LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA NO SON MIOS SON DE LA GRAN STHEPENIE MEYER. LA HISTORIA VIENE DE MI MENTE.

KarlisCullen: Sobre tu pregunta, quien abraza a Bella al final del capítulo anterior es Jasper. Gracias por leer.

Al llegar al aeropuerto a los dos nos tomo un momento bajar del auto, pero finalmente lo hicimos. El proceso para subir al avión era tedioso, me estaba desesperando y Jasper hacia todo lo posible por mantenerme distraída.

-The Beatles es la mejor banda en el mundo. -Lo mire confundida por el comentario y el solo alzo las cejas.

-¿De qué hablas?

-Tú te burlaste porque yo no pasaba ni un día sin escuchar a The Beatles, pues bueno señorita *Yo no tengo manías y tu si por eso eres raro* tú te mueres por Muse.

-Jasper, déjalo ir. Eres tan rencoroso. - Dije mientras le daba la espalda.

-¿Ves? ¡A eso me refiero! Evitas el tema porque tengo razón. -Bufe frustrada y me gire para encararlo.

-No, no la tienes. Muse es la mejor banda del mundo, nadie puede considerarse eso más que ellos.

-Blah, blah, blah…claro, claro. -Me saco la lengua y empezó a hacer muecas. Bufe indignada.

-Cierra la boca. Si no fuera por Alice tú jamás abrías escuchado a The Beatles. - Jasper se tenso en cuanto la mencione. Teníamos un acuerdo mutuo y silencioso sobre no decir su nombre. -Yo…yo, solo…

Respiro profundo y solo dijo:
-Necesito tomar aire. -Se fue a paso rápido y yo cerré los ojos, pateándome mentalmente.

Lo había lastimado, no fue intencional no quería hacerlo simplemente lo dije. Me dispuse a seguirlo, lo encontré afuera del aeropuerto, estaba de espaldas a mí mirando a la nada. Corrí hacia él y me detuve al llegar. El no se giro a pesar de que sabía que estaba ahí. Mordí mi labio reteniendo las lágrimas, ya había llorado demasiado. Abrace su espalda pasando mis brazos por su cintura, sentí como se tenso pero no dijo ni hizo nada. Me dolía su reacción pero la entendía, el tema de Alice era prohibido para él. Paso mucho tiempo antes de que él pudiera si quiera pensar en ella. Con el tiempo eso había mejorado solo un poco, sabía que era asfixiante la realidad.

Después de unos minutos se giro paso lentamente su brazo por mis hombros acercándome a él y besando mi frente. No dijo nada pero tomo mi mano y nos llevo dentro, escuchamos llamada para subir al avión y nos dirigimos ahí.

La azafata mirada con demasiada atención a Jasper, me molestaba, ¿Qué no miraba que sujetaba mi mano? Tal vez no fuéramos nada romántico pero ella no tenía porque saberlo. Él le tendió nuestros boletos sonriéndole por cortesía aunque note como se removió incomodo. Subimos al avión y buscamos nuestros asientos, llegaron los azafatas y empezaron a darnos instrucciones, no las escuchaba estaba mirando por la ventana despidiéndome del sol.

Tenía un extraño sentimiento entre nostalgia y conformismo.

-¿Recuerdas como era la casa? - murmuro Jasper, hablando por primera vez desde que subimos al avión, mientras miraba por la ventanilla.

-No mucho, Renee la remodelo para nosotros. No quise meterme mucho en eso y dudo que tú hayas querido - conteste. Hizo una mueca graciosa y reí.

-No, gracias.

-Te va a encantar- voltee al asiento de atrás y estaba Alice.- Ya vi las fotos, tiene todo tu estilo y el de él, Renne los conoce muy bien- me sonrió. Sobresaltada voltee con Jasper quien me miro preocupado. Respire profundamente.

-¿Estás bien?- pregunto agarrando dándole un ligero apretón a mi mano, sus ojos estaban llenos de curiosidad.

-Sí, sí solo son los nervios del avión- mentí. Por sorpresa me creyó- Sera mejor que intente dormirme- le dije, me recargue en él y paso su brazo por mis hombros. - Jasper…lamento lo de hace rato. - Me disculpe un tanto incomoda.

-No pasa nada, pequeña, intenta dormir - Comenzó a acariciar mis brazos lentamente y caí en un profundo sueño.

Estaba en el bosque, sabía que estaba soñando ya que no recordaba haberme bajado del avión. Para ser un sueño todo parecía demasiado real.

Caminaba por el bosque maravillándome con su belleza, había grandes árboles y hermosas flores de todos colores, el clima era cálido, podía sentir los rayos del solen mi piel. Seguí vagando por el bosque, cuando escuche una risa, asustada me gire para ver de dónde provenía pero no vi nada.

