LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA NO SON MIOS SON DE LA GRAN STHEPENIE MEYER. LA HISTORIA VIENE DE MI MENTE.
Cap. 20 Lo que fue y ya no será.
-Tómatelo, te hará bien.
-Gracias – Sople un poco al vaso antes de darle un trago. Cerré los ojos y recargue mi cabeza en la pared. Sentía el cansancio apoderarse de mi.
-Deberías ir a descansar - Negué inmediatamente. – El está despierto, Bella. Está a salvo.
-No puedo, incluso aunque lo intentara, no lograría descansar.
-No ganamos nada quedándonos aquí, no quiero sonar grosero Bella pero, el no quiere verte.
Suspire, Edward había sufrido un paro respiratorio, habían logrado traerlo de vuelta y unas horas después estaba despierto y mostrando gran mejoría. Todos habían pasado a verlo, excepto yo por petición suya.
Carlisle y Esme me habían agradecido el haberlo despertado, e incluso intercedieron por mí con él, pero no había funcionado. Y claro, su rubia mejor amiga jamás lo permitiría.
-Jamás me perdonara. Le dije cosas horribles, y lo trate muy mal. Traicione su confianza cuando lo que debí de hacer fue confiar en él.
-Entonces, ¿eso es todo? ¿Simplemente te rendirás? –Se agolparon lágrimas en mis ojos.
-No sé que hacer, Jazz. Yo… me siento tan perdida.
-No deberías rendirte. Bella, he visto cuanto lo amas, todo lo que has sufrido y llorado por él, la felicidad en tu rostro cuando estas junto a él, te mirabas tan tú. Tan feliz como antes. Y no creo que nadie pueda hacerte sentir así de nuevo.
-Él no va a perdonarme.
-Tienes que intentarlo, si no lo haces, te arrepentirás toda tu vida. Entra.
-Pero él no…
-¿Y qué? No te iban a dejar entrar a verlo cuando estaba en coma, aun así lo hiciste. ¿Qué más da ahora? Arriésgate.
-Rosalie.
-Yo me encargo de Rosalie, a mi señal, entras. Edward tiene visitas ilimitadas por ser hijo del director, no creo que nadie diga nada. –Asentí y talle las manos en mi pantalón nerviosa. Jasper se levantó y camino sutilmente hacia la rubia que estaba unos metros frente a nosotros.
Comenzó a hablar con ella, haciéndole señales con las manos hasta que la rubia me dio la espalda. Jasper se pasó la mano por el cabello y clavo sus ojos en los míos.
Era mi señal.
Me apresure a llegar a su habitación, estaba decidida a arreglar por lo menos un poco de lo que había creado. Aunque todo mi valor se esfumo cuando estuve frente a su puerta. Mis manos comenzaron a temblar, sentía los latidos de mi corazón tronando en ms oídos y en mi estómago.
Bien. 1, 2, 3.
Abrí la puerta.
-Rose, ya te dije estoy bien… - Comenzó y callo al verme parada en la puerta. Entre lentamente y cerré la puertas tras de mí. Tenía todo un discurso preparado en mi mente para este momento. Pero al verlo mi mente quedo en blanco.
Su ojo aún estaba morado y lucia bastante golpeado, a pesar de eso, el solo hecho de verlo despierto hacia que todo mejorara. No sé por qué una parte de mi esperaba que me mirara como siempre lo había hecho. Esa combinación de ternura y amor. En cambio en su mirada solo había indiferencia.
Ninguno de los dos dijo nada durante unos minutos. Se me ocurrió que Jasper no podría retener a Rosalie todo el día, así que necesitaba hablar.
-Yo no sabía…
-Lo sé. Cuando desperté me dijeron lo que viste, también que te buscaron pero quisiste escucharlos.
-No podría haberlo sabido. Me sentía tan herida y traicionada.
-Si sentiste la mitad del dolor que yo sentí cuando te vi con Black… ¿Por qué estás aquí?
-Quería agradecerte lo que hiciste por mí. Lamento tanto como termino todo. – Su mirada decayó, era la primera emoción que me mostraba.
-Tienes que saber que no recuerdo nada de esa noche, no tengo idea de cómo regrese a casa. Yo jamás te haría algo así.
-Ahora lo sé. Estaba tan confundida y tenía tantas emociones dentro, de un momento a otro todo se cayó a pedazos. Tuve una pelea con Jasper y luego fui a buscarte y te encuentro así…
-Estaba drogado. – Comento sin expresión.
-¡Pero yo te vi! Estabas con ella sobre ti en la fiesta, te busque porque te necesitaba y tú estabas con ella. – Me defendí, finalmente exploto.
