Buenas, gente! :3
Cómo están? Cómo ven, yo aquí como cada semana puntual, intentando ser popular y tener amigos(?) y tener una plática civilizada con gente, que no incluya planes de dominación mundial y antojos de pizza xD okno.
Yo les cuento... que iré a ver TASM2 (The Amazing Spider-Man 2, para los que no saben las siglas, como yo xD hahaha) porque un amigo me invitó... a verla... en 3D *3*hahahah quienes ya la vieron? Les gustó? :3
Y bueno, aquí les dejo el capítulo 12, y agradeciéndole a las personas que leen sin favoritear o seguir, o dejar reviews, también recientemente le dieron fav y follow a la historia, y a los que también dejaron sus reviews, tanto por primera vez como los de siempre. Estos son: Lice Michaelis, Srita Tragalibros, Nirvan, Ariadha, Kaori Lawliet, JustASecret.
Sin más que agregar, los dejo con lo de hoy! :3
Cuídense! Y que tengan un buen inicio de fin de semana xD haha
Higurashi Out!
Después de un largo rato, Thor al fin ceso su llanto, pero no dejaba de estar abrazado de Loki. Este ya no decía nada. Y no porque no quisiera, sino porque llegó a un punto en el que no supo qué más decir, y aunque lo hubiera sabido, el nudo gigante en su garganta no se lo hubiera permitido. Seguía acariciando el cabello dorado que, a pesar de su apariencia ruda, era bastante sedoso y suave. Además olía bien… bah. No era momento de pensar en la rareza de la situación.
- Gracias Loki…
- De nada… -dice con trabajo, pues no quería que se le quebrara la voz- es lo único que puedo hacer, tu habrías hecho lo mismo por mí –hace una pequeña pausa- de hecho… ya lo hiciste –se aclara la garganta tratando de despejarla y dejar de sentir la terrible molestia y ganas de llorar.
Thor abrazaba más a Loki, algo dentro de él no quería dejarlo de abrazar pero… ¿por qué? Al instante se respondió con la excusa de que estaba muy triste.
- Ya… -Thor al escuchar eso piensa que Loki quería que lo soltara, así que empieza a separarse lentamente.
- ¿Te sientes mejor? –dice sin dejar de abrazarlo, a pesar de sentir que el otro se separaba.
- Un poco… -dice con la mirada en el suelo.
- Ah, bueno –sin pensar se inclina hacia el buscado su mirada, y le dice con un tono tierno inusual pero genuino- ¿no tienes hambre?
- No… -dice alzando la mirada. Su mirada se encuentra con la de Loki, y esta se veía muy diferente ya que se veía tierna y protectora, caso muy raro en él.
- Bueno… -dice haciendo una leve mueca de preocupación, pues no sabía ni siquiera si el rubio había desayunado, y llorar provocaba mucha hambre, por experiencia propia. Como antes se había dicho a sí mismo, pensamientos extraños iba a ignorarlos en esa situación.
Thor al estar tan cerca de Loki recuerda el beso que habían compartido aquel día. Lo que lo hace reflexionar que si se dieran otro tal vez no sería tan malo…
Loki nota que Thor lo veía fijamente y muy de cerca. Invadía su espacio personal. Aunque… no le incomodaba. Incluso pensó en tal vez acortar de nuevo la distancia, como la otra vez. Definitivamente ese día no pensaba nada bien. Thor se acerca un poco más a Loki, quería estar tan cerca de él para sentir su respiración. Lo que el pelinegro no evitó. No estaba muy seguro, pero creía que él también se había acercado un poco.
Thor comenzó a sentir como su corazón empezaba a acelerarse. Y se seguía acercando a Loki. Quería sentir de nuevo sus labios. Creía que si lo hacía sentiría un poco de alegría, a pesar de tan amarga noticia recibida.
Iba a suceder, otra vez. Y, demonios, Loki estaba haciendo tanto caso a su política de "ignora todo lo raro que suceda" que incluso empezó a cerrar los ojos lentamente y sentir detalladamente el aliento de Thor. Respirándolo. Disfrutando del perfume que desprendía. Thor puso su mano en la mejilla de Loki. Al sentir su piel tan tersa su corazón se aceleró un poco más.
