78. Anacronismo

Vi una luz al final del túnel, pero aun no era ahora de coger ese camino. No me sentía lo suficientemente fuerte. El coche amarillo que conducía no se encontraba en buen estado puesto que lo acababa de chocar con todo lo que me encontraba y finalmente lo choqué contra un árbol. No paré con ese juego hasta que me salieron los airbags y luego reposé mi cabeza ahí. Lloré recordando cada buen momento que había pasado con él.

Nuestra amistad…

Nuestra primera cita…

Nuestro primer beso…

Las caras extrañas que me ponía él ante mis locas ideas de cupido…

Había estado tan ilusionada por sacarle de la cabeza a Leah que no me fijé que la que sobraba ahí era yo. Estaba tan enamorada de él que no me importaba nada más que ser yo la que estuviera en su corazón. Y lo estuve solo que por un tiempo tan limitado que no me di cuenta de cuando su corazón aparte de estar dividido en dos, le pertenecía a ella más que a mí. Si tan solo hubiera tenido un poco más de amor por mí…mi Jake ya no era mío, ahora solo era Jacob.

Estaba tan fuera de mí que no sentía mis lágrimas caer, ni mi cuerpo. Era como un ser inerte de la naturaleza que se encontraba observando todo pero sin poder hacer nada.

-Tonta, tonta, tonta.

Hundí mi cara en el airbag para tapar mi nariz y así evitar más las lágrimas. Me dolía tanto el cuerpo como si hubiera corrido un maratón. Abracé la gran bolsa de aire y miré por la ventana, en algún tiempo de las horas que llevaba sumida en mi dolor había oscurecido. Decidí ir a un motel, al menos la parte física de mí merecía un poco de paz. De camino paré en la gasolinera, tuve que utilizar el dinero de emergencia que siempre llevaba en la guantera ya que no me había llevado nada más conmigo que el coche, las llaves de mi piso, la maleta que por suerte no había sacado y mi móvil que se había salvado por estar en el asiento del copiloto.

-Cuanto la noche.

La mujer que se encontraba en recepción leyendo una revista. El ambiente era bastante hostil, el cigarrillo y la humedad abundaban en el lugar.

-Veinte dólares si eres residente temporal, treinta los no residentes y treinta y cinco los fines de semana no residente.

-Bien, serán treinta entonces.

Cuando ella levantó la mirada para recoger el dinero me miró de una extraña manera. Seguramente tenía un aspecto horrible después de todo aquel largo día.

-Me suenas-Me miró con ojos crítico y luego sonrió abiertamente. Unas arrugas muy marcadas se acentuaron en su rostro- Tú eres la que se va a casar, ese día vi las noticias y te vi. ¿Ya tienes elegido el vestido?

-Solo quiero descasar por favor.

La señora me entregó las llaves y salí afuera, eran dos pisos con varias habitaciones. La habitación era deprimente; paredes verdes mohosas, una cama de un color oscuro, un espejo de pie roto por un lado, armarios de madera roída, un baño con una bañera algo grande y un pequeño lavamanos. Para contribuir con el clima, me encontraba en un lugar bastante aislado y cercano a los bosques.

Paseé por la habitación hasta acostarme en la cama. No tenía sueño pero algo debería de hacer, encendí la vieja radio de la habitación y estuve cambiando de sintonía hasta que encontré una que se escuchara. Me estaba quedando dormida cuando una potente voz me despertó.

So I´ll go, but I know/Así que me iré, pero sé
I´ll think of you every step of the way/ que pensaré en ti en cada paso del camino..

Bittersweet memories/Agridulces recuerdos
That is all I'm taking with me/ Es todo lo que me llevo conmigo
So, goodbye, please, don't cry/Así que adios, no llores por favor
We both know I'm not what you, you need/Ambos sabemos que no soy lo que tú, tú necesitas…

I hope life treats you kind/Espero que la vida te trate con amabilidad
And I hope you have all you've dreamed of/ Y espero que tengas todo lo que soñaste tener
…And I wish you joy and happiness/Y te deseo alegría y felicidad.
But above all this, I wish you love/ Pero por encima de todo esto, te deseo que ames…

And I will always love you/ Y por siempre te querré*

Me pasé toda la canción procesando la letra, ella le estaba diciendo adiós a alguien.

