HOLA!!! Aquí estoy actualizando este fic, me animé mucho y trate de avanzar lo más que pude... Me dieron muchas ganas de escribir y por eso creo que me demoré menos de un mes en actualizar.
Ojala que les guste y ya saben, dejen sus reviews para que pronto pueda actualizar nuevamente!!
AGRADECIMIENTOS:
Mahiara Hiteru: Amiga!! Muchas gracias por el review, y sip son muy lindos recuerdos... aunque el último es un poco turbio... pero ya veras como se va arreglando un poco la historia. Te aviso que pase una feliz navidad y un excelente año nuevo. Espero que tú igual, y los mejores deseos para este nuevo año que comienza. Espero que este chap también te guste, y ya sabes cualquier cosa me lo haces saber. Espero con ansias la actualización de tus historias, aunque ya me has sorprendido con algunas, jeje.
Ferpechi-14: Gracias por el apoyo, aquí tienes la actualización, espero tu opinión para saber si te gustó o no. Espero que hayas pasado unas felices fiestas y año nuevo, todos mis buenos deseos para ti.
Andrea: Buenu, si pase una feliz navidad y también un buen año nuevo, espero que tú igual. Y creo que seguirás con esa intriga hasta un poco más de tiempo, porque aún no se aclarará... aunque te diré que tengo varias sorpresas para después, sólo es cuestión de organizar las ideas xD.
natalia: Pos si, a mi también me cae bien esta Kikyou, porque quiere mucho a su hermana. Y una gran coincidencia que tenga tu mismo cumple xD. Aquí tienes otro chap, ojala también te guste, espero tu opinión. Espero, también, que hayas pasado una feliz navidad y un muy buen año nuevo, mis mejores deseos para ti.
usagi -chan: Felices fiesta, espero que la hayas pasado bien. Bueno, sip, Náraku es un desgraciado, pero ya se tendrá su merecido muajajaja!! Y cumpliré tu deseo, es algo que había pensado desde el principio, solo que se demorara un poquito, para hacer más interesante la cosa xD. Espero tu opinión nuevamente, ojala te guste!!
Y saludos a todos los que leen el fic, espero que les guste! Mucha buena suerte en este año que está recién comenzando, que todos sus deseos se cumplan y la pasen súper bien!
IMPORTANTE: Los personajes no me pertenecen, eso lo tenemos todos claro.
ACLARACIONES Y SIMBOLOGÍA:
Esta es una historia relatada por Sango, sin embargo, es necesario que conozcan otros detalles que ella no presenció, por lo que también tendrá partes narradas en tercera persona.
…blabla… es la naración de Sango
"…blabla…" es la narración en tercera persona.
-…blabla…- son los diálogos.
//…blabla…// son los flash back o racconto (más de esto último, creo), y están narrados en tercera persona.
"…blabla…" son los pensamientos.
--------------------O-------------------- cambio de escena.
Summary: ["Mi vida es un infierno, odio a mi padre y a
todos los hombres, porque todos son iguales... y nadie puede escuchar
mi grito silencioso..." Su vida cambia cuando su hermana decide
vivir con ellos, mostrándole lo lindo que puede resultar el mundo y que
no todo es negro, y trayendo con ella otras sorpresas. Sin embargo, su
padre no permitirá que ella reaccione y se aleje de él tan fácilmente.
Grito Silencioso
Capítulo
III
Cumpleaños
"El sol brilla alto en el cielo, iluminando todo con sus rayos. El recreo acaba de comenzar, y todos los alumnos salen veloces de las salas de clases, para aprovechar lo mejor posible ese pequeño descanso.
Miroku camina a través del pasillo, sonriendo cada tanto a alguna muchacha que lo saluda, distraído en sus pensamientos. Sí, recordaba muy bien a Sango, la pequeña niña con la que compartió su infancia entera, y a la que le negó su amistad cuando pensó que él ya estaba maduro para ése tipo de relaciones. Poco después se dio cuenta de lo equivocado que estaba, cuando Isbelle demostró ser nada más que una cara bonita, sin sentimientos. Ella le robó el corazón a Miroku, hasta que él se dio cuenta de que sólo era un juego, que ella no lo quería ni un poco y que estaba con él para lucirse con sus amigas. Sin embargo, cuando intentó pedirle otra oportunidad a Sango y disculparse, el padre de ella, Náraku, le prohibió acercársele. Aún recordaba con rabia cómo el detestable hombre le había cerrado la puerta sin siquiera dejarlo hablar. Y la última imagen que tenía de Sango era la cara de desconcierto y tristeza al ver que su padre le arrebataba la oportunidad de reconciliarse con él.
