Bueno, hasta la mitad del capítulo Nessie estará en Alemania, pero como si no lo estuviera. He querido demostrar el lado amigable que mencioné en el otro capítulo… Así que para las que le gusta Leah, aquí hay un capítulo que demuestra su amabilidad.

73. Videollamadas y graduación

La pantalla de mi ordenador estaba en modo espera. Toda la pantalla estaba en azul y un círculo en el centro me indicaba que estaba cargando. Había decidido hacer una videollamada a Leah, todos estaban ocupados y mi último recurso fue ella. Me aburría mucho y ella como buena amiga, una vez me dijo que la llamara cuando quisiera. Leah era como tu compañera de clase con la cual hablas mucho en clase pero que a la hora de salir con ella y hacer planes fuera de las aulas no contabas, solo te entretenía en clase.

Cargando…

Buscando señal…

Espere unos segundos…

Resoplé. Estaba sola en la habitación y no sabía cuándo llegaría Dana y quería privacidad. Si esto tardaba tanto acabaría teniendo una videollamada por móvil y eso no es tan cómodo.

Cargando…

Buscando señal…

Espere unos segundos…

Me acosté en la cama con las piernas cruzadas. Moví mi pie en el aire esperando el sonido que me decía que la conexión estaba establecida.

-Bonita pared, ¿Es naranja?

Me levanté de golpe al escuchar la voz de Leah.

-¡Al fin!-Dije con un entusiasmo exagerado que hasta me sorprendió. Realmente estoy muy aburrida.

-Vaya, me alegro tu entusiasmo por verme-Ella también sonaba sorprendida.

-Por supuesto que sí, eres mi amiga.

-¿No lo dices de bromas?-Se acercó más a la pantalla, supongo que para verme mejor- ¿O sarcásticamente?

-Yo SÍ soy sincera. No como TÚ-Ahora fui yo la que me acerqué a la pantalla.

-Hay un poder muy importante detrás de mí sinceridad oculta. Si te digo algo, muchas personas se enfadarían conmigo.

Me crucé de brazos e hice morros. Ya no me resultaba escalofriante la familiaridad con la que hablábamos, incluso hacíamos bromas. Sin embargo aún había algo…

-¿Qué pasa? Te noto muy pensativa.

-Estoy analizando nuestra relación. Pienso que hay algo que me ocultas.

-Te estoy ocultando eso que tú piensas que hago mal pero en realidad hago bien pero que si te lo digo habrá consecuencias grabes y cierta persona me dejará de hablar cosa que a ti te pondría muy contenta pero después de un tiempo no porque me quieres y te quiero.

Sus palabras fueron tan confusas y rápidas que hasta me parecieron un trabalenguas.

Trabalenguas

Sonreí al recordar cuanto nos gustaba de pequeñas. Rememoré esos tiempos en los que tenía cinco años y comenzaba a aprender a leer. Ella me traía libros de adivinanzas y trabalenguas. Nos la pasábamos tan bien.

-¿En qué piensas?

-En ti y en mí cuando empezaba a aprender a leer. En ese entonces era feliz, sin preocupaciones solo las que tenía cuando hacía alguna travesura. Cuando era pequeña no me costaba hacer amigos, era muy social.

-Pegabas a quien no fuera tu amigo, eso creo que contribuía-Río Leah.

-¿Enserio? No me acuerdo.

-Yo sí, también me pegabas mucho a mi cuando cogía tus cosas. Eras muy posesiva y lo sigues siendo-Recalcó- Pero conociéndote no dudo que ahora si hagas amigos de una manera muy rápida. Tienes un encanto que es muy difícil de pasar desapercibido.

-Es raro escuchar un cumplido de parte de ti.

-Te puedo decir muchos más-Sonrió- Eres preciosa, tu manera de vestir es algo rara pero sin duda marca tendencia, atraes a todos, ya sea por tu amabilidad o por tus habilidades de llegar al corazón de la gente. Esa habilidad tuya muchas veces me ha hecho sentir culpable pero enseguida borro ese sentimiento porque sé que hago lo que te conviene.

