HOLA!!! Aquí reportándome por fin con una actualización!! Sé que dejé a algunas personas ansiosas con esto, y prometo no volver a dejar pasar tanto tiempo sin subir algo, aunque sea corto!! ah, en fin, dejo las aclaraciones y los agradecimientos de inmediato para que lean luego el chap.
AGRADECIMIENTOS:
lunaleen: Hola!! Me subiste los ánimos de escribir!! Te lo agradezco! Creo que la espera no fue tanta, me parece... ou, en fin, me alegro que te haya gustado la historia, espero tu opinión también de este chap!
natalia: Perdón por la espera, quizás ni leas este chap y ya te hayas olvidado del fic, pero igual te agradezco tus palabras! Es que me parece que fue hace tanto que actualice la última vez!! en fin, ojalá leas este chap y me digas si te guste, ne? Muchas gracias por el review!
usagi-chan: bue, aparece mucho más Inu de ahora en adelante!! Ojalá sigas leyendo, aunq me haya demorado tanto!! Prometo no volver a demorarme tanto en actualizar!! pero me das tu opinión si?? Que me anima mucho saber que te gusta la historia... y si no te gusta, me lo dices pa hacer algo plis!! y muchas gracias!!
Andrea: Sí q tierno!!! Es que Mmiroku igual la quiere mucho!! En fin, aquí verás porque lo digo! Ojala te guste el chap, me esforcé mucho por poder subirlo!! esq nu andaba con ánimos!! Y aun me sorprende saber que hay personas q coinciden o tienen cerca los cumpleaños q pongo... me pregunto kien será con Inu?? Bueno, habrá que ver... gracias por tu review, espero tu opinión!!
Mahiara Hiteru: Diana!! Tal vez me demoré mucho... la misma historia, lo juro, no kería!! Bueno, supongo q me entiendes!! Ou, amigui!! me hicieron tan bien tus palabras!! de veras, te lo agradezco un montón!! No sé q fic irás a leer primero, pero sea cual sea, ambos tiene un pekeño motor... y eres tú . Nunca imaginé que alguien me iba a animar tanto a escribir!! Bueno, creo que mejor te dejo q leas... espero q actualices pronto, porque yo trabajaré duro para poder hacerlo!! Ojala podamos hablar luego, me reía mucho contigo, no sé, eres muy especial para mí!! En fin, ya mejor me callo y dejo q leas tranquila!! y toy segura q serás la primera en dejar tu huella en ambos fics!! y eso te lo agradezco mucho!!
Y a todos los que lean, se den el tiempo y dejen sus opiniones, se les agradece mucho!!
IMPORTANTE: Los personajes NO son MÍOS!! Y lo dejo hasta allí, pa q no me de depre!! TOT
ACLARACIONES Y SIMBOLOGÍA:
Esta es una historia relatada por Sango, sin embargo, es necesario que conozcan otros detalles que ella no presenció, por lo que también tendrá partes narradas en tercera persona.
…blabla… es la naración de Sango
"…blabla…" es la narración en tercera persona.
-…blabla…- son los diálogos.
//…blabla…// son los flash back o racconto (más de esto último, creo), y están narrados en tercera persona.
"…blabla…" son los pensamientos.
--------------------O-------------------- cambio de escena.
Ahora sí, aki ta por fin el chap!!
Summary: ["Mi vida es un infierno, odio a mi padre y a todos los hombres, porque todos son iguales... y nadie puede escuchar mi grito silencioso..." Su vida cambia cuando su hermana decide vivir con ellos, mostrándole lo lindo que puede resultar el mundo y que no todo es negro, y trayendo con ella otras sorpresas. Sin embargo, su padre no permitirá que ella reaccione y se aleje de él tan fácilmente.
Grito Silencioso
Capitulo IV
No puedo decírtelo…
Abro los ojos lentamente, mientras la luz que entra por la ventana junto a mi cama termina de despertarme. Me desperezo y me froto los ojos, tratando de ver mejor. Sonrío al darme cuenta de que estoy sola, con mi pijama y sin ninguna marca ni dolor en el cuerpo. Salgo de la cama y me meto al baño, me observo en el espejo y me siento feliz. No he permitido que mi padre se me acerque en dos semanas, a pesar de que la primera vez que lo enfrenté me llevé unos buenos golpes. Pero lo amenacé tanto que dudo que quiera comprobar si soy capaz de cumplir mis amenazas.
