Hola Bad People, Nessie vuelve a Alemania pero tranquilas, no os aburriré otra vez con este lugar. Este tema no ocupará más de un capítulo y medio (ya está casi hecho el próximo). Como índica el capítulo quise demostrar algo de diversión.
72. El lado divertido
Leah fue una buena chica e hizo lo que le dije. Solo hablaba con Jake cuando era estrictamente necesario, ya no se comportaba como una amiga sino como una compañera de trabajo. Debo de admitir que Cathy es una muy buena espía a pesar que yo no dije que los espiara, al parecer las amigas tienen un sexto sentido para esas cosas. Lo malo fue que Jake notó ese cambio de Leah y me preguntó por si yo no sabía nada de eso ya que ahora ella y yo nos veíamos muy seguido. Sí, quedábamos como algo parecido a amigas. Admito que fui cruel aquella vez que le dije que se alejara de nosotros pero en fin, somos familia y si algún día necesito alguna transfusión de sangre prefiero tenerla cerca. Así que el tema de Jake está olvidado, ahora soy un cielo y un amor con ella y no es que esté actuando, lo hago de verdad. Ella se mostró realmente como era, flanqueaba a veces pero saqué el lado que quería ver y cuanto más vea de la verdadera Leah, mejor sabré a lo que me puedo atener. "Ten a tus amigos cerca y a tus enemigos aún más", como dice el dicho. Pero no soy yo quien debe de ver eso sino Jake, que sigue pensando que es una buena persona.
En septiembre, cuando entré otra vez al hospital fui tratada como toda una reina. Mis conocimientos adquiridos en Alemania me abrieron las puertas a lo grande, sobre todo de la cafetería que tenía barra libre de pasteles pero se los daba a Bree, no quería volverme diabética. Me convertí en una especie de profesora y di ideas para la mejora del hospital. Los residentes me lo agradecieron pero los pacientes no. Algunas de las mejoras que di, fue cambiar de medicamentos-íbamos un poco atrasados referente a Alemania en eso- ahora eran más efectivos pero sabían peor, mi consejo fue que no respiraran mientras se lo tomaban. Me centré mucho en mi trabajo porque eran los últimos tres meses que me quedaban ahí ya que luego volvería a Alemania pero me graduaría en Seattle. Quería demostrar que era una buena profesional y así me contrataran en el hospital aunque que haya estado en Alemania me abría las puertas de cualquier centro médico.
Disfrutaba de mi vida y de mi trabajo. En enero, cuando tuve que poner rumbo a Europa no lloré desconsoladamente como la otra vez porque ese era el último viaje que hacía sin Jake, los próximos pensaba hacerlos todos y cada uno con él.
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Estaba sentada en los asientos de la zona de embarque esperando a que el resto de mis compañeros llegara, era una de las primeras esta vez. Pasé las páginas de la revista que tenía entre manos, nada interesante. Me giré al escuchar unos pasos y no pudo ser más grande mi sonrisa. ¡Ya no me aburriría más! Tendría a alguien a quien molestar.
-¡Dana! ¡Amiga mía! ¡Cuánto tiempo sin verte!-Fue corriendo a abrazar a Dana, mi antigua compañera de casa en Alemania- ¿Me has echado de menos?
Dana no me hizo ningún caso, continuó con su camino hasta sentarse.
-No sabía que vivías en Seattle, nunca te he visto. Pensé que como hacíamos escala en New York ahí te vería.
Dana me miró durante un segundo y me sonrió brevemente.
-Vivo a tres horas de Seattle. New York y esta ciudad son los puntos desde donde se parte para marcharnos. No pensaba ir aun más lejos teniendo a Seattle más cerca.
Esa fue toda la conversación que tuvimos hasta que llegamos a nuestro destino. Me senté con ella en el avión pero se abstuvo de hablarme. No era tan antipática como antes pero no le vendría nada mal socializar un poco. Cuando aterrizamos el coordinador nos esperaba muy impaciente y contento. Se acomodó la corbata antes de saludarnos y sonreírnos.
-¡IMAE! ¡Cuánto habéis cambiado! ¿Soy yo o habéis crecido un palmo?
