Esta es parte de un proyectito llamado: RETO 100 TEMAS NINJA TURTLES que estoy llevando a cabo junto con la talentosa Iukarey. Abordaremos una lista de temas y las adaptamos a la vida familiar de Splinter y las tortugas, (sobre todo en su infancia) así que tal vez en algún momento la cosa se ponga algo cursi, así que si ese tipo de historias no es de su agrado, qué pena.
Estamos realizando este reto, yo los pares, ella los nones, o sea, un tema ella, otro yo, y aquí publicaré mi parte de dicho reto, el resto pueden buscarlo en su Fanfiction, también lo publicaremos en Deviantart*1 .
Las Tortugas ninja no me pertenecen, y son de propiedad intelectual de Kevin Eastman y Peter Laird
Solo escribo esto como diversión y espero, el deleite suyo…
RETO 24: Trabajo en equipo
-n.n.n.n-
Era bastante temprano cuando cuatro tortugas iban a hurtadillas hacia la cocina. Donatello iba al frente, seguido de Leonardo y Rafael.
-Ok chicos… tenemos poco tiempo, antes de que Sensei se levante y quiera venir a preparar el desayuno, recuerden que debe descansar.
-bien, ¿qué hacemos?- Rafael estaba ansioso por comenzar, ya había tomado un cuchillo de la alacena y jugaba con él.
-Antes que nada,-dijo quitándole el cuchillo a Rafael- tú te encargas de prepararle un sándwich… hay queso en el refrigerador… y tú, Mikey, lava y corta estas naranjas para preparar un jugo, necesita vitamina C
-A la orden Donnie- dijo Miguel Ángel emocionado y supo manos a la obra.
-Y... ¿de verdad no es grave Donny? Habla raro, está muy caliente y...no sé nunca lo había visto así.
-Estará bien, descuida, ya te dije que es sólo es un resfriado, y la fiebre ha bajado con los medicamentos, que suerte que lo tenemos… le ayudarán.
Mientras tanto, Leonardo estaba al lado de su padre, quitándole un paño, mojándolo en un recipiente con agua y colocándolo en su frente otro fresco mientras le acariciaba las orejas para mantenerlo tranquilo.
Splinter estaba enfermo. La noche anterior, había regresado del exterior, había conseguido bastante comida, pero como estaban en plena época de lluvias, había regresado completamente empapado, recorriendo todo el camino con su ropa mojada, fría y ahora estaba resfriado.
Sus hijos o habían visto esa noche, cuando su voz se tornó un poco rasposa y tenía dificultades para hablar, comenzó a estornudar y para no alarmarlos, les había dicho que sólo se prepararía un té y estaría mejor en la mañana. Infortunadamente no fue así.
En la madrugada, gracias a que Rafael se había levantado para traer de regreso a su habitación al fugitivo Spike, se levantó a buscarlo, dando con él en el dojo, y escuchó que su padre se quejaba un poco, entró a verlo- probablemente lo había escuchado merodeando con Spike e iría a disculparse por despertarlo- pero al acercarse y verlo temblando y darse cuenta que ardía en fiebre, corrió a despertar a sus hermanos. Desde luego, Donatello se encargó de revisarlo.
-Está resfriado- dijo- todos sus síntomas coinciden con los descritos en este libro- decía mientras iba a uno de los cajones de Splinter y buscaba algo en ellos.
-Pero, ¿puedes curarlo? ¿Porque tiembla?
-Los resfriados no se curan, solo podemos aliviar los síntomas y bajar la fiebre- regresó con una cajita de antigripales- según las indicaciones, debe tomar un par de estas, le bajará la fiebre y los demás malestares.