-¿Sango, estás despierta?- La voz de Kikyou me llama desde fuera de mi habitación.
-Si, ya desperté- le digo, abriendo la puerta y sonriéndole.
-Bien- Kikyou está muy animada-. ¿Lista para nuestro paseo?
¡Paseo! Casi lo olvido por completo, iremos a la playa junto a InuYasha y Miroku.
-Sí, sí… sólo debo darme una ducha y estoy lista- le respondo, con la cara iluminada por la emoción.
Kikyou asiente y luego se marcha, diciéndome que ella vera todo lo que debemos llevar mientras yo me ducho. Ah, mi querida hermanita. Ni se imagina cuánto me ha ayudado.
Después de darme un baño y vestirme unos pescadores de mezclilla y una blusa rosa pálido suelta sobre mi traje de baño (O.K., es un bikini que me regaló Kikyou especialmente para hoy, porque no le gustó para nada mi antiguo traje de una pieza anticuado, como dijo ella), y bajo hasta el recibidor para que esperemos por los muchachos.
-Sango ¿sabes una cosa?- Me dice Kikyou, mientras cierra su maleta.
-¿Qué?- Le pregunto, sin quitarle la mirada de encima.
-Últimamente te he notado diferente- murmura, dejando la maleta a un lado-. No sé, estás… distinta a cuando yo te conocí.
-¿Y eso es… bueno o malo?- Me siento sobre una de las maletas y la observo, tratando de leer en su mirada lo que intenta decirme.
-Para mí, es bueno- sonríe mientras camina alrededor del recibidor, inquieta-. Estás más feliz, alegre, ahora te animas a salir con nosotros… Me gusta verte así.
-Gracias, creo que me ha hecho muy bien tu compañía- le guiño un ojo, con cariño.
Las cosas han cambiado tanto. Son sólo dos semanas, pero mi vida es totalmente diferente. Nunca pensé que volvería a sentirme así, respetada, valorada, querida. Ya no le temo a mi padre, porque sé que tengo personas a mi alrededor que me quieren y se preocupan por mí. Personas que no dejarían que nada me pasara. Aunque, a decir verdad, me dolería mucho tener que decirles todo lo que me ha pasado, me da vergüenza y miedo, me siento sucia de tan sólo pensarlo. Espero no tener que decírselos nunca.
Pasados unos minutos, la bocina de un automóvil nos indica que Miroku e InuYasha ya han llegado. Rápidamente salimos, sin siquiera despertar a papá. Él ya sabe que nos vamos, Kikyou habló por las dos. No es necesario que nos despidamos.
--------------------O--------------------
//Racconto…
El silencio se había apoderado de la situación luego de que InuYasha y Kikyou se marcharan. Sango observaba fijamente su vaso, tímida. No era capaz de hablar a solas con Miroku. Él, por su parte, tenía su mirada fija en ella. Tantos años sin hablarle, y hoy, el día de su cumpleaños, ella decide acercarse nuevamente a él y darle un presente. La alegría que había sentido al verle acercarse con el regalo en las manos se había mezclado con la sorpresa y la duda. ¿Por qué?
Cansado del incómodo silencio, decidió acabar con sus dudas y preguntarle a Sango por qué lo había hecho.
-Oye…- murmuró, sacando a la muchacha de su ensimismamiento.
-¿Qué?- Contestó Sango, levantando la mirada y dirigiéndola a él.
-Te quería agradecer de nuevo por haberme hecho el regalo, de verdad quería mucho ese disco… y también por haber venido, me alegra mucho verte aquí- Miroku sonrió, haciendo que Sango se sonrojara.
-No es nada…- Sango desvió la mirada, conciente de que si seguía observándolo se sonrojaría más.