-¿Ahora sí me dirás de que hablas?

-Me refiero que cada uno tiene su lugar en el mundo y… la medicina es el tuyo. Ayudar a las personas y todo eso. A mí las ciencias nunca se me dieron bien. Por eso yo elegí más el camino económico. Las matemáticas son mi punto, yo logro resolver problemas muy difíciles o problemas donde solo te dan un dato de los mínimo dos que te tienen que dar.

-Con un solo dato no puedes resolver nada.

-Si te inventas algunas cosas sí, creo que hasta hay una ley. La ley del abstracto

- Te lo estás inventando-Leah rio-¿Es un mensaje con doble sentido?

-No, te estoy hablando laboralmente. Estoy diciendo que tú eres buena en lo tuyo y yo en lo mío. De paso me he hecho un cumplido a mi inteligencia.

Sabía que estaba hablando en códigos, pero no quería seguir hurgando más en ese desconocido territorio.

-¿Y qué tal tus vacaciones?-Pregunté

-¿Qué vacaciones?

-Me comentaste en una conversación anterior que fuiste a New York pero como ibas con prisa no me contaste los detalles-Mentí, habían pasado más de dos meses pero aún tenía la duda de que hacía allí.

-No gran cosa, solo compras y tiendas. Es la capital de las marcas de lujo.

-¿Y qué te compraste?

-Faldas, vestidos y zapatos en su mayoría. Ropa interior también pero no era de marca, era de una tienda francesa que hace los diseños incluso mejor que Victoria's Secret ¿En Alemania no hay una de esas tiendas con lencería de los más sexy?

-Creo que te refieres a Amsterdam. ¿No te resulta raro hablar de esto conmigo?

-Mientras no seas mi madre que está muy enfadada conmigo sin razón alguna, no.

Escuché la puerta principal abrirse y con ella unas ajetreadas voces. Mi privacidad había acabado.

-Ya no estoy sola, me voy.

-Hasta otro día.

Dejé el ordenador tal y como estaba y rodé sobre mi cama. Cogí la ropa de la canasta y comencé a doblarla. Dana entró segundos después con el móvil en su mano pero tiró su bolso al suelo y se acostó en la cama de un golpe suspirando con enfado. Miré en su dirección sin parar de hacer lo mío, tal vez la antigua Dana ha vuelto.

-Puedes seguir hablando-La miré dubitativamente-Te has dejado el Skype abierto.

Continué doblando algunas prendas mientras observaba como Dana no dejaba de mirar su móvil.

-¿Esperas alguna llamada?

-Espero a que nadie me llame. Al parecer alguien cambió su número de teléfono y hubo un error, me llegan llamadas para esa persona y encima pago yo esas llamadas-Dana se sentó con las piernas cruzadas sobre la cama- Perdona ¿He interrumpido el sexo telefónico?-Se burló ella pero con la cara que puse se rio a carcajadas.

-Estaba hablando con Leah.

-Ah, la mala zorra de tu prima-Arqueé una ceja en su dirección-Lo dijiste aquella vez cuando nos emborrachamos.

Se encogió de hombros. Se puso a rebuscar entre las sus sábanas hasta que encontró una botella de agua.

-Dos semanas sin mensajes, llamadas y videollamadas con tu novio-Bebió un trago de su botella y tragó.

Detuve mi acción a medio camino. Dejé la camiseta a medio doblar sobre la canasta y la dejé a un lado.

-¿Cómo sabes eso?

Dana se metió dentro de sus mantas y abrazó una almohada.

-Cuando hablas con él te vas a un lugar a solas o sonríes mucho cuando ves la pantalla de tu móvil u ordenador. Ahora creo que son las diez de la noche en Seattle, hazle una videollamada. Yo iré a dar una vuelta, hace un estupendo día ¿Te compro algo?

