¡HOOOOOLAAAAA!

Ulquii reportándose para el servicio después de... ¿dos meses?

*Se pone a llorar* ¡No saben cuánto lo siento! ¡No fue mi intención dejarlos esperando tanto! TnT *Se tira al suelo y pega su frente al suelo* Merezco un castigo, pueden hacerme lo que quieran, lo acepto ;n;

No quería tardarme tanto escribiendo, en serio lo siento, pero no pude hacer nada, el tiempo me faltó y la inspiración no llegó D:

Pero lo bueno es que ya subí el capítulo, ¿no? ¿no? ;u;

Miren el lado bueno... ¡Baja esa escoba en este instante! ;n;

Okno, ya dejo el drama :T responderé los comentarios, ya :T

Lila-san: Gajeel siempre es un amor~ :3 ¿Qué pasará? Se verá en éste capítulo ¿Qué hizo Juvia? Eso se verá unos... 5 capítulos adelante, creo :T ¿Qué le pasó a Cinna? Eso no se puede responder aún ._. pero se verá en el próximo capítulo :)... Me pediste que no me tardara y me tardé ;n; Soy tan despreciable *Se tira al suelo y llora* Haz de mi lo que desees TnT (Gracias por leer)

DenisseDragneel: Range es hermoso en mi imaginación también :3 la inspiración no ha vuelto del todo pero espero se mantenga para escribir el próximo capítulo :3 Te tengo una advertencia, había dicho que este cap tenía de todo pero me equivoqué, es el próximo el que tiene de todo :v perdón ._. Gracias por leer :)

Dan: Holi ewe, qué bueno que te guste mi fic ;u; Y Range también te ama (? Range es un amor, lo amo con todo mi corazón :3 ¿Cuándo continuaré? Pues... ¿Ya? :v x3 Muchísimas gracias por leer :3

Ahora sí, el capítulo, no los hago esperar más o me matarán con palabras escritas :T

*Hiro Mashima es propiedad de Fairy Tail :v* (¿No querrás decir-?) *¡Sé muy bien lo que dije! :T*


― ¡Señorita! ¡Señorita! ―gritaba uno de los magos de Aracnas Bite mientras corría alejándose del combate― ¡Señorita!

Corrió por todo el pasillo hasta llegar a una puerta alta y alargada, la abrió con desesperación y entró lo más rápido que le fue posible.

― ¡Señori-…!

Dejó de hablar de golpe y se hizo a un lado con miedo al ver una navaja negra dirigiéndose a él, perdió el equilibrio y cayó al suelo mirando el arma blanca encajada en la puerta, comenzó a temblar al darse cuenta que hubiera muerto al instante si no se hubiera quitado del camino.

―Eres ruidoso―escuchó causándole un escalofrío.

―L-lamento mi rudeza―soltó pegando su frente al suelo, en gesto de arrepentimiento.

―No me interesan tus disculpas―oyó al tiempo sentía que se acercaba a él―, pero dime, ¿por qué estabas llamándome a gritos?

El mago levantó el rostro un poco, mirando a la chica, una de la hijas del maestro del gremio, cabello negro recogido en un perfecto tomate sobre su cabeza con un extraño adorno de una araña decorándolo, como si estuviera manteniéndolo sujeto con sus ocho patas, ojos morados y penetrantes, y mirada oscura y fría, piel blanca que resaltaba por el color dominante en su vestido: negro. Miraba al mago con ceño fruncido y los brazos cruzados, con un gesto claro de superioridad.

Ante la imagen no pudo responder y sólo abrió la boca con algo de temor. La chica chasqueó la lengua y le hizo levantar más la cara alzándola con la punta de sus botas.

―No te oigo―dijo con molestia, golpeando su barbilla con su pie―, ¿acaso sólo querías hacerme enojar?

― ¡N-no! ¡P-para nada!―balbuceó tembloroso.

La chica lo fulminó con la mirada y se sintió intimidado al instante.

― ¡N-nos atacan!

