70. Boda

Vale, una cosa son los nervios de último momento de no saber que ponerte pero el peinado ¿Enserio? La boda lleva su tiempo planeada y en mi opinión, da bastante tiempo para todo.

-Quédate quieta o no te podré peinar.

Alice estaba impaciente por peinarme pero era su culpa. Había decidido rizarme el pelo, un rizado bonito, y una trenza a modo de diadema pegada. Y bueno, Alice no paraba de engancharme pelos o arrancármelos y por eso no paraba de moverme.

Intenté no quejarme mirando a diferentes partes: el tocador en el que me encontraba estaba cerca de la ventana y podía ver el jardín, la colocación de las sillas para la boda, el continuo movimientos de los sirvientes… No, creo que las bodas no son para mí, mucho estrés y complicación. Además, dudo que Jake me pida matrimonio. Un estirón de pelo me hizo volver a la Tierra.

-Si no me arrancaras la mitad mi pelo estaría quieta. Y nadie te dijo que me peinaras yo me sé peinar sola-Intenté levantarme de la silla de donde estaba pero Alice me sentó.

-Quedan menos de cuatro horas, quédate quieta.

En pocos minutos acabó su trabajo y pude respirar tranquila. Bueno, no tan tranquila porque regresó cinco minutos después con todo un arsenal para maquillarme. Estuvimos diez minutos con ese asunto y luego se marchó para ver que tal estaba la novia.

Solo me quedaba ponerme el vestido y ya estaría lista para la boda. Me desplacé hacia el armario y cogí el vestido envuelto en tela para evitar cualquier daño y tener que ir correteando como le pasó ayer a varias personas. Lo puse sobre la cama y poco a poco fui destapándolo. El vestido blanco, con el escote pronunciado al estilo Marilyn Monroe. Lo levanté y di vueltas con él observándolo detenidamente. Fui hacia el espejo me lo probé por encima e incliné un poco la cabeza.

Sin duda, Leah había elegido bien. Me odié a mi misma por ese comentario tan positivo.

Me quité la bata que llevaba y lentamente me puse el vestido. La suave tela del vestido caía elegantemente sobre mi piel y al moverme el vestido hacia unas suaves ondas. Era precioso. Sin embargo, como si el vestido picara mucho, me lo quité rápidamente y lo dejé tirado en el suelo. Me alejé rápidamente del espejo y fui hacia la ventana. Me recosté sobre el marco y me mordí nerviosamente las uñas. Ahora había más sillas en el jardín. Me estaba comenzando a poner nerviosa y no sabía la razón.

¡Vamos Renesmee, ponte ese vestido! Tu amiga se va a casar y tú en lo único que piensas es… ¡Ni siquiera sabes en que piensas y muchos menos porque te has quitado el vestido!

Hice varias respiraciones para cambiarme, y luego, aún mordiéndome las uñas, cogí el vestido y me lo puse de un golpe. Tuve suerte de no romperlo. Volví a mirarme al espejo. Mi pelo estaba bien, mi maquillaje intacto y mi vestido perfecto ¿Entonces porque estoy nerviosa? ¿Porque me he puesto nerviosa en cuanto me he mirado al espejo? Volví a repasarme de pies a cabeza y me di cuenta que me faltaban los zapatos ¡Claro, los zapatos! Corrí descalza por la habitación y cogí una silla para poder coger la caja de zapatos que estaba sobre el armario. Tiré de ella y la dejé caer al suelo. Rápidamente me senté en la silla y me puse lo zapatos. Ahora era seis centímetros más alta. Di un giro lento hacia el espejo, iba a ser el último vistazo si algo no encajaba ahí se quedaba. Pero en vez de mirarme di media vuelta, me saqué los zapatos, me puse unos muy bajos de color azul y salí por la puerta. Los pasillos estaban silenciosos, todos estaban pendientes de su vestuario. Caminé tranquilamente por los pasillos fijándome en las armaduras ¿Serán adornos o verdaderas armaduras de caballeros muertos?