Negué con la cabeza y esperé a que Dana se fuera. No sabía si llamar a Jake o no, tal vez estuviera dormido o en una de esas cenas de negocios que tan seguido tiene. Las otras veces que hablamos siempre tenía algún desayuno, comida o cena, y siempre era algo urgente por lo cual no podíamos hablar mucho solo un hola, como estas?, que tal tu día? Comenzábamos a decir ciertos detalles del día pero cuando finalmente le preguntaba por su trabajo, que era lo que lo tenía tan entretenido, me respondía que se tenía que ir.

Cogí aire y seguí el mismo procedimiento que con Leah.

-Buenas noches señor ocupado.

Se sorprendió al escuchar mi voz porque bajó su pantalla como si le hubiera sorprendido mirando algo.

-¿Qué pasa?-Le pregunté

-Me has asustado, creí que eras uno de esas ventanas que te salen de golpe y que te graban.

-Es una videollamada y para realizarla, antes debes de aceptar.

Jake miró a otra parte como si se estuviera pensando algo y luego comenzó a contar en voz baja.

-¿Sigues ocupado?

-Sí, estos papeles me tienen muy sumergido.

-Entonces deberías descansar. Puedes descansar por ejemplo… hablando con tu novia.

-¿Son las diez?-Me volvió a ignorar mirando a su pantalla- Tengo que enviar esto urgentemente.

- ¡No! No te vayas-Dije antes de que se despidiera de mí y no lo volviera a ver por otras dos semanas más-Jake, en dos semanas no te he visto para nada-Mi tono sonaba lastimero y en realidad, estaba lastimada. Lo echaba de menos y él no hacia ni el menor esfuerzo en hablar o hablarme.

-Lo siento-Se disculpó Jake- solo es que esto es muy importante.

Quería preguntarle de que trataba, que era el asunto que lo tenía tan sumergido y del cual siempre hablaba pero nunca me decía nada, pero estaba segura que no conseguiría sacarle nada. Él estaba en Estados Unidos y yo en Alemania, no podía hacer gran cosa. Solo esperar.

Levanté mis rodillas y me abracé a ellas.

-Quedan dos meses para que me gradúe, en dos meses vuelvo-Dije esperanzada, esperando a que al menos mostrara algún signo de alegría o al menos un signo, un gesto. Algo. Solo necesitaba un simple gesto para asegurarme que aún estaba ahí conmigo.

-¿Solo? ¿Tan poco? Si te acabas de ir. Digo, es que más o menos por la fecha en que tú vuelves tengo que tener un trato más que cerrado y creo que no voy bien.

Y así me di cuenta que a Jake le pasaba algo. No era normal tanto secretismo y que me ignorara tanto.

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En los dos meses restantes Jake y yo solo nos enviamos mensajes. Es cierto que eran muy largos pero aun así no era suficiente, no me era suficiente. En mi interior, sentía que algo le pasaba y temía que mis peores miedos se hicieran realidad. Dana me decía que no me preocupara, que eran ideas mías. Yo quería creerla, siempre me repetía una y otra vez que eran ideas mías pero siempre había otra vocecita en mi interior que me decía lo contrario.

Pflege, 27498 Passagiere nach Madrid fliegen, in den Einstiegsbereich erhalten*

-Anímate-Dana me palmeó el hombro- En menos de un día verás a tu novio y todo lo que te reconcome se esfumará. Lo verás y felices para siempre.

Yo no sabía si estar feliz, no sabía con qué me encontraría cuando llegara.

Al aterrizar en Seattle, le di un gran abrazo a Dana y compartimos datos telefónicos entre otras cosas, no sabía si esa sería la última vez que la viera y me había encariñado con ella. En esos seis meses de convivencia Dana se había convertido en una especie de hermana mayor con la que discutes por nada, pero igualmente la echaría de menos.

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Me está evitando e ignorando. Confirmado. Llevaba en Seattle una semana y Jake no hacía más que ir de un lado para otro y sin olvidarse de su móvil. Un dato importante que decir porque cada vez que lo dejaba cerca de mí lo cogía enseguida, como si fuera un gran tesoro. Toda su actitud era exasperante, me exasperaba ¿Y yo que hacia? Enfadarme. Bueno, aunque cada vez que hacia uno de sus extraños actos después me lo hacía olvidar con sus gestos de amor multiplicados por mil.