-¡Estaba drogado! ¿No lo entiendes? No sabía que estaba haciendo, te busque cuando logre recuperarme pidiéndote que me dejaras explicarte y ¡no te importo! – Ahora los dos no podíamos evitar gritar.
-¿Qué se supone que hiciera? ¿Cruzarme de brazos y confiar ciegamente de nuevo? ¡Debiste intentarlo más! ¡Si eras inocente debiste intentarlo aún más!
-¿Qué querías? ¿Qué me arrastrara hacia ti, rogándote y llorando tu perdón? No habría servido de nada. Yo no sé quién eres ya, te fuiste con Black, te besaste con él. – Su cara denoto su furia y frustración - . Después de todo lo que te conté, cometí el estúpido error de hacerlo.
-Edward, por favor. – Estaba perdiendo esto y no podía evitar desesperarme - Arreglemos las cosas, ambos cometimos errores. Hay que hablar.
-Mi único error fue confiar en ti, Isabella.
-¡No! Por favor, fueron errores, Edward. Yo con Jacob y tú con Jessica.
-¡Lo que paso entre Jessica y yo no es lo mismo! Yo no era consciente de lo que hacía, estaba drogado. Lo que hiciste con Black fue a conciencia. Querías hacerme daño, justo como yo te lo hice a ti.
-Tal vez tengas razón, pero estoy aquí, escuchándote y pidiéndote perdón.
-No. No es justo, no es justo que tenga que estar muriendo para que tú quieras escucharme. –Mi corazón se partió un poco más al escucharlo decir eso. Tenía razón. No era justo.
-Edward, yo… por favor, no me hagas esto. Tu no. –Mis palabras se enredaban en mi boca desesperadas por convencerlo de que me perdonara.
-Vete, Isabella.
-¡No! Me equivoque, ¿de acuerdo? Lo sé, pero te necesito. No nos hagas esto.
-¿Hacernos esto? No, tú lo hiciste. – Grito enarcando la ceja y sonando ofendido - Vete.
-Ya lo escuchaste - dijo Rosalie abriendo la puerta, la dejo abierta con la clara intención de que me fuera. –Quiere que te vayas.
-Edward, no hagas esto.
-No necesito tu pasado y definitivamente no quiero tu futuro. No de esta manera. – Y solo así pude darme cuenta del gran error que había cometido. Porque había prometido quedarme con él y sin embargo lo traicione con la peor persona que podía hacerlo.
Había roto a Edward una vez más.
Después de que prometí no hacerle lo mismo que las demás, había hecho algo incluso peor.
Su voz cansada al decirlo me abofeteo cruelmente, ya no tenía nada más que hacer ahí. Salí de la habitación sin notar realmente que hacía, camine por los pasillos blancos hasta que Jasper pudo encontrarme.
Podía mirar la preocupación en sus ojos y miraba como sus labios se movían pero no podía comprender nada. Estaba entumida. Sentía tanto dolor dentro de mí que a la vez me hacía sentir nada.
La vida se basaba en tomar decisiones, una tras otra, algunas más trascendentales que otras. Como que vas a vestir hoy o que ruta tomaras para llegar a la escuela, son decisiones que tomas todos los días. Aunque hay algunas otras que tú piensas que son tan sencillas y no pueden hacer daño, pero irónicamente terminan causando más daño del que jamás pudiste imaginar.
Yo deje que Alice entrara más en mi vida a pesar de estar muerta. Yo le di a Jasper vital importancia en mi vida a tal punto de no imaginarla sin él. Yo escogí dejar a mis padres y mudarme para empezar de nuevo. Yo elegí a Edward.
Nunca imagine que estas decisiones cambiarían mi vida por completo. Que mi mejor amiga muerta estaría arruinándome, que su novio y yo nos volviéramos dependientes el uno del otro, me mude a Forks con el firme propósito de mejorar mi vida y todo me salió al revés. Yo tome la decisión de jugar con Jacob, de no escuchar a Edward ni a Rose o Emmett, de apagar mis emociones y lastimar a quienes más amaba. Incluso inconscientemente, yo elegí perder a Edward.
Y estas decisiones, buenas o malas, crean cosas de las que simplemente no puedes elegir. Todo esto me hizo darme cuenta de que estaba enamorada de Edward. Porque no escogí amarlo, simplemente sucedió.
Así que cuando llegamos a casa y el teléfono sonó, sentí el anhelado alivio de escuchar la voz de mi madre a través del auricular. Porque puedes extrañar a alguien y no notarlo, vivir día a día con el sentimiento de necesitarlo y no darte cuenta.
Jasper me dio la privacidad que necesitaba, y me desahogue. Le conté todo, absolutamente todo, lo de Alice, Jasper y Edward. Incluso le conté sobre Jacob y mis estupideces. Mi madre me escuchó atentamente como jamás lo había hecho, se comportó como la madre que necesitaba y no me juzgo.