Mi paseo de la relajación iba bien hasta que escuché la voz de Jake junto a la de Dylan. Me quedé parada en mi lugar, otra vez nerviosa. Me metí en la primera habitación que encontré y suspiré medio tranquila.

¿Enserio Renesmee? ¿De qué estás huyendo?

-Hola ¿Te podemos ayudar?

Al subir la mirada me di cuenta que esta habitación no estaba desocupada. Había ropa acumulada por lo que pude distinguir en dos camas individuales. Y a un lado estaban dos chicas, muy guapas y demasiado perfectas para ser reales: top models. Ambas me sonaban de alguna revista.

-Mmm…pues…-Fruncí el ceño esperando que se me ocurriera algo- Soy, Renesmee, encantada de conoceros.

-¡Pero si eres Miss Arcoiris!-La modelo rubia, de ojos azules, acento algo extraño y vestida con un vestido blanco y asimétrico se acercó a mi-Reivindicaste el invierno pasado y el pasado del pasado. Yo soy Trixy y ella Summer- Trixy me señaló a una chica de pelo negro largo, con ojos verdes y con un vestido blanco estilo griego.

¿Trixy y Summer? Que adecuados, no es que las menosprecie pero como que les queda perfecto.

-Es una pena que te hayas retirado, tenía curiosidad de trabajar algún día contigo. Rosalie nos dijo que es una experiencia fantástica-Dijo Summer.

¿Rosalie dijo eso de mí? Que extraño si hace poco más de un año quería arrancarme la cabeza.

-¿Es ironía?-Pregunté yo.

-No-Me respondió Summer-Rosalie nos dijo que tenía que hacer esfuerzos por auto superarse aún más porque eras una buena competencia, que ahora que lo miraba se daba cuenta que fue divertido aquel tiempo.

¿Yo? ¿Competencia? Creo que se han echado mucho bronceador y los químicos le han afectado. Aunque su tono de piel parece natural pero bronceado por el sol.

-Ajá-Asentí- Yo… la verdad… Me equivoqué de habitación estaba buscando a mi novio.

Bueno eso no es del todo mentira, lo estaba "buscando" para saber dónde estaba y no encontrármelo, digámoslo así.

-¿Jacob? Lo vimos hace no mucho en el jardín.

No supe cuál de las dos me habló. En cuanto dijeron el nombre de Jake mi mente se quedó parada ahí.

-Sabes, hace unos meses vi a Seth en Cuba estaba con una chica. Creo que su novia. ¿Él fue tu novio, verdad?

Quería salir de esa habitación, esas dos chicas sabiendo lo que saben, que en mi opinión es mucho, me daban grima.

-Sí, lo fue. Hace mucho tiempo-Sonreí como despedida y en cuanto estuve fuera salí casi volando.

Por todo lugar que iba me encontraba gente organizando la boda y eso me estresaba. Caminé sin saber dónde iba hasta que, cansada y desorientada, me paré al lado de una roca y me senté en ella.

¿Pero qué es lo que me pasa? Ha sido un ponerme el vestido y volverme loca. Ni que fuera mi boda ¡Oh, no! Mi boda no. Mucho estrés, mucho que planear, mucho que pensar, mucho que…

-Respira-Me dije a mi misma.

No puede ser que solo pensar en bodas me ponga mala ni que.. ni que tuviera pánico al matrimonio. Oh. Espera ¿Cómo puede ser? He "ajuntado parejas", he "aconsejado parejas" y he "ayudado a parejas" y… y le tengo miedo al matrimonio. No, eso es…¡Le tengo miedo al matrimonio! Pero… no veo ninguna razón. No tengo ningún trauma pasado, no tengo malas experiencias pero si tengo una maldita caja enterrada a tres metros bajo tierra.

-Hola-Me giré y vi a Cathy acercándose a mí-Hoy te he visto un poco alterada.

-Si no me has visto.

-Bueno, tal vez tú mientras corrías no pero yo a ti sí-Se sentó junto a mí y apoyó un pie sobre el otro. No dijo nada durante un rato, ella esperaba que le dijera algo pero no sabía que decir o por dónde empezar-Me gusta tu peinado.

