Hola!

Heme aquí otra vez con un capítulo más de este su fanfic "Curiosa Necesidad"(?) haha okno. Pero sí. El día de hoy vengo con el capítulo 14 acabadito de salir del horno de la edición xD tenía un par de detallitos, la mayoría ortográficos. Así que espero que no se encuentren por ahí con algún horror.

Y bueno,... deséenme suerte! ;w; (?) Estoy en temporada de exámenes y siento que moriré. Mañana tengo algo de Biología Celular, y la profesora me odia TwT así que rueguen por mi patética y podrida alma xD por favor.

Mmm... otra cosa, y como siempre, gracias. A todos los que leen sin dejar huella(?) y a los que favoritean y dejan review y hacen que nuestros corazones fujoshis y shippeadores bailen de alegría al ver que la historia no es del todo tan mala como creíamos :). Gracias en esta ocasión a OrenjiSoup, Elesak, BraveryxF, JustASecret y Kaori Lawliet :3

Y... eso sería todo por ahora :3

Disfruten del nuevo episodio y cualquier duda, opinión o reclamo, pueden decirnos.

Que tengan una bonita semana y que el thorki los acompañe -w-

Higurashi Out!


Al otro día Loki despierta a la hora. Se pone de pie, hace toda su rutina al despertar y se mete a bañar. Sale ya cambiado y debidamente arreglado, y ve a Thor aun durmiendo. Así que se acerca con intención de despertarlo.

Esa intención se esfumó al verlo dormir tan tranquilo. Tuvo la tentación de posar una mano sobre su cabeza y revolver el cabello rubio, pero se abstuvo.

- Thor… -El rubio se mueve en la cama y se voltea al lado contrario.- ¿Thor…? –Lo empieza a mover por el hombro- despiértate, cabeza de bola.

- No. Déjame dormir…

- Es lunes rubio, y son las 6:25.

- No voy a ir a la escuela…

- ¡Arriba! Si no te paras, te paro.

El rubio toma de la mano a Loki, jalándolo hacia su cama. Esto hizo que Loki quedara a un lado suyo, y aprovechando esto abrazó al moreno y colocó su cabeza en el pecho de este.

- No quiero ir…

- Thor… -se asoma un poco, extrañado por aquello, para poder verlo mejor. Luego estira una mano y la posa sobre la mejilla del mayor, enderezándolo un poco también para esto, y repite– Thor.

- No me quiero levantar Loki… -dice el rubio acomodándose de nuevo en el pecho del aludido.

- Thor… -le da una caricia a su mejilla una última vez antes de capturar la otra con la mano restante, haciendo que despegue la cabeza de su pecho y atrayéndolo un poco, y comenzando a estirar y apretarlas- ¡Thor Odinson!, ya levántate.

- Loki, no… -dice tratando de librarse del agarre en sus mejillas.

- ¡Párate ya! –lo sigue molestando, ahora divertido y con una sonrisa.

- No… mejor quédate aquí. Conmigo… -dice Thor aún adormilado y abrazando al menor.

- No Thor. ¡Tienes un examen! –dice mientras le sigue apretando los cachetes sin tregua y cada vez más fuerte. Aunque, ¿por qué seguía haciéndolo? ¿Por qué dejaba que lo abrazara? Para empezar, ¿por qué había decidido despertarlo?

- El examen es hasta la tercera hora, quédate aquí conmigo… -aclara el rubio, removiéndose de nuevo.

- Claro, aquí me quedaré. Contigo. No te preocupes. –esboza una sonrisa sarcástica.- Anda, ya párate. –deja en paz sus mejillas e interpone sus brazos para poder separarse y deshacer el abrazo de Thor, que por cierto no sabe en qué momento lo volteó, pero ahora lo tenía abrazado de frente.

- No, quédate aquí… -dice abrazando más fuerte.

- Anda Thor, déjame ir. Además no te has bañado. Hueles a canguro –el rubio se le restriega cual si fuera un gato y ríe levemente- ¡Hey, hey! ¡Suéltame! –ríe y esboza una sonrisa divertida.

- No –sigue haciendo lo mismo ignorando la "orden" del otro.

- Thor, siempre me molestas con que vaya a clases, y ahora que estoy con buena disposición me quieres sonsacar. Eres terrible –dice poniendo su mano derecha sobre la cara del rubio para apartarlo. Eso era muy raro, en todos los niveles posibles. Era raro porque parecía como si fueran…

- Bueno, entonces ve a clases. Yo aún no me levantaré –dice Thor dándole la espalda y tapándose con la sabana.

