74. Macy's Fourth of July Firewords.

El día siguiente de mi graduación fuimos a New York, pasaríamos toda la semana ahí para ver los fuegos artificiales del 4 de Julio. Aunque esta vez en vez de dar un simple "paseo" nos habíamos convertido en verdaderos turistas con cámara de fotos y prismáticos. Habíamos visitado desde The Cloisters-Museo situado en el extremo norte de la isla de Manhattan- Hasta el New Amsterdam Plein and Pavilion. Nos recorrimos la gran ciudad de punta a punta. La estatua de la libertad ni la habíamos tocado, no sé el porqué. Pero eso de estar tres días de arriba abajo era agotador. Habíamos visitado cada rincón de New York, rincones que desconocía porque no eran los típicos turísticos sino lugares que solo se descubren si has vivido ahí.

Eran las 9 a.m. de un agotador día de verano. Di un suspiro de gloria al entrar en la relajante bañera de burbujas. Hoy finalmente era 4 de julio y eso significaba no más paseos turísticos, solo relajación. Me coloqué mis auriculares y comencé a escuchar música. Todo era tranquilidad.

-Bueno días Nessie, traigo el desayuno-Escuché la puerta cerrarse y unos pasos avanzando por la habitación.

Era cierto que tenía hambre, pero tenía más ganas de descansar y no mover ni un solo músculo, articulación o hueso.

-No, gracias. Desayuna tú solo.

Me recosté sobre la bañera y para que viera que decía enserio mis palabras, me solté el pelo y me sumergí en la bañera. Hice pompas de agua y soplé las burbujas sobre mí piel. Moví mis pies bajo el agua causando un ruido semejante al del mar, bueno al menos uno 25% parecido.

Jake apareció por la puerta del baño con una bandeja en la mano, no vi lo que contenía porque solo veía la parte de abajo.

-Son las 9.10. Tenemos un largo día que recorrer y si no comes algo no podrás estar todo el día en pie.

-¿Todo el día en pie?-Me incliné sobre la bañera protestando- Creí que hoy solo saldríamos por la noche a ver los fuegos artificiales, recuerdas hoy es 4 de Julio. Hoy se celebra la independencia de Estados Unidos de la metrópoli británica.

-Créeme que tengo muy claro que día es hoy.

Lo miré con duda.

-¿Por qué lo dices?

-Porque hoy es tu día favorito del año, te gusta más que incluso tú cumpleaños.

Jake se movió por la habitación y sacó una pequeña mesita plegable. La abrió, dejó ahí la bandeja y finalmente acercó la mesita a la bañera. Él se sentó en el suelo con el brazo sobre la bañera y yo me quedé con los brazos cruzados. Sabía que no acabaría ganando así que me enredé una toalla al cuerpo y me dispuse a desayunar. No nos movimos de ahí hasta que cuando acabamos me fui a acostar a la cama y estaba decidida quedarme ahí hasta la tarde.

-Ellis Island, The Empire State Building, el museo de cera de Madame Tussand, Top of the Rock, la catedral de St. John the Divine, Lexigton Avenue, Broadway, Wall street y su toro, la isla de Manhattan, Staten Island, Time Square, Zona cero y World Trade Center ¿Te suenan?

-Sí, hemos visitado esos lugares en estos días-Dijo como si no entendiera mi mensaje.

-No sé cuántos nombres de he dicho, pero creo yo que son suficiente como para decir que ya nos lo hemos visto todo lo importante. Con lo cual no hace falta salir.

-Vale, entonces no iremos a Luna Park-Dijo en tono condescendiente.

-¿Luna park?-Salté de la cama gritando el nombre- ¿Vamos a ir a Luna Park? Entonces me visto enseguida.

-Creí que tu plan era quedarte en la cama.

-No me voy a perder por nada del mundo poder visitar y montarme en el Montaña rusa del ciclón. Esa atracción es histórica y me encantan los lugares históricos.

Comencé a buscar ropa en el armario pero cuando busqué zapatos me di cuenta que no tenía deportivas pero sí unas sandalias con mucha almohadilla. Llevaba unos pantalones cortos a lo desgastado y una camiseta blanca de tirantes ligera con volantes. Casualmente íbamos a juego Jake y yo. Cogí la cámara. Pedimos un taxi y en tres cuartos de hora estuvimos en el parque de atracciones. Podría haber sido antes pero había mucho tráfico.

Teníamos aquellas pulseras que te permitían entrar antes en las atracciones pero hoy, al ser un día tan especial había bastante cola. Me coloqué en la fila que me pertenecía, la de las pulseras y aun así había mucha gente.

