66. De vuelta

Me encanta mi súper cama XL, me encanta dormirme y despertarme por el despertador o por mí misma, pero lo que más me gusta es despertar al lado de Jake. Pero por mucho que me gustara eso, eran más de las doce, ya era hora de despertarme.

Extrañamente no estaba cansada, mis energías se habían renovado después de mi largo sueño. Aunque eso era normal ya que ayer en cuanto llegué todo estaba listo para que tuviera una bienvenida muy relajante. Empecé en el jacuzzi con agua muy burbujeante, una limonada y un fantástico masaje de Jake en los hombros, luego fuimos al sofá. Él pretendía que me durmiera porque de fondo puso una música que me inspiraba mucho al sueño y además me hizo un masaje en los pies mientras me preguntaba cosas y yo le respondía… algo, no me acuerdo, para ese entonces ya estaba al borde del sueño. Y finalmente me dormí.

-Buenos días mi preciosa Nessie.

Sonreí antes esas palabras, quedaba meloso pero me gustaban.

-Buenos días mi precioso Jake. No digas nada- Puse mi dedo sobre sus labios para que no dijera nada en contra de la palabra "precioso"-Echaba de menos esto. Despertarme y lo primero que ver a ti y no a una pared o a Dana, esta cama inmensa donde puedo rodar sin caerme…-Rodé hacia el otro extremo de la cama y suspiré con una sonrisa de relax y luego volví a mi anterior posición, al lado de Jake-Me encanta el espacio, me encantas tú.

Cerré los ojos al sentir como me acariciaba la mejilla, perfilaba mis labios, iba bajando por mi clavícula, rodeaba la curva de mi pecho y se detenía en mis caderas. No había nada sexual en ello, solo amor y cariño como si estuviera rememorando aquellas zonas.

-Deberíamos levantarnos y comer algo.

-Sí, deberíamos-Y en vez de levantarme me abracé a él-En unos momentos

-Llevas más de doce horas sin comer y eso combinado con tu cansancio y el cambio de hora no es bueno.

-Tu extrema preocupación por mi salud también era algo que echaba de menos y no estoy cansada-Y contrariando a mis propias palabras cerré los ojos, como si fuera a volver a dormir que no era el caso.

-Sí lo estás, reconócelo y no haré nada para que te levantes de la cama-Besó mi cuello pero supe que eso gesto avecinaba algo no tan bueno.

-No serías capaz.

Hubo silencio y luego comenzó a hacerme cosquillas. Al segundo ya estaba intentando saltar fuera de la cama. Corrí escaleras abajo pero Jake me alcanzó y volvió a hacerme cosquillas. Volví a escabullirme pero esta vez para que no huyera me puso sobre su hombro.

-¡Entendido! Ya voy a comer-Dije para que me bajara.

-¿Ahora ya irás como las personas normales a la cocina?

Me reí de sus palabras por las circunstancias en las que me encontraba.

-Bueno, las personas normales no están sobre el hombro de otras.

Como respuesta me pegó una nalgada.

-¡Ey!-Me quejé, eso me había cogido desprevenida.

-Tú no eres una persona normal.

-¡Ja! Contradices tus palabras

Y me volvió a dar otra nalgada.

-Mejor será que comamos algo.

-A sus órdenes mi capitán.

Mientras íbamos subiendo las escaleras, porque había logrado escabullirme hasta el sótano, el teléfono sonó. Intenté bajarme pero tampoco me dejó. Cogí el teléfono estando aún sobre el hombro de Jake.

-¡Hola mamá! -Teníamos identificador de llamadas y cómo papá se suele poner después de mamá supuse que era ella.

-Hola cariño ¿Cómo estás?

-En el aire.

-¿Sigues viajando?

-No, son solo cosas mías.

-Oh, comprendo cosas de pareja. Claro, Jacob y tú lleváis tanto tiempo sin veros…

-¡Mama, no sigas! ¡Por favor!

No la veía pero presentía que se estaba aguantando la risa.