-Y a mí el tuyo-Ella llevaba un semirecogido, se veía bastante complejo pero bonito.

-Gracias, seguí el consejo de Leah.

Su sola mención me hizo enfadar. Ella no me había hecho nada y ya estaba enfadada con ella. Aunque en realidad si me ha hecho cosas, creo que es la razón por la que estoy sentada en esta roca.

-Jake hizo algo con Leah que no me gustó. Y yo soy muy paranoica.

No hacía falta decir la palabra que empieza por "a" y acaba por "brazo"

-El que ¿el beso?

Mi cabeza giró rápidamente hacia ella. Como si se tratara de un resorte.

-¿Qué beso? Estoy hablando de un abrazo-Dije alarmada.

Cathy, como si hubiera soltado una bomba rápidamente intentó remediar su error. Tarde.

-He dicho abrazo.

-Has dicho beso.

-Yo no he dicho beso.

-Sí, has dicho beso. Yo te estaba contando que Jake hizo algo con Leah que no me gustó y tú dices que se besaron.

-Abrazo, lo confundí. Ya sabes, el cambio de idioma de Inglés Italiano, me adapto a los países. Habrás confundido Abraccio de abrazo con Braccio de beso.

Abrazo, beso. No creo que lo haya confundido. Jake y Leah se han… ¿besado?

Besado.

Besado.

Han tocado los labios del otro.

Se han besado.

¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué? Jake me dijo que solo había sido un abrazo. Él me mintió, él…

-Cathy, dímelo-Dije antes de pensar demasiado las cosas- Como se hayan besado vuelvo a mi casa.

-Claro, vas a volver los no sé cuantos kilómetros que hay de aquí a Seattle.

-Me refiero a que vuelvo a mi casa la mía de Seattle, en la que viví durante tres años-Miré al horizonte, pensando en mi futuro-Volvería a mi casa para dejarle un espacio para que pensara con quien quiere estar. Un beso no se lo das a alguien porque sí. Muchos menos él.

Subí mis piernas a la roca y me abracé a ellas. Volver a casa.

-No seas dramática y extremista. Eso sería romper por un simple beso que se lo dio en la mejilla.

-¿En la mejilla?-Todos mis malos pensamientos se esfumaron- Quien a quien.

-Eso no sabría decírtelo. Si te has puesto así por un beso no me imagino como te pondrás si te digo quien a quien.

-Cathy, te odio me has hecho sufrir durante un minuto. Ya puedes ir soltándolo todo-Respiré profundamente para calmarme y me crucé de brazos- Igualmente me mintió cuando le dije que sabía lo de él y Leah en el despacho me dijo que solo fue un abrazo.

-No te mintió, el beso no fue ahí.

-¿Se han estado viendo?-Dije con apenas un hilo de voz. Aclaré mi garganta- ¿Y tú como sabes todo eso?

-Ves porque no te digo nada, precipitas todo. Pero tampoco es para tanto, un beso y un abrazo.

-¿A ti te hubiera gustado que una exnovia de Embry con la que estuvo cinco años apareciera y le diera un beso y un abrazo?

Me arrepentí de haber dicho lo dicho. La expresión de Cathy me dijo que estaba tocando terreno peligroso.

-No, nunca fuimos realmente una pareja y Embry no viene a cuento ahora.

-No, pero para mí ese gesto significaría mucho más un beso y un abrazo. Donde hubo fuego cenizas quedan. Para mi esos gestos significan mucho. Dirás que soy paranoica pero temo que un día llegue y me diga: no te quiero. Y lo siguiente que diga fuera algo relacionado con Leah. Eso me destrozaría completamente y no me puedes pedir que no tema a los fantasmas del pasado. ¿Sabes porque no acepté casarme con él cuando me lo propuso? Me dije a mi misma que iba muy rápido pero la realidad era que aún no aceptada que fuera mi novio, que al fin estuviéramos juntos y temía que con el matrimonio acabara con eso. Y con todo esto de la boda de Rosalie, me he dado cuenta que tal vez se sienta presionado a algo que ya no quiera y que Leah con toda su amabilidad y simpatía le ofrezca algo sin presiones y… y vaya corriendo hacia ella.