― ¿Atacan?―repitió con tono de duda― ¿Quiénes?

―I-identificamos que u-una de ellos es de S-spiral Wave…

―Spiral Wave―dijo al tiempo que se formaba una sonrisa en sus labios.

―S-sí…

―Quizás vienen por su amiguita―dijo dando un saltito y juntando sus manos―, capturar a alguien más de Spiral Wave hará que mi padre esté feliz. Esos idiotas que trajeron a esa niña fueron engañados, creían que traían a otro medio muerto pero sólo era un estúpido saco de harina…

―S-señorita…

―No me interrumpas cuando hablo―amenazó poniendo sus ojos en él.

―P-pero, n-necesitamos su a-ayuda…―dijo con temor.

― ¿Mi ayuda?―dudó― ¿Cuántos son?

―D-dos…

Respingó y le dio la espalda, volviendo al sillón dónde cómodamente estaba antes de que llegara ese tipo a arruinarle la tarde.

―Si son sólo dos, no creo que haya problema para unos mediocres como ustedes.

―P-pero, señorita…

― ¿Qué?― preguntó mirándolo sobre su hombro, haciéndole estremecer.

― E-ellos están…―dijo temblando―… g-ganando…

Su mirada morada se hizo más filosa que una daga y petrificó al mago de terror, la vio acercarse a él de nuevo y quiso huir, sin embargo su cuerpo no reaccionaba.

― ¿Que ellos… están ganando…?

Asintió de forma lenta, temiendo hacer un movimiento en falso.

―Son unos inútiles…

Recibió una patada en el costado y fue a dar contra la pared, sacándole el aire, comenzó a toser sujetándose la parte herida y tembló con violencia.

―Me desharé de ellos yo sola…

―… p-pero… s-seño… rita…―murmuró él alzando su mano a ella―… s-su… hermana…

―No me importa lo que piense mi hermana.

Dicho eso, salió de la habitación dejando al mago casi inconsciente y tosiendo sangre.

―Maldita sea…―susurró la chica mientras caminaba, con su conciencia torturándola.

**En el tercer piso**

Caminaban en silencio, con cuidado de siquiera hacer un ruido, Natsu iba al frente con la espalda pegada a la pared, viendo con cautela por el pasillo y tratando de oír si alguien se acercaba, detrás de él venían Happy, pegado a la pared igual que él pero como si fuera un ninja, y Lucy, viendo hacia atrás de vez en cuando y siguiendo al par de cerca. Llevaban ya bastante tiempo deambulando sin rumbo fijo por todo el piso y no había rastro de Cinna, ni siquiera de magos de Aracnas Bite, tanto que les parecía sospechoso.

―No es normal que no haya alguien cerca―murmuró Natsu un poco intranquilo.

―Tal vez es por la distracción de Gray y Juvia―dijo Happy.

Pasaron cerca de una ventana, Natsu y Happy pasaron y siguieron caminando pero Lucy se detuvo en el borde un momento, mirando de forma periférica hasta el suelo, vio una leve explosión y ataques mágicos yendo y viniendo en todas direcciones, se quedó observando hasta alcanzar a distinguir un ataque de Gray y suspiró más aliviada, al menos aún no eran derrotados.

―Espero todo salga bien…

―Natsu, Lucy no puede con su propio peso tanto tiempo y se quedó atrás.

―Entiendo, esperémosla un momento.

― ¡¿Acaban de llamarme gorda?!

**En el primero**

―No está en este piso―dijo Erza con seguridad al tiempo que se detenía.

Gajeel se detuvo y la miró por sobre su hombro, un poco molesto.

― ¿Por qué estás tan segura?―replicó cruzando los brazos.

―Fácil de decir―respondió mirándolo―, todos los magos en los alrededores dejaron de inmediato lo que hacían y fueron directo a la distracción, se supondría por eso que no tienen nada que ocultar o proteger por aquí, por ello no hay nadie vigilando, entonces…

―Entonces―interrumpió Gajeel al ver a dónde iba la conversación, dio la vuelta y caminó de regreso―, hemos perdido nuestro estúpido tiempo buscando a Cinna que no está aquí cuando podríamos estar ayudando a Juvia.