-Bueno, llamaba para decirte que en unas semanas os haremos una visita. Hemos decidido visitar Seattle y ya que estamos pasaremos a darte un vistazo. Te lo digo para que estés ahí y no huyas.

-Nunca he huido de vosotros-Me quejé. Siempre los iba a visitar yo y cuando vas a visitar a alguien eso significa que los ves no que huyes.

-No me refería en ese sentido. En fin hasta dentro de unas semanas, saluda a Jacob. Te quiero.

-Adiós mamá yo también te quiero.

Dejé el teléfono en su lugar sin problemas. Cuando llegamos a la cocina por fin toqué el suelo. Comimos burritos de carne y luego fuimos al sofá y vimos una película que tiempo después me di cuenta que había muchos sesos y sangre por todas partes. No tardé en cambiar de canal.

Mi dedo índice dibujaba una espiral sobre su hombro hasta que se me ocurrió una idea. Mis dedos fueron caminando bajando hacia su torso.

-Bueno, mi plan de hoy no era ver toda esa carnicería si no más bien acurrucarme junto a ti y… lo que surja como jugar a las cartas, el parchís… Strip Póker.

Jake sonrió de oreja a oreja esa fue mi señal. Me coloqué a horcajadas sobre él y acaricié su piel sobre la camiseta.

-¿Qué piensas sobre el Strip Poker?

-Pienso que es un buen juego…-Acarició mis caderas y mi cintura-Al cual no sé jugar.

-Yo tampoco. Sé que quién pierde tiene que quitarse una prenda-Estiré su camiseta y con mi dedo jugué con ella-Cualquiera vale, con eso ya tenemos el Strip, nos queda el póker-Me incliné hacia él rozando nuestros labios- ¿Sabes jugar al póker?

-No-Intentó tocar con sus labios los míos pero yo me eché hacia atrás-Malvada.

-Como yo tampoco sé jugar al póker te diré lo que haremos. En vez de cartas serán preguntas dónde si al preguntador no le gusta la respuesta le quita una prenda al otro y si le gusta el que haya respondido bien le quita la prenda al preguntador. ¿Entendido?

-Entendido y gana quien se queda con más prendas -Sonrió y me dio un beso que se intensificó cuando introdujo su lengua en mi boca y me abrazó más hacia él.

-No, aún no-Dije separándome lenta y tortuosamente de Jake- Primero las preguntas luego todo lo que tú quieras.

-Entonces comienzo yo. ¿Por qué te has cortado el pelo? Aunque me gusta como lo tienes ahora te da un aire muy sexy, creo que se te ha rizado más.

- Quería un cambio de pelo a lo europeo, tampoco me lo he cortado tanto ahora me llega por encima del pecho-Puse mi pelo hasta dónde ahora me llegaba. Jake se centró mucho en la zona indicada, creo que esta pregunta la he ganado yo y ya sé que prenda le quitaré.

-Y antes por las costillas-Sin decir nada me quitó la camiseta-Lo siento, no me gusta tu respuesta.

-Pero si ha sido una respuesta muy buena-Enseguida puse mis brazos rodeándome, no llevaba sujetador y Jake había hecho trampas, no se merecía ver lo que escondían mis brazos- Incluía imágenes, tramposo.

-No juzgues al jugador si no al juego.

-Bien-Le quité la camiseta y ahora estábamos iguales pero me encontré con una muy agradable sorpresa que me dejó sin aliento-Vaya estás más… vaya-Sentía como me estaba derritiendo ahí mismo. Si sus pectorales antes eran irresistibles ahora son pecaminosos.

-Sin ti aquí no sabía que hacer así que como te dije, he pasado mucho tiempo en el gimnasio. Me traía muy buenos recuerdos.

-Así que buenos recuerdos-Pasé mis manos por esa maravillosa zona- Pues hagamos nuevos recuerdos.

Estaba sobre él así que me hizo girar haciendo que me acostara sobre el sofá y Jake sobre mí. Empezó en mi pie e hizo un camino de besos hasta mi estómago, reí cuando besó mi punto entre mis costillas y mi estómago.

-¡Me va a dar hipo, para!-Dije entre risas.

