Disclaimer: Skip Beat! ni sus personajes me pertenecen, pertenecen a Yoshiki Nakamura©, pero la historia es exclusivamente mía por lo que no está permitido tomarla sin mi autorización.
Capítulo 6
El detonante
Al despertar sintió un calor abrazador recorrer todo su cuerpo, como una fiebre que la recorría completamente, intentó moverse, pero no pudo, de ese modo se dio cuenta que estaba atada, sus brazos sobre su cabeza atados por las muñecas al cabezal de la cama, su abdomen completamente atado a la cama sus tobillo amarrados al final de esta.
—Veo que tu plan no te funcionó ¿no? —Citó una persona a su lado con aquella voz que reconoció casi de inmediato: El cazador. Sintió como la adrenalina comenzó a correr por sus venas, como sus pupilas se dilataron y su presión arterial se disparó entrando a un estado de puro pánico. —¿Pensaste que porque actuaras amigable yo bajaría la guardia? ¡JÁ! Te dije que no intentaras escapar, que te estaría vigilando ¿Tan estúpido crees que soy?
Hubo un silencio tenso donde la sonrisa torcida y casi malvada del cazador hizo que la mente de Kyôko reprodujera imágenes horribles de las torturas en el laboratorio y las amenazas de muerte del cazador, y la sensación que producía al juntarlas no era precisamente muy grata.
—¿Me matarás? —Preguntó con una firmeza dudosa.
—Te mataré tan pronto como el presidente me autorice de hacerlo.
¿Vez como lo has arruinado todo otra vez? Todo por ese muchacho, ahora él te mataría. Pudiste simplemente obedecer, esperar a que ellos obtuvieran lo que quisieran, pero te mantienes rompiendo las reglas y perdiendo todo por él, tu dignidad, tu libertad, tu felicidad y ahora tu vida ¿Algo más que quieras perder por él?
Hubo un silencio sepulcral hasta que después de tanto pensar Kyôko decidió hablar, iba a morir de todos modos ¿no? Si iba a morir ¿Qué mejor que decir todo lo que no ha podido decir en este tiempo? Sólo tomarse esta primera y última vez para quejarse de todo lo que nunca se había quejado en su antiguo ser conformista. Y sí, antiguo, porque un sentimiento que nunca tuvo acababa de florecer en lo más profundo de su ser ¿Orgullo? ¿Enojo?
—Lo odio —Dijo Kyôko con un voz firme y clara — Yo lo di todo por él. Le di mi amor, lo protegí, lo cuidé, lo curé ¡LE DI TODO LO QUE QUIZO! ¡TODO LO QUE PIDIÓ! ¡TODO LO QUE NECESITABA! Entonces ¿Por qué?
Una lágrima resbaló por su mejilla acompañada con un sollozo salido de su boca.
—¿Por qué no puedo yo tener nada de lo que quiero? ¿Por qué no pudo simplemente besarme a mí cuando pudo? ¿Por qué no pudo abrazarme a mí cuando pudo? —Dijo para terminar de romper en llanto.
—Porque la mayoría de nosotros estamos destinados obtener lo que no merecemos. —Dijo el cazador con una voz seca e indiferente.
Kyôko miró dentro de los ojos del cazador un eje de tristeza, melancolía, pero de un tiempo a otro todo pasó a segundo plano cuando sus miradas se conectaron. Pasaron segundo, minutos o quizás horas, el calor con el que había despertado comenzó a intensificarse, su mirada resbaló hasta posarse sobre los labios del cazador, se sentía extraña, inquieta, comenzó a forcejear con sus manos, al darse cuenta el cazador cortó el contacto visual.
—Suéltame. —Rogó Kyôko, más como un deseo que como una orden.
—Ni creas que soy tan estúpido.
—Sólo las manos.
—¿Para qué?
—Quiero tocarte. —Soltó de sopetón, el cazador la miró arqueando una ceja, la miró a los ojos, entonces fue como un detonante, esos ojos brillantes pidiéndole tal petición tan simple, no pudo simplemente resistirse.
Él se subió sobre ella y soltó sus muñecas, sus caras estaban demasiado cerca, Kyôko intentó poner una mano en su mejilla, él la detuvo casi inmediatamente se miraron a los ojos un rato más, él aflojó el agarre y Kyôko pudo poner su mano completamente sobre la mejilla del cazador, lo acarició con delicadeza su manos se deslizó y pasó a acariciar lo labios de este con su pulgar.
—Bésame —Rogó la pelinegra.
Como si estuviera atrapado en un hechizo el cató la orden de la vampiresa y si pensarlo dos veces se acercó con una lentitud torturadora hasta rosar sus labios, el rose se convirtió en un beso apasionado, el cazador se alejó un segundo para ver la cara completamente sonrojada de la pelinegra.
Y ahí se dio cuenta, que cosa más irónica, el momento más perfecto para caer en celo, luego de un despecho. Además ¿Qué momento más perfecto para matar a un vampiro que cuando están en celo? Volviéndose tan vulnerables, sin defenderse como es debido, bajando su tan perfecta guardia, sólo aceptan a cualquiera que les de placer, de modo que si lograses acercarte con el cuidado necesario podrías matarlo sin una lucha previa, sino, lo más probable es que caigas con sus "encantos" y te terminen usando para calmar sus deseos carnales.