Entre nosotros, nos miramos extrañamente. Aquel hombre estaba mal.
-Quiero animaros mucho, estos son los últimos meses para que demostréis cuanto podéis hacer para salvar vidas. Acordaros, si lo conseguís tendréis un trabajo para toda la vida de algo que os encanta y que os pagan muy bien. ¿Qué más se puede pedir?
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El recorrido hacia el piso esta vez se mi hizo más familiar, el lugar seguía intacto. Nos quedamos en el mismo lugar que antes y con los mismos compañeros.
-La misma organización que antes, entonces-Les pregunté a mis compañeros Dana, Jason y Steven. Los tres asintieron con pesadez y los comprendía, llevábamos mucho tiempo de vuelo y estábamos cansados, lo único que queríamos era dormir. Bueno, más bien ellos querían dormir yo estaba muy enérgica y rebosante de alegría-¿Podemos cambiar de habitaciones? Dana y yo en la vuestra y vosotros dos en la nuestra.
Volvieron a asentir como zombies.
-Genial, ya verás lo bien que nos la pasáremos-Le dije a Dana- Te veo cansada-Enrollé mi brazo al suyo conduciéndonos a la habitación- Si quieres te puedo hacer unos masajes que aprendí en Hawái.
-¿Alguien quiere cambiármela?
-Ni que fuera un juguete.
-Ojalá lo fueras, así podría apagarte.
Ignoré su comentario y entré en la habitación. Tenía dos ventanas: una para la calle y otra para el pequeño jardín comunitario. En la anterior habitación también había vistas hacia el jardín pero un gran árbol impedía verlo bien. Las habitaciones ya estaban preparadas para nuestros alojamientos, solo nos quedaba poner la ropa en los armarios y hacer las camas.
-Me pido la que…-Me quedé a media frase. Dana estaba tan cansada que se había dormido en la cama sin hacerla y sin poner almohadas.
Eran las seis pero ya estaba oscuro.
-Buenas noches Dana.
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-Viernes noche, ¿Alguno tiene un plan?
Al igual que pasó con el coordinador los tres nos quedamos extrañados mirándonos los unos a los otros, de la manera que estábamos sentados formábamos un triangulo en el salón así que a la única persona que mi compañera de habitación le viera la cara de extrañez era a Steven. Hoy le tocaba a él lidiar con ella, la cual, llevaba unos días bastante contenta y simpática y no sabíamos porque. Aun así teníamos nuestras suposiciones.
-¿Qué? Venga, no seáis aburridos ¿Salimos? Yo invito.
-Es febrero, está lloviendo y creo que no falta mucho para que nieve-Le dijo Steven sin dejar de prestar atención a su Tablet.
-Entonces utilizaré el plan B.
Fruncí el ceño al escuchar sonidos de cristales chocándose unos contra otros. Creí que Dana estaría rompiendo algo pero solo estaba cogiendo vasos.
-Los compré hace poco-Ella puso tres bebidas alcohólicas diferentes. La Gose, cerveza típica de Berlín; Schnaps, una bebida alcohólica destilada y muy fuerte y el Jägermeister, parecido al anterior-Hace frío y estas son las bebidas que mejor calientan.
-Sí y las que te llevan por un buen camino para un coma etílico-Dijo Jason.
Dana refunfuñó y me hizo a un lado del sofá para sentarse ella, quité los pies de la mesita y ella acomodó más sus bebidas.
-¿No eráis Steven y tú quien os la pasabais al borde del coma etílico los fines de semana el año pasado?
Siguió con lo suyo y abrió el Schnaps. Sirvió en cuatro pequeños vasos la bebida y cogió el suyo.
-Por cierto, feliz año nuevo atrasado-Se bebió de un solo trago su bebida sin tambalearse-¿Qué habéis hecho en estos meses? ¿Ninguno habla? Veamos, Renesmee, tú que eres la que nunca se calla. Te vi en una revista, en la boda de los famosos Emmet y Rosalie. Me gustó su vestido, no era el usual pomposo aburrido. Me entró curiosidad y fui a la página web y vi el resto de fotos. Una ceremonia preciosa.