- ¡Ah! ¡Levántate ya, flojo! –dice sin levantarse y moviéndolo por la espalda.

- No... no quiero y no lo haré.

- ¡Ah! Bueno. ¡Haz lo que te plazca! –dice bufando y enderezándose, para quedar sentado a la orilla de la cama- Nunca más te vuelvo a despertar idiota. Pon tu alarma.

Thor, antes de que Loki se levantara por completo se le echa encima, tirándolo a la cama de nuevo. Sólo lo hace para molestarlo.

- ¡Hey! ¡Qué haces, idiota! –dice tomado por sorpresa, y por lo mismo, gritando un poco, con una octava de voz más alta.

Thor se queda encima de Loki, que estaba boca abajo. Sólo que estaba a la altura de su cuello, con esto posa su rostro en toda la longitud de este.

- ¡Hey! –el pelinegro siente una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo en un escalofrío, y luego empieza a moverse debajo de Thor para tratar, en vano, quitárselo de encima- ¡Hey! ¡Para!

- No estoy haciendo nada –responde el rubio sonriendo y con aires de orgullo. Le gustaba molestarlo de esa manera.

- Pues entonces no lo hagas acá- dice volviendo a sentir un pequeño escalofrío- Aléjate… me haces cosquillas… -¿Qué? ¡Demonios! ¿Dije eso? ¡Perfecto! Bien Loki. Eso no debía haber salido de mi mente. Ahora jamás me lo quitaré de encima… literalmente.

- Tienes un cuello largo… -dice Thor viéndolo fijamente, e inconscientemente pasando un dedo por este.

- ¡H-hey! –protesta ladeando un poco la cabeza por el contacto- deja en paz…

Thor, al ver y estar tan cerca del cuello de Loki empieza a sentir unas ganas inmensas de morderlo. Su cuello era demasiado terso, suave y agradable.

- Oye, ¿ya me sueltas? –pregunta Loki tratando de desviar la atención del asunto y que ya no lo molestara. Por supuesto en vano. No obtuvo respuesta verbal alguna por parte del rubio. Este, sin resistirse más se va acercando lentamente, hasta que lo muerde delicadamente, pues no lo quería lastimar ni marcar.

- Ah,… ¡T-Thor! ¡Déjalo en paz, ya! –dice sintiendo de nuevo un escalofrío recorrer su cuerpo, pero sin reaccionar para quitárselo de encima.

Thor, en vez de hacer caso a Loki, deja de morderlo para dar una pequeña lamida en la parte prensada por los dientes.

- Ah… -Loki no pudo decir nada más. En otra situación habría pataleado y gritado ante lo asqueroso que había sido aquello. Pero, ¿por qué no lo hacía? ¿En otra situación? ¿Qué lo hacía diferente?... ¿Lo estaba disfrutando? ¡Dios Santo! Eso no podría ser verdad, porque entonces… tendría que gustarle. ¡Y Thor no le gustaba!... ¿O sí?

El rubio ahora pone una mano en el cuello de Loki para acercarlo más a su boca. Esta vez dio una mordida un poco más fuerte, para luego reemplazarla por besos y lamidas. Para ser sincero, tampoco sabía por qué hacía eso. O tal vez sí. Pero en vez de cuestionárselo prefería disfrutar el momento.

- N-no… ¡T-Thor! ¡Para! –dice Loki sin gustarle en lo más mínimo lo que sucedía. Pero en el fondo, y traicionándose a sí mismo, deseando que no parara.

Thor vuelve a darle otra mordida. No quería parar. Le estaba gustando lo que estaba pasando. No dejaría a Loki en paz.

- Ya… ¡para! –dice cerrando los ojos y tratando de no concentrarse en la sensación tan placentera que empezaba a recorrer todo su cuerpo.

- Sé sincero conmigo… -dice Thor hablando cerca del cuello del pelinegro- ¿Quieres que pare?

Loki abre los ojos ante la pregunta. ¿Quería que parara?... No. No quería. Pero, ¿Cómo se supone que le iba a decir aquello? Ladea un poco la cabeza, y no dice nada. Estaba agitado y completamente rojo. Pero Thor no podía ver esto porque estaba a sus espaldas, lo cual era muy bueno. El aliento de Thor sobre su cuello era cálido y le hacía cosquillas. Además de provocar otras sensaciones que le aterraban. El rubio espera la respuesta de Loki, pero mientras lo hacía acariciaba su cuello con los labios.

- Thor…

- ¿Sí?

¿Iba a decírselo? ¿Qué siguiera? No. Eso no. Debo parar esto. No está bien. Nada bien.

- Se me hace tarde.