-¿Sabes? Nosotros dos tenemos una conversación pendiente…- Miroku la observó, serio- Hace algunos años nos alejamos por razones que aún no logro comprender. Sé que me comporté como un idiota en ese tiempo, pero luego intenté acercarme de nuevo a ti y tú no me lo permitiste. Yo aún no puedo olvidar cómo me trataste ése día, tan fríamente… me dio mucha tristeza ver que ya no querías volver a ser mi amiga… te necesite tanto, pero decidí respetar tu decisión. Me di cuenta con el tiempo de que tú te alejabas de los demás, no tenías amigos, no hablabas con nadie y que cada vez eras más fría y distante. Yo, en cambio, me volví más popular y me llené de amistades y noviazgos, era un chico alegre y sociable y muchos envidiaban mi vida. Muchas veces llegaba a mi casa y te observaba llegar y salir de la tuya por mi ventana. Me daban ganas de buscarte y decirte lo mucho que te extrañaba, pero nunca tuve el valor… Hasta hoy, que te digo todo esto.
Sango estaba sorprendida pero muy emocionada con las palabras de Miroku.
-Miroku…- Comenzó Sango- yo nunca creí que tú me dijeras todo esto un día… Sé que fui yo quien te dijo que no volvieras a buscarme nunca más, pero en esos momentos yo no quería nada, estaba muy dolida, odiaba a todo el mundo, quería morirme y no quise aceptar que te necesitaba más que a nadie… tenía miedo de perderte para siempre. Después, cuando acepté que necesitaba tu amistad, no pude acercarme de nuevo… te veía tan distinto a antes, eras popular y yo, rara… a veces notaba como me mirabas con reprobación, y eso hacía que menos quisiera acercarme a ti… pasaron muchas cosas durante este tiempo, tal vez algún día sepas todo lo que viví, al igual que yo sepa que tanto te pasó a ti… hoy no quiero contártelo, no quiero arruinar este día tan especial para ti con mis problemas… pero te diré algo: siempre estuve esperando que te acercaras y me dijeras que teníamos que hablar… te agradezco que lo hayas hecho hoy.
Miroku la contempló unos segundos, luego se acercó a ella y la abrazó con cariño.
-No importa lo que haya pasado antes, ni las cosas feas que nos dijimos cuando no comprendíamos aún lo que significaba nuestra amistad…- Miroku sonrió, sin separarse de Sango- Lo importante es que logramos darnos cuanta de nuestro error, y superamos nuestro orgullo y miedo para decirnos todo lo que sentíamos… Me alegra que podamos volver a ser amigos.
Sango lo abrazó con fuerza, sin palabras para expresar la felicidad que sentía. Había esperado tanto ese momento. Una pequeña lágrima de felicidad resbaló por su rostro.
-¡Pero no llores!- Dijo Miroku, limpiándole la lágrima- Mejor vayamos a bailar, a ver si te animas un poco así.
Sango asintió, y ambos se dirigieron a la pista de baile. Por fin se habían vuelto a amistar. Sería el principio de algo muy hermoso…
Fin del Racconto…//
--------------------O--------------------
-¡Bien!- Exclama InuYasha, deteniendo el automóvil- ¡Llegamos!
-Desempaquemos las cosas rápido, para que aprovechemos mejor el día- dice Miroku, bajándose rápidamente.
Kikyou y yo bajamos también y ayudamos a los muchachos a entrar el equipaje en la casa. El lugar es del padre de InuYasha, y él se lo prestó a su hijo por el fin de semana. Es una casa grande a orillas de la playa. Entramos el equipaje y lo dejamos en donde nos dice InuYasha.
-¡Ah!- Kikyou estira los brazos- ¡Por fin vacaciones!
-Ya se me hacía interminable el colegio- reclama InuYasha, tirándose en el sofá de la sala.
-Sí, es increíble cómo te pueden fastidiar los estudios- agrega Miroku, cerrando los ojos y cruzando sus brazos por detrás de su cabeza, a manera de despreocupación.
-Ah…- murmuro yo, mirando alrededor- Creo que debemos hacer muchas cosas antes de poder descansar realmente.
-¿Cosas?- InuYasha arquea una ceja, observándome serio- ¿Qué cosas?
-Hay que comprar provisiones, ya sabes, agua, comida, azúcar, sal… también hay que ver si falta algo más en la casa…- le respondo, con una sonrisa.