―Y a Gray―completó Erza cuando pasó por su lado.

―Nunca pondré ese nombre junto al de Juvia, ni siquiera en la misma oración―refunfuñó por lo bajo.

― ¿Qué tienes contra Gray?―preguntó la pelirroja dándose la vuelta, haciendo que él se detuviera.

―Es algo que no te incumbe.

―Gray es mi amigo y el que alguien lo odie sin razón me molesta, así que me incumbe.

―Bueno―comenzó él fulminándola―, me importa un comino que te incumba.

Dicho eso, Gajeel dio vuelta por un pasillo y desapareció del alcance de Erza, la maga suspiró agotada y lo siguió a paso firme.

**En el segundo piso**

― ¿Aún no percibes algo?―preguntó Range mirando sobre su hombro a Wendy.

La chica alzó su nariz y respiró hondo, luego bajó sus hombros.

―Creo que hay personas más adelante, pero no es Cinna…

El pelinaranja soltó una maldición con frustración, estaba cada vez más desesperado, no tenían siquiera leves señales de Cinna y poco a poco perdían tiempo valioso.

― ¿Estás segura?―volvió a preguntar dándole la espalda y plantando sus ojos en el suelo, no quería explotar de ira, Wendy no tenía la culpa y era sólo una niña.

―Lo siento, Range-san―dijo ella decepcionada de sí misma al no poder percibir el olor de la pelimorada.

Él negó con su cabeza y volteó a verla con la mejor sonrisa que pudo hacer.

―No es necesario que te disculpes, el que me estés ayudando me anima un poco―dijo, sintió que su sonrisa iba a quebrarse y miró al frente de nuevo―, quizás está en otro piso, o en una barrera mágica―esperanzó.

Wendy sonrió con tristeza y asintió, notó que él trataba de mantener la calma frente a ella, sonreír a pesar de todo, parecer positivo en el exterior aún cuando la negatividad lo torturaba por dentro. La chica se sintió mal, ella era la que debía decirle ese tipo de cosas para que él se tranquilizara, cosas como "Todo estará bien", o "No te preocupes por eso".

―Range-san…

Él dudó un poco en voltearla a ver pero al final lo hizo y se sorprendió al verla sonreír de forma radiante.

―Estoy segura que Cinna-san está bien―dijo aún con esa brillante sonrisa―, la encontraremos pronto.

Range no pudo evitar sonreír, esta vez en serio, Wendy le recordaba a Cinna cuando era pequeña, siempre sonriendo y tranquilizando con su expresión a cualquiera que la viera.

―Gracias, Wendy―dijo cerrando sus ojos, viendo en sus párpados la sonrisa de Cinna de sus recuerdos.

La niña sonrió sintiéndose mejor al ver su sonrisa, una verdadera sonrisa. Lo vio seguir caminando y ella iba a hacer lo mismo pero se quedó mirándolo algo extrañada y volteó hacia atrás.

― ¿Qué pasa, Charle?―preguntó al verla parada a unos metros.

La exceed la miró y negó con su cabeza.

―Pero has estado muy callada―dijo llegando a su lado.

―Estoy bien―dijo mirando a la pared, sumida en sus pensamientos.

― ¿Estás segura?―dudó Wendy buscando verla a los ojos.

― ¿Pasa algo?

Al escuchar esa voz, los ojos de Charle se abrieron de par en par y miró con velocidad sobre la cabeza de la dragon slayer, con el terror descrito en sus ojos.

―Range-san―murmuró la niña girándose a él―, no es nada.