-No, me gusta tu risa y llevaba tiempo sin escucharla.

Cuando paró de hacerme cosquillas besó mis labios y ahora sí que no lo detuve. Gemí cuando sus manos tocaron cada uno de mis puntos sensibles, sus manos expertas encajaban perfectamente en cada zona de mi cuerpo. Acaricié su espalda y me fue inevitable arañarla cuando alcanzamos el climax.

Respiraba entrecortadamente cuando acabamos.

-Nos hemos saltado unos pasos del juego-Dijo respirando al igual que yo, entrecortadamente, sobre mi cuello.

-Sí, y estoy sin palabras-Tenia una enorme sonrisa en la cara.

-¿Hacemos una segunda ronda?

No respondí, me puse sobre él y la segunda ronda comenzó.

.

.

.

¡Mañana es 4 de Julio! ¡Noria! ¡Feria! Pero lo mejor de todo…¡Fuegos artificiales! Jake y yo íbamos a ir a un lugar pero era sorpresa así que no sabía cuál.

Estaba yendo de arriba abajo por la casa buscando las últimas cosas para ponerlas en la maleta cuando el teléfono sonó. No me dio tiempo de contestar cuando ya estaban hablando por la línea.

-Quil y Paul están de paseo de parejas, eso es lo malo de que tu novia sea la amiga de la novia de tu amigo y como siempre me dejan de lado. Como sé que tú también estarás con Renesmee he decido que tú y yo también podemos hacer otro paseo de parejas. No es que yo tenga novia pero si tengo diversión y mucha así que para que mi nueva amiga no piense que solo salgo con ella por el sexo he pensado que si ve que vamos con una pareja estable creerá que voy más enserio con ella cosa que no es. Ella más bien es mi nuevo reto.

Continuó hablando casi sin pararse como si fuera con mucha prisa y yo seguí escuchando lo cerdo que era. Pobre chica que esté con él.

-… Y antes de que te niegues, tenemos que hablar de algo importante que te concierne a ti y a Renesmee, el asunto L. Sé que estoy muy pesado con eso pero después no quiero verte llorar como una mujer y si Renesmee y Cathy son tan amigas como creo yo me iría despidiendo de tu coche y tal vez de tu casa.

Atendí más a lo que iba a decir pero Jake había vuelto de comprar unas cosas para el viaje. Así que me tuve que delatar.

-Soy Renesmee.

-¿Renesmee? Pero… tú… ¿Qué haces escuchando cosas ajenas?

-Bueno, me has nombrado, no son tan ajenas.

-Eso de meterse en asuntos que no son los suyos es contagioso, Cathy hace lo mismo.

En cuanto nombró a Cathy todo lo que le iba a preguntar se me esfumó de la mente.

-Cathy te ignora completamente ¿O acaso no sabes que está saliendo con alguien? Se llama Dylan, es doctor y mucho mejor que tú.

-Bien por él, pero créeme, Cathy no me ignora tanto como tú crees.

-Trabajáis en el mismo lugar es normal que os veáis.

-Claro, piensa lo que creas. Ahora hablaré a Jacob y espero que no haya novia cotillas por ahí.

-Eres peor que una mujer al teléfono.

-Y tú te metes en asuntos que no te incumben. Nos vemos el 4 de Julio.

-Ni se te ocurra venir.

-Ya estoy haciendo las maletas.

-Bien, pues te quitaré tu diversión.

Colgué, Embry me había enfadado y para colmo me llamaba cotilla cosa que creo que soy pero no voy a dejar que él me lo diga. Cuando me giré Jake ya estaba sentado en el sofá.

-Era Embry, te va a llamar en unos segundos supongo.

-Sí, he escuchado vuestra buena conversación-A él, al contrario de mí, le divertía la situación- ¿Qué quería?

-Paseo en parejas, molestarme y hablar del asunto L ¿Qué es el asunto L?

Tardó unos segundos en contestar, se lo estaba pensando ¿Qué se está pensando?

-Solo es Embry y su imaginación.