Pero al tiempo después, cuando por fin pudo aproximarse a Sango, ella ya no era la misma. Su mirada tierna y amable había cambiado por una triste y llena de rencor; sus cálidas y cariñosas palabras ahora eran hoscas y frías, empapadas con dolor. Casi nada quedaba de la pequeña Sango. Así que optó por separar su vida de la de ella, pensando y creyendo que su transformación se debía a su actitud. Nunca intentó saber la verdad. Y hasta el día de hoy está convencido de que eso fue lo que marcó la vida de Sango.
Se sorprendió cuando ella lo saludó con una sonrisa aquel día que fue con Kikyou a su casa, pero fingió que no le importaba. Ella no había querido darle otra oportunidad, por eso él no le mostraría que podían volver a ser amigos. Jamás volvería a ser nada de ella. Nada más que 'cuñados'.
"Sí, nada más que cuñados… eso es lo que seremos, Sango…"
-¡Miroku!
Miroku voltea al escuchar su nombre, saliendo de su ensimismamiento.
-¡Pequeña Kikyou!- Exclama, acercándose a ella- Perdón, estaba distraído y no te vi.
-No te preocupes- Kikyou lo abraza, con cariño.
-¿Qué me cuentas?- Pregunta Miroku, tomando la mano de la muchacha y comenzando a caminar hacia el patio.
-Pues, nada…- Kikyou piensa un momento y luego agrega:- Bueno, en realidad Sango se comporta un poco extraño últimamente…
-¿Extraño?- Miroku arquea una ceja, con curiosidad- ¿A qué te refieres con eso?
-A ver… - Kikyou medita unos segundos, buscando las palabras para explicarle mejor a Miroku a lo que se refiere- A veces se pone nerviosa cuando papá está cerca, como si le tuviera miedo. Además, tenías razón con eso de que es apática con los chicos, el otro día le presenté a unos amigos y no se comportó nada amable con ellos, como si quisiera evitar tener cualquier tipo de relación con ellos… y muchas veces me da la impresión de que quiere decirme algo pero no puede.
Miroku observa a Kikyou mientras habla y luego se encoje de hombros.
-Yo te dije que era rara- afirma, mientras se sientan en una banca bajo un árbol-. Es como si odiara al resto del mundo.
-No sé, a veces me da pena (N.A.: en mi país, pena es tristeza y vergüenza. Aquí lo utilizo como tristeza, para que no se confundan).
-¿Por qué?- Miroku la mira extrañado.
-Es que ella no es una mala persona, pero aún así no tiene amigos…- Kikyou suspira- ni siquiera se lleva bien con papá.
-Pero… ¿no que Náraku dice que él es todo un amor con ella?
-Bueno, sí, eso dice él- Kikyou se apoya en el hombro de Miroku-. Aunque yo creo que algo oculta. Pero Sango nunca me ha hablado de eso.
-Tal vez deberías preguntarle... aunque con lo rara que es...
Se quedan ahí descansando, sin hablar más sobre el tema. Kikyou sabe que Miroku no conoce lo suficiente a Sango como para juzgarla de la manera adecuada, por lo que no intentará hacerlo cambiar de parecer. Prefiere esperar a que él mismo la conozca y se de cuenta de lo maravillosa persona que es la muchacha.
Miroku, por su parte, sabe que Kikyou jamás comprendería cuánto daño le hizo Sango cuando no quiso perdonarlo. Eso es algo que también marcó su vida, llenándola de relaciones vacías y transformándolo en un muchacho popular al que poco le importaban los sentimientos de los demás.
El teléfono de Kikyou comienza a sonar, Miroku se sobresalta levemente.
-Tranquilo, es mi padre- responde Kikyou, mirando la pantalla del aparato y contestando- ¿Sí?
-Kikyou, Sango y yo saldremos esta tarde, así que no habrá nadie en casa cuando vuelvas del colegio- anuncia Náraku del otro lado de la línea, con su siempre frío tono de voz.