-No hace falta que esperemos, podemos entrar los próximos-Jake me cogió de la mano.

Había una gran distancia para llegar y poder subirte a la atracción pero merecía la pena. Había personas de todas las edades y tamaños-A partir de la permitida, claro- y todas estaban ansiosas por subir ¿Pero y quién no? Hacía calor y comenzar con la atracción Río Salvaje te refrescaba. Por suerte que la cámara estaba bien guardada en mi bolso el cual estaba en la taquilla de la atracción.

Nos subimos los próximos ganándonos miradas enfadadas de los que llevaban su tiempo esperando.

-¿Seguro que podemos saltarnos la cola?

-Seguro, está todo arreglado.

No hablé más en todo el mini tour. Observé el camino que se nos presentaba mientras íbamos por la atracción. No era un camino suave, estaba lleno de tumbos que me hacían dar cosquillas en la barriga. De ahí el nombre de la atracción, pero tampoco era para tanto. O eso pensaba hasta que vi la gran rampa, en ese momento quise bajarme de la atracción. Desde donde estábamos nosotros hasta el agua había bastante pendiente ¿Y si nos caíamos? ¿Y si se volcaba? ¿Y si…?

No me dio más tiempo a pensar, la barca ya estaba emprendiendo su camino hacia abajo. Nunca me había montado en las atracciones "peligrosas", me daban mucho miedo, me salté esa parte de mi infancia. Solo me montaba a las tacitas, a los caballitos, a las sillitas… a todo lo que tuviera diminutivos. Y ahora, estaba sintiendo muchas cosquillas en el estómago a la vez que mi corazón no dejaba de latir muy rápido pero lo estaba disfrutando. No pude evitar reírme cuando Jake y yo nos mojamos casi toda la ropa, esa era una de las consecuencias de estar en primera fila.

-¿Te ha gustado?

-¡Sí! Quiero subirme a otros como este ¿Ahí más de agua?

-Creo que no pero sí hay más que seguro que te gustaran.

-Estupendo, quiero montar en la atracción histórica ¿Ahí hará falta que hagamos cola?

Me sonrió.

-Sí, no quieres no.

La montaña rusa estaba un poco lejos así que antes nos encontramos con otras y de mientras nos iba tomando fotos. En las cuales no hice ninguna cola excepto en la que estábamos esperando ahora. Había dejado pasar a varias personas porque no se puede ir a un parque de atracciones sin hacer colas inmensas. Sería como restarle emoción.

-¿Vamos a otra atracción?-Me preguntó Jake.

-No, ¿Por qué?

-Estás dejando pasar a mucha gente y cada vez que escuchas gritar a alguien apretas mi mano. Podemos cambiar de atracción si esta te asusta.

Bien, estaba dejando pasar a gente por miedo pero es que era una atracción tan escandalosa por algo se llamaba Luna 360. Pero la de al lado también se veía escalofriante, Rayo contaba con muchos gritos también.

-No, me gusta esta.

Pero cuando me subí, creí que el corazón se me iba a escapar por la boca. Estuvimos en otras atracciones saca corazones pero finalmente llegamos a la montaña rusa del cicló no iba muy rápido, estaba hecha de madera así que no podíamos correr a una gran velocidad. Parecía como si estuviéramos dentro de uno de esos simuladores de carretillas que van por las minas buscando oro. Ese habrá sido la fuente de inspiración para construir la atracción.

Comimos en un mexicano dentro de Luna park. Pero cuando me ofrecí a pagar el postre Jake se negó. Dijo algo que me dejó desconcertada.

-¿Mi nombre es una forma de pago?

-Sí, ya está todo arreglado. Solo tienes que decirlo y mostrar tu identificación.

-Así que simplemente voy y digo: buenas tardes, soy Renesmee Cullen y quisiera un helado y enseñar mi identificación. ¿Desde cuándo existe esa forma de pago?

-Desde que contratas los servicios con antelación.

-¿Y cuánto has pagado?-Lo miré con los ojos entre cerrados.

-¿Tu no ibas a por helados? Anda ve-Me palmeó el trasero para que avanzara- El mío de menta.

.

.

.

-¿Un helicóptero?

Acabábamos de salir del parque de atracciones pero en vez de ir a la zona de taxis habíamos ido a una zona despejada donde solo había hierba y un gran círculo de cemento donde se encontraba un helicóptero.

-Sí, subamos.

Jake me ayudó a subir y a ponerme el casco ese junto con el cinturón. Parecía todo un experto. Comenzamos rodeando la Estatua de la libertad, eso sería algo que nunca se me olvidaría. Nunca había visto a aquella gran mujer desde tan de cerca. Tomé fotos sin parar, por suerte la cámara tenía una gran memoria.