Respiré después de todo lo que dije, necesitaba un respiro. Intenté relajar lo máximo que pude mis músculos y miré al suelo: decenas de piedrecitas de todos los tamaños y colores.

-Vaya, no sabía que te sentías así. No, por favor no llores. Yo no sé que hacer en estas situaciones. Yo…. ¿Dónde está Bree?

En el ataque de pánico de Cathy porque no llorara intenté decirle que se calmara que no estaba llorando pero no pude. Notaba como iban cayendo lágrimas de mis ojos. No caían muchas, sin embargo caían muy rápido, en picado. Dejé que las lágrimas fluyeran, acaba de soltar la razón del porqué del nerviosismo de hoy.

-No quedará mucho para que la boda empiece y no sé dónde estoy. Será mejor que vaya de camino.

Cathy me dijo algo pero yo no le hice caso. No intenté quitarme las lágrimas porque después estropearía aún más el maquillaje, ya vería como las arreglaba después. Poco a poco fui viendo la gran casa pero en vez de ir a la habitación me quedé parada al lado del árbol que estaba bajo la habitación.

No estoy triste, no he llorado, soy feliz. Soy feliz, soy feliz, soy feliz. De repente, sin saber porque me puse a reír como una loca. Unas pisadas cercanas me hicieron saber que no estaba sola.

-¿Algún chiste que quieras compartir?

Quise continuar mi risa para no tener que hablar a Dylan pero se me paró.

-No, son solo cosas mías.

-¿Es por eso que antes corrías como una bala?

-¿Jake estaba contigo?-Negó con la cabeza- Mejor-Suspiré aliviada.

-Si tienes algún problema con él sería mejor que lo hablarais.

-Claro y me lo dices tú. Cathy me contó lo que pasó y no estás en una buena posición para aconsejarme.

Y por segunda vez en el día, me arrepentí de haber hablado. Pero, Dylan en vez de marcharse enfurruñado, sonrió.

-Jacob es afortunado por estar contigo, si yo estuviera contigo también estaría del buen humor con el que está él.

Me quedé muy sorprendida. Yo le acabo de insultar y él me halaga. Vaya, eso es muy… sin palabras.

-He visto tu expresión y es la que usaba mi esposa cuando algo le preocupaba y quería que le hiciese sentir mejor.

-No deberías haber hablado, con lo bonito que te quedó.

Mi comentario nos causó risa a ambos.

- Y bien ¿Cuál es la historia?

-Es muy larga así que solo te diré: Leah, mi prima, y Jake fueron novios durante cinco años hace… un año y medio.

-¿Y cuánto tiempo lleváis juntos?

-Un año-Elevó las cejas sorprendido-Tú crees que… él sienta algo aún por ella? O que vuelva a sentir algo por ella? Jake la ha besado en la mejilla y abrazado.

-No te alarmes, solo fue un beso y un abrazo. Son amigos, los amigos a veces se dan muestras de afecto.

Dylan me abrazó y luego me besó en la frente.

-Ves, amigos.

-¿Y si no fue solo eso?

-No dramatices. Si por cada beso y abrazo que vi a mi mujer dar a un amigo hubiera dudado de ella me hubiera divorciado al mes.

-¿Tu mujer era una zorra?

-Celosa sí y mucho pero eso no. Era una buena mujer. Piensa que…. Jacob habrá hecho algo por alguna razón. Lo habrá echo para que dejara su drama de intentar convencerlo, que valoraba su amistad y que ya todo estaba perdonado ¿Contigo cómo se comporta?

-Muy positiva, hacía de todo por conseguir tenerme contenta. Me eligió este vestido incluso. No me hace muestras de afecto porque yo no me muestro tan abierta porque si no estoy segura que haría algo. Siempre intenta contener sus emociones de alegría conmigo.