¿Para qué parar lo que era evidente que sucedería? Loki Se acercó un poco más y empezaba a abrir levemente su boca, con un leve sonrojo.
Thor estaba ansioso ya de tocar los labios de Loki. Lo necesitaba, lo quería, lo deseaba…
- ¡THOR! –se oye un portazo proveniente de afuera, de la puerta principal. Era Sif. Al momento Loki se crispó y se separó, alterado y dejando de abrazar a Thor. Desvía la mirada y dice: -Parece que te buscan, campeón…
- En el momento menos indicado… -responde Thor… ¿enojado?
- Vamos,… sino vendrá a tirar la puerta –dice Loki poniéndose de pie, aún un poco alterado y ofreciéndole la mano, intentando a pesar de todo no mirarle a los ojos para evitar cualquier cosa, y rogando al cielo que no viera que estaba sonrojado.
Thor toma la mano de Loki y se levanta. Pero antes de salir, con una mano toma el mentón del moreno y hace que lo mire a los ojos.
- Gracias por estar ahora a mi lado…
- N-no… no es nada –dice titubeando un poco por la presión de los ojos zafiro, cuando vuelve a llamar Sif.
- ¿Thor? ¡Dónde estás, diantre! –sigue llamando la chica acercándose a la puerta del baño, pues Thor le había dicho que iba a estar ahí todo el día. Thor sale del baño rápidamente.
- ¿Qué pasa Sif? –dice recobrando su rostro triste.
- ¡No puedo creerlo! ¡Me dejaron plantada, amor! –dice acercándose a él, y justo cuando iba a seguir nota su aura azul- ¿Estás bien corazón? ¿Qué pasa?
Loki sale del baño después de Thor y se va a sentar a su cama.
- Mi abuelo falleció… hoy –su voz comienza a quebrarse un poco- en la… mañana…
- ¡Ay,… amor! –lo abraza fuertemente- Tranquilo mi vida, él ya está en un lugar mejor. Lo siento mucho cariño…
Thor abraza fuertemente a Sif y esconde su cabeza en el cuello de esta. De nuevo de sus ojos empiezan a brotar lágrimas. Los siguientes días para Thor serían difíciles… y Loki lo sabía.
Habían pasado ya un par de días, era miércoles y ese día había exámenes. Eran tres para Loki: Física, Métodos de investigación y Química Inorgánica. A pesar de haberse puesto a estudiar con la mejor disposición para no preocupar a Thor, que tenía aún una pesadumbre muy grande, no podía dejar de preocuparse por él. No se comportaba como aquel día, en el que casi ocurre otra vez algo que prefería olvidar, pero trataba de no ser tan duro con él, sin poder evitar ser sarcástico y burlón.
Thor se sentía aún muy triste, no se quitaba de la cabeza el no haber estado en el funeral de su abuelo, al lado de su abuela para darle apoyo. Pero esto no hizo que descuidara mucho su estudio, aunque si se vio reflejado su pesar en estos, sacand en la mayoría. Respecto a lo que había sucedido con Loki en el baño lo ignoró por completo, ya que pensó que era el momento. Sólo eso. El rubio había perdido algo muy importante y con eso se llevaba parte de su corazón.
El moreno llega a su cuarto y coloca sus cosas con calma en su lugar, cosa rara en él, ya que casi siempre llegaba azotando puertas y tirando cosas, aunque no estuviera de mal humor. Se sienta en su escritorio y empieza a encender su computador. Thor llega momentos después a la habitación. Ahora su aspecto era más descuidado y reservado. Thor ya no era el mismo y tal vez… ya nunca lo sería.
- Buenas tardes…
- Hola… -responde Thor indiferentemente.
Loki libera un suspiro agobiado y trata de hacerle plática. No le gustaba verlo así. Era muy extraño no verlo sonriendo alrededor como siempre, preocupándose por todo y tratando de hacerlo entrar en razón casi siempre. Y, de cierta forma, extrañaba todo aquello.
