LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA NO SON MIOS SON DE LA GRAN STHEPENIE MEYER. LA HISTORIA VIENE DE MI MENTE
Capitulo 23. El secreto que nadie oye. Parte 2.
Música.
-Fix you – Coldplay
-Untitled – Simple Plan
-Kiss me – Ed Sheeran
Podía ver como el sol se escondía entre las montañas, la manera en que los colores cambiaban dando pasó al crepúsculo. Aquí recostada en la cama de Edward mientras el acariciaba mi cabello, era sencillo pensar que todo estaba bien. No había nada que pudiera herirme. Pero era una felicidad pasajera.
-¿Qué paso… el día de la fiesta? –El día que te vi con ella, pensé.
-Tuve una pelea con Jasper –Dije sin dar detalles, aunque por supuesto él no se conformaría con eso.
-¿Sobre qué?- Intente imaginarme que haría Edward si supiera lo que paso con Jasper. No quería que lo lastimara, ni que lo odiara o algo parecido. Decidí contárselo porque ya era hora de empezar a ser sincera. Sobre todo si planeaba quedarme a su lado.
-Fui a dar un paseo, cuando volví el estaba en casa, besándose con alguien en el sillón. Solo me basto una mirada a su rostro para notar que estaba ebrio. Jasper tuvo problemas con el alcohol después de lo que paso, se pone muy mal, no sabe lo que dice y… tiene la costumbre de llamar al celular de Alice.
-No me imagino lo que debe de sentir. –Me incorpore quedando sentada.
-Cada quien lidia con el dolor a su manera, ese día estaba muy mal, corrí a la chica con la que estaba y empecé a reclamarle. No hice bien, no tenía derecho, pero estaba herida y el ebrio. Me reclamo porque lo deje solo en el funeral –Lagrimas empezaban a acumularse en mis ojos – Dijo que yo era la única persona que le quedaba y lo había abandonado. Después empezó a decir que yo estaba celosa, que esa era la razón por la cual yo actuaba así.
-¿Lo era? –Pregunto Edward inseguro. Lo mire enarcando una ceja y negando rápidamente.
-Claro que no. Era por Alice. El no me creyó, se pone irracional y violento.
-¿Te lastimo?, dime la verdad Bella, ¿el te golpeo? –Recordé los empujones y los moretones que me dejo.
-No exactamente.
-Eso no es una respuesta, ¿Qué fue lo que te hizo? –Me prepare para lo que venía.
-Me beso -. La cara de Edward se transformo en distintas emociones, demasiado rápido como para seguirle un orden –Yo no le respondí, el tomo mis brazos y me aventó a la pared.
-Voy a matarlo –Me puse de pie rápidamente.
-Tú no vas a tocarlo.
-¿Esperas que me quede aquí sin hacer nada?, ¿después de lo que él te hizo? Claro que no.
-No vas a lastimarlo, no voy a permitirlo –Hable fuerte y claro. Me negaba a que los dos se enfrentaran.
-¡Deja de defenderlo! Se lo merece. –Sus ojos estaban inyectados en sangre y podía ver la furia en ellos, sus manos temblaban a su lado.
-¿Tu que sabes lo que el merece? ¡Dije que no! –Grite.
-Al diablo que no, mírame -. Paso a mi lado saliendo del cuarto, le seguí el paso, estaba igual que el día que Black intento besarme.
-¡Edward, basta! –Tome su brazo y él me empujo. Me cubrí instantáneamentepor reflejo. Su cara mostro terror.
-No voy a lastimarte – Susurro. Lucia asqueado –Jamás te pondría una mano encima. Créeme. Pero el, Bella. El te beso a la fuerza, te golpeo.
-No me golpeo -. Lo defendí.
-¡Si lo hizo!
-¡No fue así! –Grite dispuesta a detenerlo.- Fue un accidente, se disculpo mil veces, todavía ni siquiera se perdona a pesar de que yo ya lo hice, es suficiente.
-No, no lo es. ¿Por qué no puedes entenderlo? –Me tomo por los hombros.
-¿Entender qué?, ¿Que quieres golpear a mi mejor amigo?
-Intento defenderte. – Susurro sofocante.
-No voy a repetirlo, Edward. No vas a tocarlo -. Soltó mis hombros, y pasó una mano por su cabello desesperado. Estaba frustrado – Es parte de mi. Lo sabías antes, lo sabes ahora.
Me acerque tomando sus manos, acaricie sus nudillos sintiéndolos tensos.
-Jasper no es perfecto. Nadie lo es. A cometido muchos errores pero, ¿Quién no? Nunca voy a dejar que nadie lo lastime. Ya sufrió demasiado. Es mi mejor amigo, es mi persona, Edward. Yo te amo, siempre lo hare, pero no voy a dejarlo -. Respire profundo para pronunciar las siguientes palabras –Espero que puedas entenderlo, porque si no puedes, entonces tu y yo, nosotros, no vamos a funcionar. –Solté su mano alejándome unos pasos.
