta dentro de unos seis meses.

-¿Esperas lágrimas y abrazos?-Se cruzó de brazos y me miró con burla.

-Espero amabilidad. Yo estoy muy feliz porque volveré a ver a mis padres, amigos y novio. ¿Tú tienes algo de las últimas dos cosas?-Le dije con toda la mala intención.

-La distancia separa así que rompí con él antes de venir. Tampoco es que a él le supiera mal, me enteré por mis amigas que a los pocos días de estar aquí ya salía con otra. Igualmente si no hubiera roto con él no sabría lo que me esperaba cuando llegara, mi ex no era alguien en el que confiar mucho así que hice lo mejor.

Me quedé callada escuchando su relato. Era la primera vez que me hablaba sobre algo personal.

En dos horas teníamos que estar en el aeropuerto así que hice lo que pensaba hacer desde hace un tiempo: cortarme el pelo. Lo tenía demasiado largo pero como en el hospital siempre me hacía moños no me suponía un problema. Ahora lo que quería era un cambio de estilo a lo europeo.

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-Cuanto tiempo sin veros IMAE. Espero que vuestra estadía en Berlín haya sido muy instructora. Ahora subir al avión, nos espera medio día de vuelo. Tal vez más o tal vez menos.

Cuando estábamos en la zona de espera vinieron los directivos del proyecto ya que Berlín al ser el punto de encuentro era el lugar desde donde partiríamos. Al igual que todos nos reunimos en Nueva York. Durante todo el viaje estuve pendiente de la pantalla de mi asiento para ver a cuantos kilómetros y horas estábamos de nuestro destino. Cuando no comprobaba el recorrido miraba películas o escuchaba música y luego me quedaba dormida.

Me despertaron las azafatas y cuando me bajé del avión mi corazón comenzó a ir a mil. Minutos, en tan solo unos minutos volvería a ver a Jake y a las locas de mis amigas. Mis maletas venían puntuales así que no tardé más de lo necesario. Cuando cogí la maleta me quedé mirando el paisaje que veía a través de los grandes ventanales.

Seattle, estoy aquí.

Me ajusté el tracht, un gorro verde típico de Alemania, y en vez de haber puesto un gran mechón de pelo puse solo una pequeña plumita. Llevaba una camiseta blanca con un chaleco verde y unos pantalones cortos caquis. Era como una mezcla de los trajes típicos alemanes de hombre y mujer.

Bebí un largo trago de agua dejando la botella de agua casi vacía y luego me encaminé hacia la salida de los viajeros. Mientras salía no me fijé si había alguien solo estuve pendiente en llegar al final. Cuando por fin salí de la muchedumbre y de todo ese agobio sentí que me abrazaban desde atrás. Inmediatamente me giré y me abalancé hacia Jake. Fue un abrazo en el cual estuve dando vueltas en el aire.

-¡Nessie! ¡Nessie, Nessie, Nessie!-Paró de darme vueltas pero aún no me había dejado en el suelo tampoco me importaba estaba a gusto en sus fuertes brazos. Envolví mis piernas a su alrededor y luego, sin importarme que estuviéramos en un lugar público, le di un apasionado beso.

-Te echaba muchísimo de menos.

-Y yo a ti-Me quedé en la misma pastura mirando fijamente a los ojos de Jake sin borrar mi sonrisa de felicidad.

-Ejem, no estáis solos pareja.

En el momento que escuché una muy familiar voz femenina me giré para ver que además de Jake también estaban Bree, Cathy, Dylan, Matt y Rosalie.

-¡Chicas!-Prácticamente me abalancé sobre ellas y las estrujé a las tres en un fuerte abrazo-No creí que vendríais-Me separé de ellas para poder hablar- No creí verte por aquí, Rosalie.

-Por supuesto que iba a venir. Alice-family no ha podido venir porque un asunto de última hora y Emmet está haciendo una de las pocas cosas que le permito hacer de la boda.

-Creí que sería una boda sencilla.

-Y lo será él solo está eligiendo cosas de la noche de bodas-Me guiñó un ojo.

Me reí de su picardía ¡Cuánto tiempo sin escuchar risas familiares!

-Me alegro mucho por ti, felicidades-Le di otro abrazo, muy sonriente. Luego me giré hacia Dylan y Matt, tampoco creí que los vería aquí.

-Que sorpresa veros aquí sobretodo a ti Matt, pensé… bueno ni pensé que en ti pero realmente me alegra verte-Le sonreí muy alegre y verdaderamente.

Abracé a los dos a la vez y con el mismo entusiasmo que con las chicas. Que reconfortante es ver a caras familiares.

-Vale, creo que acoparais más a mi novia que yo mismo-Jake me cogió por la cintura y me apretó contra su cuerpo. Yo me dejé abrazar plácidamente sintiendo el cariño a través de ese simple gesto.

-¿Estás cansada?-Me preguntó Rosalie, yo negué con la cabeza-Perfecto, vamos a comer algo. Tengo una mesa reservada.

-¿Y si hubiera dicho que si?

-Ya estaba todo planeado, no iba a dejar que lo estropearas- Miré a Jake para saber a que se refería con eso de "todo planeado" pero él solo se encogió de hombros.

Una vez en el coche, fuimos a un restaurante que estaba de moda y ahí hablamos de todo y de nada. No hablamos de nuestra vida si no de tonterías que hacían que no parara de reír.

¡He vuelto Seattle!


rose black20: sí, al parecer Nessie tiene como un imán para las... para este tipo de chicas siempre estan rodeandola aunque se camuflen.

rose rosales: todos odiamos a las personas como Diana, menos mal que yo no conozco a nadie así jajaja. Esta vez no tardaré tanto en actualizar, publicaré un nuevo capitulo el viernes.

24/7*:Veinticuatro horas los siete dias de la semana

¡Bad people! Os informo que este viernes volveré a actualizar y además os diré una cosa sobre el proximo capitulo: habrá sorpresas, en estos meses que Nessie ha estado fuera algunas cosas han cambiado.

Besos, hasta el viernes