Splinter despertó cuando escuchó a sus hijos entrar a tropel a su habitación, evidentemente estaban preocupados, ya que no recordaban haberlo así alguna vez. Apenas entendía lo que ocurría, solo vio que Leonardo le acomodaba algunas almohadas, y le ayudaba a Donatello, quien lo revisaba y consultaba en un libro que tenía sobre sus piernas, sonrió orgulloso, su pequeño era realmente brillante, sabía que podía confiar en ellos. Rato después, Leonardo estaba a su lado, ofreciéndole un té y las cápsulas que Donatello había sacado de su caja de medicamentos, y se quedaba con el mientras había pedido a los demás que le trajeran algo de comer.
-Todo está bajo control, padre,- le decía al tiempo que le cambiaba el paño de su frente y acomodaba su almohada- ¿te sientes mejor?
-Sí, me siento mejor, muchas gracias, pero, no necesitan molestarse...- decía mientras intentaba levantarse
-Sensei... debes mantener reposo ,Donny dijo que necesitabas descansar al menos una semana, nosotros podemos hacernos cargo.
El resto de sus hijos entraba a la habitación con la bandeja del desayuno
-¿Cómo se siente Sensei?- el chico de morado se inclinó sobre su padre y lo revisó
-mucho mejor Donatello, gracias, veo que… sacas provecho de los libros que te traje.
-Desde luego Sensei, me ayudaron mucho y, que tuviésemos medicina en casa.
Leonardo se puso de pie
-Padre, puedes descansar tranquilo, nos haremos cargo de todo, sólo debes concentrarte en tu recuperación.
-Estaremos por aquí, por si necesitas algo –su chico pecoso le dejaba una improvisada campanilla- solo hazla sonar si quieres algo más.
Dicho esto, todos salieron.
Splinter no podía más que sentirse orgulloso. Sabía que podía confiar en ellos, tenían todo bajo control, después de todo ya tenían 11 años, y entre todos se habían organizado para cuidar de su padre.
-n.n.n.n-
Ooook. ¿Qué tal?
Puede que para algunos 11 años no sea mucho, pero supongo que Rafael y los demás bien podría darse cuenta que algo no andaría bien con su padre y tomar con seriedad y responsabilidad la situación. Creo que tendría más o menos esa edad cuando mis padres enfermaron de algo similar, los dos cayeron enfermos con fiebre, vómitos y demás, y tuve que hacerme cargo de la casa, mis hermanos y ellos. La verdad no sé cómo es que me puse a hacer tanto con lo poco que sabía. Hacer compras, comida y las labores de casa, con mis hermanos pequeños, que me ayudaban en lo que podían. Recuerdo, por cierto, y por eso lo incluí en el fic, que también teníamos en casa un libro de medicina y otros de cómo atender enfermos en casa, libros de mi madre, por cierto, y eran libros que me encantaba leer, pues tenían muchas ilustraciones. No, yo no soy un genio como Donatello, y disto años luz de serlo, pero ya esa edad tenía una idea muy vaga de que hacerle a alguien con fiebre y con las indicaciones de mi madre, que estaba en cama enferma, supe que darles. Supongo que los chicos ya a esa edad eran capaces de poder moverse en la cocina sin dificultades–digo si yo usaba la estufa responsablemente a los 10,ellos a los 11 también, además de contar con un chico como Donatello y alguien más responsable y centrado como Leonardo, que podría controlar un poco la situación, pues… en fin, eso no quiere decir: "alóquense en la cocina y agarren a medicar a la gente a diestra y siniestra", esa fue una situación que me toco pasar y logre salir avante de ella, extremen precauciones en casa en la cocina y con medicinas, no son juguetes.
Espero les haya gustado este fic, y recuerden solo son locuras mías, no dejen de pasarse por los retos de Iukarey, son hermosos, y no estaría demás que nos digan que opinan de como llevamos los retos.
ciao XD
*1 De momento, Iukarey no publicará en Deviantart, le han restringido el acceso de algunas páginas en el trabajo, pero no se angustien, ella seguirá publicando en Fanfiction, o ya buscaremos la forma de que sus temas del reto sigan publicándose. :)