No reacciono, solo se quedo ahí mirándome, tuve mi respuesta.
-Entiendo – Retrocedí alejándome dispuesta a irme. Antes de que mi mano tocara la perilla, hablo.
-Quédate. –No me gire.
-Si no puedes aceptarlo, no lo hare.
-Te entiendo, y… lo acepto. El estaba en tu vida antes que yo y no tengo derecho a pedirte que te alejes de él. –Me abrazo por la cintura. –Lo siento.
-Está bien – Tome su rostro en mis manos y lo bese. –Gracias por entender.
-¿Me seguirás contando? –Asentí, tomo mi mano y fuimos a su habitación.
-Después de eso, fui a buscarte y ya sabes lo que paso. Tenía tanto dolor y coraje dentro de mí, fui a la azotea de la escuela donde te conocí. Y ahí estaba Alice, dijo que me merecía eso, por haberla matado, el dolor era justo. Entonces algo se rompió dentro de mí. No pude con todo lo que pasaba y cree un escudo. Un instinto de supervivencia.
-Emmett me conto lo que paso, cuando estaba en el hospital no podía dejar de pensar en ti. En lo que tú pensarías de mí, en todo el dolor que te estaba causando. Me odie por aceptar esa bebida, por haber ido a la fiesta en vez de quedarme junto a ti. –Sonaba realmente arrepentido.
-Ellos intentaron contarme que había pasado, Rosalie y Emmett, yo me negué a escucharlos. Creía que querían defenderte.
-No te culpo por eso, si yo hubiera visto lo que tu… -Guardo silencio, nos miramos a los ojos. Él lo vio. Tal vez no fuera el mismo escenario pero me vio junto a Black. Supe que pensaba lo mismo que yo -. ¿Por qué lo hiciste?
-Tú lo dijiste, quería que sintieras el dolor que yo sentí. Quería herirte. Y lo logre, mucho más de lo que pensé. Por mi culpa terminaste en el hospital. Nunca quise eso, Edward. –Me abrazo cuando comencé a sollozar sin control – Nunca pude agradecerte lo que hiciste por mí, el salvarme de Black, a pesar de todo…- Mis palabra sonaban entrecortadas.
-Haz pasado por mucho. Siento tanto no haber podido estar ahí para ti –Acaricio mi mejilla.
-Fue culpa de ambos –Aclare- Por favor, perdóname. Te necesite tanto.
-Lo sé, mi amor, claro que te perdono –Me abrazo acariciando mi espalda –Pero ahora estoy aquí, y no volverás a estar sola de nuevo. No mientras yo esté aquí.
-Necesito que entiendas algo –Me miro con atención -. Yo se que la Alice que te descrito no es la mejor, inclusive da un poco de miedo… ella no era así… en vida. Puedo jurarte que era la persona más alegre, leal y considerada del mundo. Es la mejor persona que jamás he conocido. Y haberla perdido, fue como si arrancaran un pedazo vital de mi -. Sonrió dulcemente, acariciando mi mejilla.
-Me hubiera encantado conocerla ó sincero, no como si solo lo dijera por compromiso. Y me imagine por unos segundos un mundo donde eso hubiera pasado.
Un mundo donde Jasper, Alice, Edward y yo seriamos felices todos juntos. Saldríamos a pasear en parejas, porque Jasper y yo somos inseparables, como sabría que Alice y Edward se habrían vuelto de haber tenido la oportunidad de conocerse. Incluso, podía imaginar a Emmett y Rosalie con nosotros. Un mundo perfecto. Un mundo que jamás podría ser.
-Se habrían llevado de maravilla, estoy segura -. Sonreí, sus ojos conectaron con los míos y me beso. Un beso distinto a los otros, lleno de perdón y amor.
-Quiero que sepas que eres el amor de mi vida, te amo. –Me dio su sonrisa torcida, lo bese poniendo todo mi amor y mi fe en el. –Y no importa lo que haya pasado ni lo que viene, no me arrepiento de las decisiones que tome porque me llevaron a ti.
Me recostó en la cama sin dejar de besarme, acaricio mis mejillas y mi cuello, y yo me deje llevar disfrutando del placer de sentirlo cerca. De su contacto, la dulzura de sus movimientos como si temiera romperme o lastimarme.
Este momento era perfecto, nos amábamos. Habíamos luchado contra tantas cosas por llegar el uno al otro, y esto era la culminación de eso.
Tal vez habría más problemas después, a veces nos cansaríamos de luchar pero podía con todo eso, simple y sencillamente porque estaba enamorada de él.
Y para mí, eso bastaba.
Así que cuando me entregue a él completamente y sin reservas, no solo deje que se adueñara de mi cuerpo, sino también de mi alma. Porque ambos eran suyos, yo no los quería si no era a su lado.
Lo último que mire, fueron sus hermosos y abrasadores ojos, teniéndola entera certeza de que él era un ángel enviado a la tierra para protegerme.
