Esta es parte de un proyectito llamado: RETO 100 TEMAS NINJA TURTLES que estoy llevando a cabo junto con la talentosa Iukarey. Abordaremos una lista de temas y las adaptamos a la vida familiar de Splinter y las tortugas, asi que tal vez en algún momento la cosa se ponga algo cursi, así que si ese tipo de historias no es de su agrado, que pena.

Estamos realizando este reto, un tema ella, otro yo, y aquí publicaré mi parte de dicho reto, el resto pueden buscarlo en su Fanfiction, también lo publicaremos en Deviantart. XD

Las Tortugas ninja no me pertenecen, y son de propiedad intelectual de Kevin Eastman y Peter Laird

Solo escribo esto como diversión y espero deleite suyo.

RETO 6: RESPIRAR

-n.n.n.n-

Splinter regresaba de la superficie, traía consigo varias bolsas con cosas que había logrado rescatar del basurero, utensilios que antes no le daba tanta importancia pero ahora, oh, cómo las necesitaba.

Entre ellas varios vasos de plástico, los pequeños habían acabado con todos sus vasos de cristal, un abrelatas, tijeras… pero, se le había escapado una gran bolsa de azúcar, un vagabundo la tomó antes que él y como no quería llamar la atención sobre su persona, tuvo que dejarlo ir. No era fácil para él conseguirla, y realmente apreciaba poder beber algo de café con azúcar. Y estaba molesto, cansado... muy cansado.

Miguel ángel había tenido pesadillas las ultimas noches, a causa de que Rafael le había estado asustando con mentiras sobre que un monstruo se lo comería de noche, por lo que despertaba gritando y pasaba la noche tranquilizándolo y velando sus sueño. No había descansado adecuadamente y estaba estresado porque no tenía gran cosa para alimentar a sus hijos esa noche. Sólo quería llegar a dormir.

Al entrar a su hogar, la escena ante sus ojos lo dejó perplejo

Sus cuatro angelitos habían despertado en su ausencia y tomado las pocas almohadas que tenían, comenzaron una pelea de almohadas y había plumas por todos lados, mientras los pequeños gritaban emocionados corriendo por todos lados.

-¡niños!

Los traviesos se quedaron estáticos en su sitio, nadie movió un músculo y mientras caían las ultimas plumas al suelo.

Después de darles una cena ligera y mandarlos a dormir, Splinter miró desolado la sala llena de plumas y comenzó a limpiar. Ya estaba bastante estresado y terminaría tarde con el desastre, no podría meditar ese día y aún debía buscar algo para el desayuno de mañana…

-Tranquilo, sólo respira hondo… y cuenta hasta diez…- se dijo- los niños siempre serán niños, aunque sean tortugas mutantes…

Mientras levantaba las plumas y volvía a rellenar las almohadas, escuchó ruiditos de pasos y risitas en la habitación donde dormían sus hijos. Eso lo exasperó a tal punto de que se levantó de golpe y se dirigió a donde estaban dispuestos a darles un correctivo ejemplar, pero mientras caminaba, trataba de tranquilizarse ´repitiendo en su mente

-Respira y cuenta hasta diez, respira y cuenta hasta diez, respira y cuenta hasta diez…

Pero entre más se acercaba a ellos, las risitas aumentaban de volumen, vio nuevos rayones en las paredes y una mancha de algún líquido que había manchado el suelo y que alguien había tratado de limpiar con otra almohada- eso solo lo estaba haciendo enojar aún más.

-Respira y cuenta hasta diez, respira y cuenta hasta diez, respira y cuenta hasta diez…respira y cuenta hasta diez, respira y cuenta hasta diez, respira y cuenta hasta diez…- decía cada vez más rápido y una vez delante de la puerta, un segundo antes de abrirla de golpe…

-¿Crees que papa esté muy enojado?- escuchó decir a Miguel Ángel

-Creo que si…- era la voz de Donatello- no debimos tomar las almohadas para jugar

-Les dije que era mala idea- añadió rápido Leonardo- pero no me hicieron caso

-¡Pero si fue tu idea!- dijo Rafael levantando la voz- ¡dijiste que si usábamos las almohadas para pelear no nos haríamos daño!

-Pero papa estaba muy enojado, creí que nos iba a pegar.

-No lo hará Mikey- dijo Leonardo- nuestro papa es muy bueno, no como los humanos que golpean a sus hijos y los abandonan…

-Nos perdonara en cuanto vea lo que le conseguimos –afirmó Donatello- Rafael lo dejó hace un rato, espero que no se haya dado cuenta…

-No lo creo estaba muy ocupado limpiando.

Splinter, que mientras escuchó la conversación de sus hijos continuó respirando, había disminuido su enojo al escucharles. No lo habían hecho con mala intención. Tomó aire y se dirigió despacio a su habitación, descubrió algo hermoso ahí.

En el pequeño estante donde tenía la fotografía de él y su familia, había un dibujo pegado con unos trozos de cinta adhesiva hecho en una hoja de papel y crayones por sus pequeños, donde lo habían dibujado a él con su aspecto actual, abrazando a sus hijos y rodeándolos en un círculo formado por su cola

Toda idea de reprenderlos que tenía hace un minuto se esfumó de su cabeza. ¿Cómo podría castigarlos después de eso?

-¿Te gustó nuestro dibujo?- los cuatro estaban en el umbral dela puerta

-Claro que sí, es hermoso…- aunque... por el desastre que dejaron en la sala… tengo que darles una lección…

-¡puf!- una almohada les dio de lleno a Rafael y Miguel Ángel-¡ No se distraigan en una pelea de almohadas!

Respira y cuenta hasta diez.

Necesitaría hacer eso más seguido, ¿Que más daba encontrar por todos lados plumas un par de días?

-n.n.n.n-

Recuerdo una serie de anuncios que se transmitían en la televisión, en donde se recomendaba a los adultos de evitar los golpes a los niños, y sugerían que antes de pensar siquiera golpear, contaran del uno al diez mientras se respiraba lento y profundo. Pues en eso me base para escribir esto, ceo que era bastante bueno, ojalá mis padres les hubiesen puesto más atención a la televisión XD.

Nos leemos en el siguiente…

¡Y no olviden pasarse por los retos de mi suegris Iukarey!