-Haz eso tú, yo ya puse la casa- InuYasha me muestra su lengua, a manera de burla, y luego se echa en el sofá a descansar.
-¡InuYasha!- Kikyou le grita molesta- Eres un maleducado, por lo menos podrías decirlo de otra manera.
-No te estoy diciendo a ti…- murmura InuYasha, abriendo sólo un ojo para observarla- Tú puedes no hacer nada… lo digo porque es ella la que se preocupa…
-Inu, es suficiente ya- le dice Miroku, calmadamente-. Sango tiene razón. Hay que revisar lo que necesitamos. Debemos repartirnos el trabajo… si tú no quieres hacer nada porque has conseguido la casa, está bien… pero mañana cocinarás ¿entendido?
InuYasha asiente, sin reclamarle a su amigo.
-Bien, veamos…- Miroku observa alrededor, buscando lo que hay que hacer- Sango, ve a revisar si necesitamos algo más; Kikyou ¿puedes ordenar las habitaciones mientras voy de compras? Es sólo dejar la ropa de cama en donde corresponde, y el equipaje también… en eso te puede ayudar Inu ¿cierto?
-De acuerdo, ya voy jefe- InuYasha, fastidiado, se coloca de pie y le hace un gesto a Kikyou, mientras toma tres maletas-. Vamos, que tenemos que ordenar esto.
Yo voy a revisar qué más necesitamos y luego vuelvo con Miroku, para informarle.
-No hay papel higiénico, necesitamos bolsas de basura y…- comienzo a hablar, pero él me interrumpe.
-Acompáñame a comprar, y ahí me dices lo que hace falta- me dice, con una sonrisa.
Salimos de casa y caminamos unos cuantos metros, buscando un local para comprar lo que necesitamos. Son cerca de las 4 de la tarde, y teníamos pensado ir a la playa a bañarnos antes de que anochezca. Sin embargo, no podemos encontrar un lugar en donde comprar las cosas que nos hacen falta. A mí no me molesta, disfruto de la compañía de Miroku y de sus locas historias. Mientras caminamos, me cuenta cosas que le han pasado durante todo este tiempo: peleas con sus ex novias, problemas de celos, engaños, juegos y sentimientos vacíos, cómo repite cada cierto tiempo él, con la vista perdida en el camino.
De pronto, se detiene y me mira como si nunca me hubiese visto antes.
-Sango…- murmura por lo bajo, sin despegar su mirada de mí.
-¿Qué sucede, Miroku?- Le pregunto, extrañada con su actitud.
-Yo… te quiero mucho ¿sabes?- me dice, con una extraña expresión en su mirada- Durante todo este tiempo, creo que quizá durante toda mi vida, sólo tres personas me han demostrado verdadero cariño: InuYasha, Kikyou y tú… pero tú eres la más importante, porque fuiste la primera que me enseñó a querer de esta forma.
Lo miro directo a los ojos, sin entender a qué se deben sus palabras. O, mejor dicho, qué quieren decir.
-Miroku, yo no sé qué decir, no comprendo…- le respondo, sin quitar mis ojos de los suyos.
-No es necesario que digas nada- Miroku me sonríe con cariño-. Te contaré un secreto: el disco que me regalaste años atrás, ése que no te había querido recibir… ¿lo recuerdas?- Me mira esperando mi respuesta, yo asiento con la cabeza, luego el sigue- Bueno, ése disco lo he tenido todo este tiempo guardado como un tesoro en mi habitación.
A continuación, sonríe nuevamente, pasa su brazo sobre mis hombros y comienza a andar, llevándome con él. Me sonrojo levemente, sus palabras me confunden, y sentir su brazo rodeándome… eso me alegra. Seguimos caminando en busca de lo que necesitamos…
--------------------O--------------------
"InuYasha lleva las maletas, mientras Kikyou va decidiendo dónde dormirá cada uno. El chico simplemente le obedece, dejando cada maleta en la habitación correspondiente.
-Kikyou ¿no dormirás con Miroku?- Pregunta tímidamente InuYasha, temeroso de que Kikyou lo vaya a regañar por su atrevimiento.