-Ves, ahí tienes tu respuesta. Ve que Jacob le cree y que tu no. Y tal vez eso la deprima haciendo que Jacob piense que es por él y por eso Jacob hace algo para remediarlo.

Me quedé pensando en lo que había dicho intentando descifrarlo. Me había enredador demasiado.

-¿Estás diciendo que la culpa es mía?

-No

¿Entonces?

-Entiendes lo que quieres.

-Entiendo lo que hablas.

-Y esas son las razones por las que me divorcié. Ella siempre precipitaba las cosas, todas las conversas amistosas acababan en discusiones.

-¿Y si tal vez aceptó casarse contigo para vivir la experiencia de la boda? Si le quitas el estrés y agobio es bastante bonito.

-Si ese es el caso podría haber vivido la experiencia con otro. Aunque se casó otra vez. El mes pasado viajó con él a Canadá, él es Canadiense.

-¿Y tú como lo sabes? ¿La has espiado?

-Somos amigos.

Estallé de risas al oír la última palabra ¿Amigos? Imposible. Nunca puedes ser amigo de un ex. Nunca. Es como el talón de Aquiles de las relaciones, en caso de cualquier discusión el primer culpable siempre es el ex y verdaderamente es su culpa.

-No puedes ser amigo de tu ex mujer. Normal que Cathy no te quiera como su media naranja si tú aún estás pegado a tu antigua "media naranja"-Hice comillas en el aire. Si verdaderamente hubiera sido su media naranja, no se hubieran divorciado.

-¿Eso es lo que te ha dicho?

-Entre otras cosas-Me encogí de hombros- Pero en fin, si quieres volver a estar otra vez con ella de la manera que Dios la trajo al mundo deberías deshacerte de tu ex. Y por lo que oí, tienes loca a Cathy.

Me apoyé contra la pared y respiré tranquila. Al parecer dar consejos a parejas me relaja, todo me relaja con tal que no sea pensar en los problemas que yo misma autoideo.

-Así que tu consejo es que le dé la patada.

-Tranquilo, lo haremos los dos a la vez. Tú a tú exmujer y yo a mi exprima-No puedo considerar a esa zorra como mi prima. Sí, sé que no me ha hecho nada para insultarla pero el odio acumulado resurge tan y tan rápido que da escalofríos.

.

.

.

Faltaban dos horas para la tan esperada boda y para mi sorpresa había más invitados de los que creí.

-Son en total cincuenta invitados de los originalmente treinta-Dijo Rosalie.

Así que esa era la cifra. Repiqué la suela de mis tacones contra el suelo, ya me había puesto todo el traje completo de la boda y esta vez no huí como una loca. Estábamos en la habitación de Emmet y Rosalie pero solo estaba ella, es mala suerte que el novio la viera antes de tiempo. Rosalie se paseaba por la habitación ajuntando las joyas que le hacían falta para su vestido de novia. A ella aún le faltaba ponerse el vestido, el maquillaje, las joyas, los zapatos… lo único que tenía era el peinado. ¿Entonces que ha estado haciendo esta mañana que nadie la ha visto? No lo sé.

-¿Y quiénes son esas veinte personas?

-Gente que odio y que me odia como las exnovias de Emmet junto con sus amigo-novio. He invitado a las que más probabilidad había que tuvieron algo serio con él. Después a las personas que me decían que no lograría mi sueño u otras que intentaron hacerme daño pero que no lo consiguieron. En fin, un poco de envidia acumulada nunca viene mal. Quería regocijarme en sus caras de lo feliz que soy.

Rosalie podía llegar a tener una mente muy malvada cuando se lo proponía. Menos mal que yo formo parte del grupo de las treinta personas.

-¿Cuándo pensarás vestirte?

-Es una buena pregunta, llamaré a Alice-Buscó su móvil que no estaba muy lejos de ella y tecleó en la pantalla. Al poco tiempo llegó una Alice muy apurada y echando humo.

-¡¿Se pude saber porque no me has avisado antes?! Queda relativamente poco para la boda, todo está listo menos tú.