- ¿Cómo te fue?
- Bien –responde Thor acostándose en su cama y viendo al techo.
- Oh, ya veo… -se voltea en su silla y siente su corazón encogerse al verlo de aquella manera. Aún no se acostumbraba a verlo así. Y no quería hacerlo- ¿No tienes hambre?
- No. ¿Ya estudiaste? –dice el rubio.
- Ah… no, acabo de llegar –dice sintiéndose un poco raro por la pregunta. Tenía días que no hacía ese tipo de interacciones.
- Ah, ok –responde el rubio como su última palabra.
No sabía que más decir. El siempre estar peleando les había abierto una brecha en la que él no sabía nada de Thor y viceversa. Se voltea nuevamente y sigue con lo suyo.
Thor llevaba días con un pensamiento. Este era escaparse unos días para ir a ver la tumba de su abuelo. Sabía que si no lo hacía seguiría así por mucho más tiempo, pero era algo que no le diría absolutamente a nadie. Además estaba libre de exámenes hasta el lunes, ya que el último examen que tenía había sido aplazado por su profesor. Así que comienza a sentir la necesidad de comenzar su plan.
- Y… ¿cómo vas con tus exámenes? –pregunta Loki sin darse la vuelta.
- Bien –responde Thor levantándose de su cama y dirigiéndose sigilosamente a su closet, donde se tardó unos minutos ya que metió dos mudas de ropa a si mochila sin que Loki se diera cuenta. Que fue un gran logro ya que el moreno de verdad no notó nada.
- Oh, ya veo –dice dándose la vuelta en ese momento- ¿y Sif? No la he visto mucho por acá…
- Ha estado ocupada con sus cosas –responde Thor que ahora se encontraba en su escritorio sentado disimulando ver algo, más lo que hacía era contar dinero de sus ahorros, ya que este plan no correría por el bolsillo de sus padres.
- Oh, ya veo… -se levanta extrañado y se acerca a él. Se inclina un poco para ver y pregunta- ¿Qué haces?
- Contando mi dinero –dice tranquilamente.
- Ah,… ¿y eso? ¿Te quieres comprar algo? –pregunta un poco sacado de sí, ya que nunca había visto a Thor contar su dinero en toda su estancia en la habitación.
- Pues sí, quiero comprarme algunas cosas –responde Thor sin hacer algo que lo delatara. Quería lograr su plan así que tenía que actuar muy bien.
- Oh… -dice pensando que estaba actuando un poco raro, más de lo que ya lo hacía- si quieres te puedo acompañar. No tengo nada mejor que hacer.
- No, gracias. No quiero tu compañía –responde Thor fríamente. Aunque no quería comportarse así tenía que hacerlo para quitarse de encima a Loki, porque de no ser así se arruinaría su plan. Guarda su dinero en la billetera y la mete a la mochila, la cual luego de colgársela al hombro camina hacia la puerta.
- Hey, ¿a qué hora regresarás? –pregunta Loki, pues ahora si estaba preocupado. Thor, por muy afectado que estuviera, no le hablaba así. A menos que le hubiera hecho algo malo, una broma, o uno comentario hiriente, pero ese no era el caso.
- Tarde –dice el rubio abriendo ya la puerta.
- ¡Hey! ¡Thor! –se acerca y le toma del brazo.
- ¿Qué? –responde viendo a Loki indiferentemente.
Se queda callado. No sabía que decir. Quería acompañarlo para estar seguro de que estaba bien, puesto que no parecía estar en condiciones óptimas. Se veía un poco deteriorado, en comparación al día anterior. Pero tampoco era que su orgullo era desaparecido. El rogarle acompañarle sería rebajarse, y tampoco le agradaba la idea. Le suelta el brazo y copiando su expresión le dice:
- Suerte. No te vayas a perder, animal.
- Adiós –responde Thor saliendo ya de la habitación. Al salir acelera su paso para llegar más rápidamente.