Thor se detiene al instante de escuchar las palabras de Loki, quitándose de encima y levantándose para adentrarse en el baño. Se sentía molesto. ¿Pero por qué molesto? ¡Lo que estaba haciendo estaba mal! ¿Por qué lo hizo? Ahora todos los cuestionamientos que se negó al momento que estaba con Loki lo atacaron de golpe en el baño.

Loki se queda un rato más en la cama del rubio, analizando lo que había sucedido. Luego se pone la mano en el cuello, justo donde Thor había estado "jugando".Estaba húmedo y caliente. Da un suspiro que no supo identificar de qué era y se pone de pie. Toma su mochila y sale de la habitación.

Thor se ducha y asea como era debido. Se viste y va a sus clases. Ahí, muchos le preguntaron –más que nada profesores- dónde había estado. Sólo Sif le dedicó una sonrisa y escuchó la historia tranquilamente, a la vez que Thor omitió las partes donde entraba Loki. No quería darle motivos para pensar en algo que lo incomodaría. En el examen le fue bien, ya que no era algo que él no supiera, más aparte ya no estaba deprimido y pudo contestar debidamente. Thor tuvo un buen día, a pesar de lo ocurrido en la mañana.

Mientras que el día de Loki transcurrió, en sus palabras, terriblemente aburrido y asqueroso. No sólo se le habían ido las ganas de ir a clases y, a pesar de todo, había ido, sino también por los recuerdos confusos de la mañana con Thor y las reflexiones que había hecho en ese momento con respecto al rubio. Era imposible. No podía gustarle. Simplemente no podía. En primera porque no era mujer. A él le gustaban las mujeres. Le fascinaban. No podía vivir sin ellas. Bueno…. quizá eso era un poco exagerado. Pero ese no era el punto. Y además de no ser mujer, era una rata de biblioteca rubia, australiana, con una sonrisa estúpidamente encantadora y que mordía demasiado bien… ¡¿qué?! ¡NO! ¡No, no, no, y no! Pensamientos como ese lo atormentaron toda la mañana, hasta llegar a su cuarto y meterse a la ducha nuevamente. La madre naturaleza podría cobrárselo después. Era necesario.

Thor llegó momentos después de Loki, sólo que él se había planteado la idea de ya no pensar en besar o morder al pelinegro, pues se había dado cuenta de que se había incomodado y no quería ocasionar más problemas, más de los que ya había hecho.

Unos minutos después –pues no fue una ducha larga en realidad– sale Loki sacudiendo las ultimas gotas de agua de su cabello ébano y arreglado exactamente igual que en la mañana. Ve a Thor y lo saluda como si nada hubiera pasado… o algo así.

- Hola rubio.

- Hola Loki –responde Thor que estaba sentado en su escritorio pasando algunos apuntes de clases atrasadas.

- ¿Cómo te fue? –dice parándose junto a él y echando un vistazo a lo que Thor hacía, manteniendo la distancia

- Bien, todo normal. ¿Y a ti? –responde sin voltear a verlo.

- Horrible, aburrido –dice haciendo una mueca- debí haberme quedado. –Rayos. Eso sonaba mal. Agrega.- Podría haberme quedado a ver una película mejor, o salir a dar un paseo… lo que sea menos haber ido.

- Te dije que te quedaras, pero bueno. Tenías clases importantes –dice Thor con cierto tono de molestia, pero aún sin verlo.

- No eran tan importantes en realidad… -dice encogiéndose de hombros, iba a agregar algo más, pero lo dejó así. No quería que Thor sacara a colación el tema.

- Bueno, como sea. Ponte a hacer la tarea o lo que tengas que hacer –dice secamente Thor. Estaba molesto, ¿pero por qué? Loki no le había hecho nada y su día en la escuela había sido bueno. ¿Qué le pasaba?

- No tengo ganas, la haré más al rato –responde frunciendo el ceño.

- Como quieras –dice Thor dando por terminada la conversación.

- ¡Pues bien! –se da la media vuelta y se sienta en su cama, contrariado por la actitud del rubio. ¿Ahora que mierda le pasa?

Thor pasó largo rato haciendo su tarea, no era nada difícil, pero sus pensamientos no le permitían hacerla correctamente ya que más de una vez tuvo que borrar cosas que nada tenían que ver con lo que estaba haciendo. Su mente empezaba a jugar con él. Se preguntaba por qué estaba de ese humor. De hecho, antes de que Loki llegara estaba muy bien. Al escucharlo se molestó mucho. ¿Pero por qué? Tal vez la respuesta para nosotros es obvia, pero Thor quería pensar que era su última opción. El rechazo de Loki le había dolido…

Loki había salido había horas. No quería estar en ese ambiente tan pesado que Thor había formado en la habitación. Había salido a una fiesta, donde habría alcohol, mujeres y ambiente. Era perfecto. Le ayudaría a olvidar el mal rato pasado y tan extraño.