Dana continuó divagando. Yo no tenía ni la menor idea que Rosalie había vendido las fotos de su boda porque era imposible que se hubieran filtrado.
-…Y en octubre fui a ver como mi sobrina actuaba en una función escolar y con eso me acordé que yo de pequeña quería ser actriz pero eso de memorizar y decirlo como si fuera real no se me daba bien.
Genial, está comenzando a recordar su infancia. Será mejor que comience a beber algo para que se calle.
Bebí lo más rápido que pude pero fue lento porque noté como la bebida iba bajando de mi garganta hasta mi estómago dejando un rastro caliente.
-¡Bien! Una que se anima. Quedan dos-Dana les dio los vasos, ellos titubearon pero finalmente se los bebieron.
Una hora después estábamos todos riéndonos y contando nuestra infancia, adolescencia y lo poco que llevábamos siendo adultos. Y yo estaba bastante mareada, tenía la sensación como si me encontrara en un sueño o alucinación.
-La más joven de aquí eres tú-Me señaló Dana- ¿Qué se siente al cumplir veintitrés años?
-Respóndete tú misma, tú también los cumpliste. Peeeerooooo…. Teeee…. Loooo…. Diiiii….reeeee- Dije en tono jueguetón-Absolutamente nada. Solo es un día más que recibes llamadas, mensajes y demás de tus seres queridos. Pero mi novio me dio un espectacular conjunto con un brazalete precioso. Siempre tan detallista-Di un largo y pesado suspiro-Lo echo de menos. No lloré en el aeropuerto ¿Puedo hacerlo ahora?
-Todo lo que quieras- Me respondió Dana.
Apoyé mi cabeza en su regazo y me quedé mirando a la mesa ¿Yo no tenía que hacer algo?
-¿Porqué no lloras?
-¿Llorar? ¿Porqué tendría que hacerlo?
Me reí y ellos me acompañaron durante un largo tiempo. La alarma de mi móvil sonó supongo que será una de las que pongo para ver esas absurdas series en alemán para hablarlo mejor, alargué mi mano y la apagué.
-¡Cantemos villancicos!
Dana comenzó a cantar una extraña mezcla de idiomas, a partir del francés me perdí. Tampoco es que prestara mucha atención, me había entrado sueño de repente y todo se volvía muy confuso. Abría y cerraba los ojos, en cada momento mis compañeros hacían una cosa nueva. Dana me había dejado libre el sofá así que estaba casi dormida ahí. Enfrente de mí se desarrollaban distintos escenarios con voces que difusas y desconocidas.
-Me gusta más esta Dana ¡Un hurra por ella!
-Sí, pero… ¿Cuál es la razón? ¡Revélanos el secreto! Hazlo, hazlo, hazlo ¡OHHHHH! ¡hazlo!
Sea quien sea quien estuviera tarareando o cantando me provocaba dolor en los oídos.
-La verdad… ¡Os he cogido cariño! Sois la gente más verdadera que conozco. Vosotros no me guardáis secretos, como esas malditas personas. Y como estaremos todos juntos durante un tiempo ¡Pues a ser amable!
-Es imposible guardan ningún secreto contigo ¡Nos investigas y espías! Pero no te guardo rencor, también te he cogido cariño.
Vi como dos figuras, que ya les costaba los suyo estar de pie se balanceaban hasta llegar el uno al otro y se abrazaban. Las figuras al hacer eso se unieron, pareciendo un gran monstruo a mis ojos que se acercaba lentamente a mí. Con sus grandes dientes y garras. Cerré los ojos para evitar que aquel monstruo se me acercara y cuando los volví a abrir lo que me parecieron mis compañeros llevaban barbas de papa Noel y tiraban el alcohol al suelo.
-¿Creéis que si regamos las tapas de las bebidas y las regamos con ellas misma crecerán más?
-Seguro que sí ¡Vamos échale más que sino no crecerá!
-¡Con hielo será más rápido!
Mi vista se volvió a nublar y volví a ver todo negro. Al abrirlos, había más luz proveniente de las lámparas.
-¡Mírame! Soy una sombra y me reflejo en la pared ¡Estoy dentro de la pared!