-Y deseo que vuelvas a amar.

Me dije a mí misma. Yo no había relacionado la canción con las falsas palabras de Jacob, no. Yo me estaba dedicando la canción a mí misma. Quería seguir con mi vida pero lo que tenía planeado no sería seguir con algo bien-bien mío pero quería hacer eso… era la única manera… pero después me arrepentía totalmente y me decía a mí misma que era una locura y una tontería.

Me levanté de la cama a gatas y fui hacia el coche, saqué todo que no fuera de ahí y me lo llevé en una bolsa. También saqué mi vestido y me lo llevé en hombros. Di un par de vueltas por el alrededor y volví a la habitación. Previamente había abierto el grifo así que solo me quedaba meterme. Flexioné un poco las piernas para caber totalmente y hundí mi cabeza hasta tapar mis orejas. Eso hizo que mis pensamientos se hicieran más fuertes, era como si hubiera puesto unos alta voces o que una Renesmee idéntica a mí estuviera sentada en la bañera hablándome. Me sumí tanto en el agua que me pareció ver una réplica mía.

-No te angusties, si Jacob te hizo eso lo mejor será que lo olvides. Búscate una nueva vida, múdate y vuelve a sonreír.

Cuando parpadeé, la misma figura estaba arrodillada al lado mío con los brazos sobre la bañera. Ella tenía una mirada de lince.

-Pero tú lo que quieres es vengarte de él, tú quieres que sienta el mismo dolor que tú. Él no merece tu piedad.

Me asustó tanto su tono de voz que cerré los ojos para que desapareciera, al abrirlos ella se encontraba sentada en la bañera, a mis pies.

-Haz lo primero que se te vino en mente hace unas horas, es lo mejor. Es una nueva vida, un nuevo mundo, pero a la vez es tuyo. Estuviste mucho tiempo en ese lugar ¿Te acuerdas? Al final te acabó gustando. Ahí no hará falta que te preocupes por nadie salvo por ti, serás verdaderamente egoísta por una vez en tu vida. Y si aún te mueve algún tipo de venganza lograrás tu cometido, harás que Leah se muera por dentro y que Jacob se muera de los celos y de la soledad, porque ¿Quién le querrá más que tú? Nadie.

Se levantó hasta pararse a mi lado. Acercó tanto su cara a la mía que tuve que sumergirme para evitar su mirada. Abrí los ojos debajo del agua y solo vi luz, quise sacar la cabeza pero de repente estaba rodeada de agua. Moví mis extremidades siguiendo la luz, me estaba ahogando y el agua dulce ya había entrado por mi nariz. Estaba sumergida en un profundo lago oscuro y yo solo quería salir, pateé mis piernas en el agua con más fuerza y por fin salí a la superficie.

Cogí una gran bocanada de aire y tosí fuertemente. Aún había agua en mis pulmones y todo había sido un sueño. No debería volver a quedarme tanto tiempo en una bañera llena.

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Tenía hasta las dos para irme y eran las nueve. Sábado las nueve de la mañana. Si hubiera llegado a esta hora, en estos momentos viviría feliz en mi dulce mentira. Parpadeé para volver, estar tanto tiempo mirando al infinito hacía que me aislara mucho del mundo real. Incliné mi cabeza hacia un lado y extendí mis piernas en la cama, estaba sentada y con mi nuevo desayuno en mano. Una botella de Jack Daniel's. Bebí a morro un gran trago que me quemó por dentro y como no había comido nada sería peor. La razón por la que estoy haciendo esto fue que nada más despertarme vi mi vestido de novia burlándose de mí. Y otra vez volví a pensar y recordar, comprendí que el alcohol alejaba un poco eso.

