Hola! :3 Aquí estoy otra vez con el capítulo 5 en mis manos (?), y, de verdad, dirán que las hostigo con todo esto de los agradecimientos, pero en serio! ;w; Motivan!
Gracias a los favs, follows y reviews! De verdad empezaba a pensar que la historia era un verdadero fiasco producto de sueños guajiros y platónicos! Gracias, gracias de "verda"!
Pero bueno, no se las hago más larga! Así que espero que disfruten este capítulo. Siento que va demasiado rápido :/ espero igual y no haya ninguna molestia con eso... se los digo porque así lo pienso yo, y aunque me va gustando, me gustaría saber su opinión! n.n
Diviértanse (o preparen los tomates y lechugas xD)!
Higurashi Out!
- Yo también. Yo no veo televisión aunque está ahí. Mi única diversión aquí es mi computadora para ver películas, y no aguanta una completa ni con toda la carga –dice Loki haciendo una mueca decepcionada al imaginarse cómo sería aquello. Thor se levanta de su cama.
- Pues, esperemos que eso no pase –comienza a caminar hacia el baño.
Loki no responde, simplemente se acuesta en su cama completamente de mala gana y aburrido, pues no tenía quehacer, ni podía salir, y no le apetecía leer o ver una película en ese instante. Estaba en jaque.
Thor está en el baño, se había quitado los lentes y se refrescaba el rostro en el lavamanos. Cuando se oyó un fuerte estruendo y al instante la luz se había ido. Al escuchar se sorprendió, haciendo que tirara los lentes que había puesto a un lado.
Loki se levanta al instante de oír aquel ruido tan escandaloso un poco alterado, pero luego respiró hondo. Sólo era otro maldito trueno, y se había llevado la luz consigo. Se asoma por la ventana, pero estaba tan oscuro –convenientemente, como si fuera de noche- que no parecía haber diferencia entre el interior de la habitación y la tormenta desatada afuera.
Thor comienza a buscar su lentes en el lavadero pero al no encontrarlos da un paso para atrás, y para su mala suerte, estaba la jerga de secar atrás de él, solamente que un poco húmeda y mal colocada, haciendo que resbalara con ella y cayera de espaldas.
- ¡Maldición! –gruñe Thor adolorido.
Al instante, y gracias a su muy bien desarrollado sentido del oído, Loki oyó un bulto caer bruscamente, así que, a tientas, se para y empieza a caminar hacia donde, según él, se encontraba el baño.
- ¿Thor?-
- Estoy acá abajo… -dice el otro aún tirado.
- Si, -contesta rodando los ojos ante la respuesta tan tontamente obvia- sé que tú estás abajo- se acerca a la manija de la puerta para abrirla- ¿estás bien?-
- No, no tengo mis lentes y no veo nada… -responde el rubio.
- Bueno, ¿estás muy cerca de la puerta, o más bien tu cabeza?-
- No, estoy por el lavamanos.-
- Ok –dicho esto abrió la puerta, y para su sorpresa se veía aún menos ahí dentro, si aún se podía. Empieza a caminar hasta donde estaba el lavamanos y luego dijo- ¿estoy cerca ya?-
- Te diría que sí, pero no se… estúpida ceguera –dice el rubio algo irritado por su discapacidad visual.
- A ver, puedes guiarte por la voz… y según esto, parece que estoy ce… -en ese momento un trueno invadió el lugar, uno mucho más estridente que los anteriores. Este hizo que Loki se sobresaltara y diera un pequeño grito grave.
- ¿Te dan miedo los truenos?- dice Thor sonando serio aunque le había causado gracia el pequeño grito de Loki.
- - No. Sólo no me gustan –responde con el mismo tono que Thor utilizó.
- Ah, bueno. Este… ¿me ayudas? – pregunta Thor ya desesperado por levantarse, ya que aún estaba en el suelo.
- Claro…-dice vacilando aún un poco por el ruido que lo había alterado u extendió la mano hacia donde él creía que se encontraba el rubio.
- Y bien, ¿Cuándo me ayudas? –
- Si me dijeras más o menos dónde te encuentras sería más fácil, ¿sabes? Si no ayudas, no exijas.-
- Pues sólo sé que estoy por el lavabo, no veo nada. Soy ciego.-
- Entonces cierra la boca –se acerca más- a ver animal, habla y así te localizo mejor.-
- Aquí estoy… lalalalalala, sigo aquí… lalalalala –comienza a decir Thor esperando su encuentro rápido.
- Listo –Loki lo localiza y le extiende la mano. Justo cuando ya lo iba a levantar otro trueno se apodera del lugar, haciendo que este se sobresaltara nuevamente. Como Thor también estaba haciendo fuerza para pararse y el moreno dejó de hacerla por el mini-shock provocó que este se le fuera encima al rubio.