-No quería apresurarme y ponerme a sudar. No es agradable.

Entre un par de gritos y un par de lloriqueos, Alice consiguió arreglar a Rosalie. Ya estaba bien maquillada y con las joyas enfundadas. Solo le quedaba el vestido y Rosalie estaba más que lista para ponérselo. Alice desenfundó el vestido y lo colocó sobre una silla. Rosalie se quitó su bata y quedó en ropa interior, prácticamente nula, se notaba que esa era para su boda. Aspiró profundamente cuan bajó el cierre y cuando comenzó a meterse pensé que se quedaría sin respiración sino respiraba. Pero cuando finalmente se colocó el vestido y luego el velo, la que se quedó sin respiración fui yo. Había visto el vestido antes pero puesto se la veía tan radiante, perfecto. Como si aquel vestido la hubiera estado esperando toda la vida y al final, tras el reencuentro, el vestido estuviera tan desesperado por no apartarse de ella que se pegaba y amoldaba tanto a su piel que en vez de parecer tela lo que llevara puesto fuera un manto celestial tejido por ángeles. Rosalie estaba realmente preciosa.

-¿Y bien? ¿Qué tal me veo?-Preguntó ella con temor en su voz-¿Por qué no respondes? Oh, me veo mal ¡Me veo mal!

-No tranquila, no es eso-La tranquilicé yo.

-¿Entonces? Es sobre la boda, algo ha fallado ¿Qué ha fallado? Le dije a Emmet que se asegurara de cualquier cosa pero claro como no…

-Rosalie, tranquila. Me he quedado callada porque me has dejado estupefacta. Eres la novia más guapa que he visto en mi vida.

-Y ese es uno de los mejores vestidos de novia que he hecho en toda mi vida-Dijo Alice orgullosa.

-Es el primero que haces Alice-Le dijo Rosalie.

-No. Lo que pasa es que yo no hago vestidos para cualquiera, en toda mi carrera solo he hecho cuatro. Mis vestidos son muy exclusivos.

Estuve un tiempo observándola. Su pelo recogido con algunos rizos sueltos- ella no quería estar muy peinada- su velo blanco, aquel extraño y original vestido y sus zapatos hechos a medida con incrustaciones de piedras preciosas. Su ramo estaba en la otra punta de la habitación pero antes de que ella me dijera algo se lo acercó y me fui.

Caminé tranquilamente por los pasillos con la mano pegada en la pared y oyendo el sonido de mis pasos al andar. No sabía qué hora era pero la recepción-O como se llame, no sé exactamente las organizaciones de las bodas- se acercaba porque había muchas personas en el jardín. Iba a ir a mi habitación para ver la decoración de la boda pero no hay nada mejor que formar parte de algo para saber exactamente como es así que bajé las escaleras y me uní al gentío.

Por primera vez me fijaba en la decoración. Había giraldas por todas partes de color blanco, plateado y dorado. La distribución estaba dividida en tres bloques: el altar y los asientos, las mesas redondas, la zona de las mesas rectangulares y una zona libre supongo que para el baile. El altar estaba lleno de flores y en cada fila de asientos había un ramo de rosas de colores, el paseo nupcial estaba lleno de pétalos naranjas, rojos y amarillos. Cada asiento tenía un lazo dorado en la parte posterior. Las mesas eran de seis asientos y tenían un centro de mesa con flores color violeta. De momento el centro era lo único que tenían. En las mesas rectangulares había diversidad de bocados que las personas no tardaban en devorar. Y la zona libre, a unos tres metros de altura tenía una carpa con pequeños hilos colgando a modo de vegetación. El resto también tenía una gran carpa que daba sombra solo que era blanco.

Tras observar la decoración en un lugar prudente, me fui a sentar en las sillas del altar. Ya había unas cuantas personas así que no era la única sentada.

-Así que cogiendo sitio. Es un buen lugar-Bree se sentó al lado mío- Observando todo esto agradezco no haber tenido una boda normal, acabo de ir a ver a Rosalie y está por hacer un hueco en la tierra de lo inquieta que está. Y dime ¿Ya has superado tu miedo al matrimonio?