-Ahí tenemos a la Estatua de la libertad-Dijo el copiloto- Todo un monumento a la nación todo y que es regalo de los franceses por el centenario aniversario de la liberación estadounidense. Se dice, que su escultor, el francés Frédéric Auguste Bartholdi, se inspiró en su madre para hacerle el rostro y en su amante para el cuerpo, algo bastante Edípico. La antorcha, está hecha por oro de 14 quilates.

El sol se encontraba en un perfecto punto para hacer ver como si la antorcha estuviera encendida por fuego real en vez de por una ilusión óptica. Se veía mágico y ver New York desde las alturas era indescriptible. Cada edificio y calle tenía su peculiaridad. Aterrizamos cerca de Central Park pero ahí no acabó el recorrido. Cuando estuvimos en aquel gran parque un carruaje nos esperaba.

-¿Hay alguna otra sorpresa que me quieras decir?

Estaba sentada con los pies semi extendidos sobre el asiento y con la cabeza en el hombro de Jake. Central Park era mucho más bonito en caballo.

-Si te lo digo ya no será una sorpresa.

Recorrimos de arriba abajo el parque, no sé cuanto tiempo fue exactamente pero fue muy romántico pasear en caballo al atardecer. Mi cámara de fotos se convirtió en un gran instrumento. Después paseamos por el puerto observando el río Hudson.

-En una hora y media comienzan los fuegos ¿No deberíamos ir cogiendo sitio?

El puerto era muy bonito pero yo quería coger lugar.

-No te preocupes por ello.

Sí me preocupaba. Faltaban menos de una hora y media y sino íbamos rápido a algún lugar desde donde hubiera buenas vistas nos perderíamos el espectáculo.

Continuamos caminando por el puerto hasta que nos detuvimos delante de un espectacular yate de dos plantas y… ¿Era yo o tenía un jacuzzi en el extremo?

Me quedé mirando muy extrañada cuando Jake sacó de su bolsillo unas llaves y comenzó a desatar el yate. ¿Nosotros subiríamos ahí?

Subí las dos pequeñas escaleras y me maravillé más aun más. Por afuera era espectacular pero por dentro era maravilloso.

-¿Te gusta?-Asentí sin dejar de observar el yate- Vamos, que te lo enseño. No tardaremos mucho, este es pequeño es el .

-¿Es tuyo?-Pregunté casi alucinando por dos razones: para mí era grande y según él era el pequeño y lo más probable es que fuera suyo.

-Es de la familia.

Dimos un recorrido por ambas plantas. La primera era como una especie de salón y en la segunda estaban los comandos.

-Atracciones, helicópteros, caballos y un espectacular yate. Me pregunto qué será lo próximo ¿Un viaje a la Luna?

-Te he escuchado gritar mucho estando solo en una atracción no me imagino como gritarías en un cohete.

Me iba a reír junto a él hasta que lo vi dirigirse a los mandos de control.

-¿Vas a conducir?

-Sí, ¿Sino como saldremos?

Jake, iba a conducir. Vale, está bien que lo haya visto conducir un coche pero era eso, un coche. No es lo mismo que una yate. Llevé mis manos a mis ojos cuando lo vi mover y tocar cosas.

-¿Qué haces?

-Taparme los ojos, no quiero ver cómo nos estrellamos.

-Sé conducir.

- Y yo sé conducir coches y bicicletas.

-Eso de conducir coches es cuestionable.

Bajé la vista al suelo para no ver sus manos, me fui moviendo hasta encontrarme más o menos de frente a él.

-Ese Aston va muy rápido, es como conducir un avión-Dije destapándome los ojos pero sin mirarle a él. Estaba mirando al puerto que poco a poco se alejaba de nosotros-Pensé que se tenía que tener licencia para conducir estos yates.

-Y la tengo, solo que no sé dónde está.

-Al menos estará vigente.

-Cuando volvamos la revalidaré-Le di un golpe en el hombro. Me estaba tomando el pelo. Miré por todo ese sector hasta que me di la vuelta y justo enfrente de mí estaba la licencia. Decía cosas que no entendía así que la dejé en su lugar y al realizar esta acción me percaté por primera vez de la vista.

Ante nosotros se presentaba un paisaje digno de una postal. A un costado los grandes edificios de New york, al otro New Jersey y a lo lejos se vislumbraba a ver las pequeñas islas. Fui a la primera planta para ver mejor el paisaje. Me detuve justo en el extremo derecho para ver como las olas causadas por el propio yate chocaban contra él. El aire golpeaba mi cabello y era muy reconfortante. Al cabo de varios minutos el yate dio media vuelta y se detuvo justo en el centro de Upper Bay. Estábamos a una distancia perfecta de los fuegos artificiales.