Thor cae de nuevo, pero ahora se golpea la cabeza y antes de que pueda decir algo siente algo en su boca. A lo que se queda pensando que sería. Loki aún no procesar nada por el shock que le había provocado el trueno y aún conservaba. No duró ni un segundo aquello antes de darse cuenta de lo que era aquello esponjoso y cálido que tenía contra su boca. ¡¿Cuál era la probabilidad de que ocurriera algo así en un día de tormenta?! Sin embargo eso era. ¿Qué tenía en contra de él el universo? Se levantó de golpe y se pasó el dorso de la mano derecha por la boca mientras escupía levemente y se pone de pie. Thor, a su vez, al deducir lo que era lo que no le permitía hablar, mueve su mano para ver si por suerte lograba encontrar sus lentes que, para su suerte, estuvieron a unos centímetros todo el tiempo. Así que se los pone haciendo mínima la diferencia visual, pero logra distinguir los objetos, y con ellos a Loki que estaba enfrente. Se levanta y queda parado frente de él.
- ¡Estúpido!- dice terminando de limpiarse la boca, pero sintiendo aún el tacto de hace unos segundos en ella.
- Estúpido tu –dice Thor confundido pero enojándose por lo dicho por el moreno.
- ¿Estúpido yo? ¡Yo no me resbalé estúpidamente con una jerga y perdí mis anteojos, animal! –dice enojado y consternado, sin saber si era por haber besado a Thor por accidente o porque no fue tan desagradable. ¿Qué? Claro que no. ¿Cómo podría considerar aquella posibilidad? Claro que era por la idiotez del rubio.
- ¡Yo no lo hice a propósito, idiota! Además es tu culpa tenerle miedo a los truenos, no la mía, así que trágate tu enojo y a mi déjame en paz – responde Thor.
- ¡No me dan miedo! –grita aún más irritado de lo que podría estarlo por aquél comentario, dada la situación en la que se había dado- ¿y sabes qué? No voy a discutir contigo –se da la media vuelta sin importar que no veía casi nada y sale del baño.
- Wow, que novedad. "Don busca pleitos" por primera vez se queda callado y sin pelear.-
- ¡Vete al infierno tú solo si no quieres que yo te mande!-
- ¡Vete tú, idiota!-
Loki regresa de donde estaba, que ya era casi su cama y sólo para decirle lo más tranquilamente posible que pudo en su estado tan iracundo.
- Mira Thor, no quiero pelear. En serio. Cállate de una buena vez y hagamos como que "esto" no pasó, ¿ok? Te conviene a ti y a mi.-
- Idiota… -gruñe Thor y sale del baño.
- ¿Idiota yo? –sale del baño para seguirlo- yo estoy tratando de que no ocurra una masacre, ¿y me dices idiota? ¡Eres un bruto Thor! –dice tratando de no gritar y aún con la sensación de los labios del rubio contra los propios.
- Si, si Loki. Lo que digas…-
- ¡Carajo Thor! –lo toma del brazo y lo voltea- ¡Esto no es un puto juego! ¡Además, el indignado debería ser yo! ¡Todo por ir de estúpido a hacer la acción del maldito día, que debería suprimir, y ayudarte a pararte! ¿No sabes agradecer, imbécil?-
- Si se agradecer, pero no lo haré. Y menos cuando me dicen estúpido –dice Thor con tono serio.
- Tú también me dijiste estúpido, ¿recuerdas? ¿o tienes memoria selectiva? –se queda un momento callado- ¿Sabes qué? Púdrete. No se puede razonar con una puta pared –se da la media vuelta y camina hasta su cama para echarse boca abajo sobre la almohada.
- Si, tampoco con un cerdo mediocre –dice Thor dirigiéndose también hacia su cama.
Thor no estaba enojado por el beso que se dieron, sino por la actitud tomada por Loki. No era para tanto, sólo había sido un accidente. Además, él no tenía la culpa de la tormenta, pero para Loki parecía que si, por eso lo mando al diablo igualmente sin pensarlo dos veces. Este no despega su rostro de la almohada. Necesitaba gritar del coraje, necesitaba rabiar, estaba muy enojado, confundido y frustrado. Y todo era culpa de la estúpida tormenta. Nunca le habían gustado, y ahora esto le restaba muchos más puntos menos, más de los que ya tenía. Sabía que era injusto culpar a Thor, pero fue lo primero que se le vino a la mente después de "aquello". Y lo peor era que… por un momento pensó que, tal vez, le había gustado. ¡Era una maldita locura! Para empezar, a él le gustaban las chicas. En segunda, Thor era hombre. Y para acabar, Thor era… ¡era Thor! Lo único que agradecía de que la luz se había ido era que no podía ver nada, y aunque se levantara y saliera por la puerta no vería la cara del estúpido rubio. Pero ese no era el caso. No tenía ganas de hacer nada. No se quería mover. Sólo quería pensar.