Era lo que más necesitaba. Alguien que no me juzgara pero que me hiciera darme cuenta de que había hecho mal.
Cuando de su boca salió "Deberías volver a Forks" no lo pensé dos veces.
Sabía que estaba mal, no podía huir de las cosas y fingir que no habían pasado. Pero lo intentaría. Volvería a Forks, regresaría a casa con mis padres y rogaría por que las cosas se arreglaran un poco.
Jasper me gritaría porque no pensaba llevarlo conmigo, se enojaría, rogaría y lloraría si fuera necesario pero yo no cedería. Él tenía el valor y la fuerza suficiente para seguir adelante. Yo había comprobado de primera mano que no podía. No podía arrastrarlo conmigo por siempre.
En algún momento, él se daría cuenta y se iría. Sonaba egoísta, pero prefería dejarlo yo a que el me dejara.
-Regresaré a Forks – Comente mientras estábamos sentados en la sala. Su cara denoto confusión antes de que el entendimiento se abriera paso.
-De acuerdo, solo necesito tiempo para empacar las cosas y… - Me quede callada esperando que comprendiera. – ¿Dijiste regresare?
-Me refiero solo a mí. –Esperaba que se rindiera fácilmente y no diera pelea.
-No, llegamos juntos y nos iremos juntos, Bella.
-No necesito que hagas esto. Necesito irme de aquí, yo sola.
-Voy contigo.
-¡No quiero que vengas! Haz tu vida aquí, consigue amigos, una novia, ¡Escoge tener una buena vida! Mientras estés conmigo eso no sucederá.
-Pura mierda. No acepto eso. – Estaba cansada de las discusiones. Pase mi mano por mi cabello y suspire.
-Escúchame, Jazz. Y, por favor, trata de entenderme. – Tome sus manos y clave mi mirada en ellas – Te quiero. Mucho. Pero esto puede más que yo, yo no puedo hacerlo pero tú sí. Quiero…no, necesito tener la tranquilidad de que a donde quiera que vaya tu estarás mejor.
-No puedes saberlo.
-Puedes intentarlo. Por mí. Lo necesito, ¿por favor?
-Siento que te estoy perdiendo. – Confeso.
-Nunca. No importa que tan lejos vaya, nunca vas a perderme.
Conseguir los boletos a Forks fue más sencillo de lo que pensé, no necesite ir a Port Angeles, todo lo hice por internet. Viva la tecnología que te impide salir a interactuar con personas que no te interesan.
Empacamos mis cosas juntos y en silencio, la tristeza y melancolía se sentía en cada rincón de la casa.
-Solo faltan los libros. –Dije.
-Bien, puedes ir empezando, iré a pedir algo de comer. – No espero respuesta y salió de mi habitación. Suspire, bien, comencé a sacar mis libros.
-No entiendo cómo puedes leer todo esto sin aburrirte- dijo frunciendo el ceño y hojeando un libro que tenía en mi caja.
-Yo no entiendo cómo puedes estar todo el día en el centro comercial sin cansarte- le regrese el comentario. Voltee a verla y me saco la lengua. Reí.
-Sencillo amo comprar- me dijo encogiéndose de hombros y aventando mí libro.
-Ey, no avientes mis libros- le grite.
-Son solo libros Bells- me dijo rodando los ojos y aventando otro libro.
-Ya basta, Alice- me queje tratando de quitarle el libro- Dame eso, pequeño demonio- le dije persiguiéndola por la habitación
-Alcánzame y te lo doy- dijo con una sonrisa traviesa subiéndose a mi cama.
-¡Dámelo ya!- me subí junto a ella intentando quitárselo pero se bajó más rápido que yo. Era pequeña pero bastante ágil. -¡Dios, eres demasiado pequeña para ser tan terriblemente irritante!
- No me alcanzas- dijo burlándose de mí.
-¡Basta ya!- grite y me tire a la cama para alcanzarla.
Alice. Quería creer que al regresar a Forks, ella también se iría. Era mi última esperanza de recuperar un poco de paz en mi vida.
Mi vuelo salía en un par de días, deje afuera solo necesario para los días que estaría aquí.
Jasper no me dirigió la palabra en esos días.
Tal vez era lo mejor. Tal vez el decepcionarse de mi le ayudaría a superar mi ausencia, a olvidarme.
Una parte de mí se sentía decepcionada de lo fácil que fue convencerlo de dejarme ir, aunque sabía que era lo mejor.
Entre el recuerdo o el olvido. Siempre preferiría el olvido.
¿Los quieren juntos o separados? Y no me refiero a Bella y Jasper.
Quiero saber sus opiniones, por favor.
Gracias por leer.
Misery.