―Entiendo, entonces deberíamos…

El silencio se hizo presente desde la perspectiva de Charle, sólo veía al pelinaranja hablar con Wendy. De repente su visión cubrió sus ojos de la realidad y rápidamente volvió a presenciar esa horrible escena…

Llevó sus patas a sus sienes y plantó su mirada en el suelo, había logrado ver más, ver más de aquel terrible futuro, y era algo realmente espantoso. Miró alrededor con desesperación y reconoció el lugar donde estaban, el lugar de esa visión.

― ¿Charle?

La exceed agarró la mano de Wendy de un movimiento y caminó lo más rápido que sus patas y su miedo le permitieron, arrastrando consigo a la niña.

― ¡¿Qu-?! ¡¿Charle?!

― ¡Oigan!―exclamó Range alcanzándolas― ¡Esperen!

― ¡Debemos salir de aquí!―soltó Charle caminando apresurando el paso.

― ¡Charle! ¡Por ahí hay…!

―¡Ustedes!

Los tres giraron y varios magos de Aracnas Bite los veían.

― ¡¿Quiénes son ustedes?!

Charle se quedó paralizada, no podía estar pasando, fueron descubiertos.

― ¡Maldición!―exclamó Range.

Agarró a ambas en sus brazos y desaparecieron en una brisa, dejando atrás a quiénes los perseguían.

**En el primer piso**

Los ataques de Aracnas Bite no se detenían, Gray levantó un escudo de hielo y Juvia lanzó agua por todo el suelo, el mago tocó el agua con su mano mientras ella lo cubría de algunos ataques y el suelo se congeló dejando los pies de todos los enemigos atrapados.

― ¡¿Qué-…?!

Gray puso su puño sobre su palma y millones de lanzas de hielo atacaron a los magos, derrotándolos momentáneamente, Juvia giró un par de veces y un remolino se formó alrededor, arrastrando consigo al resto de los enemigos.

―Vamos bien, ¿eh?―afirmó Gray analizando la situación.

A pesar de que los superaban bastante en número los ataques de Aracnas Bite no los alcanzaban del todo.

― ¿Cómo están tus heridas, Gray-sama?

El mago se sintió sonrojar pero lo ignoró tratado de prestar atención a la pregunta.

―Estoy bien―respondió poniendo su mano sobre su abdomen, donde antes estaba una enorme lesión.

Juvia asintió mirándolo de reojo y luego vio alrededor de nuevo, desde hacía unos minutos notó que los magos estaban sólo reteniéndolos y no lanzaban ataques muy acertados o fuertes, incluso sentía que estaban defendiéndose más que atacar, ¿por qué?

― ¡La señorita Tara!

Levantó el rostro con la mirada llena de pánico y rápidamente localizó a quién había gritado, éste veía hacia sus espaldas con esperanza pero Juvia no alcanzaba a ver a quién miraba, aún cuando sabía quién era.

―Esto es malo―murmuró llamando la atención de Gray.

― ¿Qué sucede?―preguntó algo desconcertado.

― ¡Señorita Tara!―gritó otro y de repente todos los magos enemigos estaban más calmados.

El Fullbuster miró alrededor y notó fácilmente cómo los ojos de cada uno de ellos se habían llenado de tranquilidad y hostilidad al mismo tiempo, una extraña combinación que causaba escalofríos.

―Juvia, ¿qué sucede?―preguntó alarmado.

―Gray-sama―lo llamó sin voltear a verlo―, de ahora en adelante tenga más cuidado.

Gray la miró un momento y notó que ella temblaba viendo fijamente en una dirección. El mago siguió la línea imaginaria y se encontró con una chica de cabello negro, mirándolos con una sonrisa.

―Juvia Loxar―pronunció curveando sus labios―, vaya sorpresa…

―Tara Dilitírio…―susurró la peliazul temblorosa.

―Quién lo diría…―bufó cruzando sus brazos y moviendo sus dedos con paciencia―… la maestra de Spiral Wave… atacando al gremio que asesinó a todos sus compañeros…

La mirada de Juvia se agudizó y desvió el rostro al sentir que el odio se acumulaba en su mente.