Thor se queda pensando en que ese día no podría hacer nada y que se tendría que quedar ahí por la tormenta. Se queda dormido sin saber ya que la aburrición era inmensa, y más aparte el enfrentamiento con Loki lo había hecho rabiar. La luz hace un rato había regresado, pero los dos se habían quedado profundamente dormidos a pesar de lo ocurrido todo aproximadamente a las 11 de la mañana. Loki despertó con muy al humor, tomó el móvil para ver qué hora era y leyó 3:36 P.M. Había dormido alrededor de 4 horas y media, no solía dormir tanto cuando no era de noche, y eso sólo lo había hecho pensar que lo que había ocurrido, de verdad, era preocupante. Se enderezó con todo su mal humor para observar el cuarto. La luz iluminaba hasta el más profundo y obscuro rincón de la habitación, pero la tormenta no había cesado.
Thor iba entrando a la habitación. No podía ir a ningún lugar fuera de instituto, pero podía ir al comedor por comida, que fue lo que hizo, regresando con dos charolas repletas de ella.
Loki volvió a hundir la cabeza en la almohada antes de que el rubio entrara. De verdad le parecía desagradable la idea de pararse. Ni siquiera de alzar la cabeza. Desde ahora tenía una pelea con la luz y con las estúpidas tormentas eléctricas como nunca antes. Thor coloca una charola en su escritorio y la otra en la mesa de noche que del moreno. Regresa al escritorio y empieza a comer. Loki no se molesta en voltear a ver la charola que le había dejado el rubio. En realidad, ni siquiera tenía hambre. Así que decidió dormir un poco más, aunque sabía que no era lo más sano.
Thor come tranquilamente mientras lee su libro, ya que ahora había luz. Thor pensaba que trayéndole una charola de comida compensaba la acción del día de Loki. Este se queda de nuevo dormido por otro largo. Su comida se enfrió y tenía varios mensajes con invitaciones a fiestas, pero aun así siguió durmiendo hasta las 7:12 p.m., que su subconsciente lo obligó a despertarse. Ahora ya no estaba tan hastiado, y se había aclarado un poco su mente, así de talla los ojos y se endereza y acomoda el cabello, que por estar tanto tiempo dormido, además de no haberlo arreglado, estaba todo rizado y desacomodado.
Thor estaba sentado en una esquina del cuarto en el suelo, ya que, aunque había terminado de llover, no iba a salir a ningún lado, no tenía con quien. El moreno ve hacia donde estaba el rubio sentado, pero decide ignorarlo, más por salud mental que por rencor, y toma la charola de comida para empezar a comerla sin importa que fría y sin dar las gracias al mayor que se la había llevado.
Thor no ve a Loki pero sabía que comía y con eso pensaba que ya estaba en paz con él. Aunque lo ignoraba, por su parte él estaba tranquilo. Después de comer, Loki se acerca a la ventana y ve que ya no llovía, pero no le apeteció salir en lo mínimo. Ni leer, ni ver películas. Se quedó acostado en su cama con la mirada hacia el techo y con la bandeja a un lado. El rubio se cansa de leer, ¿pero que más podría hace en el cuarto si no era eso? Empezar una plática con Loki era la última opción dado que no se soportaban. Loki, aunque era exagerado, estaba a punto de dormir otra vez. No era porque tuviera sueño, no había nada que hacer, y no hacer nada le agotaba. Intentaba mantenerse despierto pensando en cosas son sentido. Lo que se le viniera a la mente estaba bien.
Thor estaba completamente aburrido y realmente estaba considerando hablarle a Loki, aunque no fuera la mejor idea. Este suspira y se estira levemente en una estrategia para no dormir. Y Thor estornuda fuertemente.
- Salud –responde por inercia, ya que en realidad no quería decirlo. Era más por costumbre. No era tan mala persona.
- Gracias… -responde Thor, pero cuando iba a decir algo suena un fuerte trueno que hace que volteara a la ventana.