Ahora me encontraba en una de esas situaciones en las que su móvil estaba cerca de mí pero Jake no, él se estaba duchando. El aparato comenzó a vibrar, un mensaje nuevo.

¡Me estoy hartando de esta situación! Cada vez que la veo se lo quiero contar. Si fueras una mejor persona lo harías ya.

Era un mensaje de Leah.

Dejé el móvil en la mesa pero me entró la curiosidad y comencé a leer sus mensajes. Ya sé que estaba mal, pero algo me decía que esa era la razón de su misterio.

Leah, haz el favor de dejar de meterte en mi vida. Nadie te llamó.

No, pero me necesitas y mucho. Se nota que tú nunca has hecho eso. Claramente nunca se te pasó por la cabeza cuando estabas conmigo y menos mal, no hubiera sabido cómo reaccionar. Yo te hubiera dejado pero como es al revés, me divierte mucho la situación :D . Es realmente divertida la situación en la que te encuentras.

A veces te odio.

No te creo :p . Sin mí, ¿Qué hubieras hecho en estos seis meses? Además, Renesmee comienza a sospechar y como te repito siempre quiero decírselo 3:D . Pero claro, sería un poco raro que yo se lo dijera…

¿Por qué escribes tanto? ¿Acaso no trabajas?

¿Y tú? ¬¬

Deja ya esos emoticonos

Había varias conversaciones pero solo unas pocas me interesaron.

Ya lo tienes todo planeado ¿No? *_*

Sí, estoy ansioso. No es que no me haya gustado el proceso pero a veces… Estoy feliz pero ahora que ha vuelto no puedo hacer ninguna modificación.

Para mí también fue divertido. Esas dos semanas en New York me encantaron (3 _3) ¿Cuándo repetimos?

Tú no deberías haber estado, ahí. Me arrepiento bastante de haberte llevado, aunque más bien tú te acoplaste.

¿Por qué? :`( Si te fui de gran ayuda ;D

¿Y me preguntas el por qué? Tienes un grave problema.

La conversación acababa ahí pero había otras que no tenía ganas de leer. Ya tenía suficiente con saber que habían pasado juntos dos semanas. Ni siquiera quería saber lo que estaban haciendo.

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Caminé con pasos decididos y seguros. Con cada paso que daba, respiraba profundamente. Subí las escaleras con miedo a caerme o tropezar con el traje. Observé el escenario que se presentaba ante mi cuando llegué a mi destino. Había centenares de personas observándome, esperando a que dijera algo. Oh Dios, ¿Qué tenía que hacer? El discurso de despedida, por supuesto. Había llegado la hora de comenzar el fin de una etapa. En estos mismos instantes tenía que hablar delante de demasiada gente. Hoy me graduaba.