-¿Hay alguien ahí?- grite. Me sentí tonta gritándole a la nada. Decidí ignorar la risa, pero volví a escucharla y vi como algo corría o más bien alguien.

-Espera, ¿quién eres?, ¿Qué es lo que quieres?- murmure buscando detrás de un árbol.

-Belly bells, me ofende que no sepas quien soy- me reclamo una voz cantarina detrás de mí. Me gire demasiado rápido provocando que un pequeño mareo me asaltara.

-Alice- dije. Estaba sentada en medio del bosque, llevaba un vestido blanco, tan alegre como siempre y con su pelo negro apuntando en distintas direcciones. Parecía un ángel.

-¿Qué haces aquí?- dije- ¿por qué puedo verte?- le pregunte susurrando acercándome unos pasos a ella.

-Estas soñando, Bells- me contesto parándose y caminando hacia mí con sus pasos de bailarina.

-No me refiero a eso y lo sabes, ¿por qué puedo verte?, ¿Me estoy volviendo loca?-le pregunte, me empezaba a marear y necesitaba respuestas.

-Todos estamos locos Bella…solo que algunos no lo aceptan- puntualizo girando alrededor de mi.

-Contéstame Alice - Me estaba desesperando.

-No, Bella. Yo solo cumplo mi promesa. Te prometí que no te dejaría…eso hago.

-Pero, ¿como…como…?- tartamudee, ¿esto era real? ¿En verdad estaba soñando?

-No cuestiones Bells, solo disfrutemos el tiempo que tenemos juntas- corrió a abrasarme.

Al principio me sorprendí, se sentía demasiado real, pero en cuanto sus brazos me envolvieron me olvide de eso. No importaba si era real o no, si estaba loca o era un sueño solo sabía que ella era mi Alice mi mejor amiga y aprovecharía eso. Nos sentamos platicando de todo y de nada a la vez.

-Entonces…-dije después de unos minutos de silencio, estábamos recostadas sobre el piso, justo como antes mirando el cielo. -¿Cómo es allá?

-Esta…bien, supongo. No es para nada como todos dicen, creo que solo son cuentos que la gente inventa para sentirse mejor.

-¿Quieres decir que no está San Pedro en la puerta esperando por ti para leerte tus pecados y decidir a donde te manda? Eso es decepcionante. - Bromee. Ella rio y no dijo nada.

-Jasper te extraña, lo sabes, ¿no? - Murmure en un susurro. No dijo nada pero pude ver como soltó un tembloroso suspiro.

-Lo sé.

-Si dejas que yo te mire...

-El no puede hacerlo, Bella. Solo déjalo así. - Se puso de pie y empezó a caminar. Me levante y la seguí.

-Necesito respuestas.

-Solo déjalo ir, ¿de acuerdo?- Me grito girándose.

-No, no puedo dejarlo ir - esto se me estaba yendo de las manos, ambas estábamos alteradas y no podía terminar bien.- Mi mejor amiga muerta de hace dos años de repente se aparece de la nada frente a mí y pretende fingir como si nada pasara cuando pasa todo. ¡Tu estas muerta! - Grite. Y me arrepentí al instante. Se congelo en su sitio. Se giro lentamente y en sus ojos pude ver cuánto le había dolido lo que dije.

-Tienes razón. Que estúpida fui al creer que podría cumplir mi promesa aun del otro lado cuando está más que claro que tú me quieres fuera de tu vida. ¡Hice esto por nosotras! ¡Por la promesa que te hice! Pero veo que de nada sirve, tienes razón. Yo estoy muerta.

Cada palabra era como un puñal directo a mi corazón, pero me lo merecía. Había tomado la decisión de no esperar explicaciones y dejar que las cosas solo pasaran y no lo cumplí. Intente acercarme a ella pero sentí que algo me alejaba al lado contrario.

-No- grite. Necesitaba arreglar las cosas antes de que fuera demasiado tarde. -Alice, por favor, lo siento. Lo siento, no me dejes, no de nuevo…

-Tranquila Bells, nos volveremos a ver. Lo prometo.- me dijo Alice mientras me decía adiós con la mano. Sentí que algo me sacudía y cerré mis ojos aferrándome a lo poco que me quedaba.

-Bella, pequeña despierta- escuche a Jasper,mientras sentía como movia mi brazo con suavidad. - Ya llegamos, Bells vamos.- me apresuro levantándome del asiento y bajando nuestras maletas.

-¿Ya? Que rápido- le dije sorprendida y algo atontada. Los mareos aun no se iban y los recuerdos estaban frescos.

-Claro, rápido si te pasas todo el vuelo dormido- se burlo con una sonrisa.

-Oh, cállate- le dije empujándolo.