Y ahí estaban las cartas sobre la mesa, era una opción u otra ¿Follar o matar? ¿Y si la mataba luego de follarla? ¡Vamos! que esto se podría bueno, entraría en celo cada mes y tendrías tu propia puta, Ren ¡Además! ella no puede evitarlo, sólo vendría a ti, ¿Qué mejor castigo que humillarla de esa manera? ¿Qué mejor castigo que ella venga por su cuenta a ti y despertara avergonzada de todas las cosas que le has hecho hacer? Tan bien que se sentiría avergonzarla con eso.
Y de esa manera la decisión estaba tomada, la mataría. No podría comportarse como un maniaco sexual el resto de su vida, pero es que ella lo miraba con esos ojos, como si lo deseara tanto que sufriera por obtenerlo.
Ren despertó de su trance cuando Kyôko jaló de su cuello en busca de otro beso.
—Otro. —Pidió con un puchero, entonces algo hizo click en su mente, y por segunda vez no pudo resistirse.
Con un beso tras otro ambos perdieron la noción del tiempo. Volvió a atarla de manos al cabezal de la cama y comenzó a bajar por el cuello de la pelinegra mientras escuchaba sus suspiros y respiración entrecortado por las ansias y las sensaciones, al finalizar el trayecto de su cuello llegó a su pecho, con su fiel navaja que siempre cargaba consigo cortó las soga y con estas su camisa escolar que tenía desde la primavera de ese mismo año. Agarró uno de sus pechos con su mano y comenzó a masajearlo mientras volvía a atacar su cuello nuevamente.
Los suspiros eróticos de la pelinegra eran música para sus oídos y con una sonrisa maliciosa como la de un niño que va a hacer una travesura bajó por su cuello nuevamente y agarró el pezón del pecho paralelo y comenzó a jugar con él con su lengua.
Con su espíritu aventurero a cien bajó la mano que tenía masajeando el pecho de la pelinegra por su abdomen hasta acariciar su sexo por sobre la tela, ella lo miró de un modo que si las mirada hablaran esta estaría diciendo claramente "Hazlo ya".
Ren metió la mano entre su ropa interior y subió a darle un beso, comenzado un beso apasionado mientras que con la mano la hacía ver las estrellas del placer con aquel masaje, entre besos Kyôko suspiraba, en un intento para comprobar algo Ren metió un dedo en su cavidad y Kyôko soltó un chillido de dolor. Era como él había pensado, la niña era virgen, sacó el dedo y siguió con la labor anterior, luego de un tiempo sintió las piernas de la pelinegra temblar bruscamente a lo que atribuyó que había llegado a su climax.
—¿Ya? —Preguntó en un susurro en el oído de la pelinegra mientras disminuía la velocidad y ella asintió con la cara completamente roja, Entonces Ren paró todo movimiento y retiró la mano de aquel lugar.
Con la cara completamente seria y muy pensativo Ren desató las manos de la pelinegra del cabezal de la cama, con los tobillos no tuvo tanta paciencia y cortó las cuerdas con su fiel navaja, de un momento a otro Ren despareció del cuarto dejando a Kyôko sola que miraba el techo tratando de asimilar lo ocurrido, Ren volvió y le lanzó algo de ropa a la pelinegra.
—Si quieres bañarte el baño está en la puerta de al lado.
Kyôko sin inmutarse se paró de la cama y entró al baño cerrando la puerta detrás de sí.
Ren al escuchar el agua correr se separó de la puerta del baño y entró a su propia habitación y se recostó en su cama donde se quedó mirando el techo casi sin parpadear.
¿Qué acaba de pasar?
¿Tortuga o Delfin?(¿Por qué nunca nadie responde mis preguntas? :c)
Annyohaseyo~! Konnichiwa~~! Hola~~! Hello~~! Mahaba~~! NiHao~~~! mis niñas, ya sé que dirán :C "¡MENTIROSA! ¡DIJISTE QUE ACTUALIZARIAS RÁPIDO! ¡DIJISTE QUE ABRÍA UN LEMON FUERTE!"
Y pues no actualicé rápido porque bueno You Know, se me daño el cargador de la lap donde estaba escribiendo mi cosa y me lo repararon esta semana y esta semana terminé el capítulo :D y pues cambié de idea con respecto al lemon :C es que es complicado, pensé en Kyôko perdiendo la virginidad con un desconcido que quiere asesinarla y no *Broken kokoro*, poco romántico, si voy a poner Lemon de duro contra el muro quiero que mis personajes a los menos se quieran un poquito (romántica-Cursi empedernida) de modo que de momento puse este lime picantozo lleno de deseo y siento que está matapasiones xD bueno, es mi primera vez escribiendo algo así *Se tapa su carita* ¡LO LAMENTO PUES! ;3; Algún día se mojarán con algo que yo escriba, yo lo sé... ¡ALGÚN DÍA!
Bueno, esto e-e-e-es to-to-todo amigitos. :D
Pobre Kyôko *Broken kokoro*
¿Qué hará Ren ahora?
¿Qué dirá el presidente?
¿Qué está pasando?
¿Qué estará haciendo Shô en esto momentos?
¿Cuánto cuesta un kilo de papas?
¿Y si...?
¡Véanlo en el próximo capítulo! ;D