Me miré al espejo roto, había dormido solo con una camisa y me había recogido el pelo. Salí de la cama sin dejar de mirarme a los ojos. Me recorrí de arriba a abajo.

Yo siempre había sido una chica fantasiosa y enamoradiza. Nunca veía realmente la realidad, me gustaba vivir en mi mundo de rosas. Desde pequeña me había pasado la vida planeando las cosas, nunca hacía nada espontáneo, era tan previsible que aburría. Tal vez esa fue una de las razones de Jacob… y de Seth.

-Si tan solo…-Suspiré acariciando mi reflejo, tenía unos ojos tan tristes que evitaba mirármelos.

Cobardía, fue algo que hace varios años me definía. Después me olvidé de eso para luchar por algo inútil.

-Algo inútil-Me regañé a mí misma.

No era la primera vez que hacía cosas tontas, y todas esas cosas las hice por hombres que no merecían la pena. Llevaba toda mi vida adulta buscando ser la perfecta mujer para imperfectos hombres. Primero, cuando tenía catorce años fui detrás de Jacob, cuando se fue seguía detrás de él solo que en mi pensamiento. Intenté olvidarme de Jacob saliendo con modelos estúpidos y arrogantes, me sentí querida durante ese período. Era mi primer año en la universidad, en vez de pasar en fiestas de novatos yo me la pasaba en verdaderas fiestas con súper modelos. Con Seth fue algo extraño, él era arrogante, un casanova pero a la vez era dulce y me trataba con cariño. Tenía un extraño equilibrio que me sedujo al instante, con Seth hubiera sido fácil olvidarme de Jacob pero yo aún quería a mi prima y mejor amiga así que era inevitable no escuchar hablar de él. Jacob siempre estuvo ahí. Jacob llevaba diez años en mi mente.

-Gente estúpida es lo que estaba en mi mente.

Tiré la botella con rabia, apenas se rompió y rodó hasta donde se encontraba el vestido. Odio, era lo único que sentía hacia aquella prenda. Y hacia la camiseta que llevaba, me la regaló él. La tiré inmediatamente quedando solo en unas celestes bragas.

-Eres mejor que eso Resnesmee. No vas a pasar toda tu vida llorando y lamentándote. Eres una mujer preciosa, enamoraste a toda América, por algo eras la niña bonita de América. Fuiste parcialmente modelo durante tres años y mira lo que lograste. Creaste tendencia, eras muy deseada, muchas firmas te querían y las cámaras te adoraban. No te vas a morir porque el hombre del que estuviste enamorada diez años te engañó con una novia con la cual estuvo cinco años y llevaban incluso más de amigos. Bien, eras una niña ilusa pero ya no lo eres. Eres hermosa, joven, inteligente y hay un mundo de puertas abiertas para ti. Sí, harás lo que tu réplica del sueño te aconsejó. Y cambiarás. Jacob te engañó por una caprichosa, avariciosa, egocéntrica, engreída, falsa, zorra, una interesada por su dinero y muy pero que muy egoísta mujer. Pues bien, llegó la hora de convertirse en una diva.

De repente me sentía mucho mejor, no sabía si era el alcohol, mi monólogo o que la vida por fin me había sonreído. Y nada mejor que empezar una nueva y mejor vida que entrar por la puerta grande. Me pasé el fin de semana descansando en aquella sórdida habitación.

El lunes a primera hora de la mañana dejé las llaves en recepción. Volví al centro de Seattle y entré en el banco. Llamé al gerente del banco para comenzar con mi proceso.

-Buenos días señorita Cullen. Por favor tome asiento-Me senté cómodamente y adopté la postura más arrogante que pude-A que se debe su presencia.

-Verá, sé que el propietario oficial de esta tarjeta-Puse la American*sobre la mesa. Eso era algo que dejé en la guantera y que ahora me alegraba tanto de tenerla- Es Jacob Black, mi futuro marido.

-Oh, sí. Felicidades señorita… ¿La llamo señora Black?