Fuimos por el auto que habíamos rentado aquí ya que el de Jasper llegaría hasta dentro de una semana. No fue difícil encontrar la casa. Era un pueblo pequeño donde todos se conocían solo basto preguntarle a una persona para saber donde vivía el antiguo sheriff del pueblo, Charlie era bastante conocido aquí.

La casa era linda. Era de dos pisos pintada de blanco y café, tenía muchas ventanas con cortinas que podía apostar combinaban con todo dentro de la casa. Había un patio enorme, todo verde y arboles más grandes lo que había visto nunca.
-¿Hogar dulce hogar? - Dijo Jasper a lado de mí, le sonreí y lo empuje con el codo. Tome mi maleta y fui a abrir a puerta.

-Bien, aquí estamos - dije una vez que entramos. Y Alice tenía razón.

Era hermoso, era tranquilo y se sentía acogedor.

-Es hermosa.

- Me encanta- dije. Le sonreí, recorrí la casa, tratando de familiarizarme. Había una pequeña cocina y comedor en un mismo cuarto, la sala estaba al pasar la puerta y a lado las escaleras que llevaban a las habitaciones.

Subí las escaleras dejando a Jasper atrás, pase por el baño y la que supuse seria la habitación de Jasper, justo alado de la suya estaba la mía. Abrí la puerta y me quede sorprendida al verla era hermosa y grande, tenía un ropero pegado a una de las paredes no era tan grande ni tan pequeño era perfecto y en la esquina estaba un gran librero. Era enorme color café rustico con toques dorados.

- El librero es más grande que el closet…supuse que así lo necesitarías- me dijo Jasper detrás de mí.

-¿De qué hablas? -Pregunte confusa.

-Yo escogí los muebles, Renee creyó que yo te conocería mejor.-Dijo ruborizándose un poco. Me gire y lo abrase, desde que Alice se había ido él era el que me mantenía con los pies en la tierra, el que no me dejaba caer y viceversa. Primero me hundía yo antes de hundirlo.

-Me encanta- le dije sonriéndole.

-Bueno…entonces te dejo para que desempaques, iré a ordenar algo de comer ¿quieres?- pregunto.

-Sí, está bien- cerré la puerta de mi cuarto después que el salió.

-Tenemos mucho por hacer- voltee y mire a Alice saltando en mi cama para abrir mi maleta.

-Ey, ey, ey, tranquila- le dije al ver que aventaba toda mi ropa, creí que no la vería en mucho tiempo.

-¡Tienes todo de color negro!- se quejo haciendo un puchero- Tendremos que ir de compras- comento aplaudiendo.

-No, no, me gusta mi ropa, no necesito otra- dije agarrándola de los hombros para que dejara de saltar.- Pensé que no te vería mas.

-¿Por qué pensaste eso?- pregunto, parecía ofendida. - Es estúpido, Bella. Fue una estúpida pelea y no desperdiciare tiempo en eso. -Termino muy segura de sí misma. Le sonreí y apunte a unas cajas.

-Mejor tú acomoda mis libros y yo la ropa- le dije, sabía que se estaría quejando de toda la ropa que tenía. Nos evitaría una discusión.

-Como quieras, pero iremos de compras- bufe. Yo no iría de compras tendría que llevarme arrastrando. Sonreí ante la imagen de Alice arrastrándome por todo el centro comercial como la gente no la vería parecería solo una loca con problemas de esquizofrenia.

-No entiendo cómo puedes leer todo esto sin aburrirte- dijo frunciendo el ceño y hojeando un libro que tenía en mi caja.

-Yo no entiendo cómo puedes estar todo el día en el centro comercial sin cansarte- le regrese el comentario. Voltee a verla y me saco la lengua. Reí.

-Sencillo amo comprar- me dijo encogiéndose de hombros y aventando mí libro.

-Ey, no avientes mis libros- le grite.

-Son solo libros Bells- me dijo rodando los ojos y aventando otro libro.

-Ya basta, Alice- me queje tratando de quitarle el libro- Dame eso, pequeño demonio- le dije persiguiéndola por la habitación

-Alcánzame y te lo doy- dijo con una sonrisa traviesa subiéndose a mi cama.

-¡Dámelo ya!- me subí junto a ella intentando quitárselo pero se bajo más rápido que yo. Era pequeña pero bastante ágil. -¡Dios, eres demasiado pequeña para ser tan terriblemente irritante!

- No me alcanzas- dijo burlándose de mí.

-¡Basta ya!- grite y me tire a la cama para alcanzarla.

-¿Bella?- pregunto Jasper asomando su cabeza por la puerta visiblemente confundido - ¿Con quién hablabas?-pregunto mirándome serio. Lo mire con los ojos abiertos como platos.

Estaba en problemas…

Espero que les haya gustado el capitulo. Ya casi viene Edward, con el las cosas se complicaran o se harán más sencillas. Gracias por leer.

Misery.