-Hoy, finalizamos una etapa pero comenzamos otra-Comencé, con la típica frase de discurso- A partir de hoy ya no estaremos en la estabilidad de la universidad, aunque tal vez, para muchos, estos años no habrán sido estabilidad sino descontrol, fiestas y desmadres-Dije mirando a las personas que estaban agrupadas en sus respectivos grupos- Pero sin embargo teníamos algo seguro y asignado. Todos los lunes teníamos clases, fuéramos o no fuéramos a ella. Era decisión nuestra pero estaba ahí, esperándonos. En este nuevo camino que emprenderemos no habrá nada seguro. Puedes caminar tanto por arenas movedizas sin darte cuenta o por un maravilloso prado. No digo que todo lo que nos queda de vida serán trampas pero sí será más duro porque lo que tengamos que aprender no estará escrito sino que nosotros lo tendremos que escribir. Nosotros escribimos nuestro destino. Nosotros elegiremos que hacer, como lo haremos, con quien estar, que ser. Hoy llega el punto en el que podemos demostrar que tan adultos somos. Hemos cambiado, ya no somos los mismos del primer día que llegamos al campus y nos escondíamos de nuestros padres para que no nos vieran con ellos. No somos los mismos que decían que se iban a dormir temprano pero que, en realidad, íbamos a llamar a nuestros padres al menos durante unos minutos solo para escuchar su voz. Somos adultos, hemos madurado, unos más que otros-Escuché risas de fondo-. Hoy miramos atrás y recordamos lo bien que nos lo pasábamos en la universidad con nuestros amigos y profesores porque admitirlo, sino fuera por nuestros estupendos profesores y sus bromas nunca hubiéramos aprendido lo que realmente era la universidad, un lugar muy divertido pero sobretodo educativo. Este ha sido un bonito lugar y ahora nos toca irnos para vivir la verdadera aventura: la vida real-Suspiré internamente, ahora me tocaba decir una parte que no sé por qué la decidí incluir. Tal vez porque sonaba graciosa- Así que para aquellas personas que nos decían que no llegaríamos a nada o que no valíamos para nada ¡A joderse! Somos oficialmente médicos y hemos sacado el mejor promedio de notas de todo Washington. Padres y madres, ya podéis ir soltando la chequera, merecemos un nuevo coche-Terminé con una sonrisa.

Me di cuenta que mi discurso no había sido tan malo como yo creí cuando escuché el gran sonido de los aplausos y silbidos. Bien, ya puedo respirar.

Bajé, y el director se dispuso a decir un pequeño discurso. Todos nos colocamos en un lugar y nos hicieron una foto. Yo en todo momento estuve al lado de Bree y a la hora de tirar el birrete lo hicimos a la vez. Ella y yo nos miramos y nos abrazamos fuertemente.

-¡ESTAMOS GRADUADAS!-Nos gritamos a nosotras mismas.

Cuando por fin logramos encontrar un birrete salimos de entre la multitud y nos dirigimos hacia nuestras respectivas familias, que se encontraban en una zona de asientos diferentes a las nuestras. Papá y mamá habían venido especialmente para mi graduación, esa misma noche se irían porque ahora que llegaba el verano estaban llenos de pedidos. Hoy habían cerrado la tienda.

-¡Mi niña! ¡Cuánto has crecido!-Mamá me abrazó tan rápido que creí que me rompería algo-Ayer apenas el médico me estaba diciendo que estaba embarazada-Mamá se secó una lágrima que le caía- Edward, ven aquí-Papá, que se había mantenido en un segundo lugar se posicionó al lado de mamá.

-Felicidades, princesa-Papá me entregó una pequeña caja azul.

La abrí y saqué de ella un collar. Era ovalado y tenía una inscripción en el centro.

Plus que ma prope vie*

Toqué la decoración floral que rodeaba las letras.

-Es perfecto-Susurré.

-Ábrelo-Me animó papa.

Hice lo que me indicó. Dentro había dos fotos: una era yo de pequeña y otra eran papá y mamá, una versión más joven, y abrazados.

-Me encanta, muchas gracias ¡Os quiero plus que ma prope vie!-Dije abrazándolos a ambos e intentando decir lo mejor posible aquellas palabras en francés.

-¡Ponérmelo, ponérmelo!-Dije con entusiasmo. Me di la vuelta mirando para que me pusiera el collar. Y detrás de mí, justo a tres metros Jake estaba con un ramo de rosas rojas. Fui corriendo enseguida hacia él.

-¡Estoy graduada!-Me abalancé a él en un impulsivo abrazo- Mira lo que tengo, un diploma ¡Mi diploma!

-Tu discurso ha sido uno de los mejores que he escuchado, mi parte favorita fue… a ver si me acuerdo-Hizo un fingido gesto de pensar- A joderse.

Me mordí el labio, sonrojada. Vale, esa no fue una de las mejores partes del discurso ¿O sí?