Al llegar al aeropuerto Thor compra el boleto para el siguiente vuelo a Melbourne, Australia. Sabía que lo que hacía era una locura, pero nadie lo detendría. Al terminar el plazo de espera aborda el avión y su viaje comienza. Al estar ya arriba de este siente una presión en su pecho y la tristeza vuelve a él. No sabía si era lo suficientemente fuerte para ir al cementerio a buscar y ver la tumba de su abuelo. Loki seguía sentado en su escritorio y empieza a estudiar para los exámenes restantes del día siguiente.
El viaje transcurrió normal, haciendo las escalas correspondientes en cada parada, y en las horas de viaje mientras los demás pasajeros dormían él permanecía despierto. Más o menos llegaría en la noche del día siguiente. Sentía nerviosismo, ansiedad, miedo y tristeza. Al estar en el cementerio no sabía que pasaría o cómo reaccionaría. Thor estaba realmente mal.
Al llegar a Australia eran como las 8 de la noche, así que Thor empezó a caminar al cementerio, sin importarle que fuera de noche y que no era muy prudente ir a esa hora.
Al llegar a la entrada del cementerio, por un momento dudo entrar, pero ya se encontraba ahí, no se podía echar para atrás. Comienza a adentrarse en el recinto y con una lámpara que llevaba especialmente para la ocasión se sirvió para empezar su búsqueda. Thor no tenía miedo de estar solo en ese lugar; lo que realmente temía era ver la tumba de su abuelo, lo cual fue difícil dado que era de noche y no tenía la más mínima idea de donde lo habían sepultado, ni de cómo era su tumba. Después de leer diferentes epitafios, encuentra el de su abuelo. Al leer el nombre comienza a sentir como su corazón se parte y un gran dolor comienza a brotar de este. El sepulcro de su abuelo era algo sencillo y bonito, con las letras del epitafio doradas.
Thor cae hincado y las lágrimas empiezan a brotar inmensamente. El chico estaba destrozado y en ese momento se sentía absolutamente solo. Pasa largas horas llorando en la tuba de su abuelo, ya que comenzaba a amanecer. Tal vez algunos piensen que el rubio era exagerado al llorar de esa manera, pero había compartido demasiadas cosas con su abuelo, era como si su padre hubiera muerto. El chico se sienta enfrente a la tumba y comienza a hablar con la voz quebrada.
- Se… que nunca te gusto verme así…, que cuando estaba triste, tú me dabas… mil razones por las cuales sonreír. Siempre,… estuviste a mi lado y nunca me dejaste solo… Y yo,… yo te fallé. No estuve a tu lado… Te dejé ir, sin siquiera poder hacer algo. Me dejaste… solo. Y cuando más te necesito… ya no estás. ¿Recuerdas… cuando me llevaste… a escondidas al… parque…? Mamá me había castigado… por romper su jarrón favorito… y tú me llevaste, para que jugara… y me compraste un helado. El mío… era de vainilla, y el tuyo… de frambuesa,… tu sabor favorito… -respira profundamente, ya que el llanto estaba a punto de ganarle de nuevo- o cuando me llevaste al… parque de diversiones. Te subiste conmigo… a todos los juegos..., aunque te decían que… era peligroso. Tú respondías siempre… que aún eras joven… -Thor llora un poco más después de esto y recobra la voz- ¿Por qué te fuiste? Prometiste… que iríamos a Ibiza,… con la abuela. Querías… conseguirme novia –ríe levemente e irónico, con su nudo en la garganta aún que más bien hizo sonar la risa como un pequeño sollozo- ¿Ahora quién lo hará? Abuelo… no debiste irte, no ahora… Estoy confundido… y no sé qué es lo que pasa. Tú eras mi mejor amigo… ¿quién… me aconsejará ahora?
Thor llora amargamente un rato más, y luego de respirar un poco y tratar de tranquilizarse continúa.