Sonreí, hace poco tiempo que me dijeran eso me causaba cosquillas. Ahora solo me hacía dar ganas de reírme.

-Señorita Cullen está bien. Bueno, yo quería saber si podía hacer algún movimiento en la cuenta sin que se entere. Mejor me explico. Yo quiero hacerle un regalo de proporciones astronómicas y si se entera de lo que es ya no será una sorpresa.

-La verdad, me preguntaba cuando vendría. El señor Black hace un tiempo vino aquí para que cuando usted quisiera disponer del dinero no tuviera ningún problema. Usted tiene libertad de movimientos.

-Bien, pues quisiera extraer de la cuenta unos dos cientos mil dólares.

-Le parecerá increíble pero esa es una de las cantidades más bajas que alguien ha decidido sacar de una tarjeta como esa.

-Bueno, eso solo es el principio-Reí muy agudamente, risa de pécora lo bauticé.

Salí del banco sintiéndome más poderosa que cuando entré. Lo primero que hice fue ir a la tienda de Prada y comprarme todo lo que me gustó sin mirar el precio. Me compré lo suficiente para renovar mi vestuario de verano-otoño, no me gustaba eso de que en las tiendas se adelantaran las colecciones. A la hora de pagar iba a sacar el dinero pero… en estos sitios pijos era vulgar sacar tanta cantidad. Pero yo no soy mucho de seguir modas. Así que enfrente de todas esas personas saqué un montón de fajos sin molestarme a coger el cambio. Lo mismo hice con las siguientes tiendas. En la última que estuve, me compré un vestido de dinero. Lo vi perfecto. También me compré accesorios, maquillaje y joyas. Me arreglé como nunca para ir a mi destino.

-¿Renesmee?

Me giré lentamente cuando escuché la voz de Alice. Había decidido ir a Twilight a buscar a Aro.

-Hola Alice, creí que estarías de vacaciones-Le sonreí con una de las nuevas sonrisas que había ensayado- Ya es agosto.

-Eh… he salido un rato de mi estudio, estaba un poco estresada de tantos bocetos y diseños.

-Incluso la hiper activa Alice necesita descansar.

-¿Estás bien? Te noto extraña.

-Bueno, he decidido en convertir tus sueños en realidad. Ya sabes, la Renesmee peina y maquilla humana. ¿Acaso no estoy guapa? ¿Hecha toda una muñeca?

La cara de confusión de Alice iba aumentando por momentos.

-Jacob te estaba buscando, vino aquí el viernes. Se lo veía desesperado, solo hablaba incoherencias. ¿Ha pasado algo?

-¿A parte de haber cancelado la boda? Nada, incluso estoy mejor que nunca-Una radiante sonrisa coqueta salió de mis labios.

-Por Dios, no sé que os pasa a las novias de ahora con querer cancelar vuestras bodas. Deberías de dejarte de tonterías y no pensar en lo que sea que te atormenta, tú piensa que dentro de poco de casarás con el hombre que amas y que te ama.

Le hice un gesto de asentimiento con la cabeza y luego saqué mi móvil. Llamé al lugar donde había comprado las invitaciones y muchos de los adornos de la boda.

-Buenos días, soy Renesmee Cullen y quería hacer una cancelación-La voz de detrás de la línea me preguntó el tema- Una cancelación de boda-La voz me dijo que disponían con recursos para enviar cartas de cancelación a los invitados- ¿Enserio? Eso es fantástico, cuanto antes mejor. También quisiera que enviaran una notificación a la dirección que les di al principio. Muchas gracias y adiós.

-¿Acabas de cancelar tu boda?

-Más quisiera que ya hubiera acabado-Dije con teatral horror- Tengo que llamar aún a el resto de lugares.

Alice me quitó el móvil de la mano.

-Devuélvemelo.

-No hasta que pares con esta locura.

-Locura es lo que iba a hacer. No me puedo creer que me fuera a casar tan joven y dejar mis sueños aparte.

-No te entiendo.