-Pero Sango sale a la misma hora que yo de clases...- murmura Kikyou.
-Lo sé, pero la saqué de clases antes- aclara Náraku, sin darle mayor importancia a eso.
-Bueno, como tú digas, entonces...- responde Kikyou- ¡Ah! Papá... ¿puedo estar en la casa de Miroku mientras ustedes llegan? Es que no me gusta estar sola...
-Cómo quieras... sólo cuídate mucho.
-Por supuesto- Kikyou sonríe, feliz-. Gracias.
La comunicación se corta. Kikyou suspira, confundida. ¿A dónde irían su padre y Sango? Algo raro pasaba con su familia, pero nunca podría entender lo que era..."
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Miro distraídamente por la ventana, sin poner atención a lo que me dice mi padre. El paisaje que se puede observar es hermoso, los árboles están en flor, y una extraña luminosidad se aprecia gracias a los pocos rayos que logran filtrarse por entre las hojas. Parece un sueño...
-Sango- la voz de mi padre interrumpe mis pensamientos, trayéndome de vuelta al mundo real, la pesadilla.
-¿Qué?- Mi voz suena seca y áspera, pero no puedo evitar tratarlo de esta forma.
-Trátame mejor ¿quieres?- Me inquiere, molesto con mi forma de contestar- Al fin y al cabo, nuestra relación va mucho más allá de lo normal entre un padre y su hija...
-Lamentablemente- murmuro, apoyando mi mentón en mi mano y con la mirada nuevamente perdida a través del cristal.
El auto se detiene bruscamente, mi padre se baja y se acerca a la puerta en la que yo estaba apoyada, intento alejarme lo más que puedo, pero él abre la puerta, me agarra de un brazo y me jala hasta fuera, luego da un portazo, sin soltarme, y me lleva a través de un camino pedregoso hasta una cabaña, el lugar de 'descanso' de papá. Ingresamos al lugar y él cierra la puerta tras de sí, mirándome como tanto lo detesto, con una mezcla de deseo y rabia. Bajo la mirada y espero, mientras se acerca a mí y levanta mi cara por el mentón, obligándome a mirarlo.
-Sango, Sango, Sango... ¿qué vamos a hacer contigo?- baja su mano lentamente por mi cuello, se detiene en el comienzo de la blusa y desata la cinta que forma parte del uniforme, con una sonrisa perversa.
Cierro los ojos al sentir sus frías manos rozar mi piel, mientras va desabotonando la blusa. Y como siempre hago, intento no pensar en lo que está pasando en estos momentos, tratando de llenar mi mente con cualquier imagen, tratando de escapar de esto para luego no recordarlo tan dolorosamente...
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"... Una semana después..."
Observo tranquilamente como Kikyou da vueltas por mi habitación, mientras me cuenta lo emocionante que será la fiesta de Miroku e intenta converncerme de que vaya.
-¡Oh, vamos!- Me dice, mirándome suplicante- No tiene nada de malo que vayas a una fiesta, es una sola... por favor...
-Kikyou, ya dije que no me gustan las fiestas- le vuelvo a repetir-. Hay mucha gente, y no me siento a gusto en un lugar así... además es la celebración de Miroku, no puedo ir si él no me ha invitado...
-¡Pero a él no le importará! Sango, quiero que me acompañes... Papá me ha dicho que nunca sales, y realmente creo que deberías hacerlo, eres una persona encantadora, pero no tienes amigos y a mí me das...
Kikyou me observa, un poco avergonzada y coloca sus manos sobre su boca, intentando disculparse por lo que iba a decir. Muevo la mano, indicándole que no tiene importancia. Después de todo, me dijo que era una persona encantadora... hace tres años que nadie me había hecho sentir así. Kikyou se acerca a mí y me toma las manos, apoyando su cabeza en mi hombro y sonriendo con una extraña expresión.
-¿Qué sucede?- Le pregunto, sin comprender por qué actúa así.
-Nada...- Kikyou me sonríe, esta vez alegre, y agrega:- ¿Sí me acompañarás, verdad? Le compramos el regalo las dos a Miroku, es justo que sepa que tú también te esmeraste en escoger algo de su agrado.
-Está bien, iré- le respondo, por fin logra converncerme.
Ella me sonríe, más feliz de lo que esperaba, y luego sale, diciéndome que me comience a arreglar para el cumpleaños, que faltan 2 horas para que comience.