-Mira lo que hago-Aclaré mi garganta y puse mi dedo índice y corazón justo arriba del pulso de mi muñeca- La paciente tiene unos niveles rítmicos muy altos causado por nervios, fatiga, emoción, alegría y entusiasmo. Lo más probable es que sea el síndrome de la alumna graduada ¿Y sabes qué? Es totalmente cierto, porque ahora, delante de la ley de Estados Unidos de América, soy médica y todo lo que diga será cierto pero siempre puedes pedir una segunda opinión.

-No, me hace falta. Con tu palabra ya me basta y me sobra. ¿Te he dicho lo preciosa y hermosa que estas con ese uniforme de graduación?-Acercó su cara a la mía- Porque lo estás-Cogió mi mano y besó la palma. Aprovechándose de eso, con mi mano me atrajo más hacia él. Estábamos a apenas unos mílimetros-¿Y ahora que te está diciendo tus pulsaciones?

-Que padezco el síndrome del amor. La mejor enfermedad del mundo y la cual es incurable.

Sonreí antes de tocar mis labios con los suyos. Fue un beso tierno, suavemente acariciábamos nuestros labios. No tenía noción del tiempo ni del lugar. Tampoco me importaba que mis padres estuvieran a pocos metros. Solo me interesaban sus labios y su amor. Llevaba tanto tiempo sin sentir a este Jake amoroso. Pero me costó separarme de él. Le cogí de la mano para ir hacia donde mis padres pero me sorprendí al ver que también estaban Billy y Sarah, no sabía que estaban en la ciudad.

-Enhorabuena cielo-Me dijo Sarah-Ya hay un médico en la familia.

-Un discurso espléndido-Me felicitó Billy-Nunca había escuchado a una valedictorian* decir en el discurso de despedida un taco. Sin duda, será memorable.

Me estaba comenzando a arrepentir de la última frase, pero en fin. Quedará para la prosperidad.

Jake había hecho una reserva en un restaurante, así que cenamos allí, en La bijou doux.

-¿Ya tienes pensado dónde quieres trabajar?-Me preguntó Sarah- Sería un placer recomendarte a uno de mis amigos. Así os tendría a ambos más cerca.

-Pero estaría más lejos de mí-Repuso mamá- ¿Hay algún centro en Seattle o Washington que te interese?

-Ella no está interesada en muchos centros y está bastante solicitada. Alemania le dio mucha fama. Ella prefiere el de Seattle, en el que estuvo de residente. Se rifan a mi chica-Jake apretó brevemente mi mano sobre la mesa.

-Ya has terminado ese proyecto alemán ¿No? ¿Cuándo sabrás el resultado?

-No lo sé, ellos me deberían enviar una carta-Cogí mi copa de vino y bebí un pequeño trago.

La verdad, esa carta me había llegado desde hace una semana. Había sido admitida, solo me quedaba aceptar o rechazarla vía Internet y estaría todo listo. Tenía hasta el 1 de agosto y un mes después estarían en Alemania. Pero esa carta la había tirado y solo había conservado el papel, el cual había doblado hasta que me cupiera en cualquier bolsillo. Siempre la llevaba encima, ahora estaba en mi diminuto bolso.

-Lo importante es que te has graduado con la mejor nota de tu promoción, un brindis por ti-Papá elevó su copa y todos chocamos.

-Cielo, te hemos traído un regalo de graduación-Me dijo Sarah sacando una pequeña caja de su bolso.

La abrí dándole las gracias. Era un reloj, un precioso reloj de plata a juego con mi nuevo collar, incluso tenía la misma decoración floral.

-Bella y yo nos coordinamos. Ambas queríamos hacerte un regalo parecido.

-Os lo agradezco mucho a los dos, gracias por tratarme como si fuera vuestra hija-Les dije a Billy y Sarah.

Terminamos de comer entre risas y recuerdos universitarios. Jake y yo nos marchamos antes, nuestros padres se quedaron hablando.

-No debería haberte comprado ese vestido.

Giré la cabeza en dirección a Jake. Estábamos cerca de casa, él iba conduciendo.