-No- Kikyou sigue observando la que ha escogido como su habitación, sin prestarle mucha atención a lo que ha dicho su amigo-. Somos novios, es cierto, pero no tenemos tanta confianza como para hacer eso.
InuYasha estaba a punto de preguntar si con la palabra "eso" se estaba refiriendo al sexo, pero decidió que no era un comentario muy apropiado.
-Entonces ¿qué tal es tu padre?- Pregunta InuYasha, aburrido de tener que estar ordenando.
-Pues, realmente, no sé qué podría decirte de él- responde Kikyou, interesada en contestar-. Es una persona aparentemente buena, simpática, permisiva y comprensiva, pero me he dado cuenta de que sólo conmigo es así. La otra noche lo escuché discutir con Sango…
//Racconto…
Era cerca de las 2 de la madrugada. Kikyou caminaba semi dormida por el pasillo que daba a las habitaciones, iba en busca de un aperitivo nocturno que le calmara el hambre y así pudiera conciliar bien el sueño. Estaba a punto de bajar por las escaleras cuando vio luz en la habitación de su hermana. Llena de curiosidad, se acercó lentamente, preguntándose qué estaría haciendo despierta Sango a esas horas, y se colocó cerca de la puerta al escuchar la voz de su padre.
-¡Te lo repito!- Exclamó molesto el hombre- ¡A mí NO me vienes con esas ideas tuyas!
-¡Ya le explique, señor Náraku, que jamás volverá a pasar!- Sango se escuchaba decidida y segura.
-¿Por qué no?- Náraku utilizó un tono irónico- ¿Acaso temes que, ahora que te reconciliaste con tu amiguito, se entere de tu miserable vida? O acaso ¿le tienes miedo a que descubra tu sucia verdad y ya no te quiera más? Porque eso es lo que pasará… nadie te querrá, ni te respetará si llegasen a saberlo…
-¡Cállese!- Ordenó Sango con furia contenida, seguramente mirándolo con odio- Ya es la cuarta vez que se lo repito¡¡Nun-ca-más-vol-ve-rá-a-pa-sar!!- Exclamó la muchacha, recargando su voz en cada sílaba- ¡Y ni se atreva a tocarme, que grito lo más fuerte que puedo! Y si Kikyou llegase, no dudaría en pedir ayuda… y usted estaría perdido.
-Esto no se quedará así, Sango, ya verás- Murmuró su padre, saliendo rápidamente del cuarto y sin siquiera percatarse de la presencia de Kikyou.
La muchacha se quedó paralizada ahí unos momentos, confundida. ¿Qué tanto quería su padre que Sango hiciera? No se lo podía imaginar. Tenía tantas ganas de preguntarle a Sango, pero sabía que eso sólo la perturbaría y no quería que Sango se preocupara por nada. Ahora último la veía tan bien, que ni se atrevía a molestar su tranquilidad y felicidad con preguntas acerca de una conversación que no debió haber escuchado. Se dirigió a su habitación, sin apetito ya. Todo eso le resultaba demasiado extraño, pero creyó que Sango ya tenía todo controlado.
Fin del Racconto…//
-Y eso fue lo que escuché- concluye su relato Kikyou, un poco avergonzada de haberle contado eso a InuYasha.
-Ya veo…- InuYasha se pasa la mano por la barbilla, pensativo- Yo siempre pensé que Náraku era un excelente padre y que Sango era la rara que se rebelaba ante él.
-Bueno, creo que es todo lo contrario- Kikyou se sienta en su cama y suspira-. No hubiese creído que mi padre tratara así a Sango si no lo hubiese escuchado yo misma.
-Ah, en fin- InuYasha se dirige a la puerta, se detiene y observa un momento a Kikyou-. De seguro que no es nada… Digo, si fuera algo realmente importante, ya te lo habría dicho ¿no?
-Si, supongo… -Kikyou suspira levemente, poniéndose de pie- Aunque me gustaría preguntarle.
-¿Por qué no mejor lo olvidas y vamos a ver si encontramos a los muchachos?- La invita InuYasha, con una sonrisa.