-No había ningún miedo-Mentí, no quería dar explicaciones de nada- Al contrario que tú, que sigues sin vivir con tu esposo.

Bree se giró hacia mí con una espléndida sonrisa en su rostro. Su sonrisa, combinado con su peinado para un lado con leves ondas le daba un aire muy segura de sí misma.

-He estado investigando y me ido moviendo por el gran mundo de los peces extra gordos. No vayas a pensar que soy una interesada pero he investigado a Matt y es un gran heredero, sin su herencia ya es uno de los hombres menores de treinta más ricos del país porque además de manejar hoteles también tiene otras cosas. La cuestión es, que le podré dar una gran bofetada a mis abuelos de parte de padre, ellos odian a mi madre y por lo tanto a sus nietos pero sobretodo a mi. Ellos siempre dijeron que era una buena para nada, que seguramente me casaría con cualquier don nadie, ni cuando conseguí llegar a la universidad me elogiaron. Pero con Matt les demuestro que he conseguido ser alguien, que no soy la poca cosa que ellos creían que era porque alguien de la clase de Matt se fijó en mí y no solo para ser su pasatiempo. Él me ama, nos amamos y por eso en cuanto volvamos le diré que quiero que vivamos juntos.

Su declaración me dejó tan sorprendida que lo único que hice fue parpadear varias veces seguidas, como si así mi estado de estupefacción se pasara.

-Sospecho que esta boda te ha hecho reflexionar-En realidad, a todas nos había hecho reflexionar.

Bree se marchó a buscar a Matt, dejándome sola y observando el arco del altar. En poco tiempo, una pareja enamorada estará ahí, declarándose su amor.

-Queda media hora para la marcha nupcial y quince para que la mayoría de las personas comiencen a sentarse. Así que, mis saludos hermosa desaparecida-Jake se sentó junto a mí y me dio un beso en la mejilla. Luego me colocó algo en el pelo, no lo vi bien fue demasiado rápido.

Fui tocando mi pelo para encontrar lo que me había puesto. Cuando lo saqué de su lugar se me hizo muy difícil no sonreír. Era una rosa azul.

-Combina con el brazalete si lo miras de una manera figurada. El azul representando el frío y el rojo el calor-Jake tocó con su dedo pulgar el brazalete que semanas atrás me había regalado como celebración del 4 de Julio. Esa día me dejó realmente sorprendida creí que me daría algo tan… guau. La base era de oro blanco y el resto estaba incrustado por pequeños rubís.-Juntos hacen tantas cosas que te dejarían impresionada.

No dije nada, solo me quedé observando la rosa y oliéndola.

Juntos hacen tantas cosas que te dejarían impresionada.

-¿Enserio?-Dije con un ronroneo. Acaricie su nuca con mis dedos. Bajo mi tacto, su piel se puso de gallina. En un pequeño salto me senté en su regazo y rodeé con mis brazos su cuello-Calor y frío, interesante-Besé sus labios y los dejé un largo rato ahí- Tengo sed y calor.

Me levanté y acomodé mi vestido.

-¿Me acompañas? A buscar algo para refrescarme por supuesto.

-Sé un lugar dónde podemos estar tranquilos.

Me cogió de la mano y como dos fugitivos, cogimos dos copas de champagne y nos escabullimos de la fiesta. Al menos durante diez minutos.

Cuando llegamos al lugar, una perfecta zona aislada, secreto, con sombra y una perfecta brisa. Acorralé a Jake contra la pared. Nos besamos chocando nuestros labios salvajemente, con urgencia, con pasión. Nos separamos para coger aire y a pesar de estar en la sombra y con brisa, tenia calor. De un golpe me bebí todo el champagne.

-Así que era cierto que tenías sed y supongo que calor también-Su provocativa sonrisa hizo que el calor que tenía se multiplicara.