-El paisaje aquí es espectacular, el atardecer le suma puntos.

Jake venia hacia a mí con dos copas burbujeantes de líquido ámbar.

-Es precioso ¿Por casualidad no habrá alguna cámara de video por aquí?

No me sorprendí para nada cuando Jake sacó de un asiento una cámara de fotos.

-Tú pídeme lo que quieras y lo tendrás. Excepto tiempo para que ya sea la hora. Te tendrás que esperar 60 minutos más.

-No lo digas en minutos, así parece que quedara mucho tiempo.

-Ya tengo todo listo, solo me queda poner una mesa justo aquí-Señaló el espacio vacío donde nos encontrábamos- Y podremos cenar ¿A qué hora lo prefieres? Ahora o después de los fuegos.

-Estoy demasiado ansiosa, ahora no podría comer pero sí puedo observar como el cielo se va oscureciendo.

Me acosté en los asientos que estaban pegados a la pared y comencé a pensar.

¿Cuántas estrellas habrá si no hubiera tanta contaminación lumínica?

¿Qué estrellas se verían?

-Es más cómodo desde aquí.

Jake, en el rato que yo había estado en mis pensamientos había puesto en el suelo una especie de lámina grande acolchada, de esas que se utilizan en yoga y bastantes almohadas. Que no tendría aquí.

Me acosté a su lado y cerré los ojos dejándome llevar por el suave viento y el sonido de las gaviotas.

-Gracias por traerme aquí, es el mejor 4 de julio que he tenido-Me moví lo suficiente para estar poder abrazarlo-Te amo. Gracias por soportarme, gracias por reírte de mis chistes malos, gracias por dejarme compartir todo esto contigo. Nunca pensé que nadie se tomara todas esas molestias por mí.

-El que debería estar agradecido soy yo. Hace dos días hicimos dos años juntos y aun no me creo que estemos juntos. No sabes cuánto me alegro que decidieras darme una oportunidad. Que a pesar de las idioteces que he hecho me sigas queriendo. Te amo.

En el roce de nuestros labios no había nada sexual, solo amor. Ese beso era diferente al resto que nos habíamos dado, había algo nuevo.

-Queda media hora para que empiecen los espectáculos.

-Y después me tendré que esperar otro año para ver otro 4 de julio. ¿Te digo una anécdota? De pequeña decía que mi cumpleaños era este día para que me dieran fuegos artificiales pero no servía de mucho porque a las personas que se lo decía ya sabían mi fecha de nacimiento. Aunque algunos sí me regalaban fuegos. Mi sueño era que algún día me dedicaran un 4 de julio.

-Tengo aquí esas varitas que se encienden y puedes decir escribir en el aire. Ahora te las traigo.

Yo fui a por la cámara, quería hacer pruebas de vídeo.

-También te he traído esto-Me dio el caballete que sujetaba la cámara.

Primero grabe un vídeo sin el caballete y grabando todo el paisaje y a nosotros. El audio y video eran perfectos.

-Ahora te grabaremos a ti-Me quitó Jake la cámara de las manos-Ya puedes ir escribiendo tu nombre en el aire y pide un deseo.

Ya estaba casi oscuro. Mi dibujo en el aire quedó estupendo pero al cuarto intento de escribir mi nombre completo me rendí y puse Nessie. Escribí Nessie otra vez y ahí pedí mi deseo.

Deseo vivir feliz con Jake para siempre.

-¿Ya lo has pedido?

-Sí.

Luego escribí Jake y Nessie y así hasta que mi mano se cansó. Cuando quedaban diez minutos alisté la cámara grabando hacia el objetivo. La cámara comenzó a grabar a menos cinco.

-Es una noche perfecta para los fuegos artificiales ¿No crees?-Le dije a Jake- El cielo está totalmente despejado sin una nube, todo…

BUM

Me puse de pie de inmediato ¡Había comenzado!

BUM

Como si de un cohete se tratara salió disparado de la orilla una bengala con una gran cola blanca y luego explotó. Naranja en el centro, blanco en las puntas y finalmente todo blanco. Lo mismo hicieron sus tres compañeros de al lado. Detrás de él vinieron otros de color rojo más pequeños pero que se desvanecieron antes que el primero. Y otro explotaba en pequeñas lucecitas. Luego vinieron más. Centenares de explosiones de colores. Unas explotaban en el centro naranja y lego se volvían azules las puntas. Perfectamente redondos. Otros explotaban totalmente de rojo y unos de un color tan dorado que parecía como si lloviera oro. Después los fuegos artificiales explotaban de un color amarillo para luego, mientras se desvanecía, volver a explotar en azul o verde. Algunas explotaban arriba y a continuación se convertían como en gusanitos blancos que seguían su camino independientemente. Pasaron muchos fuegos hasta que todo comenzó a explotar a la vez, era toda una maravilla para la vista. Y finalmente acabó.