Thor, al terminar su tarea se percata de que Loki no estaba, pero no presta atención. Estoy mejor solo que en compañía de ese fastidioso. Se sienta en su cama y se pone a leer el libro que hacía días atrás había dejado a medias por todo lo que había pasado.

Loki no llega a dormir esa noche. Después de haber tomado tanto y haber conocido a una sexy chica pelirroja que le había coqueteado había decidido irse con ella y tener una noche de diversión y distracción. Le hacía falta.

Esto molestó mucho a Thor, ya que el día anterior el enano le había armado un berrinche por no haber llegado a la habitación –aunque claramente no era lo mismo, pero Thor igual estaba enojado-. ¡Y ahora él no llegaba! ¡Qué le pasa a ese enano! Pero,… ¿y si le había pasado algo y no estaba enterado…? Bueno, si le pasó algo es su problema. ¡No se preocuparía por el! Pero… ¿y si era algo grave?... ¡Al diablo con el enano idiota! Todos estos pensamientos venían a la cabeza de Thor y cada vez se hacían más y más grandes. Aunque él no quería estaba preocupado y enojado con Loki.

Toda la mañana estuvo preocupado pensando si el moreno había llegado. Por culpa de ese idiota lo regañarían por no haber hecho que fuera a clases. Al finalizar las clases se despide de Sif y se dirige rápidamente a su habitación, donde esperaba encontrar a Loki, ya que si no era así buscaría hasta debajo de las piedras para golpearlo hasta que la piel del menor tomaría un color morado.


Loki no fue a sus clases el día siguiente. En vez de eso se fue a su cuarto para bañarse tranquilamente y descansar. Se la había pasado muy bien, y eso le había dejado agotado. Además de la pequeña resaca que tenía. Se quedó dormido, ya que no lo había hecho en toda la noche. Estaba tranquilo y relajado, y no esperaba que nada le interrumpiera su descanso que tanto le hacía falta.

Thor entra a la habitación, y al ver a Loki en su cama cierra la puerta azotándola para que el moreno reaccionara. Después de eso se sentó a la orilla de la cama propia para ver de frente a Loki. Este se endereza al instante y ve a Thor adormilado y molesto. De todas las cosas que detestaba en el mundo, una de las más importantes era que lo despertaran.

- ¿Tus padres no te enseñaron que cuando alguien duerme no debes hacer ruido, pedazo de imbécil?

El rubio lo miraba fijamente, clavándole sus azules ojos a Loki de manera furiosa.

- Si me lo enseñaron, pero ahora eso no es válido. ¿Me puedes decir dónde estabas? –responde el rubio agudizando la mirada.

- El dónde andaba no te interesa en lo más mínimo –se cruza de brazos y frunce el ceño.

- No me pongas de mal humor Loki, y responde a la pregunta –aclara en verdad molesto. Parecía que quería asesinarlo.

- No te voy a responder un carajo. Déjame en paz –dice volviéndose de nuevo a su cama para disponerse a recostarse y seguir durmiendo como si Thor no existiera.

- Tú me haces un berrinche porque no llegué y si yo te pregunto no me respondes. Enserio eres un idiota. ¿Cómo puedo ser tan estúpido como para preocuparme por ti?... –rayos. Eso no tenía que haberlo dicho. Pero ya no podría hacer nada, la frase había sido muy clara y si la cambiara sería muy estúpido. Así que sólo calló.

- ¡Genio! ¡Si te preocupas innecesariamente no es mi problema! ¿Quieres saber a dónde fui? –se endereza furioso- ¿De verdad quieres saberlo? ¡Bien! ¡Te lo diré! Me fui a una fiesta, me embriagué y tuve sexo con una ardiente pelirroja completamente desconocida –confiesa con un tono increíblemente cínico.

Thor al escuchar esto siente un inmenso dolor en el pecho. Sólo asiente, se levanta de su cama y sale de la habitación. No sabía por qué se sentía así, no pensaba que Loki hubiera sido capaz de hacer eso. Él se había preocupado inmensamente por el pelinegro y sale con que se había ido con una chica. Sin darse cuenta ya estaba en el patio.

Loki sonríe por el alivio que le suponía que Thor se hubiera ido, aunque se cuestionó si había estado bien decirle aquello. En fin, ya lo había hecho y no había marcha atrás. Se acuesta de nuevo.