Kikyou asiente con una sonrisa, aunque no puede dejar de pensar en lo sucedido aquella noche. Y más extraño, ahora que lo asimila con lo que le quería decir Sango de su padre y que no alcanzó por la llegada de él. Decide dejar de pensar en el asunto y acompaña a InuYasha a buscar a sus amigos."
--------------------O--------------------
"Al día siguiente…"
Me levanto de las primeras y voy hasta la cocina a preparar el desayuno.
Anoche salimos a dar un paseo, la playa se veía magnífica iluminada solamente con la luz de la luna, y las estrellas relucían hermosas en el cielo. Era un ambiente muy romántico, y, aunque tratamos con InuYasha, no pudimos dejar solos a Kikyou y Miroku. Ellos insistían en que el paseo era de los cuatro, ya llegaría la hora de que los dos estuvieran solos. Miroku e InuYasha se metieron al agua y comenzaron a mojarnos, Kikyou respondió corriendo en dirección a ellos y levantando agua con los pies, mientras me invitaban a participar. Me dirigí a ellos y jugamos mucho, mucho rato así. Hacía tiempo que no me reía tanto. Luego, volvimos a la casa todos empapados, y nos fuimos a dormir, cansados.
Y hoy me levante temprano para darles una sorpresa. Cocino huevos revueltos y jamón frito, hago jugo de naranja (mi favorito) y caliento el agua para los que quieran tomar café o té, tuesto el pan… en fin, preparo un buen desayuno para los muchachos. Mientras estoy en eso, siento a alguien detrás de mí.
-Buenos días, pequeña- la voz de Miroku me saluda, aún somnolienta.
-Buenos días, Miroku- me volteo y le sonrío-. ¿Dormiste bien?
-De maravilla- me devuelve la sonrisa-. ¿Y tú?
-También.
-¿Preparas el desayuno?- Se acerca a mí y mira por sobre mi hombro- Se ve delicioso… iré a despertar a los demás para luego venir a ayudarte…
-De acuerdo.
Miroku se aleja y vuelve al rato, informándome que Kikyou vendrá enseguida y que InuYasha se estaba recién levantando. Miroku me ayuda a servir.
De pronto me siento mareada. Cierro los ojos y me agarro del brazo de Miroku, mientras mis piernas pierden sus fuerzas. Miroku me dice algo, pero no soy capaz de escucharlo, todo me da vueltas y luego, el mundo parece desvanecerse, todo se vuelve oscuro…
--------------------O--------------------
"-¡Sango!- Miroku toma a Sango en brazos y la lleva hasta el sofá, la recuesta y le toma la temperatura, preocupado.
-¿Miroku?- Kikyou aparece en la sala, observando a su novio con extrañeza- ¿Qué sucede?
-Sango se desmayó- informa Miroku, mientras le toma el pulso a la muchacha.
-Pero ¿Cómo…?- Kikyou se acerca y la observa, preocupada.
-No lo sé, estábamos en la cocina sirviendo el desayuno y de repente ella se afirma de mi brazo y cae…- Miroku se pone de pie, sin dejar de mirar a Sango- Iré a buscar agua y un paño húmedo para ponerle en la frente… desabróchale los primeros botones de la blusa, para que pueda respirar mejor.
Kikyou obedece y Miroku se va a la cocina. Pero antes de que el muchacho regrese, Sango vuelve en sí. Abre lentamente los ojos y se soba la cabeza, confundida.
-¿Kikyou?- Murmura, mirándola- ¿Qué pasó?
-Te desmayaste…- Kikyou le toma la mano cariñosamente- ¿Te sientes mejor?
-Sí, sólo un poco mareada y con náuseas…- Sango mantiene los ojos cerrados.
Miroku llega y se arrodilla junto a Sango y le pide a Kikyou con la mirada que le explique lo que ocurrió.
-Tú te fuiste y ella despertó… dice que está bien, sólo se siente un poco mareada y tiene náuseas…- le dice Kikyou, calmándolo.
De pronto, Sango abre los ojos y se sienta, pasándose la mano por la frente, asustada.
-¿Qué fecha es hoy?- Pregunta, afirmándose la cabeza.
-22 de Abril ¿por qué?- Responde Miroku, aún más preocupado que antes.