Jake me dio su copa ¿Me la tenía que beber? Pero justo cuando iba a bebérmelo una corriente fría recorrió mi cuello, literalmente. Jake estaba pasando un cubito de hielo. Recordé que, él había puesto en su bebida hielo. Jake estaba acariciando mi cuello con aquel helado cubito que se derretía rápidamente sobre mi piel pero su lengua iba lamiendo las gotas derramadas.

-Nunca me cansaré de decirte lo preciosa que eres.

Y él lo sexy que estaba. La totalidad de su ropa blanca resaltaba su morena piel, su pantalón de lino y la camiseta blanca amoldada perfectamente a sus músculos.

Tras una larga, pero no lo suficiente, ronda de besos volvimos a la fiesta. Exactamente al lugar donde estábamos antes. Diez minutos después llegó Emmet y se posicionó en el altar. Emmet llevaba un cómodo esmoquin blanco con la camiseta interna y la corbata gris perla. Me pregunté si no tendría calor pero las carpas habían creado un ambiente muy fresco.

Los padres de los novios estaban comentando que nunca creyeron que sus hijos alguna vez llegaran a casarse. En cuanto a mí, que estaba en segunda fila me puse a mirar a los invitados. Descubrí que la mayoría de las exnovias de Emmet eran actrices, reporteras o modelos. Ninguna chica normal que no fuera del mundo del entretenimiento.

Cuando comenzó a sonar la música nupcial todos nos giramos. Rosalie iba del brazo de su padre con la mirada fija al final de su recorrido: Emmet. Era como si el mundo entero hubiera desaparecido para ellos, solo existían ellos dos. No había ansias por darle celos a los demás, no había ansias por nimiedades, solo había ansias de amor de llegar al altar y decir: sí, quiero.

Rosalie llegó al altar y cogió las manos de Emmet. Ellos se encontraban en el centro de un arco fabricado de ramas y rosas. Se encontraban en una posición que hacía que aquella escena quedara panorámica al gran paisaje de los viñeros justo detrás de ellos. Ahora entendía el porqué del extraño contraste de una boda de blanco junto a unos viñeros. Era un hermoso contraste. Parecía la entrada a un nuevo mundo, un cuento de hadas. Y en realidad era eso, la entrada al cuento de hadas de Emmet y Rosalie.

Mientras decían sus votos no dejaban de sonreírse el uno al otro. Se los veía tan perfectos, tan felices, tan… todo. Finalmente llegó la hora del sí quiero y acabaron fundiéndose en un cariñoso y dulce beso. Y como si del final de una película tratase, una pequeña corriente de aire envolvió a Emmet y Rosalie causando que su velo se ondeara suavemente. Tenía mi cámara en mano así que rápidamente tomé varias fotos. Al revisar las fotos y ver la felicidad que irradiaban me di cuenta lo equivocada que estaba. Miedo al matrimonio? Nunca. Ellos se acababan de unir para compartir el resto de sus vidas juntos con todo lo que conllevaba: peleas, discusiones, disculpas, besos, abrazos, amor, cariño, buenos y malos recuerdos… Yo quería todo eso.


Hola Bad People! Nunca había hecho un capitulo taaaan largo. Lo hubiera dividido en dos partes pero pensé que sería mejor un capítulo mega largo que dos cortos ¿No? También podría haber quitado información pero eso era necesario para acontecimientos futuros. En fin, espero que os haya gustado.

Hasta el próximo capítulo.

Besos 3 3

Rose black20: jajaja, nunca se sabe quien tiene las dudas pero menos mal que todo se solucionó. En realidad ahora estoy de vaciones (al fin! :D así que ahora no estudio nada) por eso estuve ausente tres largas semanas porque estuve de exámenes. Ahora tendré todo el verano para relajarme y escribir.

Rose Rosales: Cathy era una chica enamoradiza así que era normal que cayera en los brazos de Dylan tarde o temprano. Jake y Nessie… todo a su tiempo.

Sakura Black Cullen: ¿tu también escuchas campanas de boda? Eso es fantástico, ojalá se te cumpla el deseo. Espera, sí soy yo la que los concede. Mmm… entonces me lo pensaré jajajaja.