-Dijo que era algo sobre nosotros y que si era como Cathy que te fueras despidiendo de tu coche y casa. ¿Y bien?-Esperé con los brazos cruzados.

-Embry después de que le quemaran su preciado coche está muy sensible-Dijo mirando a cualquier parte menos a mí.

-Se te da mal mentir-Dije canturreando. Volvieron a llamar y como Jake ahora estaba ocupada hablando con Embry y después discutiendo con él contesté yo.

-Hola, soy Renesmee -Dije antes que alguien comenzara a contarme su vida.

-Hola Renesmee, soy Quil. Es un placer hablar con la chica que hace tener esa sonrisa de tonto a Jacob.

Me reí por su contestación. ¡Por fin! Un amigo simpático.

-Me alegro de eso. Es fantástico hablar con un amigo de Jake simpático.

-Embry es simpático pero su actitud es personalizable con las mujeres.

Volví a reírme.

-Es divertido hablar contigo. Uh… pero ¿Querías hablar con Jacob, verdad? Ahora está…-Me moví con el teléfono buscando a Jacob que estaba volviendo de la biblioteca-Ahora viene.

-Un gusto hablar contigo, algún día podremos salir los tres en pareja excluyendo a Embry, él ya vendrá cuando sea civilizado y tenga una novia estable.

-Enserio, es muy divertido hablar contigo. ¿Te cuelgo o…?

-No, ya hablaré otro día con él. Hasta pronto.

-Hasta pronto.

Colgué y de camino a la biblioteca me crucé con Jake. Cuando él estuvo a punto de preguntarme quien había llamado yo simplemente dije:

-Asunto L

A lo que él respondió:

-Son ideas de Embry.

.

.

.

El 4 de Julio fue fantástico la pasamos en California, las ferias, norias, perritos calientes, fuegos artificiales espectaculares, el calor, la muchedumbre que parece que nunca se fuera a dormir de lo tarde que se vacían las calles. En Alemania era lo contrario, las personas se iban temprano a casa y si se iban tarde estaban concentrados en bares para aislarse del frio, me incluyo en ese bloque de personas. Había tantos lugares donde elegir para divertirte y tomarte algo para el calor que era difícil decidir. Al hotel llegábamos tarde o simplemente no llegábamos, Jake y yo nos quedábamos hasta tarde en los locales y después desayunábamos en los puestos que abrían temprano, pasábamos por la playa, nos acostábamos ahí mirando el mar y luego nos metíamos. Todo parce muy bonito excepto por Embry que vino junto con su amiga era muy simpática y dulce, no supe que hacía con él. Lo que si supe es que el asunto L debería ser algo importante para que Embry viniera con nosotros pero decidí no averiguar nada. Nos quedamos unos días en California y luego volvimos a Seattle.

.

.

.

Hoy había quedado con Cathy y Bree en la cafetería de Nathalie, llevaba mucho tiempo sin venir. Y a ellas les encantó, nadie puede superar los sabores de la cafetería.

-Este zumo de mango es inigualable, es como tomar cielo-Dijo Bree.

-La macedonia está increíble, es mejor que todos los helados súper calóricos juntos-Dijo Cathy.

Levanté un rato la mirada de la carta, porque mientras esperaba a que vinieran me pedí un zumo y ya se me había acabado cuando vi algo en la mano derecha de Bree exactamente en el dedo anular de la mano derecha.

-¿Qué es eso?-Le pregunté a Bree con especial atención a su anillo.

-Bree se ha casado-Me respondió Cathy.

Me quedé boquiabierta ¿Cómo que se ha casado? ¿Con quién? ¿Cuándo?

-Pero… ¿Qué?

-Sí, quien hubiera imaginado que Bree sería la primera en decirle el sí quiero a Elvis.

-¡Te has casado en Las vegas! ¿Con quién?¿Esos matrimonios son legales?

-Sí, son legales. No es un lo que pasa en las vegas se queda en las vegas-Me volvió a responder Cathy.

-Bree, dime algo.

Se quedó un rato pensado y luego dijo alegre:

-¡Sorpresa! Me he casado. ¿Cómo era el vestido?-Se preguntó a ella misma- Pues uno bastante caro, lo pagué con la tarjeta de Matt.