-… 22… 22… - Sango repite el número, sin hacer caso a Miroku, que sigue preocupado. Luego ella se tapa la cara y exclama:- ¡No puede ser…!
La muchacha se coloca de pie y rápidamente se va hasta su habitación, sin dar ninguna explicación a sus amigos, que la observan marcharse. En el camino le hace el quite a InuYasha, que la ve extrañado y luego les hace un gesto a sus amigos sin comprender. Miroku y Kikyou se encogen de hombros, más confundidos que su amigo.
-Ah… está loca…- sentencia InuYasha luego de un rato.
Ninguno de sus amigos le hace caso, aún preocupados por el comportamiento de Sango."
--------------------O--------------------
Entro en la habitación, cierro con llave y buscó entre mis cosas mi calendario. Es imposible, no puede haberme pasado justo ahora… Encuentro lo que busco y observo las fechas marcadas. Si mis cálculos no fallan, tengo una semana de retraso. Imposible. Saco otro bolso y busco entre sus cosas una caja larga y la observo. El test de embarazo. Lo había comprado hacía como un mes porque había sospechado lo mismo, pero por suerte aquella vez no tuve que usarlo, todo fue un simple retraso…
Leo las indicaciones en la caja, temerosa. ¿Qué pasará si llegase a salir positivo? Bueno, quien es el padre lo tengo claro, es sólo que… tengo miedo. Náraku me lo había dicho. Que si llegaba a quedar embarazada, él se ocuparía de que no tuviera al bebé. Me haría abortar. No es justo, el bebé no tendría la culpa…
¡Maldición! No puede ser, esto no puede estar pasando…
-¿Sango, te encuentras bien?- La reconfortante voz de Kikyou interrumpe mis pensamientos.
Nerviosa, dejo caer la caja y luego suspiro. Papá no puede llegar hasta aquí, me digo mentalmente. Recojo la caja del test y la guardo juntos con el calendario en mi bolso.
-¿Sango, estás ahí?- Kikyou golpea la puerta, esta vez llamando con más fuerza.
-Sí, Kikyou…- le contesto, sin saber qué hacer.
-¿Necesitas algo?- Kikyou espera unos segundos a que responda, luego insiste:- ¿Puedo entrar?
Voy hasta la puerta y la abro, dejando entrar a Kikyou. Necesito compañía, llorar sobre un hombro, gritar, desquitarme…
Ella me observa, confundida y dudosa. Yo la abrazo con fuerza, ocultando mi rostro en su hombro. Que irónico, la hermana menor consolando a la mayor…
-Sango, nos preocupas… a todos- me observa un instante-. ¿Qué es lo que pasa?
-Ay, Kikyou- me limpió una lágrima, a pesar de que caigan más por mi mejilla-, no… me has dado tantas alegrías, me mostraste que el mundo no es completamente negro, me hiciste confiar en mí misma y en otras personas, en ti… me devolviste algo que pensé que jamás volvería a tener: la amistad de Miroku. Ambos tenemos una larga historia, que algún día te contaré… en fin, has hecho tanto por mí… me encantaría poder confiar en ti ahora, decirte lo que me esta pasando, lo que no dejara que disfrute este paseo como se suponía que lo hiciera, lo que me inquietara de ahora en adelante, pero no quiero hacerlo…. No puedo…
-Sango, tus palabras son muy lindas… me alegra haber podido ayudarte, y quiero seguir haciéndolo… confía en mí, jamás te traicionaría…
-No, no puedo involucrarte en esto… no quiero que termines lastimada por mi culpa. Sólo deja las cosas como están…
El silencio se apodera de nosotras por unos minutos. No, no debo decirle nada. Náraku sería capaz de hacerle daño, y eso jamás me lo perdonaría.
-¿Tiene esto que ver con la discusión que tuviste con papá el otro día por la noche?
La pregunta de Kikyou me toma por sorpresa. Escuchó una de nuestras discusiones, esas que tanto trataba yo de ocultar. Me perturbo, jamás pensé que llegara a preguntarme algo así. Lenta y levemente asiento con la cabeza, aún preguntándome qué tanto habrá escuchado.