-Hay una persona muy extraña que hace lo mismo que yo en la pared-
-¡Destrocémosla!
Escuché un gran grito y luego todo se puso en silencio. Fue el sonido del tráfico lo que me hizo despertarme un poco. Hacía bastante aire, las ramas de los árboles picaban muy fuerte contra la ventana y corría un aire gélido. Temblé buscando alguna fuente de calor y al no encontrarla me vi obligada a abrir los ojos. Me senté sobre el sofá y estiré mis músculos, sentí una tirantez dolorosa en mi espalda. Había dormido en una muy mala postura. Me rasqué los ojos y bostecé. Qué asco, tenía un pésimo sabor de boca. Me levanté para ir al baño pero me dio un agudo dolor de cabeza. Me tambaleé como pude hasta el baño y me senté en la taza para recuperar energías. Me levanté de nuevo y fui hasta el lavadero, mitigué un grito al ver mi reflejo. Tenía el pelo muy alborotado y un montón de enredos y bultos, intenté peinarme con los dedos pero mi pelo estaba pegajoso. Lo olí. Maldita gente borracha. Mi cara también tenía su cuento, ayer no estaba nada maquillada y hoy estaba como un payaso, colores muy vivos y corridos. Lavé mis dientes, repetí esa acción varias veces y luego tomé unas cuantas pastillas para el dolor.
El salón estaba hecho un desastre, mojado y con hielo. Segundos después descubrí el paradero de mis compañeros. Estaban todos acosados en el frío suelo, detrás del sofá de la ventana.
Tan adorables y calmados que se ven. Los despertaré.
Cogí una olla de la cocina y con una pala me acerqué a ellos y comencé a tocar muy fuerte. Me dolía un poco pero más les dolería a ellos.
-¡A despertarse!
Escuché quejas por parte de los tres.
-Que alguien la calle, por favor-Dijo Dana.
-Me duele todo.
-Me duele hasta la ropa.
Mientras ellos continuaban quejándose de sus dolores y de mí yo fui a desayunar. Eran las once, ya era tarde en Berlín, en pocas horas sería la hora de comer.
Busqué mi móvil y vi que tenía varios mensajes de Jake y de Leah. Ambos mensajes eran para saber cómo estaba después de mi ajetreada noche, la pregunta era ¿Cómo lo sabían? Busqué en mi registro de llamadas, había estado mucho tiempo hablando con ellospero no me acordaba de ello.
A saber lo que habré dicho.
Iba a llamarlo pero no me sentía capaz de escucharle decir las tonterías que seguramente habré dicho así que le envié un mensaje.
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Los días pasaron de una manera muy pesada. Antes yo era la más divertida, ahora con la nueva alegría de Dana el grupo me consideraba la más aburrida ¡Pero es que no podía seguir su ritmo! Eran como vivir con diez niños hiperactivos. Fue como si adoptara la posición de Dana.
-¡Hola! ¡He llegado!-Mi compañera llegaba con bolsas por todas partes, hacía equilibrios para no caerse- He traído rosas y violetas. Falta un día para San Valentín pero ese día trabajamos y no podremos hacer lo que tengo en mente. Renesmee, tú te encargas de las rosas blancas.
Estaba viendo en mi ordenador una serie en inglés porque tanto alemán saturaba mi mente así que la ignoré.
-Te dije que nos ignoraría-Le dijo Steven.
-No lo hará-Dijo Jason.
Él comenzó a hablar en alemán y Dana y Steven se le unieron. Días después de su noche alcohólica, Dana les planteó que por San Valentín irían a Potsdamer Platz ya que era el lugar turístico más cercano que teníamos cerca. Ella quería que repartiéramos rosas a todos con los que nos encontráramos y les deseáramos un buen día. Y yo, no quería hacer eso porque no quería pasar frío y porque era el segundo San Valentín sin Jake. Por eso se habían aliado para hablar todo el día en alemán para molestarme, porque sabían cuánto me saturaba.
Me fui a mi habitación y seguí viendo mi serie pero aun así seguía escuchándolos. Horas más tarde llamé a Cathy para así poder escuchar una voz en inglés familiar. Miré mi reloj, ella ya estaría despierta.