Loki también voltea instantáneamente algo agitado y ve que el poco progreso que había tenido el día se había ido al caño. El cielo estaba igual o peor que en la mañana. Al parecer, la tormenta no le daría tregua a la noche. Thor voltea a ver a Loki y se da cuenta de su pequeña desesperación, más sin embargo no dice nada por no querer tener otro enfrentamiento con él. Loki se endereza y se hace un ovillo recargándose en la pared. Al instante se escucha otro trueno más cerca. A lo que Thor ve ahora fijamente al menor para observar su reacción, ya que de verdad creía que Loki decía la verdad sobre que no le tenía miedo a los rayos. Loki cierra los ojos fuertemente y esconde su cabeza un poco entre sus piernas. Thor abre más los ojos al ver la reacción. Efectivamente, le tenía miedo a los truenos. ¿Por qué carajo no le había dicho antes? Lo hubiera ayudado en algo para que no estuviera así, pero claro. Tenía que ser el gran Loki "yo soy genial y a nada le temo". En lo que Thor pensaba, un rayo cayó en el instituto, para ser precisos a unos cuantos metros de su dormitorio, ocasionando que toda la habitación se sumergiera en un fuerte estruendo y que la ventana que estaba cerca de Loki se rompiera al acto. Haciendo que al instante Thor con un moviendo veloz lo cubriera con su cuerpo.
Loki se cubre con los brazos y hunde por completo su cabeza entre las piernas, soltando un grito grave pero bastante fuerte. Lo que le extrañó fue no sentir ningún vidrio sobre de él, que era lo más obvio al estar cerca de la ventana. Así que abre sus ojos para poder ver qué había con los cristales y ve a Thor protegiéndolo.
- ¡Thor! ¡¿estás bien?! –pregunta alarmado y tratando de ver si le había pasado algo.
- Tranquilo, todo va a estar bien –dice Thor, aunque si estaba herido por los vidrios. Lo que le importaba ahora era cuidar de Loki.
- Pero… ¿estás bien? –dice preocupado sin importarle como sonara preguntar o lo que pensara el rubio. En ese momento otro rayo hace acto de presencia, abriendo paso a otro de sus estridentes efectos. A lo que el moreno cierra los ojos y aprieta a Thor por los brazos inconscientemente.
- Vamos al baño –dice Thor sin pensarlo cargando a Loki y llevándolo al lugar mencionado.
Thor pone a Loki en el suelo y cierra la puerta, y se coloca a un lado de este para abrazarlo, aunque tal vez el moreno lo reprendería por eso. Y justo cuando Loki iba a decir algo para apartar al rubio otro trueno retumbó, haciendo que en vez de esto lo abrazara con fuerzas.
- Tranquilo… -dijo Thor pasando su mano por la cabellera del moreno.
Aunque no se notara, Loki estaba temblando. Muy levemente, pero estaba temblando. Y abrazaba a Thor con más fuerzas, pues, sin saber por qué, así se sentía un poco más seguro. Por alguna razón, el rubio se sentía bien al abrazar a Loki, lo hacía por la situación, pero más aparte le gustaba. Era muy cómo para él.
Ya había pasado un rato, pero muy poco había cesado la tormenta. Loki se sentía un poco más tranquilo. Eso era lo único que odiaba de estar siempre solo, las estúpidas tormentas eléctricas. Y aunque no lo estuviera, cuando a alguno de sus anteriores compañeros les había tocado estar en una situación similar ocurría sólo una cosa: lo ignoraban. Aunque claro, no era como si siempre hubieran tormentas eléctricas tan fuertes que lo hicieran temblar y rompieran ventanas, por lo que la mayoría de las veces ocurría eso porque no se daban cuenta. El que Thor hubiera decidido cuidarlo aún no lo entendía, pero desde lo más profundo de su ser se lo agradecía. Éste estaba tranquilo, pero un poco incómodo ya que tenía unas pequeñas heridas en la espalda que le ardían un poco.
Un rato más y los truenos habían desaparecido, siendo sustituidos por la fuerte lluvia que ahora caía sobre del edificio y que, de seguro, estaría empapando la cama de Loki gracias al cristal reventado. Loki cree prudente el separarse poco a poco.
- ¿Estás bien?-
- Si… ¿y tú?- dice Thor liberando a Loki de su abrazo.
- Yo estoy bien, gracias. Pero a ti te cayó una ventana encima. No te hagas el fuerte, ¿te duele verdad?-
- No es nada, sólo tengo unas cuantas heridas –dice Thor con una media sonrisa.
- Thor… tienes que ir a la enfermería –responde viéndolo seriamente, y con cierto brillo en sus ojos esmeraldas que evidenciaron preocupación por su parte.
- Si, debería. Pero no creo que haya alguien ahí con esta lluvia.-
- Siempre hay alguien, es súper casual que se rompan ventanas y les caigan encima a la gente –se pone de pie con una media sonrisa y le extiende la mano- vamos.
Thor toma la mano del moreno y comienza su camino hacia la enfermería.