- Tal vez, lo que te diré no te agrade, pero eres al único hombre al que le contaría esto. Hay… un chico. Su nombre es Loki. No sé qué me pasa con él… cuando estoy muy cerca de él, siento que mi corazón se acelera, y unas ganas inmensas de besarlo se apoderan de mí,… aunque ya lo he besado. No entiendo qué es lo que me pasa con él. Todo es muy confuso, Loki además es un chico problemático y fastidioso. Aunque yo… siento que en el fondo es un gran chico. Cuando me enteré de… bueno, tu sabes, él se comportó de una manera que yo jamás hubiera esperado, y me gustó que se haya comportado así conmigo. ¿Qué pasa abuelo? ¿Qué es lo que me pasa con él? No sé qué hacer. Por un lado… me gusta lo que está pasando con él, pero por el otro es muy raro. ¿Desde cuándo… desde cuándo me empezaron a llamar la atención los hombres? ¿Por qué te fuiste…? ¿Por qué?
Thor abraza sus piernas hundiendo la cabeza en ellas. Estaba mal, y lo peor era que estaba solo. No podía ir a su casa ya que de seguro lo reprenderían por haber viajado sin consentimiento alguno. Pero no había mucho problema ya que el tiempo que tenía era muy corto. Sólo ese día tenía para estar con su difunto abuelo, ya que los siguientes dos serían de viaje, por todo el asunto de las escalas y esperas en el andén. El rubio empieza a calmarse de nuevo, recobra la conversación que tenía con el padre de su padre, pero ahora sólo para recordar las aventuras que había tenido con él. Aunque estaba triste, al recordar sonreía o incluso reía ya que algunos recuerdos eran muy divertidos. Thor estuvo casi todo el día, ya que se le olvidó hasta comer.
Loki estaba realmente preocupado. Ya había terminado de hacer todos sus exámenes del segundo parcial, y estaba muy inquieto. Siempre que estaba en el cuarto se ponía muy atento para escuchar si Thor llegaba, y cuando salía con sus amigos no dejaba de pensar por dónde andaría, y regresaba inmediatamente terminado todo para asegurarse de que no había llegado. No tenía idea de a dónde podría haber ido, pero estaba, aunque a su orgullo le doliera admitirlo, asustado. Ni siquiera el estar rodeado de chicas que se tumbarían a sus pies si él se los pidiera le hacía sentirse mejor, y eso era grave. Se dirige a su habitación corriendo, pues ya son las 5:30 del viernes, y Thor no mostraba señales de vida. Al ir tan ensimismado no tiene mucho cuidado y choca contra alguien.
- ¡Fíjate por donde…! ¿Sif? Reconoce a la chica y se interrumpe, quedándose en blanco.
- Lo siento, no te vi –dice la chica que al sentir que Loki choca contra ella y lo ve sonríe- Oye, ¿dónde está Thor? Estoy preocupada por él, no ha ido a clases y no responde mis llamadas.
- No, no te preocupes, yo tampoco me fijé, y… no lo sé –dice bajando la mirada y sintiéndose más preocupado.
- ¿Cómo que no lo sabes? –responde la chica viéndolo sorprendida.
- Es que… el miércoles lo vi contando dinero, y me dijo que compraría unas cosas –hace una pausa breve- yo lo vi muy raro e intenté detenerlo, pero al final no pude. Me dijo que regresaría tarde,... y así es. Hace dos días que se fue y no regresa.
- ¿Es broma verdad? Ay Thor… ¿qué hiciste? –dice Sif llevándose una mano a la cabeza y haciendo una mueca de preocupación.
- ¡¿Qué?! ¿Sabes a donde pudo haber ido? –dice Loki entre preocupado y aliviado, y un brillo asomo en sus esmeraldas.
- Dices que se fue desde el miércoles… ¿verdad? –responde Sif viendo a Loki con una mirada mezclada de preocupación y diversión.
- Si…
- Fue a ver a su abuelo.
- ¿Qué? –dice descomponiendo su rostro a uno serio.
- Que fue a ver a su difunto abuelo, Loki –repite Sif, haciendo una pequeña sonrisa.