-¿Por qué?-Pregunté con curiosidad. Llevaba un vestido rojo, ajustado y con tiras gruesas, a juego con los zapatos de piedrecitas blancas y con una piedra roja en la punta.

-He estado todo el tiempo en cosas indecente por tu culpa.

Me reí y llevé mi mano detrás de su oreja.

-¿Enserio? ¿Cómo qué?

Jake se detuvo, no sabía si habíamos llegado ya pero él apagó las luces.

-He pensado en muchas cosas- Acarició suavemente mi muslo, ascendiendo poco a poco- Pero principalmente en quitarte el vestido lentamente con los dientes, dejándote sin nada salvo esos zapatos. Y tus labios-Acarició con su dedo pulgar mi labio inferior- Cada vez que hablabas quería besarte y no parar nunca.

Mis pulsaciones estaban a mil y apenas me había tocado.

-Te tengo una sorpresa-Jake salió del coche y abrió mi puerta. Cuando salí me vendó los ojos.

-Jake, estos zapatos no son muy seguros para jugar a la gallinita ciega.

-Estamos entrando en casa-Me dijo al oído.

-Estamos por el garaje.

-¿Cómo lo sabes?

-Porque no siente tierra o hierba bajo mis pies sino cemento. Jake, si no me quitas esta venda creo que me voy a caer.

-Vale, espera. Quédate quieta-Jake se alejó de mí, escuché como encendía las luces y luego volvió detrás de mí-¿Preparada?

-No hacía falta que me dieras nada. Tu atención en estos tiempos ya es muy valiosa.

-Te prometo que a partir de ahora te prestaré toda la atención del mundo. Y bien, comienzo a contar. Tres, dos uno…

Jake me quitó la venda de los ojos, literalmente. Delante de mí había un espectacular coche amarillo. Aunque llamarlo coche es insultarlo, eso era una obra maestra echo deportivo y descapotable.

-Guau Jake, esto… esto… es un….

-Feliz graduación, ya que estoy seguro que no querrías un avión privado pues te he comprado un coche. Espero que te guste, sino lo puedo cambiar.

-¿Cambiarlo? Es perfecto-Rodeé el coche. En la placa trasera ponía: recién graduada. Me encantaba- Es una maravilla, es fantástico, es un… ¿Qué coche es?

-Es el nuevo Aston Martin Vanquish.

-¡Tengo un Aston Martin! Vaya, tu si sabes dar regalos de graduación-Le di un gran beso y luego me separé de él para quitarme el reloj, los pendientes, el brazalete y el collar.

-¿Por qué te estás quitando todo eso?

-Hace unos minutos tú me dijiste que querías dejarme sin nada salvo estos zapatos-Caminé hacia el coche y me senté en el capó-Veamos cuanta suspensión tiene. Una graduación no es una graduación completa sino lo acabas haciendo en un coche-Me mordí el labio mientras Jake, con una sonrisa en la cara se acercaba a mí.

En el coche, no me pudo quitar el vestido con los dientes pero sí estoy segura que me dejó varias marcas. Dentro de casa sí fue otro tema. Nunca pensé que fuera tan eróticos los dientes de Jake.


*Atención, pasajeros del vuelo 27498 con destino a Madrid, colóquese en la zona de embarque

*Más que a mi propia vida.

*Estudiante que ha obtenido la mejor calificación y da el discurso final o despedida (valedicto)

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Hola Bad People! Mañana es un dia especial (4 de julio) porque pasará una cosa especial. Sería divertido que leyerais el próximo capítulo justo mañana.

¿Y bien? Que os ha parecido la parte de Leah? Ha sido bastante amable. Os aconsejo que leáis entre líneas y que vuestro cerebro, mente e imaginación divaguen todo lo que quieran tanto en el lado positivo como en el negativo. Si alguna piensa algo que lo comente, al final de la historia digamos que diré las respuestas y ataré cabos.

Pd: Jacob también puede ser bipolar como Nessie

besos