Una vez sola, abro mi armario (ropero, closet, o como quieran) y comeinzo a buscar qué ponerme. No me dan muchos deseos de salir, pero Kikyou me lo ha pedido tan insistentemente que no quiero negarme. Ella ha sido muy atenta y buena conmigo, ha hecho que comience a ver que no todo el mundo es malo o negro. Elijo una blusa blanca con manga tres cuartos no muy ajustada y unos jeans azules, y luego me meto al baño para darme una ducha. Como ya es mi costumbre, me observo en el espejo. Pero esta vez no siento rabia e impotencia. Una extraña alegría invade mi ser, y sonrío frente a la imagen del reflejo. Algo está a punto de cambiar en mí.
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"La fiesta está muy animada. Comenzó hacía como una hora, y todos los invitados están muy felices y alegres, como en cualquier fiesta, todos bailaban alegremente y disfrutaban de la generosidad del cumpleañero, que siempre ofrecía lo mejor y en grandes cantidades para sus invitados.
El festejado está bailando animadamente con su novia, a veces es interrumpido por algún amigo o amiga, que le desea feliz cumpleaños y le entrega presentes.
Sango está en un rincón, sentada junto a una ventana pensando. Y como siempre, sola. "No me gustan las fiestas..." piensa ella, con un leve suspiro, mirando alrededor. Se queda así un rato, perdida entre sus pensamientos, hasta que una voz masculina la interrumpe:
-¿Por qué tan sola, Sango?
Sango se sobresalta y mira a quien le ha dirigido la palabra. Luego sonríe al reconocerlo.
-¡InuYasha!- Exclama ella, alegremente.
-Me alegro de que te acuerdes de mí- InuYasha también le sonríe-. ¿Puedo sentarme junto a ti?
-Claro.
InuYasha se sienta y luego se queda observándola un rato, para finalmente atreverse a preguntarle:
-¿Ya hiciste las paces con Miroku?
Sango agacha la mirada unos segundos, pero luego la levanta y reponde:
-No, Kikyou me invitó a la fiesta... me pidió que la acompañara.
-¿Kikyou?- InuYasha arquea una ceja, confundido- ¿Por qué ella...?
-Es mi hermana- aclara Sango, con una sonrisa-. Hace como tres semanas que ella decidió mudarse a mi casa.
-Vaya...- InuYasha se queda pensativo, mientras Sango vuelve nuevamente su vista hacia la ventana.
La fiesta continúa así por algunas horas más, hasta que la música se detiene y la voz de Kikyou llama la atención de todos los presentes.
-¡Bien!- Exclama Kikyou, con mucha energía- ¡Ha llegado el momento de que el cumpleañero- le dirige una cariñosa mirada a Miroku- apague las velitas y pida su deseo!
Todos aplauden, las luces se apagan, y comienza a cantarse el típico y conocido "Cumpleaños feliz...". Miroku apaga las velas, y todos vuelven a aplaudir. A cotinuación, se encienden las luces y Miroku le da un mordisco al pastel, manchándose con crema la punta de la nariz y el mentón. Mientras él se limpia, Kikyou vuelve a tomar la palabra:
-¡Ahora, otro de los momentos más esperados de la fiesta! Con ustedes... ¡La entrega oficial de los regalos!
En un rincón están los regalos amontonados, y comienzan por orden a entregar los presentes cada uno de los invitados. Hay de todos los tamaños y formas, Miroku recibe feliz cada uno de ellos, agradeciéndole a quien se lo entrega, con una sonrisa y bastante emoción. Mientras él está ocupado con esta entrega, Kikyou se acerca a Sango y le informa, muy satisfecha:
-Sango, tú le entregarás el disco a Miroku, yo compré otro regalo para él... así podrás felicitarle y desearle un feliz cumpleaños tú también.
-Pero yo...- Sango observa unos segundos a Miroku y suspira- No puedo.
-¿Por qué no?- Pregunta Kikyou, mirándola con extrañeza- ¡Vamos! No seas así, es sólo un regalo, nada más... por favor...
-Eh...- Sango ve la mirada suplicante de Kikyou, y luego sonríe, resignada- Está bien, pero sólo lo hago porque tú me lo pides.
-Gracias- Kikyou abraza a Sango, alegre.
