La siguiente clase era educación física, hoy nos toca béisbol. Se me había olvidado que hoy era la prueba. Es terrorífico parece que estemos preparándonos para alguna guerra o algo parecido. Cuando la pelota viene hacia mí de cara es lo peor, temo no poder darle y que me dé un golpe en la cabeza. Soy bastante torpe para estas cosa.

Mi profesor de este departamento se llama Fernando, es muy estricto con nosotros porque según dice él si seguimos a este paso no cobrará la jubilación porque nosotros nos habremos muerto antes que él. Puede que tenga razón, nadie sabemos lo que nos va a pasar en el futuro.

-¡Vamos, vamos, moved el culo! ¡ Mimi te toca enséñame de lo que eres capaz!

Esto se está poniendo que arde, el lanzador es Jack. No quiero coger el bate pero si no lo hago me suspenderá la evaluación. Desde aquí puedo ver a Mark animándome. Tengo miedo. Toda la clase está esperando que le dé con esa especie de palo al que lo llaman bate a la diminuta pelota blanca. Siento como si el bate se me va resbalar en cualquier momento del sudor que tenía en las manos, mi cuerpo estaba temblando, es la primera vez que me pasaba algo así, las otras veces no eran tan graves, no me sentía en sí ¿Pero qué me estaba pasando?.

Jack lanzó la pelota, todo pasó muy rápido; cerré les ojos y oí el golpe del choque de bate contra la pelota.

Abrí los ojos. Toda la clase incluso el profesor me estaban mirando boquiabiertos. La pelota había salido con tanta fuerza que traspasó el campo y rompió el cristal de la ventana de la sala de profesores. Fernando estaba fuera de sí y yo también.

-Director, yo no hice nada. Solo golpeé la pelota pero no sé cómo fue a parar tan lejos.

-Señorita Wang, esta vez, si no le he expulsado del instituto es porque usted es una alumna excelente y no suele hacer estas cosas, me extraña su actitud. Pero lo tendré cuenta; lo que está hecho está hecho.

-Pero yo no hice nada, solo…

-Ooh Sí, la pelota salió volando sola…Si, si.

-Pero…

-Nada de peros, voy a comunicarle a su padre del hecho y hablaré con tus profesores para tomar una decisión.

Estaba frustrada, diga lo que diga no me va a creer.

Salí de la sala del director a fuera me esperaban un montón de curiosos, no sabía cómo taparme la cara. Empecé a correr hacía mi casa, no pude evitar que una lágrima resbalara por mis mofletes.

Subí a mi habitación antes de que mi padre sospechara de algo, tiré la mochila al suelo y me tumbé en mi cama. Me puse a reflexionar sobre lo que había pasado, ¿Cómo pude tirar una pelota tan lejos?¿De dónde vino esa fuerza?¿Esa pelota la tiré yo o alguien que estaba en el campo que se hizo pasar por mí?¿Quería alguien hacerme una mala jugada? Son demasiadas preguntas para ninguna respuesta. Sentía como si mi cabeza fuera a estallar en cualquier momento..

No me atreví a contárselo a mi padre. Ya se encargará el director de ello. El cuerpo me ardía por dentro, fui a darme un baño de agua fría. Fue en vano, seguía quemándome era cómo un volcán en erupción dentro de mí. ¿Pero qué me está pasando?