Desperté con la sensación de que alguien me observaba. Y no estaba equivocada.
Alice me miraba con una ceja alzada y los brazos cruzados. Se veía hermosa como un ángel, un ángel enviado directo del infierno para atormentarme. Negué con la cabeza y estaba a punto de levantar a Edward, puso en dedo en sus labios indicándome que no hablara, sonrió dulcemente y se dirigió al baño.
La seguí cuidando no hacer ruido para no despertar al cobrizo que dormía a mi lado. Lo observe antes de irme, lucia tan pacifico. Tome su camisa y me la puse, camine sin hacer ruido, entre al baño cerrando la puerta tras de mí.
-Ustedes dos son tan adorables - Fue lo primero que dijo.
-No vas a arruinarme esto, Alice –Alzo una ceja desafiante.
-Ah, ¿no? –Sonreí tranquilamente.
-No, porque voy a darte lo que quieres.
-¿Lo harás? –Pregunto escéptica.
-Sí. Es justo. Yo te mate.
Me miro incrédula, incapaz de creerme.
-¿Qué hay de Edward?
-Es el amor de mi vida, pero te hice una promesa. Siempre juntas. Lo que paso en la recamara, fue una despedida, solo que él no lo sabía. Quiero que sepa porque lo hice, que tenga un lindo recuerdo de mí.
Camine hacia el lavabo, abrí la puerta del compartimiento del espejo y saque una pequeña caja de navajas de afeitar. Tire de una de ellas, y deje el resto sobre el lavabo. Me deje caer en el piso con Alice frente a mí.
-Forks, Phoenix, no importa. Aun así lo haría. Solo quería estar lejos de Edward para cuando eso pasara. Pero el fue a detenerme, se merecía una explicación.
Hable con Charlie y Renee unos días antes, cuando decidí que lo haría, les dije lo mucho que los amaba, les agradecí todo lo que hicieron por mí y dije que los vería pronto. Mentí.
-Tienes que cumplir con tu palabra -. La mire a los ojos.
-Le dije a Jasper lo que significaba para mí, lo perdone, lo libere de toda culpa. Sé que él estará bien. Después de mi, incluso puede hacerse amigo de Edward. Tendrán algo en común.
-Perdieron a los amores de su vida –Alice termino teatralmente. Reí y asentí.
-Y Edward. Mi Edward –Tuve que poner todas mis fuerzas en no regresar a su lado sabiendo que estaba dormido profundamente a unos pasos de mi – Le conté la verdad, fui honesta con él, lo amo y ahora lo sabe. Estará en paz. Volverá a ser feliz porque lo merece. Así como yo lo soy justo ahora.
-Es hora, Bella –Me apremio Alice.
-Lo sé. Solo dame un minuto -. Recargue mi cabeza en mis rodillas. Tome mi muñeca sintiendo mi pulso por última vez. Dándome cuenta en ese momento más que nunca de mi mortalidad. Lo frágil que es la vida.
Tome conciencia de todas las pequeñas cosas a las que jamás les preste atención. Mi pulso latiendo alocadamente, el aire que entraba y salía de mis pulmones, como mi cabello hacia cosquillas en mi cuello, las forma de morder mis labios constantemente. Levante la vista decidida.
-¿Estas lista?
-Lo estoy -. Agarre fuertemente la pequeña navaja entre mis dedos, colocándola en mi muñeca – ¿Juntas por siempre?, ¿estarás ahí esperándome?
-Por siempre –Juro.
Hice el primer corte.
Tan profundo que la sangre broto inmediatamente y el dolor cegó mis ojos. Apreté los dientes gimiendo un poco.
Segundo corte.
Jadee, sorprendida por el dolor atroz que me embargaba. Respire profundamente, tome la navaja y la puse en mi otra muñeca.
Tercer corte.
Sin pensarlo, profundo, sangriento, el esfuerzo me hizo jadear.
Cuarto y último corte.
La navaja cayó en el piso a lado de mi cuando no pude soportar el dolor, mire la sangre emanar de mis heridas. Espesa y caliente. No sentía ni una pizca de arrepentimiento.
El olor empezaba a marearme, mis ojos pesaban demasiado. Ya casi no sentía nada.
Excepto sueño. Tenía mucho sueño. Cerré mis ojos, decidida a dormir.
Me pasaron por la mente las cosas que más amaba.
Los abrazos de Charlie. Los consejos de Renee. La sonrisa de Alice. Los ojos de Jasper. El amor de Edward, la risa tintineante de Edward, los ojos penetrantes de Edward, solo Edward.
Y entonces, me deje llevar.
Y bien…
¿RIP BELLA?
¿Ustedes que piensan? ¿Team Alice o Team Edward?
¿Cómo sería su final perfecto después de todo lo que han pasado?
Se aceptan todo tipo de comentarios, ya lo saben.
Muchas gracias por leer.
Misery.