¡Oh, dios mío! ¡Dios mío!

-¡Te has casado con Matt! Y… y ¡No me has invitado!-Vale, acepto que se case ¡Se ha casado con Matt! Pero no que no me invite.

-Ni a ti ni a nadie, llego un fin de semana diciendo ¡Me he casado! ¡Mira mi anillo! Y yo estuve media hora gritándole por haberse casado con Matt y otra media hora saltando de alegría.

Estaba atónita. Eso sí que no me lo esperaba, Matt estaba enamorado de Bree pero nunca pensé que se casarían y que…

-Por eso estaba en el aeropuerto, porque claro ahora al ser marido y mujer vivís juntos-Bree jugó con la pajita de su zumo- ¿No vivís juntos?

-Tú no estás casada y vives con Jacob.

-Es que ella vive en pecado-Respondió Cathy- Esa es la casa del pecado y no me refiero por lo que ha dicho Bree si no más bien porque veo a Jacob muy feliz cada día por la mañana y eso seguro que es por ti-Elevó sus cejas sugestivamente.

-No estamos hablando de mi ahora, es el turno de Bree. ¿Sabes que Matt está loco por ti?

-Lo sé des de hace tiempo.

-¿Entonces porque vivís por separado?

-Por qué tal vez se canse de mí y me deje. Yo… no sé lo que siento por él, pero emborracharme para que aceptara que me casara con él y así no me negara es lo más bonito que han hecho por mí. Y no quiero estropearlo.

¿Emborracharla? Genial, no sé que se le estaría pasando a Matt por la cabeza en esos momentos.

-Yo necesito mi espacio así que le he pedido tiempo. Fue como un reto, él me dijo que no me atrevía a casarme y yo que él le tenía miedo al compromiso y bueno acabamos casados-Se encogió de hombros pero después adoptó una postura soñadora- Lo más bonito fue que al día siguiente él se acordaba de todo y no quería dar marcha atrás, quería seguir casado conmigo porque me amaba y me confesó todo lo que sentía por mí. Yo le pedí espacio y él aceptó-Suspiró pero luego se cruzó de brazos enfadada- Pero sin embargo no puedo confiar en él porque aún tiene un repertorio enorme de mujeres detrás de él y las palabras no me bastan, sé que ha quedado con alguna porque he visto sus mensajes y lo he visto a él con otras así que eso de ser fiel no lo ha cumplido.

-Entonces deberías hablar con él sobre eso.

-Lo he hecho y cuando comienzo cambia de tema.

-No eliges bien a los hombres, debería tomar clases de hombrelogía-Repuso Cathy- Es que casarte con un mujeriego en desintoxicación.

-Tú cállate, no eres la más indicada para hablar-Bree se inclinó sobre la mesa para acercarse más a mí- Cathy volvió a recaer.

¿Cómo que volvió a recaer? No entien…

-¿Que has hecho con Embry, Cathy?-Pregunté cautelosa.

-Se acostó con Embry y además pasó un misterioso fin de semana con Dylan-Me respondió Bree.

-¡¿Qué?! Oh, Cathy ¿Enserio?

-Lo echaba mucho de menos, Embry es inolvidable. Intento sacármelo de la cabeza y ese misterioso fin de semana con Dylan fue para eso, sacármelo de la cabeza. Pero fue sexo de despedida y vengativo, nunca más lo volveré a hacer. Fue un: mira lo que te has perdido y que ahora tiene otro. Embry es una sucia y vieja mancha en mi vida.

-Bien dicho, un brindis por estos hombres que son peores que un laberinto.

Mientras mis dos amigas brindaban por sus locuras cometidas yo estaba sin habla en mi lugar. Solo me ido cinco meses y Bree se ha casado y Cathy ha vuelto a recaer ¿Qué más puede pasar?


rose black 20: tranquila, aquí no le pasará nada a ella más bien el destino se portará bien con ella.

rose rosales: tarán, sorpresas. Cathy y Bree, vaya sorpresa que dio Bree.