-Pues que se me acabó el amor, en este tiempo me he dado cuenta que aun soy muy joven y tengo que explorar mundo.

-¿Estás borracha?

-Un poco, he desayunado dos copas. Es algo que me salté en los años que debieron haber sido locos y sabáticos. Bueno, me despido, nos vemos pronto creo-Cogí de vuelta mi móvil.

Subí por el ascensor hasta el piso donde se encontraba el despacho de Aro. Llamé a la puerta y entré.

-La bella Renesmee, es un placer tenerte aquí.

-Hola Aro, he venido a pedirte un gran favor.

-Pide lo que quieras.

-Quiero ser readmitida y estoy segura que te sería una gran ganancia.

Sí, había decidido volver al mundo de las cámaras, ser modelo otra vez. Ese era un mundo tan abrumador que estoy segura que curaría mis heridas. Y me gustaría vivir algo nuevo.

-Creí que te ibas a casar.

-Me aburrí de jugar a las casitas-Dije en tono condescendiente- Y sé que las campañas de otoño se acercan, ya deberán de estar acabadas las revistas pero sé que aquí siempre hay un montón de contratos y estoy segura que en muchos de ellos encajo. ¿Te digo algo? Me estoy decantando a un sector con menos ropa como la ropa interior. Estoy segura que muchas firmas se morirían por poner sus diseños en mí.

Aro reflexionó en su asiento mirándome muy interesado.

-Sí, muchas firmas estarán más que deseosas en tenerte. Si sigues mis instrucciones te vas a convertir en una modelo muy importante. Antes eras destacada pero ahora… irás directa al estrellato.

-La fama se ve muy tentadora. Me gusta.

-Entonces bienvenida al equipo.

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Me desperté de lo más animada, era un día genial. Dormía en una cómoda y gran cama, tenía un nuevo y mejor vestidor y mi rostro estaría en las vallas de publicidad de todo el país y en varios europeos a principios de septiembre. Después de una fiesta a mediados de agosto varias marcas querían que me pusiera sus diseños. El paripé de Jacob en julio me ayudó bastante. Me pasé la noche hablando con tantas personas… pero no me molestó, me sentí en mi mundo. Y ahora… hoy…¡Sí, es 23 de agosto! Mi querida y estimada no boda. Pero me dio mucha pena decirles a mis padres que la cancelaba, a papá le pude mentir pero a mamá no. Después de no derrumbarme cuando le conté todo a mamá sentí que si eso no me hacía llorar podía con todo. Fue otro caso el de Sarah, a ella le dije que no podía continuar con eso y que no me tocaba a mí contarle la razón sino a su hijo. Por lo que sé, Jacob no le contó gran cosa porqué Sarah seguía insistiendo en que fuera lo fuera debíamos de solucionarlo y no dejarnos llevar por cualquier cosa. Se me hizo muy triste despedirme de ella, sobretodo porque me consideraba como una hija. Le prometí que no perderíamos el contacto, con ella se me hizo inevitable no llorar. ¿Pero como no hacerlo? Incluso vino a Seattle.

Alejé mis recuerdos y comencé a escribir mi nota.

Jacob,

Hoy nos íbamos a casar, que feliz hubiera estado si nada de lo que pasó hubiera ocurrido. Me alegra poder escribir esta nota, por suerte ya no estoy envuelta en lágrimas y no mojo el papel. En fin, esta no es una carta o nota… como quieras llamarlo… de desamor, solo te quiero informar de la situación.

Mi vida está teniendo una serie de cambios en las que tú no estás incluido. En esta relación he obtenido ciertos beneficios como tu tarjeta de crédito, la mega American Express Black, que por cierto me la quedo por tiempo indefinido. Tienes suerte que quiera terminar la fiesta en paz, si fuera una novia rencorosa y vengativa… mejor no te cuento lo que hubiera hecho y si quieres al menos una pista se lo puedes preguntar a Leah, ella es una perra muy experta en esos temas.