-Por favor, Sango, sólo quiero ayudarte- vuelve a insistir al ver que yo no quiero hablar-. No creo que nada sea tan grave como para que no puedas contármelo… tal vez pueda ayudarte, o los muchachos, Miroku está muy preocupado y…
Ya no escucho lo que me dice. Definitivamente no quiero que lo sepan, menos Miroku. Qué asco, jamás podría volver a mirarlo a la cara si se enterara de todo lo que he sufrido… además, sólo serán más y más problemas… Ninguno de ellos se merece enfrentarse a la furia de mi padre, es demasiado peligroso. Niego bruscamente con la cabeza, provocando que Kikyou me mire detenidamente.
-No, no Kikyou- le repito otra vez, mirándola con decisión a los ojos-. No puedo decírtelo. Lo siento.
-Pero…-
Kikyou va a reclamarme cuando la puerta de la habitación se abre y entra Miroku, con cara de decisión y preocupación. Lo observo atónita, mientras él me analiza con sus ojos. Su mirada me entrega tanta paz y confianza, me invita a desahogarme con él, me muestra que sí puedo confiar, que él siempre estará allí para mí, cuando lo necesite…
-Sango- murmura tiernamente- ¿Qué sucede, pequeñita? Sabes que puedes confiar en nosotros, somos tus amigos…
Lo abrazo inconscientemente, mientras lloro desconsolada en su pecho. Me acaricia la cabeza con cariño, murmurando palabras dulces para calmarme. Luego de un rato, logro tranquilizarme.
-No me pregunten más, ya han hecho suficiente… en verdad- les sonrío agradecida-. No quiero que se involucren… en serio, no puedo decirles nada.
Miroku me abraza por la espalda, apoyo mi cabeza en su hombro y él, su cabeza en la mía. Que agradable sensación.
-Está bien- murmura, con su tono más reconfortante-. Por ahora, no digas nada. Pero luego hablaremos los dos de esto. Eres demasiado especial e importante para mí como para dejar pasar esto.
Acto seguido, se coloca de pie y, con una última sonrisa, se dirige a la puerta, le hace una seña a Kikyou para que lo siga y me dejan nuevamente sola.
-Miroku…- murmuro, abrazando un cojín con fuerza. Ya veremos qué pasa después. Tú también eres demasiado importante para mí, algún día lo entenderás.
Ah!! Por fin!!! Lo sé, talvez esté un pokitín corto y demasiado retraso, pero tengo una explicación! (Los que hayan leído la de "La Llave" nu lean esta, son iguales xD!!)
Iba a dejar de publicar aquí, no había avanzado en nada la historia y no tenía muchas ganas de subir nada. La semana pasada me aleje de la civilización por 6 días, me fui a un lugar llamado "La Rufina", cerca de los 1000 metros de altura por la Cordillera de los Andes y ahí, alejada de todo, me puse a pensar en mis vacaciones y en lo que se viene este año para mí. Luego, me di cuenta de que, seguramente durante el resto del año no podré subir tan seguido, por lo que me llene de ánimos y decidí volver a escribir. Y, como una señal o algo así, llegué a casa, revisé mi correo y CHAN!! Tenía un nuevo review! Ah, como es el destino!! Así que inmediatamente me puse a escribir, y no me demoré ni un día en terminar el chap, je! Y eso pasó… gomen por la espera, pero aki toy de nuevo!! Otra cosa... me ha pasado muchas veces que me dejan pagando con historias y nunca las terminan, y no quiero que pase lo mismo con esta, así que por eso mejor sigo escribiendo, es decepcionante esperar infinitamente
Y SI REALMENTE QUIEREN QUE SIGA ESCRIBIENDO, REVIEWS!!!
Que hay una sola persona que me anima a actualizar, y ya se lo dije a ella, mi motor , querida diana!!
Bue, ya los dejo hasta la próxima!!
Ja ne!!!!
Y, lo que no puede faltar!!
EXTRAS
Ficha de los Personajes n° 4
Nombre: InuYasha Adolph Mahler
Edad: 17 años
Fecha de Nacimiento: 25 de Enero de 1991
Signo: Acuario
País de Origen: Alemania
País de Residencia: Francia
Ocupación: Estudiante
Hobby (es): Dibujar y pintar retratos y paisajes.