Rápidamente encendí todas las luces para que se viera que había alguien en medio de esa gran bahía. Estaba por irme al jacuzzi, pensaba meterme en ropa interior, cuando justo me iba a quitar la camiseta aparecieron más fuegos artificiales. Supuse que habría fallado algo y por eso habían tardado más de dos minutos en volver a lanzar. Pero estos eran muy extraños. Primero el cielo se tiñó de blanco, y un montón de estrellas aparecieron. Después el cielo se tiñó de verde y sucesivamente explotaron unas pequeñas lucecitas rosas, rojas, azules, rojas y violetas. Me hacía acordar al prado de Forks, aquel que fui con Jake y que al final acabé entregándome a él en la cabaña. Sonreí ante aquel recuerdo.

-Jake ven! Mira esto!

Me giré para buscarlo pero él ya estaba detrás de mí.

-¿Qué bonito verdad?-Le dije

Pero si me resultó raro lo del principio, más raro me resultó ver corazones en el cielo. La estatua de la libertad se veía graciosa rodeada de corazones. Las figuras desaparecieron y dieron paso a unas letras muy grandes y blancas.

TE QUIERO

Fuegos artificiales en forma de puntos suspensivos. Claro, se estaban declarando a alguien. Qué bonito. Y delante de todo New York.

TE AMO

Pero la quinta explosión hizo que el corazón se me parara.

Renesmee

Mi nombre, mi nombre estaba en el cielo ¡En el cielo! No, eso no puede ser. Tengo que estar alucinando. Claro, no he comido nada eso debe de ser. Parpadeé para ver que lo que había en el cielo era real y lo era.

Nessie

¿Nessie? La única persona que me llama así es… Jake.

¿Te quieres casar conmigo?

Me quedé congelada, quieta, parada, todos los sinónimos que tengan que ver con el no-movimiento. ¿Eso de ahí era real? ¿Jake… Jake me…? Me moví poco a poco en su dirección y ahí estaba Jake, apoyado sobre un pie y una rodilla. Con una pequeña cajita que contenía un gran significado.

-Me dijiste que en dos años me darías una respuesta-El corazón definitivamente se me iba a salir del pecho y estaba segura que en cualquier momento me iba a desmayar- Nessie, ¿Te quieres casar conmigo?

¡Oh Dios mío! ¡OH, DIOS! ¡DIOS MIO!

Jake, había esperado dos años para pedirme matrimonio. Él me estaba pidiendo matrimonio.

-Has… has esperado dos-dos años para pedirme… matrimonio. Todo este tiempo que… dos años-Respiraba muy agitadamente- Mi… mi nombre en el cielo, enfrente de todos. Toda New York. Televisado. Dos años. Y… tú aquí. Matrimonio. Todo este día tú…Me has dedicado un 4 de julio…Tú…¡Dos años! ¡Me has esperado dos años!-Sonreí como nunca- ¡SÍ! ¡SÍ ¡SÍ, QUIERO!

Jake sonrió tan feliz como yo. Pobrecito, lo había tenido demasiado tiempo en el suelo esperando y esperando en general.

En el momento que Jake me colocó el anillo, un hermoso diamante de corte princesa, me sentí la mujer más feliz del mundo. Mi deseo de vivir feliz con Jake para siempre se iba a cumplir.

-Te amo, te amo, te amo, te amo-Jake me abrazaba en el aire y me daba multitud de besos.

Unos fuegos artificiales salieron cerca de nosotros y a partir de ahí escuché unos más lejanos y más seguidos pero no me importaban lo más mínimo.

-Te prometo que te haré muy feliz el resto de nuestras vidas, estaré siempre a tu lado. Tu sombra me tendrá envidia. Te amaré por siempre.

-Te amaré por siempre-Le dije yo-Has convertido este 4 de julio en el mejor de toda mi vida. Jamás lo olvidaré.

Nuestros labios se fusionaron mientras el resto de la ciudad se deleitaba con la explosión de amor.


Hello Bad People, aquí está el capítulo especial… Espero que os haya gustado tanto como a mi escribir la última parte.

Lo del título es porque la marca Macy's es quien hace los fuegos artificiales.

Espero sus comentarios chicas.

Besos

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