―Juvia―le llamó Gray poniendo su mano sobre el hombro de la chica―, no dejes que te afecte…

― ¡¿Y qué tenemos aquí?!―soltó la llamada Tara viendo al mago de arriba a abajo― A él nunca lo había visto… y es bastante lindo…

La Loxar le fulminó con la mirada y la chica sonrió.

―Oye, ¿de qué gremio eres?―preguntó dirigiéndose a Gray con una extraña amabilidad.

Él no respondió, sin embargo, la observó detenidamente.

―Me imagino que no eres de Spiral Wave.

―No lo soy.

Tara respingó.

―Eso me da esperanzas―dijo avanzando hacia ellos―, si fueras de Spiral Wave te asesinaría sin piedad.

―Gray-sama―murmuró Juvia levantando un brazo frente a él―, quédese detrás de Juvia.

―Oh, lo proteges de mí―dijo la pelinegra deteniéndose y ladeando su cabeza con una tétrica sonrisa―, qué considerado.

―Ella es veneno―explicó la peliazul por lo bajo.

― ¿Veneno?―repitió Gray mirándola un momento para luego voltear a Tara.

―Sí, veneno―respondió ésta haciendo un movimiento con la mano.

Juvia se sobresaltó y miró hacia su derecha, movió su brazo frente a ella con velocidad y una pequeña ola de agua pasó llevándose unas arañas que iban hacia ellos.

― ¿Qué…?―susurró el mago viendo las arañas ahogadas en el suelo.

Vio a Juvia pasar por su lado y alzar las manos, una barrera de agua se levantó y otras arañas fueron atrapadas.

―No deje que lo muerdan―soltó Juvia pegando su espalda a la de él y desconcertándolo un poco por la repentina advertencia―, algunas de ellas sólo le paralizan, pero otras son mortales.

― ¿Cómo sé cuál es cuál?―preguntó él buscando más indicios de los arácnidos.

―No lo puedes saber hasta que te muerden―respondió con preocupación.

Ambos se movieron y destrozaron algunas con varios ataques para luego volver a pegar sus espaldas.

―Tengo una idea―dijo Gray.

Juvia miró sobre su hombro y notó que el muchacho le daba la mano, dudó un momento en tomarla y después la agarró con fuerza.

― ¿Lista?

Ella asintió y los dos cerraron sus ojos, la magia del par empezó a combinarse y a desatarse a su alrededor, las arañas se acercaron con velocidad con intención de atacar y repentinamente todas fueron atrapadas en gotitas de agua para luego ser congeladas.

Abrieron sus ojos y observaron su entorno, Juvia se quedó sin habla, no solamente habían derrotado a las numerosas arañas, varios de los magos enemigos también estaban atrapados en el hielo, algunos enteros y otros parcialmente.

La maga volteó al Fullbuster y él la veía con una sonrisa, se vieron un momento y entonces recordaron que seguían tomados de la mano, se soltaron al instante y se alejaron un par de pasos.

―Impresionante―escucharon sobre ellos.

Juvia miró hacia arriba con terror y las arañas empezaron a caer sobre sí, la peliazul se agachó y cubrió con sus brazos, apunto de gritar.

― ¡Juvia!

Se quedó esperando a que cayeran en ella, a sentir las pequeñas patas en su piel, a tener que soportar las dolorosas picaduras, pero nunca llegaron. Levantó el rostro, temerosa, y sus ojos se abrieron mucho más.

―Torpe―dijo el dueño de la cabellera negra protegiéndola de esas alimañas―, te dije que tuvieras cuidado…

―… Ga… ¿Gajeel-kun…?


:T...

Les prometo no tardarme tanto de nuevo en subir otro capítulo, y yo nunca rompo mis promesas por pequeñeces, si quieren lo juro :3

Y como siempre, les recuerdo que dejen sus opiniones, críticas y halagos, los amo *Tira besos al aire*

Bueno, e-e-e-eso es t-todo, amigos :v

Hasta la próxima :)

Ulquii fuera, paz (/o.o)/