Te adjunto una foto de lo bien que me veía vestida de novia. A ver si puede superar eso tu zorrita. Y te doy un consejo, cuando tengas una próxima novia procura serle fiel y que no sea rencorosa porque te lo aseguro yo que no querrías tener una novia así. A no ser que ya tengas de novia a esa lagarta… si es así… suerte. ¿Jacob? Nadie te amará tanto como yo, y esto si son palabras de desamor.

Renesmee.

Releí la nota una y otra vez. Había quedado perfecta, ahora solo faltaba enviársela y listo. El vestido también se lo daría, no lo querí eché un vistazo al espejo. Perfecta. Me estaba quedando en mi piso así que con el tráfico que había llegaría en aproximadamente tres cuartos de hora.

Por primera vez en el tiempo que llevaba con mi nuevo coche, un Jeep negro, iba lenta. Había elegido comprarlo porque daba una fachada agresiva. Cuando llegué hice una serie de respiraciones, no iba permitir que tres semanas de trabajo se fueran a la basura en tres segundos. Atrás de mí venía mi antiguo coche amarillo remolcado por una pequeña grúa, se lo había venido a devolver. Aún conservaba las llaves de la casa así que dejé el coche en el camino del garaje.

No llamé al timbre, sencillamente entré con el vestido de novia colgado de un brazo.

No llores, no llores, no llores. Tú puedes con esto, eres valiente y segura. No te derrumbes ahora.

Como un mantra me repetí eso hasta que me relajé. El sonido de mis tacones retumbaban en el lugar, que parecía deshabitado. Eran las cinco de la tarde de un sábado caluroso, sin embargo la casa se sentía vacía. Exploré primero la primera planta, el salón fue lo último que revisé y ahí era dónde se encontraba. Él… él estaba en un rincón sumido en el silencio, con una botella en mano y lágrimas en los ojos. Se lo veían tan…

No, no, no. Renesmee ¡No! No puedes caer. No te puedes rendir. Olvídate del nudo en la garganta que se te ha formado y ni se te ocurra dejar que las lágrimas caigan. Bien, así está mejor.

Jacob tenía una mirada tan pérdida que no se percató que yo estaba ahí.

-Una botella de Jack Daniel's, ya tenemos otra cosa en común.

Me miró como si no creyera que estaba ahí.

-Ha-has vuelto.

Se levantó pero de lo borracho que estabase tambaleó, se apoyó en la pared para no caerse.

-Nessie has vuelto-Me abrazó. Dejé que lo hiciera, total esa era la última vez que me tocaría. No voy a negar que sentí ganas de devolverle el abrazo y que aun sentía como mi corazón se aceleraba pero el tiempo lo curaría.

-Eh… no muy bien. La verdad es que no-Di un paso a atrás- Sólo he venido a dejarte algo que es tuyo.

Le mostré la bolsa donde estaba el vestido metido. Jacob miró el vestido y luego a mí. Si en algún momento había estado borracho, ya no lo estaba.

-No…no. Nessie no-Me cogió las manos en un agarre muy fuerte- Lo siento, perdóname, yo te amo a ti. Perdóname, te lo suplico.

Apreté mis labios. Sabía que esto no sería fácil, sabía que habría lágrimas pero no de quién, ahora sé que de Jacob.

-Jacob, te mentiría y te diría que voy con prisa. Pero simplemente no quiero estar aquí. No contigo. ¿Acaso no te llegó la cancelación de nuestra boda?

Él se quedó callado, yo jugué con su mirada.

-Por favor, perdóname.

-Dime lo que recuerdas de aquella noche-Me enfadó su silencio ¿Acaso no sabía hablar?- Es en vano preguntarte nada, tú no me respondes y Leah me da demasiadas respuestas.

-Es falso todo lo que te dijo.

-Aquella vez que yo estuve en Alemania por segunda vez y tú estabas en una convención ¿Era Leah quien llamó a tu puerta?

-Sí, pero te juro que nunca pasó nada.