Luego de un rato, Kikyou le hace un gesto a Sango para que se acerque a entregarle su regalo al cumpleañero. La muchacha obedece, incómoda ante los murmullos y las miradas de indiferencia y desprecio que son dirigidas hacia ella. Miroku la observa acercarse, con una extraña expresión entre desconcierto, sorpresa y alegría.
-Eh... feliz cumpleaños, Miroku- murmura Sango muy bajo, entregándole el regalo y sin levantar la vista. Miroku la observa por un segundo, luego sonríe, recibe el regalo y abraza a Sango.
-Muchas gracias, pequeñita- le agradece al oído Miroku, mientras la abraza.
Todos los presentes se quedan atónitos observando la escena. Kikyou sonríe feliz, InuYasha también se alegra con la respuesta de Miroku, por un segundo creyó que Miroku rechasaría nuevamente el regalo. Sango no lo puede creer, Miroku la estaba abrazando nuevamente. Luego de unos segundos, se separan y Kikyou comienza a aplaudir, como lo han hecho con todas las demás entregas. Todos la imitan, aún sorprendidos ante la escena. Miroku observa el paquete y luego lo abre, saca el disco, lee el título y sonríe, feliz, diciendo "¡Es el disco que quería comprarme!". Ahora, es el turno de Kikyou, quien le entregael regalo y lo besa. Todos vuelven a aplaudir, mientras esperan que se termine el beso. A continuación, Miroku desenvuelve el regalo y encuentra un libro, lee la portada y le sonríe a su novia, exclamando "¡Tú siempre tan práctica, Kikyou!". Todos vuelven a aplaudir, mientras Miroku abraza a Kikyou y hace un gesto para que la fiesta continúe.
Kikyou toma la mano de Miroku y comienza a caminar hasta llegar donde Sango, que seguía en el mismo lugar con InuYasha, conversando.
-¡Hola!- Saluda Kikyou, alegre como siempre.
-Hola- le responden al unísono Sango e InuYasha, con una sonrisa.
-¿Qué hacen?- Pegunta Miroku.
-Sólo conversamos- responde InuYasha, mientras bebe un poco de su vaso.
-¿Ya se conocían?- Pregunta Kikyou, tomando asiento junto a Sango.
-Sí, un poco- murmura Sango, tímidamente.
-Sí, la conocí hace algún tiempo una vez que vine a la casa de Miroku- dice InuYasha, dejando su vaso sobre una mesa cercana-. Me sorprendió verla aquí, así que me acerque a saludarla.
-Vaya, no sabía que conocieras a InuYasha- murmuró Kikyou, sorprendida.
-¿Y tú lo conoces?- Pregunta Sango.
-Pues sí, su hermano es muy amigo de mamá, y muchas veces lo llevaba a la casa... después supe que era amigo de Miroku, así que comenzamos a ser amigos- respondió Kikyou, dedicándole una tierna mirada a InuYasha.
Siguieron hablando así bastante rato, hasta que InuYasha le pide permiso a Miroku para sacar a bailar a Kikyou.
-Por supuesto, no hay ningún problema... si ella quiere, claro- responde Miroku.
-Ah... está bien, vamos- dice Kikyou, un poco confundida por la petición de InuYasha.
-Bien, gracias- InuYasha se aleja con Kikyou hacia la 'pista de baile'.
-¿Por qué haces esto?- Pregunta Kikyou, observando a InuYasha con curiosidad.
-Creo que será mejor que los dejemos solos- Responde el chico con una sonrisa.
Kikyou observa a la pareja, extrañada. No tiene ni idea de que ese simple momento será suficiente para que su hermana y su novio vuelvan a ser amigos. Tampoco se imagina que esto cambiará para siempre la vida de su hermana."
O.K., hasta aquí los dejo. Espero que les haya gustado, le dedique mucho tiempo a continuarlo... Saludos a todos y hasta la Próxima,
Ja ne!
EXTRAS
Ficha de los Personajes n° 3
Nombre: Miroku Dmitri VorobiovEdad: 18 años (recién cumplidos)
Fecha de Nacimiento: 06 de Abril de 1990
Signo: Aries
País de Origen: Inglaterra
País de Residencia: Francia
Ocupación: Estudiante
Hobby (es): Tocar la guitarra eléctrica y componer música.