-¿Renesmee?
-¡Buenos días Cathy, necesito inglés! ¿Te he despertado?
-Para nada, me he levantado a las seis de la mañana. Estoy hasta arriba de trabajo-Dijo suspirando con pesadez- Odio cuando Jacob se va de vacaciones tan de repente.
-¿Jake está de vacaciones?
Ayer había mensajeado con él y no me dijo nada.
-Bueno, no sé si son vacaciones. Solo sé que se ha tomado dos semanas libres. Leah me llamó en vez de caminar desde su oficina al despacho de Jacob y yo lo llamé a él. No sé que le dijo pero cogió esas vacaciones enseguida. Desde entonces estoy hasta arriba. Siempre que se va de esa manera yo quedo hasta arriba de trabajo.
-¿Cuánto tiempo lleva de vacaciones? ¿Sabes dónde ha ido?
-Lleva casi una semana y no sé dónde ha ido. Pero Leah ha ido a New York, ella también está de vacaciones solo que ella las cogió unos días después que él.
-¿Cómo sabes eso?
-Varias veces vi a Leah revisando vuelos. ¿Enserio no sabías que TU NOVIO se había ido de cogido días libres?
-Yo al contrario de TI, no ESPÍO a las personas.
-Yo sí lo hago, no tiene nada de malo. Si no fuera porque tuve la suficiente curiosidad, no hubiera sabido nunca que Embry me engañaba. Por lo tanto nunca hubiera estado tan feliz como lo estoy con Dylan ahora.
-Entonces es oficial ¿Novios?
-Está en período de pruebas. Y como Bree SÍ es una buena amiga, que SÍ me comprende, ella lo tiene vigilado en el hospital.
-Ya que no me puedes ver te, digo que estoy rodando los ojos.
-Vale, se ha desviado un poco pero, ¿No vas a decir nada?
-Es tu decisión espiar a Dylan.
-Sabes que no me refiero a eso. ¿No sospechas nada que casualmente ambos hayan cogido días libres por la misma fecha?
-No deberías contagiarme de tus inseguridades. Bree NO me acribilla a preguntitas como tú.
-No me fío mucho de los hombres. No te fíes de ellos tú tampoco.
-Odio esa frase tuya.
-No la odias porque viene de mí y tú me adoras. Llevando a la conclusión que nada de lo que venga de mí odias.
Me reí brevemente de su conclusión pero Cathy seguía divagando. Me despedí de ella y volví a escuchar las voces en el salón. Contemplé la idea de salir de la habitación pero tendría que escuchar a aquel trio tan molesto. Sin embargo, me acabaron convenciendo y tuve que soportar una hora de extremo frío. Por eso, fui la que menos tardé en repartir rosas.
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La primavera, teóricamente, se acercaba en menos de un mes. Pero no lo parecía en nada. Y cuando ya faltaba una semana comenzaron las simulaciones de enfermedades muy importantes, fue un examen hecho por los directivos de IMAE para ver hasta cuanto podíamos aguantar. Tuve que respirar detenidamente cada vez que sentía que se me iba de las manos pero logré enfrontar todo muy bien. Eso me hizo dar un muy buen presentimiento para mi futuro laboral y además me sacó una gran sonrisa que los directivos no me dijeran nada porque si te hablaban es que habías fallado en algo y ellos se fijaban en cada minuciosa cosa.
Hola Bad People, como veréis he mostrado algo divertido: las cosas raras que se dicen/hacen cuando te emborrachas. Bueno, divertido en el caso de los compañeros de Nessie. Está bien, lo diré, admito que no sabia bien bien que poner de titulo.
Rose Black20: solo te diré que la primera parte del próximo capítulo lo hice pensando en ti. Quise mostrar un lado amistoso de Leah, ya que ahora son como medio amigas…
Rose rosales: ¡es un placer que también comentes por aquí! Es agradable saber que comentas en ambos. Ahora al mensaje que iba: Leah no es mala, solo tiene extraños problemas de posesividad y envidia, sin embargo no es falsa, al menos no del todo. Lee entre línias y deja que tu mente fluya.