-Y que estuviereis desnudos me indica que no pasó nada. ¡Jacob, colmas con mi paciencia!

Me alejé furiosa de él.

-¡No sabes lo que me cuesta no gritarte o tirarte algo! Simplemente me perdiste, ya olvídalo.

-¡No! Grítame, tírame lo que sea pero no me digas que te perdí.

-¡Me perdiste! ¡Date cuenta ya! ¡No te quiero, no te necesito! ¡¿Sabes cuánto me dolió ver esa escena?! ¡Sólo vine aquí para acabar finalmente con esto y lo único que has logrado que tu mantención de la mentira es que te odie aún más!

-Tú no me odias, ¡Me amas!

Jacob avanzó hacía mí, rodeó sus brazos en mi cintura. Pataleé para que me soltara pero no logré nada.

-¡Suéltame!-Pero por cada retorcida me acercaba más a él. Me estaba comenzando a entrar miedo. No debería haber regresado, estar entre sus brazos lo único que me recordaba era cuanto lo amaba. Malditos sentimientos- ¡Asume tus errores!

-He sido un idiota, pero soy un idiota que te ama y no puede vivir sin ti.

Y me besó y yo no me pude resistir. Nuestros labios se movían en una furiosa lucha combinada con nuestras lágrimas. Quería soltarle, no quería envolver mis brazos en su cuello pero después de tres largas semanas volví a sentir a Jacob como mi Jake. Pero con esos mismos labios la había besado a ella.

Lo empujé y lo abofeteé. Me quité inmediatamente las lágrimas, ya me había visto muy humillada. Tres semanas tiradas a la basura.

-¡Si tanto me querías no haberte acostado con ella! ¡Tú mismo fuiste quien destruyó todas las posibilidades de un futuro juntos! ¡Tú fuiste quien me eligió sobre una arpía que solo iba a por tu dinero!

Cogí el vestido y lo saqué de su bolsa.

-¡Ves! Esto es lo que tú destruiste con tu engaño.

Le puse la foto donde salía con el vestido puesto. Tenía una sonrisa que dudaba que nunca más volviera a tenerla.

-¡ESTA ES LA FELICIDAD QUE TÚ DESTRUISTE! ¡¿VALIÓ LA PENA JACOB?! ¡¿VALIÓ LA PENA?!

-¡SIMPLEMENTE NO TENGO RESPUESTA PORQUE DE LO ÚNICO QUE ME ACUERDO ES QUE DECÍA TU NOMBRE!

Escondí mi cara entre mis manos, no podía con eso.

-La elegiste sobre mí. Pero… pero no me voy a pasar la vida llorando por ti.

Me giré para irme. No quería seguir llorando delante de él.

-Pues yo siempre esperaré por ti

Me tapé los oídos. No debería de haber vuelto.

Renesmee no llores. No lo hagas. Las mujeres egocéntricas no lloran y tú ahora eres egocéntrica y egoísta.


*Will always love you, (fragmentos de la canción)

*American Express Black

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Hey, hey! He vuelto. Otro capítulo más, cada vez más cerca del final. Cada vez más cerca de su infelices para siempre, digo, felices para siempre

Dedicado a:

Fanfics Rxj: nop, a Alemania no se va… Bueno tal vez algun día, con todo eso de volver a ser modelo tal vez algún día vaya por ahí.

Rose rosales: ser modelo lo consideras como una locura? Yo lo considero como algo a lo que te aventuras.

Rose Black20: : las hamburguesa si es una tentación a la que nadie se le puede resistir. ¡Eso es! ¡Arriba el team Leah! Es mi antagonista, originalmente no es mi personaje pero en esta historia le he dado yo vida así que de cierta manera la quiero. Por mucho que en mi opinión sea una mala persona, aunque al fin y al cabo soy yo quien decide como es… Sí, soy extraña jajaja.

Virginia: ¡yepa! Habrá final… no diré si feliz o infeliz pero espero que te guste el final.

No me mateis por las cosas que Nessie hará.